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Autor: Josep Cónsola (página 5 de 10)

Un paso más allá de la doctrina Spykman

Uno de los padres de la geopolítica norteamericana, Nicholas J. Spykman, haciendo alusión al final de la Segunda Guerra Mundial y avanzando la formación de una organización capaz de aglutinar a Estados Unidos y Europa, comentaba: “Es de esperar que la zona de poder de Europa se organice en forma de Sociedad Regional de Naciones, contando con Estados Unidos como miembro extrarregional. El hecho constituye desde el punto de vista de Norteamérica una ventaja y no un inconveniente. Una sociedad de tal carácter nos brinda el único método eficaz de intervenir permanentemente en los negocios políticos de Europa. Hay que mantener nuestra fuerza de forma que se pueda echar mano de ella para conservar este poder”.

En relación con los intereses de Estados Unidos y con su potencial, Spykman afirmaba: “El centro de poder del Hemisferio Occidental podría ser superado por un potencial de poder combinado de Eurasia, el mundo del cual posee dos veces y media el área y diez veces la población de las Américas. Aunque, en la actualidad… el principal objetivo político, tanto en la paz como en la guerra, tiene que ser, por lo tanto, impedir esta unificación” (1).

Es decir, quien tiene el poder mundial no es quien controla directamente el “corazón del mundo”, es quien tiene la capacidad de tenerlo rodeado, como hizo Estados Unidos junto con sus socios menores europeos durante la Guerra Fría y está haciendo actualmente en Europa con el cercamiento de Rusia por medio de la OTAN, y en cuanto al área del Pacífico, para rodear a China, utilizó la Organización del Tratado del Sudeste Asiático SEATO (Southeast Asia Treaty Organization) hasta el año 1977, y actualmente se está llevando a cabo según el documento del Departamento de Defensa norteamericano “Indo-Pacific Strategy Report. Preparedness, Partnerships, and Promoting a Networked Region”.

La doctrina Obama

En mayo de 2016 a solo ocho meses de salir de la Casa Blanca, Obama alcanzó un triste récord omitido por la prensa canallesca y el progresismo occidental: llevó en guerra más tiempo que cualquier otro presidente estadounidense.

El estercolero sueco le regaló el Premio Nobel de la Paz en 2009, con la paradoja que ha pasado a la historia como un presidente que ha mantenido a su país en guerra más tiempo que Franklin D. Roosevelt, Lyndon B. Johnson, Richard M. Nixon o Bush.

Obama autorizó bombardeos masivos contra Afganistán, Irak, Siria, Libia, Pakistán, Somalia y Yemen, lo que eleva el total a siete países en los que su administración emprendió acciones militares de forma unilateral. Y en ocasiones utilizando gobiernos títeres a su servicio como el de Georgia. Miles de asessinatos entre la población civil los cuales han sido olvidados por los apologistas de la “pax americana”.

Funcionarios del Pentágono se refirieron a esta situación como “la nueva normalidad”. “En mi carácter de coordinador de Medio Oriente, en realidad sentí que el ritmo era de tiempo de guerra”, subrayó Philip H. Gordon, que trabajó en la Casa Blanca de 2013 a 2015 (2).

A ser sinceros, esta obsesión criminal ya estaba prevista cuando asumió la presidencia de Estados Unidos. Así lo constató en el discurso de 28 de mayo de 2014, en el acto de graduación en la Escuela Militar de West Point (3), en la que ya aparece lo que podríamos denominar el inicio de la guerra contra Rusia, mediante Ucrania. Pero vayamos al principio del discurso: “Estados Unidos es y sigue siendo la única nación indispensable. Esto ha sido así durante el siglo pasado y lo será también durante el próximo”.

Según el citado criminal, nadie más en el mundo es indispensable, con lo cual no hay inconveniente en destruir lo que sea y donde sea, criterio que encaja perfectamente con otra de las afirmaciones de su discurso: “Primero, permítanme repetir un principio que planteé al comienzo de mi presidencia: Estados Unidos usará la fuerza militar, unilateralmente si es necesario, cuando nuestros intereses fundamentales lo exijan… La opinión internacional importa, pero Estados Unidos nunca debe pedir permiso para proteger a nuestro pueblo, nuestra patria, o nuestra forma de vida.

Y respecto a Ucrania, dejó meridianamente claro que su política sería igual (o peor) que la desencadenada durante la llamada guerra fría, con lo cual podemos entrever, y en función de los últimos acontecimientos, afirmar, que la guerra de Estados Unidos contra Rusia en territorio de Ucrania se inició durante el mandato de Obama en el año 2014. Lo que ha acontecido posteriormente se puede resumir en el popular dicho de que “quién siembra vientos, recoge tempestades”.

“En Ucrania, las acciones recientes de Rusia recordaron los días en que los tanques soviéticos invadieron Europa del Este. Nuestra capacidad para dar forma a la opinión mundial ayudó a aislar a Rusia de inmediato. Debido al liderazgo estadounidense, el mundo condenó inmediatamente las acciones rusas; Europa y el G7 se unieron a nosotros para imponer sanciones; la OTAN reforzó nuestro compromiso con los aliados de Europa del Este; el FMI está ayudando a estabilizar la economía de Ucrania”.

“El punto es que este es el liderazgo estadounidense. Esta es la fuerza estadounidense. En cada caso, construimos coaliciones para responder a un desafío específico. Ahora debemos hacer más para fortalecer las instituciones que pueden anticipar y evitar que los problemas se propaguen. Por ejemplo, la OTAN es la alianza más fuerte que el mundo haya conocido jamás. Pero ahora estamos trabajando con los aliados de la OTAN para cumplir nuevas misiones, tanto dentro de Europa, donde se debe tranquilizar a nuestros aliados orientales, como más allá de las fronteras de Europa”.

Este recordatorio, sirva para no caer en una falsa sorpresa cuando Suecia y Finlandia deciden solicitar su ingreso en la OTAN, ya que no es a causa del conflicto en Ucrania, sino una decisión ya tomada hace unos años entre estos países y Estados Unidos con el objetivo de apretar el cerco militar amenazante a Rusia y Bielorusia.

Y tampoco para caer en una sorpresa ante la última ofensiva político-militar con el objetivo de crear otro cerco ofensivo contra China.

El 17 de noviembre de 2011, en un discurso ante el parlamento australiano, el presidente Barack Obama ya anunció el “giro a Asia” de Estados Unidos: “Como Presidente, tomé una decisión deliberada y estratégica: como nación del Pacífico, Estados Unidos desempeñará un papel más importante y a largo plazo en la configuración de esta región y su futuro… he ordenado a mi equipo de seguridad nacional que haga de nuestra presencia y misión en Asia Pacífico una prioridad máxima. Como resultado, las reducciones en el gasto de defensa de Estados Unidos no se realizarán a expensas de Asia Pacífico… Mi guía es clara, Estados Unidos es una potencia del Pacífico y estamos aquí para quedarnos” (4).

Suma y sigue

El profesor de Five Colleges of Peace and World Security Studies y miembro de la junta directiva de la Asociación de Control de Armas, Michael T. Klare, en un detallado análisis del mes de enero de 2022 sobre la política militar agresiva de Estados Unidos respecto a China “Washington Tightens the Noose around China” (Washington aprieta la soga alrededor de China) realiza el siguiente paralelismo:

“Por un momento, imaginen un mundo militar al revés. En lugar de nuestros destructores con misiles guiados y otros barcos que llevan a cabo regularmente ‘operaciones de libertad de navegación’ cerca de las islas reclamadas por China en el Mar de China Meridional y tales destructores pasan con no menos regularidad por el Estrecho de Taiwán entre esa isla en disputa y la República Popular China, consideren cómo reaccionaría cualquier administración (norteamericana) si los buques de guerra chinos patrullaran cada vez más provocativamente frente a la costa de California. Ustedes saben que el Washington oficial literalmente se volvería loco y nos encontraríamos al borde de la guerra casi instantáneamente. O, de manera similar, imagine que Rusia hubiera movido armas nucleares cerca de la frontera sur de México, estuviera vendiendo armamento avanzado y ofreciendo otra ayuda militar a México, y actuando como lo hemos estado haciendo en relación con Ucrania. Washington se levantaría en armas.

“La palabra ‘cerco’ no aparece en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) de 2022, promulgada por el presidente Joe Biden el 27 de diciembre, ni en otras declaraciones recientes de la administración sobre sus políticas exterior y militar. Tampoco aparece ese término clásico de la era de la Guerra Fría ‘contención’. Aún así, los principales líderes de Estados Unidos han llegado a un consenso sobre una estrategia para rodear y contener a la última gran potencia, China, con alianzas militares hostiles, frustrando así su ascenso a un estatus de superpotencia” (5).

La Ley de Defensa de 2022 NDAA (6), aprobada con el apoyo aplastante de demócratas y republicanos, fija un gasto de 768.000 millones de dólares. También incorpora una serie de partidas concretas e iniciativas políticas destinadas a cercar y subyugar a China. Entre estas figura una cantidad extra de 7.100 millones de dólares para la Iniciativa de Disuasión del Pacífico, o PDI (7), un programa iniciado con vistas a potenciar las fuerzas estadounidenses y aliadas en el Pacífico. El gasto propuesto para la PDI se incrementó un 132 % para 2022, pasando de los 2.200 millones de dólares de 2021 a 5.100 millones este año.

El presidente Biden ha hecho suya la estrategia de cerco a China. Los preparativos de cara a una posible guerra con China constituyen ahora una prioridad del Pentágono, así como el aislamiento diplomático de Pekín. De acuerdo con esta perspectiva, el presupuesto del departamento de Defensa para 2022 señala que “China constituye el principal desafío a largo plaza para Estados Unidos”.

Dicha ley incluye una medida centrada en tejer “alianzas y colaboraciones de defensa en la región indopacífica” que proporcione un programa conceptual de cara a esta estrategia de cerco.

El aumento de la asignación de este año 2022 al Pentágono, en otros 24.000 millones de dólares, particularmente para contener (o combatir) mejor a China. La mayor parte de esos dólares se destinarán a la construcción de misiles hipersónicos y otras armas avanzadas que apuntarán contra China, a la realización de más maniobras militares y al refuerzo militar de los aliados de Estados Unidos en la región.

De hecho, la idea de rodear a China mediante una cadena de potencias hostiles ya tiene su historia de la mano de la que fue secretaria de seguridad nacional Condoleezza Rice quien elaboró un sistema de alianzas antichinas en Asia, que desde entonces ha sido llevado a cabo por los siguientes presidentes.

El documento que recoge esos planes fue escrito por el almirante Phil Davidson, al mando del Indopacom (Mando del Indo-Pacífico), y tiene por nombre “Recuperando la Ventaja. Una propuesta para el período 2020 – 2026” (8).

Y el documento del Departamento de Defensa de Estados Unidos de 2019, que contiene un esquema detallado del cerco a China mediante una red amenazante de bases y tropas militares estadounidenses y países aliados. El propósito es cercar a China y paralizar su economía (9).

Conclusión: volvamos a Spykman

“El centro de poder del Hemisferio Occidental podría ser superado por un potencial de poder combinado de Eurasia, el mundo del cual posee dos veces y media el área y diez veces la población de las Américas. Aunque, en la actualidad… el principal objetivo político, tanto en la paz como en la guerra, tiene que ser, por lo tanto, impedir esta unificación”.

Tal vez desde esta perspectiva rapaz, imperialista y agresiva de Estados Unidos a lo largo de la historia en su perspectiva de dominar el mundo, podemos analizar los intentos agresivos hacia Rusia desde tierras de Ucrania como parte del cerco occidental, la extensión de la OTAN a Suecia y Finlandia para el control del Mar Báltico y la amenaza militar a Rusia en el flanco noroccidental, junto a la política estratégica Indo-Pacífica amenazante para China.

Paralelamente las políticas de sanciones hacia ambos paises al objeto de distorsionar sus economías y en un intento desesperado de impedir a base de acciones militares el estrechamiento de las relaciones entre Asia y Eurasia. El instinto criminal euro-norteamericano cada vez queda más al descubierto, ya no puede disfrazarse de democracia, libertad, derechos humanos, etc., sólo le queda el recurso que siempre ha utilizado en los intentos de dominación: la fuerza.

(1) Nicholas John Spykman. America’s Strategy in World Politics: The United States and the Balance of Power, New York, Harcourt, Brace and Company. 1942, edición en español: Estados Unidos frente al mundo. Fondo de Cultura Económica. 1944
(2) https://www.nytimes.com/es/2016/05/18/espanol/el-inesperado-legado-de-obama-ocho-anos-de-guerra.html
(3) https://obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2014/05/28/remarks-president-united-states-military-academy-commencement-ceremony
(4) https://obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2011/11/17/remarks-president-obama-australian-parliament
(5) Michael Klare, Welcome to the New Cold War in Asia, 13 de enero de 2022 (https://tomdispatch.com/none-dare-call-it-encirclement/)
(6) National Defense Authorization Act for Fiscal Year 2022 (https://www.congress.gov/bill/117th-congress/senate-bill/1605/text
(7) https://thepoliticalroom.com/iniciativa-de-disuasion-del-pacifico-ee-uu-se-prepara-contra-china/
(8) https://int.nyt.com/data/documenthelper/6864-national-defense-strategy-summ/8851517f5e10106bc3b1/optimized/full.pdf
(9) Indo-Pacific Strategy Report. Preparedness, Partnerships, and Promoting a Networked Region. 1 de junio de 2019 https://media.defense.gov/2019/Jul/01/2002152311/-1/-1/1/DEPARTMENT-OF-DEFENSE-INDO-PACIFIC-STRATEGY-REPORT-2019.PDF

Para quien quiera pensar: ¿cómo se ha frenado la masacre de la población civil del Donbas?

Entre 1983 y 1990 el coronel Jacques Baud fue miembro del Servicio de Inteligencia Estratégica Suiza, especializado en el este europeo y el Pacto de Varsovia. En 2002 se incorporó al Centro de Política de Seguridad Internacional (CPSI) del Departamento Federal de Suiza de Asuntos exteriores. En 2005 las Naciones Unidas le pidieron que liderara el primer centro multidisciplinario de inteligencia civil-militar “Joint Mission Analysis Center” (JMAC) de la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán. En 2009-2011 regresó a Nueva York como Jefe de Política en la Oficina de Asuntos Militares del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DPKO). Después de dirigir el Departamento de Investigación del Centro Internacional de Formación de Apoyo a la Paz (IPSTC), fue nombrado Jefe de Lucha contra la Proliferación de Armas Pequeñas y Minas de la División de Asuntos Políticos y Política de Seguridad de la OTAN, en Bruselas.

¿Porque esta breve biografía de un militar suizo? Pues por qué se trata, al igual que Jean Ziegler, de una “rara avis”, dentro de la boca del lobo imperialista; para que algunas de las consideraciones que haré, extraídas de escritos de Baud, alguna persona malintencionada o alienada televisiva, no se piense que están escritas por un “agente de Moscú”. Todo lo contrario, están hechas por una persona integrante de uno de los organismos de que dispone la OTAN.

En el último libro escrito por Baud, “Poutine: Maître du Jeu?” explica con pelos y señales unos hechos que a pesar de estar muy documentados, los están escondiendo, borrando o cambiando los apologistas del moderno nazismo europeo, entre ellos políticos y mercenarios televisivos de nuestro país.

¿Empezamos por Crimea?

En primer lugar, hay que recordar que la cesión de Crimea a Ucrania en 1954 no es legal. Es cierto que había recibido la aprobación del Praesidium del Soviet Supremo el 19 de febrero de 1954 (1), pero no fue aprobado ni por el Soviet Supremo de la URSS ni por el de la República de Rusia, ni tampoco por el de la República de Ucrania con motivo del 300 aniversario de sus vínculos con Rusia, este traslado parece haber sido motivado, de hecho, por el interés personal de Khrushev que quería el apoyo de Ucrania dentro del Politburó, como explica Mark Kramer de Wilson Center (2).

Sea como fuere, esta cesión nunca fue percibida como legítima por la población de Crimea, que nunca antes había estado bajo la autoridad de Kiev. De hecho, ilustra las disfunciones del sistema comunista de la época, que extrañamente parecen encontrar la aprobación de los “expertos” de hoy.

El 20 de enero de 1991, antes de la independencia de Ucrania, se pidió a los habitantes de Crimea que escogieran entre dos opciones: quedarse en Kiev o volver a la situación anterior a 1954 y ser administrados por Moscú. La pregunta que se planteó a las papeletas fue: «Estáis a favor de la restauración de la República Socialista Soviética Autónoma de Crimea como sujeto de la Unión Soviética y miembro del Tratado de la Unión?».

Este es el primer referéndum de autonomía en la URSS, y el 93,6% de los habitantes de Crimea aceptaron afiliarse a Moscú.

A continuación, Ucrania organiza “su” referéndum por la independencia, donde la participación de los habitantes de Crimea fue extremadamente baja, porque ya eran independientes y ya no se sintieron sujetos de dicho referendum. Los años siguientes estuvieron marcados por un enfrentamiento entre Simferopol y Kiev, que quería mantener Crimea bajo su control” (3).

El 17 de marzo de 1995 Kiev derogó por su cuenta la Constitución de Crimea en un golpe de estado en el cual el ejército de Ucrania destituye al presidente de Crimea Yuri Mechkov y anexa “manu militari” la república de Crimea a pesar de las manifestaciones de rechazo de la población, y es gobernada desde entonces por decretos de Kiev, a lo que los medios de comunicación occidentales no hicieron la más mínima mención. El nuevo Parlamento de Crimea impuesto por Kiev, en octubre de 1998 aprueba una nueva Constitución que es confirmada por el Parlamento de Ucrania que incluye el “principio de inviolabilidad de fronteras” a cambio de una garantía para la “protección de la originalidad étnica, cultural, lingüística y religiosa de las minorías nacionales de su territorio”.

El 27 de febrero de 2014, después del golpe de estado en Ucrania impulsado y financiado por la Unión Europea y Estados Unidos, el Parlamento derogó las leyes sobre la protección de las varias lenguas oficiales, vetando el ruso.

En una conferencia de prensa del Presidente de Rusia, el 4 de marzo de 2014 ante la pregunta: ¿Cómo veis el futuro de Crimea?, ¿Creéis que volverá a Rusia?, contestó. “No, no lo estamos teniendo en cuenta. En términos generales, creo que solo los residentes de un país determinado son libres de decidir y pueden y tienen que determinar su futuro. Si este derecho se ha concedido a los albaneses de Kosovo, si ha estado posible en muchas partes del mundo, nadie excluye el derecho de las naciones a la autodeterminación, que, por lo que yo sé, está fijado por varios documentos de las Naciones Unidas. Sin embargo, de ninguna forma provocaremos esta decisión y no alimentaremos estos sentimientos” (4).

El 6 de marzo de 2014 el Parlamento de Crimea, presionado por las movilizaciones populares acuerda organizar un nuevo referéndum el 16 de marzo para pedir a la población si quieren seguir dentro de Ucrania o volver a Rusia, en el cual solo podían votar las personas que disponían de pasaporte ucraniano. Un total de 1.274.096 ejercieron su voto en los 1.205 colegios electorales dispuestos. Dicho referéndum constaba de dos preguntas:

Pregunta 1: Está a favor de la unificación de la península de Crimea con Rusia como sujeto de la Federación?
Pregunta 2: Está a favor de la restauración de la constitución de Crimea de 1992 y del status de la península de Crimea como parte de Ucrania?

1.233.002 votantes optaron por la pregunta 1, es decir el 96,77%., un porcentaje más alto que el de 1991.

Continuamos por el memorándum de Budapest

El Memorándum de Budapest sobre Garantías de Seguridad es un acuerdo político firmado en Budapest, el 5 de diciembre de 1994, ofreciendo garantías de seguridad por parte de sus signatarios respecto a la adhesión de Ucrania al Tratado de No Proliferación Nuclear. El Memorándum fue originalmente subscrito por Ucrania, la Federación de Rusia, Estados Unidos y el Reino Unido (Leonid Kuchma, Borís Yeltsin, John Major y Bill Clinton). Más adelante, China y Francia firmaron declaraciones análogas individuales de garantía.

Ucrania cedió a Rusia 5.000 bombas nucleares y 220 vehículos de largo alcance, incluyendo 176 misiles balísticos intercontinentales y 44 aviones bombarderos de gran alcance, con capacidad nuclear. El memorándum incluye garantías de seguridad frente a las amenazas o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de Ucrania, así como la de Bielorrusia y Kazajistán.

El memorándum tiene en el punto 6, un requisito de consulta que solo Rusia ha tenido interés al utilizar, mientras el resto de firmantes se ha negado. “Ucrania, la Federación Rusa, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y Estados Unidos de América consultarán en caso de que surja una situación que plantea una cuestión relativa a estos compromisos”. Los acontecimientos desde 2014 hacen poner en entredicho la credibilidad del mismo, puesto que Estados Unidos sostiene públicamente que “el Memorándum no es jurídicamente vinculante” (5).

Sanciones a Bielorrusia en 2013

Cuando el gobierno de Bielorrusia hizo frente a los intentos de golpe de estado y posteriormente obligó aterrizar un avión de pasajeros, después de recibir un aviso desde Suiza sobre la posibilidad que hubiera un artefacto explosivo, inmediatamente Estados Unidos y la Unión Europea llevaron a cabo una batería de sanciones, sin querer escuchar ningún tipo de explicación. Mientras que en Viena, en 2013 hicieron aterrizar el avión presidencial de Bolivia en el que iba el Presidente Evo Morales, con una vulneración clara del Derecho internacional respecto a los jefes de estado, sin que se tomara ningún tipo de medida punitiva hacia los responsables (6).

El gobierno de Bielorrusia dijo que las sanciones estadounidenses violaban el Memorándum de Budapest en el artículo 3 (de abstenerse de la coerción económica diseñada para subordinarse a su propio interés) pero el gobierno de Estados Unidos, respondió que “aunque no es legalmente vinculante, el Memorándum es compatible con su trabajo contra las violaciones de derechos humanos en Europa del este” (7).

Bruselas por su parte anunció un proyecto de financiación de 3.000 millones de euros para una “futura Bielorrusia democrática”, con un despliegue informativo vergonzoso y engañoso con la excusa de unos etéreos derechos humanos, cuando los tribunales de Bielorrusia condenaron a muerte los autores del atentado al metro de Minsk en abril de 2011 (Vladislav Kovaljov y Dmitri Konovalov) en el que murieron 15 personas y más de trescientas resultaron heridas (8). Al mismo tiempo que en Estados Unidos, en 2011 fueron ejecutados 43 presos y otros 43 al 2012.

Pero desde 1990 hasta el 2019 en estados Unidos se ejecutaron 1.380 personas, pobres y en su mayoría negras, sin que nadie pidiera imponer sanciones a los norteamericanos (9). Quién manda, manda, y el resto obedecen.

Los Acuerdos de Minsk

Otra persona, de la que hay que dar cuatro pinceladas para que nadie pueda tildarlo de pro-ruso, es Pascal Boniface, un miembro de la Legión de Honor francesa que había estado entre 1988 hasta 1992 de consejero de Jean-Pierre Chevènement mientras era ministro de defensa y posteriormente de Pierre Joxe en los ministerios de interior y defensa. Miembro del Partido Socialista francés hasta que se desvinculó en 2001 después de enviar una carta a la dirección de Partido Socialista en la que decía: “Querer mantener un equilibrio igualitario entre las fuerzas de seguridad israelíes y los manifestantes palestinos, hacer un paralelismo entre los ataques de los desesperados, que están dispuestos a suicidarse porque no tienen otros horizontes, y la política de represión prevista, implementada por el gobierno israelí, el PS y el gobierno son considerados por una parte creciente de la ciudadanía como ‘injustos’. Por qué lo que se aplica a los kosovares no se aplica a los palestinos?”. Fundador y director del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS), fue miembro del Consejo Consultivo para el Desarme de la ONU hasta 2005. Ya antes había estado trabajando en el Instituto de Altos Estudios de Defensa Nacional de Francia (IHEDN) hasta el 2004 (10).

Bien, pues Boniface, conocedor de primera mano de los entramados internacionales, el 10 de enero de 2021 en una entrevista en YouYube (11) decía que los acuerdos de Minsk “no se han implementado a causa de Rusia, sino a causa de Ucrania. El hecho de clamar contra Rusia es simplemente erróneo”. Del mismo modo que en Estados Unidos, el 11 de febrero de 2022 el periódico Washington Post revelaba que eran los ucranianos los que rechazaban aplicar los acuerdos: “Según diplomáticos familiarizados con la cuestión, un obstáculo importante fue la oposición de Kiev a negociar con separatistas pro-rusos con los cuales han estado en un conflicto mortal pero de baja intensidad durante los últimos ocho años” (12).

Desde el año 2014 el gobierno de Ucrania paró cualquier ayuda económica en Donetsk y Lugansk , ni para la reconstrucción de infraestructuras, de viviendas, de servicios, etc., y también bloqueó los pagos de las pensiones y prohibió cualquier actividad bancaria dentro de estos territorios, en un intento de forzar un estallido social debido a las necesidades de casi cuatro millones de personas, hasta que el 24 de Abril del 2019, el Presidente de Rusia firmó un decreto autorizando la emisión de pasaportes rusos a los habitantes del Donbass que lo solicitaran, lo cual daba derecho a percibir las prestaciones sociales de Rusia (13).

En mayo de 2014, las Repúblicas de Donetsk y Lugansk se afirmaron como autónomas según el referéndum de autodeterminación (que no independientes), y que a pesar de sus demandas, Rusia siempre rechazó que se integraran dentro de la Federación. Pero en Febrero de 2022, la situación cambia. El ejército ucraniano había realizado una inmensa acumulación de material militar ofensivo y tropas a lo largo de línea de demarcación establecida en los acuerdos de Minsk II, al mismo tiempo que se iniciaba una campaña propagandística desde los medios europeos que repiten por todas partes la misma canción: “ataques inminentes de Rusia”.

Así, viendo la campaña difundida desde Europa hasta Estados Unidos, que llevaba aparejada una deriva peligrosa ya que avalaba la ruptura total de los acuerdos de Minsk y el inminente ataque a la región de Donbass, el 15 de Febrero de 2022, el Parlamento de Rusia vota una resolución en la que pide al Presidente que: “examine el tema del reconocimiento por parte de la Federación de Rusia de la República Popular de Donetsk y de la República Popular de Lugansk, en cuanto que Estados autónomos, soberanos e independientes” (14).

El 16 de febrero de 2022, el mismo día que los norteamericanos anunciaban falsamente que había empezado la invasión rusa, el ejército ucraniano empezó a bombardear intensamente las poblaciones civiles de Donetsk y Lugansk, ocasionando centenares de muertos y heridos y una masiva evacuación de personas refugiadas hacia Rusia, con la mirada complaciente de toda Europa y el silencio de los medios de comunicación al respeto.

A raíz de estos hechos, el Presidente de Rusia respondió afirmativamente a la demanda del Parlamento basada en que la OSCE (Organización para la Seguridad y Cooperación Europea) no hacía ningún intento de calmar la situación. Que Ucrania nunca había querido aplicar los acuerdos de Minsk para adaptar la Constitución según estos acuerdos. Que Alemania y Francia, como garantes del cumplimiento de estos acuerdos, nunca habían hecho el más mínimo intento de exigir su cumplimiento por parte Ucrania. Que los norteamericanos siempre habían rechazado los acuerdos de Minsk y habían infiltrado pelotones clandestinos de la CIA en la región del Donbass que fueron los causantes de los atentados terroristas de comienzos de febrero de 2022. Y finalmente que Rusia no quiere invadir Ucrania, pero que tiene el deber de ayudar a la población del Donbass una vez constatado que las fuerzas ucranianas mercenarias intensifican los ataques terroristas hacia las dos repúblicas.

Y así, el día 21 de febrero de 2022, Rusia reconoce por primera vez las dos Repúblicas y firma con ellas un Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua, el cual es ratificado por la Duma al día siguiente. Y el día 23 de febrero las dos Repúblicas hacen una demanda oficial de ayuda a Rusia para poder responder a las agresiones que están sufriendo.
Desde el 14 hasta el 22 de febrero de 2022, y según los datos de la Misión de Observación de la OSCE, se realizaron 7.400 bombardeos sobre la población civil del Donbass por parte del ejército de Ucrania (15), dato público, pero escondido por parte de la prensa canalla europea y en primer lugar la española.

(1) https://digitalarchive.wilsoncenter.org/document/119638
(2) Mark Kramer, Why Did Russia Give Away Crimea Sixty Years Ago? Cold war International History Project e-Dossier nº 47, Wilson Center, 2014
(3) Jacques Baud, Poutine: Maître du Jeu?, pàgs. 151-152
(4) http://en.kremlin.ru/events/president/news/20366
(5) https://web.archive.org/web/20140419030507/http://minsk.usembassy.gov/budapest_memorandum.html
(6) https://www.elmundo.es/internacional/2021/05/26/60ae07c9fc6c83c1148b4630.html
(7) Bielorussia: Memorandum de Budapest. Ambaixada dels Estats Units a Minsk. Comunicat de premsa. 12 d’abril de 2013 https://hmong.es/wiki/Budapest_Memorandum
(8) https://www.dw.com/es/ejecutados-acusados-de-terrorismo-en-bielorrusia/a-15816179
(9) https://es.statista.com/estadisticas/633991/pena-de-muerte-en-estados-unidos-ejecuciones-al-ano/
(10) Pascal Boniface: Biographie & informations www.babelio.com Ouvrages IRIS www.iris-france.org
(11) https://youtu.be/IJyEcuR0v4?t=203
(12) John Hudson & David Stern “Facing maximun pressure from Russia, Zelensky refuses to blink at the negotiating table. The Washington Post, 11 Febrer de 2022
(13) Jacques Baud. Poutine, maître du jeu?, pàg. 172
(14) https://sozd.duma.gov.ru/bill/58243-8
(15) https://www.osce.org/special-monitoring-mission-to-ukraine)

Espionaje a los políticos españoles: mucho ruido y pocas nueces

Como si estuviéramos leyendo un cuento de hadas para críos, o viendo una película de dibujos animados, nos encontramos ante una pandilla de demócratas que están alarmados, dicen, por el motivo de un espionaje por medio de una aplicación informática dentro de sus teléfonos.

Claman al cielo algunas señorías, diciendo que se está vulnerando el estado de derecho, que se debe crear una comisión de investigación parlamentaria, que se tienen que pedir responsabilidades, que… y después de unas declaraciones con mucho deleite y poco provecho, sentados en sus sillas parlamentarias, cobrando cada mes un buen sueldo, esperan que el temporal esparza y sin más consideraciones que las derivadas de la sacrosanta Constitución y los famosos derechos escritos en ella, esperan que el agua vuelva a su cauce.

Y los llamados “activistas sociales”, nombre estrafalario si hay que definirlo de alguna manera, también se desgarran las vestiduras porque los han espiado.

Es auténticamente pueril pensar que el Estado no hará uso de todos sus instrumentos, tanto legales como ilegales para saber que dicen y hacen sus amigos y enemigos, pues una de las premisas para mantener el estatus de poder es disponer de los más mínimos detalles de las personas que de una forma u otro pueden ayudar a mantenerlo. Y si en algún momento se desvela lo que hacen los servicios secretos, es debido a que otros intereses contrapuestos en esta lucha por el poder, abren la caja de Pandora y esparcen unas pequeñas migajas para tener entretenido al personal televidente.

Es una competencia asignada a los servicios secretos espiar, controlar, seguir, chantajear, amenazar y si conviene matar. Aquí y en cualquier lugar del mundo. Y si esto no lo tienen en cuenta las persones u organizaciones que dicen querer cambiar el estado de las cosas, pero hacen el mismo papel que los pavos cuando se acerca la Navidad. Enchufados permanentemente al móvil, explicando venturas, aventuras y desventuras, almacenando centenares de datos de otras personas, teléfonos, correos, etc., no hacen sino facilitar el trabajo de los servicios secretos.

Una de las premisas básicas, de cualquiera que pretenda formar parte de una organización más o menos enfrentada con el poder establecido es la discrecionalidad, es tener cuidado que nadie pueda saber lo que se tiene entre manos, es lo que años atrás se llamaba “vigilancia revolucionaria” que gracias a la cual los sistemas represores no pudieron realizar más estragos.

Pero, parece ser que se ha puesto toda la fe en un catecismo llamado Estado de Derecho, y que los administradores de turno de este Estado se deben a los ciudadanos. Bien es verdad que desde la escuela ya se llenan las cabezas con estas mentiras y después las armas de destrucción informativa van haciendo el resto.

Carlos Barrachina, en una impresionante investigación sobre el papel de los militares en la transición española (1), hace un análisis exhaustivo sobre los servicios secretos españoles, desde el CESEDEN (Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional), posteriormente el SECED (Servicio Central de Documentación) dedicado a controlar la “subversión interna”, el CESID (Centro Superior de Información de la Defensa) y después CNI (Centro nacional de Inteligencia).

El SECED nace a partir del movimientos estudiantil de 1968, y organiza un servicio de información dentro de las universidades (posteriormente recibe el nombre de “Organización Contrasubversiva Nacional” (OCN) que inicialmente disponía de unos cinco mil colaboradores en doce delegaciones regionales, y que a partir de 1972 intensifica las relaciones, -al mismo tiempo que espía y controla-, con grupos políticos clandestinos, grupos económicos y sociales y con todo tipos de personas que con el paso de los años serían los que conformarían la nueva clase política.

Nos habla del archivo Jano (por el nombre del dios romano de las dos caras), en el cual bajo la cobertura de defensa contra la subversión y el terrorismo, tenía espiados, archivados, controlados con pelos y señales, no a supuestos terroristas, sino a empresarios, políticos, sindicalistas, clérigos, profesionales, etc., que una vez conocidas sus virtudes y debilidades, serían necesarios para una tranquila transición mediante la operación “Promesa”. Asimismo, por medio de la operación “Lucero” los servicios secretos prepararon con tiempo la muerte de Franco. Y por medio de la operación “Alborada” movieron todos los resortes para organizar la coronación del Rey. Como también organizaron la vuelta de Tarradellas, así como en su momento ayudaron a organizar el golpe de estado interno del PSOE en su XXVI Congreso realizado en Suresnes (Francia) en octubre de 1974.

Según el general Peñaranda, organizador de este archivo, la filosofía no era controlar la gente “peligrosa”, sino todo lo contrario, la prueba es que de unas ocho mil fichas de personas, tan solo unas doscientas eran calificadas como de “no deseables”. El objetivo era saber más que nadie de las personas que podían tener la posibilidad de ocupar algún cargo en el futuro.

El control y espionaje sobre las personas es más viejo que andar descalzo y los servicios secretos españoles no son diferentes de cualquier otro, y también como cualquier otro, está en riesgo de que algunas migajas de sus actividades se hagan públicas como ocurrió el 12 de Junio de 1995 cuando el diario El Mundo publicaba a primera página: “El CESID lleva más de 10 años espiando y grabando a políticos, empresarios y periodistas”.

Aquella información supuso la dimisión del Vicepresidente del Gobierno, Narciso Serra, del Ministro de Defensa, Julián García Vargas y del director del CESID, Emilio Alonso Manglano. Y se inició una etapa de reorganización de los servicios secretos que culminó con la aprobación de la Ley 11/2002, de 6 de mayo, reguladora del Centro Nacional del Inteligencia (CNI) (2).

El 23 de mayo de 1984 el CESID creó el proyecto “Gabinete de Escuchas” que recogía la forma de “pinchar” los teléfonos móviles por medio del “Centro de Vigilancia del Espectro Radioeléctrico”. La declaración ante la fiscalía del director del CESID Emilio Alonso Manglano en fecha 19 de junio de 1995, dice así: “En 1984 se adquirió un equipo profesional que podía cubrir el 30% del área de Madrid. Este sistema estaba compuesto por un receptor de la marca Rohde Schwarz capaz de recibir emisiones entre 20 y 500 MHz. Dicho receptor se completaba con una grabadora para obtener registros de las emisiones detectadas”.

Y en el mes de septiembre de 1995, el diario El Mundo publicaba documentos que relacionaban el Gobierno con la guerra sucia contra lo que denominaban terrorismo. Entre estos documentos estaba el acta fundacional de los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) y la afirmación del conocimiento que tenía desde 1983 el CESID así como habían informado de ello a Felipe González.

Todo ello acabó con un arresto de cuatro meses para el coronel Juan Alberto Perote, y aquí paz y allá gloria (3).

Han pasado los años y parece una antigüedad de museo las cámaras fotográficas, los micrófonos escondidos, las antenas y las cintas magnetofónicas, pues ahora los instrumentos utilizados son mucho más sofisticados, vía satélite, dotados de algoritmos, de reconocimientos de voz, de cara, de ubicación, de escucha permanente…, y para hacerlo funcionar centenares o miles de especialistas informáticos reclutados en todas las universidades.

Pero da la impresión que el estado mental mayoritario no es consciente que vivimos efectivamente en una parodia del Mundo Feliz de Huxley y que una obsesión de la clase y casta dominante es obtener el control total y permanente de la población para recoger en cada momento inquietudes, desalientos, euforias, enfados, desafecciones, obediencias… y poder actuar en consonancia, al tiempo que se imparten las órdenes oportunas en los espacios propagandísticos escritos y audiovisuales para modular comportamientos y maneras de pensar.

Así pues, no es ninguna novedad que los servicios secretos espíen a quién crean conveniente. Es su función. De lo que se trata es de no facilitarles la tarea por parte de aquellas personas que dicen querer pensar en otra manera de vivir y otro tipo de sociedad.

Pero es todavía más preocupante que “amplios sectores sociales” a todos niveles imploren que se pongan cámaras de reconocimiento en las calles, en las escuelas, en los mercados, en los espacios deportivos, de ocio… para “nuestra seguridad”. Así pues no hay que lamentarse de lo que hacen los servicios secretos, puesto que pronto mucha gente, como ha pasado durante la proclamada pandemia que se convirtieron en “policías de balcón” denunciando al vecino o vecina que salía a la calle, ahora harán de espías para velar quién echa la basura al contenedor equivocado, son los aprendices sin sueldo de los servicios secretos españoles.

Tenemos que pensar una utopía si no queremos vivir una distopía.

(1) Carlos Barrachina, El regreso a los cuarteles: militares y cambio político en España 1976-1981
(2) Antonio Díaz Fernández. Universidad de Burgos. El servicio de inteligencia español a la luz de la teoría de la organización https://www.resdal.org/producciones-miembros/art-diaz-05.pdf
(3) https://www.elmundo.es/espana/2017/05/10/59119d72268e3e85668b459d.html

Las guerras y las guerras

“La guerra nunca surge de forma repentina ni se propaga instantáneamente” (*)

Una guerra, a 3.129 kilómetros de distancia (Barcelona – Kiev) entre personas de piel blanca hace enardecer los medios de prensa escritos y visuales, con un lenguaje aterrador derivado del empleado en la reciente pandemia. Ahora el malo no es un virus, ahora le han dado nombre y apellido y caracterizado como una fiera salvaje: Es un criminal, dicen, hace bombardear ciudades, dicen, todos tenemos que responder, dicen.

Al igual que con la parafernalia de la pandemia, cuando bajo arrestos domiciliarios se salía al balcón o ventana para aplaudir sin saber a quién o a qué y cuando en las escuelas se atemorizaba a los niños y se los alejaba de abuelos y abuelas bajo la amenaza de terribles consecuencias en caso de desobedecer. Ahora corresponde poner carteles de no a la guerra, de Putin asesino, y también en las escuelas, donde los funcionarios de la educación haciendo su papel de servidores de la OTAN, también hacen traslado a las criaturas de la versión OTANica de este conflicto armado.

Todas las asociaciones que reciben jugosas subvenciones también pondrán el letrerito de solidaridad con Ucrania, sin saber, ni querer saber nada más que el anuncio televisivo. Suficientes informaciones hay, para quién las quiera encontrar, sobre los desencadenantes de este conflicto, no es mi intención repetir lo que gente bastante sensata ha explicado por activa y por pasiva.

Después, una imagen sobre la guerra en el Donbass fruto de su declaración de independencia la tregua final y los acuerdos de Minsk sobre las áreas desmilitarizadas o con limitación de armamento. Acuerdos que Ucrania no ha respetado nunca pues ha continuado bombardeando indiscriminadamente este territorio.

Y, unos datos sobre esta guerra. Muertos de militares, de civiles, de heridos y de refugiados durante la ofensiva del ejército de Ucrania contra las Repúblicas de Donetsk y Lugansk el 2014. Datos que difieren dependiendo de la fuente de información. Según la fiscalía general de Ucrania en su ejército hubo 953 muertos y 3.627 heridos, pero según fuentes del estado mayor de la República Popular de Donetsk estas cifras fueron de 27.888 entre muertos y heridos, aparte de 13.500 desertores. Según fuentes del vice primer ministro de la República Popular de Donetsk, en sus milicias populares hubo 3.000 muertos. Según la ONU, hubo en total 3.682 muertos, incluyendo los 298 ocupantes del avión MH17; 8.871 heridos, y 427.004 refugiados. Según datos del servicio de migraciones de Rusia, 2.800.000 habitantes de Donetsk y Lugansk huyeron atravesando la frontera, de los cuales 900.000 continúan en Rusia.

Cuáles son las cifras reales de las bajas es difícil de averiguar, pues los números no tienen formato numérico, sino político. En todo caso si hay algún dato que se pueda acercar a la verdad es el derivado del Servicio de Migraciones de Rusia respecto a la cantidad de personas que pasaron por sus fronteras y que solicitaron estatuto de refugiados.

Podemos observar que 2.800.000 personas tuvieron que huir por los ataques indiscriminados de las fuerzas ucranianas. Como elemento curioso hay que destacar que en nuestro país no hubo ninguna campaña para la acogida de esta cantidad de personas que veían como las hordas nazis devastaban sus pueblos y sus hogares. No hubo ninguna campaña institucional o humanitariapara enviar suministros a Donetsk y Lugansk, no se envió armamento para que pudieran defenderse, no se enviaron aviones para trasladar esta gente a nuestro país. Tan solo Rusia y Bielorrusia los acogió.

Caso curioso puesto que, a semejanza de Cataluña, la población de Donetsk y Lugansk hicieron un referéndum por la independencia el 14 de mayo de 2014, con participación del 75% del censo electoral y con unos resultados a favor del 89,7% en Donetsk y de un 96% en Lugansk. Evidentemente los impulsores de este referéndum no eran titiriteros como muchos de los que impulsaron la consulta en Cataluña, eran gente seria que de verdad querían la independencia a despecho de las consecuencias represivas que el gobierno de Ucrania llevara a cabo. La represión fue brutal con casi cuatro mil muertos y nueve mil heridos.

En esta represión, participaron de forma decidida miembros de extrema derecha españoles, que enviaron personal, material militar y dinero al batallón neonazi Azov como lo atestigua la documentación derivada de las transferencias monetarias desde Bankia y Moneygram. Azov es el nombre que utiliza el batallón especial compuesto por militantes neonazis las barbaridades de los cuales ha estado sobradamente documentada en cuanto a secuestros, torturas, asesinatos selectivos y destrucción.

El 5 de septiembre de 2014 se firmó en Minsk un protocolo de paz entre el gobierno de Ucrania y las Repúblicas de Donetsk y Lugansk con presencia de representantes de la OSCE que constaba de un acuerdo de 12 puntos (1) en los cuales el primero era un alto el fuego inmediato, y uno de los otros la aprobación de una Ley de un Estatuto Especial para Donetsk y Lugansk. El día 19 de septiembre se firmó un protocolo suplementario en vistas que los acuerdos, desde el primer momento, fueron vulnerados por parte del gobierno de Ucrania (2) .

En este nuevo documento se estableció una línea de demarcación, junto a la cual se creaba una zona libre de armamento pesado de 15 kilómetros y una zona desmilitarizada de 30 kilómetros. La prohibición de vuelos de combate sobre la zona de seguridad, la retirada de los mercenarios y la creación de una misión de la OSCE para supervisar los acuerdos (ver mapa anterior). A despecho de todo esto, el 2 de diciembre de 2014, el parlamento de Ucrania modificó unilateralmente el criterio de la Ley sobre el Estatuto Especial firmada en el protocolo de Minsk.

Con todo el cinismo, el 20 de septiembre el general superior de la OTAN dijo que la tregua, para él era solo de nombre (3).

El 11 de febrero de 2015 se firmó un nuevo documento (Minsk II) (4) y un paquete de medidas para la aplicación de los acuerdos de Minsk del año anterior. Este documento acuerda un nuevo alto el fuego y una modificación de las zonas de seguridad alrededor de la línea de demarcación ensanchándolas a 50 kilómetros para los sistemas de artillería, y a 70 kilómetros por el MLRS y una zona de seguridad de 140 kilómetros para los Tornados, Uragan, Smerch y misiles tácticos Tochka. En el punto 11 de los acuerdos hay una mención expresa a la reforma constitucional para dar cabida a las reivindicaciones de Donetsk y Lugansk sobre el autogobierno local. La OSCE tenía la responsabilidad de velar por su cumplimiento.

Entre todo esto y siendo evidentes, de nuevo, las vulneraciones de los acuerdos por parte del gobierno de Ucrania, la OSCE prefirió mirar hacia otro lado sin tomar ninguna medida para obligar a Ucrania a respetarlos, y haciendo un vacío informativo por parte de los medios de comunicación europeos de estas vulneraciones y de los continuados ataques militares contra la población de Donetsk y Lugansk.

Pero la intelectualidad occidental OTANica ha tenido mucho cuidado en borrar la historia que, como escribió Jaime Semprún para ellos no es otra cosa que un trabajo más: borrar los rastros de los conflictos reales y de las alternativas posibles, y reemplazarlas por falsos antagonismos exigidos por la propaganda del momento (5).

Antecedentes

Todo ello, lo debemos analizar desde un tiempo atrás, a partir de 2008 cuando a instancia del OTAN y Estados Unidos, el gobierno de Georgia invadió Osetia del Sur. Existe evidencia que el ataque de Georgia contra Osetia del Sur del 17 de agosto del 2008 fue cuidadosamente planificado. Los ataques contra Osetia del Sur fueron realizados después de terminadas las maniobras militares en Georgia entre los días 15 al 31 de julio de 2008 con el nombre de Reacción Inmediata y la participación de más de un millar de soldados norteamericanos. Y el día 7 de agosto fuerzas terrestres y aéreas de Georgia atacaron Osetia del Sur, que tuvo como respuesta la intervención militar de Rusia el día 8.

Una semana después del bombardeo de Osetia del Sur por el ejército georgiano, Estados Unidos y Polonia firmaron un acuerdo, el 14 de agosto de 2008, que permitió a la fuerza aérea de Estados Unidos el despliegue de misiles interceptores en territorio polaco.

Ya con anterioridad, el 1 y 2 de julio de 2008, un apéndice del OTAN, la Organización para la Democracia y el Desarrollo Económico (GUAM) que tiene como objetivo extender su influencia hasta el corazón de la antigua Unión Soviética, se reunió a Batumi (Georgia) con asistencia de los presidentes de Azerbaiyan, Georgia, Ucrania, Polonia y Lituania (Ilham Aliyev, Mikheil Saakashvili y Viktor Yushchenko, Lech Kaczynski y Valdas Adamkus respectivamente. El tema de la cumbre fue GUAM – Integración del este de Europa desde el punto de vista económico y estratégico militar con el fin de aislar a Rusia (6).

Como señala Clausewitz, “el objetivo político, como móvil primario de la guerra, será la norma para conseguir este objetivo por medio de la acción militar”. Si el propósito de la guerra es un equivalente del objetivo político, la acción militar generalmente menguará cuando el objetivo político mengüe (7). Y el objetivo político de la OTAN no ha sido nunca otro que rodear las democracias populares del este de Europa y la antigua Unión Soviética. Y en la acción encaminada a borrar cualquier vestigio de los intentos socializantes ha creado por medio de operaciones militares directas, (como en el caso de ex Yugoslavia) o encubiertas con las nombradas revoluciones de colores) unos gobiernos títeres los cuales ha llenado de material militar apuntando hacia unos lugares en los cuales todavía no ha podido imponer un gobierno a su medida. Y si la acción militar ha menguado un poco ha estado para darse cuenta de la escasa posibilidad de conseguir sus objetivos políticos y en la guerra en la cual los integrantes no pueden desarmar al otro por completo, los motivos para la paz aparecerán y desaparecerán de acuerdo con las probabilidades de éxitos futuros y del gasto necesario para el uso de la fuerza (8).

Las observaciones de Clausewitz no son tan solo imprescindibles por los lectores vinculados con la técnica militar, sino por aquellas personas que, estimulados por la realidad conflictiva y caótica de este siglo, intenten dilucidar por medio del pensamiento reflexivo la maquinaria social existente (9).

Así pues, antes que nada tenemos que pensar al considerar la guerra no como un elemento independiente sino como un instrumento político. Solo desde este punto de vista evitaremos caer en contradicciones, y podremos hacer una apreciación inteligente de su totalidad (10).

El 17 de agosto de 2020, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia declaró que el aumento de la presencia militar de los Estados Unidos en Polonia «agrava la difícil situación cerca de las fronteras occidentales de Rusia, facilitan una escalada de las tensiones y aumentan el riesgo de incidentes (11).

El Transnational Institute hizo un análisis en noviembre del 2020 en el que afirma que los Estados de Europa del este se han convertido en los obedientes satélites de Washington, compitiendo entre sí para ver quién es más servicial (12). Y lo hemos podido comprobar precisamente este mes de febrero en que Polonia, Hungría, Rumanía, y otros que se han caracterizado por el rechazo a aceptar cualquier inmigrante con independencia de los motivos o riesgos y ahora se pelean para acoger refugiados ucranianos (incluyendo España que al mismo tiempo impide la entrada de inmigrantes mucho más depauperados que los ucranianos, por la frontera melillense).

Una característica especial es que la propaganda hace elogio y espolea a que los hombres dejen sus familias a cualquier país y ellos vuelvan a defender Ucrania del ataque ruso. Qué diferencia respecto a Siria en la cual se espoleaba precisamente a los hombres y especialmente en edad de prestar servicio militar a que abandonaran el país y así debilitar la resistencia contra los invasores norteamericanos y sus socios tanto del Estado Islámico, como turcos o kurdos.

Clausewitz describe que el planteo de una guerra incluye todo el acto de guerra, y a través suyo, se convierte en una acción única que tiene que tener en cuenta una finalidad última muy precisa. No se inicia una guerra, o al menos no se tendría que iniciar si se actúa con sensatez, si no se tiene la respuesta en la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que se consigue por medio de la guerra y en la guerra? Lo primero es la finalidad última, lo segundo la finalidad intermedia. Esta idea determina todo el desarrollo de una guerra, decide tanto los medios empleados como el nivel agresivo necesario (13).

Quizás hace falta pues, preguntar ahora que quiere conseguir Rusia y porque ha decidido no emplear todos los medios de que dispone, pues como dijo el general del ejército español retirado, Ayala: “El régimen ruso hubiera podido arrasar Kiev si lo hubiera querido, pero no ha querido hacerlo” (14).

El marzo de 2016 el Centro Delàs elaboró un informe sobre la OTAN en el cual hace las siguientes consideraciones: El Concepto Estratégico es un documento político aprobado por los Jefes de Estado y de Gobierno del OTAN; no es una norma jurídica. Su versión más reciente fue aprobada en la cumbre de la OTAN de Lisboa en noviembre de 2010. Según el Concepto Estratégico, la OTAN puede actuar más allá de sus fronteras frente a cualquier tipo de amenaza. Permite incluso llevar a cabo operaciones militares ofensivas, al margen de la Carta de las Naciones Unidas… La modernización de las bombas nucleares estadunidenses a Europa se puede interpretar como un aviso dirigido a Rusia. Que puede llevar a una respuesta por parte de Rusia y a una nueva escalada armamentística (15).

Pues bien, la respuesta que apuntaba hace seis años el Centro Delàs la hemos visto llevada a cabo en estos momentos pues esta guerra, emulando lo que decía Clausewitz, es la finalidad intermedia para conseguir como finalidad el cumplimiento político por parte de la OTAN de dejar de asediar Rusia y alejar los armamentos nucleares estratégicos de sus fronteras.

Sin duda Rusia tenía conocimiento, según explica Manlio Dinucci, de la videoconferencia realizada el 4 de febrero de 2021, del Secretario General del OTAN, Jens Stoltenberg, en la que hizo un llamamiento a estudiantes y jóvenes pertenecientes a este bloque militar a proponer nuevas ideas por la OTAN 2030. Esto es parte de una estrategia para que universidades y escuelas se impliquen en la estrategia del bloque militar, que incluye un concurso sobre el tema: Cuáles serán las amenazas más grandes contra la paz y la seguridad el 2030 y como tendrá el OTAN que adaptarse para combatirlas.

Los jóvenes ya disponen de un libro de texto sobre este tema. Lleva por nombre “NATO 2030: United for a New Era” y es un texto redactado por 10 expertos nombrados por el secretario general del OTAN. Entre ellos personajes que destrozaron la ex Yugoslavia y masacrar la población de Serbia. El informe de estos expertos describe un mundo caracterizado por Estados autoritarios que tratan de extender su poder e influencia. Rusia, según estos expertos, es la principal amenaza que la OTAN tiene ante sí en este decenio. El informe propone reforzar las fuerzas de la OTAN, particularmente en el flanco oriental, dotándolas de capacidades nucleares adecuadas, adaptadas a la situación creada después que Estados Unidos anulase el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance intermedio (INF). Pidiendo que Estados Unidos realicen un despliegue en Europa de las nuevas bombas nucleares B6112, y los nuevos misiles nucleares de alcance intermedio (16).

Tal vez ahora podemos empezar a entender las reacciones europeas que no están alejadas de la famosa Agenda 2030 que ya he comentado en otras ocasiones, estrechamente ligada al Gran Reinicio y a la Nueva Normalidad, entendida esta como un cambio total del sistema político mundial en el que no tienen cabida los anotados en una lista negra.

La OTAN ya preparaba este escenario desde hacía tiempo, hay suficientes elementos de juicio para señalarlo, y la ruptura de acuerdos firmados por parte de Estados Unidos y la OTAN no es ninguna novedad, como tampoco es ninguna novedad los centenares de miles o millones de muertes que sus acciones han provocado en todo el mundo. En la mayoría de lugares les ha salido bien, pero de cuando en cuando se han encontrado con algún hueso duro de roer. Este ha sido históricamente el caso de Corea, Vietnam, Laos, Camboya, Cuba, y más recientemente Bielorrusia, Siria, Venezuela, Nicaragua y ahora Rusia.

La guerra nunca puede disociarse de la negociación política, y si esto pasa en algún lugar, todas las líneas del sentido (común) se romperán (17). Y tal como vamos viendo la negociación política entre el gobierno de Ucrania y de Rusia se está llevando a cabo. Los resultados dependerán mayormente de la presión que la OTAN ejerza sobre su gobierno títere de Ucrania y de la visceral respuesta de los súbditos europeos de Estados Unidos, a los cuales no los importa en absoluto que la vida de seres humanos se sacrifique ante sus manantiales de la ambición, el poder y el terror.

En esta situación, la mejor defensa es un buen ataque.

(*) Karl Von Clausewitz. De la guerra. Ed. Distal. Buenos Aires. 2003. pg. 32
(1) Protocolo de Minsk. Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. 5 de Setembre de 2014
(2) Memorandum of 19 September 2014 outlining the parameters for the implementation of commitments of the Minsk Protocol, Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. 19 de Setembre de 2014
(3) Nato top general says truce in name only. BBC News. 20 de Setembre de 2014.
(4) rus_ocred.pdf. 11 de Febrer de 2015
(5) Jaime Semprún. El abismo se repuebla. 2016
(6) Michel Chossudovsky: El corredor eurasiático: La geopolítica de los óleos y gasoductos y la Nueva Guerra Fría
(7) Karl Von Klausewitz. De la guerra. pg. 37
(8) Karl Von Klausewitz. De la guerra. pg. 59)
(9) Francisco Moglia. Traductor del llibre de Clausewitz
(10) Karl Von Klausewitz. De la guerra. pg. 51
(11) M.K. Bhadrakumar. Russia takes Europe’s support to calm Belarus, Indian Punchline, 18 d’Agost de 2020
(12) Achin Vanaik. Casus belli: cómo Estados Unidos venden la guerra. Transnational Institute. Novembre 2010
(13) Karl Von Klausewitz. De la guerra. pg. 269
(14) José Enrique de Ayala, General de l’exèrcit espanyol retirat. TV. La noche 24 horas, 3 de març de 2022
(15) Centre Delàs d’Estudis per la Pau Barcelona. Treinta preguntas sobre la OTAN. Treinta años después del Referéndum. Març 2016
(16) Manlio Dinucci. El futuro que nos prepara la OTAN para el 2030. Febrer de 2021
(17) Karl Von Klausewitz. De la guerra. pg. 278

 

Una enfermedad mortal para la democracia

Creonte: ¡Cómo! ¿Ha de ser la ciudad la que ha de dictarme lo que debo hacer?
Creonte: ¿Es que incumbe a otro que a mí el gobernar a este país?
Hemón: No hay ciudad que pertenezca a un solo hombre.
Creonte: Pero ¿no se dice que una ciudad es legítimamente del que manda?
(Antígona)

Estas palabras escritas por Sófocles (442 a.n.e) hace más de dos mil cuatrocientos años, deben haber sido el espejo en el cual se han mirado y regocijado las hordas gobernantes mundiales desde marzo de 2020. Así como en la tragedia griega el resultado de la acción de Creonte tiene como resultado la desesperación y la muerte, la acción de los que han actuado como él han sembrado el mundo de desesperación y muerte. Y en su afán autoritario niegan cualquier posibilidad de razonamiento.

Y los Creontes mundiales, agazapados en una legitimidad servil respaldada por los dioses de las grandes corporaciones, incluso han negado por primera vez desde Antígona, despedir a los muertos. “¿Cómo hemos podido aceptar, tan solo en nombre de un riesgo que era imposible de precisar, que las personas a las que apreciamos, y los seres humanos en general, no solo muriesen solos –algo que nunca había sucedido en la historia desde Antígona hasta hoy–, sino que sus cadáveres fuesen incinerados sin funerales? (1)

“El entierro de los muertos, el riesgo personal, el desdén por los reglamentos abstractos, el suicidio como acto de inmolación, es lo que antepone Antígona a la Ley mala, la ley abstracta. La que acusa a los que mantienen la norma estatal sin el respaldo moral que pueda convencer al último o a la última de las discrepantes… si perdemos el cuidado más hondo, el del abrazo y la visita a nuestros muertos, esto es, el tema de las grandes leyendas de la humanidad, nos será más difícil el rudo debate con los mercaderes de la muerte estadística, que como parece abstracta, la consideran como la cuota necesaria para seguir dominando el mundo” (2).

Lo que nos ha traído la impuesta pandemia ha sido un esfuerzo inimaginable para borrar cualquier signo de humanidad en los habitantes del planeta. La pérdida de humanidad es necesaria para conseguir las metas propuestas por el “nuevo espíritu del globalismo” que precisa de seres amorfos, obedientes, centrados solamente en sí mismos capaces de pisotear incluso a sus seres queridos para poder alcanzar la gloria de pertenencia a una sociedad posthumana o transhumana, en la cual las personas estén regidas por sofisticados algoritmos que decidan su comportamiento en el momento de tomar decisiones respecto a sí mismos y en relación al conjunto de la sociedad.

Ciertas clases sociales hace tiempo inmemorial que han relegado a la basura los rasgos característicos de la raza humana, lo cual hemos comprobado durante estos dos últimos años. Mientras una parte de la sociedad se hundía en la desesperación, la muerte y la pobreza, los organizadores de este apocalipsis han amasado en un breve período temporal, fortunas inmensas que los han convertido en los auténticos amos del mundo.

¿Pero y el proletariado mundial?, que ha sido junto a la desmembrada clase media, el objeto de este descalabro, al igual que en las grandes guerras. Y así como en las guerras se ha comprometido en la salvación de los capitales de “su clase dominante” esperando con ello una gratificación posterior, o imaginando que con su sacrificio se convertirían en sujetos de la historia, en esta nueva versión del agonismo del capital caracterizado por la presencia de enemigos invisibles, también se ha comprometido en la salvación de su clase dominante y ha defendido la puesta en circulación de armas de destrucción masiva.

Pero a diferencia de otras guerras mundiales, en la actual las armas se disparan contra la población indefensa ya que el supuesto “enemigo” no se sabe donde radica, ni tan solo si existe. Dicen que se trata de inocular las nuevas armas de destrucción en el interior de cada ciudadano para disponer de ellas ante la agresión de este enemigo invisible. Pero ya se está dando el caso que dichas armas explotan en el interior de cada individuo. Son daños colaterales, dicen los expertos.

Aceptado el sacrificio de participar en esta guerra, armados con algo inexplicable e inescrutable, protegido por el derecho de patente, el mundo se encamina presto a una aventura en la cual cualquier semejante puede ser portador del enemigo invisible. Y para conjurar este peligro nada más indicado que ser portador de un certificado de “limpieza de sangre” como salvoconducto, quedando los que no disponen de él como potenciales fuerzas enemigas a las cuales es preciso aislar, reprimir y si es preciso eliminar tanto social como físicamente.

En esta guerra, que inicialmente estaba encabezada por militares, policías y sayones, se han ido incorporando huestes del más variado colorido. Ahora, con porte militar, cualquier camarero o camarera, dependientes de comercio, porteros de cines, teatros y espectáculos varios se han investido de autoridad para poder exigir los certificados de limpieza de sangre a las personas que pretendan introducirse en unos espacios de los cuales estos pobres asalariados con contratos precarios, se sienten por primera vez en su vida “dueños” de la vida ajena y actúan como representantes de la legalidad otorgada por los nuevos dioses.

A este extremo ha llegado la degeneración del proletariado.

El sacrificio a los nuevos dioses tecnológicos, pandémicos, algorítmicos, mediáticos, políticos y académicos, ha sido considerado por una parte importante de la población mundial como un compromiso con los causantes de la desesperación y la muerte a la espera de una anunciada retribución al amparo de la nueva normalidad conocida como “el gran reinicio” de una carrera hacia un futuro ignoto.

Los que ya hemos visto nacer y crecer dos o tres generaciones, mantenemos el recuerdo de un tiempo en el cual el enemigo no era invisible, sino tangible y perteneciente a una clase social antagónica. Tal vez dentro de dos o tres generaciones posteriores renazca un nuevo proletariado que se niegue a ser el complemento de los actuales dioses y se niegue a obedecer cuando se le intente inocular estas armas de destrucción masiva y se le impida despedir y enterrar a sus muertos.

(1) Trazos de Antígona en pandemia. Carlos Gutiérrez, Juan Jorge Michel Fariña. Universidad de Buenos Aires, https://www.aesthethika.org/Trazos-de-Antigona-en-pandemia
(2) https://www.pagina12.com.ar/261547-antigona

El verdadero Anthony Fauci: Bill Gates y la guerra global contra la democracia y la salud pública

“The Real Anthony Fauci: Bill Gates and The Global War on Democracy and Public Health”. El libro escrito por Robert F. Kennedy y editado por Children’s Health Defense (Defensa de la Salud de los Niños) está sumido en una campaña sin precedentes de censura, manipulación y de menosprecio, tanto en los medios audiovisuales como escritos. Habrá que preguntarse: ¿Por qué?

Uno de los ataques furibundos de los medios se recrea acusando al autor de “negacionista de las vacunas”. Falso. El autor deja clara esta cuestión cuando escribe: “En marzo de 2020, las naciones indias y africanas que preveían una grave escasez de vacunas covid para sus poblaciones clamaban por una exención de los derechos de patente que permitiera a los fabricantes de vacunas genéricas poner precios que permitieran el acceso a los pobres. En agosto de 2020, un movimiento mundial para renunciar a las patentes de las vacunas covid-19 había cobrado el impulso de una locomotora desbocada. Entre los proponentes se encontraban gran parte de la comunidad investigadora mundial, importantes ONG con larga experiencia en el desarrollo y el acceso a los medicamentos, y docenas de líderes mundiales y expertos en salud pública, tanto actuales como anteriores, en una carta abierta de mayo de 2020, más de 140 líderes políticos y de la sociedad civil pidieron a los gobiernos y a las empresas que empezaran a poner en común su propiedad intelectual (grupo C-Tap) diciendo: “Ahora no es el momento de dejar esta enorme y moral tarea en manos de las fuerzas del mercado”.

Gates desbarató el grupo C-Tap y lo sustituyó por su propio programa de la OMS, el “Acelerador de la Ley Covid-19”, que se tradujo en la creación de un nuevo programa. que consagraba los derechos de patente de la industria y relegaba los programas de vacunación del mundo a los impulsos caritativos de las empresas farmacéuticas y las naciones donantes occidentales que luchan por su propia cuota de las vacunas. Como resultado previsible de la intervención de Gates, alrededor de 130 de las más pobres de las 190 naciones del mundo, 2.500 millones de personas, no tendrán acceso a las vacunas a partir de febrero de 2021. En la actualidad, los principales funcionarios de salud pública coinciden en que el principal impulsor de la actual escasez artificial de vacunas covid-19 es la defensa de los derechos de propiedad intelectual por parte de Gates para proteger el lucro de sus socios farmacéuticos”.

Robert F. Kennedy no es un revolucionario, no es socialista ni comunista, es un abogado liberal demócrata que lleva años denunciando en los tribunales las empresas petroleras y químicas por los daños causados en la salud de la población debido a sus vertidos contaminantes incontrolados.

El autor, en la totalidad de las 471 páginas de su investigación no rechaza los medicamentos y entre ellos las vacunas. Lo que denuncia desde la primera página hasta la última es la aceptación por parte de los reguladores de salud de pócimas que no han pasado los más mínimos exámenes de seguridad, fiabilidad y efecto curativo, solamente con objeto de lucro de las grandes multinacionales farmacéuticas y sus aliados. Y este es el eje conductor de todo el libro extensamente documentado con 2.124 fuentes de referencia.

Este impresionante documento centrado básicamente en Estados Unidos, tiene como hilo conductor los siguientes ejes:

  1. Las interrelaciones entre la industria farmacéutica, los centros nacionales de salud, las universidades, las fundaciones filantrópicas, los medios de comunicación y el complejo militar.

  2. La demostración de la transferencia del dinero de los contribuyentes a las grandes empresas químico farmacéuticas (3,8 billones de dólares en 2020) y en detrimento de la salud de la población.

  3. La denuncia de los experimentos químico farmacéuticos en niños y adultos sin las garantías suficientes de inocuidad y la vulneración de las normas de consentimiento informado.

  4. La corrupción de los organismos de salud y las agencias responsables de su supervisión y control.

  5. La prohibición de medicamentos de larga trayectoria con efectos curativos cuando ha caducado la exclusividad de la patente, para sustituirlos por nuevos fármacos patentados a precios infinitamente superiores y sin garantías suficientes de su utilidad.

  6. El trasfondo discriminatorio, racial, eugenésico, colonialista e imperialista de la experimentación. Denuncia con pruebas documentadas el “filantrocapitalismo” y el “colonialismo médico” por los experimentos en poblaciones de África, Asia y América Latina, ocultando los resultados adversos de dichos experimentos, incluidas las muertes.

El libro está estructurado en 12 capítulos que nos traen a la memoria auténticas barbaridades cometidas por el afán de lucro de las grandes farmacéuticas, en una visión retrospectiva desde los años 30 del siglo XX hasta actualidad. Se extiende en la explicación de la epidemia de SIDA de los años 80 y realiza ciertas similitudes con la actual pandemia. Termina el último capítulo al cual nombra “Juegos de guerra: Génesis del estado de bioseguridad”.

En la presentación, Kennedy advierte: “He escrito este libro para que los estadounidenses -tanto demócratas como republicanos- puedan entender el pernicioso papel del Dr. Fauci en permitir que las compañías farmacéuticas dominen nuestro gobierno y subviertan nuestra democracia, y para relatar el papel clave que el Dr. Fauci ha desempeñado en el actual golpe de estado contra la democracia”.

Este “golpe de estado” tiene cifras según el autor: “En 2020, los trabajadores perdieron 3,7 billones de dólares mientras que los multimillonarios ganaron 3,9. Unos 493 individuos se convirtieron en nuevos multimillonarios y otros 8 millones de estadounidenses cayeron por debajo del umbral de la pobreza”. “Estados Unidos todavía sufre la brutal y fea historia de la esclavitud, la segregación, el racismo y procedimientos médicos forzados”.

En relación al covid afirma: “Había medicamentos disponibles contra el covid -medicamentos baratos y seguros- que podrían evitar cientos de miles de hospitalizaciones y salvar otras tantas vidas si los hubiéramos utilizado en este país. Pero el Dr. Fauci y sus colaboradores farmacéuticos suprimieron deliberadamente esos tratamientos al servicio de su único objetivo: que Estados Unidos espere la salvación de sus novedosas y multimillonarias vacunas”. En este aspecto hace referencia al estudio de investigación publicado en la revista norteamericana Epidemixs Studis Powered by Universal Health, en referencia al tratamiento realizado por los médicos de la población manchega de Yepes en dos residencias de ancianos a 84 residentes y 64 trabajadores de las mismas que fueron tratados precozmente con antihistamínicos (dexclorfeniramina, cetirizina o loratadina) sin que se registraran fallecimientos por covid (https://studies.epidemixs.org/proyecto/covid-estudio-antihistaminicos-azitromicina/).

En España, los medios de comunicación no se hicieron eco de ello, hasta que salió publicado en la mencionada revista norteamericana en enero de 2021, aún así solamente un par de periódicos provinciales (https://www.cmmedia.es/noticias/castilla-la-mancha/antihistaminicos-contra-la-covid-medicos-de-yepes-toledo-dan-con-un-tratamiento-eficaz/#) (https://www.cordobabn.com/articulo/salud/medico-yepes-dice-haber-encontrado-cura-covid/20210126140346074733.html) y uno de Madrid publicaron pequeñas reseñas (https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/pueblos/abci-formula-contra-coronavirus-tres-medicos-toledo-interesa-eeuu-202101301849_noticia.html). No fue noticia de primera página en los diferentes medios, no fuera el caso que las farmacéuticas se enfadaran y dejaran de pagar los anuncios de sus propagandas.

“Inspirado por los ricos incentivos para clasificar a cada paciente como víctima de covid-19, Medicare pagó a los hospitales 39.000 dólares por ventilador cuando se trataba de covid-19 y sólo 13.000 dólares por infecciones respiratorias comunes, los hospitales contribuyeron al engaño”.

Más o menos como en España que en el caso de Catalunya según el Decreto ley 12/2020 de 10 de abril (https://portaljuridic.gencat.cat/eli/es-ct/dl/2020/04/10/12) pagó cada alta hospitalaria con estancia en la UCI 43.400€. En el decreto, la Generalitat justifica la creación del sistema de precios para “parar el impacto negativo” que tiene el coronavirus en el sistema sanitario, así como para “dotar de capacidad de tesorería” a los centros concertados y privados y evitar “un escenario de inviabilidad económica y de pérdida masiva de puestos de trabajo en el sector”. Sin embargo, el decreto no concreta en base a qué criterios se han establecido las tarifas, lo que arroja diferencias con otras comunidades autónomas como Navarra que pagará 24.000 euros por cada paciente que esté 21 días en la UCI. Seguramente tendremos que indagar quién es el Fauci catalán.

El libro de Robert Kennedy realiza un exhaustivo recorrido sobre el SIDA y los trajimanejes de las grandes farmacéuticas que en 2000, sus ingresos mundiales de remedios contra el sida eran de 4.000 millones de dólares; en 2004, se dispararon a 6.600 millones. En 2010 los medicamentos contra el sida superaron la marca de los 9.000 millones de dólares para los gigantes farmacéuticos y superaron los 30.000 millones de dólares en 2020.

“El desarrollador del AZT, Jerome Horwitz, teorizó que la molécula podría inyectarse en las células e interferir con la replicación del tumor. La FDA abandonó el compuesto tóxico de la quimioterapia después de que demostrara ser ineficaz contra el cáncer y que era asombrosamente letal en ratones (2). Los investigadores del gobierno lo consideraron demasiado tóxico incluso para la quimioterapia contra el cáncer de corta duración. Horwitz relató que la “extrema toxicidad del fármaco lo hacía ‘tan inútil’ que no creía que valiera la pena patentarlo”.

“Mientras obstaculizaban activamente los ensayos clínicos de la pentamidina en aerosol y el AL 721, para el SIDA, la camarilla del Dr. Fauci engrasó los patines, permitiendo a Burroughs Wellcome saltarse las pruebas con animales y proceder directamente a los ensayos en humanos. Esta omisión no tenía precedentes en la historia de los medicamentos de quimioterapia, pero de nuevo también fue un presagio de la decisión de permitir que la vacuna covid-19 de Pfizer/BioNTech pasara a las pruebas en humanos sin completar el panel habitual de pruebas de seguridad en modelos animales”. En octubre de 2021, Pfizer anunció que proyectaba unos sorprendentes 26.000 millones de dólares en ingresos de su vacuna covid”.

Respecto a un cúmulo cada vez mayor de enfermedades aparecidas desde la década de los 80 del siglo pasado, Robert Kennedy apunta que “las vacunas sin garantía de inocuidad son un culpable potencial, pero no el único. Otros posibles culpables -o cómplices- que encajan en el criterio aplicable -una epidemia repentina en todos los habitantes a partir de 1989- son el jarabe de maíz, los alimentos procesados, la radiación EMF, el clorpirifos, los ultrasonidos, los pesticidas neonicotinoides y el PFOA”.

Hoy día nadie duda de la toxicidad del ácido perfluorooctaniocio o PFOA, un químico utilizado por Teflón, la marca de sartenes antiahdherentes más famosa del mundo. El PFOA actúa en el cuerpo como disruptor endocrino imitando el efecto de las hormonas, por lo que se le asocia con diferentes tipos de cáncer, problemas de tiroides y esterilidad tanto en animales como en seres humanos, hasta el punto que la Comisión Europea en su Reglamento 2017/1000 modifica el registro, la evaluación, la autorización y la restricción de dicha sustancia, que seguramente por presiones de la multinacional DuPont, estas restricciones no entraron en vigor hasta 2020.

“Tras el colapso del bicho soviético, el terrorismo islámico y la bioseguridad suplantaron al comunismo como la justificación para una continua presencia militar y corporativa de EE.UU. en todo el mundo en desarrollo. El anhelo adquisitivo de la industria farmacéutica por los recursos naturales de África y sus poblaciones, que están repletas y obedientes, con su elevada carga de enfermedades, ayudó a impulsar el aumento de la bioseguridad como punta de lanza del imperialismo corporativo. Bill Gates y el Dr. Fauci ofrecieron la bioseguridad como fundamento de su proyecto de neocolonialismo médico”.

“El racismo es una característica permanente del autoritarismo médico y de la experimentación humana… El Dr. Fauci hizo que el NIAID y sus socios de las empresas farmacéuticas trasladaran sus estudios al extranjero, “para que no se vieran afectados sus estudios más controvertidos y arriesgados “porque pueden hacer cosas que nunca podrían hacer en Estados Unidos”… África es una colonia farmacéutica desde hace más de un siglo. Es el lugar elegido por las empresas que buscan de los gobiernos, poblaciones complacientes, los costes más bajos de inscripción por paciente y una supervisión laxa por parte de los medios de comunicación y los organismos reguladores. Los voluntarios impotentes, a menudo analfabetos y, en caso de necesidad, casi desechables, permiten a los IP de la industria farmacéutica ocultar incluso los efectos secundarios y los errores catastróficos.

Al principio de esta reseña hacía alusión a la censura del libro y la manipulación informativa sobre el mismo. A este respecto recuerda el autor que “Google tiene asociaciones lucrativas con todos los grandes fabricantes de vacunas, incluida una asociación de 715 millones de dólares con GlaxoSmithKline. Verily también posee una empresa que realiza pruebas de infección por covid. Google no fue la única plataforma de medios sociales que prohibió el contenido que contradice la narrativa oficial. Facebook, Pinterest, Instagram, YouTube, MailChimp y prácticamente todas las demás plataformas de las grandes tecnologías comenzaron a borrar la información que demostraba la eficacia de la HCQ, sustituyéndola por propaganda de la industria generada por una de las agencias de salud pública controladas por el Dr. Fauci/Gates: HHS, NIH y OMS”.

En agosto de 2020 por Tim Schwab en la Columbia Journalism Review mostró cómo Gates repartió 250 millones de dólares en subvenciones a medios de comunicación como NPR, la televisión pública (PBS), The Guardian, The Independent, BBC, Al Jazeera, Propublica, The Daily Telegraph, The Atlantic, The Texas Tribune Gannett, Washington Monthly, Le Monde, The Financial Times, The National Journal, Univision Medium, y el New York Times.

Y respecto a la OMS, realiza un recorrido desde su creación “La Fundación Rockefeller aportó casi la mitad del presupuesto de la Organización de la Salud de la Sociedad de Naciones (LNHO) tras su fundación en 1922 y pobló las filas de la LNHO con sus veteranos y favoritos.. La RF impregnó a la Liga de su filosofía, estructura, valores, preceptos e ideologías, todo lo cual heredó su organismo sucesor, la OMS, en su inauguración en 1948”.

Hasta la actualidad ya que “Cuando el presidente Trump retiró a Estados Unidos de la OMS en 2020, continuó con la contribución estadounidense de 1.160 millones de dólares a la GAVI (Alianza para la vacunación, patrocinada por Bill Gates) El efecto acumulado, por tanto, de la retirada fue aumentar el poder de Gates sobre la OMS y sobre la política sanitaria mundial”.

Poder que le permitió elegir a su director. “En 2017, el poder de Gates era tan completo que nombró a dedo a su adjunto, Tedros Adhanom Ghebreyesus, como nuevo director general de la OMS a pesar de las quejas de que Tedros sería el primer director general de la OMS sin título de médico y a pesar de los dudosos antecedentes de Tedros. Los críticos acusan con credibilidad a Tedros de dirigir un grupo terrorista asociado a violaciones extremas de los derechos humanos incluyendo políticas genocidas contra un grupo tribal rival en Etiopía… La principal cualificación de Tedros para el puesto en la OMS era su lealtad a Gates. Tedros anteriormente formó parte de los consejos de administración de dos organizaciones que Gates fundó, financió y controla: GAVI y el Fondo Mundial, donde Tedros era el presidente de confianza de Gates en el consejo”.

Con suficientes pruebas documentales afirma que “la OMS, la GAVI y el Fondo Mundial funcionan efectivamente como comisarios ideológicos”. Y dentro de este comisariado está la pretensión de reducción de la población en la periferia del sistema. “En los años 1993 y 1994, la OMS lanzó campañas de vacunación para la infertilidad en Nicaragua, México, Filipinas, y Kenia en 1995. En cada país, la OMS y los gobiernos locales vacunaron a las mujeres en edad fértil, diciéndoles que el objetivo de las inmunizaciones de la OMS era eliminar el tétanos materno y neonatal. Un estudio posterior de la OMS sobre la política de control de la natalidad, Bryant et al., llega a la conclusión que la OMS habían engañado sistemáticamente a las personas ‘atendidas’ con procedimientos de esterilización sin el pleno consentimiento de las pacientes”.

Finalmente, el libro de Robert F. Kennedy despeja algunas incógnitas poco conocidas de la relación entre el entramado de las grandes farmacéuticas con el complejo militar, en la perspectiva de mantener una hegemonía mundial de carácter dictatorial.

“En 1974, la USAID y la OMS colaboraron en la creación de un ‘Informe Kissinger’ de alto secreto -cuyo mecenas era Nelson Rockefeller redactó el Libro Blanco clasificado, que se convirtió en política oficial de EE.UU. bajo el presidente Gerald Ford en 1975. Ese informe, conocido como el ‘Memorando de Estudio de Seguridad Nacional de EE.UU. 200’, esbozaba los incentivos geopolíticos para reducir el crecimiento de la población en los ‘países menos desarrollados’ a casi cero mediante la ‘reducción de la fertilidad’ para salvaguardar los intereses económicos de los Estados Unidos y otras naciones industrializadas en los recursos minerales importados”.

“Estados Unidos comenzó su primera investigación ofensiva a gran escala sobre armas biológicas durante la Segunda Guerra Mundial en la primavera de 1943 por orden del presidente Franklin Roosevelt, como una colaboración entre el ejército estadounidense y sus socios de la industria farmacéutica. El titán farmacéutico George W. Merck dirigió el programa de armas biológicas ofensivas del Pentágono mientras dirigía su gigante de fabricación de medicamentos… En 1969, el programa de armas biológicas de Estados Unidos había desarrollado armas de “equivalencia nuclear” según David Franz, quien, durante veintitrés años, fue comandante del Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos (USAMRIID). La principal limitación, reconoció Franz, era la dificultad de gestionar las armas biológicas para evitar su escape accidental. Irónicamente, Franz desempeñaría más tarde un papel clave en los programas de ganancia de función del Pentágono/Fauci que condujeron a la pandemia de covid-19”.

En este entramado caben situar los “simulacros de pandemias” realizados desde el año 2000 con diversos nombres, entre ellos: Topoff 2000-2007, El Invierno oscuro, La Tormenta Atlántica, El Mercurio Global, Mars 2017, Spars 2017, Clade X 2018, Contagio Carmesí 2019, Event 201 2019. “Una docena de Juegos Germinales organizados por parte de los planificadores militares, médicos y de inteligencia que condujeron a covid-19. Cada uno de estos ejercicios kafkianos se convirtieron en misteriosas predicciones de una era distópica que los planificadores de la pandemia apodaron la “Nueva Normalidad”. El rasgo consistente es la afinidad entre sus diseñadores de simulacros para militarizar la medicina e introducir un gobierno autocrático centralizado”.

Todos ellos con la participación de diversos países “desarrollados”, departamentos de defensa, servicios de inteligencia y personal universitario y médico. “La simulación del Evento 201 anticipaba la manipulación y el control de la opinión pública y silenciar cualquier coloquio sobre los patógenos potenciados artificialmente… La suposición fundamental de todos los participantes fue que la censura y la propaganda son ejercicios legítimos del poder federal. Los participantes discutieron los mecanismos para ‘desinformación’, ‘inundando’ los medios de comunicación con propaganda y la imposición de sanciones y el descrédito de la disidencia… Ahora, la definición de terror es tan amplia”, dice el ex funcionario de la CIA Kevin Shipp, “que cualquier mención a las vacunas covid entra en su ámbito”.

“El director de UNICEF, Anthony Lake, fue asesor de seguridad nacional del presidente Bill Clinton y su candidato a director de la CIA, hasta que las acusaciones de corrupción desbarataron su nombramiento. En enero de 2020, UNICEF aplaudió la aprobación por parte de la legislatura de las Maldivas de un proyecto de ley que convierte en delito el hecho de que los padres rechacen cualquier vacuna recomendada por el gobierno para sus hijos. El entusiasmo desenfadado de UNICEF deja claro que la organización considera la innovación de Maldivas como un programa piloto para la humanidad”.

Y unas preguntas realizadas por Vera Sharav, superviviente del Holocausto y defensora de la ética médica que define el covid-19 como un proyecto militar. “Esto debería ser una operación médica y no militar”. Es un problema de salud pública. ¿Por qué el ejército y la CIA están tan involucrados? ¿Por qué es todo un secreto? ¿Por qué no podemos conocer los ingredientes de estos productos, que los contribuyentes han financiado? ¿Por qué no podemos ver los contratos con los fabricantes de vacunas? ¿Por qué estamos imponiendo un tratamiento con una tecnología experimental con pruebas mínimas?

Robert F. Kennedy termina su libro diciendo: “Fundé Children’s Health Defense (CHD) mucho antes del covid-19. Nuestro objetivo era poner fin a la epidemia de enfermedades infantiles derivadas de exposiciones tóxicas de todo tipo, incluidas algunas vacunas. CHD busca educar al público y responsabilizar a los malos actores para ayudar a asegurar un futuro saludable para nuestros niños. En el momento en que este libro entra en imprenta, la campaña para forzar la introducción de vacunas covid inseguras en los cuerpos de los niños está alcanzando su punto álgido. Si nuestros hijos van a disfrutar de las bendiciones de la libertad y la salud, debemos acabar con esta pesadilla del covid-19 ya no podemos ‘confiar en los expertos’ ni seguir su versión deformada de la ciencia. Eso es lo que nos ha traído hasta aquí”.

“El problema es la corrupción endémica en el complejo médico-industrial, actualmente apoyado en todo momento por las empresas de medios de comunicación. El golpe de estado de este cártel ya ha desviado miles de millones de los contribuyentes, ya ha aspirado billones de la clase media mundial, y ha creado la excusa para la propaganda masiva, censura y control masivos en todo el mundo. Junto con sus reguladores capturados, este cártel ha iniciado la guerra global contra la libertad y la democracia”.

En síntesis, recomiendo la atenta lectura de este libro.

Consideraciones sobre la dominación (2) Las dictaduras no son formas de poder sino modos de ejercicio del poder

Banda: “grupo de personas unidas para cometer fechorías” (María Moliner, 349)

Este artículo es la continuación del publicado en mayo de 2020 (Consideraciones sobre la dominación), en un intento más abarcador, incorporando algunas reflexiones que no estaban incluidas en el anterior artículo. La dominación no es algo moderno o posmoderno visualizado desde la actual experiencia mundial relacionada con la declaración de pandemia por parte de la OMS siguiendo el dictado de las grandes corporaciones financieras del capitalismo verde y el complejo militar-químico-farmacéutico.

La historia, escrita por los dominadores casi la totalidad de ella, nos da elementos, pruebas suficientes sobre este tema. Lo más reciente, toda la época del colonialismo europeo a partir del siglo XV. En otras latitudes, con sistemas religiosos, culturales, económicos y políticos distintos de los europeos, también la dominación ha formado parte de las estructuras de poder, a partir de la creación de los Estados.

Marcel Gauchet, en la presentación del libro “La servidumbre voluntaria” (1976. Payot), expresa la diferencia entre las formas antiguas de dominación, las cuales dejaban subsistir las esferas autónomas de la comunidad familiar y la población, y señala que el Estado Moderno a partir del siglo XVI rompe con la relativa autonomía de estas esferas. No tiene suficiente con controlar desde arriba y en la distancia la sociedad para extraer de ella el excedente económico, sino que penetra la sociedad, se introduce en sus articulaciones más finas, con el intento de adueñarse de sus engranajes más íntimos.

Claude Lefort, abordando sobre el tema de la dominación nos dejó escrito que el secreto está en el deseo interno, en el sentido de que cada uno sea cual sea el eslabón de la jerarquía que ocupe, de identificarse con el tirano, convirtiéndose en amo de otro. “La cadena de la identificación es de tal naturaleza que el último de los esclavos aún se considera un dios”. En su obra “La incertidumbre democrática” (Anthropos 2004.) expone que el Poder no se caracteriza únicamente por la dominación de unos sobre otros, sino por tener la capacidad de generar una sensación compartida de unidad y de comunidad. El Poder es esta institución que da a un grupo social su carácter de grupo político. El Poder da forma (mise en forme), da sentido (mise en sens) y pone en escena (mise en scéne) las relaciones sociales.

La legitimidad del poder

Max Weber, un auténtico representante de la burguesía y conocedor de primera mano del funcionamiento del capitalismo y de las funciones del Estado, ahondó en el tema de la dominación, sus características, así como sobre la obediencia y el papel que juega la burocracia (el funcionariado) en todo este entramado. Es por ello que afirma que toda dominación, procura despertar y cuidar la fe en su legitimación.

Y, es precisamente en torno a la idea de legitimidad del Poder que tal vez podamos acercarnos a vislumbrar algunas respuestas en torno a la obediencia que ha caracterizado la inmensa mayoría de la población mundial durante estos dos últimos años, independientemente del tipo de gobierno o de discurso ideológico del mismo.

Ante cualquier decisión administrativa, parecería razonable analizar, estudiar su contenido y forma; poner en tela de juicio sus efectos y consecuencias a tenor de opiniones divergentes con sólidos argumentos, y en base a ellos, tomar la decisión de obedecer o no.

O incluso poner en duda algunos discursos y actuaciones dada su novedad o rareza, en función de las propias contradicciones que ofrecían las medidas que se iban adoptando, simplemente analizar con un cierto rigor lo que se imponía con el argumento de que “era la opinión de los expertos”. Colectivo amorfo e indeterminado, que durante el proceso han ido proyectando un discurso y unos argumentos cambiantes en función de las órdenes que recibían.

Pero la obediencia, según definición de Weber, significa que la acción de quien obedece se desarrolla básicamente como si esta persona hubiera convertido en máxima de su comportamiento el contenido de la orden por sí mismo, es decir, solamente por la relación formal de obediencia sin tomar en consideración su propia opinión sobre el valor o ausencia de valor de la orden como tal (Wirtschaft und Gesellschaft, capítulo III Die Typen der Herrschaft).

Ahora se apunta, a finales de 2021, que miles, cientos de miles, millones de personas en todo el mundo que obedecieron a partir de marzo de 2020, están tomando en consideración la ausencia de valor de las órdenes dictadas. Varias circunstancias han coincidido. Las derivas autoritarias que han corrompido lo que en buena lógica deberían ser recomendaciones, en órdenes de carácter militar sustentadas por la preeminencia de los cuerpos represivos amparados por las legislaciones “ad hoc” de unas cámaras legislativas cuyo quehacer no ha tenido nada que envidiar al realizado por el Congreso y Senado italianos en 1923.

Una banda organizada de déspotas

Max Weber, al defender la organización burocrática del estado moderno y los criterios de eficacia, continuidad y legalidad, debemos preguntarnos si dichos criterios son suficientes para distinguir un Poder Legítimo de uno Ilegítimo. La respuesta no puede ser más que negativa, dado que podemos pensar que una “banda organizada de déspotas” puede instaurar un Poder que sea obedecido, que dure mucho tiempo y que establezca unas reglas positivas a las cuales se acoja. No se trata de un caso hipotético, ya que en el siglo XX tenemos ejemplos en Europa, de los cuales los más conocidos son el régimen nazi, junto al italiano, español o portugués.

¿Existe hoy igualmente una “banda organizada de déspotas”? Sin duda alguna, aunque dicha “banda” no esté ubicada físicamente en un espacio geográfico limitado, sino que a diferencia del siglo XX, aspira a ocupar la totalidad de la geografía mundial.

Dicha “banda” (Bildelberg, Davos, Foro económico mundial, GAVI, FMI, OMC, OMS…), no electa, dispone de un amplísimo aparato burocrático, comúnmente llamado funcionariado, caracterizado por pertenecer a una jerarquía administrativa rigurosa, tener competencias rigurosamente asignadas, ser retribuidos con sueldos fijos y estar sometidos a una también rigurosa disciplina y vigilancia.

Sin este aparo burocrático, a dicha “banda organizada” le sería imposible imponer sus órdenes. Solamente echando un vistazo a lo ocurrido a partir del 11 de marzo de 2020, esta masa burocrática se puso en movimiento a lo largo y ancho de la geografía mundial: funcionarios sanitarios, funcionarios policiales y militares, funcionarios de la educación, funcionarios administrativos, funcionarios judiciales, funcionarios de medios de comunicación, funcionarios políticos y funcionarios sindicales.

No podríamos entender lo sucedido sin analizar el papel ejercido por el cuerpo funcionarial como transmisor-ejecutor de las órdenes emanadas. Tal vez lo que ha quedado más a la sombra de dicho cuerpo ha sido el papel de los funcionarios de la enseñanza y la transmisión y adecuación de las órdenes a un lenguaje infantil. Es inconcebible la sumisión voluntaria de niños y niñas a unos dictados de alejamiento en el juego, de carga de culpabilidad si abrazan a abuelos y abuelas, si esta sumisión no estuviera atrozmente impuesta por un Poder Pedagógico, coercitivo, con la particularidad que dichos funcionarios, en su inmensa mayoría no tiene la más ligera idea de los procesos biológicos ni les interesa profundizar en temas controvertidos. Funcionarios que solamente transmiten órdenes, funcionarios ideales que como apuntaba Max Weber realizan su oficio “Sine ira et studio” (sin odio ni pasión), sin amor ni entusiasmo, solamente bajo la idea estricta del deber.

Paralelo al aparato funcionarial, y actuando al unísono, los elegidos “democráticamente” que andan sentados en los escaños de papel de las cámaras legislativas (diputados y senadores) han prestado su acuerdo o silencio ante las órdenes de la “banda”. Apenas alguna voz disonante en los parlamentos del centro del sistema, ninguna voz similar a la del diputado Giacomo Mateotti, autor de “Un anno de dominazione fascista” (1923) que la parte segunda la dedica al abuso del Decreto Ley, definiéndolo como “la vía tortuosa que toman aquellas asociaciones temporales y permanentes de intereses particulares que aspiran a obtener ventajas en detrimento de la comunidad social que no podrían obtener por la vía principal de la Ley”.

Debe hacernos reflexionar sobre la proliferación de Decretos Leyes en España desde marzo de 2020 (39) que representan un 72 por ciento de las normas con rango de Ley. Y durante el primer trimestre de 2021, cinco Decretos Leyes relacionados con la pandemia.

Seguramente por la sumisión de los parlamentarios de cualquier color, no ha habido “desapariciones” como ocurrió con el propio Mateotti. Tan sólo en la periferia del sistema, en África, la “banda organizada” se ha atrevido a ajusticiar al presidente de un pequeño país que opuso resistencia: un aviso para navegantes.

Esta “banda organizada” que constituye el Poder, impone su dominación, dando a ésta un carácter legítimo, carácter de una fuerza consentida y aceptada equivalente a un consenso generado alrededor de un horizonte compartido, que lleva a aceptar los mandatos como razonables y justos por parte de la mayoría de los que obedecen. Dicha legitimidad, según palabras de Guglielmo Ferrero “está dotada de un mágico poder, y apenas el hombre se deja convencer por el espíritu revolucionario y se levanta contra ella, son fulminados por el miedo, el miedo sagrado de la regla violada”. Ferrero escribía esto hace cien años, pero hemos podido comprobar cómo hoy, esta “banda” se ha atribuido asimismo un poder mágico, mediante el cual, han atemorizado la población mundial y ha sido en base a este miedo -sin olvidar la represión-, que se ha catapultado a la población mundial hacia actitudes irracionales de sumisión y consenso.

El miedo

El miedo, según el diccionario de la Real Academia Española, es “Una angustia por un riesgo o daño real o imaginario”.

El miedo es incertidumbre sobre el futuro inmediato, incertidumbre que los voceros del capital difunden al mismo tiempo que advierten de la necesidad de atenerse a un permanente pacto social y aceptar las normas establecidas a cambio de certeza y protección. El miedo no solamente afecta a la mente, sino también al cuerpo, destruyendo los sistemas inmunológicos y provocando diversas patologías, entre ellas enfermedades mortales en algunos casos, especialmente en las personas ancianas aisladas.

Carlo Mongardini, recientemente fallecido (19 de julio de 2021), publicó en el año 2004 “La dimensioni sociale della paura” (La dimensión social del miedo). En relación a la ciencia señala que ésta se ha transformado en un subsistema que produce una superestructura ideológica que nos impide comprender todo lo que rebasa el ámbito de la razón, con lo cual nos priva de la capacidad de evaluar sus propuestas. “La ciencia que debería protegernos del miedo, nos da miedo” y añade que “los peligros no tienen mayormente su origen en la naturaleza y sus efectos imprevisibles, sino de un desarrollo social y científico sin control, que genera incertidumbre y miedo”.

Según Carlo Mongardini, el miedo es una de las emociones más poderosas que articulan la sociedad y por ello se presta bien a la manipulación política. La primera manipulación consiste en diversificarlo y amplificarlo, en sembrar el miedo: están los peligros que amenazan al cuerpo de la persona; peligros que atentan contra el orden social del que depende la seguridad del medio de vida y están los peligros de la exclusión. “El miedo se socializa multiplicado por los medios de comunicación que lo convierte en algo masivo y fácilmente manipulable políticamente, que se traduce en pasividad y conformismo…. Las masas confusas e indefensas quedan subordinadas a cualquier experimento”…. “El cultivo del miedo es una manera de conservar un cierto orden, aunque precario, para evitar que éste se convierta en un impulso para los actores sociales a pensar en nuevas fórmulas que sobrepasen el marco institucional establecido”.

Cuando Mongardini hace referencia a la crisis de la democracia, señala que: “Es probable que nos aguarde un largo período en el cual el miedo se convierta en el principal instrumento de los gobiernos y en el mayor y mejor mecanismo para conseguir el consenso político”. Termina su libro con una aseveración: “Gobernar en base al miedo es el último peldaño de la degeneración política, el final de la democracia representativa y la consolidación del totalitarismo”.

Para Zygmunt Bauman, los miedos que siembran “son intratables y, de hecho, imposibles de erradicar: no se van nunca: pueden ser aplazados u olvidados (reprimidos) durante un tiempo, pero no exorcizados. Para tales miedos, no se ha hallado antídoto ni es probable que se invente ninguno. Son temores que penetran y saturan la vida en su conjunto, alcanzan todos los rincones y los recovecos del cuerpo y del alma y reformulan el proceso vital en un ininterrumpido e inacabable juego del escondite, un juego en el que un momento de distracción desemboca en una derrota irreparable” (Bauman. Miedo líquido. La sociedad contemporánea y sus temores. 2006.)

Existe un ejemplo paradigmático que ha servido históricamente para internalizar unas leyes sagradas, cual es el “miedo al infierno”.

Los miedos están siendo utilizados como mecanismos de protección de las élites cuya intención es conseguir que la ciudadanía acepte la imposición de medidas que perjudican a los sectores más débiles de la población (Joaquín Estefanía, La economía del miedo. 2011) (https://www.researchgate.net/publication/337972289_El_poder_del_miedo).

La “banda organizada de déspotas” de forma constante a lo largo de los años ha utilizado el miedo como elemento sustancial para la dominación. En los países llamados “occidentales” durante la época de la guerra fría, el miedo al comunismo impregnaba a todos los sectores sociales aunque en este período la existencia de formaciones de carácter comunista con implantación en el seno del proletariado e incluso en las Universidades, intentaba contrarrestar dicha impregnación. Con la desaparición de las democracias populares, el mismo discurso ya no era viable. Se inició una nueva etapa marcada por la creación del llamado terrorismo que tuvo su 11 de marzo de 2020 el día 11 de septiembre de 2001 y la posterior “pandemia” totalitaria mediante la Uniting and Strengthening America by Providing Appropriate Tools Required to Intercept and Obstruct Terrorism (Ley para unir y fortalecer Estados Unidos proveyendo las herramientas apropiadas, requeridas para impedir y obstaculizar el terrorismo) más conocida como Patriot Act cuyo contenido se incorporó a los textos judiciales de la mayoría de países del mundo. Se iniciaba una nueva modalidad de incorporación del miedo a los habitantes de las naciones del centro imperialista. ¡Nada es seguro! Clamaban los voceros del sistema, la única seguridad la ofrecemos nosotros, aunque sea a costa de anular unos derechos que anteriormente parecían inamovibles.

Un despliegue mediático sin precedentes, miles de fotografías de los muertos a manos de los presuntos terroristas, que posteriormente se ha ido descubriendo que no eran otra cosa que creaciones del mismo poder que los anatematizaba. Una vez recortados varios de los proclamados “derechos democráticos”, se fue atenuando la masiva propaganda y los medios de comunicación dejaron de insertar a primera página el tema del terrorismo. El objetivo se había cumplido, aunque se ha mantenido una versión descafeinada del mismo mediante la atribución de todos los desmanes sociales a las personas migrantes. El miedo al “otro” en una extensión de la xenofobia para crear una barrera entre autóctonos y foráneos y de paso apostar a la baja salarial.

Sin comunistas, sin terroristas, sin un poder religioso equivalente al existente hasta el siglo XVII, sin poder recurrir a poderes sobrenaturales ni a milagros, tan sólo queda el recurso de la “ciencia”. Dicha ciencia no es ciencia, sino la corporación de científicos “autorizados” por “la banda organizada de déspotas”, quedando el resto de científicos condenados al ostracismo.

Y los proletarios de esta ciencia corporativa se han prestado gustosamente a ello. Si en un momento dado la ciencia arrebató a la religión el protagonismo social y permitió “pensar”, ahora la ciencia está arrebatando la capacidad de pensar y con ello de nuevo imponer la docilidad al conjunto de la población. Los métodos empleados, salvando las distancias, no difieren mucho de los utilizados por las religiones, ya que 1) se erige como propietaria de la verdad; 2) sus investigaciones se hallan rodeadas de misterio; 3) se convierte en la justificación de las decisiones políticas por totalitarias que sean; 4) convierte en herejes a quienes la cuestionan; 5) utiliza el miedo y amenaza con la pena a diferentes infiernos a quienes la cuestionan.

Si ya apenas a nadie le preocupa el infierno después de la muerte, si que preocupan los posibles padecimientos anunciados por la corporación científica en caso de no obedecer, en caso de pecar contra sus mandamientos, y en una sociedad, individualizada, consumista, ególatra, en la cual el culto al cuerpo se ha extendido fuera de las clases ociosas, impregnando importantes sectores del proletariado el miedo al “contagio” por parte de otro, situando una perspectiva en la cual la colectividad ya no es capaz de dotarse de métodos saludables para contrarrestar las patologías que se puedan manifestar, ahondando todavía más el individualismo y con ello se dejan las manos más libres al capital cuando éste se prepara para su reorganización total. El discurso único de una punta a otra del planeta es la envoltura de miedo que paraliza la posibilidad de mirar desde otra óptica nuestra realidad.

Se disolvió como un azucarillo en un vaso de agua el enfrentamiento entre dos concepciones del mundo y de la sociedad. Solamente ha quedado un único sistema de coordenadas desde el cual poder observar.

La Teoría de la Relatividad de Einstein afirma que “las observaciones siempre se hacen desde algún marco de referencia, desde el punto de vista de algún Sistema de Coordenadas (SC), y lo que puede observarse varía, por tanto, con el SC elegido como marco de referencia. Si un cuerpo en movimiento se desplaza uniformemente, por ejemplo, lo hace solo con respecto a un SC elegido. El SC, o marco de referencia, no es impuesto por lo que se observa, sino que depende de una elección del observador. Dos sucesos pueden ser simultáneos para un observador, pero no necesariamente para otro situado en otra parte o con un SC diferente. Se considera que lo observado depende de la ubicación del observador o del punto de vista que éste eligiese” (Albert Einstein and Leopold Infield. The Evolution of Physics. 1951).

¿Dónde ubicar al observador en la segunda década del siglo XXI cuando el Sistema de Coordenadas impuesto ha eliminado la posibilidad de observar desde marcos de referencia distintos? Quién dice observador, dice gobiernos, organizaciones sindicales y políticas que mantienen el apelativo de comunistas, u otras definiciones como socialistas, transformadoras, radicales, antisistema, etc.

Pandemias y cambio climático

Dos grandes bloques de órdenes, amparadas por la ciencia corporativa se imponen a lo largo y ancho de las geografías: pandemias y cambio climático, órdenes a las cuales se someten cualquiera de las organizaciones o gobiernos anteriormente dichos a la luz de la experiencia constatada en los dos últimos años. Tanto una como otra son gigantes con pies de barro, desmentidas por mentes brillantes que no están a sueldo ni del complejo químico-farmacéutico, ni del imperialismo “verde”.

Existiendo suficiente documentación para contrarrestar ambas órdenes, a pesar de ello, se ha impuesto una sumisión casi total, solamente contestada por pequeños núcleos dispersos por diferentes países. Y dichos núcleos no se caracterizan por enfrentarse al sistema imperante de Poder, sino a aspectos parciales del mismo, no se pone en cuestión el sistema, sino a “disfunciones” del mismo, obviando el tema de fondo:

Que tanto las represiones bajo la cobertura de la pandemia, como los cambios impuestos en los hábitos personales y sociales, como las modificaciones en las relaciones laborales, en los planes de estudio, la extensión de la videovigilancia en calles, mercados, salas de espectáculos, escuelas; las aplicaciones informáticas a través del teléfono móvil que pueden detectar en tiempo real donde se ubica cada persona, el control exhaustivo sobre las relaciones personales, son apéndices necesarios del cambio de patrón tecnológico, y al mismo tiempo la salvaguardia de poder detectar cualquier atisbo de protesta con antelación.

Es difícil organizar la resistencia a pesar que cientos de miles, millones, de voces dispersas se alzan contra esta “nueva normalidad” de un mundo feliz, si acatamos las órdenes, si creamos una sociedad skinneriana, en la cual el recurso a la fuerza será traspasado a las corporaciones científicas.

De todos modos, de estas fragmentadas resistencias puede ser que surjan nuevas modalidades organizativas que escapen al control. Nuevas formas de semi-clandestinidad que pueden convertirse en masivas explosiones de hartazgo incontroladas como las efectuadas este verano en la mayoría de ciudades europeas, donde cientos de miles de jóvenes y no tan jóvenes ocuparon las calles a despecho de las prohibiciones impuestas.

Es difícil prever el futuro inmediato, las incógnitas son muchas, la presión mediática exhaustiva; el miedo e inseguridad personal; un darwinismo social que intenta modular comportamientos a través de los contenidos del sistema educativo desde la más tierna infancia; el intento de “diseñar” tecnológicamente personalidades acordes al orden establecido que no por casualidad ha recibido el espaldarazo del premio Nobel (Crispr/Cas9) y un largo etcétera de nuevas invenciones “científicas” cuyo alcance desconocemos.

Todo y así, reiterar la necesidad de la organización y pensar cómo debe ser, quién la debe integrar, donde, cómo sustraerse de la vigilancia, cómo extender y difundir los actos de resistencia que son ocultados por los medios de comunicación. Y teniendo en cuenta lo que Scott planteaba: “La posibilidad de decidir ignorar o pasar por alto un acto de insubordinación, como si nunca hubiera sucedido es uno de los elementos claves en el ejercicio del Poder” (James C. Scott. Los dominados y el arte de la resistencia. 1990), puesto que los actos y manifestaciones de resistencia cuando se prodigan no son sólo un revulsivo, sino también un elemento de contagio social de esta misma resistencia.

Por ello el Poder pretende crear la sensación de que existe un “desierto de disidencia” con la total colaboración de los medios de comunicación omitiendo según que informaciones, deformando otras y exagerando las demás en un paralelismo como el anunciado por Karl Kraus sobre el papel de la prensa en los años 30 del siglo XX cuando escribió que “el nacionalsocialismo no aniquiló a la prensa, sino que la prensa creó el nacionalsocialismo” (Karl Kraus. La tercera noche de Walpurgis. 1951).

El reto está en generar unas precipitaciones en dicho aparente desierto para que puedan crecer nuevas plantas de vida social de futuro libre.

¿Quién debe imponer los límites a la investigación biomédica?

“Hay personas que tienen la responsabilidad de decidir cuestiones en las que el resto de los mortales sólo pensamos cuando vemos películas de horror. Si un aspecto de la ciencia, en su afán por protegernos, nos pone en grave peligro, ¿debe suspenderse? De ser así, ¿quién debe imponer los límites?” (1).

Estas dos preguntas son parte integrante de un artículo de la BBC de 13 de Marzo de 2016, sobre “la mutación de ganancia de función” (GoF, Gain of Function en inglés), una mutación que puede producir una nueva función con el potencial de desatar una pandemia, pues los experimentos más arriesgados convierten los virus inocuos en su hábitat natural, en versiones peligrosas o mortales.

Dichas preguntas, formuladas por una fuente periodística, no están alejadas de las realizadas por Langdon Winner en su ensayo de 1986 “La ballena y el reactor”: “Cuando se deposita la fe en una gama de técnicas que prometen resultados prácticos y beneficios rápidos mientras se descuida todo lo demás. Se sabe cómo preguntar, ¿Dónde está la línea inferior? Pero se descuida cada vez más una pregunta que cada generación abandona peligrosamente: ¿Dónde está el límite? ¿Qué es lo mejor de que es capaz nuestra sociedad?”

La ciencia, los científicos, tienen como meta la búsqueda de respuestas. Los tecnólogos, tienen como objetivo la de registrar patentes. Así hemos podido comprobar que las menciones honoríficas, como por ejemplo los Premio Nobel de Química de 2018 para George P. Smith y Gregory P. Winter. Su trabajo se centra en crear y evolucionar nuevas proteínas y anticuerpos por medio de aceleración de reacciones químicas en las bacterias. Esta técnica usa la reproducción de las bacterias infectadas con un virus para convertirlas en nuevas proteínas, con la idea de crear nuevos fármacos. Y para Frances Arnold, que en sus propias palabras sobre la evolución dirigida afirma: “En la evolución dirigida alentamos a las enzimas a catalizar reacciones comercialmente útiles”. Arnold dejó la academia y se hizo lugar en el mundo industrial a través de la empresa Arnold Provivi (2).

Lo mismo en el Premio Nobel de química de 2020 a Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna por el Crispr que es la sigla inglesa para “Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats” (repeticiones palindrómicas cortas, agrupadas y regularmente interespaciadas). Y que según el investigador José Miguel Mulet, “la tecnología Crispr nos permite un paso más adelante ya que nos permite editar el ADN del propio organismo” (3).

La terapia genética consiste en introducir un gen normal en las células, como si fuera un caballo de Troya, para que haga el trabajo del gen que no funciona, pero Crispr va más lejos: en lugar de añadir un gen, modifica el gen existente. Este “logro” se ve envuelto en disputas de patentes, concretamente con el investigador estadounidense de origen chino Feng Zhang, lo que hizo pensar a algunos que la recompensa no llegaría por ahora (4). Y Para William Kaelin, que ganó el Nobel de Medicina el año 2019, “este descubrimiento genético es uno de los más grandes de la década”. Y sobre todo comercializable con la perspectiva de modificar las legislaciones y permitir la “edición de fetos a demanda”.

Los Nobel, aparte de su contenido político, premian, no a los científicos, sino a los “técnicos” y el premio no es tan solo el galardón y la retribución económica aparejada, sino el respaldo a la comercialización de sus inventos.

Nos encontramos ante un discurso denominado científico, cuando en realidad es solamente una aplicación técnica patentable y comercializable, con su correspondiente cotización en las bolsas de valores.

Como plantea Luis Carlos Silva Ayçaguer, “la actividad científica parecería por definición inmune a la irracionalidad. Se trata justamente de una actividad, donde los planteamientos, los procedimientos y las conclusiones prosperan en la medida que transitan por caminos racionales. Siendo la racionalidad un presupuesto crucial de su propio desempeño, en la medida que sea abandonada, desdeñada o traicionada, la empresa estaría condenada al fracaso y la propia realidad se ocuparía de ponerlo de manifiesto. Es decir, el proceso científico estaría sometido al mecanismo corrector que su propia dinámica impone y no necesitaría, por ende, de enmiendas exógenas ni de cautelas que se le anticipen.

Sin embargo la realidad es otra, al menos por dos razones fundamentales. En primer lugar porque la evidencia de que algunos de sus hallazgos no funcionan o no sirven puede demorar, y mientras su inefectividad se torna incontestable se producen daños sociales. En segundo lugar, porque existen no pocos intereses espurios y personas que medran con la ignorancia y la credulidad de la gente; y la sociedad está muy lejos de estar preparada para defenderse de ellos” (5).

Las consideraciones que realizo a continuación, sin pretensión de responder a un cúmulo de preguntas, sí apuntar algunas hipótesis sobre una “enfermedad” que se ha cebado preferentemente en personas con patologías previas, algunas de ellas graves, personas ancianas polimedicalizadas y vacunadas año tras año, y pobres.

Un viaje por ciertos laberintos en los cuales se entrecruzan intereses económicos y políticos, y de la fusión de ambos con ciertas estructuras multinacionales, con el complejo químico-farmacéutico-militar. Con una calificación de científico y con un gran despliegue de cobertura mediática. Un discurso, una guerra de nueva generación con resultado de muerte, como en cualquier guerra convencional, una represión sin apenas límites, unas “soluciones” y un discurso sobre el futuro semejante al elaborado por los vencedores al final de las grandes contiendas bélicas. Quedando sumida la mayoría de la población en un espanto provocado por la destrucción y atónito ante la propuesta de un Gran Reinicio, hasta que, de nuevo, las necesidades de reorganización del capital, propicien otra contienda de alcance universal.

“Cuando se adapta una nueva técnica o instrumento sofisticado en medicina, se transforma no solo lo que los médicos hacen, sino también la manera de pensar de las personas acerca de la salud, la enfermedad y la atención médica” (6).

Mientras tanto, la propaganda educativa tiene como misión preparar nuevos soldados para venideras contiendas, y para ello es necesaria la disciplina, el orden y la sumisión, y el acatamiento de las órdenes sin poner objeción a ellas.

GOF (Gain of Function)

La definición más simple de la ganancia de función es la introducción tecnológica de una mutación que modifica la función o la propiedad de un gen,

Algunos resultados potenciales de la investigación de la ganancia de función pueden incluir la creación de organismos que son más transmisibles o más virulentos que el organismo original o aquellos que evaden los métodos de detección actuales y los tratamientos disponibles, o crecer en otra parte de un organismo, como la capacidad de cruzar la barrera hematoencefálica.

Algunos científicos ya tenían la mosca detrás de la oreja desde que en 2011 Ron Fouchier y Yoshihiro Kawaoka modificaron genéticamente el virus de la gripe aviar H5N1 y lo hicieron trasmisible en el hurón, el animal modelo para estudiar la gripe en mamíferos. Y el 17 de octubre de 2014 la Casa Blanca instauraró una moratoria con la que dejó de financiar aquellos proyectos que buscaban generar en el laboratorio virus más contagiosos y letales.

Tras haber interrumpido durante más de un año una serie de experimentos diseñados para generar peligrosos agentes patógenos, el gobierno de Estados Unidos decidió permitir reanudarlos. Los beneficios de estos estudios son discutibles y los riesgos que implican, incluyen la palabra “pandemia”.

“Se estaban haciendo experimentos muy, muy peligrosos y nadie se había parado a pensar si era una buena idea, ni si las instalaciones y protocolos eran los adecuados”, denunció Marc Lipsitch, líder del grupo de científicos que promovió la moratoria.

Los defensores de los experimentos de ganancia de función con patógenos potencialmente pandémicos (PPP) enfatizan que los beneficios de la investigación básica pueden tardar mucho tiempo en verse reflejados en la práctica médica. Pero su argumento se basa principalmente en que estos ensayos pueden mejorar la producción de vacunas (7).

Fue Yoshihiro Kawaoka defensor de los ensayos, quien afirmaba que el virus H1N1, conocido como “la gripe rusa” que causó una epidemia en el año 1977, no tenía origen natural.

Lo que se sabe con certeza es que este virus era absolutamente idéntico a una cepa que había circulado en los años cincuenta. A partir de aquí las explicaciones han ido oscilando a lo largo del tiempo entre un escape de laboratorio, su liberación intencionada como arma biológica o, la más popular ahora mismo, un error en un ensayo de desarrollo de vacunas. “Es difícil de saber “comenta Lipsitch”. A mí lo que me parece curioso es que lo denunciara Kawaoka y que ahora afirme que ya no opina lo mismo, y que en su momento lo escribió por razones políticas” (8).

Los NIH (Institutos nacionales de Salud), la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos), los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y la OMS (Organización Mundial de la Salud) se reunieron para identificar los puntos críticos y menos entendidos en la investigación de la gripe. Los NIH solicitaban investigadores y dos de ellos, Yoshihiro Kawaoka y Ron Fouchier, se incluyeron en la financiación del programa. Con su tecnología incorporaron los cambios genéticos que regulaban la transmisibilidad del H5N1 en mamíferos.

Después de eso, estos investigadores fueron etiquetados como científicos deshonestos y la ganancia de función pasó a definirse en términos negativos. Pero, de hecho, estaban trabajando para los intereses de la comunidad (corporación) sanitaria mundial (que no para las personas).

Según Ralph Steven Baric (William R. Kenan Jr.), profesor del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, entre 2018 y 2019, “el Centro de Investigación de Vacunas de los NIH se puso en contacto con nosotros para empezar a probar una vacuna basada en ARN mensajero contra MERS-CoV. A principios de 2020 teníamos una enorme cantidad de datos que mostraban que en el modelo de ratón que habíamos desarrollado, estas vacunas de ARNm con espiga eran realmente eficaces para proteger contra la infección letal por MERS-CoV. Si se diseñaba contra la cepa original del SARS de 2003, también era muy eficaz. Así que creo que fue obvio para los NIH considerar las vacunas basadas en ARNm como una plataforma segura y sólida contra el SARS-CoV-2 y darles una gran prioridad para seguir adelante” (9).

Ralph Baric también fue pionero en las técnicas de genética inversa que han permitido a otros investigadores, incluidos los del Instituto de Virología de Wuhan, diseñar los virus con funciones alteradas.

El medio australiano “Fin de Semana” desenterró un artículo que Anthony Fauci escribió para la Sociedad Estadounidense de Microbiología en octubre de 2012 en el que defendía la investigación de la ganancia de función. Tal investigación implica hacer que los virus sean más infecciosos y /o mortales. Fauci denominó a los experimentos de ganancia de función “trabajo importante” en su escrito de 2012: “En un giro de los acontecimientos improbable pero concebible, ¿qué pasa si ese científico se infecta con el virus, lo que conduce a un brote y finalmente desencadena una pandemia? Muchos hacen preguntas razonables: dada la posibilidad de tal escenario, por muy remoto que sea, ¿deberían haberse realizado y/o publicado los experimentos iniciales en primer lugar, y cuáles fueron los procesos involucrados en esta decisión?

Los científicos que trabajan en este campo podrían decir, como de hecho he dicho, que los beneficios de tales experimentos y el conocimiento resultante superan los riesgos. Es más probable que ocurra una pandemia en la naturaleza, y la necesidad de adelantarse a tal amenaza es la razón principal para realizar un experimento que podría parecer arriesgado.

Dentro de la comunidad de investigadores, muchos han expresado su preocupación de que el progreso importante de la investigación pueda detenerse sólo por el temor de que alguien, en algún lugar, pueda intentar replicar estos experimentos de manera descuidada”.

El informe agrega que Fauci, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, no alertó a los altos funcionarios de la Casa Blanca antes de levantar la prohibición de la investigación de ganancia de función en 2017 (10).

El NSABB (Junta Asesora Nacional Científica para la Bioseguridad) actuó como órgano consultivo federal oficial sobre la cuestión del GOF y, en mayo de 2016, formuló recomendaciones al gobierno de Estados Unidos sobre un enfoque conceptual para evaluar las investigaciones propuestas sobre el GOF.

El 9 de enero de 2017 los CDC norteamericanos cambiaron el nombre del documento “Framework for Guiding Department of Health and Human Services Funding Decisions about Research Proposals with the Potential for Generating Highly Pathogenic Avian Influenza H5N1 viruses that are Transmissible among Mammals by Respiratory Droplets” (Marco para guiar las decisiones de financiación del Departamento de Salud y Servicios Humanos sobre las propuestas de investigación con el potencial de generar virus de la gripe aviar H5N1 altamente patógenos que son transmisibles entre los mamíferos a través de las gotas respiratorias) por el de “Recommended Policy Guidance for Departmental Development of Review Mechanisms for Potential Pandemic Pathogen Care” (Guía política recomendada para el desarrollo departamental de mecanismos de revisión para la atención y supervisión de posibles patógenos pandémicos).

El cambio de nombre no es aleatorio ni casual, podríamos definirlo como diversionista, ya que elimina la definición de “potencial de generar virus de la gripe aviar H5N1 altamente patógenos que son transmisibles entre los mamíferos a través de las gotas respiratorias”, definición malsonante y premonitoria de futuros experimentos sobre la población, pero como dice el dicho: “Aunque la mona se vista de seda mona se queda”.

Sabemos que la producción de cualquiera de las vacunas anteriores precisaba años de elaboración, ahora en cuestión de semanas ya estaba circulando. No es que hayan ocurrido milagros, pues la tecno-ciencia ha desplazado la teología, tal como de forma clara lo exponen los CDC en el documento justificativo de la experimentación de los patógenos pandémicos potenciales: “El desarrollo actual de la vacuna contra la influenza requiere dejar transcurrir un lapso de tiempo considerable entre el momento en que se identifica el primer virus y el momento en que se fabrica la vacuna y se la distribuye al público. Los defensores de la investigación de GOF esperan superar estas restricciones de tiempo relacionadas con la producción de la vacuna mediante la preparación y la fabricación anticipada de vacunas para brindar protección contra los virus de la influenza antes de que emerjan” (11). Cabe interpretar que “emerjan” es un eufemismo, para entender en el contexto de que si fabrican un virus muy patógeno no es para tenerlo encerrado en un museo.

O sea que primero se fabrica el vector patógeno, al mismo tiempo un ingenio tecnológico denominado vacuna asociada al mismo, y con posterioridad, es plausible pensar en la diseminación de dicho patógeno al mismo tiempo que ofrecer una vacuna para el mismo. Parece una película de terror, pero es lo más cercano a lo vivido.

Una novela de Kafka

El 9 de marzo de 2020, BBC News entrevistaba a Peter Daszak, que lo denominaba como “ecólogo de enfermedades”, he aquí algunas de sus respuestas que nos pueden ayudar a la comprensión de lo incomprensible, como si fuera una novela de Kafka: “Tenemos que pensar en la vacuna universal, una vacuna que funcione contra todas las cepas de coronavirus, contra todos los virus ébola, todos los virus de la gripe. Actualmente se trabaja para desarrollar una vacuna universal contra la influenza. Ahora deberíamos hacer esto para los coronavirus”. Y también tiene que haber un mercado, porque cuesta algunos miles de millones de dólares desarrollar una vacuna; si nadie va a comprarla y usarla, la industria no va a apoyar el desarrollo. “Recién ahora tenemos realmente la tecnología para hacer este trabajo de modo rentable” (12).

La revista del Instituto Técnico de Massachusetts, en junio de 2020 insertaba un artículo con el nombre de “Inyectar ADN para que el cuerpo fabrique anticuerpos contra la covid-19”. Estas son algunos de los comentarios: “Por ahora, las inyecciones de material genético se han probado únicamente dos o tres veces en personas. El año pasado Inovio probó esa idea en voluntarios en un estudio de Zika usando inyecciones de ADN. Moderna lo ha intentado con ARN contra el virus chikungunya. Las descripciones científicas de los resultados de los estudios no se han publicado en ninguno de los casos”.

Ni Inovio ni Moderna han querido especificar a MIT Technology Review si están avanzando en la técnica de terapia génica contra la covid-19. Ambas compañías tienen vacunas en pruebas. Y desde que comenzó la pandemia, las empresas han aprendido que iniciar estudios en humanos para luchar contra la covid-19 suele aumentar el precio de las acciones de la compañía en cientos de millones de euros. Eso significa que dicha información está muy bien protegida.

El CEO de Sorrento, Ji, considera que los anticuerpos codificados por ADN serán un enfoque seguro para la próxima pandemia. Y concluye: “En el futuro, habremos pasado todas las pruebas. Simplemente nos inyectaremos un gen” (13).

Pero, aunque todo esto está escrito para quién esté interesado en ello, se ha asimilado mayormente el discurso que nos han transmitido sobre un “virus” criminal en búsqueda y captura, que si de murcielago, que si de pangolín, que si de pescado, que si de una casualidad, que si de una mutación, que si de China, que si de Estados Unidos, que si un mutante de la India, que si la variante alfa, beta, gamma, delta, épsilon, dseta, eta, zeta, iota,… y el resto de alfabeto griego hasta la variante omega. Y sigue.

EcoHealth Alliance y el Instituto de Virología de Wuhan

¿Quién es quién en EcoHealth Alliance? Encontramos, como socios corporativos, entre otros, la multinacional farmacéutica Johnson & Johnson; el bufete de abogados Tarter, Krinsky y Drogin; la multinacional química Reckitt Benckiser… como socios académicos, la Escuela de Salud Pública John Hopkins Bloomberg, la Universidad Normal del Este de China, como socios gubernamentales, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, Institutos Nacionales de Salud (NIH), el Consorcio Global Health Security Agenda (GHSA, Agencia de Seguridad Sanitaria Mundial), que fue fundada en febrero de 2014 y ha publicado el Marco de la Agenda de Seguridad Sanitaria Global 2024 (GHSA 2024).

Y como asesores de ciencia y política, el capitán Jason Thomas, Coordinador de biovigilancia de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, el Dr. Scott Dowell Subdirector de Vigilancia y Epidemiología de la Fundación Bill y Melinda Gates; Steve Aldrich, Presidente y CEO de BIO-ERA (Bio Economic Research Associates es una firma privada de investigación y asesoría que agrupa la biología emergente y la economía); el Dr. David Franz, director de SBD Global (SBD Global Fund se creó en 2010, y es una sociedad de capital riesgo con sede en el paraíso fiscal de Gran Caimán); el Dr. Stuart Nichol, Jefe de la Sección de Biología Molecular, Rama de Patógenos Especiales, en los Centros para el Control de Enfermedades (14).

Podemos comprobar que en EcoHealth Alliance aparecen varios de los participantes del Event 201 que “propusieron” actuaciones de una pandemia antes de su aparición: Avril Haines, exdirectora adjunta de la CIA; Adria Thomas, vicepresidente de Johnson & Johnson; Stephen Redd, director adjunto del Centro de Control y Prevención de Enfermedades; George Gao, director del Centro de Prevención y Control de Enfermedades de China, Fundación Bill y Melinda Gates, la Universidad John Hopkins, la China East China Normal University… al lado de militares, abogados, economistas, biólogos, fondos de inversión de paraísos fiscales, todo un entramado variopinto, en el cual predomina el baile de millones.

En 2014 los NIH Institutos Nacionales de Salud (NIH en inglés) le entregaron una subvención a EcoHealth Alliance, una organización con base en Estados Unidos, para estudiar el riesgo de la aparición de futuros coronavirus en murciélagos. En 2019 la beca se renovó por otros cinco años, pero fue cancelada en abril de 2020, tres meses después del primer caso de coronavirus confirmado en Estados Unidos.

EcoHealth recibió un total de 3,7 millones de dólares por parte de los NIH en seis años y entregó cerca de 600.000 dólares de ese total al Instituto de Virología de Wuhan en China, uno de los colaboradores del proyecto, que contaba con aprobación de los NIH.

Richard Ebright, profesor de química y biología química en la Universidad Rutgers en una entrevista al Washington Post afirmó que la investigación de EcoHealth y el laboratorio de Wuhan “era, inequívocamente, investigación de ganancia de función”. Esa definición, aplicaba a “proyectos que razonablemente se pueda esperar que confieran atributos a los virus de influenza, MERS o SARS, de tal manera que los virus obtengan mayor patogenicidad y/o transmisibilidad en mamíferos por medio de las vías respiratorias” (15).

Dos nombres han circulado y circulan en el entramado pandémico: Peter Daszak y Anthony Fauci, a cuál de los dos atribuir un papel más oscuro es algo difícil de discernir.

En febrero de 2020, 27 expertos en salud pública fueron coautores de una carta en The Lancet (“Declaración en apoyo de los científicos, los profesionales de la salud pública y los médicos de China que combaten el covid-19”), en apoyo de los profesionales de la salud y los médicos de China durante las primeras fases de la pandemia de covid-19. En esta carta, los autores declararon no tener intereses contrapuestos. Algunos lectores han cuestionado la validez de esta declaración, especialmente en lo que respecta a uno de los autores, Peter Daszak. The Lancet invitó a los 27 autores de la carta a reevaluar sus intereses contrapuestos. Peter Daszak ha ampliado sus declaraciones de divulgación en tres artículos relacionados con el covid-19 de los que es coautor o colaborador en The Lancet: la correspondencia de febrero de 2020 así como una Declaración de la Comisión y un comentario para la Comisión covid-19 de The Lancet. La declaración de divulgación actualizada de Peter Daszak es: «La remuneración de PD se paga únicamente en forma de salario de EcoHealth Alliance, una organización sin ánimo de lucro” (16).

El 4 de junio de 2021 salieron a la luz algunas de las maniobras de Daszak. Para organizar la declaración de Lancet envió un correo electrónico a dos científicos, entre ellos el Dr. Ralph Baric de la Universidad de Carolina del Norte, que había trabajado con el investigador principal del coronavirus en el Instituto de Virología de Wuhan, en China. Daszak dijo a los científicos que “no deberían firmar esta declaración, para que tenga cierta distancia con nosotros y, por lo tanto, no funcione de forma contraproducente. Entonces lo publicaremos de una manera que no lo vincule a nuestra colaboración para maximizar una voz independiente”, según los correos electrónicos obtenidos por el grupo US Right to Know.

Y aunque la declaración de Lancet incluía la afirmación de que sus firmantes no tenían “intereses contrapuestos”, al menos otros seis habían trabajado o habían sido financiados por EcoHealth Alliance.

Daszak recibió más de 410.000 dólares en compensación anual de EcoHealth y “organizaciones relacionadas” durante el año fiscal que terminó el 30 de junio de 2019, según una presentación del IRS publicada en línea por la organización de noticias ProPublica.

La organización sin fines de lucro, que dice estar “dedicada a proteger la vida silvestre y la salud pública de la emergencia de la enfermedad”, ha recibido hasta 15 millones de dólares al año en subvenciones de varias agencias federales. EcoHealth ha utilizado esas subvenciones para financiar la controvertida investigación de “ganancia de función” -que puede aumentar la infecciosidad y virulencia de los virus- en instalaciones que incluyen el Instituto de Virología de Wuhan.

El Instituto de Virología de Wuhan recibió unos 600.000 dólares de una subvención de cinco años y más de 3 millones de dólares que EcoHealth obtuvo del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, dirigido por el doctor Anthony Fauci.

Según los correos electrónicos oficiales de Fauci, que fueron publicados por BuzzFeed, Daszak le escribió el 18 de abril de 2020 para expresar su gratitud por las declaraciones públicas de Fauci que respaldan la teoría de que el coronavirus evolucionó de forma natural. “Sólo quería darle las gracias personalmente, en nombre de nuestro personal y colaboradores, por defender públicamente y afirmar que las pruebas científicas apoyan un origen natural del covid-19 a partir de un contagio entre murciélagos y no de una liberación en el laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan”, escribió Daszak. Fauci respondió al día siguiente: “Muchas gracias por su amable nota”.

A pesar de las evidencias, durante una reunión del subcomité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, Fauci negó que el dinero gubernamental que el Instituto de Virología de Wuhan obtuvo de EcoHealth se gastara en investigación de ganancia de función,

La investigadora principal del Instituto de Virología de Wuhan, Shi Zhengli, también ha reconocido haber recibido más de 1,2 millones de dólares en subvenciones estadounidenses, parte de las cuales se canalizaron a través de EcoHealth.

Durante un evento del 10 de marzo en Londres, Daszak admitió que el grupo no pidió inspeccionar la base de datos del Instituto de Virología de Wuhan de 22.000 muestras y secuencias de virus, una decisión que defendió diciendo que “gran parte de este trabajo se ha realizado con EcoHealth Alliance”. Daszak también dijo que la investigadora principal del Instituto de Wuhan, Shi Zhengli, retiró la base de datos de Internet debido a los intentos de hackeo durante la pandemia. En realidad fue retirada el 12 de septiembre de 2019, tres meses antes del inicio oficial del brote (17).

Según el periódico The Atlantic, de 25 de septiembre de 2021, han salido a la luz una serie de documentos relativos a una solicitud de subvención de investigación realizada por Peter Daszak que fue presentada a Darpa (Defense Advanced Research Projects Agency). Dicha Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa, es una agencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos responsable del desarrollo de nuevas tecnologías para uso militar a principios de 2018 (y posteriormente rechazada), para un proyecto de 14,2 millones de dólares destinado a “desactivar la amenaza de los coronavirus transmitidos por murciélagos”.

Dicha solicitud incluye un plan para estudiar patógenos potencialmente peligrosos generando coronavirus de murciélago infecciosos de longitud completa en un laboratorio e insertando características genéticas que podrían hacer que los coronavirus sean más capaces de infectar células humanas. Ni Daszak ni EcoHealth quisieron responder a las preguntas del medio The Atlantic.

En el debate sobre el origen de los coronavirus participaron figuras centrales. Entre los socios de Daszak que figuraban en la lista de la subvención estaban Ralph Baric, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, un virólogo estadounidense conocido por realizar estudios de ganancia de función del coronavirus en su laboratorio, y Shi Zhengli, del Instituto de Virología de Wuhan.

The Atlantic ha confirmado que una propuesta de subvención con el mismo número de identificación y co-investigadores fue presentada a Darpa en 2018. La propuesta que circuló en línea incluye un ambicioso plan para inocular a los murciélagos salvajes contra los coronavirus, llevado a cabo en concierto con el National Wildlife Health Center, un laboratorio de investigación en Wisconsin.

La noticia más importante de la propuesta filtrada se refiere al plan de los investigadores de “examinar un gran número de datos de secuencias genómicas extraídas de muestras de sangre, en busca (entre otras cosas) de nuevos tipos de “sitios de escisión de furina”. Cuando éstos se codifican en el lugar adecuado de la proteína de la espiga de un coronavirus, permiten que esa espiga sea abierta por una enzima que se encuentra en las células humanas. Según la propuesta, las versiones de “alto riesgo” de estos sitios, una vez identificados, se introducirían mediante ingeniería genética en los coronavirus similares al SARS.

El virólogo David Baltimore dijo que la estructura del sitio de escisión de la furina del SARS-CoV-2 era “la pistola humeante del origen del virus”.

En mayo de 2020, a los pocos meses de la pandemia, Peter Daszak, de EcoHealth, ridiculizó las discusiones sobre el sitio de escisión de la furina y sobre si podría ser objeto de bioingeniería como los desvaríos de los teóricos de la conspiración. Seis meses después, Daszak participó en dos importantes investigaciones internacionales sobre los orígenes de la pandemia, organizadas por la Organización Mundial de la Salud y la revista médica británica The Lancet. Pero resulta que, sólo dos años antes, había entregado una solicitud de subvención al gobierno de Estados Unidos, con él mismo como investigador principal, que describía la realización de exactamente ese trabajo de bioingeniería.

The Intercept publicó 528 páginas de documentos, obtenidos sólo después de una solicitud judicial de la FOIA (Freedom of Information Act, es una ley que da derecho a acceder a información del gobierno federal) a los Institutos Nacionales de Salud y un retraso de 12 meses, que describen experimentos sobre coronavirus híbridos que algunos expertos consideran arriesgados, realizados en Wuhan con el apoyo de EcoHealth y el gobierno de Estados Unidos. En junio, Bloom, el biólogo computacional de Seattle, descubrió que varios cientos de secuencias genéticas extraídas de los primeros pacientes de covid-19 habían sido misteriosamente borradas de una base de datos pública (18).

Global Health Security Agenda (GHSA)

La Agenda de Seguridad Sanitaria Mundial (GHSA) fue fundada en febrero de 2014 y ha publicado el Marco de la Agenda de Seguridad Sanitaria Global 2024 (GHSA 2024).

El 27 de marzo de 2020, Bonnie Jenkins, experta de la Subsecretaria de Estado para el Control de Armas y Asuntos de Seguridad Internacional del Departamento de Estado de  stados Unidos, escribía en su blog: “En 2013, los miembros del Consejo de Seguridad Nacional convocaron una reunión para reunir a los funcionarios que trabajan en la prevención y respuesta a las enfermedades infecciosas de los Departamentos de Estado, Defensa, Agricultura, Salud y Servicios Humanos, así como de la Administración Federal de Medicamentos, la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Mi trabajo se centraba en la prevención de la propagación de armas de destrucción masiva, así como en cuestiones de terrorismo y bioseguridad. Ese debate fue seguido por una serie de reuniones adicionales que incluyeron estrechos compromisos con otros países, organizaciones internacionales y el sector no gubernamental. El resultado fue el lanzamiento en febrero de 2014 de la Agenda Global de Seguridad Sanitaria (GHSA) por parte de Estados Unidos y sus socios internacionales. Más de 30 países, junto con organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), se unieron.

Un mes después de la puesta en marcha de la GHSA, el mundo se vio afectado por el ébola; desde entonces, nos hemos enfrentado al síndrome respiratorio de Oriente Medio de 2015 en Corea del Sur, al virus del Zika de 2016, a otro brote de Ébola en 2018 y, ahora, al covid-19.

En 2018 la administración estadounidense publicó una Estrategia de Biodefensa que ayudaría a ‘detectar y contener las amenazas biológicas en su origen’. Siguiendo un enfoque de todo el gobierno, el Congreso asignó mil millones de dólares para la GHSA hasta 2019.

Gracias a la colaboración a través del Comité Directivo de la GHSA de los países participantes, los países han mejorado sus sistemas de respuesta a las emergencias de laboratorio, han reforzado los programas de bioseguridad y bioprotección, y han mejorado la detección de las enfermedades prevenibles por vacunación” (19).

Durc y Nsabb

Dual use research of concern (Durc), “la investigación de doble uso preocupante” es la investigación que proporciona información, productos o tecnologías que podrían aplicarse directamente de forma incorrecta para plantear una amenaza significativa con amplias consecuencias potenciales para la salud y la seguridad públicas, los cultivos agrícolas y otras plantas, los animales, el medio ambiente, el material o la seguridad nacional.

Ciertos estudios de ganancia de función (GOF) con el potencial de aumentar la patogenicidad o transmisibilidad de potenciales patógenos pandémicos han planteado preocupaciones de bioseguridad y seguridad biológica, incluyendo los riesgos potenciales de doble uso asociados con el mal uso de la información o productos resultantes de dicha investigación (20).

National Science Advisory Board for Biosecurity (Nsabb) (Junta Consultiva Nacional de Ciencia para la Bioseguridad) es un comité consultivo federal que aborda cuestiones relacionadas con la bioseguridad y la investigación de doble uso preocupante a petición del Gobierno de los Estados Unidos. En mayo de 2016 formuló recomendaciones al gobierno de Estados Unidos sobre un enfoque conceptual para evaluar las investigaciones propuestas sobre el GOF.

El NSABB tiene hasta 25 miembros con derecho a voto entre ellos a John D. Grabenstein, ex director ejecutivo de Global Medical Affairs Merck Vaccine Division Merck & Co., Inc. (21).

Entre las áreas de especialización que deben estar representadas en el Nsabb figura la producción farmacéutica, programas de biodefensa militar y medicina militar, inteligencia, biodefensa y perspectivas industriales (22).

¿Qué dicen los rusos?

Según una detallada información aparecida en Sputnik, desde 2016 el gobierno estadounidense secretamente hizo acopio de equipos de emergencia, suministros médicos, productos de primera necesidad y millones de dosis de vacunas contra los agentes de bioterrorismo, llamado Strategic National Stockpile, en los Centros Secretos del Control y Prevención de Enfermedades para ayudar a la población a sobrevivir en el caso de una pandemia.

Un año antes, Bill Gates había afirmado que las futuras guerras serían biológicas y que podrían devastar grandes poblaciones por lo que los gobiernos tenían que apostar por inversión en este ámbito.

Dos meses antes que se reportara el primer caso de coronavirus en Wuhan, el 21 de diciembre de 2019, el 18 de octubre de 2019, el Centro de Biodefensa Civil de la Universidad Johns Hopkins, el Foro Económico Mundial de Davos, la Fundación Melinda y Bill Gates y 15 expertos mundiales en el ámbito de los negocios, gobiernos y salud pública, patrocinaron un simulacro de preparación ante una pandemia de coronavirus en New York, llamado Event 201. Entre ellos estaban: Avril Haines, exdirectora adjunta de la CIA; Adria Thomas, vicepresidente de Johnson y Johnson; Stephen Redd, director adjunto del Centro de Control y Prevención de Enfermedades; George Gao, director del Centro de Prevención y Control de Enfermedades de China.

Ya se sabe ahora que muchos de los estudios en virología fueron financiados por la USAID y por el Pentágono vía la Universidad de Duke y la Universidad Johns Hopkins con la participación de Instituto Médico de Investigación de Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos (Usamrid, por sus siglas en inglés) que desde 1990 estaba investigando los coronavirus.

Estos centros de estudios activos en Wuhan tienen proyectos conjuntos sobre enfermedades contagiosas y armas biológicas con la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (Darpa). Uno de los proyectos se conoce como Pandemic Prevent Platform P3. También otra sofisticada institución del Pentágono, la Agencia de Defensa para la Reducción de Amenaza (Dtra), ha estado activa en el estudio de coronavirus.

El antropólogo Samuel Veissiére de la Universidad McGill caracterizó la actual situación de pánico e histeria en que se ha sucumbido el planeta entero en la revista Psychology de la siguiente manera: “El coronavirus es simple y exclusivamente un pánico moral. Como resultado, explorando vulnerabilidades en la psicología humana, se ha hecho cerrar muchas de nuestras escuelas, se ha hecho caer la bolsa de valores, se ha incrementado el conflicto social y la xenofobia, se hicieron cambios patronales y migratorios y se está trabajando ahora para contenernos en espacios homogéneos” (23).

Salud y experimentos militares

Podemos apreciar una constante en las diferentes informaciones aquí apuntadas: la estrecha relación entre los experimentos militares para una guerra bacteriológica; los fondos de inversión, el complejo químico farmacéutico, las oscilaciones bursátiles, las organizaciones multinacionales privadas y el mundo universitario.

Es a partir de aquí que la respuesta a ¿Quién debe poner los límites? no es nada fácil de responder. Lo único certero es que dichos límites no los van a poner ni los gobiernos, ni los partidos gobernantes, ni los sindicatos subvencionados, ni los políticos que viven a costa del erario público, ni la inmensa mayoría de profesionales que anteponen su salario al bienestar general. Aunque también es cierto que existen colectivos diversos que realizan una labor de desintoxicación, desde miles de científicos y académicos firmantes de la Great Barrington Declaration, pedagogos, trabajadores de la salud, algún que otro político a título personal, asociaciones como las Ligas por la Libertad de Vacunación de diferentes países, grupos locales de resistencia. Pero también es cierto que cada uno de dichas personas o colectivos toma posición en función de una diversidad de criterios, pensamientos, vivencias, ideas, que en otros aspectos de la vida son totalmente dispares.

Es pues difícil que esta amalgama de personas y colectivos tengan la capacidad organizativa para imponer límites a la depredación humana caracterizada por la insaciable voracidad de la acumulación de capital y el obsesivo control sobre las personas. Tampoco tienen esta capacidad organizativa necesaria las formaciones políticas actuales que se autodenominan radicales, socialdemócratas de izquierda o comunistas, ya que su única obsesión es la de legitimarse y poder ocupar un lugar modesto en el actual sistema.

Estas circunstancias deben conducir a una seria reflexión sobre la necesidad de reorganizar el maltrecho proletariado en cada lugar, reapropiando el común, el comunismo, y con él estructurar un marco conceptual dialógico basado en la necesidad de avanzar en el binomio destrucción-construcción para una transformación social radical, libre de la enajenación y de la animalidad, como apuntaba Marx en los manuscritos filosóficos: “El animal es inmediatamente uno con su actividad vital. No se distingue de ella. Es ella. El hombre hace de su actividad vital misma objeto de su voluntad y de su conciencia. Tiene actividad vital consciente. No es una determinación con la que el hombre se funda inmediatamente. La actividad vital consciente distingue inmediatamente al hombre de la actividad vital animal” (24).

En el proceso que estamos inmersos, podemos apreciar que uno de los objetivos de los distintos centros de poder es eliminar nuestra actividad vital consciente, convertirnos en seres animales desprovistos de poder de pensamiento y de decisión. Negarnos a ello es el primer paso para responder a la pregunta ¿Quién debe imponer los límites?

Pueden ayudar a la reflexión algunos extractos del ensayo de Langdon Winner “The Whale and the Reactor”. The University of Chicago Press, Chicago, 1986 (La ballena y el reactor: una búsqueda de los límites en la era de la alta tecnología. Editorial Gedisa 2008, Barcelona).

“La construcción de un sistema técnico que involucra a seres humanos como partes de su funcionamiento requiere una reconstrucción de los roles y las relaciones sociales. A menudo esto es resultado de los requerimientos operativos propios de un nuevo sistema: simplemente no funciona a menos que se modifique la conducta humana para adaptarse a su forma y proceso (pág. 21).

Si examinamos los patrones sociales que caracterizan los entornos de los sistemas técnicos, descubrimos ciertos dispositivos y sistemas que casi de forma invariable se unen a formas específicas de organizar el poder y la autoridad. La cuestión importante es la siguiente: esta situación, ¿es este estado de cosas el resultado de una respuesta social inevitable a las propiedades ingobernables en las cosas mismas, o es en cambio un patrón impuesto de forma independiente por un ente gobernante, la clase en el poder o alguna otra institución social o cultural, para lograr sus propios propósitos? (pág. 41).

En los niveles más altos de la jerarquía, por supuesto, los profesionales reclaman autoridad especial y libertad relativa en virtud del dominio que poseen en el terreno científico y técnico. En el momento de la historia en que las formas de la jerarquía basadas en la religión y la tradición comenzaron a derrumbarse, la necesidad de construir y conservar los sistemas técnicos proporcionó una manera de restaurar las relaciones sociales piramidales. Fue algo caído del cielo para la desigualdad (pág. 56).

La condición a que nos enfrentamos es muy parecida a la descrita en la obra de teatro de Bertolt Brecht,La excepción y la regla. En el escenario de Brecht un grupo de personajes vaga en medio de un ámbito de acciones que demuestran un universo moral en completo caos. Lo que es bueno se hace aparecer como malo; la justicia y la injusticia cambian de lugar. Un peón intenta realizar una buena acción. Es asesinado por su patrón que ve en el gesto del peón una amenaza de un enemigo de clase. El asesino es enjuiciado pero absuelto mediante un fallo que considera su comportamiento perfectamente razonable bajo tales circunstancias (pág. 93).

Existen algunas aplicaciones de la ciencia y la tecnología modernas en las cuales la incertidumbre que rodea a ciertas prácticas sospechosas y sus posibles efectos es tan grande que ‘riesgo’ es un nombre muy adecuado para lo que conlleva problemas. En mi opinión las preocupaciones recientes acerca de posibles accidentes por el uso de las técnicas recombinantes de ADN en la investigación científica y en la aplicación industrial son un caso en el que el término se utilizó de forma apropiada (pág. 161).

Nuestro inmenso poder científico y técnico, ¿producirá un mundo genuinamente superior al que teníamos antes? ¿0 nos quedaremos estancados con una acumulación de renovaciones descuidadas y desordenadas que destruyen más de lo que mejoran? Las preguntas de este tipo son fundamentales para las críticas más penetrantes de nuestra cultura tecnopolita. Sin embargo, estos puntos por lo general son los últimos en penetrar en las mentes de los hombres de negocios, los profesionales técnicos, los políticos y otros directamente responsables de guiar el proceso de cambio. Cada vez más depositan su fe en una gama de técnicas que prometen resultados prácticos y beneficios rápidos mientras se descuida todo lo demás. Saben cómo preguntar: ¿Dónde está la línea inferior? Pero descuidan cada vez más una pregunta que cada generación abandona peligrosamente: ¿Dónde está el límite? ¿Qué es lo mejor de que es capaz nuestra sociedad? (pág. 180).

Nuestras instituciones se han involucrado en un proceso constante de adaptación inversa, en el cual las cosas se remodelan para adaptarse a los medios técnicos disponibles. Casi todos los signos importantes indican que este proceso todavía avanza inexorablemente y sin límites” (pág. 182).

(1) https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160311_ciencia_peligrosa_finde_dv
(2) https://nmas1.org/material/2018/10/03/evolucion-dirigida-nobel)
(3) https://www.bayer.com/es/es/blog/espana-que-es-la-tecnologia-crispr
(4) https://www.dw.com/es/dos-mujeres-ganan-premio-nobel-de-qu%C3%ADmica-2020/a-55185263
(5) Luis Carlos Silva Ayçaguer. La investigación biomédica y sus laberintos. 2008
(6) Langdon Winner.The Whale and the Reactor. 1986
(7) https://www.infobioquimica.com/new/2016/04/19/virus-letales-y-supercontagiosos-queremos-crearlos-en-el-laboratorio/
(8) https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Virus-letales-y-supercontagiosos-queremos-crearlos-en-el-laboratorio
(9) https://www.technologyreview.es/s/13571/el-sars-cov-2-es-tan-complejo-que-es-ridiculo-creer-que-fue-disenado
(10) https://espanol.news/anthony-fauci-argumento-que-la-investigacion-sobre-la-ganancia-de-funcion-supero-el-riesgo-de-una-pandemia-en-2012/
(11) https://www.cdc.gov/flu/avianflu/avian-durc-qa.htm
(12) https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-51796442
(13) https://www.technologyreview.es//s/12376/inyectar-adn-para-que-el-cuerpo-fabrique-anticuerpos-contra-la-covid-19
(14) https://www.ecohealthalliance.org/partners
(15) https://www.factcheck.org/es/2021/05/scicheck-el-laboratorio-de-wuhan-y-el-desacuerdo-sobre-estudios-de-ganancia-de-funcion/
(16) https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)01377-5/fulltext
(17) https://nypost.com/2021/06/04/who-is-peter-daszak-exec-who-sent-taxpayer-money-to-wuhan-lab/
(18) https://www.theatlantic.com/science/archive/2021/09/lab-leak-pandemic-origins-even-messier/620209/
(19) https://www.brookings.edu/blog/order-from-chaos/2020/03/27/now-is-the-time-to-revisit-the-global-health-security-agenda/
(20) https://osp.od.nih.gov/biotechnology/dual-use-research-of-concern/
(21) https://osp.od.nih.gov/biotechnology/national-science-advisory-board-for-biosecurity-nsabb/#members
(22) https://osp.od.nih.gov/biotechnology/national-science-advisory-board-for-biosecurity-nsabb/#charter
(23) https://mundo.sputniknews.com/20200316/coronavirus-una-guerra-sin-soldados-1090793054.html
(24) https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/manuscritos/man1.htm

La propaganda y propagación de la pandemia

En junio de 2016, en el Festival de Cine de Múnich, se estrenó el documental “Ein deutsches Leben” (Una vida alemana), sobre el personaje de Brunhilde Pomsel, secretaria del ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, Joseph Goebbels. ¿Sabía la gente de los crímenes nazis? Esta pregunta, forma la estructura central de la película «Una vida alemana”.

De los cuatro directores del documental (Christian Krönes, Olaf Müller, Roland Schrotthofer y Florian Weigensamer), dos de ellos, Christian Krönes y Florian Weigensamer, concedieron una entrevista al medio alemán Deutsche Welle, servicio de radiodifusión internacional financiado por el presupuesto fiscal federal alemán, en la cual exponían sus opiniones sobre diversos aspectos del citado documental:

Christian Krönes: “Creo que ella [Brunhilde Pomsel] representa a millones de personas que hicieron posible ese sistema. El film da cuenta de una sociedad que se descarrila: crisis económica mundial, desempleo, auge del nacionalsocialismo. Una década más tarde, todo eso desemboca en una de las mayores catástrofes de la historia de la humanidad”.

Florian Weigensamer: ”La visión de la Sra. Pomsel sobre ese tiempo: ‘De eso no me enteré… los campos de concentración’. Hay que mostrar que uno podía enterarse si quería. Ese es el reproche que se le puede hacer. Mirar hacia otro lado, y ser apolítico, ya es culpa suficiente” (1).

¿Quiénes son los Goebbels actuales? ¿Quiénes son las Pomsel actuales?

Realizar estas preguntas y buscar sus posibles respuestas, es una tarea imprescindible hoy en pleno marasmo pandémico, para acercarnos al papel que ha jugado la propaganda en la transmisión del terror para que la población mundial aceptara la liquidación de sus ya de por sí menguados derechos en un delicado acercamiento a un nuevo tipo de nazismo, no centrado en la conquista de un espacio vital (lebensraum) como argumentaban los nacionalsocialistas alemanes, sino en el control total de las personas desde diversos centros mundiales, con aparentes discrepancias políticas entre ellos, pero con un objetivo que los une por encima de los dimes y diretes: la implantación de medidas “profilácticas”, no contra el ataque de seres microscópicos, sino ante el peligro de revueltas generalizadas incontrolables debido a la cada vez mayor desigualdad social y a la desaparición o desprestigio de lo que antaño habían sido los partidos obreros muchos de los cuales ejercían de colchón amortiguador de las protestas mediante un confuso lenguaje aparentemente radical.

Leonard W. Doob, uno de los principales estudiosos de la psicología de la propaganda y profesor de la Universidad de Yale, publicó en 1950 “Goebbels Principles of Propaganda” en un documento de la oficina de prensa de Universidad de Oxford denominado The Public Opinion Quarterly. Dicha publicación era el estudio de un manuscrito de Goebbels confiscado por el ejército estadounidense en Berlín en el año 1945.

Leonard W. Doob resume los principios de la propaganda de Goebbles en una serie de 19 apartados, de los cuales, por su importancia en la actualidad cabe resaltar los siguientes:

— La propaganda debe ser planificada y ejecutada por una sola autoridad. (En la actualidad esta autoridad se ha atribuido a la OMS, aunque solamente sea la transmisora de órdenes de las corporaciones químico-farmacéuticas)

— Para ser percibida, una propaganda debe evocar el interés de una audiencia y debe ser transmitida por un medio de comunicación que capture la atención. (Básicamente la televisión, en segundo lugar la prensa escrita y la radiodifusión y las redes sociales controladas por los grandes conglomerados mediáticos)

— La propaganda debe ser presentada por líderes de enorme prestigio. (Quienes han aparecido como principales propagandistas se les ha inventado un currículum de características científicas afines a los intereses de la industria farmacéutica, eliminando auténticos científicos que no están a sueldo de dichas corporaciones)

— La propaganda debe etiquetar a los eventos y a las personas con frases y consignas distintivas. (Covid; Quédate en casa; Todo irá bien; Contagio; Cuarentena; Es por tu bien, Vacúnate)

— La propaganda debe facilitar el desplazamiento de la agresión ciudadana señalando claramente los sujetos o grupos que deben ser odiados. (El invento del calificativo de negacionista ha sido el dardo a disparar contra todos aquellos que ponían en tela de juicio el entramado pandémico, añadiendo una acusación más directa y que contraviene cualquier norma de los principios penales acusatorios: “Quien no se quiera vacunar provocará muertes entre la población”).

Para el desarrollo de sus estrategias siempre adoptó una identificación entre lo que él denominaba como el “Haltung” o conducta observable y el “Stimmung” o estado de ánimo de los ciudadanos. Usualmente afirmaba que el “Haltung” de la población estaba excelente pero que el “Stimmung” estaba en niveles muy bajos, por lo que procuraba elevarlo ofreciéndoles algún tipo de entretenimiento o relajación. (Es evidente que, en vista de los resultados y la obediencia a las más irracionales órdenes dictadas: reclusión domiciliaria, bozal, distanciamiento, vacunación, podemos deducir que como decía Goebbels de la población alemana, el “Haltung” de la mayoría de la población es excelente. Y para mejorar el estado de ánimo otro invento ha sido el concepto “desescalada”) (2).

Los Goebbels actuales no los encontraremos en lúgubres despachos decorados con águilas imperiales. Los encontraremos en las aulas de ciencias políticas, sociología y psicología de las universidades. Los encontraremos vestidos con camiseta y pantalón corto haciendo “footing” por los campus universitarios. Los encontraremos en los despachos de las grandes corporaciones de medios de comunicación. Los encontraremos sin uniformes, aparentemente como personas “normales”.

Son los que desde los laboratorios de ingeniería social fabrican las consignas, las imágenes, los eslógans, que de forma unánime se repiten de una punta a otra del planeta ya sea por medios escritos o audiovisuales, y como Goebbels, no transmiten información, sino que propagan noticias, algunas con tintes de verisimilitud, otras llenas de falsedades, otras tergiversando cualquier aspecto. Todas ellas en pos de un objetivo: la unificación del pensamiento alrededor de cada uno de los cambios que pone en funcionamiento el capitalismo para su mantenimiento y reproducción, con el menor coste posible.

Harold Lasswell, uno de los pioneros en el estudio de los medios de comunicación masivos, escribió “Propaganda Technics in the World War” (La técnica de la propaganda en la guerra mundial) en un detallado análisis de la función de la propaganda en la guerra de 1914. En 1927, en la revista americana de ciencias políticas, publicó “The Theory of Propaganda” (3), en el cual analiza ciertos aspectos propagandísticos que son idénticos a los que hemos vivido desde marzo de 2020 a partir de la declaración pandémica de la OMS.

Estas son algunas de las consideraciones que Lasswell plasma en la citada publicación: “La propaganda es la gestión de las actitudes colectivas mediante la manipulación de símbolos significativos… La actitud deliberativa puede separarse de la actitud propagandística. La deliberación implica la búsqueda de la solución de un problema acuciante sin querer prejuzgar una solución concreta de antemano. El propagandista está muy preocupado por cómo se va a evocar y ‘poner’ una solución concreta… Si planteamos la estrategia de la propaganda en términos culturales, podemos decir que implica la presentación de un objeto en una cultura de manera que se organicen determinadas actitudes culturales hacia él. El problema del propagandista es intensificar las actitudes favorables a su propósito, invertir las actitudes hostiles al mismo y atraer a los indiferentes o, en el peor de los casos, evitar que asuman una inclinación hostil.

“Cada grupo cultural tiene sus valores adquiridos. Un objeto hacia el que se espera suscitar hostilidad se debe presentar como una amenaza para el mayor número posible de estos valores. Si el plan es atraer actitudes positivas hacia un objeto, debe ser presentado como un protector de nuestros valores, un defensor de nuestros sueños y un modelo de virtud y corrección… El propagandista se ocupa de multiplicar los estímulos que mejor se calculan para evocar las respuestas deseadas, y de anular los estímulos que pueden instigar las respuestas no deseadas… La democracia ha proclamado la dictadura de la palabrería, y la técnica de dictar del dictador se llama propaganda”.

Algo semejante a lo que Hitler había escrito en Mein Kamp: “La propaganda política es el arte esencial de guiar políticamente a las grandes masas”, aunque con anterioridad, durante la guerra de 1914 en Alemania se había acuñado el concepto de “Volksgemeinschaft” (La Comunidad del Pueblo), este concepto hacía hincapié en la necesidad de los alemanes de unirse, reduciendo a la nada los problemas de clase, riqueza o nivel de vida. Igual, igual que la propaganda en torno al covid cuando hipócritamente han realzado que ante los virus no hay diferencia de clase o raza, situando el concepto de consenso interclasista como expresión máxima de comportamiento social.

Pero fundamentalmente a lo largo y ancho del mundo se cierne una nube de inseguridad respecto al futuro. Lasswell, en 1935 escribió “World politics and personal insecurity” (Política mundial e inseguridad personal). El libro es una recopilación de conferencias. Hay 11 capítulos en cuatro partes: método, símbolos, condiciones y control. El primero consiste en un análisis configurativo de las “pirámides de valores mundiales”; el segundo se ocupa de la identificación, la violencia y la seguridad, la igualdad y la supremacía, y los movimientos políticos que las encarnan; el cuarto es una consideración del principal problema de la unidad mundial, a saber, el descubrimiento y la utilización de símbolos aceptables para motivar las identificaciones necesarias.

Esta utilización de símbolos para motivar la identificación con el discurso dominante, también la estamos viviendo: una amenazante bola con pinchos encabeza los periódicos, las páginas web y los noticieros televisivos, junto a personal con bozales ya sean éstos simples trabajadores de cualquier actividad y escenas de hospitales, ambulancias, centros de vacunación… y siempre una consigna: peligro.

Pedro Cerruti, miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de la Universidad de Buenos Aires, escribió un interesante ensayo que lleva por título “Harold Lasswell Comunicación, política y poder” (4) en el cual plantea: “Basado en una apropiación simple del modelo conductista de estímulo-repuesta y en el concepto de audiencia masiva como un conjunto atomizado de individuos que reciben de manera pasiva y uniforme los mensajes, la influencia de los medios de comunicación era comparada con una ‘hypodermic needle’ (inyección hipodérmica) de contenidos en la mente de las personas, sus mensajes eran considerados ‘balas’ que impactaban de forma directa sobre ellas y colocaban ‘mágicamente’ ideas en sus cabezas”.

Acierta Cerruti, pero se queda corto pues ahora no solamente inyectan ideas en la cabeza sino que además inyectan pócimas genéticamente modificadas en el tejido celular de las personas. Algo que denominan vacunas, sin que tengan la menor relación con la característica definitoria de las mismas.

Pero lo cierto es que mediante el ejercicio de la propaganda y los mensajes “bala” disparados directamente a los cerebros, se ha alcanzado un consenso interclasista que ha dejado en último lugar la lucha de clases y ha roto la resistencia ante la agresión del capital mundial en esta nueva fase de recomposición y gran cambio de patrón tecnológico.

Pero también es cierto que miles, millones de personas prefieren mirar hacia otro lado a pesar de la multitud de informaciones veraces, no de noticias periodísticas, a las que se puede acceder si se tiene la voluntad de ello. Estas personas son las Pomsel actuales, que mediante su aparente ignorancia contribuyen al enraizamiento del nuevo nazismo.

Estas Pomsel actuales tienen su máxima expresión en el mundo de la comunicación: periodistas, tertulianos, locutores, expertos, sindicalistas, políticos, que mañana, cuando se puedan desentrañar estas criminales agresiones, dirán que no sabían, que las opiniones que vertían parecían verdaderas, al igual que millones de alemanes decían no saber lo que ocurría en los campos de concentración a pesar de respirar el humo de los hornos crematorios.

¿Y los miles de Pomsels sanitarias que inyectan substancias de las cuales desconocen su composición y efectos, a niños y adolescentes? ¿Qué alegarán mañana? ¿Qué era su trabajo? ¿Qué lo hacían convencidas de la bondad de las inoculaciones? ¿Qué la responsabilidad no era suya? ¿Qué como buenos soldados cumplían con la obediencia debida?

Hoy, entre los capitales mundiales existe competencia, que no antagonismo, y precisamente debido a ello hay una simbiosis perfecta en la proliferación de la propaganda, tanto en el nudo del discurso, covid, como en las milagrosas recetas para su hipotética curación: vacuna.

La competencia estriba en un tira y afloja para vender miles de millones de inútiles test y vacunas y de ahí que cada país, cada corporación realiza un alarde propagandístico sobre las supuestas virtudes de sus pócimas.

Que existe un tipo de enfermedad que se ceba en las personas con la salud quebrantada, ancianas supermedicalizadas, nadie lo duda, pero lo que la propaganda oculta son las posibles causas, y entre ellas los cientos de millones de vacunas inoculadas durante el invierno de 2019 a ancianos de todo el mundo, que son precisamente los que han fallecido predominantemente durante el 2020 atribuyendo sin rigor de diagnóstico su fallecimiento a un supuesto covid.

‘Expertos’ y periodistas

Harold Lasswell, en un ensayo de 1941 titulado “Radio as a tool to reduce personal insecurity” (La radio como instrumento para reducir la inseguridad personal) explicó que el propósito de sus emisiones era reducir las inseguridades personales que afectaban a los miembros de la clase media. En las difíciles condiciones de la depresión económica y la guerra mundial, afirmó que las conferencias y mesas redondas radiofónicas (no había televisión) debían proporcionar noticias sobre los factores internos y externos que causaban las ansiedades individuales. Según Matteo Battistini (5), debido a las crecientes tensiones entre lo ideal y lo real, entre la ambición y la dificultad económica, pensaba que las emisiones debían comunicar optimismo para apelar a la clase media como guardiana de la moral, el sacrificio y los valores.

En la actualidad, las emisiones televisivas siguen exactamente el mismo patrón acuñado por Lasswell que no por casualidad fue jefe de la División Experimental para el Estudio de las Comunicaciones en Tiempos de Guerra, establecida por el gobierno estadounidense en la Biblioteca del Congreso y financiada por subvenciones de la Fundación Rockefeller.

Podemos entrever el mismo papel de la propaganda en esta fabricada pandemia, que en el período entre la Gran Depresión de 1930 y el inicio de la segunda guerra mundial, por ello no es casualidad el papel protagonista de militares y policías al lado de las “balas directas al cerebro” disparadas por políticos, periodistas y tertulianos. Se trata de la política de la zanahoria y el garrote en un contexto de terror generalizado.

Pero una cosa son los fabricantes de noticias y lenguajes y otra los intermediarios para su difusión: éstos reciben el nombre de periodistas. Son los propagandistas, los que difunden la propaganda. Serge Halimi Rui Pereira los denominó los nuevos perros guardianes, que “dan la espalda a aquellos a quienes debería servir para servir a aquellos a los que deberían vigilar”.

Abbott Joseph Liebling fue un periodista estadounidense que estuvo estrechamente asociado con The New Yorker desde 1935 hasta su muerte en 1963. Fue de los pocos periodistas radicalmente crítico con el Comité de Actividades Antiamericanas y desde sus artículos defendió a Alger Hiss, acusado de espía comunista por Whittaker Chambers, ex miembro del partido comunista que se puso al servicio del FBI.

En 1949 publicó “Of Mink and Red Herring” (De visones y arenques rojos) un libro de artículos críticos sobre los periódicos de Nueva York, con una crítica del «periodismo difamatorio” aplicado a las víctimas de “Elizabeth Bentlev y los de su calaña” (Bentlev fue una miembro del partido comunista norteamericano que también se puso al servicio del FBI para denunciar a los miembros del partido).

Liebling definía tres tipos de escritores de noticias: 1) El reportero que escribe lo que ve; 2) el reportero interpretativo que escribe lo que ve y añade lo que él cree que ha visto; 3) el experto que escribe lo que cree que es el significado de lo que no ha visto… añadiendo que “siempre que la información objetiva falta, nace el experto”. Así podemos calificar a la pléyade de periodistas “expertos” que desde hace un año y medio embrutecen las mentes de la ciudadanía repitiendo las consignas emanadas de quienes les retribuyen mensualmente. Sin lugar a dudas podemos calificarlos de periodistas canallas, pues se sitúan en el espacio intermedio entre Goebbels y Pomsel.

Como conclusión, cabe pensar en la necesidad de la coordinación de los diferentes medios ya sean audiovisuales o escritos, que reúna a periodistas y escritores con principios éticos y claro contenido de clase para enfrentar, en este período de resistencia, las agresiones del capital.

(1) https://www.dw.com/es/la-secretaria-de-goebbels-ante-la-c%C3%A1mara/a-38313436
(2) https://academic.oup.com/poq/article-abstract/14/3/419/1832014
(3) The American Political Science Review, Vol. 21, No. 3, aug., 1927, pp. 627-631
(4) Austral Comunicación, vol. 8, número 2 de diciembre de 2019
(5) https://www.researchgate.net/publication/289813136

Segrega a las mujeres que algo queda (y no sólo en Afganistán)

Desde el 31 de agosto, la inmensa mayoría de noticiosos que se escriben o emiten sobre Afganistán están centrados en la discriminación de la mujer, centrándose la mayoría de ellos en que las niñas no podrán ir a la escuela y que éstas están “segregadas por sexos”. Aluden ciertos o ciertas periodistas a nombres como las “activistas” Zarlasht Mayar o Masouda Kohistani, a saber si son reales o ficticias afirmando que “la segregación de las clases es un comienzo para aislar a las mujeres de la sociedad” (1).

De lo poco o nada que hablan es de la concentración el día 11 de septiembre de centenares de mujeres en la Universidad Shahid Rabbani de Kabul y de sus manifestaciones. “Las mujeres estarán seguras ahora. Apoyamos con todas nuestras fuerzas al nuevo Gobierno”. “Estamos en contra de esas mujeres que protestan en las calles pretendiendo representar a las mujeres afganas”, “¿La libertad es igual a querer al antiguo Gobierno? No. Eso no es libertad”. “El Gobierno saliente abusaba de las mujeres, las contrataba solo por su belleza”. Después de la concentración las manifestantes salieron a la calle mostrando pancartas en las que se leía: “Las mujeres que se han marchado de Afganistán no pueden representarnos”, en una clara advertencia a la hipócrita progresía euronorteamericana (2).

Es de imaginar que hacían referencia a dos feministas occidentales: la cantante de pop Aryana Sayeed, evacuada en dirección a Estados Unidos. Según la página oficial de la OTAN, Aryana Sayeed es considerada la artista femenina más conocida y establecida y una defensora de las mujeres y los derechos humanos de la generación actual de Afganistán. Nacida en Kabul, Aryana abandonó el país de su nacimiento a una edad temprana debido a la larga guerra civil; inicialmente emigró a Pakistán con su familia y después de una breve reubicación en Suiza, finalmente se estableció en su ciudad natal actual de Londres. En los últimos años, Aryana ha pasado la mayor parte de su tiempo dentro de Afganistán mientras se desempeñaba como entrenadora en el programa de talentos internacionalmente conocido The Voice y como jueza en el programa de televisión más grande de Afganistán, The Afghan Star. En 2018 también se desempeñó como juez internacional en The World’s Best, de CBS (3).

Y la directora de cine Sahraa Karimi huída a Ucrania. Katayoon Shahabi, producirá la película “Flight from Kabul”, al igual que la presidenta de la Academia de Cine y Televisión de Eslovaquia, Wanda Adamik Hrycova. Esta última ayudó a Karimi a huir de Afganistán y asegurar el paso a Ucrania. Karimi estudió en Eslovaquia y tiene la ciudadanía eslovaca (4).

Curiosamente las dos “emblemáticas activistas afganas”, una tiene la nacionalidad inglesa y la otra la nacionalidad eslovaca.

RET International es miembro de la Red Interinstitucional para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE – www.ineesite.org). Es una red global de representantes de organizaciones no gubernamentales, la ONU, organismos donantes, gobiernos, instituciones académicas. Pues bien, desde 2001 RET forma parte del Comité Directivo de la INEE y en el 2010 detenta su presidencia junto con el Banco Mundial (5).

Uno de los grandes contribuyentes es el Departamento de Estado norteamericano, a través de la Oficina de Población, Refugiados y Migración, la cual en su página web ante la pregunta sobre las actividades que financia: “¿Las ONG que reciben dinero de la Oficina están obligadas a seguir alguna directriz? Sí. La Oficina financia proyectos que se ajustan a la misión de la Oficina” (6).

Dicha ONG publicaba un informe en octubre de 2015 que llevaba por título “Afganistán: Una reflexión sobre protección de mujeres jóvenes afganas” en el cual señalaba que: ”En Afganistán sólo maestras pueden enseñar a mujeres y niñas, lo cual agrava la situación dado que en general hay un mayor número de maestros acreditados; todavía hoy es así. Estos elementos generan una escasez crónica de clases de primaria para mujeres, y las pocas que existen deben otorgar prioridad a las niñas en edad para ese nivel de estudio… Además las clases no pueden ser mixtas, no solamente en términos de género sino en lo que respecta a grupos de edad y situaciones de vida (mujeres casadas no pueden estar en el salón de clases con niñas vírgenes). El espacio insuficiente en las escuelas produjo la exclusión definitiva de muchas jóvenes, quienes se vieron forzadas a perder años de escolaridad” (7).

Aunque curiosamente en aquel momento ningún o ninguna periodista escribía sobre ello, pues de lo que se trataba era de encubrir el régimen invasor euronorteamericano. ¿Es que los/las periodistas canallas se han enterado ahora del sistema de enseñanza diferenciado por sexos en Afganistán?

Pero ahondando más en el tema de la diferenciación por sexos, pocas o ninguna noticia aparece en los medios sobre la implantación en las escuelas públicas de Estados Unidos y Europa sobre esta cuestión. Al respecto es interesante el estudio investigativo realizado el año 2013 por María Calvo Charro, Profesora Titular de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III (Uned. Revista de Derecho Político N.º 86, enero-abril 2013, págs. 159-194) con el título “Los colegios diferenciados por sexo en Estados Unidos: Constitucionalidad y actualidad de una tendencia imparable”, en el cual afirma: “En los últimos años Estados Unidos ha experimentado el resurgir de la educación diferenciada por sexo con el apoyo de políticos de muy diferentes tendencias, educadores, padres, ciertos sectores feministas, así como asociaciones de defensa de los derechos de los afroamericanos y otras minorías”.

Las experiencias diferenciadas en centros públicos han crecido considerablemente al amparo de esta ley que además permite que este tipo de centros, a pesar de ser públicos, puedan recibir financiación adicional, aportaciones económicas y donaciones de entidades y sujetos privados deseosos de apoyar estos proyectos. Gracias a lo cual se han podido abrir varios centros femeninos y masculinos en Bronx, Queens y también en Chicago, Philadelphia, Dallas y Austin, en los que se están alcanzando tasas de éxito escolar antes impensables entre minorías desfavorecidas. La educación separada por sexo ha sido especialmente incentivada por grupos de defensa de los derechos civiles de minorías, que lo consideran un modelo óptimo para superar el déficit educativo histórico de afroamericanos y latinos. De hecho, las experiencias en este sentido, amplia y expresamente apoyadas por el Presidente Obama y el Secretario de Educación Duncan, están dando magníficos resultados que superan todas las expectativas.

En otros países también se ha abierto un intenso debate público sobre la eficacia de la educación diferenciada, sus ventajas y desventajas están siendo analizadas en profundidad. Y en muchos de ellos la discusión y el análisis ha dejado ya paso a la adopción de medidas concretas, como la creación de colegios públicos “single sex” o la separación dentro de un mismo colegio de clases de niños y clases de niñas durante determinadas edades. Como ejemplo, podemos citar el caso de Nueva Gales del Sur, el estado con más población de Australia, donde las solicitudes de plaza en escuelas públicas mixtas se redujo, ya en el 2001, en un 50 por ciento. Otro ejemplo lo encontramos en los Lander alemanes de Berlín y Renania del Norte-Westfalia, donde, desde 1998, por iniciativa de los socialistas y los verdes y con apoyo de los movimientos feministas, después de una seria investigación, se autorizaron las clases diferenciadas por sexo. En Francia, la educación mixta comenzó a cuestionarse seriamente a partir de la publicación del controvertido libro del sociólogo (especialista en temas de adolescencia, juventud y familia) Michel Fize (2003), “Las trampas de la educación mixta”, donde expone cómo la educación mixta en el país galo no ha conseguido asegurar la igualdad de oportunidades ni de sexos. En Québec, el prestigioso Consejo Superior de la Educación, en un informe de 1998, estimó necesaria una radical reforma pedagógica encaminada a separar chicas y chicos en las escuelas. Medida que de hecho ya se está aplicando. En Suiza, el debate se reabrió en 1993 a raíz de una Conferencia de Directores Cantonales de Educación. En las conclusiones finales se proponía que, para eliminar los estereotipos y atender mejor a las necesidades de las chicas, era preciso adoptar las medias que fueran necesarias, incluyendo la separación de sexos, con el fin de lograr una enseñanza individualizada y diferenciada” (8).

En el “occidente civilizado”, la diferenciación educativa por sexos se defiende y ampara en base a estudios pedagógicos y para proteger a niñas y adolescentes de la prepotencia de los varones, principalmente en primaria y secundaria. En el “oriente fundamentalista” se anatematiza y se le da el nombre de segregación.

Y hablando de “segregación” en la escuela, un reciente informe de mayo de 2021 publicado por ESADE (EsadeEcPol) y Save the Children, muestra que España es uno de los países de la OCDE que más segrega al alumnado según su nivel socioeconómico, solo por detrás de Turquía y Lituania. Según José Montalbán, economista y profesor en el Institute for Social Research (SOFI) de la Universidad de Estocolmo, la segregación sería “la concentración de un grupo de la población determinada. Por ejemplo, inmigrantes versus no inmigrantes o ricos versus pobres en un sitio muy determinado que, en este caso, son los centros educativos”. Para que no hubiese segregación, un 32 por ciento del alumnado más desfavorecido tendría que cambiar de colegio. “Normalmente vas al cole que está más cerca de tu casa. Si ya de por sí hay segregación residencial alta. Eso implica que los chavales de un barrio, más pobres, no se mezclarán con los de otros barrios más ricos” (9).

España tiene un grave problema de segregación escolar, entendida como la concentración de niños de familias pobres en centros concretos de un municipio o una autonomía frente a colegios privilegiados, con una presencia escasa de rentas bajas, en los mismos barrios o territorios.

Estas escuelas e institutos, las más expuestas al fracaso escolar, se consideran centros segregados cuando el porcentaje de alumnos con familias desfavorecidas y con baja formación supera el 25 por ciento y se denominan colegios “gueto” cuando la concentración es superior a la mitad de los estudiantes (10).

No se trata en este escrito de profundizar en el debate sí o no escuela mixta, tan solo apuntar que la información o desinformación periodística que llega a nuestros ojos y oídos ya de por sí es segregadora, oculta distintas realidades en diversos países, para centrarse solamente en seguir las órdenes de quienes intentan desesperadamente justificar la injustificable invasión de un país durante veinte años y el asesinato de cientos de miles de hombres, mujeres y niños para imponer “manu militari” la civilización occidental.

Para esto cobran los/las periodistas canallas.

(1) https://www.dw.com/es/afganist%C3%A1n-las-mujeres-podr%C3%A1n-estudiar-pero-separadas-de-los-hombres/a-59159689
(2) https://www.dw.com/es/afganist%C3%A1n-mujeres-manifiestan-apoyo-a-talibanes-en-kabul/a-59156780)
(3) https://nato-engages.org/speakers/aryana-sayeed/
(4) https://womenandhollywood.com/sahraa-karimi-is-making-a-film-about-her-escape-from-afghanistan/
(5) https://es.theret.org/donors-partners/
(6) https://www.state.gov/population-refugees-and-migration-funding-opportunities/
(7) (https://es.theret.org/our-thoughts-on-protecting-young-afghan-women/)
(8) http://www.easse.org/es/content/236/LOS+COLEGIOS+DIFERENCIADOS+POR+SEXO+EN+ESTADOS+UNIDOS%3A+CONSTITUCIONALIDAD+Y+ACTUALIDAD/
(9) https://www.newtral.es/segregacion-escolar-informe-espana-ocd/20210502/
(10) https://www.hoy.es/sociedad/educacion/espana-tercer-pais-20210428132605-ntrc.html

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