Categorías
Noticias

Un diputado denuncia a 154 funcionarios de Estados Unidos por violar a niños inmigrantes

Miles de menores de edad han sido víctimas de violaciones en los centros de detención para inmigrantes instalados de Estados Unidos, en los últimos tres años. Entre los responsables de esas agresiones hay 154 funcionarios del gobierno.

El diputado de la Cámara de Representantes Ted Deutch, perteneciente al Partido Demócrata por el estado de Florida, ha denunciado que más de un centenar de personas a servicio del gobierno cometieron violaciones contra menores retenidos sin supervisión de sus padres o de algún otro familiar.

Durante una comparecencia en la Cámara de Representantes, el pasado 26 de febrero, Deutch recalcó que las cifras implican que, en promedio, hubo una violación cada semana. “He visto miles de casos de violaciones de menores, si no por funcionarios del Departamento de Salud, sí por la gente contratada por el Departamento de Salud”, afirmó.

De octubre del 2014 a julio del 2018, la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, dependiente del Departamento de Salud, registró 4.556 denuncias por violaciones, mientras que el Departamento de Justicia recibió otras 1.303.

El diputado señaló que la política de tolerancia cero contra los inmigrantes, impulsada por el gobierno de Trump, es corresponsable de las violaciones cometidas contra menores de edad.

“La cuestión es, ¿cuando se impulsó esta política?, ¿alguien discutió esto?, ¿alguien pensó en lo que podía pasarles a estos niños?”, preguntó Deutch a Jonathan D. White, comisionado de seguridad del Departamento de Salud, durante una comparecencia en el Capitolio.

Tan sólo en 2018, más de 2.700 niños fueron separados de sus padres en la frontera sur de Estados Unidos con México, para luego ser enviados a campos de refugiados. Esos centros son administrados por empresas privadas contratadas por el gobierno.

Una vez retenidos, los menores quedan bajo custodia del gobierno de Estados Unidos hasta que puedan ser entregados a sus patrocinadores, generalmente un padre o familiar, mientras dura el proceso de inmigración. A principios de febrero, más de 11.000 niños, niñas y adolescentes inmigrantes fueron detenidos sin acompañantes.

https://www.aporrea.org/ddhh/n338985.html

Categorías
Noticias

La revolución iraní 40 años después

Mohamad Housseini

El 16 de enero de 1979 el sha Mohammad Reza Pahlavi huyó de Irán tras una revolución popular y dos semanas después el imán Jomeini regresó a Teherán tras permanecer exiliado en Francia. El 11 de febrero de 1979 Irán declaró la victoria de la revolución islámica, llevando al mundo entero a un nuevo punto de inflexión.

El poder y las relaciones políticas varían en una de las regiones más inestables del mundo, un entorno de diferencias y convergencia donde se cruzan trayectorias geográficas e históricas. Irán, que estaba en el centro del conflicto este-oeste, se convirtió inmediatamente en la ecuación clave para la región, que impone sus condiciones bajo el estandarte del islam y configura su propio futuro sin depender ni de Oriente ni de Occidente, a la vez que reorienta la brújula de la nación hacia la causa palestina.

Las dos consignas principales lanzadas por el pueblo iraní, “lucha contra la prepotencia” y “muerte a América», en la época del imán Jomeini, no eran más que una reacción espontánea que expresaba el final de los años de sumisión a Occidente. El asalto a la embajada de Estados Unidos en Teherán, la detención de 52 funcionarios durante 44 días, el cierre de la embajada israelí y la apertura de la embajada palestina en su lugar, tampoco son actos de venganza popular, sino acciones basadas en una visión clara adoptada por los gobiernos iraníes durante los últimos cuarenta años.

La embajada de Washington era una verdadera guarida de espías y un centro diseñado para gestionar proyectos estadounidenses en el este y en los mundos árabe e islámico, mientras que la embajada de “Israel” representaba la base desde la que la hegemonía occidental se extendía a la región. Así, la visión islámica en Irán tiene dos objetivos principales: derrocar la hegemonía norteamericana en el mundo y destruir el proyecto de crear el Estado de “Israel», liberando así a la nación de la hegemonía occidental, permitiéndole tomar sus propias decisiones libres que satisfagan las aspiraciones de los pueblos.

Lo que ocurrió en Irán en 1979 fue un Golpe de Estado cuyas consecuencias Estados Unidos aún no ha asimilado, por lo que es natural que la relación entre Teherán y Washington no esté en su estado normal. Irán no es ni el policía norteamericano que empuja a los países árabes ricos en petróleo a la dependencia norteamericana, ni una fuente de gas y petróleo para “Israel», ni un muro de separación construido por Occidente para tratar con las potencias orientales, como la Unión Soviética y China. Irán se ha transformado de un aliado principal a un enemigo principal. La primera reacción norteamericana a la revolución fue la guerra librada contra Irán por los intermediarios árabes y los del Golfo. El presidente Saddam Hussein comenzó la guerra, mientras que Estados Unidos impuso un bloqueo total e intervino militarmente bombardeando petroleros y refinerías iraníes. La guerra duró ocho años sin que Washington lograra romper o doblegar a Irán. A continuación, llevó a cabo una intervención directa, invadiendo Irak en 1991 con el pretexto de la invasión de Kuwait y reforzó sus bases militares desplegadas en los países del Golfo con el pretexto de protegerlos de la amenaza iraní y de Sadam.

Las relaciones entre Washington y Teherán se complicaron cuando el 3 de julio de 1988, la fragata estadounidense Vincent bombardeó un avión civil iraní, matando a 290 personas. La administración norteamericana no se disculpó de este crimen, al contrario, el padre de George Bush se apresuró, después de ganar la presidencia, a describir a Irán como el “eje del mal», así como a Irak y Corea del norte. Mientras persistían las tensiones y el bloqueo total contra Irán y los estadounidenses perseguían la muerte del imán Jomeini, que falleció el 3 de junio de 1989, para cambiar las tendencias políticas de Irán en favor Washington. Su sucesor, el imán Alí Jamenei, confirmó los principios establecidos por el difunto, en particular sobre las cuestiones básicas relacionadas con la fuerza de la República Islámica, en particular el programa nuclear con fines pacíficos y la investigación científica y las capacidades industriales, militares y de seguridad.

Washington ha intentado desestabilizar a Irán paralelamente al asedio impuesto, mediante la creación y el apoyo de movimientos subversivos que han organizado manifestaciones populares contra las medidas económicas adoptadas por el gobierno, y han intentado persuadir a algunos funcionarios iraníes y a cierto miembro del Consejo de la Shura para que entablen un diálogo con el gobierno estadounidense, particularmente en la etapa del presidente Mohammad Jatami. Washington esperaba que estas manifestaciones condujeran a un movimiento interno que desestabilizara al régimen, pero estos movimientos fueron modestos y no produjeron ningún cambio efectivo, y los objetivos maliciosos de estas manifestaciones se revelaron rápidamente y la gente expresó su pleno apoyo al gobierno y a los principios fundamentales de la República.

Los dirigentes iraníes han insistido durante mucho tiempo en que el desacuerdo no era sobre el pueblo estadounidense, sino sobre su gobierno y su política expansionista. La tensión en las relaciones entre Estados Unidos e Irán alcanzó su punto máximo, particularmente después del ataque del 11 de septiembre de 2001, cuando Washington estaba tratando de responsabilizar a Irán por el incidente. La escala de la confrontación cambió cuando, en 2002, Estados Unidos acusó a Irán de desarrollar secretamente un programa de armas nucleares. En 2005, el presidente Mahmud Ahmadineyad anunció que Irán había desplegado un plan de enriquecimiento de uranio, enfrentándose a nuevas sanciones por parte de Estados Unidos y Europa en 2006 y 2010, a pesar de lo cual Teherán continuó su compromiso con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que no pudo encontrar ningún indicio de culpabilidad para Irán y apoyó las acusaciones estadounidenses.

Las relaciones bilaterales fueron testigo de un período de relativa calma durante el mandato presidencial de Hassan Rouhani y de la firma del acuerdo nuclear entre Irán y el grupo 5+1 en julio de 2015, bajo la presidencia de Barack Obama, tras 12 años de arduas negociaciones. Irán ha preservado el derecho al enriquecimiento nuclear pacífico en marcos específicos a cambio del levantamiento gradual de las sanciones y el fin de la liberación de activos financieros iraníes en bancos estadounidenses y mundiales. El dirigente de la Revolución Islámica en Irán, Sayed Ali Jamenei, advirtió al presidente Rouhani que no confiara en las principales potencias, en particular en Estados Unidos, en la aplicación del acuerdo. Esto resultó ser cierto, ya que Estados Unidos no respetó los términos del acuerdo, y la guerra se inició en gran medida con la llegada de Donald Trump como presidente y la retirada de Estados Unidos del acuerdo en mayo de 2018, seguida de un aumento de las sanciones contra Irán, lo que condujo a una confrontación directa entre Irán, por un lado, y Estados Unidos y sus aliados árabes y la comunidad internacional, por otro. Aunque Rusia y algunos países europeos no adoptaron las decisiones estadounidenses, es cierto que su posición se basó en la preservación de sus intereses y en el deseo de escapar de la presión ejercida por el gobierno estadounidense en los ámbitos político, de seguridad y económico.

No podemos ignorar el hecho de que Irán ha sufrido y sigue sufriendo los problemas y desafíos derivados de 40 años de confrontación con la alianza estadounidense, occidental y árabe. Los años de bloqueo ensombrecerían a cualquier régimen y conducirían a la derrota, pero el modelo y los principios establecidos por el imán Jomeini en la estructura de gobierno han consagrado la independencia de Irán, que ha adoptado el enfoque de la resistencia en sus diversos aspectos y campos para superar los desafíos internos y externos. Gracias a la sabiduría de la dirección, la confianza y el apoyo popular, la posición de Irán se mantiene firme y se fortalece frente a las crisis para volverse cada vez más sólida frente a cualquier presidente estadounidense.

Categorías
Noticias

Una manipulación fotográfica para la campaña contra el ‘cambio climático’

En las redes sociales se ha desatado una campaña seudoecologista contra el llamado “cambio climático” que, como tantas otras, se basa en una manipulación. En este caso se manipulan las fotografías porque “una imagen vale más que mil palabras”.

Sin embargo, de las fotos hay que dudar tanto o más que las argumentaciones verbales y cuando una campaña, cualquiera que sea, se fundamenta en el intento de engañar masivamente a las personas, hay que ponerse en guardia.

El montaje fotográfico es el siguiente:


La imagen transmite la impresión de que en diez años una enorme plataforma de hielo ha desaparecido casi por completo, lo cual demostraría que el problema del “cambio climático” es acuciante.

Desde luego que si hay algún problema climático, se desacredita con este montaje. La parte izquierda de la fotografía corresponde a la plataforma antártica Getz, que es una de las mayores adheridas al continente helado. En esta otra fotografía la vemos en un plano diferente:

El problema de la parte izquierda de la primera fotografía es que la fecha no coincide. No se tomó en 2009 sino en 2016, como se observa acudiendo a la siguiente web de la NASA: https://www.nasa.gov/image-feature/getting-to-know-the-getz-ice-shelf/
Por lo tanto, la manipulación de las fechas es evidente.

Pero, además, hay una segunda manipulación, ya que la parte derecha de la fotografía no sólo no se correlaciona con la izquierda sino que está al otro lado del planeta, en el Ártico, como se puede comprobar con esta tercera foto:
 

La imagen no está tomada este año sino el pasado y procede de la siguiente página web: https://nsidc.org/news/newsroom/arctic-sea-ice-2018-minimum-extent
Cuando se pretenda involucrar a miles de personas en cualquier clase de campaña, hay que dejarse de fraudes, engaños y manipulaciones, de las cuales ya estamos saturados.
¿Desde cuándo la ciencia tiene que apoyarse sobre estos montajes?
Categorías
Noticias

Un robot mata a más dos mil australianos (la llamada ‘inteligencia artificial’ no es nada inteligente)

Más dos mil australianos que recibían algún tipo de asistencia social han muerto después de que la oficina gubernamental responsable de pagar sus prestaciones les enviara cartas amenazantes, la mayoría de las veces por error, advirtiéndoles de que sus prestaciones iban a ser canceladas.

Los servicios sociales básicos en Australia, iniciaron hace dos años un programa de automatización, llamado Centrelink, para corregir las lagunas en los datos de asistencia social con consecuencias desastrosas para los beneficiarios.

Cientos de miles de beneficiarios, algunos con trastornos sicológicos, recibieron por error cartas amenzantes entre julio de 2016 y octubre de 2018 exigiendo nuevas pruebas de idoneidad para la asistencia social, lo que provocó la muerte de al menos 2.030 personas.

El programa Centrelink proporciona asistencia social y otros servicios, incluyendo atención médica para jubilados, australianos indígenas, veteranos, estudiantes y familias con niños pequeños, entre otros grupos sociales. Más cinco millones de personas dependen de uno u otro de los servicios sociales.

Las cartas generadas automáticamente por el ordenador amenazaban con interrumpir el pago, un hecho lo suficientemente grave como para que muchos beneficiarios se suicidaran, como ha admitido una investigación del Senado. Los avisos recibidos por personas en riesgo llevaron a una depresión profunda y pensamientos suicidas.

El programa robótico Centrelink, originalmente diseñado para racionalizar un programa de asistencia gubernamental a gran escala, ha colocado la carga de la prueba en el receptor de los avisos de cancelación emitidos por error.

“Las personas se sienten tensas y ansiosa por este sistema, refieren humillación y depresión”, señala la senadora Rachel Siewert, miembro del Partido Verde. El recurso a una interfase mecánica “ha dado la señal de alarma”, debido a “la alta proporción de personas vulnerables”.

El programa Centrelink está diseñado para ahorrar dinero. Comenzó a utilizar una plataforma informática no identificada en julio de 2016 para hacer coincidir los beneficios de asistencia social de los beneficiarios con sus registros de impuestos.

A medida que se implementaba Robodebt, un programa robotizado de deuda, las 20.000 cartas típicas enviadas cada año se convirtieron en 20.000 cartas por semana, lo que abrumó a los destinatarios con solicitudes de información adicional y, en muchos casos, con datos incorrectos.

“Robodebt ha emitido miles de avisos de deuda por error a padres, personas con discapacidades, estudiantes y personas que buscan trabajo remunerado, lo que ha conducido a que las personas sean abrumadas por deudas que no tienen o que exceden de sus obligaciones”, según la doctora Cassandra Goldie, Directora del Consejo Australiano de Servicio Social.

“Se trata de un abuso de poder devastador por parte del gobierno que ha causado graves daños, especialmente entre las personas más vulnerables de nuestra comunidad”, dijo Goldie.

En muchos casos, las solicitudes innecesariamente agresivas de las agencias de cobro de deudas contratadas por Centrelink han contribuido a los suicidios de los beneficiarios.

“La gente que sufre de depresión severa no controla la presión financiera”, dice la madre de una víctima, quien agrega que en las cartas de cobro enviadas a su hijo, las cifras de deuda emitidas por los robots “no tenían sentido”.

https://www.abc.net.au/triplej/programs/hack/2030-people-have-died-after-receiving-centrelink-robodebt-notice/10821272

Categorías
Salud

Seudociencias: el oxycontin es un fármaco legal que ha causado 670.000 muertos

Las grandes multinacionales farmacéuticas ya controlaban la “investigación” médica, la universidad, los colegios profesionales, la OMS, la FDA y ahora en España han logrado el beneplácito de los ministerios para desatar una caza de brujas contra las seudoterapias que, además de no curar, e incluso matar, estafan a los enfermos.

Desde su origen, la ciencia siempre ha padecido toda suerte de persecuciones de este tipo, por lo que esta nueva oleada inquisitorial no puede extrañar. Seguimos como siempre. Hay quien se atribuye la condición de sumo pontífice de la ciencia para quemar a los herejes de la misma porque no la representan sino que son su antítesis: seudociencia.

Sin embargo, la ciencia nunca ha ganado nada en una pelea que no tenga que ver consigo misma. La ciencia es autocrítica, esto es, dialéctica y ningún científico merece tal nombre si no pone en cuestión los fundamentos de su propio conocimiento.

La medicina convencional, tal y como hoy la conocemos, es una dependencia de la farmacia y de quienes la gobiernan, que son las grandes multinacionales del ramo, cuyos intereses no son la salud de nadie sino los beneficios de sus accionistas. De aquí derivan buena parte de las tremendas lacras de los sistemas llamados “de salud” que han convertido a los médicos en los únicos que -al margen de los ejércitos- tienen licencia para matar impunemente.

Afortunadamente los monopolios no pueden tapar la boca a todos, pero sí pueden arrinconar a los herejes para que determinadas noticias que comprometen a la medicina convencional, como la siguiente, no tengan alcance: un analgésico como el oxycontin, plenamente legal, ha causado 670.000 muertos. La información hay que agradecérsela a la obstinación de un medio como Propublica pero, como todo lo que dicen los herejes, no tendrá ningún recorrido. Ya lo verán.

La empresa farmacéutica Purdue fabrica el oxycontin, un opiáceo sintético, desde hace 24 años. Es dos veces más eficaz que la morfina natural y es euforizante, tiene un efecto más fuerte y duradero que la heroína y, por lo tanto, también induce dependencia en el consumidor.

Después de ocho años de litigios judiciales, Propublica logró una copia de un largo informe de 337 páginas de la declaración de Richard Sackler, presidente de Purdue. El Estado de Kentucky le había denunciado, pero ambas partes llegaron a un acuerdo que, tratándose de Estados Unidos, no era más un pacto de silencio. El precio fue de 24 millones de dólares por la destrucción de 17 millones de páginas de documentos relacionados con el litigio.

La declaración de Sackler en 2015 fue precintada junto con otras pruebas que sobrevivieron en un almacén que el Tribunal tenía en medio del campo. En 2016 Stat News, un medio especializado en salud que había fundado el año anterior el jefe del diario Boston Globe, exigió al tribunal de Kentucky que hiciera públicos los documentos no destruidos.

Las sospechas sobre el oxycontin crecieron cuando en junio del año pasado, la fiscal general de Massachusetts, Maura Haley, se querelló contra Purdue por el “homicidio intencional” de 670 personas dependientes del analgésico que murieron de sobredosis (1). La querella se extiende contra ocho miembros de la familia Sackler por tejer una red de fraude y engaño que propagó la muerte por puro afán de lucro. Además, otros 16 directivos y sicarios de Purdue aparecen involucrados.

Lo mismo está ocurriendo en otros ocho Estados del este. Se trata de regiones rurales de bajos ingresos donde este tipo de fármacos legales son una auténtica epidemia. Veintiocho Estados del este tienen elevadas tasas de mortalidad por opiáceos que, además, se duplican cada dos años, mientras que en otros doce la tasa se duplica cada año.

Las tasas de mortalidad por sobredosis de fármacos legales (e ilegales) se correlacionan con la crisis del capitalismo, por lo que han evolucionado en sus tres fases. La primera coincide con la crisis de 2007, la segunda comienza con la política expansiva de la Reserva Federal, asociada a un aumento significativo de las muertes por sobredosis de heroína, y la tercera, que aparece entre 2015 y 2016, tiene una pendiente aún más pronunciada y se corresponde al consumo generalizado de fentanyl, otro opiáceo sintético.

La epidemia ha causado que en 2016 la esperanza de vida de los estadounidenses descienda en 0,36 años.

Nada de esto es nuevo. En 2007 Purdue ya fue condenada a pagar una multa de 600 millones de euros por inducir a la adicción de opiáceos. Además, tres diririgentes de la farmacéutica tuvieron que pagar cuantiosas multas por el etiquetado incorrecto del fármaco, al no advertir a los consumidores de los efectos secundarios del mismo.

En un gran negocio, como la farmacia convencional, las multas son un incentivo para seguir vendiendo drogas de maneras diferentes y con argumentos diferentes con una enorme agresividad comercial. La licencia para matar se extiende incluso a los niños: en agosto de 2015 el jefe del Departamento de Anestesia y Analgesia de la FDA, basándose en estudios realizados por Purdue en niños, amplió la autorización de comercialización del oxycodin a menores comprendidos entre los 11 y los 16 años (2).

Los médicos, los hospitales y las universidades no son ajenas al crimen porque forman parte de la red publicitaria de este tipo de prácticas. En 2002 Purdue donó tres millones de dólares al Massachusetts General Hospital para elaborar y distribuir “material educativo” sobre el dolor y realizar actividades de formación de posgrado (3). Han convertido el tratamiento del dolor en un negocio manejado con la apariencia de una disciplina “científica”, como si el dolor fuera una enfermedad.

En 1999 Purdue financió otro programa “de investigación” del dolor en la Universidad Tufts de Boston y en 2011 un sicario de la empresa fue nombrado como profesor de esa misma universidad.

Los recortes universitarios, los recortes en sanidad y los recortes en investigación científica no son ninguna casualidad. Están sustituyendo la financiación pública por la privada y convirtiendo a la ciencia en tributaria de los grandes monopolios. Hoy es tan complicado diferenciar a una universidad de un vendedor ambulante que a duras penas podemos reconocer a las disciplinas que se imparten en ellas, y mucho menos otorgarles la etiqueta de “ciencia”.

Cuando la Universidad Tufts nombra a un sicario de Purdue como “profesor” hacía ya cuatro años que la empresa había sido condenada por “conducta criminal”. ¿Qué opinión puede merecer una universidad como esa?

¿A qué llaman hoy día “ciencia”?, ¿con qué tipo de porquerías ensucian los “profesores” las cabezas de sus alumnos?, ¿cómo tienen la cara tan dura de hablar de “seudociencias”?

(1) https://www.wbur.org/commonhealth/2018/06/12/massachusetts-lawsuit-purdue-pharma
(2) https://www.nbcnews.com/health/health-news/fda-approves-oxycontin-children-young-11-n409621
(3) https://www.eurekalert.org/pub_releases/2002-02/mgh-mg020702.php

Categorías
Noticias

4.556 violaciones de niños inmigrantes han cometido los funcionarios de Estados Unidos en la frontera

Cientos de funcionarios del HHS (Departamento de Salud y Servicios Humanos) han cometido violaciones de niños inmigrantes, según un informe del propio organismo oficial.

En total, han recibido 4.556 denuncias de violaciones de niños inmigrantes no acompañados en las instalaciones en la frontera con México entre 2014 y 2018.

“Es un entorno de agresión sexual sistémica cometida por parte de los funcionarios contra los menores no acompañados”, declaró el martes el representante demócrata de la Cámara Baja de Estados Unidos, Ted Deutch.

La portavoz del HHS, Caitlin Oakley, aseguró que la investigación acerca de lo sucedido empezará rápidamente y prometió que se tomarán en serio las denuncias mencionadas.

Oakley señaló que se debe garantizar la seguridad de cada niño. “Estos son niños vulnerables en circunstancias difíciles”, añadió.

“Cuando se hacen acusaciones de violaciones abusos sexuales o negligencias, se toman en serio y ORR [Oficina de Reasentamiento de Refugiados] actúa rápidamente para investigar y responder”, subrayó Oakley.

En agosto del año pasado el diario mexicano El Universal registró 36.000 denuncias de violaciones y agresiones físicas contra inmigrantes indocumentados entre enero de 2010 y junio 2016, también basadas en datos oficiales (*).

El hostigamiento físico y sexual se realiza en los centros de internamiento instalados en la frontera estadounidense con México.

El senador estadounidense Richard Durbin pidió a la organización humanitaria Heartland Alliance de Chicago que investigue los “abusos físicos y emocionales” cometidos en algunos de los refugios destinados a niños separados de sus progenitores.

(*) http://www.eluniversal.com.mx/mundo/denuncian-en-eu-abusos-sexuales-contra-migrantes

Categorías
Noticias

Las mujeres comunistas que llegaron de Bélgica para combatir el fascismo en España

Feigla “Vera” Luftig era mujer, judía, belga y comunista. Su marido, un brigadista internacional que murió en la batalla de Madrid. Pronto advirtió la amenaza del nazismo, sobre todo cuando comenzaron a llegar a Amberes los primeros huidos de Alemania, a quienes atendió junto a otras colegas en un local marxista donde solían reunirse. Aunque al principio había reprochado a su pareja que se alistase como voluntario para defender la Segunda República, luego tomó conciencia, se infló de valor y convenció a sus hermanas Rachel y Golda para irse a España a luchar contra el fascismo. Al poco entendió que aquella guerra fratricida era un ensayo de Hitler para foguearse ante un combate mayor que todavía se estaba gestando. Cuando pusieron rumbo a Barcelona, eran veintiuna.

“Pese a que muchas no tenían formación, se enrolaron como brigadistas y ejercieron de enfermeras. Veían España como la tierra prometida. Muchas habían salido de los países del Este por el antijudaísmo reinante. Aquí abrazaban no sólo la posibilidad de defender una joven República, sino también de poder vivir en una sociedad socialista. O sea, además de frenar el fascismo, soñaban con tener un hogar y un futuro, porque ya sabían lo que estaba sucediendo en Alemania e intuían que se avecinaba algo grave. La guerra civil española era para ellas algo mucho más que una contienda, porque suponía la oportunidad de defender Europa frente a los totalitarismos de ultraderecha”, explica Sven Tuytens, autor del libro “Las mamás belgas”, como se las conoció popularmente.

El periodista belga ya había abordado su historia en un documental homónimo, pero aquí se centra menos en el aspecto hospitalario para ahondar en las trágicas biografías de las mujeres a partir de su correspondencia y sus diarios, profundiza en su investigación y vuelve a contar con el único testimonio vivo: Rosariet, apodada cariñosamente “La Peque”, porque cuando prestaba ayuda en el Hospital Militar Republicando de Ontinyent (València) tenía sólo quince años. A sus noventa y siete, sorprende su clarividencia y el revelado mental del retrato de Vera. “Fue el primer testigo directo con quien me encontré. Algo increíble, porque no pensaba que sobreviviese nadie de la época”, recuerda el corresponsal en España de la radio televisión pública belga VRT.

“Casi centenaria, es todo un personaje. Una mujer muy fuerte, lúcida, con una memoria impresionante y un gran sentido del drama. Empezó como ayudante de enfermería cuando apenas era una adolescente, ayudando en el quirófano sin saber nada de medicina, y se jubiló como enfermera. En realidad, ninguna conocía el oficio, pues lo aprendieron trabajando, aunque luego ella se formaría en el ramo y siguió ejerciendo hasta su jubilación”, señala Tuytens, quien ha enriquecido la edición española del libro, publicado originalmente en su país, con nuevas aportaciones. Allí, la crítica lo ha calificado como “un merecido homenaje a mujeres luchadoras, que defendieron la igualdad de derechos y la justicia social en momentos en los que reivindicarlos no era tan evidente”, en palabras de Lode Vanoost, del periódico De Wereld Vandaag.

No obstante, la verdadera protagonista es Vera. Y, por extensión, sus hermanas, y sus colegas residentes en Bélgica, y las brigadistas llegadas de otras latitudes, y todas las valencianas que arrimaron el hombro. “Era el motor del grupo y, además de decidida, la que tenía más carácter. Poseía un sólido bagaje político y su pareja, Emiel Akkerman, había sido un destacado sindicalista que falleció en la guerra civil. Aunque, en realidad, seis de ellas también habían perdido a sus novios y maridos, muertos en combate tanto en la Ciudad Universitaria, como en Guadalajara o en el Jarama”.

¿Pero cómo llegó Sven Tuytens a Vera Luftig? La vida, disculpen el tópico, es una caja de sorpresas. Y, precisamente, en una de cartón yacía la fotografía de once mujeres posando el primero de mayo de 1937 en la barcelonesa plaza de Catalunya. La conservaba en su despacho el director de un archivo belga, quien había investigado sobre los brigadistas internacionales de origen judío. “Los historiadores siempre tienen cosas guardadas”, ironiza el periodista, quien se preguntó quiénes serían aquellas enfermeras que esbozaban una contenida sonrisa, desconocedoras de lo que se les venía encima. “La historia de las mujeres ha sido secundaria. Nunca se ha contado y me interesaban mucho más sus vivencias en la retaguardia que las de los hombres en el frente”.

La historia de “Las mamás belgas” no es sólo la de su paso por aquel hospital militar republicano, antaño monasterio de los franciscanos y actual colegio de la Concepción. Cuando la República cayó, se trasladaron a Argelia, desde donde viajaron a Bélgica. Allí se sumaron a la lucha armada, mientras que los brigadistas permanecían detenidos en la capital de la colonia francesa, pues eran considerados peligrosos, según Tuytens. Ese gesto machista permitió que ellas siguiesen combatiendo el nazismo desde casa. “Vera se convirtió en un personaje clave de la red de espionaje soviética Orquesta Roja durante la Segunda Guerra Mundial, aunque luego fue desarticulada por los nazis y sus miembros, torturados y asesinados. Nuestra protagonista, en cambio, logró escapar al sur de Francia y esconderse, hasta que regresó a su país al final de la Segunda Guerra Mundial”.

Peor suerte corrieron sus hermanas. Rachel fue un enlace de la resistencia hasta que la capturaron y dio con sus huesos en un campo de concentración: afortunadamente, sobrevivió. Golda tuvo un hijo a quien llamó Madrid, pero ambos terminaron recluidos en el campo de exterminio de Auschwitz, de donde nunca volverían a salir. De las veintiuna enfermeras, otras cuatro sufrieron el mismo final. “Lo tenían todo en contra: eran mujeres, judías y comunistas”, explica Tuytens, quien durante el esbozo de sus vidas y sus muertes deja entrever tres olvidos. O, si se prefiere, menosprecios, tanto en España como en Bélgica. Antes de la nada y después de todo.

No habían venido aquí sólo para combatir, desde un hospital de la retaguardia, a las tropas de Franco, sino también para alcanzar la emancipación femenina. No querían estar subordinadas a un hombre, fuese un médico o un militar, pero el aura de aquella miliciana armada que aparecía en la foto había comenzado a difuminarse. “Eran brigadistas, mas los varones que ejercían de sanitarios las veían como enfermeras”. Pese a su causa, que iba más allá de la bélica, seguía habiendo una gran diferencia de estatus, por lo que chocaron contra el machismo de los doctores.

“Eran mujeres formadas, instruidas y modernas en un entorno masculino tradicional. Quizás en Barcelona y Madrid hubiese sido diferente, si bien les tocó un pueblo de València, lógicamente más atrasado que esas grandes ciudades. Un ejemplo: las vecinas no hablaban con extranjeros. Por ello, cuando algunas empezaron a trabajar en el hospital, se les abrió la  mente, porque algunas eran muy jóvenes y hasta analfabetas. De algún modo, para las autóctonas, fue una forma de conocer nuevas ideas y burlar el control social, familiar y eclesiástico”, cree el corresponsal de la radio televisión flamenca.

Sin embargo, lo más duro no fue curar las extremidades congeladas de los republicanos que regresaban del frente de Teruel, ni atender a los heridos por los bombardeos de los sparvieri de la Aviazione Legionaria sobre la estación ferroviaria de Xàtiva, una masacre que se llevó por delante a mujeres y niños que esperaban la llegada de un convoy republicano. El éxodo posterior tampoco tuvo un destino feliz, pues Hitler desencadenaba un nuevo conflicto que terminaría trayendo más muerte. Unas guerrearon y sufrieron el encierro. Otras murieron asesinadas. Todas fueron relegadas y, en el mejor de los casos, se traspapelaron en los libros de historia.

Las que permanecieron en Bélgica desconocieron la gloria, pues la historia no sólo la escriben los vencedores, sino también los perdedores que saben escribir bien. “Es llamativo que cayesen en el olvido, pese a que deberían ser consideradas unos ídolos”. ¿Qué ocurrió para que fuese así?, se pregunta años después Tuytens. “Pues lo mismo que le sucedió a los republicanos españoles que combatieron en Francia: la resistencia francesa se vendió muy bien y fueron postergados. Igualmente, en Bélgica, figuraron en un primer plano quienes habían luchado desde dentro, aunque las enfermeras también integrasen posteriormente la resistencia armada junto a los partisanos belgas”.

https://www.publico.es/politica/mujeres-brigadistas-enfermeras-guerra-civil-franquismo.html

Categorías
Noticias

Bolsonaro sí cumple sus promesas electorales: la policía de Río de Janeiro duplica el número de asesinatos

Los asesinatos cometidos por la policía de Río de Janeiro casi se duplicaron en enero de este año en comparación con el mes anterior, lo que sugiere que las promesas de “acciones letales” de Bolsonaro y el gobernador Wilson Witzel, antiguo infante de marina, se mantienen.

El 22 de febrero el Instituto de Seguridad Pública de Brasil dijo que la policía asesinó a 160 personas en enero, un aumento del 82 por ciento con respecto a diciembre. El alarmante número de víctimas de la policía coincide con el primer mes de los mandatos de Bolsonaro y Witzel. Ambos asumieron el cargo el 1 de enero y prometieron implementar tácticas policiales de tirar a matar.

Fue el segundo mayor número de asesinatos en el mes de enero desde 1998.

A pesar del fuerte aumento en el número de asesinatos policiales, el crimen callejero, como los atracos y los robos en el transporte público, han alcanzado su nivel más alto desde 1991, con 11.230 casos registrados.

Esta violencia ha continuado hasta febrero. En una operación realizada por la policía militar en las comunidades de Morro do Fallet y Fogueteiro el 8 de febrero, 15 personas murieron en
circunstancias sospechosas.

Los familiares de las víctimas alegan que varios de los jóvenes fueron detenidos dentro de una casa y ejecutados inmediatamente.

Otros han presentado quejas ante organismos públicos diciendo que algunas de las víctimas recibieron disparos en las piernas para evitar que se escaparan y luego las apuñalaron hasta la
muerte.

Sin embargo, cuando se le preguntó sobre la operación en Morro do Fallet, Witzel desestimó la controversia y elogió las acciones de la policía militar.

La Oficina del Fiscal General de Brasil abrió una investigación sobre el caso.

La represión no se dirige contra el crimen sino que va acompañada de ataques a políticos que se oponen a las tácticas de “carta blanca”. El asesinato de la militante Marielle Franco sigue sin resolverse, pero su asesinato se ha relacionado con sus críticas abiertas a la policía de Río de Janeiro.

El mentor político de Franco y un congresista de Río, Jean Wyllys, huyeron de Brasil a fines de enero tras recibir amenazas de muerte.

Dada la victoria de Witzel en las elecciones del año pasado y la alineación entre las políticas represivas estatales y federales, los crímenes de la policía continuarán.

https://www.insightcrime.org/news/brief/brazil-police-license-to-kill-rio/

Categorías
Noticias

El gobierno de Colombia promociona a oficiales del ejército involucrados en masacres de civiles

El gobierno de Colombia ha nombrado a nueve oficiales al menos del ejército para cargos de responsabilidad, a pesar de estar involucrados en asesinatos masivos de guerrilleros y civiles, según un informe de Human Rights Watch.

El informe alude a la promoción del general Nicasio de Jesús Martínez Espinel como jefe del ejército y otros ocho oficiales vinculados a graves crímenes. Están implicados en lo que se conoce como el escándalo “falso positivo”, en el que las tropas mataron a varios miles de civiles durante la ofensiva militar contra la guerrilla y los contaron como rebeldes para inflar las muertes en combate y obtener recompensas.

No es la primera vez que el gobierno de Colombia hace la vista gorda ante los crímenes y la represión al promover a los oficiales del ejército. En 2017 la ONG dijo que cuatro coroneles y un general vinculados a los asesinatos extrajudiciales se encontraban en una lista de candidatos para promociones.

Los tribunales colombianos han condenado a cientos de soldados, en su mayoría de baja graduación, por su papel en los asesinatos “falsos positivos”, pero la mayoría de los oficiales superiores del ejército han escapado impunes.

El tribunal especial “de paz” del país también está revisando los casos. Se estableció tras la firma del “acuerdo de paz” de 2016 con las FARC para poner fin a la guerrilla de más larga duración en América Latina.

Martínez Espinel fue el segundo al mando de la Décima Brigada durante los años en que los fiscales iniciaron las investigaciones de 23 asesinatos.

Martínez Espinel certificó el pago de alrededor de 400 dólares a un confidente que proporcionó información que condujo a “excelentes resultados” en los que dos supuestos guerrilleros fueron asesinados.

Los tribunales concluyeron que los dos muertos eran Hermes Carillo, un civil indígena y Nohemi Pacheco, un adolescente de 13 años. Dos soldados y un ex paramilitar fueron condenados en 2011 por secuestrarlos en su casa, asesinarlos y poner armas en sus cuerpos para que parecieran guerrilleros muertos en combate.

https://www.foxnews.com/world/report-slams-colombia-for-promoting-officer-tied-to-slayings

Categorías
Noticias

La represión política en China según el informe de Amnistía Internacional

Bruno Guigue

Tan pronto como queremos abordar la cuestión de los derechos humanos en China, el problema inmediato es el de las fuentes de información. Si son del gobierno, los críticos habituales de la China comunista señalan inmediatamente su parcialidad. Si están vinculados a los círculos de la oposición, serán criticados de la misma manera. Para evitar estos inconvenientes, se adoptará el método de leer el último informe de Amnistía Internacional sobre China (2017-2018) y actuar como si la información fáctica que contiene fuera exacta.

Como esta ONG estadounidense no parece ser una ferviente propagandista del gobierno chino, será difícil ser acusada de ser complaciente con Pekín. Pero, ¿qué hay en este informe? En primer lugar, dedica una larga explicación a Liu Xiaobo, cuyo drama personal ha proporcionado a Occidente un fuerte de argumentos contra el gobierno chino durante una década. “El ganador del Premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo murió bajo custodia de cáncer de hígado el 13 de julio. Liu Xiaobo y su familia habían pedido a las autoridades que le permitieran viajar al extranjero para recibir tratamiento médico, pero se negaron a acceder a esta petición. A finales de año, su esposa, Liu Xia, aún estaba bajo vigilancia y bajo arresto domiciliario ilegal. Ella había estado sujeta a estas medidas desde que su marido recibió el Premio Nobel de la Paz en 2010. Al menos 10 activistas fueron detenidos por organizar ceremonias en memoria de Liu Xiaobo”.

Este disidente fue detenido y condenado a nueve años de prisión por “subversión” en 2009. Murió de cáncer en julio de 2017, poco después de su liberación -no detenido- y recibió el Premio Nobel de la Paz en 2010 con el apoyo entusiasta de los países occidentales. Filósofo iconoclasta, resumió su pensamiento en una entrevista de prensa en 1988: “Elegir vivir significa elegir el estilo de vida occidental. La diferencia entre los modos de gobierno occidental y chino es la misma que entre humano y no humano, no hay compromiso. La occidentalización no es una opción para la nación, sino para la raza humana”.

Para comprender -sin justificarlo- la reacción de las autoridades chinas, es necesario llevar a cabo un ejercicio de transposición. Sustituyamos las palabras “occidental” por “ario” y “chino” por “judío»: es evidente que este tipo de declaraciones, en Francia, darían lugar a procesos judiciales contra su autor.

Pero no fue la única osadía de Liu Xiaobo. Admirador de la política exterior de Estados Unidos, nunca perdió la oportunidad de felicitar retrospectivamente al país por la Guerra de Corea -que se cobró 600.000 vidas chinas-, la Guerra de Vietnam y la invasión de Irak. Finalmente, afirmó que para experimentar los beneficios de la civilización occidental, “China debería volver a ser una colonia durante 300 años y dividirse en 18 estados”.

Podemos estar indignados por el trato de un intelectual que dice lo que piensa. Pero cuando exige la colonización de su país por potencias extranjeras, debe esperar problemas. La detención de Liu Xiaobo demuestra que las autoridades chinas no juegan con el patriotismo y que existen límites a la libertad de expresión tan pronto como está en juego el interés nacional. ¿Pero es diferente en otros lugares? ¿Qué le pasaría a un ciudadano francés que declara que los franceses no son seres humanos y exige abiertamente la invasión de Francia por parte de Rusia?

Represión política

Después de esta esperada oda a Liu Xiaobo, el informe de la ONG estadounidense hace referencia a los avances legislativos considerados perjudiciales para los derechos humanos. “Este año, una vez más, se redactaron y aprobaron leyes y reglamentos represivos de seguridad nacional, lo que otorgó a las autoridades más poder para silenciar a la oposición, censurar la información y acosar y enjuiciar a los defensores de los derechos humanos”. A modo de ejemplo, el informe es una narración que tiene el mérito de referirse a acontecimientos específicos. El acontecimiento más importante -el único que ha sido objeto de un relato detallado en el informe- tuvo lugar en julio de 2015.

“De las casi 250 personas que fueron interrogadas o detenidas por agentes de la seguridad del Estado tras la ola de represión sin precedentes lanzada por el gobierno contra abogados y activistas de derechos humanos en julio de 2015, nueve fueron declaradas culpables de subvertir el poder del Estado, incitar a la subversión del poder del Estado o intentar provocar conflictos y perturbar el orden público”.

El informe continúa diciendo que de estas nueve personas, cinco siguen en prisión, tres han sido condenadas a penas suspendidas y la última ha sido eximida de una condena penal. A estos nueve casos, el informe añade otros cuatro casos de detenciones que resultaron en tres sentencias de prisión y una fianza.

Los otros acontecimientos similares mencionados en el informe de la ONG se refieren a “once activistas detenidos por conmemorar la represión de Tiananmen de 1989, por provocar conflictos y perturbar el orden público”. Dos de ellos fueron detenidos y uno fue condenado a tres años de prisión. El informe añade tres detenciones de “activistas sindicales” que han dado lugar a fianzas y condenas penales. En cuanto a la “represión de las actividades de internet”, se dice que 12 personas siguen en prisión, la mayoría de ellas en espera de juicio.

Esta parte del informe de Amnistía Internacional tiene la ventaja de ser relativamente precisa: proporciona cifras, menciona los nombres de las personas afectadas e indica el trato que han recibido. Si resumimos todos estos datos, obtenemos un total de 280 detenciones, 22 encarcelamientos y 10 condenas penales, con penas de prisión que van de uno a ocho años. También se dice que hay algunos casos de arresto domiciliario y un enigmático caso de “desaparición” sin resolver, sobre los que la ONG es cautelosa.

Discriminación de las minorías

La segunda parte del informe trata de las religiones y las minorías que, al parecer, son objeto de graves discriminaciones por parte de las autoridades chinas. “Este año, una vez más, los practicantes de Falun Gong han sido objeto de persecución, detención arbitraria, juicios injustos, tortura y otros malos tratos. Pero para ilustrar esta represión generalizada de las actividades religiosas, Amnistía Internacional cita sólo un caso: “Acusado de utilizar el culto perjudicial para socavar la aplicación de la ley, Chen Huixia ha estado detenido desde 2016. En mayo, su juicio se pospuso después de que su abogado pidiera al tribunal que no utilizara como prueba las pruebas obtenidas bajo tortura.

Pero, como podemos imaginar, lo que preocupa a la ONG occidental es sobre todo la situación de los uigures y tibetanos. “En el informe sobre su misión a China en 2016, el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos y Pobreza Extrema afirmó que, si bien los progresos en la lucha contra la pobreza eran en general impresionantes, la situación de los tibetanos y uigures seguía siendo muy problemática, y que la mayoría de las minorías étnicas en China estaban expuestas a graves violaciones de los derechos humanos, incluidas tasas de pobreza particularmente elevadas, discriminación étnica y desplazamiento forzado.

En apoyo de una imagen tan alarmante, nos habría gustado conocer hechos concretos. A modo de ejemplo, la ONG menciona dos detenciones y seis muertes relacionadas con incendios en el Tíbet. Las circunstancias de estos suicidios apenas se aclaran en el informe, a diferencia de las dos detenciones mencionadas. En total, la desproporción entre los hechos reportados y la descripción apocalíptica que forma el telón de fondo es obvia. Cabe señalar que el informe no abarca gran parte de la situación en el Tíbet. El Dalai Lama hace tiempo que dejó de exigir la independencia de su provincia natal, pasando gradualmente bajo las pantallas de radar de la compasión occidental.

En el mismo sentido, la afirmación de los autores del informe de que “la mayoría de las minorías étnicas en China estuvieron expuestas a graves violaciones de los derechos humanos” es completamente surrealista. China reconoce oficialmente 54 nacionalidades minoritarias. Los únicos que históricamente han encontrado dificultades con el poder son los tibetanos y los uigures. La minoría más grande (18 millones de personas), los Zhuang, están perfectamente integrados, al igual que los musulmanes Hui. Exentos de la política de un solo hijo -ha sido un enorme privilegio- se han beneficiado de medidas para promover su cultura y de inversiones en las regiones (a menudo desfavorecidas) en las que han vivido durante siglos. El Relator Especial de la ONU para los Derechos Humanos siempre puede ser polémico, no hay nada concreto que apoye sus afirmaciones.

Dado que la causa uigur ha sustituido a la causa tibetana en los corazones de los occidentales, la parte del informe dedicada a esta cuestión es obviamente mucho más larga. Insiste con razón en la represión despiadada de las “actividades extremistas” por parte de las autoridades chinas. Sin embargo, el informe no da ninguna fuente precisa ni cifras. Incluso leemos este tipo de cosas, que atestiguan la seriedad de los redactores cuando abandonan el campo de la relación de hecho por el de la afabulación de rumores:

“Según los informes de los medios de comunicación, se ha ordenado a las familias de toda la región que entreguen a las autoridades sus copias del Corán y cualquier otro objeto religioso que posean, bajo pena de sanciones”.

De hecho, el gobierno chino ha retirado de la circulación libros de literatura religiosa extremista. ¿Debemos culparlo por esto, en un país donde los ataques yihadistas han matado a cientos de personas desde 2009? Finalmente, esperábamos encontrar un desarrollo consistente en la abominable represión de los uigures. El informe menciona los “centros de rehabilitación” creados por el gobierno, pero no hay una línea sobre los “campos de concentración” en los que, según la prensa occidental unánime, están hacinados “un millón de uigures”.

Probablemente temerosa del ridículo, Amnistía Internacional ha observado una saludable cautela sobre el tema. Es cierto que para encarcelar a un millón de uigures habría que capturar a la mitad de la población masculina adulta de una minoría de diez millones de personas. Ninguna fuente seria ha fundamentado nunca estas acusaciones grotescas, y la enormidad de la mentira probablemente terminará matando a la mentira.

La represión en China y en Francia

Al añadir los datos proporcionados por el informe de Amnistía Internacional, se puede concluir que el gobierno chino violó los derechos humanos en 2017 al realizar un número desconocido de detenciones y arrestos, de los cuales varios cientos están identificados y documentados. En total, Amnistía Internacional también informa de unos 30 encarcelamientos y 20 condenas penales -con penas de prisión que van de uno a ocho años- impuestas a personas acusadas (con razón o sin ella) de perturbar el orden público o realizar actividades subversivas. Si son exactos, estos elementos deben ser tomados en consideración.

Está claro que el gobierno chino está ejerciendo una vigilancia generalizada, rastreando las actividades subversivas y no escatimando en los medios para ponerles fin. Siempre se puede, sobre todo a distancia, juzgar esta política dictatorial y condenar un régimen que sus detractores califican de “totalitario”. Pero no es seguro que los chinos vean las cosas de la misma manera. Si bien desean que se suavice con el tiempo, consideran que esta severidad es esencial para la estabilidad del país y la lucha contra la interferencia extranjera. La represión de las organizaciones extremistas en Xinjiang, por ejemplo, es ampliamente aceptada, y los acontecimientos en Siria -o Libia- han reforzado la aversión china a esta ideología mortal y han suscitado preocupación entre las autoridades por esta amenaza estratégica.

Si acreditamos la relación de los hechos por parte de la ONG estadounidense -esta es mi premisa inicial-, es igualmente evidente que la represión en la República Popular China afecta a un número extremadamente limitado de personas. Los treinta encarcelamientos y veinte condenas en China en 2017 se pueden comparar, por ejemplo, con la represión que ha golpeado a los “chalecos amarillos” desde noviembre de 2018. Con 8.500 detenciones, 1.800 condenas penales, 200 encarcelamientos y 110 heridos graves, entre ellos 19 mutilados, los resultados de la represión policial y judicial que ha afectado a este movimiento popular son impresionantes.

Con una población china veinte veces mayor que la de Francia, basta con aplicar esta proporción para hacerse una idea de cómo sería si se reprimiera un movimiento similar en China: decenas de miles de detenciones, 36.000 condenas penales y 2.000 heridos graves. Con las cifras proporcionadas por Amnistía Internacional, estamos muy lejos de ello. Francia se jacta de ser una “democracia” y da una lección a los chinos, pero miles de manifestantes son detenidos, decenas de mutilados y cientos enviados a prisión por los tribunales.

Veinte condenas transforman un país de 1.410 millones de habitantes en una dictadura totalitaria, 1.800 condenas en un país de 67 millones de habitantes le valen el título de democracia ejemplar. ¡Que lo entienda quien pueda!

https://www.facebook.com/notes/bruno-guigue/la-chine-amnesty-et-les-gilets-jaunes/1635604703251645/