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Autor: Redacción (página 800 de 1360)

Sexo, mafia y poder en el gobierno de Estados Unidos (2)

A menudo la era de la prohibición en Estados Unidos [1920] sirve como ejemplo de que la prohibición de las sustancias recreativas no sólo tiene el efecto de aumentar su consumo, sino que también causa un aumento de la actividad delictiva. De hecho, fue la prohibición lo que aumentó considerablemente la fuerza de la mafia estadounidense, mientras que los dirigentes de las bandas más importantes del momento se enriquecieron con el comercio clandestino de alcohol, además de los juegos de azar y otras actividades.

Esta historia comienza con el contrabando de los años veinte y principios de los treinta, que reunió a figuras clave cuyos miembros y sucesores crearían más tarde una serie de círculos criminales de chantaje y tráfico sexual que conduciría al surgimiento de individuos como Jeffrey Epstein, Lolita Express y la Isla de las Orgías.

Samuel Bronfman, que aparece en la imagen de portada, no había planeado convertirse en un gran productor de alcohol, pero fiel a su apellido, que significa “hombre coñac” en yiddish, terminó distribuyendo alcohol como actividad auxiliar de la empresa hotelera familiar.

Durante el período de la prohibición en Canadá, que fue anterior y más corto que el de su vecino del sur, la empresa familiar Bronfman aprovechó las lagunas legales para eludir la ley y encontrar formas técnicamente legales de vender alcohol en hoteles y tiendas de propiedad familiar. La familia dependía de sus conexiones con la mafia estadounidense para introducir alcohol de contrabando en Canadá desde Estados Unidos.

Poco después de que la prohibición cesara en Canadá [1920], comenzó en Estados Unidos y, una vez que el flujo de alcohol cambió de dirección, los Bronfman -cuyas empresas estaban dirigidas por Sam Bronfman y sus hermanos- se dieron cuenta de que se habían quedado atrás en un negocio de contrabando de licor que ya estaba floreciendo.

“Estábamos atrasados en los dos mercados más importantes, el de alta mar y el del río Detroit. Lo que salió del comercio transfronterizo de Saskatchewan fue insignificante en comparación”, dijo Bronfman una vez al periodista canadiense Terence Robertson, quien estaba escribiendo su biografía en ese momento. Sin embargo, “fue entonces cuando empezamos a ganar dinero de verdad”, recordó Bronfman.

La biografía de Robertson sobre Bronfman nunca fue publicada, ya que murió en extrañas circunstancias poco después de informar a sus colegas que había descubierto información desagradable sobre la familia Bronfman.

Una clave para el éxito de Bronfman durante la prohibición estadounidense fueron los lazos que su familia había cultivado con el crimen organizado durante la era de la prohibición canadiense, lazos que llevaron a muchos jefes prominentes del crimen organizado en Estados Unidos a preferir a Bronfman como socio comercial. El alcohol de Bronfman fue comprado en grandes cantidades por muchos jefes criminales cuyas leyendas aún sobreviven en Estados Unidos, como Charles “Lucky” Luciano, Moe Dalitz, Abner “Longy” Zwillman y Meyer Lansky.

La mayoría de los asociados de la mafia de Bronfman durante la era de la prohibición eran miembros de lo que se conoció como la Unión Nacional del Crimen, que una investigación del Senado de los años 50 llamada el Comité Kefauver describió como una confederación dominada por bandas criminales italoamericanas y judeoamericanas. Algunos de los nombres más importantes de la mafia estadounidense identificaron a Bronfman como una figura central en sus operaciones de contrabando. La viuda del famoso padrino de la mafia, Meyer Lansky, incluso recordó que Bronfman organizó suntuosas cenas para su marido.

Años más tarde, con sus lazos familiares con el mundo criminal clandestino intactos, los hijos y nietos de Samuel Bronfman se asociarían estrechamente con Leslie Wexner, presuntamente la fuente de la misteriosa riqueza de Epstein, así como con otros “filántropos” relacionados con la mafia, algunos de los cuales se encargarían de sus propias operaciones de chantaje sexual, incluido el “culto sexual” llamado “Nxivm”, que recientemente ha sido desmantelado. Las siguientes generaciones de la familia Bronfman, en particular sus hijos Edgar y Cahrles, serán discutidas con más detalle en la segunda parte de esta investigción.

Whitney Webb https://www.mintpressnews.com/shocking-origins-jeffrey-epstein-blackmail-roy-cohn/260621/

Capítulo 1 | Capítulo 3 | Capítulo 4 | Capítulo 5Capítulo 6 | Capítulo 7 | Capítulo 8 | Capítulo 9 | Capítulo 10 | Acusan de pedofilia a Clinton y a altos dirigentes políticos y financieros mundiales | Además de explotar a los trabajadores, los capitalistas violan a su hijas como hacían los señores feudales | De la alta sociedad a la más baja política

Sexo, mafia y poder en el gobierno de Estados Unidos (1)

Jeffrey Epstein es sólo la última encarnación de una operación mucho más antigua, más grande y más sofisticada que abre una ventana aterradora sobre las profundas conexiones entre el gobierno de Estados Unidos y los modernos equivalentes del crimen organizado.A pesar del “afectuoso acuerdo” de 2008 y de su aparente fuga de la justicia, el multimillonario delincuente sexual Jeffrey Epstein fue detenido a principios de julio de 2019 por una acusación federal de tráfico de menores. La detención de Epstein volvió a atraer la atención de los medios de comunicación sobre muchos de sus amigos famosos, incluido el actual Presidente de Estados Unidos.

Desde entonces han surgido muchos interrogantes sobre lo que los famosos amigos de Epstein pueden haber sabido sobre sus actividades y para saber exactamente lo que estaba haciendo. Este último hecho ha recibió mucha más atención cuando se informó que Alex Acosta -que afinó el “afectuoso acuerdo” de Epstein en 2008 y que recientemente renunció como Ministro de Trabajo de Donald Trump tras la detención de Epstein, había afirmado que el misterioso multimillonario había trabajado en inteligencia.

Investigaciones adicionales han revelado cada vez más claramente que Epstein estaba llevando a cabo una operación de chantaje, ya que había colocado micrófonos y cámaras en la zona para registrar las sudorosas y salácitas interacciones entre sus invitados y las menores de edad que explotaba. Epstein parecía haber almacenado una gran parte de ese material comprometedor en una caja fuerte en su isla privada.

Las declaraciones que exponen los vínculos y la complicidad de Epstein con una operación de chantaje sofisticada y fuertemente financiada llevaron a que pocos medios de comunicación examinaran la historia de las centrales de inteligencia en Estados Unidos y en otros lugares, que llevaban a cabo operaciones similares de chantaje sexual, muchas de las cuales también involucraban a menores de edad prostituidas.

Sólo en Estados Unidos, la CIA ha dirigido numerosas operaciones de chantaje sexual en todo el país, empleando prostitutas para atacar a diplomáticos extranjeros en lo que el Washington Post llamó una vez “trampas de miel”. Si nos remontamos más atrás en los anales históricos de Estados Unidos, resulta que estas tácticas y su uso contra personalidades políticamente poderosas, o por su influencia, son anteriores a la CIA e incluso a su predecesor, la OSS (Oficina de Estudios Estratégicos). De hecho, fueron empleadas años antes nada menos que por la mafia estadounidense.

Un puñado de individuos influyentes en el crimen organizado en Estados Unidos, tanto antes como después de la prohibición [1920], estaban directamente involucrados en operaciones de chantaje sexual que explotaban para alimentar sus propias ambiciones, a menudo negras.

Un empresario vinculado al “medio”, estrechamente ligado al famoso gángster Meyer Lansky, desarrolló estrechos vínculos con el FBI mientras realizaba una operación de chantaje sexual durante décadas, que más tarde se convirtió en un aspecto oculto de la cruzada anticomunista de los años cincuenta encabezada por el senador Joseph McCarthy (R-WI), quien tenía fama en todo Washington de acariciar a los adolescentes cuando estaba borracho.

Sin embargo, fue uno de los asistentes más cercanos de McCarthy quien tomó el control del círculo criminal años después, traficando con menores a medida que expandía su operación de chantaje sexual a medida que su influencia política personal crecía, poniéndolo en contacto cercano con figuras prominentes como el presidente Ronald Reagan y un hombre que más tarde se convertiría en el propio presidente, Donald Trump.

Como se revelará en la segunda parte, tras la muerte de este personaje, la operación de chantaje continuó con varios sucesores en diferentes ciudades y una amplia evidencia indica que Jeffrey Esptein era uno de ellos.

Whitney Webb https://www.mintpressnews.com/shocking-origins-jeffrey-epstein-blackmail-roy-cohn/260621/

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Un New Deal verde para Europa o la seudoecología al servicio de los grandes monopolios

El conocido ecologista Carlos de Inglaterra
Al tomar posesión de su cargo en el mes de julio, la nueva presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, atacó la Ruta de la Seda, poniendo como alternativa “el camino europeo”. ¿En qué consiste ese camino? Lo aclaró ella misma: “¡Quiero que Europa se convierta en el primer continente neutral en cuanto a las emisiones de CO2 del mundo para el año 2050! Propondré un New Deal verde para Europa dentro de los primeros 100 días de mi mandato” (1).

Es importante que los amantes de la ciencia lean la nota a pie de página de la que procede el discurso, porque no es la reseña de un periódico generalista sino del oráculo mismo de la ciencia moderna, Nature, ya que en estos temas siempre estamos a medio camino entre la ciencia y la política económica.

Hace 75 años el New Deal fue la política económica que los monopolios estadounidenses pusieron en práctica para frenar la gran crisis y ahora el nuevo New Deal es exactamente lo mismo, cualquiera que sea su color. Por si caben dudas, hay que añadir que si el antiguo fracasó, el actual fracasará igualmente.

Desde su aparición en la Guerra Fría, las ideologías climáticas contemporáneas han ido cambiando su marca sutilmente, empezando por el “calentamiento”, para seguir por el “cambio climático”, para acabar en la “crisis climática”, que es la consigna recién cocinada en Estados Unidos que empieza a utilizarse ahora. Como cualquier otra ideología, dicha crisis climática oculta la crisis del capital monopolista. Obviamente la crisis actual no es climática sino económica.

La política económica implementada para salir de la crisis está centrada, además de las reformas financieras, en el sector energetico porque es el corazón de la producción capitalista y otorga un carácter hegemónico, es decir, es un intento de las grandes potencias imperialistas para mantener la dominación monopolista sobre los mercados mundiales con la creación de nuevas técnicas “limpias” que, además, son más eficientes, consumen menos combustible y proporcionan más beneficios.

Como cabe esperar, el Estado moderno es un componente esencial de esa reestructuración, de donde procede su contraposición tópica frente a los mercados, como si fuera una alternativa a ellos, lo mismo que a los países emergentes que basan su despegue económico en energías “contaminantes”, que son un signo de “atraso”. De aquí proceden también los demagógicos ataques al “neoliberalismo” como origen de la crisis y “lo público” como algo diferente de los estrechos intereses privados del capital, personificados aquí en la charlatanería sobre la entelequia del Ibex 35.

Lo mismo que hace 75 años, para frenar la crisis el capital tiene que movilizar gigantescos recursos, tan grandes que sólo el Estado monopolista puede llevarlo a cabo. Naturalmente que la crisis actual es gigantesca en comparación con la de 1929, requerirá de la la centralización de muchos más recursos y deberá tener una escala mundial. Por eso los planteamientos seudoecologistas no se refieren a unos u otros países sino a todo el planeta. Por eso recurren a la ONU y a otros organismos internacionales y por eso sus campañas demagógicas tienen esa misma dimensión internacional.

Uno de los seudoecologistas más conspicuos es el Príncipe Carlos, heredero de la Corona británica, que recientemente se reunió con los dirigentes de 18 países de la Commonwealth para consolidar las nuevas medidas frente a la “crisis climática”, que han sido aprobadas rápidamente por los parlamentos británico y canadiense. Al final de la reunión, el Príncipe Carlos advirtió: tenemos “18 meses para salvar al mundo del cambio climático”, por lo que debemos “aumentar la financiación del sector privado para apoyar el desarrollo sostenible en toda la Commonwealth”.

En las grandes metrópolis el capital financiero reorienta los fondos de inversión hacia proyectos ecológicos, que no son diferentes de las mercancías verdes que vemos en cualquier supermercado. La seudoeología es una marca comercial y publicitaria que vende por sí misma. Todos compramos mercancías respetuosas con el medio ambiente, aunque cuesten un poco más. Del mismo modo, los especuladores compran “bonos verdes”, aunque rindan un poco menos porque se trata de eso: todos debemos arrimar el hombro para salvar al planeta de la extinción.

Tenemos que empezar a olvidarnos de la jerga bursátil tradicional: Ibex 35, Dow Jones, Nasdaq, S&P, Dax, Cac 40, Euro Stoxx… Del CO2 ya no hablan sólo los químicos sino también los economistas. Es un mercado por sí mismo, creado de la nada. Más de la mitad de los bancos alemanes ya han implementado el Índice Ecológico, Social y de Gobernabilidad (ESGI). Los banqueros que apoyan al ESGI, como Mark Carney, Presidente del Banco de Inglaterra, han dicho que quieren movilizar más de 6,5 billones de euros con el nuevo Indice, que actualmente tiene un valor aproximado de 160.000 millones de dólares.

En 2015 Carney, un antiguo cabecilla de Goldman Sachs, creó un grupo de trabajo sobre el clima dentro del Consejo de Estabilidad Financiera que al año siguiente inauguró la Iniciativa de Financiación Verde, una herramienta para lo mismo de siempre: orientar las corrientes internacionales de capital hacia tecnologías verdes.

En julio de este año el grupo de trabajo ha publicado para el gobierno británico un Libro Blanco con el sugerente título de “Estrategia financiera verde: transformar las finanzas para un futuro verde”. El Libro Blanco propone “consolidar la posición del Reino Unido como centro mundial de financiación ecológica y situar al Reino Unido a la vanguardia de la innovación y de los datos y análisis financieros ecológicos… respaldados por instituciones que representan 118 billones de dólares en activos en todo el mundo”.

Llega la era del sueño dorado: un capitalismo sostenible y una especulación sostenible. Goldman Sachs también ha creado un Índice Verde para especular en la bolsa con la conciencia del mismo color. Incluye dos nuevos índices, denominados CDP Environment EW y CDP Eurozone EW (2), con el mismo fin: orientar los capitales hacia infraestructuras verdes. El acrónimo CDP proviene del Climate Disclosure Project (Proyecto de Divulgación sobre el Clima), un centro de estudios con sede en Londres que desarrolló el programa de Goldman Sachs. El 10 de julio Marine Abiad, de Goldman Sachs, sostuvo que “las finanzas sostenibles permiten a los mercados financieros desempeñar un papel virtuoso en la economía”.

(1) https://www.nature.com/articles/d41586-019-02216-0
(2) https://www.cdp.net/en/articles/investor/cdp-announces-first-global-index-of-top-ranking-environmental-stocks-with-goldman-sachs

El proyecto de “New Deal verde” del senador Bernie Sanders:
https://berniesanders.com/issues/the-green-new-deal/

La ‘banda de los cuatro’ son los intermediarios de Estados Unidos en la desestabilización de Hong Kong

Anson Chan
El 15 de agosto el periódico chino Global Times publicó un vídeo en YouTube en el que se destacan los vínculos entre las figuras políticas que constituyen el núcleo del movimiento y Washington (*).

El objetivo del periódico es contrarrestar la propaganda del imperialismo atacando a cuatro políticos de Hong Kong, acusándolos de haber desempeñado un papel protagonista en las sucesivas manifestaciones que se han convocado en Hong Kong desde el mes de junio. A través de una breve presentación de Jimmy Lai, Martin Lee, Anson Chan y Albert Ho, el Global Times acusa en su vídeo a los cuatro de haber manipulado a los jóvenes para ayudar a las potencias extranjeras a interferir en los asuntos de Hong Kong.

El 3 de agosto, mientras se incitaba a los jóvenes a atacar a la policía y molestar a los turistas, algunas personas estaban disfrutando de una comida en un lujoso restaurante, discutiendo con su asesor extranjero sobre la mejor manera de conseguir que los jóvenes continúen en la calle. “¿Quiénes eran los comensales?”, pregunta el vídeo.

Una de las informaciones proporcionadas por el diario describe a Jimmy Lai, un empresario de 70 años, como una de las principales fuentes de financiación de la oposición en Hong Kong. Martin Lee, un abogado conocido en el enclave, realizó varios viajes a Europa y Estados Unidos para exigir “una intervención extranjera en los asuntos de Hong Kong”. Por su parte, Albert Ho es un político de Hong Kong del que dicen que es uno de los instigadores de la “revolución de los paraguas”, término utilizado por los medios de propaganda del imperalismo para describir la ola de manifestaciones que sacudió Hong Kong entre septiembre y diciembre de 2014.

Además, el Global Times señala a Anson Chan, antigua número dos del gobierno de Hong Kong, por pedir a Washington que continúe promoviendo las “libertades y el estilo de vida” de Hong Kong durante un viaje a Estados Unidos en marzo de este año. Chan pronunció un discurso en la Fundación Heritage en Washington que fue filmado. En su arenga exigió la intervención estadounidense que, según ella, es indispensable para los “intereses estratégicos de Estados Unidos”.

Este año Anson Chan, Martin Lee y Jimmy Lai han aparecido varias veces por Estados Unidos para negociar con los grandes capos del imperalismo. El Global Times revela fotografías de algunos de ellos con el actual Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, o en presencia de Mike Pence, Vicepresidente de Estados Unidos.

(*) http://www.globaltimes.cn/content/1161929.shtml

Los incendios forestales son un nutriente importante en los cultivos de África, la Amazonia, los trópicos y los océanos

Un estudio dirigido por investigadores de la Escuela Rosenstiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami descubre que el humo de los incendios en África es la fuente más importante de fósforo, nutriente clave que actúa como fertilizante, en la selva amazónica, el Atlántico tropical y los océanos meridionales (1).

Los nutrientes que se encuentran en las partículas atmosféricas, llamados aerosoles, son transportadas por los vientos y depositados en el océano y en la tierra, donde estimulan la productividad del fitoplancton marino y las plantas terrestres que conducen a la captura de CO2 atmosférico.

“Se suponía que el polvo sahariano era el principal fertilizante para la cuenca del Amazonas y el océano Atlántico tropical al suministrar fósforo a ambos ecosistemas”, comenta la autora principal del estudio, Cassandra Gaston, profesora asistente en el Departamento de Ciencias Atmosféricas de Escuela Rosenstiel de la Universidad de Miami.

Sin embargo, los hallazgos de los investigadores revelan que “las emisiones de quema de biomasa transportadas desde África son potencialmente una fuente más importante de fósforo para estos ecosistemas que el polvo”, asegura Gaston.

Los científicos analizaron los aerosoles recogidos en los filtros de una colina en la Guayana Francesa, en el extremo norte de la cuenca del Amazonas, en busca de concentraciones masivas de polvo transportado por el viento y su contenido de fósforo total y soluble.

Después, rastrearon el humo que se movía a través de la atmósfera utilizando herramientas de teledetección satelital para comprender el transporte de humo de largo alcance desde África durante los periodos en que se detectaron niveles elevados de fósforo soluble. Luego estimaron la cantidad de fósforo depositada en la cuenca del Amazonas y los océanos mundiales a partir de aerosoles africanos que queman biomasa utilizando un modelo de transporte.

El análisis concluyó que el humo de la quema generalizada de biomasa en África es, principalmente, el resultado de la limpieza de la tierra, incendios forestales y emisiones de combustión industrial, y constituye una fuente más importante de fósforo para la selva amazónica y el Atlántico tropical y los océanos australes que el polvo del desierto del Sáhara.

“Para nuestra sorpresa, descubrimos que el fósforo asociado con el humo del sur de África puede volar hasta el Amazonas y, potencialmente, sobre el Océano Austral, donde puede afectar la productividad primaria y la reducción de dióxido de carbono en ambos ecosistemas”, señala la estudiante graduada de la Escuela Rosenstiel de la Universidad de Miami, Anne Barkley, coautora del estudio.

“Los aerosoles juegan un papel importante en el clima de la Tierra, sin embargo, hay muchas cosas que no entendemos con respecto a cómo afectan a la radiación, las nubes y los ciclos biogeoquímicos, lo que impide nuestra capacidad de predecir con precisión los aumentos futuros de la temperatura mundial”, explica Gaston.

Estos nuevos hallazgos tienen implicaciones sobre cómo podría verse este proceso en el futuro, ya que la combustión y las emisiones de incendios en África y los patrones y cantidades de transporte de polvo varían con un clima cambiante, indica la científica.

El estudio, que se publica en “Proceedings” de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, se basa en más de 50 años de investigación innovadora sobre aerosoles en el Caribe y América Latina por el profesor emérito de la Escuela Rosenstiel de la Universidad de Miami, Joe Prospero, un trabajo que ha continuado Gaston.

Actualmente, cuando se están produciendo importantes incendios en África, muchos más y mucho más importantes que los de la Amazonia, el estudio explica que intencionalmente los pueblos africanos quemen determinadas zonas boscosas de la región subsahariana.


Hace años que los satélites rastrean los incendios que se producen en el mundo. La NASA publicó un mapa visual de incendios ocurridos en la Tierra desde 2002 que revela que el 70 por ciento de ellos se produjeron en África (2).

Gracias al seguimiento satelital en 2016 la ESA (Agencia Europea de Satélites) descubrió que se habían quemado 4,9 millones de kilómetros cuadrados de tierra, lo que representa un 80 por ciento más de lo registrado anteriormente. Estas áreas recién descubiertas comprendían principalmente áreas quemadas menores de 100 hectáreas (3).

Los incendios pequeños están relacionados con el cambio en el uso de la tierra. Las pueblos africanos los provocan para despejar tierras para la agricultura o el pastoreo.

(1) https://www.pnas.org/content/early/2019/07/23/1906091116
(2) https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/nasa-revela-mapa-de-incendios-de-ultima-decada-articulo-306624
(3) https://www.tiempo.com/ram/503521/africa-incendios/

La precariedad laboral afecta ya a más de la mitad de la fuerza de trabajo

La estabilidad laboral hace una década que dejó de existir en España. En ese tiempo, la calidad del trabajo se ha ido deteriorando paulatinamente de tal manera que ahora mismo más de la mitad del empleo es precario.

El 52 por ciento de los trabajadores no tiene un contrato indefinido a jornada completa, es decir, subsisten con empleos temporales, parciales o ambos al mismo tiempo.

Estos contratos, además, son de una duración muy corta, no superior a un mes en el 38 por ciento de los casos. La contratación sigue marcada por la precariedad y lastrada por los efectos negativos de la reforma laboral de 2012: se firman más contratos que antes de la crisis, pero son más precarios.

La duración media de los contratos inscritos en los servicios públicos de empleo durante el mes de julio este año fue de 47,05 días, el peor dato desde 2006, cuando inició la serie de esta estadística.

Según los datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal, uno de cada cuatro contratos firmados en el séptimo mes del año tenía una duración igual o inferior a siete días.

Cada empleo ligado a contratos de muy corta duración ha requerido firmar una media de 5,5 contratos temporales para trabajar todo 2018. Esto es reflejo de la alta rotación laboral de la población con contrato temporal.

Sin embargo, la rotación y la precariedad no son exclusivas de la contratación temporal. Desde que se impulsó la reforma laboral en 2012, la contratación indefinida se ha precarizado y cada vez sirve menos para acceder a un empleo estable.

Al cierre de 2018 solo se mantenían el 63 por ciento de los contratos indefinidos firmados en 2018 y el 50 por ciento de los firmados en 2017.

https://www.elboletin.com/noticia/175323/nacional/la-precariedad-laboral-afecta-ya-a-mas-de-la-mitad-del-empleo-asalariado.html

‘Estamos dispuestos a todo’: la lucha de los trabajadores estadounideses por la subida del salario mínimo

Manifestación de trabajadores de hostelería
Esta historia empieza en los sofás de amigos; el lugar en el que dormían miles de trabajadores del sector de la comida rápida, incapaces de alquilar una habitación. Empieza usando máquinas sin guantes protectores, quemándose al filtrar la grasa de las patatas fritas, o tocando una bandeja de galletas al rojo vivo. Empieza con un consejo del gerente: colócate mayonesa en la quemadura, dado que no hay, en el restaurante, ningún botiquín de primeros auxilios. Y empieza, sobre todo, con el salario mínimo de 7,25 dólares la hora. Brutos. En Nueva York.

«Un día estaba en el metro, e iba rezándole a Dios: tengo 31 años y trabajo en McDonald’s, ¿qué estoy haciendo? Por favor, ayúdame a encontrar una dirección», recuerda Jorel Ware, empleado de la mayor cadena de hamburgueserías del mundo. Ware cavilaba una mañana de 2012. Horas después, según su testimonio, unos activistas entraron en el McDonald’s y le preguntaron: «¿Estás cansado de ganar 7,25 dólares la hora?». «¿Que si estoy qué? ¡Por supuesto!».

Jorel Ware trabajaba 30 horas semanales; después de impuestos, recibía un salario de 720 dólares al mes. En una ciudad donde un piso de una habitación cuesta, de media, casi 3.000 dólares, y un cartón de leche, si quieres que sepa como en Europa, ronda los cinco o seis. ¿Y el seguro sanitario? «Ofrecían uno. Pero te descontaban 75 dólares a la semana».

Los trabajadores se pluriempleaban, pedían todo tipo de ayudas sociales, para comer o pagar la calefacción, y concebían estrategias de ahorro. Por ejemplo, compartían el bono mensual de transporte. «Con el billete de viajes ilimitados, si lo pasas, tienes que esperar 18 minutos, y luego puedes pasarlo otra vez. Así que nos organizábamos. Vivíamos así».

Había otras quejas aparte del dinero. La maquinaria vieja y defectuosa y la falta de adiestramiento, causaban accidentes constantes. Según una encuesta, elaborada por Hart Research Associates en 2015, el 87% de los trabajadores de comida rápida habían sufrido algún accidente al año anterior. Ocho de cada diez se habían quemado.

Junto al aumento del salario mínimo, la otra gran exigencia de Fight for $15, el grupo al que se unió Jorel Ware, era el derecho a formar un sindicato. Algo que McDonald’s y otras cadenas han logrado impedir desde hace décadas. «Estos establecimientos ni siquiera nos daban comida, teníamos que comprarla, y mi cheque semanal era de 180 dólares netos», recuerda Ware.

Si era tan terrible, ¿por qué no cambiar de trabajo? «¡Esto está en todas partes! Es la mentalidad de los dueños. No solo en el sector de la comida rápida. Barnes & Nobles, Whole Foods…» y señala a su alrededor, pues estamos tomando un café en el Whole Foods de Union Square, una cadena de supermercados con sede en Texas, dedicada a los productos orgánicos y desde 2017 propiedad de Amazon. Su CEO libró una campaña denodada contra Fight for $15.

La primera protesta de este grupo, formado por activistas de New York Communities for Change y Make the Road New York, con apoyo del sindicato internacional de servicios, reunió apenas un centenar largo de personas. Trabajadores de McDonald’s, Wendy’s, Burger King, Pizza Hut y otros establecimientos dejaron sus puestos de trabajo para exigir un aumento de salario y el derecho a sindicalizarse sin ser hostigados por la empresa. Pese a su limitado alcance, se trató de la mayor huelga del sector de la comida rápida en la historia de Estados Unidos. Solo era el principio.

«Empecé a organizarme con otros trabajadores de la comida rápida, y con el sindicato del sector servicios. Estábamos disparados», recuerda Ware. «Tras la primera protesta, emprendimos acciones por toda la ciudad, frente a las franquicias, dentro de las franquicias. Conseguimos la atención de los medios de comunicación. Fueron los medios los que ayudaron a extender la voz».

Seis meses después, en abril de 2013, hubo huelgas similares en Chicago, Detroit, San Luis, Milwaukee y Seattle. Centenares de activistas, incluido Jorel Ware, se presentaban en la reunión anual de la junta de accionistas de McDonald’s, en Chicago. Había helicópteros, policía, cámaras de televisión. Cada año participaba más gente, hacían más ruido.

En septiembre de 2014 la huelga se dio en 150 ciudades de Estados Unidos. Además de su alcance, también cambió la estrategia. Aquel fue el verano de Ferguson, cuando la muerte de un joven afroamericano desarmado a manos de la policía desencadenó fuertes disturbios y Fight for $15 empezó a usar tácticas de desobediencia civil: a montar piquetes y a parar el tráfico en las principales avenidas. «A veces es necesario. Estamos dispuestos a todo».

Los políticos tomaban nota. «Una vez lograda la atención de los medios, empezamos a lograr la atención de los congresistas, del gobernador, del alcalde. La gente empezó a hacer muchas preguntas», dice Ware. En 2015 varios senadores, entre ellos el aspirante presidencial Bernie Sanders, apoyaron públicamente el aumento del salario mínimo a 15 dólares la hora. En octubre, el presidente de entonces, Barack Obama, invitó a los líderes de Fight for 15$ a la Casa Blanca.

Las empresas contraatacaron. Amazon elaboró un vídeo interno, filtrado a Gizmodo, en el que enseñaba a los gerentes de Whole Foods cómo vigilar a los trabajadores y descabezar las revueltas. «No somos antisindicatos, pero tampoco somos neutrales», decía el narrador, un dibujo animado vestido con el chaleco de la empresa. Luego recomendaba algunas tácticas, bajo el acrónimo, por sus siglas en inglés, de TIPS («consejos»): «Amenazar, interrogar, prometer, espiar».

Lo más importante, según el narrador, era estar atentos a las primeras señales de rebeldía. Por ejemplo, las reuniones de trabajadores en los descansos, la aparición de chapas o gorras con mensajes sospechosos, o el uso de términos tóxicos, como “living wage”: un salario para vivir.

McDonald’s efectuó despidos, muchas veces injustificados, como reflejan los procesos legales que siguieron a continuación. Al propio Jorel Ware le enseñaron la puerta; el gerente lo acusó de haber faltado un día. Ware denunció a la empresa, ganó y fue readmitido.

Poco a poco empezaron a llegar los resultados. El estado de California subió el salario mínimo en 2016, primero a 10 dólares la hora, con el plan de llegar a los 15 en 2022. A día de hoy, nueve estados han aprobado el aumento. Desde el 31 de diciembre del 2018, los trabajadores de la comida rápida en la Ciudad de Nueva York cobran 15 dólares brutos por hora.

Los militantes, que han ido sumando fuerzas con otros grupos de izquierda, como Black Lives Matter, o el ala socialista demócrata, celebraron la victoria. No solo en la cuestión salarial. «Ahora ya no pueden mandarnos a casa sin paga», dice Jorel Ware. «Si lo hacen reciben una multa, 40 dólares, y además nos queda el resto del día libre pagado. Nuestros turnos ahora tienen que tener, al menos, 11 horas de diferencia. Tenemos familia, hijos, citas médicas. Somos humanos».

McDonald’s anunció el pasado abril que tiraba la toalla en esta lucha. «No usaremos nuestros recursos, incluidos lobistas y personal, para oponernos a los aumentos del salario mínimo a nivel federal, estatal o local», dijeron en un comunicado, «ni participaremos en esfuerzos de abogacía diseñados expresamente para evitar aumentos de salario».

Jorel Ware mantiene su empleo en McDonald’s. Sigue siendo un trabajador raso, de los que atienden en caja y echan sal a las patatas fritas. «Tengo 38 años, y esto va a sonar ridículo, pero me gusta el punto de vista del trabajador. No quiero ser un gerente, o director general, no quiero escuchar al dueño. Además», dice, «no me ascenderían».

Este neoyorquino del Bronx, que ya no vive con su madre, todavía visita las otras franquicias de la ciudad, si es posible de incógnito. Entrevista a los trabajadores para comprobar que todo está en orden. Si le cuentan alguna irregularidad, pide hablar con la persona encargada. A veces, dice, le tratan de mala manera y tiene que «volver con poder»: una nueva protesta a la puerta de algún McDonald’s. «Que te respeten y te paguen lo que mereces, es algo maravilloso».

https://www.elconfidencial.com/economia/2019-08-24/salario-minimo-macdonalds-restaurantes-empleo_2191175/

Los pigmeos africanos acusan a la Comisión Europea de robarles sus bosques

Cientos de pigmeos baka de la selva del Congo han escrito a la Comisión Europea instando a los funcionarios a que los visiten y les pidan su consejo y orientación antes de proporcionar más fondos para el polémico parque Messok Dja en su tierra.

La Comisión Europea es uno de los principales donantes del proyecto en la República del Congo, pero los baka aseguran que han estado “esperando su visita durante muchos años, pero nunca han venido”.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Comisión Europea saben desde hace tiempo que las poblaciones locales se oponen al proyecto Messok Dja, pero han seguido financiándolo en violación de sus propias políticas. Ambos grupos han estado financiando la creación del parque por lo menos desde 2014, pero no iniciaron la consulta europea hasta este año.

La Comisión también ha negado repetidamente que los guardabosques maltraten a la población local, pero nunca ha tomado ninguna medida para investigar las atrocidades denunciadas por Survival International y otras organizaciones.

En su carta, los baka dicen: “Han pasado años y años desde que los ecoguardas financiados por WWF llegaron aquí. Nos prohíben cazar para alimentar a nuestras familias. Nos prohibieron entrar al bosque… Nos hablaron del límite del parque. Pero nadie vino a pedir nuestro consentimiento”.

Los baka son expulsados de sus tierras debido a la persecución de los guardabosques y son excluidos de los bosques de los que dependen para su alimentación y curación.

“El bosque es nuestro hogar. Vivimos del bosque […] Pero tú, tú nos robaste el bosque y qué vamos a hacer nosotros?, ¿cómo vamos a sobrevivir?

“No entendemos por qué no acuden a nosotros en busca de consejo y orientación sobre cómo proteger nuestro bosque. ¿No pensasteis en eso?

“¡Si el bosque es tan hermoso, es porque estamos aquí! Deberías estar colaborando con nosotros”.

Stephen Corry, Director de Survival, dijo que “la Comisión Europea y WWF sienten un profundo desprecio por los baka. Los miembros del personal de la Comisión ni siquiera se han molestado en dejar sus oficinas para hablar con ellos, pero están contentos de seguir contribuyendo con millones de euros a un proyecto que está robando las tierras de Baka y arruinando sus vidas”.

“En lugar de seguir malgastando enormes cantidades de dinero público, la Comisión Europea y el personal de WWF deberían reconocer finalmente que el proyecto de Messok Dja está fracasando irrevocablemente y debe ser abandonado; y luego preguntar a los baka cómo se les puede ayudar a proteger su tierra, como verdaderos amos y guardianes del bosque”.

Bajo las rampas de los misiles nucleares de la OTAN en Europa

Manlio Dinucci

La base de misiles de la OTAN en Deveselu, Rumanía, que forma parte del sistema de defensa antimisiles Aegis de Estados Unidos, completó la actualización que comenzó el pasado mes de abril. La OTAN lo comunica, asegurando que no ha conferido ninguna capacidad ofensiva al sistema, que sigue siendo puramente defensivo, centrado en amenazas potenciales desde fuera del área euroatlántica.

El emplazamiento de Deveselu tiene (según la descripción oficial) 24 misiles, instalados en lanzadores subterráneos verticales, para la interceptación de misiles balísticos de corto y mediano alcance.

Otro emplazamiento, que estará operativo en 2020 en la base polaca de Redzikowo, también estará equipado con este sistema. Lanzadores similares se encuentran a bordo de los cuatro buques de la Armada estadounidense desplegados en la base española de Rota, que cruzan el Mediterráneo, el Mar Negro y el Mar Báltico. El propio despliegue de los lanzadores demuestra que el sistema no está dirigido contra la amenaza iraní (como afirman Estados Unidos y la OTAN), sino principalmente contra Rusia.

Que el llamado «escudo» no es puramente defensivo se explica por la misma industria de guerra que lo hizo, Lockheed Martin. Documenta que el sistema está diseñado para instalar “cualquier misil en cualquier plataforma de lanzamiento”, por lo que es adecuado para “cualquier misión de guerra”, incluido el “ataque contra objetivos terrestres”. Lockheed Martin señala que las rampas de lanzamiento más grandes pueden lanzar «los misiles más grandes, como los misiles de defensa contra misiles balísticos y los misiles de ataque de largo alcance». Por lo tanto, acepta, en esencia, que las instalaciones de Rumanía y Polonia y los cuatro buques del sistema Aegis puedan equiparse no sólo con misiles antimisiles, sino también con misiles de crucero de armas nucleares Tomahawk capaces de alcanzar objetivos a miles de kilómetros de distancia.

Como documenta el Servicio de Investigación del Congreso (24 de julio de 2019), los cuatro buques estadounidenses que operan en aguas europeas para defender a Europa de posibles ataques con misiles balísticos forman parte de una flota de 38 buques Aegis que en 2024 ascenderán a 59.

En el año fiscal 2020 se asignarán 1.800 millones de dólares para el desarrollo de este sistema, incluyendo sitios en Rumania y Polonia. Otras instalaciones terrestres y buques de Aegis se desplegarán no sólo en Europa contra Rusia, sino también en Asia y el Pacífico contra China. Según los planes, el Japón instalará dos emplazamientos de misiles en su propio territorio proporcionados por Estados Unidos; Corea del Sur y Australia comprarán buques del mismo sistema a Estados Unidos.

Además, en los tres meses en que el equipo de Deveselu fue traído a Estados Unidos para ser actualizado, una batería de misiles móviles Thaad del Ejército de Estados Unidos fue desplegada en el sitio en Rumania, con la capacidad de derribar un misil balístico dentro y fuera de la atmósfera, pero también con la capacidad de lanzar misiles nucleares de largo alcance.

Con el sistema Aegis de nuevo en funcionamiento -anuncia la OTAN- Thaad ha sido redesplegado. No especifica dónde. Pero se sabe que el ejército estadounidense ha trasladado baterías de esos misiles de Israel a la isla de Guam en el Pacífico.

A la luz de estos hechos, en un momento en que Estados Unidos está rompiendo el Tratado FNI para instalar misiles nucleares de mediano alcance en las costas de Rusia y China, no será ninguna sorpresa que el senador Viktor Bondarev, jefe del Comité de Defensa, anunciara en Moscú que Rusia ha trasladado los bombarderos Tu-22M3 a Crimea.

Pero a casi nadie le importa porque, en Italia y en la UE, todo esto está oculto por el aparato político-mediático.

https://www.globalresearch.ca/sotto-lo-scudo-missili-nucleari-usa-in-europa/5686775

Las 4.000 trabajadoras del calzado de Villena denuncian la precariedad laboral en el sector

La Asociación de Aparadoras del Calzado de Villena se dio a conocer en Caudete hace unos días para informar sobre la problemática de un sector en el que denuncian que existe una gran precariedad laboral.

Isabel Moreno, presidenta de esta asociación, puso de manifiesto la multitud de problemas que sufren las aparadoras, muy numerosas en Villena, pero que también existen en Caudete. Expuestas a productos tóxicos, a enfermedades profesionales no reconocidas, sin contrato de ningún tipo, cobrando poco más de un euro por cada par de zapatos que luego verán en algún escaparate por cerca de setenta… Forman parte de esa economía sumergida que asola la cadena productiva del calzado.

La precariedad laboral y la economía sumergida van de la mano. Se calcula que en Villena trabajan unas 4.000 aparadoras, de las que muy pocas se atreven a dar la cara y denunciar su situación por miedo a represalias.

Isabel Moreno indicó que las trabajadoras de este sector tienen que dar un paso adelante y luchar por sus derechos. “No es posible”, dice, “que después de trabajar un montón de horas al día, llegue el final de mes y cobren sueldos miserables, que a veces no pasan de los 600 euros”. Por ello, Moreno define como “tercermundistas” las condiciones laborales de las trabajadoras del calzado y como “pésimos” sus salarios.

A pesar de las dificultades para su creación, la Asociación de Aparadoras del Calzado de Villena pudo constituirse a finales de 2018, y desde entonces está denunciando las condiciones laborales del sector, e informando a las trabajadoras sobre sus derechos.


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