Nos encontramos ante uno de esos peliagudos problemas que los gringos califican “de seguridad nacional”: el ejército alemán ha guardado a buen recaudo las meadas y cagadas de Navalny. Es posible que el secreto militar se extienda también a los escupitajos y los mocos del opositor ruso, cuidadosamente recogidos por el espionaje alemán. Los militares […]