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Precarización y derecho a huelga en el sindicato más grande de Argentina

Juana Galarraga y
Matthias Flammenman

La alteración de la normalidad cotidiana con la huelga, es una forma en que la clase trabajadora hace pesar el lugar que ocupa, la imposibilidad de que el sistema funcione sin sus manos, pies y cerebros puestos a trabajar.

La foto de la 9 de Julio vacía, sin transporte público, sin el embotellamiento de la hora pico cuando miles de almas se disponen a ingresar a sus puestos de trabajo, condensa la potencia de esa fuerza social que la CGT llamó a parar este 25J, pero a quedarse en su casa.

A pesar de los límites que las direcciones sindicales impusieron a la medida, la cotidianidad capitalista se vio interrumpida y la clase obrera se expresó como poder social de peso.

Mucho más potente hubiese sido la postal si esas miles de almas hubiesen salido a poblar el país de piquetes y movilizaciones, tal como hizo el sindicalismo combativo y la izquierda en la 9 de Julio y en varias grandes ciudades del interior. Mucho más potente hubiera sido la medida si la totalidad de la clase obrera hubiera podido sumarse a la huelga.

¿Por qué pudo comprar puchos en el kiosco el día del paro? También pudo ir a Mc Donald’s en vez de cocinar. ¿Por qué atendió su teléfono a eso de las 20 horas y una vocecita le comunicó una nueva promoción de Cablevisión desde un punto remoto del país? El paro podría haber sido mucho más contundente. El 25J podría haber sido un día imposible para que cualquiera de estas cosas sucedieran.

Así como la huelga es una forma de expresar el poder social de la clase trabajadora sindicalizada, afectando la normalidad de la vida cotidiana, aquellos sectores de la economía que se desarrollan en medio de una huelga como si nada, permiten ver cuál es el alcance de la precarización.

Un ejemplo claro son los comercios. El Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) nuclea a alrededor de 1.200.000 personas. ¿Cuántas habrán tenido que asistir obligadas a sus trabajos? ¿Cuántos empleados de comercio ni siquiera están registrados?

El paro general es una buena oportunidad para echar luz sobre la situación de los miles de precarizados que no pudieron participar por ser contratados, por no tener representación sindical o estar en negro. Son quienes más sufren cuando hay ajuste. Los números muestran que las mujeres y los jóvenes menores de 30 años son el sector más afectado por la precarización, la informalidad y los bajos salarios.

Para miles, parar hubiera significado la pérdida del presentismo (en muchos lugares representa hasta un tercio del salario en mano) o peor aún, el despido. Aunque hayan tenido muchas razones para parar y sus condiciones laborales sean las peores, simplemente no pudieron hacerlo por temor a las represalias patronales.

Noelia trabaja en un call ubicado en el microcentro de la ciudad de Buenos Aires. Más de una vez se cruzó con gente del (SEC) repartiendo folletos en la puerta.

En una de sus primeras semanas de trabajo, mientras hablaba como autómata frente a la computadora con la vincha puesta, alguien tocó su hombro y la saludó. Noelia giró sobre su desvencijada silla. Sin poder sacarse la vincha y en los pocos segundos de “avail” (término con el que se conoce a los segundos o minutos de espera entre un llamado y otro), conoció a un joven y a una chica que le dijeron “hola, somos los delegados de la empresa”.

La escueta presentación se vio truncada por un llamado que cayó y Noelia tuvo que atender. El delegado le siguió hablando mientras ella dialogaba con una clienta al teléfono. Le extendió una planilla para que Noelia les pasara su mail. “Por cualquier duda que tengas con tu recibo de sueldo o lo que sea, nuestra oficina está al lado de la puerta o mandanos un mail”. La delegada apenas unos años mayor que ella le dejó en el box una serie de folletos del SEC.

Fue la única vez que Noelia vio las caras de los delegados en casi tres meses de trabajo. El sindicato que comanda el octogenario Armando Cavalieri adhirió al paro de la CGT. Sin embargo en el call donde ella trabaja, los delegados no dijeron nada al respecto ni enviaron un mail. Los encargados de comentar cómo se trabajaría ese día fueron los team leaders.

Días antes, box por box, cada uno de ellos pasó a preguntarles a los operadores de su equipo dónde vivían para evaluar la posibilidad de que se presentaran de todos modos, aunque no hubiera transporte público. La empresa depositaría plata en sus cuentas sueldo para “ayudarlos” con el costo del remise.

El ejemplo anterior muestra una de las formas en que la patronal presiona individualmente para que su personal no pueda parar. El sindicato que debería garantizar la efectividad de la huelga brilla por su ausencia.

Otra apretada fuerte se vivió en las sucursales del supermercado Coto. Sus trabajadores y trabajadoras denunciaron que la patronal amenazó con suspensiones y despidos a quienes adhirieran a la medida.

En este caso la suerte del personal de Coto también está atada al rol del SEC. En el país se garantizó que algunas sucursales mantuvieran bajas sus persianas, no así en todas. En Santa Fe, por ejemplo, el acatamiento al paro en las grandes cadenas de supermercados fue dispar. Walmart cerró sus puertas, pero Coto se mantuvo abierto.

En la Ciudad de Buenos Aires los comercios de Alfredo Coto abrieron durante el paro general. El referente gremial de las sucursales porteñas es Ramón Muerza, quien disputa la conducción del sindicato al histórico Armando Cavalieri.

Se sabe que Muerza es amigo del empresario Alfredo Coto, el hombre que atraviesa una causa judicial por tener un verdadero arsenal de armas escondido en un depósito de uno de sus hipermercados. Muerza, de hecho, se encuentra salpicado por esa denuncia.

De apretados y apretadores

El día del paro el empresario propietario de los supermercados “El Abastecedor”, se mostró durante todo el día como una gran víctima de la jornada. Jorge Munua denunció aprietes por parte de los delegados del SEC zona Oeste, para que no abriera su local en la localidad de Ituzaingó.

TN y otros noticieros tomaron el caso del señor y lo replicaron hasta el hartazgo para demonizar la medida de lucha de los trabajadores. Es que en la concepción del Gobierno, sus medios afines y los empresarios, el ejercicio del derecho a huelga es una actitud “extorsiva”.

Según respondió el sindicato en un comunicado, “El Abastecedor resistió durante años la participación sindical en la empresa, e hizo todo lo que tuvo a su alcance, incluidos despidos de compañeros, para evitar que sus trabajadores tuvieran un delegado gremial que defendiera sus derechos”. El mismo empresario admitió que el sindicato llegó hace poco a su establecimiento.

El SEC denuncia además que el empresario es “un negrero” y que las condiciones de trabajo del personal son muy irregulares.

Evidentemente la relación de este hombre de negocios y los delegados no es tan amigable como la de Muerza y Coto. Esto no redunda en la defensa irrestricta de las condiciones de trabajo del personal por parte de un sindicato altamente burocrático. De hecho el dueño del súper se encargó de remarcar cómo los delegados le pedían que “limpiara” gente que no respondía directamente a ellos. No se puede garantizar la veracidad de esta afirmación. Sin embargo, como bien saben trabajadores de otros lugares, la organización independiente y antiburocrática en Comercio es muy difícil.

Es una conducta común por parte de las conducciones burocráticas “sacar del medio” a los activistas que intentan organizarse por fuera de sus lineamientos y en esto comulgan con las patronales.

Las empresas de medios no hablan de quiénes son los que sufrieron la apretada más grande el día del paro. Como muestran los ejemplos, los sectores más precarizados fundamentalmente de los comercios, con o sin representación sindical, fueron presionados por la patronal y librados a su suerte por el sindicato.

Recuperar los sindicatos

La política que divide a los trabajadores entre quienes cuentan con derechos elementales y los que no, no es casualidad. La burocracia sindical la mantiene y alienta para restarle fuerzas a la clase obrera. Y esto favorece a los empresarios y a los burócratas sindicales que viven como ellos.

Manteniendo al 30 por ciento de la fuerza laboral en negro, la precarización y la tercerización laboral, las empresas se ahorran millones.

El paro fue contundente, pero faltó que pudieran expresarse cientos de miles que trabajan en condiciones precarias, bajo contrato o en negro. Para que la fuerza de la totalidad de la clase obrera se ponga en movimiento es imprescindible echar a la burocracia sindical que divide las filas obreras.

Hay que recuperar los sindicatos para que se pongan al frente de las demandas del conjunto de los explotados. Que luchen por terminar con la precarización, para que las mujeres cobren el mismo salario que los hombres por el mismo trabajo y para que peleen por el derecho al aborto.

Si el total de los 30 millones de trabajadores se unieran, no solo derrotarían el ajuste macrista, sino que podrían dar una solución de fondo a la crisis nacional.

http://laizquierdadiario.com/Comercio-precarizacion-y-derecho-a-huelga-en-el-sindicato-mas-grande-del-pais

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La manada judicial

Rebeca Quintáns

Una decena de políticos catalanes, entre rejas muy lejos de sus hogares, como tantos militantes de ETA; como los jóvenes de Altsasu, que llevan 600 días de talego; donde ya han estado también varios titiriteros y donde podrían acabar otros seis chavales que han recuperado un pueblo, Fraguas, con una lista de raperos, actores y twiteros que crece día a día.  Y, mientras, los cinco violadores de los San Fermines, en la calle; Iñaki Urdangarín, en una cárcel de lujo reservada para él solito; y su mujer, viviendo en Suiza sin pensar ni por asomo en devolver el dinero robado; como tampoco lo harán Rodrigo Rato, Jordi Pujol, M. Rajoy y un largo etcétera, que ríen las gracias-amenazas a Jiménez Losantos, también en libertad, porque en la cárcel estos no están, ni se les espera.

El despropósito judicial ha traspasado ya todas las líneas rojas, huelga decirlo. Toca ya sacar conclusiones. Evidentemente, no son casos aislados (porque un juez singular esté pasado de vueltas), ni se puede solucionar reformando o derogando un par de leyes. El problema es sistémico, y viene de la misma raíz de nuestro sistema político: el régimen del 78.

Lo primero que se hizo mal fue mantener todo el aparato judicial del franquismo y dejar a los mismos perros con distintos collares.

Los próceres del régimen no sólo mantuvieron su estatus en los juzgados, sino que continuaron reproduciéndose sin problema con sus privilegios de casta: un elitista sistema de acceso a la judicatura facilitó el proceso, para que fueran mayoritariamente sus cachorros los que conseguían entrar por oposición. Ya dentro del cuerpo, los filtros democráticos desaparecen completamente.

Todo lo controla el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), un grupo selecto de 21 jueces elegidos a dedo por los partidos mayoritarios exclusivamente (PP y PSOE). De esos 21 miembros depende todo. Entre sus múltiples atribuciones están la de elegir al Presidente tanto del CGPJ como del Tribunal Supremo (son el mismo), a los Presidentes de Sala y Magistrados del Tribunal Supremo, a los Presidentes de los Tribunales Superiores de Justicia de las Comunidades Autónomas y a los miembros del Tribunal Constitucional. También se encarga de la selección, provisión de destinos, ascensos y régimen disciplinario de jueces y magistrados en general; de la inspección de juzgados y tribunales, y del amparo de los jueces o magistrados que se consideren inquietados o perturbados en su independencia. Por si fuera poco, fiscaliza, mediante la elaboración de informes, los anteproyectos de leyes y disposiciones generales del Estado y de las Comunidades Autónomas que afecten a determinadas materias, entre otras la organización, demarcación y planta judiciales. Y, como colofón, se encarga en exclusiva de la formación de futuros jueces, a través de la única escuela judicial de España (curiosamente en Barcelona).

En estas variadas tareas, como funcionan como una casta, todo suele quedar en familia. Los apellidos son principios de mayor peso que el mérito y la capacidad, y no es infrecuente encontrarse con sagas familiares como la del juez Ricardo González (el del voto particular absolviendo a la Manada), en la que todos los hijos han salido jueces, casualidades de la vida. La directora de la Escuela Judicial, Gema Espinosa, es la esposa del juez del Supremo, Pablo Llarena, que a su vez es hijo de dos magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (e instructor de la causa por el «procés»). Las escasas iniciativas para protestar por los abusos en este terreno han caído siempre en saco roto. Como cuando en noviembre de 2016 las principales asociaciones profesiones denunciaron que en el CGPJ “no se respetan los criterios de competencia” y que se efectúan nombramientos de personas que tienen vínculos familiares con vocales del Órgano de Gobierno de los jueces o con cargos de la cúpula de la Fiscalía General del Estado. Venía a cuento del nombramiento Rafael Fernández, entonces fiscal en Sabadell e hijo del magistrado del Tribunal Supremo Rafael Fernández Valverde, que fue elegido entre otros 23 candidatos en apariencia con mayor experiencia profesional o tiempo en el ejercicio de la profesión, con el voto a favor del propio presidente del CGPJ, Carlos Lesmes.

Y del caso del hijo de la actual pareja de Eduardo Torres Dulce, anterior Fiscal General del Estado, que fue promocionado como letrado del Gabinete Técnico del Tribunal Supremo.

Desde las altas instancias se controla todo, y si algún juez les sale díscolo por méritos propios, siempre pueden desplazarlo, marginarlo y, en los casos más extremos, inhabilitarlo. A través del Tribunal Superior de Justicia (cuyos miembros eligen ellos mismos), si de algún juzgado provincial o autonómico sale algo que no gusta, todo tiene remedio: El TS puede enmendar la plana a cualquier sentencia de rango inferior; es el único que puede ordenar la detención de sus propios miembros y sólo él puede procesarlos y separarlos por responsabilidades civiles y penales en el desempeño de sus funciones; y el único con atribuciones para juzgar a los aforados (es decir, se encargan de velar por que los políticos y miembros de la familia real estén suficientemente protegidos, no dejando que nadie más los juzgue ni los investigue). Por encima del Tribunal Supremo y el CGPJ sólo está el rey, que no puede ser juzgado ni por ellos.

Así que todo está atado y bien atado.

Felipe VI, como antes su padre, inaugura ceremoniosamente cada año judicial en tanto que máxima autoridad. “La Justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey”, dice nuestra Constitución en su artículo 117; por lo que, para todos los órganos judiciales, salas de vistas, despachos de jueces, fiscales y letrados, la foto de Felipe VI es una obligación. En la imagen oficial aparece, como en los actos protocolarios, con toga aterciopelada, con sus correspondientes puñetas, sobre la que lleva el escudo de magistrado del Tribunal Supremo (aunque no es tal), y el Gran Collar de la Justicia (que el Presidente del CGPJ le cede, porque tampoco es suyo).

Uno de los últimos actos en que pudimos ver juntos a toda esta “Manada” de la judicatura, fue en la entrega de los despachos a la 67 promoción de la Escuela Judicial de Barcelona, en abril de este año. Felipe VI -acompañado por el presidente del CGPJ y del TS, Carlos Lesmes; el fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Jesús María Barrientos; la directora de la Escuela Judicial, Gema Espinosa, y su esposo, el juez del Supremo, Pablo Llarena-, trasladó su firme respaldo a los jueces como «garantía última de los derechos y libertades» de todos los ciudadanos y «factor esencial para el respeto de la ley como expresión democrática de la voluntad». “Gozáis del respaldo de todos -les aseguró muy convencido- para que vuestra actuación responda fielmente a las expectativas depositadas en la labor de juez, como garantía última de los derechos y factor esencial para el respeto de la ley, como expresión democrática de la voluntad de los ciudadanos”. Y los asistentes, en pie, le brindaron una cerrada ovación.

https://www.diarijornada.coop/opinio/20180625/manada-judicial

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Torturadores

Rebeca Quintáns

En una de sus últimas intervenciones públicas, el actor y activista Willy Toledo se permitió el lujo de llamar “torturador” al nuevo ministro de Interior, el juez Grande Marlasca. Pero no, no lo van aprocesar por esto, no. No se atreven, porque perderían el juicio, literal y metafóricamente, aunque para ello hubiera que llegar al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Ya en 2005 (a raíz de unas declaraciones de 2003), la justicia española intentó condenar a Arnaldo Otegi por haber dicho que “el reyes el jefe de los torturadores” (porque es el “jefe” de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado), y lo sentenció a un año de cárcel; pero en marzo de 2011 el TDHS condenó a España por violar la libertad de expresión del político vasco. Así que no, no se van a atrever a hacer el ridículo procesado a Willy Toledo, por acusar a alguien que, además, no es el rey y sí podría ser responsable penalmente e investigado por ello. Willy ha puesto el dedo en la llaga denunciando la tortura sistemática en España, que ni mucho menos se acabó a la muerte de Franco, y que cuenta con muchos más torturadores entrenados sueltos que Billy el Niño. De las nueve condenas del TDHS contra España por no investigar torturas, en seis ocasiones la responsabilidad fue del juez Grande Marlaska, así que no le faltaban argumentos al activista.

Por ponerle cara a uno de estos seis casos, fijémonos en la del joven de Gasteiz Unai Romano, después de 4 días de septiembre de 2001 incomunicado en manos de la Guardia Civil. La fotografía de su rostro, antes y después del tratamiento, empapeló las paredes del país vasco entonces y a día de hoy continúa circulando por las redes: Al lado de la carita aniñada y casiadolescente de la primera, en la foto de después la tiene tan hinchada y amoratada que parece un monstruo; es una masa informe y sanguinolenta con los ojos hundidos en globos cárdenos de piel a punto de reventar, y el cuello tumefacto tan abultado que cuando le trasladan de urgencias al hospital no le pueden ni ponerel collarín. Casi sin poder ver, con esa misma cara grotesca, lo llevan aprestar declaración ante el juez Grande Marlaska en la Audiencia Nacional. Después de contestar sus preguntas, Unai comienza a narrarle las torturas y malos tratos a los que ha sido sometido. Según su propio relato: “Al cabo de medio minuto, me interrumpe diciéndome que lleva muchos años trabajando con la Guardia Civil y que mucha gente dice sufrirlas torturas y que no me cree. Dice también que, además, al no haber declaración policial, que ése no es el sitio indicado para denunciarlo, y que vaya al Juzgado para poner una denuncia. Me quedo perplejo, le miro a la secretaria y asiente con la cabeza. Mi abogada de oficio no me quita la vista de la cara y tampoco dice nada…”

Sí, el juez -ahora Ministro- Grande Marlaska es un torturador. Quizá no el autor material de los puñetazos y golpes, pero sí colaborador necesario y encubridor, sin ninguna duda. Lo ha dicho Willy Toledo, pero también el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo en al menos 6 ocasiones. No está de más repetirlo cuánto podamos, permitirnos el lujo de decir verdades como puños, por higiene democrática. Sí, el Ministro de Interior, Grande Marlaska, es un torturador; y, por cierto, el rey, Felipe VI, el jefe de los torturadores.

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100 años de la huelga de la Fábrica Cros, un hito del proletariado catalán

En agosto se cumplirán cien años de un episodio que golpeó el obrerismo badalonense y catalán. La noche del 26 de agosto de 1918 murieron cuatro trabajadores de la Fábrica Cros durante una carga de la Guardia Civil en la plaza de la Vila. Los trabajadores, que estaban en huelga, reclamaban un augmento salarial y la reducción de la jornada laboral a ocho horas diarias.

Esta historia se ha plasmado en un libro ilustrado que verá la luz en septiembre. Sus autores son el historiador Jordi Albadalejo y el ilustrador Toni Benages, ambos badaloneses. También incluirá un prólogo escrito por el escritor Julià de Jòdar. El Museu de Badalona se encarga de la edición.

“No existe ninguna monografía escrita que relate este suceso”, asevera Margarida Abras, directora del Museu de Badalona. La obra saca a luz un episodio histórico que, según sus autores, es muy poco conocido. “En cualquier otro país se habría hecho una película contando esta historia, en cambio aquí la gente no sabe ni qué pasó”, lamenta Albadalejo. Según el historiador, el libro quiere dar a conocer las demandas de aquellos trabajadores y las causas de la represión que provocaron la muerte de cuatro obreros de la fábrica. Eran Pius Bel, Josep Gatell Josepet, Emilio Segarra y Francesc Terrades.

Entre 1915 y 1916 la organización sindical ganaba fuerza en Badalona. La Primera Guerra Mundial provocó un augmento de los precios de los productos de primera necesidad y el empobrecimiento de los obreros se tradujo en un aumento de la lucha de clases y la solidaridad entre las clases populares. En la Fábrica Cros, dedicada a los productos químicos, los trabajadores convocaron una huelga en agosto de 1918 para reclamar sus derechos laborales.

El paro duró dos meses y fue secundado de forma mayoritaria por el millar de trabajadores de esta industria. Más allá de los muertos y heridos, también acabó con centenares de despidos. La reivindicación de la Cros y la indignación obrera por su represión fue un precedente clave para la huelga de la Canadenca, que tuvo lugar en Barcelona seis meses después y es famosa por haber logrado acotar las jornadas laborales a ocho horas diarias.

La noche del 26 de agosto, mientras se celebraba un pleno municipal, los huelguistas se manifestaron en plaza de la Vila ante la vigilancia de la Guardia Civil, que dispersó la concentración por la fuerza. Argumentaban que había habido violencia por parte de los obreros, una versión que en Badalona nadie creyó. El alcalde de Badalona, Jaume Martí i Cabot, dimitió como protesta por la fuerte represión ejercida por la policia.

La prensa local, tanto la conservadora como la revolucionaria, apoyó la versión de los trabajadores. “Desde La Colmena Obrera hasta las publicaciones afines a la Lliga Regionalista coincidieron de forma unánime en que la Guardia Civil había actuado sin razón alguna. En cambio, la mayoría de prensa generalista daba apoyo a la versión del Gobernador Civil”, asegura Albadalejo.

Uno de los dibujos más significativos que recoge el libro es justamente el de la carga policial frente al Ayuntamiento. La publicación cuenta con 11 ilustraciones de estilo realista, trabajadas a dos tintas y con el rojo como base cromática. “Al ilustrar esta escena hago un pequeño homenaje a la obra La Carga de Ramón Casas”, confiesa el ilustrador Toni Benages.

Los autores aseguran que el trabajo de documentación ha sido muy importante para la elaboración del libro. En el caso de las ilustraciones, la tarea ha sido complicada ya que apenas existen fotografías de aquella huelga. “Me he basado en imágenes de la época de los escenarios de los hechos”, asegura Benages.

Para Albadalejo, el episodio de la huelga en La Cros fue muy importante para la lucha a favor de la clase obrera. También para conseguir, ya en 1936, que la empresa química badalonesa reconociera al sindicato de trabajadores. “No debemos olvidar nunca cuánto ha costado obtener ciertos derechos”, concluye el historiador.

http://www.lavanguardia.com/local/barcelones-nord/20180701/45479371921/libro-ilustrado-huelga-fabrica-cros-canadenca.html

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¿Instalará Rusia una base naval en Sudán?

El embajador ruso en Sudán, Vladimir Zheltov, ha admitido que Sudán quiere que Rusia construya una base naval en su país. Actualmente ambos países discuten el tema.

“Esta propuesta continúa siendo estudiada y discutida por las agencias correspondientes en Rusia y Sudán. Cuando se complete este trabajo, los resultados serán anunciados a través de los canales oficiales”, dijo el embajador, quien añadió que probablemente será un puesto de abastecimiento y apoyo técnico y no una base naval.

“El tema que se discute no es la construcción de una base naval, sino más bien una estación de servicio para los buques de guerra rusos en el Mar Rojo”, aclaró, añadiendo que el tema era confidencial.

El presidente sudanés Omar Al-Bashir visitó Rusia por primera vez en noviembre del año pasado. Durante su reunión con Putin y el Ministro de Defensa, Sergei Shoigu, habló de la posibilidad de establecer una base militar rusa en Sudán, en el Mar Rojo. Sin embargo, el dirigente africano dijo que no se había llegado a un acuerdo sobre esta cuestión.

El número de grandes estructuras militares rusas en el extranjero es de 21, mientras que Washington tiene entre 600 y 900 bases.

Sin embargo, esta proporción no impide que Rusia ejerza una influencia «desproporcionada» en algunas regiones, según el profesor Aleksei Podberezkin, del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, quien también subrayó que Moscú es muy buena en ahorrar recursos económicos.

“Sólo una persona que se haya despedido de la percepción racional de la realidad puede comparar la presencia militar de Rusia y Estados Unidos en el mundo porque son dos cantidades incomparables”, dijo.

“La presencia militar de Rusia es muy limitada, tanto en términos de regiones como de escala. En realidad sólo hay seis puntos en los que Rusia tiene bases militares”, dijo Podberezkin.

En un futuro próximo es más probable que sea Ruanda la puerta de entrada de Rusia en el continete africano.

https://www.fort-russ.com/2018/06/sudan-russia-continues-to-push-against-us-africom/

Más información:

– África quiere que Rusia y China asuman del mantenimiento de la paz

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Guerra psicológica

El secreto del enorme éxito de Russia Today está en el fracaso de los demás

Moscú podría haber creado una red de medios mucho más eficaz que la oxidada red de las agencias Tass y Novosti, las revistas en idiomas extranjeros como Tiempos Nuevos o Novedades de Moscú o el servicio internacional de Radio Moscú, todos muy mediatizados por el KGB y cuyas relaciones internas darían para escribir miles de folletines alguno de ellos completamente kafkiano.

“Habría bastado”, decía el exjefe analista, “con copiar a nuestros adversarios: crear un canal que diera voz a todos los disidentes del mundo occidental”. Los adversarios disponían de tal red. En realidad una red de redes que se llamaba Voz de América, Radio Liberty, Radio France International (RFI), Deutsche Welle, BBC, etc. La mayoría de ellas tenía programas en ruso y ucraniano, y algunas en casi todas las lenguas importantes de las diversas nacionalidades de la URSS (¡y había muchas lenguas en la URSS!). Los disidentes soviéticos, fuera en Lituania, San Petersburgo, Tbilisi o Moscú, se expresaban a través de aquellos medios, que difundían sus papeles y noticias. Millones de ciudadanos soviéticos escuchaban aquellas “voces”; ese era el eufemismo con el que la prensa oficial se refería a veces a aquella red, eficaz, profesional, bien pagada. Pues bien, muchos años después, ya con Putin y concluida oficialmente desde hacía quince años la guerra fría, Moscú creó un aparato similar.

Fue en 2005. Entre tanto el ex gran jefe analista volvió a servir a la patria. Quizá fue su vieja idea, quizá estaba en el aire, pero con el canal Russia Today (RT), Moscú hizo las cosas bien.

Desde entonces el canal y las agencias internacionales no han hecho más que crecer. El presupuesto de RT es de unos 300 millones de dólares. Contrataron a competentes profesionales extranjeros y se han consolidado como un formidable medio de comunicación global en muchas lenguas. Naturalmente, la hegemonía informativa occidental es aplastante y naturalmente RT defiende intereses rusos, pero su mera existencia contribuye al pluralismo. Quiero decir al pluralismo realmente existente, que especialmente en materia de medios de televisión es un pluralismo de propagandas, algo que está muy lejos de ser ideal, pero que es mucho mejor que el monopolio que sufrimos durante la primera guerra de Irak (CNN) o la inducida disolución bélica de Yugoslavia (CNN+BBC, etc.).

La red propagandística occidental sigue siendo la principal, pero el mundo emergente multipolar ya tiene sus aparatos alternativos: los canales del Golfo, la china CCTV (también en varios idiomas), RT, Tele Sur, y otras.

En el pulso Rusia-Occidente la desproporción de medios salta a la vista. RT no forma parte de una inexistente red de los emergentes. Frente a sus 300 millones, la Deutsche Welle dispone de un presupuesto de 350 millones, RFI 380 millones, la BBC 524 millones y el complejo americano mucho más. Y todos esos medios actúan al unísono en cuanto a la difamación de Rusia se refiere. Pese a todo, RT se ha convertido en un adversario de peso.

Su canal en inglés, por ejemplo, se parece mucho a un medio alternativo: ahí es donde el ciudadano americano puede enterarse de muchas noticias relevantes que sus medios no dan. Aunque la idiosincrasia del régimen ruso sea bien de derechas, una versión nacional-eslava de eso que calificamos como espíritu neocon, su posición en el mundo redunda en un posicionamiento mucho más liberal (partidario de la diplomacia y del multilateralismo) y crítico con el belicismo realmente existente (que es occidental) en cuestiones internacionales. El resultado es interesante. Por eso, pese a la modestia de sus medios, esta competencia se ha hecho muy incordiante en occidente, cuyas potencias no soportan que el adversario les responda, aunque sea modestamente, con su propia moneda.

Todos ustedes conocen las denuncias por atropello a la libertad de información que se producen en Rusia, pero seguramente desconocen que los periodistas y colaboradores de RT trabajan en Estados Unidos en unas condiciones muy parecidas a las que los periodistas occidentales estábamos sujetos en la URSS. En Estados Unidos el canal ruso se ha tenido que registrar como “agente extranjero” (igual que algunas ONG financiadas por dinero occidental en Rusia) y están obligados a trabajar con esa etiqueta. Los periodistas deben enviar copias de su trabajo a las autoridades en un plazo de 48 horas y sus movimientos están estrictamente supervisados.

Por supuesto, empresas privadas como Google y Twitter, estrechas colaboradoras de la NSA como se ha demostrado, discriminan al canal ruso todo lo que pueden. En el parlamento británico se han escuchado voces de diputados para “clausurar” RT. En Alemania, con el complejo mediático más uniforme y retrógrado de Europa occidental, la campaña antirrusa ha batido todos los récords y con ella la demonización de los medios rusos. El Parlamento europeo ha aprobado resoluciones discriminatorias contra los medios de comunicación rusos. Twitter y Facebook ya han cerrado las cuentas de portales rusos como USAReally.com, donde  pueden leerse informes tan sorprendentes como el de que uno de cada cuatro americanos apoyaría la secesión pacífica de su estado de los Estados Unidos…

Y en el este de Europa las cosas son aún más rudas: una periodista de RT, Paula Slier, acaba de ser expulsada de Ucrania y su entrada en el país vetada por cinco años, al acudir a un certamen de la OSCE sobre libertad de información organizado en Kiev. En Estonia, el periodista y exdiputado italiano Giulietto Chiesa, habitual colaborador de RT, fue también expulsado cuando acudió a una conferencia. Son solo algunos ejemplos recientes entre muchos otros.

Los procedimientos que Occidente utiliza para remediar que los rusos hayan logrado establecer cierta competencia con el antiguo monopolio informativo occidental, son claros atentados a la libertad de información y bastante reveladores de hacia donde soplan los vientos en nuestras democracias. En cualquier caso, gracias al pluralismo de propagandas es mucho más fácil orientarse en los actuales conflictos que sacuden nuestro agitado mundo.

Rafael Poch http://ctxt.es/es/20180627/Politica/20441/Rafael-Poch-Imperios-combatientes-RT-propaganda-medios-Occidente-Rusia.htm

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Memoria Histórica

Cherid: el mercenario de los GAL asesinado por sus jefes del Ministerio del Interior

Jean Pierre se convirtió en un testigo incómodo, negativo, para sus jefes; y esos mismos jefes, los del GAL, fueron quienes lo eliminaron el 19 de marzo de 1984, asegura Teresa Rilo, su viuda.

Cherid es el eslabón perdido entre el Batallón Vasco Español (BVE) y los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). Era un reconocido mercenario que formó parte del ejército francés como paracaidista, fue miembro de la OAS (Organización del Ejército Secreto), soldado a sueldo en Biafra y otras guerras africanas que, finalmente, recaló en España.

Aquí, como destacado anticomunista, consiguió la protección de los servicios secretos y trabajó en ATE (Antiterrorismo ETA) con el capitán de navío Pedro Martínez, cuyo alias era Pedro el Marino. Entre 1975 y 1982 colaboró con el BVE y estuvo a las órdenes tanto de Pedro el Marino como del inspector jefe Antonio González Pacheco, más conocido por Billy el Niño.

A partir de 1982, tras la llegada del PSOE al gobierno, trabajó para los GAL bajo la supervisión directa del sargento de la Guardia Civil Manuel Pastrana, que estaba destinado en la Secretaría de Estado de Interior con Rafael Vera.

Jean Pierre Cherid murió el 19 de marzo de 1984 en Biarritz (Francia) cuando manipulaba unos explosivos que había colocado en un vehículo en la calle de Víctor Hugo, con el fin de atentar contra un grupo de refugiados vascos que tenían que pasar por aquel punto.

Sin embargo, 27 años más tarde, Teresa Rilo, su viuda, revela que su marido no murió por un error de manipulación de explosivos, como siempre se había especulado: “Era un experto en la utilización y manejo de explosivos y recibió la contraorden de sus superiores de retirar aquel vehículo, trasladarlo hasta Irún y entregarlo a la Guardia Civil de allí. Es decir, no había que manipular nada y, además, la carga estaba desconectada. Fue una trampa de su propia gente para eliminar a un testigo negativo”.

Ése es el principal argumento por el que Teresa Rilo considera que ella y sus dos hijas son también víctimas del terrorismo de los GAL y reclaman una indemnización por los años en que su marido trabajó para el Ministerio del Interior, de 1976 a 1984: ”Jean Pierre trabajó con Pedro Martínez (Pedro el Marino) en los servicios secretos, con el inspector Antonio González Pacheco (Billy el Niño) y con el sargento Manuel Pastrana, que estaba en la Secretaría de Estado. Es decir, mi marido trabajaba para un grupo parapolicial de Interior que montó el propio Ministerio y siguió trabajando cuando Felipe González era presidente del Gobierno”.

Cherid en Montejurra

Tras la muerte de Cherid, su viuda intentó reclamar una ayuda de los supervisores de su marido, pero nunca consiguió nada: “Jean Pierre, antes de morir, me dijo que si algún día le pasaba algo, que no me preocupara, que sus jefes me ayudarían y que no me dejarían tirada. Después, todo fue al contrario. Vinieron a casa y se llevaron todos los papeles y las armas que relacionaban a Jean Pierre con el BVE y con los GAL, y me dijeron que no abriera la boca, que no hablara con ningún periodista y que tuviera mucho cuidado con lo que hacía. Se puede decir que me amenazaron. Yo estaba muerta de miedo porque tenía presiones por todas partes, de ETA y del Ministerio del Interior”.Con los años, Teresa Rilo y sus hijas han ido investigando y reconstruyendo cómo fue la muerte de su marido: “Hoy sabemos, por medio de confesiones e informaciones que nos han aportado sus antiguos compañeros y amigos, que a Jean Pierre lo eliminaron. Paco, un guardia civil muy cercano a mi marido, siempre me decía que era una lástima lo que le habían hecho a Jean Pierre, que no se merecía eso. Estoy convencida de que él sabía o escuchó el plan que tenían para taparle la boca”.

Jean Pierre Cherid, que nació en Argel en 1940, participó como mercenario y militante fascista en los atentados de Montejurra 76, donde murieron dos carlistas, y, dos años más tarde, en la voladura del refugiado vasco José Miguel Beñaran, Argala.

En 1979 Cherid, asesinó en París al dirigente del PCE(r) Francisco Javier Martín Eizaguirre con la ayuda de Mohamed Talbi. De regreso a suys bases en España, asesinaron en Ipar Euskal Herria a los refugiados vascos Enrique Gómez “Korta” y Jon Lopetegi, ”Pantu”. En el periodo comprendido entre 1978 y 1982 el Ministerio del Interior y Cherid utilizaban el BVE para reivindicar sus crímenes.

En aquella etapa Cherid asesinó a un gran número de refugiados vascos, entre los que estaba Sagardía Saldua, “Uzurbil” y en 1980 intentó secuestrar y trasladar a España a Dolores González Catarain, Yoyes, haciéndose pasar por un gendarme francés.

En tiempos de los GAL (1983-1984), el mercenario francés se vio involucrado en los atentados de Oñaederra, Perurena, Gurmindo, Antxon, y Pérez Arenaza (cuñado de Txomin), entre otros. Marzo de 1984, el mes en que murió Cherid, fue uno de los periodos de mayor intensidad de los GAL, con un total de cuatro asesinatos.

Jean Pierre Cherid voló por los aires el 19 de marzo de 1984 a las 13.30 horas en Biarritz y su mujer se enteró por la televisión de que aquel hombre destrozado por la acción de una bomba era su marido:

“Aquel día nadie daba señales de quién era la persona que había muerto, pero me di cuenta de que era Jean Pierre cuando en un reportaje de televisión vi cómo enfocaban un pie con un zapato, que era lo poco que había quedado de aquella persona. Al ver el zapato supe, de manera automática, que aquel pie era de Jean Pierre, y también intuí que aquello no era normal”.

Teresa Rilo, 27 años después de la muerte de Jean Pierre Cherid, sabía lo que se traía entre manos su marido y las diferencias que estaba manteniendo con sus jefes de Interior en los últimos tiempos: “Aquel coche estaba allí desde hacía meses, preparado para atentar contra un grupo de etarras que iba a los bares de aquella zona. Jean Pierre quería que la reivindicación del atentado se realizara a través del BVE y Madrid, sus jefes, le dijeron que tenían que ser los GAL. Eso llevó a un enfrentamiento entre ambas partes y Jean Pierre, incluso, llegó a amenazar a sus interlocutores en Interior”.

La viuda va más lejos en los pormenores del vehículo cargado de explosivos (un Renault 18 blanco con matrícula francesa 8185 RL 64) e indica: “El coche estaba desconectado, según me contó él. No era tan tonto como para dejarlo conectado, pues conocía muy bien el mundo de los explosivos. Le dieron la orden, desde Madrid, de retirarlo de Biarritz, llevarlo a Irún y entregárselo a la Guardia Civil. Estoy segura de que alguien de los GAL manipuló el coche y los explosivos y por eso le dieron la orden de que lo trasladara, para que, de esa forma, al abrirlo muriera y así eliminaban a un testigo negativo”.

Después de la muerte de uno de los jefes más sanguinarios de los GAL se produjo el silencio policial y judicial, tanto en Francia como en España. Toda la investigación se centró en que Cherid murió al manipular la pila del detonador de los explosivos.

”En Interior me dijeron que para demostrar que Jean Pierre había trabajado para la Policía y la Guardia Civil tenía que acreditarlo alguno de sus jefes. Durante todos esos años tanto Antonio [Billy el Niño] como Manolo [el sargento Manuel Pastrana] me dijeron que no me moviera, que no dijera nada, y cuando los he llamado no han querido saber nada. Pues ahora, que les llame la Justicia y que digan quiénes eran sus jefes, quién proporcionaba a mi marido los explosivos, las armas y el dinero para trabajar en el sur de Francia como grupo parapolicial de Interior, y así sabremos toda la verdad de aquellos años”.

http://elmundo.orbyt.es/2011/04/01/elmundo_en_orbyt/1301687091.html

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Una hija de Himmler trabajó para el servicio de inteligencia alemán

Una hija del dirigente nazi Heinrich Himmler, Gudrun Burwitz, trabajó entre 1961 y 1963 como secretaria para el servicio de inteligencia alemán (BND), según el diario Bild.

El BND ha confirmado que Burwitz trabajó para la organización bajo un nombre falso, a pesar de que hasta su muerte, ocurrida recientemente, cuando tenía 88 años, Burwitz fue una nazi convencida y siempre mantuvo contactos con organizaciones nazis.

La hija de Himmler entró a trabajar para los servicios secretos de la República Federal de Alemania cuando al frente del mismo estaba Reinhard Gehlen, que durante el III Reich había sido general del ejército.

El BND ha creado un grupo de trabajo que investiga desde hace años su propio pasado nazi porque muchos de los espías reclutados por Gehlen habían trabajado en el pasado para la Gestapo o las SS.

Burwitz admiraba a su padre, uno de los peores carniceros hitlerianos, y nunca se distanció de sus crímenes, apoyando a organizaciones nazis como “Juventud Vikinga”, que seguía el modelo de las juventudes hitlerianas.

También apoyo a una organización fundaba en 1951 que prestaba ayuda financiera a antiguos criminales de guerra.

A lo largo de su vida, sólo concedió una entrevista, en 1959 cuando tenía 30 años, y en ella defendió que su misión era la de cambiar la imagen de su padre ante la historia. “Mi padre es visto hoy como el genocida más grande de la historia. Quiero intentar cambiar esa imagen”, dijo.

La hija estaba casada con Wulf-Dieter Burwitz, también militante nazi y funcionario del neonazi Partido Nacionaldemócrata Alemán.

Heinrich Himmler (1900-1945) fue jefe de la policía hitleriana y ministro de Interior durante el III Reich y una de sus tareas fue la organización del exterminio de los antifascistas europeos.

Al final de la guerra, Himmler intentó huir, cayó prisionero de los aliados y se suicidó el 23 de mayo de 1945.

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Un tribunal prohibe la huelga de los 9.000 trabajadores del metro de Delhi

Un tribunal de Delhi, la capital de India, prohibió ayer la huelga que los 9.000 trabajadores del metro habían convocado para exigir un aumento de sueldo, el pago de los salarios atrasados y el derecho a formar sindicatos, entre otras reivindicaciones.

Los trabajadores han acudido esta mañana a sus puestos de trabajo con brazaletes negros en señal de protesta.

Desde el 19 de junio, los trabajadores del metro vienen participando en protestas en diferentes estaciones con una tabla reivindicativa de ocho puntos, aunque hasta el momento no llegaron a un acuerdo para convocar la huelga.

El metro de Delhi estuvo al borde de una parada en julio del año pasado cuando su personal no ejecutivo amenazó con ir a la huelga por demandas similares, pero se evitó una crisis en el último momento después de un acuerdo con el consejo de administración.

Pero aquellas promesas fueron incumplidas por la gerencia, según divulgó la agencia Press Trust of India.

En una sentencia de cinco páginas, el tribunal se apoyó ayer en tres argumentos. El primero dice que la huelga no está justificada ni es legal porque el metro es un servicio público esencial. Añade que los trabajadores no habían avisado a la empresa con suficiente antelación y, finalmente, asegura que el procedimiento de conciliación sigue abierto.

La empresa recurrió a los tribunales ante la concocatoria de huelga de los trabajadores y el Ayuntamiento había amenazado con imponer la Ley de Mantenimiento de los Servicios Esenciales a fin de impedir que los trabajadores ejercieran su derecho.

El metro de Delhi lo utilizan diariamente 25 millones de personas.

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Cumbre del espionaje de Israel con los países del Golfo Pérsico

Yossi Cohen, director del Mosad
En una entrevista con el periódico Al Quds, Jared Kushner, el yerno de Trump, que está de gira por Oriente Medio, expresó sus dudas sobre la capacidad de Mahmud Abbas para participar en las iniciativas de Estados Unidos que, según dijo, mostraban la determinación de Trump de “relanzar el proceso de paz israelo-palestino, con o sin los palestinos en la mesa de negociaciones”.

Esto significa que los cómplices de Estados Unidos ya tienen claros los fundamentos de los futuros “acuerdos de paz”, en nombre incluso de los propios palestinos.

La reunión en Riad de Trump con los príncipes saudíes han sentado las bases de la relación privilegiada que las monarquías del Golfo Pérsico con el régimen Tel Aviv, a la que hay que sumar a Jordania.

Una expresión significativa de ello ha sido la reunión mantenida hace diez días entre los jefes de sus servicios de inteligencia del Golfo y el del Mossad, Yossi Cohen.

Según el sitio web Arutz Sheva, la reunión le inició Kushner y el enviado especial estadounidense en Oriente Medio, Jason Greenblatt.

Entre los participantes se encontraban el Jefe de Inteligencia General de Jordania, Adnan al-Issam al-Jundi, el general egipcio Abbas Kamel, jefe del Mukhabarat, Khaled ben Ali al-Humaidan, director de la agencia saudí de inteligencia, y el Jefe de la Inteligencia Palestina, Majed Faraj.

La presencia de Faraj en el acto es la clave, ya que podría reemplazar a Mahmud Abbas como jefe de la Autoridad Palestina.

Hace dos meses Faraj se reunió con el Secretario de Estado, Mike Pompeo, donde discutieron principalmente la situación de la Autoridad Palestina después del despido de su actual presidente.

Egipto, Jordania, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos apoyan el “plan de paz” de Trump (“deal of the century”), a pesar de la oposición de la Autoridad Palestina, que suspendió las conversaciones con Kushner debido al reconocimiento de Qods (Jerusalén) como capital de Israel y el traslado de la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv.