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Autor: Redacción (página 1006 de 1371)

La quiebra del diario ‘El País’ es la quiebra de la transición

Cebrián, una estrella emergente
Ha sido como las parejas de los cuentos de hadas. Les fue bonito mientras duró, pero el periódico engañó desde el principio, porque la transición fue así, un decorado de papel.

“El País” ha sido el sinónimo mismo de la transición. Embaucó a muchos durante mucho tiempo, hasta que -poco a poco- se fue quitando la careta. Ahora sobrevive gracias las limosnas del Banco de Santander y Telefónica. Se morirá de la misma manera en que vino al mundo en 1976: a base de supositorios de dinero porque ya no tiene lectores.

Antes de la muerte del criminal Franco, el franquista Cebrián empezó a montar el tinglado y ahora los monopolios traten de desmontarle a él. Le imputan la bancarrota económica (porque la ética nunca la tuvo).

La historia de “El País” se ha encubierto y falsificado tanto -o más- que la de la transición, porque el propio periódico se preocupó se ocultar sus orígenes que no son otros que el franquismo. “El País” fue una de esas herramientas, una nueva cebecera, con las que el Estado del 18 de julio se sucedió a sí mismo.

La revista “Blanco y Negro”, propiedad de la mafia Luca de Tena, tituló así la fundación del nuevo periódico, “Un hombre de Fraga al frente de ‘El País’”, en un momento en el que “Fraga” era sinónimo de “continuismo”, la garantía de que nada iba a cambiar. A Fraga siempre se le recuerda por muchas cosas, una de ellas por ser el autor de la Ley de Prensa de los años sesenta del franquismo.

¿Cómo era posible que un censor como Cebrián, una criatura de Fraga, embaucara a tantos al frente el buque insignia de la transición? No es difícil explicarlo, pero la operación se orquestó tan bien que siempre se habló del periódico como “socialdemócrata” o cercano al PSOE. Eso no tiene ningún sentido si, al mismo tiempo, no se tiene en cuenta que el PSOE era otro de los brazos del franquismo para la misma operación de camuflaje político.

Ahora Cebrián ha reconocido que Prisa, la empresa editoria del periódico, está en quiebra. Los monopolistas le buscaron un sustituto, Javier Monzón, que a él no le ha gustado. Aún se resiste dando zarpazos, como siempre han hecho los franquistas, aferrados al cargo, al poder y al dinero.

No se trata, pués, sólo el periódico; el mismo Cebrián es una figura de proa de un siempre eficaz aparato de propaganda del franquismo. Es hijo de un franquista de aquel aparato, Vicente Cebrián, que empezó su carrera como director de los programas “informativos” de la única televisión entonces existente y luego en el diario “Informaciones”, del que fue heredero.

“Informaciones” estaba destinado a ser “el periódico de referencia” de la transición, pero tenía dos serios lastres. El primero era económico: la rotativa era obsoleta. El segundo era político: había sido el portavoz de la embajada del III Reich en Madrid.

Había que aprovechar la inversión para cambiar hasta el nombre y ese fue el papel que cumplió “El País”, toda una remodelación desde los viejos arcanos de Goebbels.

Fraga comenzó la operación en 1972, cuando era embajador en Londres, y Cebrián fue su brazo ejecutor en Madrid. El montaje se dilató tanto tiempo que resultó una bendición. El periódico ya no pareció lastrado por su nacimiento en pleno franquismo. Parecía una consecuencia natural de los nuevos tiempos, no de los viejos.

Cebrián, Fraga, Polanco y Ortega Sppotorno:
los cuatro jinetes del Apocalipsis inauguran los talleres de ‘El País’ en 1976

Cortijo El Aguaucho: el crimen más sádico de los franquistas

Se han llevado “a las más nuevas”, dicen en el pueblo. Los franquistas han violado a las “niñas”. Luego les pegan “cuatro tiros” y arrojan sus cuerpos inertes a un pozo. Ebrios de muerte, los asesinos rompen el silencio de la madrugada regresando con sostenes y bragas ensartados en la punta de los fusiles. “Esta noche hemos tenido carne fresca”, gritan.

El terrorífico relato corresponde al caso de las mujeres de El Aguaucho. Varias jóvenes de Fuentes de Andalucía (Sevilla) que fueron vejadas y ejecutadas por golpistas durante la guerra civil. Ocurrió en agosto de 1936. Más de 81 años después, arranca la exhumación del macabro y sádico crimen. Un ejemplo extremo de la represión de género ejercida por el franquismo.

El trabajo arqueológico presenta una “especial complejidad”. Los restos estarían sepultados a una profundidad de unos 10 metros. Una máquina excavadora de grandes dimensiones se afana en mitad del campo para rebajar la tierra. El primer día, ya ha aparecido la “boca” del pozo donde fueron a acabar los cuerpos mancillados de las muchachas.

La tumba ilegal alberga los restos de al menos cinco mujeres: Coral García Lora (16 años) y su hermana Josefa García Lora (18), María Jesús Caro González (18), Joaquina Lora Muñoz (18) y María León Becerril (22). Según los testimonios orales mantenidos durante décadas, las víctimas podrían ser incluso nueve: Josefa González Miranda (17), Dolores García Lora (25, hermana de Coral y Josefa), María Caro Caro (35) y Manuela Moreno Ayora (40).


“Me llevaba a todos sitios con ella, siempre en brazos, me acuerdo cuando me cogía de la mano…” A Pablo Caballero González (87 años) se le entrecorta el habla cuando recuerda a su tía, Josefa González, “hermana de mi madre”. Recuerda, con los ojos inundados en lágrimas, cómo los asesinos hicieron “lo más malo del mundo”, dice.

“Llegar, estar comiendo ellos, y las tenían en cueros… Lo que hacían con ellas… yo qué sé. Eso es lo que decían los más viejos del pueblo, que se divirtieron todo lo que quisieron y luego las mataron. Yo me he enterado de todas esas cosas. Sí, sí. Desnudas”, cuenta.

Es lo que refiere la crónica popular. Que los fascistas buscaron “carne fresca”. Que obligaron a “las niñas, las más nuevas”, a hacerles de comer y servirles sin ropa, sometidas a todo tipo de vejaciones. Abusadas. Usados los cuerpos femeninos como campo de batalla.


“¿Que por qué fueron a por ella? Qué se yo… el novio dicen que era de izquierdas, tenía 20 años y ella, claro, iba a todos lados con él”. Se llamaba “Manuel o Antonio, tenía los mismos apellidos que yo” y los franquistas lo matan “el 5 de agosto y a ella el 17 ó 18”, afina Pablo a escasos metros de una máquina que araña la tierra bajo un ruido ensordecedor. “¿Que si hubo guerra aquí en Fuentes? Guerra ninguna. Llegar [los fascistas] y hacerse los amos”.

“Tiene un claro componente de género y de clase, porque son mujeres pero mujeres jornaleras, que en el año 36 tomaron conciencia de su condición de persona y se rebelaron contra la vida que llevaban”, relata Juan Morillo, de la comisión memorialista Fontaniega.

Los delitos de las “niñas de El Aguaucho”, precisa, eran “que iban a la casa del pueblo a leer y escribir, bordaban banderas republicanas, participaban en las manifestaciones del Frente Popular y organizaron una huelga como respuesta al hecho de que los señoritos dejaran las tierras sin sembrar para boicotear a la República”.

Eso fue suficiente justificación para que el “grupo de jóvenes” fueran “raptadas el 27 de agosto del 36 por falangistas y miembros fascistas y golpistas y traídas a este lugar, el cortijo de El Aguaucho”. Aquí, señala, “las vejaron, violaron, les hicieron de todo y echaron sus cuerpos a un pozo”.

Hace falta que la historia “se reconozca”, apela Juan Campos, otro familiar de estas mujeres presente en el inicio de la exhumación. Que la “gente joven” sepa “lo que aquí se hizo y que los familiares descansen en paz, que es lo que se merecen”.

Tiros a la ‘barriga’ de la embarazada

La represión de género es un fin del plan de exterminio franquista. Y tiene muchos rostros. “A mi madre fue la última que matan”, cuenta Virtudes Ávila Estanislao (82 años). Otra víctima de la represión golpista en Fuentes. “La pusieron ahí y tras tras”, escenifica dos tiros. Carmen Estanislao (24 años) estaba embarazada de ocho meses. Ya muerta, “el crío no dejaba de dar vueltas en el vientre”. “El sepulturero que era un facha de los grandes cogió la pistola y le dio dos tiros en la barriga”.

¿Deben conocer las nuevas generaciones el terror fascista? “Ea, ea… claro que sí”, contesta. “A mi padre le sacaron los ojos, le cortaron la lengua y los testículos, todo con los brazos atados atrás”. El relato sacude, como una trágica retahíla. “Son unos canallas, lo dejaron vivo allí tirado, que sufriera hasta que se le acabó la vida”. Virtudes, huérfana, acaba “secuestrada por las monjas, que me llevan al convento y me rebautizan como Ángeles, pero en cuanto pude me lo volví a cambiar”. Cuentan en el pueblo que cada vez que Virtudes, “no Angelita”, se cruzaba con un asesino le decía “de todo”.

Todos los agentes implicados en la exhumación mantienen una “especial prudencia” sobre el resultado final por la “complejidad” del caso. “No nos encontramos ante una fosa al uso, las víctimas fueron arrojadas al interior de un pozo lleno de agua y si los cuerpos están puede ser bastante compleja tanto su exhumación como el estado de los restos”, relata la directora arqueológica del proyecto, Elena Vera.

La Junta de Andalucía, promotora de los trabajos, subraya el mensaje de cautela. “Hay que insistir en la prudencia”, dice el director general de Memoria Democrática, Javier Giráldez. Y en el “significado muy especial” que tiene la exhumación. “Es un episodio muy significativo y que se ha repetido en varios espacios de Andalucía, como la fosa de Grazalema, de las mujeres de Guillena o de Puebla de Guzmán”, asegura.

Una tipología criminal “que pone en evidencia que hubo una represión de género y esto se ve en el número de mujeres que hay en las exhumaciones y en el trato especializado que los verdugos tuvieron con ellas”, en palabras de Giráldez. “Hay que tener en cuenta un tema terrible”, continúa: “Los testimonios los tenemos a través de los propios asesinos, que fueron vejadas, asesinadas y arrojadas a un pozo”. Relatos orales que deben quedar corroborados “con metodología científica”.

La intervención ha sido reclamada durante años por familiares de víctimas y apoyada por la Asociación Memoria Histórica Fontaniega. Y cuenta con la colaboración de los ayuntamientos de Fuentes de Andalucía y La Campana, en cuyo término municipal está ubicado el cortijo donde estaba el pozo. La Junta también destaca la colaboración del actual propietario de la finca al facilitar la realización de las tareas exhumatorias.


“Aquí se asesinaron a 117 personas en 3 meses”, explica el alcalde de Fuentes de Andalucía, Francisco Martínez. En un pueblo, recalca, donde “no hubo guerra, hubo represión y es verdad que es una represión que tiene una connotación de género muy llamativa”. Y la finca del Aguaucho fue “desgraciadamente uno de los escenarios donde practicaron esos crímenes, donde asesinaron, de 5 a 8 mujeres”.

http://www.eldiario.es/sociedad/ninas-violadas-asesinadas-franquistas-Aguaucho_0_695381282.html

Fotografías de prisioneros de guerra alemanes en el interior del ‘gulag’ soviético

La URSS debe ser sinónimo de represión. En toda referencia a la URSS la intoxicación imperialista reserva siempre un capítulo (al menos uno) muy especial para hablar a las persecuciones, purgas y fusilamientos; de lo contrario no podríamos decir que estamos aludiendo a aquel país. El “gulag” tiene que aparecer en primer plano como el aspecto más sobresaliente (y a veces único) de la historia soviética.
Antes del surgimiento de la URSS, durante la autocracia zarista, el
sistema punitivo ruso se caracterizaba por dos notas típicas: los
recintos eran abiertos y el trabajo era obligatorio para los reclusos.
En Rusia no existían cárceles cerradas, cuyo surgimiento es muy
reciente.

En la historia penitenciaria, mientras la cárcel cerrada está ligada a
la ociosidad del recluso, en el sistema abierto o campo de
concentración, está ligada al trabajo forzoso que, lejos de ser una
sanción en retroceso, se va generalizando a todos los sistemas
penitenciarios modernos.
Así, el tendido de los más de 9.000 kilómetros de la red ferroviaria del
transiberiano, una obra que se prolongó desde 1891 a 1905, lo llevaron a
cabo miles de convictos, tanto políticos como de derecho común.
La URSS heredó el mismo sistema penitenciario que ya existía y existen
numerosos relatos verídicos, tanto literarios como gráficos, que
demuestran las falsedades vertidas por la intoxicación imperialista.
Tras
la Segunda Guerra Mundial, entre dos y tres millones de soldados
alemanes fueron capturados y encerrados en colonias penitenciarias.
Además, junto a ellos fueron capturados gran número de soldados de otras
nacionalidades que se pusieron vountariamente al servicio de los nazis:
italianos, rumanos, húngaros, finlandeses, croatas, suecos…
No obstante, como el trato de los soviéticos hacia los presos alemanes
era peor que hacia los de otras nacionalidades, muchos de ellos
ocultaron su verdadero país de origen.
Desde siempre se conocen numerosos testimonios gráficos de los prisioneros de guerra en los “gulags” soviéticos, que no ha sido publicados en la prensa imperialista por
razones obvias: no dan la imagen de crueldad que se espera de ellos.
Para alojar a los millones de prisioneros de guerra, la URSS construyó
300 nuevas colonias que, la mayor parte de las veces, no eran muy
grandes, ya que solían encerrar entre cien y mil presos. Muchas de ellas
fueron efímeros, ya que sólo se mantuvieron algunos meses, mientras que
otros duraron años.

Molotov, el ministro soviético de Asuntos
Exteriores, dijo que ningún preso regresaría a Alemania antes de que
Stalingrado fuera reconstruida. La mayor parte de ellos trabajaron en
explotaciones forestales y construcción de puentes y pantanos.

La jornada de trabajo de los presos era de ocho horas diarias como máximo, podían recibir visitas, mantener correspondencia e intercambiar paquetes con personas ajenas a la colonia. Todos los presos cobraban el mismo salario que estaba establecido para el sector e incluso cobraban extras en una cuenta bancaria, si así lo solicitaban. Una vez liberados, retiraban el dinero del banco antes de regresar a su casa.

Como es natural, hubo intentos de evasión. Entre 1942 y 1948 un total de 11.000 presos trataron de fugarse, algo que sólo lograron el 3 por ciento de ellos.

También se produjeron motines dentro de las colonias y campos de trabajo. Por ejemplo, en 1945 en Minsk los presos protestaron por la escasa alimentación que les suministraban. Colocaron barricadas en los edificios y secuestraron a los guardianes. Las negociaciones no prosperaron y la artillería soviética bombardeó la colonia. Murieron unas 100 personas.
La liberación de los presos se llevó a cabo progresivamente, empezando
en 1946 por los enfermos y los inválidos. Desde entonces hasta 1955,
cuando se firmó un acuerdo con Alemania, fueron liberados dos millones
de ellos.
Como pueden comprobar, a diferencia de las cárceles españolas, el empleo de cámaras fotográficas en el interior del ‘gulag’ estaba autorizado. No había nada que esconder.
 
Archivos fotográficos de Anatoly Egorov, Arkady Shaikhet, Georgy Zelma, Serguei Korshunov, Ivan Schagin, Viktor Temin y Arkady Chaikhet en http://www.russiainphoto.ru 

El gobierno fascista ucraniano impone la uniformidad lingüística en las escuelas

El 1 de setiembre el gobierno de Kiev aprobó una reforma educativa que liquida de un plumazo toda la imponente variedad lingüística y cultural que tradicionalmente ha existido en el país, lo cual ha levantado protestas entre sus vecinos rusos, polacos, húngaros y rumanos que tienen minorías viviendo en Ucrania y ya no podrán aprender su lengua materna.

La nueva ley aprobada en Kiev se opone a los criterios de la Unión Europea sobre la educación en países multiétnicos, por lo que el gobierno se ha metido en un atolladero: si sigue el dictado que le llega de Bruselas debería defender a los rusófonos, algo que sobrepasa su capacidad digestiva.

En Kiev como en los demás sitios, los fascistas se buscan problemas donde nunca los hubo. A partir del año que viene la diversidad lingüística no se conservará, excepto en las guarderías y escuelas de enseñanza primaria, mientras logran introducir el ucraniano como idioma único y exclusivo. Las previsiones para 2020 eran que no hubiera otra enseñanza que la que se imparte en ucraniano.

Los países vecinos han puesto el grito en el cielo y empiezan a restringir los visados con destino a Ucrania, que puede verse aún más aislada diplomáticamente, incluso de Bruselas que, hasta la fecha ha mimado a los descerebrados de Kiev, guiando cada uno de sus pasos por la senda del bien y los derechos humanos.

“Es inaceptable que la Unión Europea cierre escuelas en pleno siglo XXI únicamente porque enseñan en lenguas minoritarias”, dice una nota oficial de protesta del gobierno húngaro.

La Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, el nido de rusofobia por antonomasia, se ha visto obligada a ponerse contra la reforma que quieren implementar en Kiev, “sin consenso”, dicen. No obstante, no quieren ir muy lejos porque lo que subyace es un ataque a la lengua rusa, algo en que los europarlamentarios están absolutamente de acuerdo con la camarilla fascista de Kiev.

Naturalmente, dicen los mentecatos de la Asamblea, las minorías rusas representan los intereses de Rusia… Hay que andar con cuidado no sea que entreguemos alguna baza a Putin y sus ogros del Kremlin.

Para caminar sobre el alambre, como los funambulistas, lo menos apropiado son tipos como los que se instalaron en Kiev en 2014. Nunca afinan sus instrumentos, por lo que quien se ha encargado de modificar la ley ucraniana es… la Comisión de Venecia, por lo que volvemos a insistir en que si bien los fascistas siempre presumen de su “patriotismo”, al final dejan que las cosas las hagan terceros países. Los perros siempre van a donde sus amos les llevan bien sujetos por la correa.

La Comisión de Venecia es uno de esos órganos característico del Consejo de Europa, creado en 1990 y compuesto por “especialistas” en Derecho Constitucional. Da miedo sólo pensar en ello, es decir, en que las leyes no las hacen políticos que responden ante sus votantes, que es la esencia de la democracia, sino “expertos” en vivir del cuento.

Por ejemplo, estos “expertos” de la Comisión de Venecia han estado presionando al Govern catalán porque -según decían- el referéndum debía pactarse (*), un principio del que no se acordaron en los tiempos de la Guerra de los Balcanes, donde despedazaron a un Estado a golpe de bombas. A los “expertos” les suele ocurrir: se acuedan de las cosas cuando les conviene.

(*) http://www.lavanguardia.com/politica/20170603/423150730181/carta-comision-venecia-respuesta-puigdemont-referendum.html

Corea del norte garantiza sanidad y educación gratuitas a toda la población

Mediante la Ley de Seguros Sociales de 1947, Corea del norte introdujo la atención médica gratuita para los trabajadores y sus familias. En 1960, se establecería un sistema completo de atención sanitaria gratuita. Todos los pasos de la atención de la salud, desde la prevención, diagnóstico, medicamentos hasta la hospitalización comenzaron a ser gratis. Ningún pueblo sin médicos. Se introdujeron programas especiales para la atención materna y para la protección de la seguridad de los trabajadores.

En la capital, Pyongyang, existen los mejores hospitales del país. El Hospital Infantil de Pyongyang se inauguró en 2013. Un hospital superlimpio con equipamientos modernos. Según las autoridades del centro, este es un hospital modelo, y ejemplo que otros hospitales deberían seguir.

Fue en 2016 cuando diferentes organizaciones internacionales se alarmaron de las sanciones internacionales dirigidas contra el sistema sanitario de Corea del norte. El embargo impide en efecto la importación de medicamentos por este país.

Según las autoridades de la Organización Mundial de la Salud, la situación nutricional actual ha mejorado desde las hambrunas que afectaron al país en los años noventa. Además, esta entidad afirma que, en el año 2010 Corea del norte fue el tercer país del mundo con mayor cantidad de camas de hospital por habitante, lo que lo situaba por debajo únicamente de Mónaco y de Japón. Un sistema de salud extenso, con un médico de cabecera por cada 130 familias y una buena cobertura de inmunización materno-infantil.

El hospital de la maternidad de la capital también tiene la función de un hospital universitario. Allí las enfermeras y las matronas reciben su formación para trabajar fuera de la capital. Hay una unidad de cuidado intensivo neonatal en el hospital. Además, hay múltiples salas dedicadas a la salud dental y al cáncer de mama.

Conforme a los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud publicados en mayo de 2014, las muertes por cáncer de mama en Corea del norte alcanzaron 1,12 por ciento del total de los decesos. Las autoridades resaltan que, con este centro y con las recientes investigaciones, han podido reducir de forma destacable el número de muertos por el cáncer de mama mediante la utilización de la medicina tradicional coreana y tratamientos ofrecidos que se basan en métodos tradicionales.

Datos del Banco Mundial corroboran que en 1960 Corea del norte tenía una tasa de crecimiento de la población de 2,5 por ciento anual pero en 2016 la cifra ha bajado hasta 0,5 por ciento.

Mirando diferentes sectores, como el ejército o la industria, se observa que el aislamiento ha distanciado al país de la mecanización, de esta forma temas como la tasa de crecimiento de la población y la sanidad se encuentran entre las prioridades del gobierno norcoreano.

http://www.hispantv.com/noticias/coreas/356160/sanidad-medicos-avances-hospitales-sanciones-pyongyang

Un nazi ayudó a la CIA a capturar al Che Guevara en Bolivia

Hace 50 años, el 9 de octubre de 1967, el legendario revolucionario Ernesto Che Guevara fue ejecutado en Bolivia, un suceso en el que la CIA desempeñó un papel activo en su búsqueda y asesinato.

Como no tenían experiencia en la lucha contra la guerrilla, los estadounidenses recurrieron a Klaus Barbie, un antiguo integrante de la Gestapo. Conocido como “El Carnicero de Lyon”, se escondía de los tribunales franceses en Bolivia.

Este alemán de origen francés se alistó en las SS de la Alemania nazi a los 22 años. En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, fue enviado a Lyon (Francia) como jefe local de la Gestapo y allí se ganó su apodo.

Entre otros crímenes, a Klaus Barbie se le atribuyen el arresto y la tortura de más de 14.000 integrantes de la Resistencia francesa, además del envío de 44 niños judíos a un campo de exterminio.

Después de la guerra, logró escapar gracias a la protección del Cuerpo de Contrainteligencia del Ejército de Estados Unidos (CIC), para el que desarrolló actividades contra el comunismo en Alemania.

En 1951, ante las peticiones francesas para obtener su extradición, Barbie fue trasladado a Bolivia, donde vivió con el nombre Klaus Altmann hasta 1983. Gracias a su experiencia en la lucha contraguerrilla, se convirtió en asesor de varias juntas militares, incluida la dictadura del general René Barrientos, que llegó al poder en 1964 tras un golpe de Estado.

La llegada del Che Guevara a Bolivia en 1966 y el inicio de un movimiento guerrillero en ese país latinoamericano fue una sorpresa desagradable para Barrientos, quien pidió ayuda a la CIA. Al año siguiente, el Ejército boliviano capturó al famoso revolucionario con la ayuda de esa agencia de Estados Unidos.

El papel de Barbie en esa operación no fue revelado hasta 2007, cuando el director británico Kevin Macdonald realizó el documental “El enemigo de mi enemigo“ (“My enemy’s enemy”), en el que rememoró la captura del Che.

Según el documental, Klaus Barbie asesoró al comandante de la unidad estadounidense, el mayor Ralph Shelton, quien debía preparar a los soldados bolivianos para el encuentro con los destacamentos del Che Guevara, pero carecía de experiencia para luchar contra la guerrilla.

Alvaro de Castro, hombre de confianza de Barbie, revela en el documental que ese nazi siempre se jactó de que desarrolló la estrategia para capturar al argentino, al que odiaba y consideraba “un aventurero lamentable” que no habría sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial.

Más de 15 años después del asesinato del Che, “El Carnicero de Lyon” fue extraditado a Francia y enjuiciado por los crímenes de lesa humanidad que había cometido en ese país. En 1987, fue condenado a cadena perpetua y falleció de cáncer en prisión el 21 de septiembre de 1991.

https://actualidad.rt.com/actualidad/252347-carnicero-lyon-nazi-guevara-cia

Ain, el arquitecto más peligroso del mundo también era comunista

El arquitecto Gregory Ain
Lo admitió el mismísimo director del FBI, J. Edgar Hoover, en persona: Gregory Ain (1908-1988) fue el arquitecto más peligroso del mundo. Es posible que el lector haya leído muchas veces lo fea que es la arquitectura soviética (stalinista), pero nunca le hayan contado que los mejores y más innovadores arquitectos trabajaron precisamente en la URSS, empezado por el comunista brasileño Óscar Niemeyer, el deseñador de toda una capital como Brasilia.

Pero sobre Niemeyer hablaremos en otro momento. Otro arquitecto, Ain, nació en Pittsburgh, murió en Los Ángeles y llenó los archivos del FBI de sospechas sobre sí mismo y sus amigos, todos ellos rojos al más puro estilo estadounidense.

Su vida se conoce a la perfección gracias a la vigilancia de los sabuesos, que no dejaron de anotar cada uno de los pasos que dio en su vida. Creció en California en una especie de colonia experimental de “okupas” de hace más de cien años, por lo que fue sospechoso desde el principio, antes de que se creara el FBI.

En Las Ángeles Ain descubrió al arquitecto Rudolf Schindler y a su obra, producto de una escuela europea, la de Viena, por lo que se inscribió en la Escuela de Bellas Artes, aunque su espíritu inquieto no le ayudó a permanecer sentado en el pupitre durante mucho tiempo.

Trabajó y aprendió con varios arquitectos hasta que en 1935 creó su propio estudio, en el que empezó a diseñar casas absolutamente novedosas, flexibles o con las cocinas abiertas.

Entre sus primeros clientes estuvo Harry Hay, el creador de los primeros movimientos homosexuales militantes del mundo. La casa que Ain le construyó en 1939 se convirtió en un centro de reuniones que atrajo la curiosidad del FBI desde que le dieron los últimos brochazos a las paredes.

Al año siguiente comenzó a estudiar la manera de crear casas prefabricadas y al entrar Estados Unidos en la Guerra Mundial le nombraron ingeniero jefe de Carles y Ray Eames, para quien inventó algo que ahora vemos en todas las tiendas de Ikea y viviendas del mundo: el contrachapado de madera.

Las innovaciones de Ain fueron de largo calado en la construcción, tanto de edificios como en la decoración de interiores y jardines, hasta que tras la Guerra Mundial llegó la “caza de brujas” del senador MacCarthy, el borracho que pasó a la historia por su paranoia contra cualquier cosa que tuviera que ver con los comunistas… como los arquitectos.

Acusado de ser comunista, Ain entró en las listas negras; se quedó sin encargos y sin trabajo. Le expulsaron del “Case Study Houses”, una serie de casas experimentales que los Eames y otros edificaron en California.

Tuvo que marchar de la costa oeste para dar clases en la Universidad de Pensilvania, en cuya facultad de arquitectura acabó como decano en 1963.

Hasta 1967 no pudo regresar a Los Ángeles. Para entonces ya no podía desarrollar el mismo trabajo creativo. Cuando murió en 1988, los cínicos de siempre se echaron a llorar, entre ellos el diario Los Angeles Times, que le calificó como un “héroe de la arquitectura”. Toda su imaginación creadora la había puesto al servicio de los trabajadores, para construir para ellos viviendas acogedoras que pudieran pagar con un salario modesto.

Ahora una organización californiana que se dedica a la conservación del patrimonio urbanístico de Los Ángeles le describe como un “militante social” y un arquitecto “visionario” (2).

Los expertos se lamentan de que una legendaria vivienda que construyó en 1950 para una exposición del Museo de Arte Moderno de Nueva York fuera arrasada en un intento de borrar del mapa cualquier vestigio del comunismo y de los comunistas en Estados Unidos (3).

(1) https://archive.org/stream/reportofsenatefa1949cali#page/688/mode/2up
(2) https://www.laconservancy.org/architects/gregory-ain
(3) https://www.artsy.net/article/artsy-editorial-most-dangerous-architect-america-built-house-vanished

El gran laboratorio racista sudafricano

El 9 de noviembre de 1976 la Asamblea General de la ONU proclamó el 11 de octubre como el Día de la Solidaridad con los Presos Políticos de Sudáfrica, con el objetivo de reiterar la solidaridad con todos los hombres y mujeres que fueron víctimas de las políticas de segregación racial que estuvieron vigentes hasta 1990 en Sudáfrica.

El apartheid, sistema impulsado e institucionalizado por descendientes de los antiguos colonos holandeses, consistió en la creación de lugares separados, tanto habitacionales como de estudio o de recreo, para los diferentes grupos raciales, en el poder exclusivo de la raza blanca para ejercer el voto y en la prohibición de matrimonios o incluso relaciones sexuales entre blancos y negros.

El apartheid fue legal desde 1948, año en que el Partido Nacional ganó las elecciones, y estuvo en vigencia hasta 1990. Este sistema puso en marcha un sofisticado sistema jurídico por el que una minoría blanca (los afrikáneres) impuso una política de odio y de racismo hacia la población negra hasta en las costumbres más cotidianas.

La mayoría negra solo podía vivir en los territorios “bantustantes”, que equivalían a algo más del 13 por ciento de la superficie sudafricana.

Igualmente, este grupo no tenían derecho a acciones judiciales si eran expulsados o desplazados forzosamente. También se prohibía el matrimonio mixto y las familias negras no podían trasladarse libremente por el país, solo tenían derecho a recibir una educación subordinada a los intereses de los blancos.

Desde 1952, la Asamblea General de las Naciones Unidas condenó anualmente el apartheid por contravenir los artículos 55 y 56 de la Carta de la ONU.

La Convención sobre el Apartheid fue aprobada por Asamblea General el 30 de noviembre de 1973 por 91 votos a favor y los votos en contra de Estados Unidos, Portugal, el Reino Unido y Sudáfrica.

Este organismo condenaba los “actos inhumanos cometidos con el fin de instituir y mantener la dominación de un grupo racial de personas sobre cualquier otro grupo racial y de oprimirlo sistemáticamente”.

De esta manera, se acordó la deposición de las políticas represoras con el presidente de Sudafrica, Frederik de Klerk, quien tomó medidas producto de presiones políticas locales e internacionales. Entre las medidas, se accedió a la liberación del líder social Nelson Mandela, que estuvo preso desde el año 1964 por luchar contra las políticas segregacionistas.

En 1994 Mandela asumió la presidencia de Sudáfrica, convirtiéndose en el primer presidente de color en un país en que los negros jamás dejaron de luchar contra la opresión, y en el que fueron atacados con látigos, cárceles y fusiles.

https://www.telesurtv.net/news/Apartheid-en-Sudafrica-La-institucionalizacion-del-racismo-20171011-0028.html

 

2.000 denuncias de violación y explotación sexual contra soldados y personal de la ONU

Los cascos azules de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (Minusca) han sido denunciados por drogar y violar a una adolescente en la localidad de Bambari el pasado 30 de septiembre, anunció ayer la ONU.

La víctima de 16 años relató que volvía de un funeral cuando unos cascos azules le ofrecieron una taza de té y horas después se despertó prácticamente desnuda y tirada en el suelo.

Tras las sospechas de posible violación, la joven fue trasladada a un hospital donde se sometió a diversas pruebas que certificaron que había sido víctima de sedantes y de abuso sexual.

Es el primer caso que se está investigado oficialmente, pese a que existen más de 2.000 denuncias contra cascos azules y otro personal de la ONU por abuso y explotación sexual en todo el mundo. Más de 300 de las denuncias proceden de menores de edad, según un informe publicado por la agencia de noticias Associated Press en abril pasado.

La denuncia de la joven llega en el momento en el que secretario general de la ONU, António Guterres, está preparando una reunión con las víctimas de abusos sexuales de los cascos azules cuando visite República Centroafricana, a finales de este mes.

Al menos 134 miembros del contingente de Sri Lanka participaron entre 2004 y 2007 de violaciones, explotación y abuso. Luego de una investigación de parte de la ONU estos fueron retirados de la fuerza, pero ninguno cumplió condena por sus actos. También los cascos azules de Bangladesh, Brasil, Jordania, Nigeria, Pakistán y Uruguay tienen denuncias en su contra.

La explotación sexual por parte de las llamadas “fuerzas de paz” de la ONU es uno de los crímenes más persistentes y vergonzosos, porque la organización internacional y sus países miembros aseguran la impunidad de los criminales ante los tribunales locales.

https://www.telesurtv.net/news/Cascos-azules-implicados-en-nuevocasode-abuso-sexual-en-RCA-20171011-0057.html

La mayoría de los guerrilleros de las FARC siguen ‘en el monte’

‘Guacho’, dirigente de las FARC
En la primera entrevista que conceden a un medio de comunicación, dirigentes guerrilleros de la columna Daniel Aldana de las FARC manifestaron que no son disidentes, sino uno de los frentes activos denominado Oliver Sinisterra.

Uno de los jefes guerrilleros explicó que no se acogieron al proceso “de paz” porque sólo “unos pocos comandantes en las zonas veredales son los que están recibiendo los beneficios, la mayoría de la guerrillerada todavía está en el monte en distintos frentes aún luchando por la causa”.

Tras la polémica de si “Guacho” continúa sosteniendo la lucha guerrillera, ratificó que sí estuvo en la Zona Veredal de Normalización y Transición de El Playón y que volvió a la insurgencia debido a que los beneficios del proceso de paz son para los altos mandos de esa guerrilla.

“Nosotros no nos acogimos al proceso de paz, no era porque no estuviéramos de acuerdo, sino que hubo una desigualdad en los guerrilleros medios y la tropa. No hay una igualdad para todos, solamente los altos mandos guerrilleros son los que van a ser beneficiados”, explicó “Guacho”.

El gobierno colombiano acusa a Walter Patricio Artizala, alias “Guacho” o “Cachi” de ser el artífice de la muerte de 6 personas y 21 heridos tras haber lazando junto a otros disidentes de las FARC bombas y ráfagas de ametralladora durante una protesta campesina  el 5 de octubre.

Los dirigentes guerrilleros que continúan en el monte aseguraron que nada tuvieron que ver con la matanza. Han negado el lanzamiento de cilindros bomba o disparado ráfagas de fusil contra la fuerza pública y comunidad que se encontraba en ese momento protestando contra la erradicación de cultivos ilícitos.

“No lanzamos cilindros contra la policía ni la comunidad, ¿dónde están las pruebas que dicen que hemos lanzado cilindros? Todos los medios dicen que fueron baleados. ¿Dónde están las esquirlas que fueron cilindros lo que hemos lanzado?”. Y agregó que no se encontraban en el lugar cuando sucedió la tragedia, “no estábamos en la zona, llegamos después de lo causado y no hicimos nada”, relato Fabian, jefe guerrillero.

Después de la entrevista, el Defensor del Pueblo de Colombia ha admitido que, en efecto, fueron los antidisturbios de la policía quienes dispararon contra la protesta campesina, matando a seis de ellos. En lugar de acusar de asesinato a los policías, el gobierno ha traladado de puesto a 102 de los asesinos.

A pesar de que nada tiene que ver con la matanza, la represión se vuelca contra Guacho: “Ese individuo es un objetivo militar, policial y judicial de alto valor y lo vamos a capturar”, afirmó el Vicepresidente del gobierno Óscar Naranjo a la revista “El Tiempo”.

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