A los franceses los han echado del país y los alemanes quieren ocupar su lugar. Ayer Isabel Henin, representante de Alemania en el Sahel, fue recibida en Niamey por el primer ministro Ali Mahaman Lamine Zeine.
La embajadora continúa las negociaciones con el gobierno nigerino, pocos meses después de las gestiones realizadas por Washington ante los mismos interlocutores.
El contacto con dos capitales occidentales en un año marca una secuencia que trasciende el mero protocolo. No se anunciaron proyectos concretos, pero la actual ayuda alemana abarca diversos ámbitos, como la agricultura, las infraestructuras, la descentralización, la paz y la cohesión social.
Tras la reunión Henin habló de un encuentro destinado a “reafirmar el compromiso de Alemania con Níger”. También mencionó “que desea desarrollar una cooperación con espíritu de asociación”.
Aunque las declaraciones siguen siendo vagas, el calendario ofrece algunas pistas. Alemania abandonó la base aérea de Niamey en agosto de 2024, por lo que ya no cuenta con tropas en la región. Por su parte, Washington se encuentra en la misma situación tras la retirada de sus efectivos de Agadez.
Sin embargo, la seguridad también es un factor clave. Níger es una de las zonas de actividad de los grupos terroristas del Sahel y, además, tiene fronteras con las de la cuenca del lago Chad. Por ello, si la situación se deteriora en la zona, los primeros afectados serían los países del golfo de Guinea y, posteriormente, Europa.
Otro aspecto relevante es la emigración. Níger constituye un punto de tránsito hacia Libia y Argelia. En noviembre de 2023 el gobierno nigerino derogó la ley que castigaba el transporte de emigrantes. Dicha ley se había aprobado bajo las presiones de los europeos y su derogación privó a Bruselas de una herramienta. La reanudación de las negociaciones podría servir para encontrar una solución.
Una vez que Rusia y China han ampliado su presencia en Níger y en el Sahel, es poco probable que se produzca un retorno militar occidental a corto plazo, ya que el gobierno nigerino ha convertido la soberanía en un principio innegociable.
Francia expulsa a dos agentes de la inteligencia nigerina
Las tensiones entre Francia y Níger se han ido acumulando desde 2023. Ayer Francia expulsó a dos agentes de los servicios de inteligencia nigerinos. Según el periódico Le Monde, uno de ellos realizaba actividades de vigilancia dirigidas contra opositores al actual gobierno de Niamey.
Explicada la misma noticia en otros términos, lo que ocurre es que Francia protege en su territorio a los terroristas nigerinos y el gobierno del país africano los busca y los vigila allá donde van. Puestos a elegir, Francia prefiere quedarse con los terroristas y expulsar a quienes les combaten.
Ambos estaban destinados oficialmente en la embajada de Níger en París y trabajaban para la DGDSE, el servicio de inteligencia nigerino. Habían permanecido en sus puestos en Francia a pesar del deterioro de las relaciones entre ambos países.
Níger denunció y rompió oficialmente los acuerdos de cooperación militar y de defensa con Francia a principios de agosto de 2023. Ese mismo año, el gobierno nigerino expulsó al embajador francés, Sylvain Itté, dándole un plazo de 48 horas para abandonar el país. París consideró que la decisión carecía de fundamento. El embajador regresó finalmente a Francia en septiembre de 2023.