Alemania condena a una pacifista ucraniana por su opinión sobre la guerra

Un tribunal de Colonia ha impuesto una multa de 30 euros al día a la militante pacifista ucraniana Elena Kolbasnikova por “aprobar la guerra de agresión rusa”. La condenada niega que la guerra sea un ataque de Rusia contra Ucrania, dice la jueza en su sentencia.

En una entrevista concedida al diario Bild, Kolbasnikova declara: “Rusia no es un agresor. Rusia está ayudando a poner fin a la guerra en Ucrania”.

Lo primero que hay que aclarar es que Kolbasnikova es oriunda del Donbas, es decir, que no podemos garantizar que sea genuinamente ucraniana, o quizá sí; depende de lo que se quiera demostrar. El caso es que es necesario mostrar la foto de su pasaporte en la portada y que cada cual extraiga sus propias conclusiones.

En la Alemania actual está prohibido manifestar opiniones disidentes sobre la guerra. Según el tribunal, no están amparadas por la libertad de expresión.

Es necesario seguir con las aclaraciones: no necesariamente Usted tiene que estar de acuerdo con las opiniones de Kolbasnikova. Pero si coincide con ella, lo mejor es que se calle la boca y deje que se expresen sólo los que tienen la opinión contraria.

El sistema judicial alemán vuelve a convertirse en cómplice del belicismo alemán. Como en los viejos tiempos. Como en tantos otros países que presumen de su defensa de los derechos humanos.

A la prohibición de RT, Sputnik y otros medios de comunicación rusos en Europa, le siguen otros casos de tipo individual, de manera que son capaces de perseguir uno por uno a los que tienen opiniones propias y se atreven a manifestarlas. No basta con acabar con los rusos; hay que condenar también a los prorrusos, los neutrales, los indiferentes y los pasotas.

Afortunadamente, la Unión Europea ha prohibido los medios rusos porque, de lo contraria, habría bastante más mujeres como Kolbasnikova, con opiniones propias y ganas de manifestarla. De esta manera evitamos la confusión. En Europa todos pensamos igual. Si los periodistas dicen que Rusia es culpable, los jueces no pueden decir otra cosa distinta.

Ucrania lleva bombardeando a sus propios compatriotas desde 2014. La guerra civil duró ocho años. Los intentos de resolver el conflicto por la vía diplomática fracasaron, entre otras cosas porque, como potencia garante, Alemania no presionó al gobierno golpista de Kiev para que aplicara lo que había firmado: los Acuerdos de Minsk.

En diciembre de 2021, Rusia pidió a la OTAN y a Estados Unidos garantías de seguridad, que le fueron denegadas. A principios del año siguiente, los bombardeos ucranianos sobre el Donbas se intensificaron, según los registros de la OSCE. La invasión era inminente, pero los invasores fueron invadidos.

Actualmente, la población civil del Donbas está siendo bombardeada a diario con armas y apoyo occidentales. Son otros tantos crímenes de guerra.

No es la primera sentencia inquisitorial. El pasado mes de octubre, un tribunal de Hamburgo multó con 4.000 euros a un hombre de 62 años por haber pegado la letra Z en la luna trasera de su coche. Según el tribunal, es una manera de aprobar la “guerra de agresión rusa”.

—https://freeassange.rtde.life/meinung/172200-fall-kolbasnikowa-vom-zensur-paragrafen/

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