La web más censurada en internet

Día: 13 de diciembre de 2025 (página 1 de 1)

Suiza también sanciona la ‘flota fantasma’ de Rusia

Suiza es un país empeñado en arruinar su tradicional neutralidad. Ni siquiera durante la Guerra Fría enseñó el plumero de la manera en que lo está haciendo ahora. Aunque carece de costas y puertos, el viernes el Consejo Federal se sumó a las sanciones de la Unión Eurpea contra la “flota fantasma” rusa.

Es una flota en la que cabe un poco de todo. Según la Unión Europea son entre 600 y 1400 barcos que permiten a Rusia seguir exportando su crudo burlando las ilegales sanciones occidentales, es decir, que los barcos cumplen toda la normativa del derecho marítimo, a pesar de lo cual están amenazados por la piratería de los países europeos.

Además de los barcos, las sanciones alcanzan a empresas y personas incluidas arbitrariamente en una lista negra sin saber muy bien los motivos. Así, de la noche a la mañana, 22 nuevas entidades y 42 nuevas empresas tienen embargadas sus propiedades, y las personas físicas no puden entrar o transitar por Suiza.

Además, cinco bancos rusos y cuatro filiales de bancos rusos establecidos en terceros países se verán afectados por las prohibiciones de transacción, especialmente porque utilizan sistemas de pago rusos. Es también el caso de ocho empresas de terceros países que socavan el objetivo de las sanciones.

En pocas palabras, las sanciones y embargos son arbitrarios y no es fácil descubrir los motivos de ello, pero es curiosa la manera en la que pretenden que las empresas suizas que operan en Rusia no se vean afectadas por las posibles represalias procedentes de Moscú. Para evitarlo, el Consejo Federal amplía el plazo para hacer excepciones que permitan a las empresas suizas deshacerse de sus propiedades en Rusia y que no les pille el toro.

Por si todo eso no fuera suficiente, Suiza quiere demostrar que las sanciones son de goma y se extienden a Bielorrusia. Dos personas físicas y tres empresas de esa nacionalidad están sujetas al embargo de activos y a la prohibición de entrar o transitar por Suiza.

Europa se suma a la militarización del espacio a ultranza

Los capitalistas y los fondos buitre se frotan las manos con la militarización, tanto del suelo como del cielo. El 26 y 27 de noviembre los países miembros de la Agencia Espacial Europea (ESA) se reunieron en Bremen para acordar el presupuesto del organismo para los próximos años: 22.100 millones de euros.

Un periódico lo ha llamado “el Festival de Eurovisión del espacio”. Cada tres años los ministros de espacio de los 23 estados miembros de la ESA se reúnen en cónclave. La reunión anterior, celebrada en 2023 en Sevilla, aseguró el futuro del Ariane 6 y del cohete Vega C, dio una oportunidad a los minilanzadores y estableció un nuevo modelo contractual con las empresas de transporte espacial basado en la compra de servicios en lugar de equipos.

El primer paso es diseñar lanzadores reutilizables, prescindiendo de los que había utilizado hasta ahora, que eran rusos. En este tipo de eventos los miembros de la ESA deciden las inversiones a lo largo de varios años.

El objetivo es mantener la posición de Europa como potencia espacial y situarse entre los principales actores en esta industria, junto con Estados Unidos, China y Rusia, a la vez que se centra en la cooperación inteligente con India y Japón.

A pesar del aumento del presupuesto en 5.000 millones, Europa invierte considerablemente menos en espacio que Estados Unidos. Representa aproximadamente el 10 por cien de las inversiones en el sector espacial, a la vez que representa aproximadamente el 20 por cien de la economía mundial, o incluso más.

Los buitres están al acecho

Un ejemplo de la industria espacial europea es Hemeria, que tiene su sede en Toulouse y está a punto de ser devorada por el fondo buitre francés FCDE. La empresa cuenta con 400 trabajadores y se dedica al desarrollo de satélites, globos estratosféricos y equipos de seguridad electrónica para submarinos.

El martes anunció que está negociando la entrada del fondo de inversión como accionista mayoritario. FCDE ya ha recaudado 1.100 millones de euros desde 2009 e invertido en empresas estratégicas, como el Grupo Bertin y Exens.

Podría adquirir más del 60 por cien del capital de Hemeria. Se espera que la operación se cierre en el primer trimestre del año que viene.

Desde su creación, Hemeria se ha centrado en la producción militar. Su creación surgió a raíz de una decisión del gobierno francés: cuando el grupo alemán Hensoldt adquirió el fabricante de electrónica Nexeya en 2019, tuvo que desinvertir en ciertas actividades estratégicas, lo que condujo a la creación de la empresa.

Desde entonces ha experimentado un crecimiento explosivo. Comenzó con 118 tabajadores y una facturación de 23 millones de euros. Hoy en día cuentan con una plantilla de 400 y una facturación de 70 millones de euros.

Desde su creación Hemeria ha adquirido cuatro empresas (Eolane, Opensci, CNIM Air Space y Astareon) y esperan que con el dinero del fondo puedan seguir adelante con la centralización de capital.

En seis años la empresa se ha consolidado como cabecera en los sectores espacial y militar. Su globo de vigilancia BalMan, que opera en la estratosfera, cuenta con el apoyo del Ministerio de Defensa francés como parte de su nueva estrategia de gran altitud.

Como fabricante de satélites y proveedor de los 25 satélites de la constelación francesa Kineis, diseñada para el “internet de las cosas”, Hemeria se beneficia de la militarización del espacio. El mercado está en auge: el 12 de noviembre, Macron anunció que las actividades espaciales del Ministerio de las Fuerzas Armadas francesas recibirían 4.200 millones de euros adicionales como parte de la actualización de la ley de gasto militar, además de lo ya asignado.

El ejército francés ha seleccionado a Hemeria para fabricar sus primeros satélites de patrulla, denominados Orbit Guard y Tutatis, para inspeccionar y contrarrestar las amenazas en órbita. Su despliegue está previsto para 2027.

Colombia también exporta mercenarios a los países africanos

El martes Estados Unidos anunció sanciones contra una red. principalmente colombiana, que recluta combatientes en apoyo de las fuerzas paramilitares de Sudán, mientras continúa sus esfuerzos diplomáticos hacia una tregua en un país devastado por la guerra.

Ese mismo día el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, habló con sus homólogos egipcios, Badr Abdelatty y Saudi Faisal ben Farhane, sobre «la urgente necesidad de avanzar en los esfuerzos de paz en Sudán», indicó el Departamento de Estado en comunicados de prensa.

La guerra en Sudán, que estalló en abril de 2023 y enfrentó a las fuerzas paramilitares contra el ejército sudanés del general Abdel Fattah al-Burhane, ha dejado miles de muertos y millones de desplazados, hundiendo al país en la «peor crisis humanitaria» del mundo según la ONU. Washington endureció recientemente su tono hacia las Fuerzas de Apoyo Rápido (FSR) y pidió el fin de las entregas de armas y el apoyo del que disfrutan las FSR, acusadas de genocidio en Sudán.

Recientemente se han intensificado los esfuerzos diplomáticos a favor de una tregua, en particular por parte del presidente Donald Trump, quien dijo estar «horrorizado» por la violencia en el país, sin resultado por el momento. En cuanto a la red sancionada, «recluta a ex soldados colombianos y entrena a soldados, incluidos niños, para luchar dentro del grupo paramilitar sudanés», según un comunicado de prensa del Departamento del Tesoro.

«Los FSR han demostrado repetidamente su disposición a atacar a civiles, incluidos bebés y niños pequeños», dijo John Hurley, subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, citado en el comunicado de prensa.

Las sanciones estadounidenses se dirigen a cuatro personas y cuatro entidades, incluido Álvaro Andrés Quijano Becerra, ciudadano italo-colombiano y exsoldado colombiano radicado en los Emiratos, acusado de desempeñar un papel central en el reclutamiento y despliegue de exsoldados colombianos en Sudán. Estas sanciones consisten esencialmente en la prohibición de entrada a Estados Unidos, la congelación de posibles activos y la prohibición de proporcionarles apoyo financiero o material.

Según Washington, desde septiembre de 2024, cientos de exsoldados colombianos han luchado en Sudán junto al FSR. Participaron en numerosas batallas, incluida la reciente captura de El-Facher, la última gran ciudad de Darfur (oeste) que cayó en manos de las FSR a finales de octubre.

—https://www.lorientlejour.com/article/1487856/guerre-au-soudan-washington-sanctionne-un-reseau-colombien-lead-.html

El banco central de Rusia demanda por el robo del dinero en Bélgica

El culebrón Euroclear no descansa ni un minuto. Mientras la Unión Europea quiere apropiarse permanentemente los 235.000 millones de dólares en activos rusos depositados en Europa, el Banco de Rusia anunció ayer la presentación de una demanda contra Euroclear ante el Tribunal de Arbitraje de Moscú.

El Banco ruso acusa a su homólogo belga, especializada en transacciones financieras, de emprender “acciones ilegales”. Euroclear es el principal depositario de los activos rusos, con más de 200.000 millones de dólares.

“Las acciones del depositario Euroclear han perjudicado al Banco de Rusia debido a la incapacidad de gestionar sus activos líquidos y valores”, declaró el Banco ruso en un comunicado de prensa.

“Los mecanismos para el uso directo o indirecto de los activos del Banco de Rusia, así como cualquier otra forma de uso no autorizado de los mismos, son ilegales y contrarios al derecho internacional, violando en particular el principio de inmunidad soberana de los activos”, añade.

Según los medios rusos, la cantidad reclamada incluye los activos congelados y la indemnización por lucro cesante.

No es la primera demanda judicial. Euroclear declaró que actualmente se enfrentan a más de cien recursos legales en Rusia. Moscú considera ilegales las sanciones internacionales impuestas en su contra, incluido el embargo de sus activos, y considera su uso como un robo.

El jueves los 27 Estados miembros de la Unión Europea eliminaron un obstáculo clave para el uso de estos activos embargados al declarar permanentes las sanciones contra Moscú que fundamentan su inmovilización. Anteriormente, estas sanciones se renovaban cada seis meses. En otras palabras, lo que hasta ahora solo era un “préstamo provisional” del dinero ruso, ahora se ha convertido en una apropiación definitiva.

Los activos embargados pueden utilizarse ahora como garantía para financiar un préstamo de 90.000 millones de euros a Kiev. Según la jugarreta de la Comisión Europea, Ucrania solo tendría que reembolsar el préstamo si Rusia abona las reparaciones de guerra. Si se niega, las sanciones que llevaron al embargo seguirían vigentes; Kiev no tendría que pagar nada y Rusia seguiría sin poder exigir la devolución del dinero.

Rusia han advertido reiteradamente que el “préstamo de reparación” provocaría una reacción muy severa. Ayer el Banco Central advirtió que el chanchullo europeo será impugnado ante los tribunales nacionales, las autoridades judiciales de estados extranjeros y organizaciones internacionales, tribunales de arbitraje y otros organismos judiciales internacionales.

Por su parte, Bélgica sigue negándose a aceptar el robo de los activos rusos, por temor a ser el único país que cargue con las consecuencias.

Con el bloqueo a China la Unión Europea se dispara en el pie

Como cualquier otra burocracia, la Unión Europea se alimenta de reglamentos, directivas y circulares, que forman un laberinto en el que es casi imposible orientarse. Europea es un continente virtual. Hay países que ya han desistido de intentar entrar en el mercado europeo y a otros, como China, los quieren echar… a golpe de normas.

Lo que el libre mercado no puede, lo puede una oficina de Bruselas. Es una guerra económica que ya no oculta su nombre, ni tampoco su derrota. Tampoco se preocupa de ocultar que la guerra se dirige contra China y que su apoyo a Rusia en la Guerra de Ucrania es un pretexto que ya no cuela. Tienen que bloquear a China por la fuerza porque no pueden hacer otra cosa para proteger su mercado interno.

La nueva ley aprobada por el Parlamento Europeo en mayo de este año obliga a controlar ciertos sectores estratégicos, como los medios de comunicación, las materias primas, el transporte, la energía, los semiconductores, la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes. El control se amplía a proyectos completamente nuevos —no solo a adquisiciones— y otorga a la Comisión Europea mayores facultades para intervenir en disputas o subsanar lagunas legales.

Este mes la Comisión Europea va consolidar las nuevas normas poniéndoles nombres y apellidos: China. Supone un paso más hacia la supranacionalización de la política comercial y de inversión de la Unión Europea.

Sin embargo, es evidente que aumentar el control de la Comisión Europea no va a mejorar la competitividad de las empresas europeas. Durante la última década, Bruselas ha ampliado progresivamente su radio de acción a prácticamente todos los ámbitos políticos, pero la centralización no ha producido ningún beneficio. Al contrario, la fuerza económica de Europa se ha erosionado.

El núcleo industrial de la Unión Europea —Alemania, Francia e Italia— muestra claros síntomas de estancamiento estructural: contracción industrial, disminución de la capacidad de innovación y pérdida constante de competitividad mundial. El informe de Mario Draghi reconoció estos problemas, instando a una inversión pública y privada masiva para reactivar la economía. Draghi lo sabía muy bien porque él era uno de los responsables del desaguisado.

Los nuevos reglamentos van a deprimir aún más la inversión extranjera directa (IED). Al debilitar el compromiso de la Unión Europea con la apertura de los mercados, Bruselas también está socavando sus antiguas críticas a las restricciones a la inversión en China. Si Pekín está bloqueando el acceso extranjero, como afirma la Unión Europea, ¿cómo se explica que la IED europea en China sea considerablemente mayor que la IED china en Europa? En 2022 la inversión europea en China ascendió a 247.000 millones de euros, mientras que la inversión china en Europa ascendió a tan solo 54.000 millones de euros.

Además, la IED china en Europa ha disminuido drásticamente, un 77 por cien desde 2016, debido en gran medida a los bloqueos reglamentarios sobre la IED introducidos desde 2020.

Al exigir a los inversores extranjeros que demuestren “beneficios locales“ —en términos de empleo, transferencia de tecnología o I+D—, Europa está adoptando en la práctica la misma lógica intervencionista por la que en su día condenó a Pekín.

Los chinos no se van a quedar de brazos cruzados. Ya han demostrado que pueden tomar represalias contra las medidas estadounidenses y japonesas ralentizando las aprobaciones, endureciendo las regulaciones para las empresas extranjeras o restringiendo las exportaciones de insumos clave como las tierras raras y los materiales para baterías, áreas de las que Europa depende estructuralmente. Pekín también podría redirigir los flujos de inversión a otras regiones, marginando aún más a Europa.

Mientras tanto, la industria europea se estanca. En sectores como la automoción, la inteligencia artificial, las tecnologías ambientales y la fabricación avanzada, China sigue progresando, mientras que la Unión Europea se atasca en sus regulaciones burocráticas. Europa ya sólo sabe fabricar normas de papel.

Hoy es muy difícil bloquear las inversiones directas de cualquier país porque nadie sabe quién es el accionista, o el inversor, el obligacionista, o el prestamista. El capital tiene pasaporte pero, como los barcos, es fácil fabricar el pabellón de cualquier país. Bruselas corre el riesgo de ahuyentar no solo el capital chino, sino toda la inversión extranjera, agravando así su estancamiento económico.

Pekín no se quedará de brazos cruzados si la política económica europea se vuelve más discriminatoria. Dispone de múltiples herramientas para presionar, desde imponer barreras regulatorias hasta restringir las exportaciones de materias primas estratégicas. Las represlias intensificarían el declive económico de la Unión Europea y reforzarán su dependencia de otros países. De ser una potencia económica mundial pasaría a convertirse en una burocracia cerrada.

Thomas Fazi y Fabio Massimo Parenti https://www.thomasfazi.com/p/the-eu-continues-to-self-sabotage

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies