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Día: 8 de noviembre de 2025 (página 1 de 1)

Los grandes magnates y los hombres de paja que hacen el trabajo sucio

El caso Epstein no interesa por el morbo, ni tampoco por la pedofilia, ni siquiera por el desfile de famosos que están en la lista negra. Lo más significativo es la impunidad: si el FBI se esforzó durante décadas en tapar sus crímenes es porque hay gato encerrado. En Estados Unidos es bastante frecuente que personajes muy poderosos sean encarcelados por pedofilia. Por ejemplo, el presidente de la Cámara de Representantes, Dennis Hastert, fue procesado y recluido en la cárcel en 2016 por realizar pagos en secreto para encubrir las violaciones de niños (1).

La pregunta es por qué durante décadas Epstein gozó de una impunidad que nunca tuvo el tercer hombre en la jerarquía de gobierno de Estados Unidos. Sólo hay una respuesta a esa duda: el proxeneta era miembro de los servicios de inteligencia, que en Estados Unidos están en un escalafón más elevado que la presidencia de una cámara parlamentaria.

Lo que garantiza la impunidad no es formar parte de la máxima institución política, sino de los aparatos de seguridad y Epstein era miembro de la CIA y el Mosad. Durante décadas dirigió las operaciones de chantaje por cuenta de ambos organismos. Las orgías inconfesables de los políticos y parlamentarios les arrojan en los brazos de los servicios de inteligencia.

No se trata de uno o dos delitos sino de toda una trama con docenas de niños y adolescentes violados. Epstein gozó de inmunidad incluso cuando se tuvo que sentar en los banquillos. Por cuenta de los servicios de inteligencia, en 2007 la fiscalía negoció con él un acuerdo secreto e irregular que puso fin a las investigaciones del FBI sobre decenas de niños y adolescentes violados. Epstein era la pantalla que protegía a sus clientes para que no fueran inculpados públicamente.

El FBI mantuvo en secreto el acuerdo de inmunidad ante las víctimas de Epstein y sus clientes. Podían denunciarle, pero los papeles acababan olviados en un cajón durante años. A cambio de la inmunidad, los 60 delitos de Epstein se quedaron en sólo dos faltas menores, solicitud de prostitución y proxenetismo de menores. Era un chollo. Se le llama “echar tierra encima”. No sólo se cerraba un expediente sino que se impedía continuar con las investigaciones. Hasta el jefe de policía de Palm Beach, en Florida, expresó su indignación por el acuerdo de imunidad otorgado por la fiscalía.

El proxeneta se declaró culpable y fue condenado a 18 meses de cárcel, de los cuales solo cumplió 13. Incluso esta condena fue en gran medida simbólica: se le permitía salir a la calle seis días a la semana, hasta 12 horas al día. Tenía permiso para trabajar y solo regresaba para dormir. Aprovechaba los permisos para seguir dirigiendo sus negocios desde su oficina, recibiendo visitas de clientes como si nada hubiera pasado.

‘No hay que meterse en líos’ (es siempre un buen consejo)

Para justificar el cambalache, el fiscal que lo aprobó, Alex Acosta, declaró posteriormente que le habían pedido que retirara la acusación porque Epstein pertenecía a los servicios de inteligencia. A cambio fue ascendido, llegando a ser nombrado ministro de Trabajo en 2016, durante el primer gobierno de Trump. Tras el nombramiento dijo al Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes que investigaba sus antecedentes sobre el chanchullo con Epstein: “Me dijeron que no me metiera en líos”.

Las declaraciones de Acosta sobre la intervención de los servicios de inteligencia ha alimentado las especulaciones sobre los vínculos de Epstein con la CIA y ha dirigido las investigaciones hacia el primer ministro israelí, Ehud Barak, quien visitó las mansiones de Epstein, aparece en sus registros de vuelo y recibió al menos un millón de dólares para financiar la empresa israelí de vigilancia Carbyne.

Pero la figura clave del círculo más cercano a Epstein es Les Wexner, otro multimillonario que trabaja para Israel, cuya imagen aparece en la portada. Fue quien introdujo al proxeneta en las más altas esferas, quien le enriqueció y otorgó poderes para administrar uno de los mayores imperios empresariales de Estados Unidos, que incluye marcas comerciales tan conocidas como Victoria’s Secret.

Epstein y Wexner se conocieron en 1985 y fueron amantes durante un tiempo, hasta que el proxeneta se ganó la confianza del magnate del textil. Las transacciones inmobiliarias entre ambos se remontan a 1989, al menos, cuando adquirieron conjuntamente una mansión en Manhattan, la segunda más grande de la ciudad de Nueva York. Es la vivienda típica de los mafiosos. “Los visitantes describieron un baño que recordaba a las películas de James Bond: oculto bajo una escalera, revestido de plomo para protegerse de ataques y equipado con pantallas de televisión de circuito cerrado y un teléfono, ambos ocultos en un armario bajo el lavabo”, escribió el New York Times.

En julio de 1991 Wexner otorgó a Epstein un poder notarial permanente para gestionar todas sus transacciones económicas. En otras palabras, Epstein era el testaferro de Wexner pero, a pesar de los evidentes vínculos entre ambos, nadie le ha llamado a declarar nunca.

Así es como el pedófilo entró en el reducido círculo de los mayores magnates del mundo. En 1998, documentos empresariales le identificaron como presidente, junto con Wexner, de New Albany Company. Epstein fue propietario de la casa en King George Drive, en New Albany, desde 1994 hasta diciembre de 2007, cuando se la cedió a Wexner gratis.

En 1998 Wexner transfirió su participación en la propiedad de Manhattan a Epstein por 20 millones de dólares. Maria Farmer, la primera mujer en denunciar a Epstein ante el FBI (2), declaró haber sido violada dos años antes por Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell en aquel inmueble. Fue secuestrada allí por sus guardaespaldas hasta que su padre fue a rescatarla.

La denuncia de Farmer ante el FBI fue una de las muchas que acabó olvidada en un cajón. Ni la policía, ni los fiscales, ni los parlamentarios han querido investigar los vinculos de Wexner con el primer secuestro y violación cometido por Epstein. Nadie ha llamado a declarar al multimillonario cuya vivienda es el escenario de un crimen.

El hombre de las mil caras

Wexner es el hombre de las mil caras, y unas son menos conocidas que otras. La de pedófilo está entre las primeras y la de filántropo entre las segundas. En 1998 el Wall Street Journal informó que formaba parte de “Mega Group”, un club compuesto por 20 grandes capitalistas judíos que están entre los más influyentes de Estados Unidos: Charles Bronfman, Michael Steinhardt y, según algunas fuentes, también el director de cine Steven Spielberg, que financió proyectos como Taglit Birthright Israel para que en los medios de comunicaición prevalezca siempre la propaganda israelí.

Las preocupaciones caritativas de “Mega Group” también eran una fachada para el apoyo a Israel. El Wall Street Journal identificó al fallecido Max Fisher, otro multimillonario de Detroit, como miembro del selecto club. En los tiempos del presidente Gerald Ford, durante la década de los setenta, Fisher ejerció de diplomático especial para Oriente Medio.

Fisher fue el mentor de Wexner, que a su vez fue el mentor de Epstein. Cuando en 2007 John Mearsheimer y Stephen Walt publicaron el libro “Los grupos de presión israelíes y la política exterior estadounidense” (3), Wexner no necesitó salir de su guarida. Para desacreditar a Walt recurrió a un perrito faldero, David Gergen, que había sido asesor presidencial y cobraba de las organizaciones caritativas de Wexner. Ambos trataron de que la Universidad de Harvard despidiera a Walt de su cátedra.

El perfil de Wexner es como el de otros conocidos miembros del hampa, como Meyer Lansky, Roy Cohn o Sheldon Adelson, a los que ya nos hemos referido en ocasiones anteriores. Tanto Estados Unidos como Israel necesitan sujetos así, en la sombra, que ejecuten aquellas operaciones que están fuera de la ley y que los comunicados oficiales siempre van a desmentir. Los gabinetes de imagen lo llaman “denegación plausible”, que es uno de las grandes artes del periodismo moderno.

La aerolínea de la CIA: Southern Air Transport, antes Air America

En 1999 el periodista Bob Fitrakis ya destapó la red clandestina que protegía a Wexner y Epstein en un reportaje titulado “Spook Air” (4). Unos años antes la aerolínea Southern Air Transport trasladó discretamente su sede a la Base Aérea Rickenbacker, cerca de Columbus, Ohio, de donde es originario Wexner y donde Epstein también vivió en los noventa, como era su costumbre, en una de las mansiones más lujosas de la capital.

En 1985 fue asesinado en Columbus el abogado Arthur Shapiro, un caso que sigue pendiente metido en un cajón. Hasta su asesinato Shapiro era el testaferro de Wexner, el cargo que heredó Epstein. Durante años el fiscal David Sturtz estuvo investigando a Wexner y Epstein por corrupción pública, soborno e información relacionada con el asesinato del abogado, que se produjo justo un día antes de la comparecencia que tenía programada ante un gran jurado.

La pregunta es la siguiente: ¿cómo es posible que una aerolínea privada tenga su sede en una base aérea del ejército? Para ello hay que recordar que Southern Air Transport no es más que otro nombre de la vieja aerolínea Air América de la CIA que, con una plantilla de 8.000 trabajadores, fue una de las mayores empresas privadas de la central de espionaje. Además de armas, durante la Guerra de Vietnam la aerolínea transportó las cosechas de drogas procedentes de Indochina, como ya relatamos hace años en otra entrada. Luego pasó a servir de correo para que el cártel de Medellín repertiera la cocaína por Los Ángeles y otras ciudades de Estados Unidos.

El traslado de la aerolínea a Ohio llenó los bolsillos de Wexner, que obtuvo varios préstamos con garantía pública y millones de dólares en exenciones fiscales. Como señala Fitrakis, gran parte de la carga transportada desde Hong Kong a Rickenbacker tenía como destino The Limited, el conglomerado de tiendas de ropa de Wexner. Otra parte era cocaína, trasportada por la aerolínea desde Barranquilla, en Colombia.

Wexner desempeñó un papel clave en la llegada de Southern Air Transport a Ohio, prometiendo que las rutas de carga abastecerían su cadena mundial de suministros. Para entonces, Epstein ya era el testaferro de Wexner y fue quien gestionó la llegada de la aerolínea de la CIA a la base aérea, que acabó convirtiéndose en una pesadilla. La aerolínea se vio sumida en una montaña de deudas. Tres años después de su traslado, el Inspector General de la CIA publicó un informe acusándola de narcotráfico y de colaborar con la “contra” nicaragüense durante la década de los ochenta, el famoso caso Irán-Contra. Ese mismo día la Southern Air Transport se declaró en quiebra.

Es lo que en España se llama “pelotazo”. El expolio afectó a 800 acreedores y el botín ascendió a tres millones de dólares… sin contar los dividendos derivados del tráfico de armas y la venta de cocaína dentro de Estados Unidos.

(1) https://apnews.com/article/lawsuits-sexual-abuse-illinois-dennis-hastert-99160a4428db66e86da8e275e57c8ec7
(2) https://www.newsweek.com/maria-farmer-jeffrey-epstein-donald-trump-interaction-ghislaine-maxwell-2102241
(3) https://ia600204.us.archive.org/4/items/the-israel-lobby-and-u.-s.-foreign-policy_202403/The%20Israel%20Lobby%20and%20U.S.%20Foreign%20Policy.pdf
(4) https://freepress.org/article/spook-air

Torturas y violaciones de los palestinos en los campos de concentración israelíes

La fiscal jefe del ejército israelí, Yifat Tomer-Yerushalmi, ha sido detenida y destituida de su cargo por haber filtrado un vídeo que expone la tortura de los prisioneros palestinos en el campo de concentración de Sde Teiman.

La detención de la fiscal ha desencadenado una campaña de desprestigio orquestada por el gobierno y amplificada por los medios de comunicación, aunque quien se sigue desprestigiando de manera acelerada es el nuevo Estado creado en 1948.

Sde Teiman es una base militar israelí ubicada en el desierto del Neguev, cerca de Gaza. Tras la aprobación por el Parlamento de la Ley de Combatientes Ilegales en diciembre de 2023, se transformó en un campo de concentración y centro de tortura. Los detenidos están encarcelados sin acusación ni abogado. Muchos de ellos fueron capturados en redadas y encarcelados arbitrariamente, simplemente por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.

Son sometidos a diversas formas de tortura “medievales”. El año pasado la organización israelí de derechos humanos B’Tselem publicó un informe en el que afirma que “los palestinos actualmente detenidos en prisiones israelíes son frecuentemente sometidos a violencia arbitraria extrema, agresiones sexuales, humillaciones, prácticas degradantes, inanición deliberada, falta de higiene forzada, privación del sueño, restricción o supresión de sus prácticas religiosas, confiscación de todos sus bienes personales y colectivos, y denegación de atención médica adecuada”.

B’Tselem asegura que, desde el 7 de octubre de 2023, más de una docena de bases militares y prisiones israelíes se han convertido en centros de tortura. Yuli Novak, directora de B’Tselem, describe a Sde Teiman como “la punta del iceberg”, ya que “miles de palestinos están detenidos en condiciones inhumanas y sometidos a abusos constantes. Algunos ni siquiera saben por qué han sido detenidos. Muchos serán liberados sin juicio. Es la definición misma de un campo de tortura: sin importar quién seas ni por qué te detuvieron, una vez allí, serás sometido a sufrimientos y humillaciones severos, deliberados y sistemáticos”.

Como Guantánamo y Abu Ghraib

El año pasado el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Nasser Kanani, comparó las prácticas de tortura en Sde Teiman con las torturas cometidas por los estadounidenses en Guantánamo y Abu Ghraib. Israel también ha torturado al personal sanitario palestino en Sde Teiman, quienes se encuentran detenidos sin motivo alguno. Según Human Rights Watch, médicos, enfermeros y paramédicos han sufrido malos tratos durante su detención, incluyendo humillaciones, palizas, posturas forzadas prolongadas, el uso de esposas y vendas y la denegación de atención médica. También denunciaron actos de tortura, incluyendo violaciones y abusos sexuales por parte de las fuerzas israelíes, así como la denegación de atención médica y las condiciones inhumanas de detención para la población carcelaria en general.

Entre noviembre y diciembre de 2023, personal sanitario palestino fue detenido sin cargos durante periodos que oscilaron entre siete días y cinco meses. Seis de ellos fueron detenidos en sus lugares de trabajo, ya sea durante el asedio de los hospitales por parte de las fuerzas israelíes o durante la evacuación de los mismos por parte del ejército israelí. Ninguno de estos trabajadores sanitarios fue informado del motivo de su detención, ni acusado de delito alguno.

Estos abusos constituyen claras violaciones flagrantes del derecho internacional y alimentan las acusaciones contra Israel ante el Tribunal Penal Internacional. Técnicamente, son criminales buscados.

Las prácticas israelíes violan el artículo 3 del Cuarto Convenio de Ginebra de 1949, que estipula que “las personas que no participan activamente en las hostilidades […] serán tratadas humanamente en toda circunstancia”. Prohíbe expresamente los “tratos crueles y la tortura”, así como los “atentados contra la dignidad personal, en particular los tratos humillantes y degradantes”.

También estipula que los combatientes heridos y los prisioneros “deben ser […] debidamente atendidos”. Israel también viola sistemáticamente el artículo 49 de la misma Convención, que prohíbe los traslados forzosos de personas dentro del territorio ocupado, así como la deportación de civiles del territorio ocupado al territorio de la potencia ocupante, independientemente del motivo.

Detenidos 9 carceleros del campo de concentración

Los crímenes cometidos en el campo de concentración de Sde Teiman fueron ampliamente denunciados mucho antes de que la fiscal del ejército publicara el vídeo. En julio del año pasado la Policía Militar israelí detuvo a nueve soldados de la Fuerza 100 que prestaban servicio como carceleros en Sde Teiman. Les acusaron de violar y torturar sexualmente a los detenidos.

Los soldados fueron detenidos después de que un prisionero palestino fuera llevado al Hospital Soroka en Beersheba con graves lesiones rectales y en la parte superior del cuerpo causadas por sodomía con un objeto contundente. El prisionero fue trasladado a un hospital civil porque no podía caminar. El caso causó un escándalo porque los médicos y enfermeras se sintieron obligados a denunciar la violación.

La detención de los carceleros provocó una fuerte reacción. Algunos intentaron asaltar la prisión para maltratar a los reclusos y atacar a sus compañeros parlamentarios. Los amotinados querían que se les permitiera violar y torturar a los prisioneros.

Unos dos mil colombianos se han alistado como mercenarios en Ucrania

Para compensar las bajas, Ucrania está reclutando a miles de colombianos para combatir en el frente. Aproximadamente unos dos mil colombianos se han alistado como mercenarios en Ucrania. Se trata de reclutas motivados exclusivamente por la paga.

Muchos de ellos carecen de experiencia militar. Unos pocos instructores ucranianos que hablan español se encargan de entrenar a los reclutas latinoamericanos en tácticas de combate.

Algunas compañías están compuestas exclusivamente por sudamericanos. También hay mercenarios chilenos y brasileños entre ellos. El dinero es su motivación. En Ucrania, los soldados en el frente suelen ganar poco menos de 3.000 euros al mes. A diferencia de los soldados ucranianos, los reclutas extranjeros pueden rescindir sus contratos en cualquier momento.

Poco después del inicio de la guerra en febrero de 2022, Zelenski, hizo un llamamiento a los ciudadanos del mundo para que se unieran a su ejército. Desde entonces, se informa que cerca de 8.000 mercenarios de decenas de países se han unido al frente. Fuentes ucranianas no especifican cuántos han muerto ya en combate.

El medio ucraniano Hromadske, citando fuentes militares ucranianas, afirma que aproximadamente el 40 por cien de los mercenarios que han entrado al país provienen de Sudamérica. Muchos de esos reclutas pertenecen a la Legión Internacional, una unidad especial del ejército ucraniano.

Inicialmente, Ucrania solo aceptaba mercenarios con experiencia militar previa. Sin embargo, con el tiempo flexibilizó sus criterios de reclutamiento. La mayoría de los mercenatarios llegan sin ninguna experiencia militar. Los reclutas reciben un mes de entrenamiento y luego son enviados al frente. Es una sentencia de muerte.

Tras casi cuatro años de guerra, el ejército ucraniano se enfrenta a una grave escasez de soldados en primera línea. El programa gubernamental, cuyo objetivo es atraer a jóvenes de tan solo 18 años con importantes incentivos, ha fracasado. Por el contrario, muchos jóvenes ucranianos de entre 18 y 22 años abandonan el país para evitar el reclutamiento.

17 mercenarios sudafricanos quieren regresar a sus casas

17 mercenarios sudafricanos atrapados en los campos de batalla del Donbas se han puesto en contacto con el gobierno para regresar a sus casas. Fueron atraídos con la promesa de empleos bien remunerados antes de ser reclutados para fuerzas de combate.

Los mercenarios, con edades comprendidas entre los 20 y los 39 años, han enviado llamadas de auxilio solicitando asistencia a Pretoria. El gobierno afirma haber comenzado a tomar medidas para esclarecer las circunstancias exactas de su partida y determinar la manera de repatriarlos.

El presidente Cyril Ramaphosa ha ordenado una investigación para determinar el reclutamiento de sus ciudadanos para participar en una guerra en el extranjero, en violación de las leyes nacionales. La Ley de Regulación de la Asistencia Militar Extranjera de 1998 prohíbe a cualquier ciudadano sudafricano unirse a ejércitos extranjeros sin autorización del gobierno. Esta norma tiene como objetivo prevenir la participación ilegal en ejércitos mercenarios.

La investigación buscará determinar la responsabilidad de las organizaciones o intermediarios que pudieran haber prometido contratos de trabajo falsos en el extranjero. El gobierno también intenta determinar si estos jóvenes actuaron solos o fueron reclutados por una red organizada.

No se han revelado públicamente los nombres de las familias de las personas involucradas. El gobierno sudafricano ha declarado que está explorando formas de ayudar a estos mercenarios, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de la ley nacional. Pretoria reconoce que estos soldados se encuentran en una situación precaria, enfrentando riesgos de seguridad y posibles repercusiones legales a su regreso.

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