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Día: 14 de mayo de 2025 (página 1 de 1)

Cuando Mújica apretaba el gatillo en la guerrilla uruguaya

El 31 de julio de 1970, el movimiento guerrillero uruguayo Movimiento de Liberación Nacional (MLN, Tupamaros), entre cuyos dirigentes estaba Pepe Mújica (“comandante Facundo”), secuestró, entre otros, a Dan Mitrione y, a cambio de su liberación, exigió la de 150 presos políticos.

Mitrione era un miembro del FBI que viajaba por Latinoamérica entrenando a los policías en técnicas de tortura. De 1962 a 1967 estuvo en Brasil durante el Golpe de Estado para adiestrar a la polícía en eso que hoy la CIA llama “técnicas reforzadas de interrogatorio”. Para pasar desapercibido viajaba como funcionario de la Usaid.

Los viajes de Mitrione por Latinaomérica fueron a la sombra de los golpes de Estado. En 1965 impartió cursillos en la República Dominicana a los policías del país, durante el desembarco de los marines encargados de perpetuar el derrocamiento del presidente Juan Bosch.

Las técnicas de tortura de Mitrione se generalizaron a partir de entonces, especialmente la “picana”, que consiste en la aplicación de corrientes eléctricas al cuerpo del detenido.

En 1970 llegó a Uruguay, donde el traje de camuflaje de la Usaid no le sirvió de mucho porque los Tupamaros le pudieron localizar. Dos años después, el director de cine Costa Gavras rodó la película “Estado de sitio”, que recrea el secuestros, interrogatorio y ejecución de Mitrione.

Después de su muerte, Nixon enterró al maestro de torturadores con honores militares. El cantante Frank Sinatra y el comediante Jerry Lewis le rindieron un homenaje en Richmond, donde había sido jefe de policía, y pagaron 20.000 dólares a su familia.

No obstante, el verdadero personaje cinematográfico de aquella historia siempre fue Mújica, al que han dedicado tres películas, más una serie de televisión. El 2010 la Organización Sionista de Uruguay le otorgó el Premio Jerusalén. Durante su Presidencia, nombró a Luis Almagro como ministro de Asuntos Exteriores, un peón de la CIA en Latinoamérica al que posteriormente promocionaron a secretario general de la OEA, donde lleva 10 años de servilismo repugnante.

Los mil y un homenajes que le han rendido a Mújica son la recompensa por haber renegado de sí mismo, apoyar al sionismo, criticar a Rusia, a Venezuela, a Nicaragua… Como buen renegado, al salir de la cárcel en 1985 Mújica rindió pleitesía al imperialismo y es lógico que la izquierda domesticada, a su vez, le rinda pleitesía a él y a lo que ha representado desde entonces.

Costa Gavras: Estado de sitio (1972)

Caso Pfizer: los tribunales europeos fallan contra Ursula von der Leyen

La Comisión Europea se equivocó al rechazar la publicación de los mensajes de texto de Ursula von der Leyen con el director de Pfizer, Albert Bourla, durante la negociación de la compra de vacunas, constata el Tribunal General de la Unión Europea.

El New York Times había pedido ver los mensajes secretos intercambiados entre la presidenta de la Comisión Europea y el director de la farmacéutica, antes de la firma del contrato multimillonario de adquisición de las vacunas de Pfizer.

La sentencia va a tener enormes repercusiones en el secretismo y la rendición de cuentas en la Comisión Europea y asesta un duro golpe a la maltrecha reputación de Ursula von der Leyen.

El Tribunal General de la Unión Europea dice que la Comisión había tratado de mantener el secreto de las negociaciones con el pretexto de que los mensajes de texto intercambiados en el contexto de la compra de vacunas no contenían información relevante.

El eje de la cuestión es si los mensajes de texto deben clasificarse como documentos y, por lo tanto, sometidos a la publicidad en nombre de la transparencia. Los organismos denunciantes sostenían que deberían recibir un trato como cualquier otro medio de comunicación oficial cuando se relaciona con la formulación de políticas. La Comisión defendió el secreto.

El caso fue iniciado por el jefe de la oficina de Bruselas del New York Times, que presentó una demanda contra la decisión de la Comisión de no publicar los mensajes de texto en 2022. Durante una audiencia preliminar, la Comisión dijo al Tribunal de Luxemburgo el año pasado que su contenido no era lo suficientemente significativo como para ser clasificados como documentos, por lo que no estaban registrados y disponibles para ser entregados a los periodistas.

Además de este litigio, hay otros casos judiciales pendientes de resolución por otros tribunales europeos.

Denuncian ante los tribunales la venta clandestina de armas británicas a Israel

El colectivo Al Haq de solidaridad con Palestina ha emprendido acciones legales contra el gobierno británico por la exportación de piezas de aviones de combate al ejército israelí, acusando a Reino Unido de incumplir su obligación de prevenir el genocidio.

La querella está dirigida contra el Departamento de Comercio británico, al que acusan de suministrar a Israel piezas esenciales para los F-35 utilizados en los mortíferos ataques israelíes en la Franja de Gaza.

El inicio del examen judicial del caso está previsto para esta mañana.

El gobierno británico aduce que hay una razón válida para no excluir los componentes del F-35 de las licencias de exportación, enfatizando que suspender estas exportaciones tendría un impacto negativo en la seguridad internacional, incluida la OTAN.

En septiembre, el gobierno laborista suspendió 29 licencias de exportación de armas para uso ofensivo en Gaza, dejando otras 200 licencias en vigor. También se concedió una excepción para el equipo relacionado con el programa F-35, citando imperativos de seguridad nacional.

Según The Guardian, un estudio de datos comerciales muestra que las empresas británicas han exportado municiones y otros equipos desde la suspensión de las licencias clave. Desde octubre de 2023 se han realizado catorce entregas de artículos militares desde Reino Unido a Israel, incluidas 13 por aire al aeropuerto Ben Gurion y una sola entrega por mar con 160.000 artículos al puerto de Haifa.

Desde septiembre del año pasado se han exportado 8.630 artículos bajo la categoría “bombas, granadas, torpedos, minas, misiles y municiones de guerra”.

Además de las armas, desde septiembre se han realizado cuatro entregas con 146 artículos, bajo el capítulo aduanero que designa “tanques y otros vehículos blindados de combate motorizados, armados o no, y sus componentes”. La mayoría de las entregas, con un valor total de poco más de 500.000 libras esterlinas, tuvieron lugar después de que se suspendieran las licencias en septiembre, reconoce The Guardian.

El dirigente laborista John McDonnell ha pedido una investigación exhaustiva. Acusa al ministro de Asuntos Exteriores, David Lammy, de haber engañado al Parlamento en septiembre, al decir que la mayoría de los suministros británicos a Israel eran “de naturaleza defensiva”.

El gobierno ha mantenido en secreto sus envíos de armas a Israel. “Debe finalmente aclarar estos acontecimientos extremadamente preocupantes y suspender todas las exportaciones de armas a Israel para que no se utilicen armas de fabricación británica en los aterradores nuevos planes de Netanyahu de anexionarse la Franja de Gaza y llevar a cabo una limpieza étnica del territorio”, declaró McDonnell.

De la carrera espacial a la industria espacial

El acceso al espacio ha sufrido una profunda transformación en los últimos años, a medida que se han desarrollado las fuerzas productivas y la técnica aerospacial. Ha aparecido una nueva industria, con nuevas empresas y nuevos mercados. Se trata de un sector económico emergente, estrechamente ligado a los ejércitos porque la posibilidad de desplegar infraestructura en el espacio es una cuestión estratégica para muchos países y empresas.

La nueva carrera espacial es dual, tanto militar como civil, con un intercambio de tecnologías y recursos entre ambas esferas. Junto a la militarización forzada del espacio se está desarrollando una intensa competencia económica, tanto en la puesta en órbita de los satélites como en su lanzamiento. Se necesitan muchos más satélites y, en consecuencia, más lanzaderas.

Con el cambio de siglo, el espacio se ha convertido en un mercado en el que compiten Estados y empresas. El peso del sector aerospacial en la economía mundial se ha decuplicado. Sectores estratégicos como las telecomunicaciones, la cartografía y las ayudas a la navegación, así como la observación meteorológica y el seguimiento de desastres naturales, dependen de los satélites. Estos últimos desempeñan cada vez más funciones y de forma cada vez más precisa.

Los satélites son cada vez más necesarios. Un número cada vez mayor de Estados buscan adquirir sus propios satélites, mientras que los que ya los tienen continúan poniendo en órbita otros nuevos y mejores. Detrás de esta carrera, Estados y empresas privadas libran una feroz competencia para obtener pedidos de lanzamiento y puesta en órbita de satélites.

Los lanzamientos de satélites han dejado de ser ocasionales. Las empresas tratan de mantener en el espacio constelaciones de satélites, lo que exige, a su vez, lanzamientos a ritmos acelerados y cada vez más baratos porque una de las funciones que cumplen es la conexión a internet. La pretensión es interconectarlo todo y, por lo tanto, que internet alcance a los lugares más remotos del planeta.

El mercado espacial creció de 423.800 millones de dólares en 2019 a 447.000 millones en 2023 y alcanzará el billón en 2030.

Las nuevas potencias espaciales

Los estadounidenses, rusos y europeos son los dominadores tradicionales de la carrera espacial, que los dos primeros se iniciaron en la posguerra. Pero hoy están surgiendo nuevas potencias espaciales, entre las que destaca China, para no depender de los satélites de terceros países.

El programa espacial chino recibió un nuevo impulso en la década de los noventa. El intento de enviar astronautas al espacio, se llamó Shenzhou y en 2003 logró su objetivo. Desde entonces han enviado un total de 17 y el programa Shenzhou ha evolucionado con el tiempo, incluyendo misiones que han realizado caminatas espaciales y han contribuido a la construcción de la estación espacial Tiangong.

Sólo tres naciones han logrado hasta ahora esta hazaña. China también fue la primera en aterrizar una sonda de exploración en el otro lado de la Luna y ha lanzado su propio competidor del GPS americano: el sistema Beidou.

Es el país que más satélites pone en órbita. En 2023 realizó 67 lanzamientos, por delante de cualquier otro. Por ejemplo, en su conjunto los países europeos sólo lanzan 6 satélites y Rusia 19. Gracias a ello, China está alcanzando rápidamente la paridad con Estados Unidos en el mercado de las telecomunicaciones, en particular el 5G.

Detrás de China avanza el programa espacial indio. Con ayuda de la URSS, en 1975 lanzó su primer satélite y luego desarrolló sus propias lanzaderas, que le permiten colocar numerosos satélites de comunicaciones en órbita. Eso le ha permitido crear el equivalente local del GPS.

Pero la India mira más allá, con un primer vuelo tripulado al espacio el año que viene.

‘New Space’ está cambiando las reglas del juego

“New Space” es el nombre que recibe el complejo formado por empresas privadas estadounidenses que diseñan y utilizan sus propias lanzaderas y pueden operar flotas de satélites. La empresa más conocida es SpaceX, creada en 2002 por Elon Musk.

Esta empresa controla toda la cadena de valor: fabrica sus satélites y luego los pone en órbita utilizando sus propias lanzaderas. Actualmente se encuentra desplegando la red de satélites Starlink, siendo la primera del mundo por el número de lanzamientos con 134 el año pasado y 180 previstos para éste.

Para ello SpaceX tiene cohetes parcialmente reutilizables, que reducen los costes, lo que le ha convertido en un socio de la NASA. Los cohetes transportan carga a la estación internacional así como pasajeros. El ejército estadounidense también confía en él, ya que pone en órbita algunos satélites militares.

Por eso tanto Musk como su empresa tienen un importante apoyo público, ya que muchos de los lanzamientos se realizan para el Estado. Al cobrar más a estas instituciones, SpaceX ofrece precios competitivos en el mercado internacional, lo que atrae a algunas empresas, incluidas las europeas, como Hispasat. El satélite Amazonas Nexus, del que ya hemos hablado, lo llevó a cabo SpaceX en 2023.

En el sector de las lanzaderas, SpaceX compite con Virgin Orbit, que se dedica a los lanzamiento aéreos: en lugar de lanzar cohetes desde el suelo, Virgin Orbit utiliza un avión modificado llamado “Cosmic Girl” para llevar su cohete LauncherOne a altitudes más elevadas. Una vez en el aire, el cohete se libera y se enciende para llevar a los satélites a la órbita prevista.

Virgin Orbit se fundó en 2017. Es una filial del holding Virgin, conocido por la línea aérea del mismo nombre, propiedad de Richard Branson.

En 2000 Jeff Bezos creó Blue Origin, que empezó a realizar sus primeros lanzamientos en 2015 con la pretensión de pasear turistas por el espacio.

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