La web más censurada en internet

Día: 8 de mayo de 2025 (página 1 de 1)

Crece el enfrentamiento entre Argelia y los países del Sahel

Mali y Argelia, que comparten una larga frontera de 1.400 kilómetros, afirman que son países hermanos en la lucha contra los colonizadores franceses. Sus poblaciones fronterizas están unidas por fuertes lazos culturales y económicos. Desde los noventa, Argelia ha encabezado varias negociaciones entre el Estado maliense y las rebeliones tuaregs en el norte de Mali. La más reciente desembocó en la firma del Acuerdo de Paz de Argel en 2015. Los grupos yihadistas que operan en Mali desde el cambio de siglo tienen un origen argelino y mantienen, a día de hoy, vínculos con Al Qaeda en el Magreb Islámico, cuya dirección tiene su base en Argelia.

Pero en los últimos dos años, las relaciones entre ambos vecinos se han deteriorado a causa de la aplicación del Acuerdo de 2015.

Mali considera que los argelinos y demás mediadores internacionales (Nigeria, Chad, la Unión Africana y la Unión Europea) les impusieron el contenido del acuerdo, sin dejarles ningún margen real de negociación.

Por su parte, el gobierno de Argel consideró que el Acuerdo había sido debidamente negociado y firmado tanto por el gobierno como por varios grupos político-militares malienses, bajo la supervisión de los mediadores internacionales.

Los argelinos critican a Bamako porque no cumple el Acuerdo, en particular las disposiciones sobre el autogobierno y la integración de las milicias tuaregs en el ejército regular.

Ya en 2019 el gobierno del anterior presidente maliense, Ibrahim Boubacar Keita, quiso revisar el Acuerdo mediante la apertura de nuevas negociaciones, porque consideraba que beneficiaba a los grupos tuaregs más que al Estado central.

Las diferencias se acentuaron con la llegada de los militares al poder en 2021 tras un doble golpe de Estado, y más aún después de noviembre de 2023, cuando el ejército maliense y los rusos recuperaron la ciudad de Kidal, bastión de las milicias tuaregs.

Tras la caída de Kidal, en enero del año pasado Mali se retiró del Acuerdo, poniendo de manifiesto las divergencias de fondo para resolver la guerra. La principal es que el Estado central considera que la solución es interna y no internacional. El gobierno de Bamako pretende liberarse de la influencia de países extranjeros.

Además, a finales de 2023 dio un giro al calificar de “terroristas” a los grupos armados que se oponen al Estado central, ya sean independentistas o yihadistas. Por lo tanto, no tenía sentido seguir manteniendo ningún tipo de negociaciones con ellos.

De ahí se desprende que la solución es militar. No puede haber soluciones políticas, ni tampoco negociaciones, como quieren los argelinos, que diferencian entre los movimientos tuaregs que han firmaron el Acuerdo de 2015 y los grupos yihadistas.

Como consecuencia de su política, Argelia acoge en su territorio a varias personalidades malienses que considera esenciales para la reanudación del diálogo y el establecimiento de una solución política a la guerra. Entre ellos se encuentran Alghabass Ag Intalla, un dirigente tuareg (1), y el imán Mahmud Dicko, un dirigente yihadista (2).

La presencia de estas personalidades políticas en Argelia constituye una fuente de tensiones. El gobierno central considera que se trata de una muestra de hostilidad y de colaboración con el terrorismo. En Bamako son muchos los que acusan públicamente a Argelia de promover la desestabilización de Mali. Dicen que a finales de los noventa Argel se libró del yhadismo al hacer retroceder a los grupos terroristas hacia el norte de Mali y el Sahel. También denuncian que Argelia se aprovecha de los vínculos que mantiene con los yihadistas para ejercer de mediador y mantener su condición de potencia regional. En definitiva, comparan el papel de Argelia con el colonialisimo francés. La concusión es que las negociaciones de paz han fracasado por la interferencia externa del país vecino.

Argelia no ha sabido o no ha podido aprovechar el final de la Operación Barjan en 2022, ni la retirada francesa del Sahel, para desempeñar un papel regional central. El 6 de abril, Malí, Níger y Burkina Faso retiraron a sus embajadores en Argel. Al día siguiente, el gobierno argelino respondió retirando a sus embajadores en Mali y Níger, y posponiendo la entrada en funciones del que debía instalarse en Burkina Faso. Argel y Bamako, además, han cerrado sus respectivos espacios aéreos.

Mali ha buscado amigos en la AES (Níger, Burkina Faso) y Rusia. Por el contrario, al gobierno argelino no le gusta la presencia de tropas rusas cerca de la frontera. Reduce el papel mediador en los asuntos internos de Mali y, además, la reanudación de las hostilidades entre el ejército maliense y los grupos tuaregs puede provocar una afluencia importante de refugiados hacia Argelia.

Argelia se aleja y Marruecos se acerca, lo que multiplica la tensión. En Argel dicen que la influencia de Rabat sobre la junta militar de Mali es creciente y que la cooperación en materia de seguridad entre ambos países se ha intensificado, como lo demuestra la celebración, en febrero en Bamako, de la primera reunión de la comisión militar mixta entre Mali y Marruecos.

Mientras Argelia pierde su influencia en el Sahel, aumenta la de otros, particularmente en algunos sectores económico. Turquía, por ejemplo, se ha convertido en el principal proveedor de drones del ejército maliense.

(1) Alghabass Ag Intalla es un dirigente tuareg que se unió a Ansar Dine, un grupo yihadista que trata de imponer la “sharia” en el norte de Mali. Cuando los tuaregs gobernaron la región de Kidal, impusieron las leyes islámicas y personalmente Alghabass firmó un decreto implementando a los “qadis” (jueces islámicos).

(2) Mahmud Dicko es un imán yihadista maliense de la zona de Tomboctú que presidió el Consejo Islámico de Malí desde 2008 hasta 2019. Está considerado como una de los políticos más influyentes de Mali. Actuó como mediador entre el gobierno central y los grupos yihadistas en el norte del país. Después de apoyar a Ibrahim Boubacar Keita en las elecciones de 2013, se pasó a la oposición en 2017.

Estados Unidos reconoce su derrota y se retira de la Guerra de Yemen

El martes el Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán anunció que había logrado negociar con éxito un acuerdo de alto el fuego entre Washington y Saná que pone fin a las hostilidades entre ambas partes.

“El acuerdo de no agresión mutua entre Estados Unidos y los huthíes busca impulsar las negociaciones sobre el acuerdo nuclear iraní”, informó la cadena CNN (1). La semana pasada el enviado especial de Estados Unidos a Oriente Medio, Steve Witkoff, negoció el alto el fuego.

Los yemeníes ya habían derrotado a la coalición dirigida por Arabia saudí y ahora hacen lo mismo con Estados Unidos.

Pero Trump no quiso reconocer abiertamente su capitulación y contó la historia al revés: quienes se retiraban eran los yemeníes. “Ya no quieren luchar”, dijo. Los dirigentes yemeníes “habían pedido el fin de los bombardeos”, añadió. “Dicen que ya no volarán barcos, y ese era el propósito de lo que hacíamos”, expuso para justificar su repliegue del Mar Rojo.

Para impedir la firma del acuerdo, Israel inició la típica provocación militar, atacando la capital yemení, destruyendo gran parte del aeropuerto internacional de Saná y varias centrales eléctricas alrededor de la ciudad. Sin embargo, fue inútil; pocas horas después, el alto el fuego se hizo oficial.

El gobierno de Tel Aviv ha quedado estupefacto por la capitulación estadounidense, ha mostrado su preocupación por los comentarios de Trump y no comprende el alcance de su declaración, confiesan los medios israelíes (2). El acuerdo garantiza la libertad de navegación en el Mar Rojo pero, aparentemente, no prevé el fin de las operaciones yemeníes contra Israel (y al revés).

Tras el anuncio, el jefe del Consejo Político Supremo de Yemen, Mahdi Al Mashat, confirmó que, a pesar de la agresión israelí, “no renunciaremos al apoyo a Gaza, cueste lo que cueste”.

“La agresión israelí demuestra a nuestro pueblo que su movimiento y lucha son justos, y refuerza su determinación de enfrentarse al enemigo más vil que la humanidad haya conocido. Nuestra respuesta, si Dios quiere, será devastadora, dolorosa y de tal magnitud que el enemigo israelí no podrá resistirla”, añadió Mashat.

También pidió a los colonos israelíes que “permanezcan en refugios o abandonen inmediatamente el país para regresar a sus hogares, ya que su gobierno fallido ya no podrá protegerlos”.

Nadie ha explotado la guerra económica mejor que los yemeníes

Desde enero de 2023 la Casa Blanca ha estado librando una guerra contra Yemen sin la aprobación del Congreso, con la esperanza de poner fin a las operaciones de los huthíes en solidaridad con Palestina.

En los últimos meses, el Pentágono han expresado su preocupación por el costo exorbitante de la guerra y el rápido agotamiento de las municiones de precisión de largo alcance de Washington. La Guerra de Ucrania ha consumido sus existencias.

Nadie ha explotado la guerra económica mejor que los yemeníes. Las fuerzas yemeníes han llevado a cabo varios ataques fulminantes en el Mar Rojo desde el 7 de octubre de 2023, lo que ha provocado una caída del 73 por cien en el tráfico de contenedores y una caída del 87 por cien en el comercio de gas licuado.

Estados Unidos ha respondido con decenas de ataques en las últimas semanas en diferentes regiones de Yemen, especialmente en la capital, Saná. A pesar de los incesantes bombardeos y el despliegue de dos grupos de portaaviones en aguas del Mar Rojo, no han podido disuadir a Ansarollah de llevar a cabo sus ataques en el Mar Rojo y ha perdido aproximadamente dos docenas de drones MQ-9 Reaper avanzados que fueron derribados sobre Yemen.

Por primera vez, el domingo la zona alrededor del aeropuerto Ben-Gurion, cerca de Tel Aviv, fue alcanzada por un misil. La “cúpula de hierro” fracasó al tratar de interceptarlo. El ataque se produjo unas horas antes de que el ejército confirmara oficialmente el llamamiento a filas de decenas de miles de reservistas para ampliar su ofensiva contra los palestinos en la Franja de Gaza.

Inmediatamente después Netanyahu prometió represalias contra los huthíes e Irán.

‘Detesto pagar la fianza de Europa’

En las conversaciones internas que han trascendido sobre la Guerra de Yemen, el vicepresidente J.D.Vance volvía a la carga contra los países europeos de la manera brutal que le caracteriza. Dijo que solo el 3 por cien del comercio estadounidense pasa por el Canal de Suez, en comparación con el 40 por cien del comercio europeo. Por lo tanto, preguntaba: ¿por qué Estados Unidos tiene que llevar a cabo una operación naval en el Mar Rojo?

“Detesto pagar la fianza de Europa”, dice Vance, a lo que Pete Hegseth, el responsable del Pentágono, responde: “Comparto completamente tu aversión por el aprovechamiento europeo. Es patético”, insinuando que Europa se beneficia excesivamente de la protección militar y económica estadounidense.

No se puede ser más claro: a Estados Unidos no le preocupa la protección de los intereses comerciales europeos en el Mar Rojo. El despliegue naval en la zona hay que explicarlo sobre la base de otras consideraciones, que están en Egipto e Irán.

Egipto está muy interesado en que los buques vuelvan a circular por el Canal de Suez porque los ataques yemeníes en el Mar Rojo le cuestan a más de 800 millones de dólares al mes. Por su parte, Estados Unidos está presionando a Egipto para que acepte la recepción de una parte de la población palestina deportada de Gaza.

El papel de Irán es obvio, sobre todo en plenas negociaciones para firma de un nuevo acuerdo nuclear. La presencia naval en el Mar Rojo forma parte de una estrategia más amplia destinada a presionar a Irán con una ofensiva militar inminente.

A pesar del informe anual de evaluación de amenazas, publicado el 25 de marzo por los servicios de inteligencia estadounidenses, concluyendo que Irán no está desarrollando actualmente un arma nuclear, da igual: se sigue utilizando como arma arrojadiza y siguen las negociaciones sobre algo que no existe para que no exista nunca.

En Oriente Medio sólo Israel puede tener armas nucleares.

(1) https://edition.cnn.com/2025/05/06/politics/us-to-stop-strikes-on-houthis-in-yemen
(2) https://www.ynet.co.il/news/article/bjybhhwglg

El contrato sobre las materias primas entre Ucrania y Estados Unidos: ¿quién engaña a quién?

El contrato sobre las materias primas entre Ucrania y Estados Unidos, basado en un fondo de inversiones, recuerda al llamado “fondo de desarrollo” irakí, creado por los imperialistas y firmado por el gobierno títere impuesto en Bagdad inmediatamente después del final de la invasión de 2003.

El “fondo” irakí era idéntico al ucraniano: las materias primas a disposición de un Estado soberano se transferían a un organismo privado y se adjudican a empresarios que realizan proyectos de infraestructura para la reconstrucción del país después de la guerra.

En Irak se adjudicaron enormes sumas del fondo a contratistas fantasmas, sin concurso previo, para proyectos inexistentes o que nunca se acabaron. El Tribunal de Cuentas de Estados Unidos destapó que se habían esfumado unos 18.000 millones de dólares del fondo, lisa y llanamente. Nadie fue castigado por el desfalco. Muchos proyectos que sólo existían en el papel permanecieron en los balances contables del fondo.

En Ucrania, el acuerdo sobre la explotación de los recursos es mucho más descarado aún. Está redactado para defender los intereses de Estados Unidos y reducir su dependencia de China en materia de minerales estratégicos.

Según el Washington Post, el acuerdo sobre tierras raras firmado entre Estados Unidos y Ucrania a finales del pasado mes de abril tenía como objetivo ofrecer a Washington una compensación por sus gastos militares y financieros por el apoyo prestado al ejército ucraniano (*). Ahora parece que eso no va a ser así y que lo que se pagan son gastos futuros para la reconstrucción económica de posguerra.

El principio es simple: los beneficios de la explotación de los minerales estratégicos ucranianos, como el titanio, el litio y el grafito, sirven de compensación. El plan de Trump evoca también cientos de miles de millones de dólares en tierras raras. Sin embargo, según el periódico estadounidense, “Ucrania no produce actualmente tierras raras y probablemente no las producirá en un futuro próximo”.

Unas veces parece que el contrato consagra el saqueo de las riquezas naturales de Ucrania, pero otras la impresión es que a Estados Unidos le venden humo. Quizá por eso no hay dinero por medio sino sólo buenas intenciones.

Los desafíos técnicos y económicos hacen muy improbable la implementación del contrato. Como explicamos en una entrada anterior, todos los mapas geológicos disponibles datan de la era soviética y no se han realizado trabajos de prospección modernos durante más de 35 años. Según el Washington Post, las grandes empresas mineras no quieren invertir en un país en guerra donde la infraestructura está destruida. Ashley Zumwalt-Forbes, antigua funcionaria del Departamento de Energía de Estados Unidos, resume: “Ya tenemos dificultades para recaudar fondos para explorar en Estados Unidos, Canadá o Australia. Imaginen la dificultad en Ucrania”.

El yacimiento de litio más prometedor ya no está en Ucrania, sino en Rusia, lo que hace que cualquier explotación sea ilusoria.

Incluso si se extrajeran las materias primas, su procesamiento seguiría siendo un problema importante, dice el Washington Post. “Requiere una infraestructura pesada que actualmente no existe”. El contrato no prevé ninguna planta de procesamiento.

A pesar de la intoxicación mediática en torno al contrato, el panorama es sombrío. No se podrán explotar recursos estratégicos a corto o medio plazo, no se fortalecerá ninguna cadena de suministro y no parece probable ningún retorno de la inversión.

(*) https://www.washingtonpost.com/climate-environment/2025/05/03/ukraine-minerals-metals-rare-earths

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies