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Día: 6 de marzo de 2025 (página 1 de 1)

Estados Unidos desconecta los sistemas Himars del ejército ucraniano

A Zelensky se le acaba el tiempo. Estados Unidos ha dejado de operar los equipos Himars que funcionaban para el ejército ucraniano. Eso supone desactivar los sistemas de alerta de ataque aéreo de Ucrania, así como la designación de objetivos para los lanzamisiles Himars.

Ucrania tampoco recibe información en tiempo real de los ataques a larga distancia.

La cadena CNN asegura tambien que los sistemas de defensa Patriot de fabricación estadounidense se podrían quedar sin municiones pronto (*).

El arsenal de misiles de los sistemas antiaéreos (AMS) de fabricación estadounidense podría agotarse en cuestión de unas semanas, dice la CNN.

No obstante, lo peor es que ningún país europeo puede suplir el armamento que Estados Unidos ha suministrado a Ucrania durante los tres años de guerra, dice CNN.

Por si eso no fuera suficiente, Estados Unidos ha prohibido al gobierno británico compartir información de Washington con Kiev como parte de la retirada de su apoyo al ejército ucraniano.

La capitulación de Ucrania es cuestión de días. Zelensky no va a tener tiempo de negociar nada.

(*) https://edition.cnn.com/2025/03/05/world/trump-cut-ukrainian-aid-patriot-missiles-intl/index.html

Trump negocia la liberación de los rehenes directamente con Hamas

Trump negocia directamente con Hamas la liberación de los rehenes estadounidenses. Las conversaciones tienen lugar en Qatar y Trump ha amenazado abiertamente a la resistencia palestina con la reanudación de las masacres.

La Casa Blanca ha confirmado las discusiones, que están dirigidas por Adam Boehler, enviado especial de Trump. Su objetivo es asegurar la liberación de rehenes estadounidenses. Aunque no se han dado avances importantes, las partes han dejado la puerta abierta a continuar las reuniones.

Oficialmente, la Casa Blanca dice haber consultado a Israel antes de iniciar las discusiones. Sin embargo, el New York Times asegura que Netanyahu no ha sido informado directamente, sino por otros canales. Una fuente israelí indica que fue el general de reserva Nitzan Alon, que estuvo involucrado en las negociaciones, quien supuestamente advirtió de la existencia de los intercambios.

En respuesta, la oficina de Netanyahu dijo que “Israel ha expresado su opinión sobre las conversaciones directas con Hamás”, sugiriendo la oposición a esta iniciativa. Una fuente citada por Ynet confirma que desde el principio, Israel dudó de la eficacia de la negociación.

Según el Wall Street Journal, el primer contacto entre Washington y Hamas fue hace un mes y se refería a la liberación de los rehenes estadounidenses. Poco después, el 15 de febrero, Sagi Dekel Chen, ciudadano de Estados Unidos, fue liberado por Hamas. En principio, la legislación estadounidense prohíbe las negociaciones con organizaciones terroristas, pero prevé una excepción para la liberación de rehenes estadounidenses.

Los representantes de Hamas han propuesto liberar al resto de ciudadanos estadounidenses como parte de un acuerdo más amplio para poner fin a la guerra en Gaza. Aunque los negociadores estadounidenses acogieron con interés esta propuesta, no se comprometieron formalmente.

Presiones, amenazas y más presiones

Al mismo tiempo, Trump se reunió con varios de los rehenes liberados en la Casa Blanca antes de difundir ayer otra amenaza contra los palestinos: “Es la última advertencia […] Libera a todos los rehenes ahora […] o será un infierno”.

Trump también exigió a los dirigentes de Hamas que abandonen Gaza mientras puedan. En respuesta, Hamas denunció estas amenazas como una prueba más de la participación directa del gobierno de Estados Unidos en la matanza del pueblo palestino.

El domingo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció la decisión de bloquear la entrada de todos los alimentos y suministros en Gaza para presionar a Hamas a extender la primera fase del alto el fuego.

Desde el comienzo del nuevo bloqueo, las organizaciones humanitarias han advertido que pronto se agotarán los suministros de alimentos en Gaza, reavivando así la hambruna.

Hamas no se desvía de su posición

Es normal que haya presiones contra Hamas. Hace unos días Steve Witkoff, enviado especial de Trump para Oriente Medio, canceló un viaje a Qatar porque no claudican en las negociaciones de alto el fuego.

Aunque dirigentes de la Casa Blanca han afirmado que la cancelación del viaje “no tiene nada que ver con el bloqueo de las negociaciones”, los dirigentes israelíes han reconocido que el enviado estadounidense sólo viajaría para firmar un acuerdo. Por el momento, no es así. No hay ningún progreso y Hamas no se ha desviado de su posición.

”Las violaciones del acuerdo en la primera fase resultan en una sombra de duda de que el gobierno de ocupación ha hecho todo lo posible para asegurar que el acuerdo fracase”, dijo Osama Hamdan, un alto dirigente de Hamas, en un comunicado difundido el lunes.

Hamdan describió las presiones ejercidas por Israel para obtener una prórroga del acuerdo como un “grosero intento de evitar el inicio de la segunda fase de las negociaciones”.

Israel “presiona para volver a la casilla uno y frustrar el acuerdo con los requisitos que establece”, añadió el dirigente palestino.

Cumbre del Consejo Europeo para debatir la continuación de la Guerra de Ucrania

Esta mañana el Consejo Europeo ha convocado una cumbre de urgencia para debatir la continuación de la Guerra de Ucrania y el apoyo al ejército de Kiev. A eso lo llaman la “defensa de Europa” y el enemigo es Rusia, como no podía ser de otra forma.

La anterior cumbre de Londres del 2 de marzo demostró que muchos países europeos apoyan la continuación de la guerra y que Ursula von der Leyen y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, secundan los planes militaristas.

Ambos aprovechan su cargo para actuar en nombre propio y en contra de sus respectivas organizaciones, lo cual resulta especialmente insólito.

Como nadie sabe tampoco a quién representan este tipo de cumbres, la agencia de noticias Bloomberg habla de crear una Europa+, que incluiría a estados fuera de Europa, pero dispuestos a enviar tropas para mantener a Ucrania en guerra. Es la “coalición de voluntarios”.

Desde luego que quienes tanto hablan de “Europa” son sólo unos pocos. El húngaro Orban ha pedido que no aprueben ningún acuerdo porque los desacuerdos son insuperables. Por su parte, el eslovaco Robert Fico ha criticado la celebración de una cumbre ya que “no puede tomar decisiones si los dirigentes europeos respetan diferentes puntos de vista”.

Eslovaquia no apoyará a Ucrania financiera ni militarmente para continuar la guerra, ha dicho Fico, que ha amenazado con bloquear la cumbre debido al corte del tránsito de gas por parte de Ucrania a la Unión Europea. Según él, Ucrania ha perjudicado al país al tomar medidas que han llevado a precios más altos del gas. El jefe del gobierno eslovaco critica que los miembros de la Unión Europea estén a favor de la guerra.

Falsificar la contabilidad para financiar el rearme europeo

Atendiendo a la cuantía de los gastos militares, la Unión Europea es una potencia militar mundial. Los presupuestos militares europeos son muy elevados. Sumados, en 2023 los 27 Estados miembros gastaron casi 300.000 millones de dólares. Es el tercer mayor presupuesto militar del mundo después de Estados Unidos (900.000 millones de dólares) y China (algo más de 300.000 millones de dólares). Los tres marchan muy por delante de Rusia, que gasta 126.000 millones de dólares en sus ejércitos.

Los gigantescos gastos militares que consumen los países europeos no sirven para nada y aumentarlos supone aumentar el despilfarro actual. Un ejército necesita un mando militar unificado y una dirección política coherente que Europa no tiene. Hasta ahora los intentos de lograrlo, que datan de los años cincuenta del siglo pasado, siempre han fracasado y nada hace pensar que ahora vayan a tener éxito.

En 1992 el Tratado de Maastricht inició una política común de defensa, reforzada por la Declaración de Saint Malo en 1998 y la creación de la PESD (Política Europea de Seguridad y Defensa) en 1999.

En 2004 el Tratado de Lisboa crea la AED (la Agencia Europea de Defensa) y la PESD se transforma en PCSD (Política Común de Seguridad y Defensa).

En 2017 el discurso de Jean Claude Juncker, durante su presidencia de la Comisión Europea, insistió en la importancia de mejorar la eficacia del gasto en defensa en Europa.

Las iniciativas europeas, como la brújula estratégica, y la Revisión Estratégica de la OTAN de 2021 trataron de delimitar las funciones de la OTAN y de la Unión Europea ante el rearme y la guerra.

Las triquiñuelas contables de Ursula

Ursula von der Layen quiere elevar el gasto militar de la Unión Europea a 800.000 millones de dólares, lo cual es imposible. Ni siquiera puede alcanzar la mitad de esa cifra.

El rearme ha puesto a la Unión Europea ante sus propias contradicciones internas. Como se vio durante la crisis económica de Grecia de 2009, durante décadas Bruselas ha impuesto una montaña de reglas muy estrictas que llaman de “consolidación fiscal”. Su objetivo es aflorar los déficits ocultos de los países miembros para reducirlos.

Ahora todo eso lo quieren tirar por la borda para financiar el rearme con deuda pública y ocultar el déficit. Se trataría de lograr dos cosas a la vez: gastar en armas sin límites de ningún tipo y, a la vez, disimular el despilfarro real y que el déficit no se note demasiado.

Von der Leyen ha propuesto una primera triquiñuela propia de contables poco escrupulosos, que en las oficinas de Bruselas llaman “cláusula general de salvaguardia”. Pero como muy bien sabe la Presidenta de la Comisión Europea, es una solución puramente temporal y ella quiere algo definitivo que les permita gastar en armas sin ningún tipo de cortapisas contables.

Otra triquiñuela es una malversación de fondos apenas disimulada: financiar una parte del gasto militar desviando los fondos Next Generation, aunque el importe es pequeño y se extiende sólo hasta el año que viene.

Tampoco es una solución definitiva, pero serviría para acostumbrar a los europeos al déficit y al despilfarro poco a poco.

La Unión Europea también podría establecer un nuevo programa europeo destinado a la financiación del militarismo y la guerra. Sin embargo, la emisión de deuda de la Unión Europea en el marco de un nuevo programa exige que los Estados miembros aporten más dinero a la hucha de Bruselas para evitar que la deuda europea se degrade.

Es muy complicado y en una campaña electoral cualquier aumento del gasto suena muy mal, sobre todo si está destinado a Bruselas. Además, algunos países indigentes, como España, no están acostumbrados a poner dinero en Europa, sino a llevárselo.

El Bundesbank también quiere falsificar la deuda para impulsar el rearme

En Alemania la “consolidación fiscal” es una norma consagrada en la Constitución para poner freno al endeudamiento público. De ahí pasó luego a la contabilidad europea. La norma limita el déficit presupuestario al 0,35 por cien del Producto Interior Bruto (PIB).

Pues bien, el martes el Bundesbank propuso una reforma de la norma que podría proporcionar al gobierno hasta 220.000 millones de euros en liquidez adicional para la guerra durante la próxima década.

Al igual que otros países de la Unión Europea, Alemania quiere aumentar los gastos militares, sobre todo después de que Estados Unidos haya suspendido la ayuda militar a Ucrania. Para ello el nuevo gobierno tendrá que “relajar las normas fiscales”, un eufemismo que hace referencia al endeudamiento y a la falsificación contable de la misma.

El Bundesbank propone aumentar el margen de maniobra del Estado para endeudarse hasta un máximo del 1,4 por cien del PIB, siempre que la deuda sea inferior al 60 por cien del PIB, con 0,9 puntos porcentuales de la inversión total gastada.

Si la deuda supera el 60 por cien del PIB, la capacidad de endeudamiento se limitaría al 0,9 por cien, que se gastaría íntegramente en inversiones. Si la proporción de deuda es inferior al 60 por cien, la capacidad de deuda aumenta para 2030 en un monto acumulado de 220.000 millones de euros en comparación con las normas actuales.

Si las previsiones de deuda superan el 60 por cien del PIB, la cifra alcanzaría 100.000 millones de euros en 2030.

La deuda bruta de Alemania se sitúa actualmente en torno al 62 por cien del PIB y ahora tiende a bajar. Es un porcentaje relativamente bajo en comparación con las economías más grandes del mundo.

Las cifras del Bundesbank indican que su pronóstico es que la deuda siga cayendo por debajo del 60 por cien, lo cual es un delirio total. En una época de recesión y rearme militar llegarán los grandes déficits, los aumentos de impuestos, las reducciones de salarios, las rebajas de las pensiones, los recortes de plantillas, los aumentos de impuestos… Lo mismo de siempre.

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