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África

Nigeria: 21 muertos en las manifestaciones contra la carestía de la vida

Al menos 21 manifestantes han muerto durante las protestas contra el aumento de los precios en Nigeria, especialmente violentas en las localidades del norte del país.

Inmediatamente después de su toma de posesión, el 29 de mayo, el presidente Bola Ahmed Tinubu canceló el subsidio al combustible, sumiendo a muchos nigerianos en una lucha por la supervivencia mientras la inflación alcanzaba su tasa más alta en tres décadas.

A principios de agosto, el aumento general de los precios rozaba el 34 por cien. Desde hace una semana, los nigerianos organizan manifestaciones para expresar su ira, tras un aumento generalizado del hambre.

El domingo pasado, en un discurso televisado, el presidente Tinubu instó a los nigerianos a “suspender las protestas y crear espacios para el diálogo”. El llamamiento no tuvo una respuesta favorable entre los manifestantes.

“El discurso no respondió a las preocupaciones de los manifestantes, ni siquiera respondió a una de nuestras demandas. El discurso parecía más bien un discurso de campaña”, criticó inmediatamente uno de los dirigentes de las manifestaciones, Deji Adeyenju.

“El presidente no abordó temas relacionados con la manera de combatir el hambre en el país, lo único que dijo es que está dispuesto a dialogar con los manifestantes. Por muy noble que parezca, no es suficiente”, añadió.

La policía nigeriana ha informado de la detención de casi 700 personas en los dos primeros días de protestas, acusadas de robo a mano armada, incendio provocado y destrucción de propiedad.

Al menos 30 de los detenidos fueron acusados de portar banderas de Rusia (*). Varios de ellos eran sastres del estado de Kano, acusados de confeccionar las banderas para los manifestantes, informa el servicio de inteligencia del país africano.

(*) https://www.europapress.es/internacional/noticia-policia-nigeria-detiene-mas-30-manifestantes-portar-banderas-rusia-20240806151515.html

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Oriente Medio

Hamas nombra a Yahya Sinwar al frente de la organización

El dirigente de Hamas en Gaza, Yahya Sinwar, sustituirá a Ismail Haniyeh, asesinado por Israel en Teherán tras asistir a la ceremonia de toma de posesión del nuevo presidente iraní el pasado 31 de julio.

Al elegirlo como dirigente, la resistencia palestina envía un mensaje claro a Israel: la resistencia continúa.

Nacido hace 61 años en el campo de refugiados de Jan Yunis, en el sur de Gaza, Sinwar se unió a Hamas cuando el jeque Ahmed Yassin fundó el grupo en la época en que comenzó la primera Intifada palestina en 1987, un movimiento popular palestino masivo que se extendió hasta la firma de los Acuerdos de Oslo en 1993.

Se le considera uno de los principales puentes entre las Brigadas Al Qassam y la oficina política de la organización. Tomó la iniciativa de fortalecer los lazos de solidaridad entre los distintos componentes de Hamas.

Según los estatutos del movimiento, son los miembros del Consejo Consultivo Central, que incluye alrededor de 50 miembros, incluidos miembros del buró político central, quienes eligen al presidente.

El fallecido Haniyeh fue jefe del buró político del movimiento hasta su asesinato. Se suponía que su segundo, Saleh Al Aruri, asesinado durante una incursión israelí en Beirut en enero, lo reemplazaría automáticamente. El puesto de Al Arouri permanece vacante desde su muerte.

Haniyeh, cuyo apodo era Abu Al Abd, había nacido en 1963 en el campo de refugiados de Chati, uno de los más pobres de Gaza. Comenzó su lucha dentro de la rama estudiantil de la Hermandad Musulmana –una organización islamista sunita fundada en 1928 en Egipto– en la Universidad Islámica de Gaza, donde surgió Hamas. En 1983 se afilió al sindicato de estudiantes de la universidad.

Durante este período, Haniyeh fue encarcelado varias veces y deportado durante seis meses al sur del Líbano.

También se unió a Hamas en el momento de su creación en 1987, durante la primera Intifada.

Se convirtió en un protegido del fundador el jeque Ahmed Yassin hasta convertirse en 2003 en un asesor cercano. Haniyeh ha sido un partidario durante mucho tiempo de la entrada de Hamas en la lucha política, declarando en 1994 que formar un partido político permitiría al movimiento “gestionar los acontecimientos emergentes”. Inicialmente rechazada por los dirigentes de Hamas, esta idea finalmente acabó siendo aprobada.

En 2006 cuando se dio a conocer, convirtiéndose en Primer Ministro de la Autoridad Palestina tras la sorpresiva victoria de su movimiento en las elecciones legislativas. Tras asumir la dirección de un gobierno de unidad, apoyó la creación de un Estado palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza, con Jerusalén como capital, contradiciendo así la posición oficial de la organización que, en aquel momento, no reconocía aquellos límites territoriales.

En 2007, bajo su dirección, Hamas expulsó a la Autoridad Palestina y sus fuerzas de seguridad de la Franja de Gaza, a costa de una virtual guerra civil con Al Fatah, el partido dirigido por el presidente Mahmoud Abbas. La Autoridad Palestina, dominada por Al Fatah, sólo ejerce su poder en Cisjordania, ocupada por Israel desde hace cincuenta años.

En 2017 Haniyeh fue nombrado jefe de la oficina política de Hamas, sucediendo a Jaled Mechaal, exiliado en Qatar. Reelegido jefe de Hamas en 2021, figura en la lista estadounidense de “terroristas mundiales especialmente designados” desde 2018.

Después del ataque de Hamas en suelo israelí el 7 de octubre, en un discurso televisado transmitido por Al Aqsa TV, el canal de Hamas, declaró: “Estamos al borde de una gran victoria”.

Pero aún no está claro hasta qué punto Haniyeh sabía sobre el ataque del 7 de octubre. El plan, aplicado en Gaza por el consejo militar de Hamas y dirigido por Mohammed Deif era tan secreto que algunos dirigentes del movimiento palestino se sorprendieron al ver su escala.

A principios de julio el ejército israelí afirmó haber asesinado a Deif, pero Hamas no ha confirmado esa información.

Haniyeh desempeñó un papel importante en el fortalecimiento de las capacidad de combate de Hamas. Estaba exiliado en Doha desde 2019 y mantenía vínculos con el gobierno de Irán, que nunca han sido tan estrechos como los medios de intoxicación pretenden hacer creer.

También fue un interlocutor clave con los mediadores internacionales durante las negociaciones con Israel.

El 10 de abril tres de sus hijos y cuatro de sus nietos murieron en un ataque israelí. Haniyeh rechazó las acusaciones de Israel que presentaban a sus hijos como “agentes militares de la organización terrorista”. Cuando le preguntaron si sus muertes afectarían las negociaciones para alcanzar un alto el fuego con Israel, dijo que “los intereses del pueblo palestino están por encima de todo”.

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Estrategia

El número de desertores ucranianos alcanza un nuevo récord

El número de deserciones en el ejército ucraniano es alarmante, informa Deutsche Welle basándose en estadísticas de la Fiscalía General de Ucrania (*). En el primer semestre de este año la policía ha incoado casi 29.800 nuevos casos penales relacionados con la deserción de reclutas: 18.600 en virtud del artículo sobre el abandono no autorizado de una unidad militar y 11.200 en virtud del artículo más estricto: la deserción.

La cifra ha superado el récord de todo el año pasado, cuando se dieron 24.100 nuevos casos en los que se abrieron investigaciones, y más del triple que la cifra de 2022, con 9.400 casos.

Incapaces de castigar a tantos desertores, la policía militar está dispuesta a perdonarlos si regresan al servicio, afirman los medios alemanes, precisando, sin embargo que “convencer a los fugitivos para que vuelvan al servicio no es fácil”.

Sin embargo, estos datos están lejos de reflejar la magnitud real del problema. Algunos dicen que el número de casos reales es tres veces mayor que el de casos penales. Otros incluso dicen que son cuatro veces más.

El mal estado moral y psicológico de los soldados ucranianos que exigen la movilización, la sobrecarga emocional y el agotamiento con una larga permanencia en las zonas de combate sin rotación y un nivel insuficiente de asistencia por parte del mando para resolver los problemas familiares y sociales, son las causas de las deserciones.

Las leyes se han vuelto cada vez más estrictas. Han declarado la ley marcial, llegar tarde a una unidad después de ausentarse sin motivo justificado, aunque sea por unas horas, puede ser tipificado como un delito grave punible con entre 5 y 10 años de cárcel.

(*) https://www.dw.com/ru/dezertirstvo-v-vsu-nakazyvat-ili-prosat/a-69833699