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Día: 15 de junio de 2024 (página 1 de 1)

De momento el tratado de pandemias se guarda en la nevera

Las pretensiones del complejo químico-farmacéutico-militar respecto a lo que “deberían” haber sido los resultados de la 77 Asamblea Mundial de la Salud realizada entre los días 27 de mayo al 1 de junio para imponer una dictadura mundial amparada por “Su Ley”, no han dado los resultados esperados a pesar de las amenazas del inquilino de la Casa Blanca plasmadas en el documento “Global Health Security Strategy 2024” de abril de este año, en el cual la amenaza se plasma en una expresión que no deja lugar a dudas: “El gobierno de Estados Unidos tiene asociaciones civiles y militares con organismos encargados de hacer cumplir la ley en todo el mundo” (1).

¿Qué ha pasado? ¿Cuáles han sido los resultados de la modificación del Reglamento Sanitario Internacional (RSI) y de la imposición de un teórico Tratado de Pandemias? Pongamos algunos ejemplos respecto al RSI.

En el artículo 3 se pretendía eliminar “el pleno respeto a la dignidad, los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas” (2), pero esta redacción se mantiene en el texto aprobado (3).

En el artículo 12 se pretendía incorporar lo siguiente: “El Director General, sobre la base de la información recibida, podrá determinar en cualquier momento emitir un Aviso Mundial de Alerta y Respuesta a los Estados Parte” (4). Pero el texto aprobado queda como sigue: “Si el Director General y los Estados Parte están de acuerdo sobre esta determinación, el Director General, solicitará la opinión del comité que se establezca sobre las recomendaciones temporales apropiadas” (5).

El artículo 44 pretendía imponer “la formulación de leyes y otras disposiciones legales y administrativas para la implementación de este Reglamento” (6). Dicha propuesta queda anulada en el documento aprobado (7).

El Anexo 6 pretendía establecer que “en un escenario de vacunación utilizando productos aún en fase de investigación, los certificados deben considerarse aprobados” (8). Pero el texto final queda como sigue: “Las vacunas y demás medidas profilácticas recomendadas en el presente Reglamento serán de calidad adecuada, las vacunas y medidas profilácticas indicadas por la OMS estarán sujetas a su aprobación” (9).

Después de estos breves ejemplos relacionados con algunos artículos que pretendían dotar de impunidad a los fieles servidores de la industria químico farmacéutica incrustados en la OMS, y elevar al estatus de Dictador Universal a su Director General, podemos decir que las prevenciones, modificaciones y matizaciones al Reglamento de 2005 no sirven absolutamente para nada, dado que como pudimos comprobar en el año 2020, sin ninguna de las “potestades” que ahora se pretendían incluir, se sometió a la población mundial a la más terrible ignominia, vejación, desesperación, enfermedad y muerte, es decir, lo que sin ningún tipo de legalidad burocrática se impuso “de facto”. Ahora simplemente pretendían establecerlo “de iure” para dar la sensación que las barbaridades que puedan imponer en el futuro están respaldadas por un gran consenso internacional. Y pienso que es precisamente esta cuestión la que ha quedado en entredicho, que tal como planteaba en febrero de 2023, David Bell, académico principal del Instituto Brownstone, ex funcionario médico y científico de la Organización Mundial de la Salud: “La Organización Mundial de la Salud planea convertirse en una especie de gobierno autocrático global, eliminando la soberanía nacional y reemplazándola con un estado de salud totalitario” (10).

Una pírrica victoria de los gobiernos de los países que quieren mantener algo de soberanía y tomar sus propias decisiones en materia de salud pública, ya que el conglomerado químico-farmacéutico-militar no cejará en sus pretensiones de control mundial y utilizará todos los medios de que dispone, incluido el asesinato de dirigentes políticos soberanistas, como afirma la Dra. Meryl Nass en la entrevista realizada por Global Research el 21 de mayo de este año: “Varios países han dicho que no les gustan estos tratados. Sin embargo, lo mismo dijo el primer ministro de Eslovaquia, que hace unos 10 días, dijo que Eslovaquia no firmaría los tratados tal como están redactados actualmente. Cinco días después, hubo un intento de asesinato contra su vida. E Irán fue uno de los 11 países que escribieron a la ONU en septiembre, no siguiendo este plan. Y el presidente y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán murieron en un accidente de helicóptero hace dos días. Así que recomendaría a los jefes de Estado que, aunque antes les pedí que declararan públicamente qué harían con relación a las propuestas de la OMS, yo les diría que no se arriesguen ahora” (11).

Así pues, el tema de la salud del proletariado debe ponerse continuamente sobre la mesa y con ello exigir conocer los llamados “expertos” de nuestro país que forman parte del engranaje burocrático de la OMS, quién los designa, a que intereses responden, cuáles son sus nombres y sus vinculaciones con la mafia farmacéutica, etc.

En definitiva, que todo lo correspondiente con la salud del proletariado se ponga al mismo nivel, o por encima, de las reivindicaciones crematísticas coyunturales, dotando a los asalariados de los instrumentos para poder llevar a cabo esta faceta de la lucha de clases. Nos va la vida en ello.

(1) https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2024/04/Global-Health-Security-Strategy-2024-1.pdf
(2) https://apps.who.int/gb/wgihr/pdf_files/wgihr1/WGIHR_Compilation-en.pdf
(3) https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA77/A77_ACONF14-sp.pdf
(4) https://apps.who.int/gb/wgihr/pdf_files/wgihr1/WGIHR_Compilation-en.pdf
(5) https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA77/A77_ACONF14-sp.pdf
(6) https://apps.who.int/gb/wgihr/pdf_files/wgihr1/WGIHR_Compilation-en.pdf
(7) https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA77/A77_ACONF14-sp.pdf
(8) https://apps.who.int/gb/wgihr/pdf_files/wgihr1/WGIHR_Compilation-en.pdf
(9) https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA77/A77_ACONF14-sp.pdf
(10) https://brownstone.org/articles/amendments-who-ihr-annotated-guide/
(11) http://www.radio4all.net/files/globalresearchnewshour@gmail.com/GRN%20432%20May%2017.mp3

Las empresas agrarias españolas se trasladan a Marruecos

Las empresas agrarias españolas se trasladan a Marruecos huyendo de las políticas impuestas por la Unión Europea con pretextos seudoecologistas, afirma el Instituto Español de Exportaciones e Inversiones (Icex).

Más de 360 ​​empresas españolas han trasladado su producción a Marruecos. De ellas, alrededor del 10 por cien se dedican directa o indirectamente a la industria agroalimentaria, con varios gigantes de la alimentación como Ebro Foods (Brillante, SOS) y Borges (frutos secos).

Algunas han deslocalizado su producción mientras que otras operan a través de sus filiales o asociándose con empresas marroquíes, y eso se debe a la simplificación de los procedimientos aduaneros. De este modo, el número total de empresas  deslocalizadas podría superar el millar.

Los exportadores de la Unión Europea se beneficiarán en última instancia de la eliminación de los derechos de aduana marroquíes sobre las importaciones del 70 por cien de los productos agrícolas y pesqueros, una medida que permitirá un ahorro estimado de 100 millones de euros en derechos de aduana.

El Icex destaca que España es el mayor socio comercial de su vecino norteafricano, por delante de Francia y China en términos de exportaciones e importaciones. Las exportaciones españolas a Marruecos alcanzaron en 2021 la cifra récord de 9.500 millones de euros.

En 2012 Marruecos y la Unión Europea firmaron un acuerdo sobre medidas recíprocas para liberalizar el comercio de productos agrícolas y pesqueros.

Es un nuevo éxodo rural. Durante el invierno las revueltas agrarias sacudieron Europa. Los agricultores de los países del Viejo Continente se quejan de competencia desleal de países de fuera de la Unión. En occidente se quejan de Marruecos y en oriente de Ucrania, que no están sujetos a las mismas reglas. También protestan contra una burocracia y unos normativas consideradas como laberínticas.

Las políticas agrarias europeas han creado superproducción y las “verdes”, por el contrario, suponen una destrucción de las fuerzas productivas. Han pagado a los agricultores por destruir los campos, quemar los cultivos y cerrar las explotaciones. La alternativa es marcharse de Europa.

El fin del petrodólar marca el comienzo de la crisis financiera de Estados Unidos

En 2005 el Pacto de Quincy, que garantizaba la subsistencia del régimen saudí fue renovado por otros 60 años por el Presidente Bush y el rey Abdullah Ben Abdelaziz Al Saud. Un país vendía su futuro a cambio del petróleo y de Aramco, la mayor empresa del mundo, que lo comercializa.

En 1973 la guerra de los países árabes con Israel cambió la ecuación que hasta entonces había fundamentado la posguerra aún más sólidamente que los acuerdos de Bretton Woods. Los imperialistas dieron un paso más hacia el parasitismo: el petróleo fue sustituido por el petrodólar.

Ha pasado a la historia como “la crisis del petróleo”. Los países árabes productores embargaron las ventas de petróleo a Estados Unidos y a los países cómplices de Israel. Sólo duró sólo cuatro meses, pero la crisis petrolera nunca remitió. Tuvo un efecto devastador en la economía mundial.

La crisis culminó el 20 de enero de 1974 con un discurso amenazador del Presidente Nixon ante el Congreso. El régimen saudí tuvo que dar marcha atrás y levantar el embargo a cambio de la promesa de una solución a la guerra árabe-israelí. Israel debía retirarse de todos los territorios palestinos ocupados en la guerra de 1967.

El compromiso nunca se cumplió porque Israel nunca cumple con sus obligaciones y nadie es capaz de conseguir que lo haga.

El 9 de junio de 1974 a la crisis del petróleo se le añadió un segundo componente estratégico: durante cincuenta años Arabia saudí se comprometió a fijar el precio de su petróleo en dólares y a invertir las ganancias en bonos del Tesoro.

Así nació el petrodólar que condujo a Estados Unidos a subsistir a cambio de llevar su economía al parasitismo. Desde entonces el capital financiero es lo más parecido a un casino, aunque en lugar de apuestas emite deudas de todo tipo: públicas y privadas, internas y externas. El dinero fiduciario y, en particular, el dólar, ha inflado los mercados mundiales. Estados Unidos imprime dólares y países, como Arabia saudí, se quedan con ellos y los ponen en circulación.

El proceso se desarrolla en paralelo al abandono del patrón oro, es decir, al reconocimiento de la quiebra por parte de Estados Unidos. Es la diferencia entre una bicicleta de carretera y una estática: por más que el ciclista mueva los pedales, no trata de ir ninguna parte sino de sudar.

El régimen saudí llenaba el mundo de petróleo y Estados Unidos lo llenaba de dólares. El petróleo servía para impedir que las emisiones desenfrenadas de papeles hundieran el dólar. Una elevada cotización de la divisa estadounidense abarataba las importaciones y, por lo tanto, mantenía el alto nivel de vida, el consumo y el despilfarro económico.

Lo mismo ocurría con el sector público: con los ingresos del petróleo los saudíes compraban bonos del Tesoro de Estados Unidos. Las instituciones públicas podían gastar a manos llenas porque el derroche se pagaba con más papeles y deudas.

Ahora uno de los dos grifos se ha cerrado. El Pacto de Quincy sigue vigente, pero el petrodólar pierde terreno. El acuerdo entre Estados Unidos y Arabia saudí expiró la semana pasada y el muro de silencio ha sido la nota característica. Las noticias de las agencias de prensa se han limitado a consignar que a partir de ahora China pagará en yuanes el petróleo procedente de Arabia saudí.

Además, el comercio internacional prepara otros medios de pago. Por ejemplo, el Banco Central saudí se ha unido al proyecto de moneda digital del Banco de Pagos Internacionales, mBridge, para permitir pagos transfronterizos instantáneos.

También hay otras fuentes de energía, además de petróleo. Por supuesto, hay más países productores, como Rusia, que han limitado la fuerza de los tradicionales, coaligados en la OPEP. Las políticas “verdes” sancionan esta nueva correlación de fuerzas y tratan de reforzarla: lo que a Occidente no le gusta no es exactamente el petróleo sino los países que lo producen.

¿Ha nacido el petroyuan?

En 2022 China y Arabia saudí empezaron a negociar el pago de las compras de petróleo en yuanes. En enero del siguiente año el ministro de Finanzas saudí, Mohammed Al Jadaan, anunció que estaban dispuestos a cobrar en monedas distintas del dólar. “No hay ningún problema en discutir cómo resolveremos nuestros acuerdos comerciales, ya sea en dólares estadounidenses, euros o riales sauditas”, dijo.

En noviembre China y Arabia saudí firmaron un acuerdo de intercambio de monedas nacionales por valor de 7.000 millones de dólares para facilitar la cooperación económica mutua.

Un mes después, el Wall Street Journal informó que el año pasado alrededor del 20 por cien de las transacciones petroleras mundiales se liquidaron en monedas distintas del dólar. Pero el porcentaje se queda muy corto. Es posible que más de la mitad del comercio mundial de petróleo ya no se esté pagando en dólares, lo perjudica tanto al sistema financiero estadounidense como al dólar, que en última instancia podría perder un tercio o la mitad de su valor actual.

Los sistemas de pago digitales

La decisión de Arabia saudí de convertirse en miembro de la plataforma mBridge facilitará la desdolarización del comercio petrolero. Riad se ha sumado a más de 26 miembros observadores, incluido el Banco de la Reserva de Sudáfrica, al que este mes se le dio luz verde como miembro.

Estos acontecimientos se están produciendo en un momento en que la deuda de Estados Unidos supera los 34 billones de dólares, lo que le cuesta al Tesoro la friolera de 660.000 millones de dólares en intereses.

No obstante, lo realmente significativo es que el dólar comienza a abandonar el mercado mundial, y si la demanda de su divisa se sigue reduciendo, los mercados financieros de Estados Unidos, como Wall Street, perderán el magnetismo que los ha mantenido con vida desde 1945. La cuenta atrás ya ha comenzado.

Japón promulga una ley antimonopolio contra Apple y Google

El gobierno japonés ha realizado una serie de cambios en la legislación para proteger la privacidad del usuario, la seguridad de los datos, la innovación y la propiedad intelectual.

El miércoles aprobó una nueva ley para impedir que los gigantes tecnológicos estadounidenses Apple y Google monopolicen las aplicaciones informáticas, informó la agencia de noticias Kyodo News.

La nueva ley prohíbe a los monopolios impedir que empresas de terceros vendan y operen aplicaciones en sus plataformas.

La ley promueve también impide que Apple y Google den prioridad a sus propios servicios en los resultados de búsqueda en Internet.

Cualquier violación de la ley por parte de estas empresas tecnológicas dará lugar a sanciones.

Se espera que la ley entre en vigor a finales del próximo año y las empresas deberán presentar informes de cumplimiento. Las violaciones las reglas se enfrentan a una multa de hasta el 20 por ciento de los ingresos nacionales específicos del servicio infractor, que aumenta al 30 por ciento en caso de reincidencia.

Una empresa ya está celebrando la noticia. Epic Games ha anunciado planes para llevar Fortnite y su plataforma de tienda de juegos a iOS en Japón a finales del año que viene. Actualmente, la empresa también está trabajando para llevar esos servicios de vuelta a iOS en la Unión Europea.

La comisión japonesa de la competencia aseguró que los sistemas operativos de teléfonos inteligentes, las tiendas de aplicaciones, los navegadores y los motores de búsqueda son un mercado oligopólico y aunque también tiene intención de imponer leyes antimonopolio en esos sectores, ello tomará “un tiempo notablemente largo”.

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