A principios de este mes, a punto de entrar en el verano, en el Ártico aún quedaban grandes áreas de hielo grueso de varios años, de 4 a 5 metros de espesor, que han obligado a los rompehielos rusos a desviarse de su trayectoria para evitar la travesía del Ártico. El último rompehielos botado en […]