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Mes: junio 2022 (página 8 de 10)

El endeudamiento de África procede de capitales privados

China no ha endeudado a África, dice una investigación de las Universidades de Columbia y Oxford (*). Los acreedores privados occidentales han sido el principal motor de la acumulación de deuda en el Continente Negro desde 2004. Se trata de fondos de inversión, bancos comerciales, fondos de cobertura e incluso gigantes de las materias primas, como Glencore, que posee más de una cuarta parte de la deuda de Chad.

El estudio, publicado a finales del mes pasado, fue realizado por dos investigadores, Nicolas Lippolis, del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad de Oxford, y Harry Verhoeven, del Centro para el Estudio de la Política Energética Mundial de la Universidad de Columbia.

Los medios de comunicación y los gobernantes occidentales han venido sosteniendo lo contrario durante años: que China utiliza la “trampa de la deuda” para ejercer influencia sobre sus socios africanos, o incluso para obligarles a ceder el control de ciertos activos cuando ya no pueden pagar.

El 27 de mayo, durante una visita a Níger, el canciller alemán, Olaf Scholz, también advirtió sobre la “trampa de la deuda” china en África, llegando a decir que la “generosidad” de Pekín con el continente corre el riesgo de provocar una crisis financiera mundial.

Por el contrario, la investigación universitaria concluye que “aunque China es el mayor acreedor bilateral del continente, la mayor parte de la deuda de los países africanos está en manos de acreedores privados occidentales”.

Las deudas pendientes de los Estados africanos con China ascendían a unos 78.000 millones de dólares a finales de 2019, lo que representa aproximadamente el 8 por cien de la deuda total del continente, que asciende a 954.000 millones de dólares, y el 18 por cien de la deuda externa de África.

Según los investigadores, alrededor de la mitad de la deuda pública africana se emitió a escala nacional, y la otra mitad se debió a actores externos.

De la deuda externa, un tercio se debía a socios bilaterales oficiales, un tercio a instituciones financieras internacionales (FMI, Banco Mundial, BAfD, etc.) y un tercio en forma de eurobonos denominados en una moneda distinta a la del Estado emisor.

Cerca de la mitad de la deuda bilateral se debe a China. El continente africano tiene una deuda externa de unos 427.000 millones de dólares. La deuda africana en manos de China representa casi el 50 por cien de la deuda bilateral pendiente de los países africanos.

Pekín ha prestado unos 150.000 millones de dólares a los países africanos desde 2000, principalmente a través del China Eximbank (60 por cien) y el China Development Bank (25 por cien). Esto indica que ya se han devuelto unos 75.000 millones de dólares. “Se trata de una cantidad considerable, pero no lo suficientemente grande como para considerarla el principal motor de la acumulación de deuda en África desde 2004-2005”, dice el estudio.

Los préstamos chinos están muy concentrados en cinco países africanos: Angola, Etiopía, Kenia, Nigeria y Zambia.

Los investigadores también señalan que las discusiones sobre el alivio de la deuda, o al menos el aplazamiento de los reembolsos de los países más frágiles, están estancadas debido al creciente peso de los acreedores privados, que están esperando que se cancele parte de la deuda pública, para que el margen presupuestario liberado les permita cobrar.

“En contra de las narrativas sobre la trampa de la deuda tendida por China para África, si se materializa en un futuro próximo una oleada de impagos por parte de los Estados africanos, como temen los responsables de las instituciones financieras internacionales desde al menos 2015, será más el resultado de las maniobras y la intransigencia del sector privado que de los chanchullos chinos”, resume el estudio.

(*) https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/00396338.2022.2078054

El Parlamento Europeo rechaza las medidas para luchar contra el cambio climático

Los progres, los verdes y la seudoecología están de luto. El Parlamento Europeo les ha fallado a la primera cita. Esta mañana debía votar ocho textos legislativos del paquete “Fit for 55”, que ha sido rechazado por 340 votos en contra, 265 a favor y 34 abstenciones.

El paquete “Fit for 55” forma parte de las delirantes medidas para luchar contra el cambio climático reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.

Ahora el texto debería ser revisado por la comisión parlamentariapara someter a votación una nueva versión del paquete, es decir, nuevas negociaciones y cambalaches entre los grupos parlamentario.

El paquete “Fit for 55” fue propuesto en julio del año pasado por la Comisión Europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE en un 55 por cien de aquí a 2030, en comparación con 1990.

El texto que acaba de ser rechazado fue el resultado de un compromiso entre el PPE (la reacción europea, mayoritaria en el Parlamento) y Renovación (centristas y liberales). En particular, preveía una reducción del 63 por cien de las emisiones de los sectores sujetos al mercado europeo del carbono para 2030, en comparación con 2005.

El mercado del carbono es un laberinto de intereses cruzados que tienen que ver más con la economía que con la ecología. En pocas palabras, Europa quiere imponer un arancel a las importaciones acusadas de ser “contaminantes” que se justifica con rocambolescas explicaciones que, en última instancia, lo que pretenden es proteger la industria europea de la competencia exterior, especialmente de la de los países emergentes.

En definitiva, los “expertos” climáticos le han dado la vuelta al asunto y quieren decir que quien “contamina” son esos países emergentes. La mira está puesta en sectores de altas emisiones (cemento, acero, fertilizantes, electricidad y aluminio, en particular) que, a su vez, ya tienen importntes aranceles protectores. Si se imponen más aranceles por razones “verdes” esos sectores quedarían doblemente protegidos de la competencia exterior. Pero si no se imponen, sería un estímulo a la “contaminación ambiental”.

El capitalismo va hacia una etapa de inflación y recesión

Cuando la inflación comenzó a dispararse, ya antes de la Guerra de Ucrania, los “expertos” acompañaron a los ministros del ramo para tranquilizarnos: era transitoria.

Ahora Janet Yellen, la anterior responsable de la Reserva Federal y actual Secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, entona el mea culpa por haber engañado a su público, o mejor dicho, por haberse equivocado.

Tanto la Reserva Federal como la Secretaría del Tesoro tienen miles de “expertos” que cobran un dineral por analizar cada uno de los aspectos de la economía de Estados Unidos, y no son capaces de acertar… No hay quien se lo crea.

En Estados Unidos la inflación ha alcanzado ya un máximo en 40 años y Yellen dice ahora a los senadores que es un nivel “inaceptable”. Por lo tanto, hay que lograr la cuadratura del círculo: cambiar la política fiscal sin dañar la economía.

“Actualmente nos enfrentamos a retos macroeconómicos, entre los que se incluyen niveles inaceptables de inflación, turbulencias relacionadas con las interrupciones de las cadenas de suministro inducidas por la pandemia y el impacto de las interrupciones de suministro en los mercados del petróleo y de los alimentos resultantes de la guerra rusa en Ucrania”, dice Yellen.

Pandemia, Guerra de Ucrania… Rectificar es de sabios. Lo primero, la pandemia, no tiene remedio; lo segundo sí: en lugar de enviar armas a Ucrania podían iniciar negociaciones con Rusia, eliminar las sanciones económicas y bajar los precios del petróleo comprando a los rusos.

Con ello no es que la inflación vaya a desaparecer, pero podría bajar.

Pero no es eso lo que quieren en Washington. “Para mitigar las presiones inflacionistas sin socavar la fortaleza del mercado laboral, es necesario adoptar una postura fiscal adecuada que complemente las medidas de política monetaria de la Reserva Federal”, propone Yellen.

¿Qué es una “postura fiscal adecuada”? Es lo de siempre: recortes presupuestarios, aumento de los tipos de interés y, en definitiva, entrar en la recesión económica.

Blanco y en botella: el capitalismo va de cabeza hacia una etapa de inflación y recesión.

Rusia mata poco

En las guerras cinematográficas se mata más. O en las llevadas a cabo por un resentido como Rambo. Claro que aquí, en el celuloide, las guerras son de mentira. No como en Ucrania donde son de verdad. Pero pocos, son pocas las víctimas.

Rusia mata poco. Si tuviera un mínimo decoro pondría los muertos como en la Segunda Guerra Mundial, o Gran Guerra Patria, como la llamaban los soviéticos. Ahora, que es gran potencia militar, ayuda a otros países, y apenas pone muertos y, lo más grave, tampoco sabe matar, y menos matar mucho.

En Ucrania, lo menos que se exige de un país invasor y agresivo, es que sepa cumplir con su papel y mate mucho, a poder ser niños y civiles. Y no lo hace contraviniendo la norma que exige abusar, arrasar y matar.

Los partes de guerra occidentales hablan de ofensivas y ataques rusos con balances irrisorios: un muerto y tres heridos. ¿Quién va creer que esto es una guerra sería? Hacen falta bombardeos a hospitales, escuelas, fábricas, indiscriminados y despiadados, que impactan más y sobrecoge los espíritus.

Pero apenas hacen eso, no matan bastante. Es por eso que, forzados y con dolor, muchos muertos nuestros los causamos nosotros mismos acusando a los rusos de ser los autores. No queremos frivolizar, pero, la guerra, señores, es algo serio.

Ucrania crea una unidad militar LGTB

Una nueva unidad LGBT se ha unido a las fuerzas armadas ucranianas, según la agencia Reuters (1). Los miembros de la misma serán reconocidos por un distintivo especial: un unicornio porque es como una criatura fantástica “inexistente”. El parche se coserá en las mangas del uniforme regular del ejército ucraniano, justo debajo de la bandera azul y amarilla.

Alexander Zhugan y Antonina Romanova, miembros de la comunidad LGBT, explican que un emblema tan inequívocamente simbólico es necesario porque mucha gente cree que “no hay homosexuales en el ejército”.

Ninguna de las dos estaba entrenada en el uso de armas pero, tras pasar un par de días escondidas en su baño al comienzo de la guerra, decidieron que tenían que hacer algo más. “Sólo recuerdo que en un momento dado se hizo evidente que sólo teníamos tres opciones: escondernos en un refugio antibombas, huir y escapar, o unirnos a la Defensa Territorial [voluntarios]. Elegimos la tercera opción”, dijo Romanova.

El antiguo paracaidista de las fuerzas armadas ucranianas Ivan Kosenko dijo que los voluntarios europeos les habían aportado libros que promovían las relaciones sexuales no convencionales. Su intención era convencer a los militares de que los homosexuales en el ejército son la norma (2).

La OTAN ha sido pionera a escala mundial en el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo. Ya en julio de 2002 concedió los mismos beneficios a todos los militares casados, en un momento en que el matrimonio entre personas del mismo sexo sólo era reconocido por un país del mundo: Holanda.

En el ejército ucraniano convivirán, pues, los nazis con los miembros de la comunidad LGTB a los que antes apaleaban en las calles. Es otro lavado de cara, ya que hace unos días las unidades fascistas se desprendieron de su simbología característica para no hacerle el juego a la “propaganda prorrusa”.

(1) https://www.reuters.com/world/europe/ukraines-unicorn-lgbtq-soldiers-head-war-2022-05-31/
(2) https://riafan.ru/23462656-bivshii_soldat_vsu_zayavil_chto_volonteri_iz_evropi_privozili_voennim_ukraini_knigi_pro_geev

Un paso más allá de la doctrina Spykman

Uno de los padres de la geopolítica norteamericana, Nicholas J. Spykman, haciendo alusión al final de la Segunda Guerra Mundial y avanzando la formación de una organización capaz de aglutinar a Estados Unidos y Europa, comentaba: “Es de esperar que la zona de poder de Europa se organice en forma de Sociedad Regional de Naciones, contando con Estados Unidos como miembro extrarregional. El hecho constituye desde el punto de vista de Norteamérica una ventaja y no un inconveniente. Una sociedad de tal carácter nos brinda el único método eficaz de intervenir permanentemente en los negocios políticos de Europa. Hay que mantener nuestra fuerza de forma que se pueda echar mano de ella para conservar este poder”.

En relación con los intereses de Estados Unidos y con su potencial, Spykman afirmaba: “El centro de poder del Hemisferio Occidental podría ser superado por un potencial de poder combinado de Eurasia, el mundo del cual posee dos veces y media el área y diez veces la población de las Américas. Aunque, en la actualidad… el principal objetivo político, tanto en la paz como en la guerra, tiene que ser, por lo tanto, impedir esta unificación” (1).

Es decir, quien tiene el poder mundial no es quien controla directamente el “corazón del mundo”, es quien tiene la capacidad de tenerlo rodeado, como hizo Estados Unidos junto con sus socios menores europeos durante la Guerra Fría y está haciendo actualmente en Europa con el cercamiento de Rusia por medio de la OTAN, y en cuanto al área del Pacífico, para rodear a China, utilizó la Organización del Tratado del Sudeste Asiático SEATO (Southeast Asia Treaty Organization) hasta el año 1977, y actualmente se está llevando a cabo según el documento del Departamento de Defensa norteamericano “Indo-Pacific Strategy Report. Preparedness, Partnerships, and Promoting a Networked Region”.

La doctrina Obama

En mayo de 2016 a solo ocho meses de salir de la Casa Blanca, Obama alcanzó un triste récord omitido por la prensa canallesca y el progresismo occidental: llevó en guerra más tiempo que cualquier otro presidente estadounidense.

El estercolero sueco le regaló el Premio Nobel de la Paz en 2009, con la paradoja que ha pasado a la historia como un presidente que ha mantenido a su país en guerra más tiempo que Franklin D. Roosevelt, Lyndon B. Johnson, Richard M. Nixon o Bush.

Obama autorizó bombardeos masivos contra Afganistán, Irak, Siria, Libia, Pakistán, Somalia y Yemen, lo que eleva el total a siete países en los que su administración emprendió acciones militares de forma unilateral. Y en ocasiones utilizando gobiernos títeres a su servicio como el de Georgia. Miles de asessinatos entre la población civil los cuales han sido olvidados por los apologistas de la “pax americana”.

Funcionarios del Pentágono se refirieron a esta situación como “la nueva normalidad”. “En mi carácter de coordinador de Medio Oriente, en realidad sentí que el ritmo era de tiempo de guerra”, subrayó Philip H. Gordon, que trabajó en la Casa Blanca de 2013 a 2015 (2).

A ser sinceros, esta obsesión criminal ya estaba prevista cuando asumió la presidencia de Estados Unidos. Así lo constató en el discurso de 28 de mayo de 2014, en el acto de graduación en la Escuela Militar de West Point (3), en la que ya aparece lo que podríamos denominar el inicio de la guerra contra Rusia, mediante Ucrania. Pero vayamos al principio del discurso: “Estados Unidos es y sigue siendo la única nación indispensable. Esto ha sido así durante el siglo pasado y lo será también durante el próximo”.

Según el citado criminal, nadie más en el mundo es indispensable, con lo cual no hay inconveniente en destruir lo que sea y donde sea, criterio que encaja perfectamente con otra de las afirmaciones de su discurso: “Primero, permítanme repetir un principio que planteé al comienzo de mi presidencia: Estados Unidos usará la fuerza militar, unilateralmente si es necesario, cuando nuestros intereses fundamentales lo exijan… La opinión internacional importa, pero Estados Unidos nunca debe pedir permiso para proteger a nuestro pueblo, nuestra patria, o nuestra forma de vida.

Y respecto a Ucrania, dejó meridianamente claro que su política sería igual (o peor) que la desencadenada durante la llamada guerra fría, con lo cual podemos entrever, y en función de los últimos acontecimientos, afirmar, que la guerra de Estados Unidos contra Rusia en territorio de Ucrania se inició durante el mandato de Obama en el año 2014. Lo que ha acontecido posteriormente se puede resumir en el popular dicho de que “quién siembra vientos, recoge tempestades”.

“En Ucrania, las acciones recientes de Rusia recordaron los días en que los tanques soviéticos invadieron Europa del Este. Nuestra capacidad para dar forma a la opinión mundial ayudó a aislar a Rusia de inmediato. Debido al liderazgo estadounidense, el mundo condenó inmediatamente las acciones rusas; Europa y el G7 se unieron a nosotros para imponer sanciones; la OTAN reforzó nuestro compromiso con los aliados de Europa del Este; el FMI está ayudando a estabilizar la economía de Ucrania”.

“El punto es que este es el liderazgo estadounidense. Esta es la fuerza estadounidense. En cada caso, construimos coaliciones para responder a un desafío específico. Ahora debemos hacer más para fortalecer las instituciones que pueden anticipar y evitar que los problemas se propaguen. Por ejemplo, la OTAN es la alianza más fuerte que el mundo haya conocido jamás. Pero ahora estamos trabajando con los aliados de la OTAN para cumplir nuevas misiones, tanto dentro de Europa, donde se debe tranquilizar a nuestros aliados orientales, como más allá de las fronteras de Europa”.

Este recordatorio, sirva para no caer en una falsa sorpresa cuando Suecia y Finlandia deciden solicitar su ingreso en la OTAN, ya que no es a causa del conflicto en Ucrania, sino una decisión ya tomada hace unos años entre estos países y Estados Unidos con el objetivo de apretar el cerco militar amenazante a Rusia y Bielorusia.

Y tampoco para caer en una sorpresa ante la última ofensiva político-militar con el objetivo de crear otro cerco ofensivo contra China.

El 17 de noviembre de 2011, en un discurso ante el parlamento australiano, el presidente Barack Obama ya anunció el “giro a Asia” de Estados Unidos: “Como Presidente, tomé una decisión deliberada y estratégica: como nación del Pacífico, Estados Unidos desempeñará un papel más importante y a largo plazo en la configuración de esta región y su futuro… he ordenado a mi equipo de seguridad nacional que haga de nuestra presencia y misión en Asia Pacífico una prioridad máxima. Como resultado, las reducciones en el gasto de defensa de Estados Unidos no se realizarán a expensas de Asia Pacífico… Mi guía es clara, Estados Unidos es una potencia del Pacífico y estamos aquí para quedarnos” (4).

Suma y sigue

El profesor de Five Colleges of Peace and World Security Studies y miembro de la junta directiva de la Asociación de Control de Armas, Michael T. Klare, en un detallado análisis del mes de enero de 2022 sobre la política militar agresiva de Estados Unidos respecto a China “Washington Tightens the Noose around China” (Washington aprieta la soga alrededor de China) realiza el siguiente paralelismo:

“Por un momento, imaginen un mundo militar al revés. En lugar de nuestros destructores con misiles guiados y otros barcos que llevan a cabo regularmente ‘operaciones de libertad de navegación’ cerca de las islas reclamadas por China en el Mar de China Meridional y tales destructores pasan con no menos regularidad por el Estrecho de Taiwán entre esa isla en disputa y la República Popular China, consideren cómo reaccionaría cualquier administración (norteamericana) si los buques de guerra chinos patrullaran cada vez más provocativamente frente a la costa de California. Ustedes saben que el Washington oficial literalmente se volvería loco y nos encontraríamos al borde de la guerra casi instantáneamente. O, de manera similar, imagine que Rusia hubiera movido armas nucleares cerca de la frontera sur de México, estuviera vendiendo armamento avanzado y ofreciendo otra ayuda militar a México, y actuando como lo hemos estado haciendo en relación con Ucrania. Washington se levantaría en armas.

“La palabra ‘cerco’ no aparece en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) de 2022, promulgada por el presidente Joe Biden el 27 de diciembre, ni en otras declaraciones recientes de la administración sobre sus políticas exterior y militar. Tampoco aparece ese término clásico de la era de la Guerra Fría ‘contención’. Aún así, los principales líderes de Estados Unidos han llegado a un consenso sobre una estrategia para rodear y contener a la última gran potencia, China, con alianzas militares hostiles, frustrando así su ascenso a un estatus de superpotencia” (5).

La Ley de Defensa de 2022 NDAA (6), aprobada con el apoyo aplastante de demócratas y republicanos, fija un gasto de 768.000 millones de dólares. También incorpora una serie de partidas concretas e iniciativas políticas destinadas a cercar y subyugar a China. Entre estas figura una cantidad extra de 7.100 millones de dólares para la Iniciativa de Disuasión del Pacífico, o PDI (7), un programa iniciado con vistas a potenciar las fuerzas estadounidenses y aliadas en el Pacífico. El gasto propuesto para la PDI se incrementó un 132 % para 2022, pasando de los 2.200 millones de dólares de 2021 a 5.100 millones este año.

El presidente Biden ha hecho suya la estrategia de cerco a China. Los preparativos de cara a una posible guerra con China constituyen ahora una prioridad del Pentágono, así como el aislamiento diplomático de Pekín. De acuerdo con esta perspectiva, el presupuesto del departamento de Defensa para 2022 señala que “China constituye el principal desafío a largo plaza para Estados Unidos”.

Dicha ley incluye una medida centrada en tejer “alianzas y colaboraciones de defensa en la región indopacífica” que proporcione un programa conceptual de cara a esta estrategia de cerco.

El aumento de la asignación de este año 2022 al Pentágono, en otros 24.000 millones de dólares, particularmente para contener (o combatir) mejor a China. La mayor parte de esos dólares se destinarán a la construcción de misiles hipersónicos y otras armas avanzadas que apuntarán contra China, a la realización de más maniobras militares y al refuerzo militar de los aliados de Estados Unidos en la región.

De hecho, la idea de rodear a China mediante una cadena de potencias hostiles ya tiene su historia de la mano de la que fue secretaria de seguridad nacional Condoleezza Rice quien elaboró un sistema de alianzas antichinas en Asia, que desde entonces ha sido llevado a cabo por los siguientes presidentes.

El documento que recoge esos planes fue escrito por el almirante Phil Davidson, al mando del Indopacom (Mando del Indo-Pacífico), y tiene por nombre “Recuperando la Ventaja. Una propuesta para el período 2020 – 2026” (8).

Y el documento del Departamento de Defensa de Estados Unidos de 2019, que contiene un esquema detallado del cerco a China mediante una red amenazante de bases y tropas militares estadounidenses y países aliados. El propósito es cercar a China y paralizar su economía (9).

Conclusión: volvamos a Spykman

“El centro de poder del Hemisferio Occidental podría ser superado por un potencial de poder combinado de Eurasia, el mundo del cual posee dos veces y media el área y diez veces la población de las Américas. Aunque, en la actualidad… el principal objetivo político, tanto en la paz como en la guerra, tiene que ser, por lo tanto, impedir esta unificación”.

Tal vez desde esta perspectiva rapaz, imperialista y agresiva de Estados Unidos a lo largo de la historia en su perspectiva de dominar el mundo, podemos analizar los intentos agresivos hacia Rusia desde tierras de Ucrania como parte del cerco occidental, la extensión de la OTAN a Suecia y Finlandia para el control del Mar Báltico y la amenaza militar a Rusia en el flanco noroccidental, junto a la política estratégica Indo-Pacífica amenazante para China.

Paralelamente las políticas de sanciones hacia ambos paises al objeto de distorsionar sus economías y en un intento desesperado de impedir a base de acciones militares el estrechamiento de las relaciones entre Asia y Eurasia. El instinto criminal euro-norteamericano cada vez queda más al descubierto, ya no puede disfrazarse de democracia, libertad, derechos humanos, etc., sólo le queda el recurso que siempre ha utilizado en los intentos de dominación: la fuerza.

(1) Nicholas John Spykman. America’s Strategy in World Politics: The United States and the Balance of Power, New York, Harcourt, Brace and Company. 1942, edición en español: Estados Unidos frente al mundo. Fondo de Cultura Económica. 1944
(2) https://www.nytimes.com/es/2016/05/18/espanol/el-inesperado-legado-de-obama-ocho-anos-de-guerra.html
(3) https://obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2014/05/28/remarks-president-united-states-military-academy-commencement-ceremony
(4) https://obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2011/11/17/remarks-president-obama-australian-parliament
(5) Michael Klare, Welcome to the New Cold War in Asia, 13 de enero de 2022 (https://tomdispatch.com/none-dare-call-it-encirclement/)
(6) National Defense Authorization Act for Fiscal Year 2022 (https://www.congress.gov/bill/117th-congress/senate-bill/1605/text
(7) https://thepoliticalroom.com/iniciativa-de-disuasion-del-pacifico-ee-uu-se-prepara-contra-china/
(8) https://int.nyt.com/data/documenthelper/6864-national-defense-strategy-summ/8851517f5e10106bc3b1/optimized/full.pdf
(9) Indo-Pacific Strategy Report. Preparedness, Partnerships, and Promoting a Networked Region. 1 de junio de 2019 https://media.defense.gov/2019/Jul/01/2002152311/-1/-1/1/DEPARTMENT-OF-DEFENSE-INDO-PACIFIC-STRATEGY-REPORT-2019.PDF

Los sutiles apoyos a la OTAN: desde Podemos y ERC hasta el PCE

Así como los medios de comunicación corporativos de todo pelaje reproducen las versiones de las agencias de inteligencia, con elaboradas tareas de desinformación que pueden llegar al absurdo, es en cambio en la llamada «izquierda parlamentaria» donde se configura el peligro más grande de hacer de la península ibérica el teatro de operaciones más cómodo para el imperialismo. Leer más

¡Rusia es culpable!

Desde este alarido ululado por el nazi-falangista y cuñadísimo del general Franco, Ramón Serrano Suñer, hasta hoy, Rusia, o la URSS, siempre ha sido culpable ya sea por eslavista o por socialista. Si lo primero, dizque una raza inferior; si lo segundo, vade retro. Incluso la Iglesia se llama “ortodoxa” para diferenciarse de la verdadera, la nuestra.

Hoy el eslavismo se «perdona» si lo consuetudinario y el ecosistema está “occidentalizado”, como ocurre, por ejemplo, en el oeste de Ucrania, país eslavo, que viene a ser “lo moderno”. Lo contrario del este, el Donbass, la parte industrial y más desarrollada del país, que, aún también occidentalizada, es demasiado rusófona, demasiado eslavista, poco moderna. Son culpables.

Adoctrinados bajo el franquismo, siempre supimos que Rusia era culpable, pero no ya tanto por su eslavismo -ni sabíamos qué de era eso y menos que Dostoyevski era paneslavista- como estigma, sino por algo infinitamente peor: el socialismo y/o el comunismo. Pecado imperdonable.

Incluso la II República española no reconoció a la Unión Soviética hasta la guerra civil en que recibió ayuda de ella y nadie más que ella, además de las Brigadas Internacionales. Todavía nos dan arcadas la lectura de un editorial del diario El País comparando inicuamente la ayuda soviética a la República contra la sublevación militar nazifascista, con las ayudas de los países miembros de la OTAN a Ucrania, cuyo ejército está infestado de nazis.

Sucede que Rusia es culpable. Cuando la Revolución de octubre de 1917 en Rusia, una coalición de 17 países europeos la atacaron para asfixiarla. Inmediatamente después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, con la victoria aliada sobre los nazis, donde el papel de la Rusia soviética fue decisivo, se diseñó la “guerra fría” contra la URSS, creándose la OTAN en 1949.

Caído el muro de Berlín, toda la política exterior estadounidense se ha dirigido contra la antigua Unión Soviética y el mundo bipolar. En la actualidad se instruyen “revoluciones de colores” estratégicamente antirrusas. Y, lo último, se desata y provoca una guerra en Ucrania para tener a Rusia mås cerca de tiro. Serrano Súñer, Hitler, Churchill, Biden, todos de acuerdo: “Rusia es culpable”.

El Partido Comunista de Suecia se opone al ingreso de su país en la OTAN

El Partido Comunista de Suecia (SKP) condena la decisión del Partido Socialdemócrata, que actualmente encabeza el gobierno, de apoyar la adhesión del país a la OTAN. En un comentario publicado en el periódico oficial del SKP, “Riktpunkt”, señalan que al aceptar la adhesión de Suecia a la alianza imperialista del Atlántico Norte, los socialdemócratas violan de hecho las decisiones de su propio Congreso.

En mayo la primera ministra sueca, Magdalena Andersson, anunció que Estocolmo buscaría un amplio apoyo para la candidatura a la OTAN, después de que su partido abandonara su antigua oposición a la adhesión.

El SKP recuerda que en noviembre del año pasado el Congreso del Partido Socialdemócrata aprobó el siguiente acuerdo:

“El no alineamiento militar es uno de los fundamentos de la política de seguridad sueca y, junto con el aumento de nuestras capacidades militares y la profundización de la cooperación internacional, contribuye a la seguridad y la estabilidad en nuestra región. Nos da la libertad de actuar de la mejor manera que sirva a la distensión, al desarrollo pacífico y garantice nuestra independencia en política exterior. Por lo tanto, Suecia no debería ingresar en la OTAN”.

El Partido Comunista señala que este cambio de política de los socialdemócratas está relacionado con las aspiraciones del capital sueco de asegurar su esfera de intereses y defender sus inversiones en el extranjero. “Es inevitable que las contradicciones en el conjunto del sistema capitalista-imperialista se intensifiquen y que el capital de cada país busque las inversiones más rentables y las mejores condiciones para su crecimiento”, señala el SKP.

“Por supuesto, la situación de la política de seguridad ha cambiado. Las inversiones suecas en el extranjero están ahora más amenazadas que hace 10 años porque las contradicciones se han acentuado. Por ello, los políticos suecos están actuando para defender sus propias inversiones y no pueden hacerlo solos. Así que es muy sencillo: cuando el capital ordena, las decisiones del Congreso no significan nada”.

—http://www.idcommunism.com/2022/05/blog-post_16.html

El ejército ruso no avanza despacio en los campos de batalla del Donbas

Las tropas rusas asaltan Severodonetsk, avanzan hacia Gorske e Izum y rodean el bastión de Avdeievka. Pero seamos sinceros: en junio de 2022, a muchos rusos les gustaría escuchar palabras ligeramente diferentes.

Las tropas rusas están asaltando Odesa, avanzando hacia Zhytomyr y en dirección a Kryvyi Rih, y evitando la fortaleza de Kiev. Se trata de nombres de localidades que suenan agradables al oído, no de “algunos pueblos” que la mayoría de los rusos ni siquiera conocían antes del inicio de la Operación Especial. No fue la captura de Kamyshevah -aunque importante- y la liberación de Dnepropetrovsk, nada importante, pero aun así, eso lo esperaban muchos y de inmediato.

Y ahora los que se sienten decepcionados por sus propias fantasías empiezan a decir que las tropas rusas se mueven con demasiada lentitud, con todas las conclusiones que se derivan. Por ejemplo, que el conflicto podría terminar en otro Khasavyurt, o que el ejército ruso es extremadamente indeciso y no está dispuesto a llegar a la victoria final. Por supuesto, estos elementos de duda son alimentados intensamente por la propaganda occidental y ucraniana, que dice a los ciudadanos rusos y ucranianos que es hora de que Moscú piense en cómo salir de la situación con el menor número de bajas posible.

Pero, ¿por qué la opinión de los expertos -no sólo rusos, sino también estadounidenses- es sorprendentemente diferente de la de la propaganda extranjera? ¿Por qué son extremadamente escépticos sobre las posibilidades de Ucrania de ganar la operación especial y escriben que Kiev debería buscar la paz con Moscú en los términos de Putin? ¿Que Ucrania debe renunciar a su soberanía al menos sobre la DNR [República Popular de Donetsk], la LNR [República Popular de Lugansk] y Crimea?

Las opiniones difieren precisamente porque los expertos militares y políticos, a diferencia de los propagandistas, lo entienden: la operación rusa se desarrolla casi como estaba previsto. Sí, hay imperfecciones, pero todos estos problemas se están resolviendo, lo que permite acelerar el ritmo y la eficacia de las operaciones de combate.

En general, la operación está siguiendo el único camino posible hacia el éxito: el agotamiento de las tropas ucranianas, seguido de la liberación gradual del territorio. Así es como se puede desmantelar el proyecto antirruso con el mínimo de bajas y la máxima eficacia.

El Kremlin explica la lentitud de la operación por su deseo de salvar el máximo número de vidas civiles, es decir, la población de los territorios liberados. Por ello, el ejército ruso se cuida de no utilizar artillería pesada en las ciudades, en los edificios residenciales donde se instalan los militares ucranianos a cubierto de los habitantes. Y aquí no sólo hay una lógica humanitaria, sino también una lógica de Estado. El hecho es que para Rusia no se trata de territorios extranjeros con una población extranjera (como fue el caso de los Estados Unidos en Irak y Afganistán, cuando arrasaron las ciudades locales y no tuvieron ningún sentimiento por los árabes o pastunes que les eran ajenos). Rusia libera sus territorios, con una población rusa, aunque parcialmente zombificada.

Tras la operación especial, será necesario reintegrar estos territorios y personas en el espacio ruso. La integración con su liberación mental -es decir, un conjunto de medidas económicas, educativas, sociales, etc.- será una tarea mucho más difícil que la liberación física. Y cuanto menos hayan sufrido sus padres y familiares durante las operaciones especiales, cuanto menos se hayan destruido sus hogares, más fácil será la integración.

Sin embargo, los problemas de integración son sólo una de las razones de la lentitud de la operación. Otra razón es la necesidad de proteger al personal. Muchos militares y especialistas afirman que las fuerzas de Rusia y de las repúblicas de la Unión en términos cuantitativos siguen siendo inferiores a las fuerzas armadas de Ucrania en el frente. Esto se debe a que Ucrania ha llevado a cabo varias oleadas de movilización, y en Rusia no se ha hecho. Sin esto, no es necesario hablar de oleadas masivas y simultáneas de ofensiva en el sur y el este.

Y ahora la pregunta para los que quieren ver estas oleadas: ¿qué precio están dispuestos a pagar para que sus fantasías se hagan realidad? Al fin y al cabo, con el ejemplo del mismo ejército ucraniano, podemos ver que la participación de los movilizados en las hostilidades conlleva un fuerte aumento de las bajas. ¿Están los turbopatriotas rusos preparados para ver, de forma convencional, la toma de Jarkov dentro de un mes con grandes sacrificios? Así que, por supuesto, es posible acelerar radicalmente la operación, pero esto puede conducir a un fuerte aumento de las bajas tanto por parte de nuestros militares como de nuestros futuros conciudadanos.

Por lo tanto, parafraseando al camarada Saajov, no hay necesidad de apresurarse. Lo importante es curar a Ucrania y devolver a los ciudadanos de pleno derecho a la sociedad rusa, y con un mínimo de sacrificio por parte de la propia sociedad.

Gevorg Mirzayan https://vz.ru/opinions/2022/6/5/1161527.html

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