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Día: 9 de enero de 2022 (página 1 de 1)

El fondo buitre BlackRock es el mayor accionista de la revista médica The Lancet

La revista The Lancet es una de las más antiguas que se publican sobre medicina en el mundo. Se fundó en 1823 y, sin duda, es una de esas referencias a las que algunos les gusta calificar de “prestigiosas”, por más que no la hayan leído nunca.

Su redactor jefe es Richard Horton, que aparece en la foto de portada. En 2020 Horton publicó un libro titulado “The Covid-19 Catastrophe” (1), que ya va por su segunda edición. En su obra culpa de la crisis sanitaria y de las muertes a los gobiernos occidentales, una tesis con la que no puedo estar más de acuerdo.

También anuncia el advenimiento de una especie de “cientificismo”, al que llama “biocracia” o gobierno de las ciencias biológicas, que recuerda bastante al complejo militar industrial al que hizo referencia Eisenhower en 1960. Otras veces se ha llamado “tecnocracia”, un término que evoca la banalización de la política posmoderna, un terreno abonado a la mediocridad.

Según Horton, se ha firmado una especie de nuevo “contrato social” entre los gobiernos y los científicos que viven en un estado de emergencia permanente. Los gobiernos no podrían sostenerse sin dar un tufillo “técnico” a su gestión diaria que, muchas veces, sirve para encubrir la corrupción, porque según una opinión muy extendida la corrupción es algo inherente sólo a los políticos, no a los médicos, o a los académicos.

Así se han justificado muchos golpes de Estado: para acabar con la corrupción y sustituir a los políticos por los expertos. Pero, como dice Horton, los científicos son tan corruptos como los políticos. En otra entrada ya ha quedado expuesto que las publicaciones científicas están involucradas en los montajes políticos de la pandemia (2).

Horton lo sabe bien porque en mayo de 2020 su revista -junto con otras- orquestó un montaje fraudulento contra la hidroxicloroquina y luego él personalmente trató de lavarse las manos, achacándolo a los autores del artículo (3).

No hace falta decir, pero quizá sí, que otra de las opiniones de Horton también me parece totalmente correcta: “La transferencia del poder a la ciencia podría resultar una peligrosa subversión de los últimos vestigios de nuestros valores democráticos”.

Si la ciencia no es lo que muchos creen, la revistas científicas, que a veces se identifican con ella, tampoco lo son. Como las cadenas de televisión, las revistas también son marcas comerciales de empresas privadas. Se rigen por lo mismos principios. Da lo mismo que hablen de política, del automóvil, de cotilleo o de ciencia.

The Lancet es una marca comercial de Elsevier, un gigante monopolista de la edición que se fusionó con Reed International y cambió su nombre por el de Relx (4). En su cartera comercial tiene otras revistas científicas como Cell. Su capitalización bursátil es 170.000 millones de dólares y obtiene 2.000 millones de dólares de beneficios al año. Su tamaño le sitúa entre los cinco primeros grupos de producción de contenidos del mundo, no muy lejos de Netflix y Disney y por delante de Sony.

La ciencia es un gran negocio y las revistas también. Muchas universidades, laboratorios y científicos no pueden pagar el elevado precio de las suscripciones para acceder a los artículos de investigación que, por lo demás, casi siempre se financian con fondos públicos.

Desde 2018 en el consejo de administración de Relx se sientan dos nuevos socios: los fondos buitre BlackRock y Artisan Partners. El primero es el mayor accionista de Relx, con más del 10 por cien del capital. También es el segundo mayor accionista de las farmacéuticas Pfizer, Johnson & Johnson y Merck, justo por detrás de Vanguard, otro buitre gigantesco.

Deberían estar claros los motivos por los cuales las revistas científicas publican ciertos artículos, no publican otros y orquestan montajes fraudulentos para mejorar los beneficios de las grandes empresas farmacéuticas: los mismos que nombran al director de Relx, nombran también al director de Pfizer.

(1) https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/27/11/21-1257_article
(2) https://mpr21.info/las-publicaciones-cientificas-aparecen-envueltas-en-los-montajes-politicos-de-la-pandemia/
(3) https://mpr21.info/el-papel-de-la-farmaceutica-gilead-en-la-guerra-contra-la-hidroxicloroquina/
(4) https://thisyear.com/company-product/the-lancet-parent-company-relx-plc-relx-uk-1894

China envía especialistas en ciberguerra a Kazajistán

El gobierno chino ha enviado especialistas en ciberguerra y telecomunicaciones para ayudar al gobierno kazajo a bloquear las redes de internet y filtrar la telefonía móvil con la que se coordina la desestabilización del país.

El miércoles unos 500 manifestantes asaltaron la cadena de televisión Mir en Almaty. También asesinaron a un colaborador del canal de televisión de Almaty y atacaron al hijo del director de un periódico de la ciudad meridional de Saryaghash.

China, que tiene enormes intereses económicos en Kazajstán, quiere poner a prueba sus capacidades de contraguerra cibernética y clausura de redes en condiciones de guerra híbrida de fase I en un país de 2.724.900 kilómetros cuadrados. Se trata de un ensayo a pequeña escala de lo que probablemente ocurrirá a mayor escala en un futuro muy próximo.

Por su parte, el gobierno kazajo ha detenido al antiguo ministro, Karim Massimov, por alta traición. Es un socio comercial del hijo de Biden (*). El jefe de los servicios especiales y altos oficiales del ejército también están implicados en la desestabilización del país.

Más de 4.400 personas, entre ellas muchos extranjeros, han sido también detenidos desde el inicio de la revuelta.

Mientras, los países de la OTSC siguen enviando tropas y el equipo militar a Kazajistán, sobre todo Rusia. El objetivo es desmantelar, o al menos neutralizar, las poderosas redes desestabilizadoras creadas dentro de los servicios de inteligencia y el alto mando del ejército kazajo.

El país sigue bajo toque de queda y se ha decretado de facto la ley marcial en varias ciudades de Kazajistán. La policía tienen instrucciones de disparar a los insurgentes armados sin previo aviso.

Las tropas rusas en Kazajistán están asistidas por las de Armenia, Bielorrusia y Tayikistán.

(*) https://www.rt.com/russia/545442-kazakhstan-security-chief-arrested-treason/

Hasta un 95 por cien de los niños se niegan a llevar mascarillas en las escuelas británicas

Los niños muestran un sentido común del que carecen muchos mayores. No quieren hacerse pruebas de coronavirus ni llevar mascarillas en la escuelas británicas.

“Lamentablemente, en las últimas 24 horas hemos recibido informes de al menos seis centros de enseñanza secundaria del noroeste de Inglaterra en los que los niños, en gran número, se niegan a realizar las pruebas de flujo lateral o a llevar mascarillas”, ha declarado Damien McNulty, miembro ejecutivo nacional de la Asociación Nacional de Directores de Colegios y del Sindicato de Profesores.

“Tenemos un colegio en Lancashire en el que sólo 67 niños de 1.300 están dispuestos a someterse a una prueba de flujo lateral y a llevar mascarillas. Se trata de una emergencia de salud pública”, añadió (*).

El gobierno pidió a los colegios que exigieran a los alumnos el uso de mascarillas en las aulas y zonas comunes, pero confiesa de que no tiene pruebas de que eso sirva para nada. Los propios informes del gobierno de Londres sobre si las mascarillas evitarían la propagación del virus en las escuelas no son concluyentes.

La burocracia sanitaria ha tenido que confesar que las pruebas de que las mascarillas impiden la propagación del virus son estadísticamente insignificantes.

“Las escuelas en las que se utilizaron mascarillas en octubre de 2021 vieron una reducción de dos a tres semanas después en las ausencias de covid del 5,3% al 3%, una caída de 2,3 puntos porcentuales”, según la BBC.

“En las escuelas que no utilizaron mascarillas, las ausencias se redujeron del 5,3% al 3,6%, un descenso de 1,7 puntos porcentuales”.

Según el profesor Jim Naismith, de la Universidad de Oxford, cuando Inglaterra abandonó el mandato de las mascarillas en julio y Escocia lo mantuvo, no hubo “ninguna diferencia significativa” en las tasas de infección.

El doctor Colin Axon, asesor del gobierno en el SAGE, desestimó las mascarillas como “mantas de confort” que no hacen prácticamente nada, señalando que la partícula del coronavirus es hasta 5.000 veces más pequeña que los agujeros de la mascarilla.

“Los tamaños pequeños no son fáciles de entender, pero una analogía imperfecta sería imaginar que se disparan canicas a los andamios de los constructores, algunas podrían chocar con un poste y rebotar, pero la mayoría obviamente pasaría”, dijo Axon.

(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2022/01/06/school-pupils-refusing-wear-face-masks-class-warns-union-official/

China instalará otra base militar en África

Eritrea y China han firmado varios acuerdos de cooperación, entre ellos uno que permite al gobierno de Pekín establecer otra base militar en el Cuerno de África, que se sumará a la base naval que ya tiene en Djibuti.

El ministro de Asuntos Exteriores de Eritrea, Saleh, y el Consejero de Estado y ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, firmaron el acuerdo el miércoles en la capital eritrea, Asmara.

“La cooperación entre Asmara y Pekín debería permitir al Reino Medio reforzar su presencia en el Cuerno de África y el Mar Rojo”, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores eritreo en un comunicado.

Durante la visita de Yi “las dos partes acordaron llevar a cabo activamente la cooperación práctica, en el marco de la asociación estratégica y del Foro de Cooperación China-África, en diversos sectores de interés mutuo”, dice el comunicado.

Los dos países “se sienten alentados por la confirmación de la ulterior consolidación y desarrollo de la asociación estratégica por parte de los dos jefes de Estado”, añade el comunicado. Recientemente, Eritrea se unió a la Ruta de la Seda, el plan de desarrollo comercial y de infraestructuras de China.

Eritrea y China también acordaron defender los valores comunes de la paz, el desarrollo, la equidad, la justicia, la democracia y la libertad para toda la humanidad, y se opusieron a la “injerencia hegemónica en los asuntos internos de otros países con el pretexto de la democracia y los derechos humanos”.

Pekín se opone a cualquier sanción unilateral contra Eritrea, mientras que Asmara reafirma su adhesión al principio de una sola China.

Más información:
— La Marina de Guerra china desembarca en Djibuti
— La primera base militar china fuera de su territorio

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