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Día: 6 de diciembre de 2021 (página 1 de 1)

El ejército patrulla las calles de Holanda para imponer el estado de guerra

Este fin de semana en varias ciudades europeas se han celebrado manifestaciones contra la ley marcial, los confinamientos y el pasaporte de vacunas, sobre todo en Holanda y Austria, pero también en Barcelona, Belgrado, Belfast, Francia, Chipre, Rumanía y Eslovenia.

En Holanda tropas del ejército recorren las calles en auxilio de la policía para imponer el toque de queda y exigir el pasaporte de vacunas. Se han producido algunos enfrentamientos, tanto con la policía como con los soldados.

El gobierno dice que sólo era “un ejercicio militar”, es decir, que se entrenan para imponer el estado de guerra.

El viernes, Bélgica anunció el cierre de las escuelas infantiles y primarias durante las vacaciones de Navidad una semana antes de lo previsto. También ha impuesto las mascarillas en las aulas para los niños a partir de seis años.

Ayer los manifestantes se enfrentaron a la policía en la capital belga durante una manifestación contra el pasaporte de vacunas que contó con la asistencia de más de 25.000 personas.

La policía trató de disolver la manifestación lanzando gases lacrimógenos y chorros de agua. Los manifestantes respondieron con latas, petardos y fuegos artificiales, al grito de “libertad, libertad”. También quemaron papeleras y destruyeron varios vehículos policiales.

Cuatro manifestantes y dos policías resultaron heridos y fueron trasladados al hospital, y 20 personas fueron detenidas, dijo la policía.

Unidades de policía antidisturbios con escudos y cascos se desplegaron en los alrededores del barrio europeo, que alberga las instituciones de la Unión Europea. Varias carreteras estaban bloqueadas con barreras y alambre de espinos.

Además de los cañones de agua apostados en la ciudad, un helicóptero y drones sobrevolaban la zona.

Los manifestantes denunciaron las restricciones impuestas a la población desde el inicio de la pandemia, como la tarjeta sanitaria obligatoria para acceder a determinados lugares. También criticaron la cobertura de la crisis que han realizado los medios de comunicación.

Hace quince días, la policía se vio sorprendida por la magnitud de la movilización contra el pasaporte de vacunas, que reunió a 35.000 personas en la capital belga y provocó escenas de disturbios.

Vídeo de la batalla campal en Bruselas entre los antidisturbios y los manifestantes:

71 detenidos durante las manifestaciones en Francia contra el pasaporte de vacunas

71 personas fueron detenidas, 24 de ellas en París, durante las manifestaciones del sábado contra el pasaporte sanitario y la vacunación obligatoria.

Durante las manifestaciones, que reunieron a 161.000 personas, de las cuales 11.000 en la capital, resultaron heridos 29 miembros de la policía.

En París, 21 manifestantes fueron detenidos. “27 policías y dos gendarmes resultaron heridos. Ningún manifestante resultó herido”, afirma el Ministerio del Interior.

Estas manifestaciones, que se producen una semana después de las movilizaciones del pasado sábado, que reunieron a cerca de 114.000 personas, se vieron empañadas por incidentes entre la policía y los manifestantes en varias ciudades, como Lyon, Nantes, Toulouse y París.

El 12 de julio Macron anunció nuevas medidas restrictivas, entre ellas la obligación de vacunarse para los trabajadores en contacto con personas vulnerables bajo pena de sanciones a partir del 15 de septiembre y la ampliación del pasaporte sanitario a partir del 21 de julio para que todos los franceses mayores de 12 años puedan acceder en particular a los lugares de cultura y a los recintos deportivos.

Varios departamentos, especialmente en el sur del país, han restablecido la mascarilla exterior obligatoria, así como el toque de queda a partir de las 11 de la noche.

—https://www.2m.ma/fr/news/francecovid-71-interpellations-lors-des-manifestations-de-samedi-contre-le-pass-sanitaire-20210725/

Vuelve el doctor Mengele: la Unión Europea quiere derogar el Código de Nuremberg

El Código de Nuremberg es uno de los grandes símbolos de la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial y no es casualidad que tenga un contenido médico y sanitario, ni tampoco lo es que determinadas prácticas médicas estén vinculadas al fascismo, es decir, que el fascismo se vista ropajes de “salud pública”.

El Código se promulgó en 1947, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, para prohibir las pruebas médicas en las personas sin su consentimiento, que hicieron famosos a matarifes como los doctores Josef Mengele o Hideki Tojo.

A pesar de ser algo tan claro y evidente, en España los oportunistas de “izquierda” le dan una vuelta de 180 grados y parece que los mayores defensores del Código de Nuremberg son la “ultraderecha”. Lo que está ocurriendo desde hace dos años es de verdadera vergüenza.

La pandemia ha vuelto a demostrar que en la época del imperialismo, los gobiernos burgueses entran en procesos de fascistización y adoptan las mismas políticas que Alemania en la época de Hitler. La obligatoriedad de una vacuna y el pasaporte de vacunas no son más que los últimos ejemplos de ello.

En Austria las personas mayores de 12 años que no están vacunadas tienen que permanecer encerradas casi por completo actualmente, y sólo se les permite salir para tareas absolutamente esenciales, como la comida o las citas médicas.

La Unión Europea en su conjunto va de cabeza hacia el fascismo y Ursula Van Der Leyen ha declarado públicamente que quiere derogar el Código de Nuremberg para imponer la vacunación obligatoria.

En una entrevista concedida a la BBC, la Presidenta de la Unión Europea dijo que era “apropiado” considerar las órdenes de vacunación, en particular debido a la nueva variante ómicron, que ya se ha detectado en 12 países de la Unión Europea.

El truco consiste en dar un giro de 180 grados a la legislación internacional sin que se note demasiado que el fascismo ya está aquí. “¿Cómo podemos imponer la vacunación obligatoria en la UE? Hay que discutirlo. Se necesita un enfoque común, pero es un debate que creo que hay que mantener”, comentó Van Der Leyen a la BBC.

En España los tertulianos quieren iniciar el mismo “debate” en el que -sin duda- van a participar los mismos que han participado hasta ahora. No han vacilado en proponer un cambio en la legislación sanitaria vigente y aprobar una nueva ley que imponga la vacunación “por lo civil o por lo militar”.

Aquí se olvidan de las recomendaciones de la OMS en cuanto no les conviene. La OMS se ha pronunciado en contra de los pasaportes de vacunas y ha tenido que reconocer, además, que la mayoría de los casos de ómicron no son graves.

Los aborígenes australianos tampoco se quieren vacunar

A finales del siglo XIX las primeras campañas masivas de vacunación se incorporaron a los mecanismos coloniales de dominación. De ahí surgió la expresión “conejillo de Indias”. Las potencias coloniales querían vacunar y las poblaciones originarias padecían los estragos de los experimentos, no solamente en sus cuerpos sino en sus medios de subsistencia, como el ganado, que también fue exterminado con experimentos farmacológicos.

En todo el mundo los pueblos colonizados han mantenido un recuerdo indeleble de aquellas matanzas y una desconfianza ancestral hacia los sanitarios enviados por las colonias. Muchos de ellos pueden desaparecer definitivamente de la historia a causa de ciertas prácticas farmacéuticas y ese fue precisamente el objetivo del III Reich y Japón en los campos de concentración con los “infrahombres”.

En Australia la mayor parte de los aborígenes se oponen a recibir las vacunas que les quieren imponer, a pesar de una obsesiva campaña publicitaria dirigida hacia ellos específicamente para convencerles de que se inyecten.

Alrededor del 75 por cien de los 2,6 millones de habitantes de Australia Occidental están totalmente vacunados, pero las tasas entre los aborígenes siguen siendo de un 30 por cien aproximadamente.

Como no han caído en la trampa publicitaria, el gobierno se inventa una ficción muy socorrida en los medios seudoprogres hispánicos: la culpa la tiene la “ultraderecha”, que son antivacunas. El gobierno no convence a los aborígenes pero la “ultraderecha” sí.

El primer ministro de Australia Occidental, Mark McGowan, ha sugerido que los grupos de “supremacistas blancos” con sede en Estados Unidos son los responsables de la baja tasa de vacunación contra el coronavirus entre los aborígenes.

McGowan asegura que la comunidad indígena ha sido el objetivo de la propaganda antivacunas. El jueves dijo a los periodistas: “Los aborígenes han recibido información errónea de personas que no tienen en cuenta sus intereses”.

Los racistas de Estados Unidos han acudido a Australia para convencer a los aborígenes de que no se vacunen y de esa manera “perjudicar su salud”, dijo el Primer Ministro. Lo que deben hacer las poblaciones autóctonas es escuchar a los expertos en materia de sanidad, dice McGowan, porque ellos siempre se han preocupado del bienestar de las poblaciones originarias, como demuestra la historia.

A principios de esta semana, el Primer Ministro reiteró el estricto cierre de las fronteras de Australia Occidental con otros estados, afirmando que las recientes medidas del gobierno federal por el mito de la cepa ómicron justificaban las decisiones de su gobierno.

“Las fronteras y las medidas para evitar la entrada de personas que puedan estar infectadas están funcionando”, dijo, aunque no aclaró el significado de la palabra “funcionar”.

El gobierno planea levantar sus restricciones fronterizas cuando alcance un objetivo de vacunación completa del 90 por cien -un poco más estricto que el objetivo del 80 por cien del gobierno federal- y se espera que McGowan establezca una fecha específica para un plan de reapertura en los próximos días.

El Ministerio japonés de Sanidad alerta sobre los graves efectos adversos de las vacunas de Pfizer y Moderna

El sábado el Ministerio de Sanidad japonés convocó a un grupo de especialistas y propuso advertir del riesgo imprimiendo “efectos secundarios graves” en los documentos adjuntos a los envases de las vacunas a fin de que fueran conocidos de antemano por quienes se quieran vacunar y sus médicos.

En las etiquetas el Ministerio ha enumerado la inflamación del músculo cardíaco y del revestimiento exterior del corazón en hombres jóvenes como posibles efectos adversos graves de las vacunas Moderna y Pfizer.

Afirma que, hasta el 14 de noviembre, de un millón de hombres que recibieron la vacuna Moderna, se notificaron tales efectos adversos en 81 hombres adolescentes y 48 hombres de 20 años.

15 y 13 respectivamente de los que recibieron la vacuna de Pfizer padecieron los mismos efectos adversos.

El Ministerio pedirá a los hospitales que informen de los detalles de los incidentes relacionados con las personas que desarrollaron los síntomas en los 28 días siguientes a la vacunación, tal como exige la ley.

El plan ha sido aprobado por el comité de especialistas y el Ministerio informará a los municipios de los resultados.

—https://www3.nhk.or.jp/nhkworld/en/news/20211204_12/

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