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Mes: diciembre 2021 (página 1 de 14)

La CIA experimentó sus técnicas de interrogatorio y tortura con niños huérfanos daneses

La CIA llevó a cabo experimentos secretos con cientos de huérfanos daneses a los que trató de inducir la locura, según el documental radiofónico danés “The Search for Myself” (1). En la década de los sesenta, el hospital de Cophenhage se prestó a formar parte del programa MK Ultra de lavado de cerebro. Algunas de las peores aberraciones que ha conocido la humanidad las cometieron los médicos, en nombre de la salud.

Per Wennick, el promotor del documental, afirma haber participado activamente en los experimentos MK Ultra. Le colocaron en una silla con electrodos conectados y le obligaron a escuchar ruidos fuertes y estridentes. Los sicarios de la CIA intentaban provocarle una reacción sicológica, dice.

“Fue muy incómodo”, dijo Wennick a la radio danesa. “Y no es sólo mi historia, es la historia de muchos niños”.

“Creo que es una violación de mis derechos como ciudadano en esta sociedad. Me parece muy extraño que algunas personas puedan saber más de mí de lo que yo mismo sé”.

Según el historiador, médico e investigador del Museo del Bienestar Danés, Jacob Knage Rasmussen, fue el único experimento conocido en la historia de Dinamarca que utilizó a niños bajo custodia del Estado para la investigación (2), y fue financiado por la CIA.

“No conozco ningún intento similar en Dinamarca o en Escandinavia. Se trata de una información atroz que contradice el Código de Nuremberg de 1947, que tras la Segunda Guerra Mundial debía establecer ciertas restricciones éticas para los experimentos en humanos. Entre otras cosas, se introdujo el consentimiento informado, que ahora es fundamental en el mundo de la investigación”, dijo Rasmussen a la radio danesa.

Subrayó la vulnerabilidad de los niños bajo custodia del Estado, que no tenían nadie a quién reclamar.

Según la radio danesa, la idea de experimentar con niños abandonados fue del sicólogo estadounidense Zarnoff A. Mednick, que era profesor de la Universidad de Michigan en aquella época. El proyecto de investigación fue cofinanciado por el Servicio de Salud de Estados Unidos. Sólo en el primer año, el proyecto recibió una ayuda de 4,6 millones de coronas danesas (700.000 dólares).

También fue financiado por el Fondo de Ecología Humana, a través de la Sociedad para la Investigación de la Ecología Humana de la Universidad de Cornell para apoyar la investigación encubierta sobre el lavado de cerebro.

También estuvo vinculado a la investigación realizada en el marco del programa MK Ultra (3), al que se incorporaron distintos “expertos”, incluyendo antropólogos que contribuyeron a las nuevas técnicas de interrogatorio y tortura que la CIA ha empleado hasta el día de hoy.

El psiquiatra danés Fini Schulsinger dedicó su tesis doctoral a estos experimentos en 1977, titulándola “Estudios para arrojar luz sobre el vínculo entre la herencia y el entorno en psiquiatría”.

Mientras investigaba para el documental, Wennick consiguió localizar 36 cajas en el centro psiquiátrico de Glostrup, en Hvidovre, en las que se detallaban los experimentos de la CIA con niños. Sin embargo, cuando el centro se enteró del documental, empezó a destruir las pruebas.

La radio danesa informa de que Kent Kristensen, profesor asociado de derecho sanitario en la Universidad del Sur de Dinamarca, señaló que la destrucción de los documentos era ilegal. “Creo que es un gran retroceso para los antiguos niños de los orfanatos que se interesan por trozos de su propia infancia el que se haga una historia total sobre sus propias vidas. Se les quita esa posibilidad si se destruye el material de investigación”, dijo Rasmussen a la radio.

La CIA violó repetidamente el Código de Nuremberg, una norma tan esencial como devaluada en la actualidad. Nadie rendirá cuentas por la explotación de estos niños y el asunto se barrerá bajo la alfombra, escapando al escrutinio de los principales medios de comunicación. Luego de nada sirve llorar y lamentarse.

(1) https://www.dr.dk/nyheder/indland/danske-boernehjemsboern-brugt-i-hemmelig-undersoegelse-stoettet-af-cia
(2) https://www.activistpost.com/2021/12/cia-experimented-on-hundreds-of-orphans-torturing-them-to-reveal-psychopathic-traits-report.html
(3) https://rai.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/j.1467-8322.2007.00510.x

Situación de las cárceles españolas como consecuencia de las medidas covid

Ante las nuevas medidas que, bajo la excusa del covid, se están tomando contra quienes están en las prisiones españolas así como contra sus familiares, Tinko quiere expresar los siguiente:

Como hemos dicho en otras ocasiones, la mayoría de las medidas que están tomando los diferentes gobiernos que nos oprimen tienen mucho más que ver con la restricción de derechos y con la propaganda (tener que volver a llevar la mascarilla por la calle, por ejemplo) que con las razones sanitarias.

Cada vez se restringen más los derechos que teníamos en la calle, y la cárcel es un espejo de lo que pasa en la calle, pero aún más violento. Desde el confinamiento de 2020 hasta ahora los ataques contra los presos y las presas han sido constantes. Meses sin actividades, sin visitas, muchas veces sin médicos (en nombre de la salud les quitaron hasta el derecho a ser atendidos)… Cuando después de muchos meses recuperaron las visitas vis-a-vis, después de cada una de ellas les han aislado.

Durante los últimos meses esas restricciones han propiciado luchas por parte de los presos. Ibai Aginaga emprendió una huelga de hambre y sed tras una vis-a-vis para que le practicaran una PCR y le sacarán del aislamiento, en la cárcel de Basauri.

Dani Pastor también empezó una huelga de hambre en Zuera. Fue aislado, sin libros, sin tele o radio. Por medio de aquella lucha consiguió el compromiso por parte de la cárcel para que le sacaran del aislamiento.

El pasado fin de semana allegados de Patxi Ruiz se quedaron sin visita después de viajar a León, porque han suspendido todas las visitas.

En la cárcel de Palencia han suspendido las visitas vis-a-vis, aunque de momento mantienen las visitas tras el cristal.

En Basauri y Zaballa mantienen todo tipo de visitas, y en Martutene solo las de locutorio, siempre y cuando se tenga el certificado covid. Si no, no hay posibilidad de hacer visitas, vulnerando así el derecho a las visitas de los presos y presas y cortando más hilos de las relaciones que mantienen con sus allegados. Estos no son más que los primeros pasos de lo que puede venir en las cárceles de la mano del PNV.

Bajo la excusa del virus han restringido todos los derechos en la calle y, en algunos casos, también los han borrado. Y en la cárcel les han dejado sin casi nada. Al parecer todo vale contra los presos y las presas, sobre todo porque nadie ve lo que pasa dentro. Estas medidas, lejos de basarse en criterios de salud, son herramientas para fomentar el control social.

En una situación de grave crisis económica, en un momento en el que cada vez somos más pobres, lo que buscan es anular el derecho a protestar, organizarse y luchar. Y en ese camino entra empeorar aún más las condiciones de las cárceles, porque ese es el sitio que tienen preparado para quienes se levantan contra la opresión.

Las cárceles, lejos de ser lugares para resocializar a nadie, son lugares para someter a la clase obrera y, muy especialmente, para doblegar la voluntad de los presos y presas políticas. Todo esto para defender los intereses y los privilegios socio-económicos de esos parásitos que forman la burguesía y la oligarquía.

Tinko hace un llamamiento a organizarse ante la represión y a favor de la amnistía. ¡La lucha nos liberará!

—https://tinkoamnistia.org/es/2021/12/28/situacion-de-las-carceles-como-consecuencia-de-las-medidas-covid/

La capital de Sudán en estado de sitio ante un nuevo levantamiento insurreccional

Jartum, la capital de Sudán, se encuentra en estado de sitio. Los puentes que unen el centro de la ciudad con sus barrios están bloqueados con contenedores. Las comunicaciones telefónicas y la conexión a internet están cortadas.

Desde el golpe militar del general Abdel Fattah Al-Burhane, el 25 de octubre, las manifestaciones de protesta se suceden cada semana y, hasta ahora, la feroz represión -que ha dejado 48 muertos y cientos de heridos- no ha conseguido detenerlas.

La policía dispara granadas de gas lacrimógeno para intentar repeler a miles de opositores al poder militar que se acercan al palacio presidencial, desafiando una represión que dura ya dos meses.

El sábado pasado la multitud llegó a sólo cincuenta metros del palacio de Jartum, donde se encuentra el llamado “gobierno de transición”. Tuvieron que evacuar a muchos heridos.

Desde las primeras horas del día, el gobierno trató de bloquear el país. Primero desapareció internet, luego dejaron de funcionar las comunicaciones telefónicas y los manifestantes que tenían previsto acudir desde los distintos barrios al palacio presidencial descubrieron que durante la noche habían llegado grúas para colocar enormes contenedores sobre los puentes del Nilo.

A primera hora de la tarde, como siempre, los manifestantes eran miles, bajo una nube de banderas sudanesas y los gritos ensordecedores contra el ejército, su jefe Al-Burhane y el primer ministro civil, Abdallah Hamdok.

En Madani, una ciudad a 150 kilómetros al sur de la capital, los manifestantes eran varios cientos. Hace menos de una semana, en el tercer aniversario del inicio del levantamiento popular que en 2019 obligó al ejército a poner fin a 30 años de dictadura militar de Omar Al-Bashir, los partidarios de un gobierno civil demostraron que seguían movilizados.

Aquel día la policía disparó munición real, además de lanzar gases lacrimógenos sobre los cientos de miles de personas que salieron a la calle. El sábado, las autoridades utilizaron otra herramienta importante: como hicieron durante casi un mes después del golpe, aislaron a los sudaneses del mundo.

Ante un nuevo estallido insurreccional, el sindicato de médicos prodemocráticos que lleva registrando víctimas de la represión desde 2018 dijo que pide al mundo que observe lo que ocurre, mientras los militantes luchan por difundir imágenes del país a través de la diáspora.

El Pentágono emplaza un grupo de ataque naval en el Mediterráneo

El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, ha ordenado que un grupo de ataque de portaviones de la Armada permanezca en la región del Mar Mediterráneo en lugar de ir a Oriente Medio (1).

El martes un funcionario del Pentágono dijo que el cambio de misión del portaviones Harry S. Truman, y de los cinco buques de guerra que lo acompañan, refleja la necesidad de una presencia continua en Europa. Es necesario tranquilizar a los aliados y socios de Estados Unidos en la región, dijo el funcionario.

El portaviones Harry S. Truman (CVN-75), el Ala Aérea del Portaaviones 1 y sus escoltas están operando ahora en el Mar Jónico, entre Grecia e Italia, en lugar de reanudar el tránsito previsto a través del Canal de Suez hacia el Mando Central de los Estados Unidos (2).

El grupo que acompaña al portaviones Harry S. Truman está formado por cinco buques: el crucero USS San Jacinto, los destructores Cole, Bainbridge, Gravely y Jason Dunham. Con ellos está la fragata noruega HNoMS Fridtjof Nansen.

El portaviones USS Harry S. Truman y sus escoltas entraron en el Mediterráneo el 14 de diciembre de este año tras desplegarse desde la costa este el 1 de diciembre. Antes del cambio de misión, el grueso del grupo de ataque se trasladó a la base naval estadounidense de la bahía de Souda, en Grecia.

(1) https://www.militarytimes.com/news/your-navy/2021/12/28/uss-harry-truman-carrier-strike-group-stays-in-mediterranean-amid-ukraine-russia-fears
(2) https://news.usni.org/2021/12/28/secdef-orders-u-s-carrier-uss-harry-s-truman-to-stay-in-mediterranean-to-reassure-allies

Jaime Richart: «Las Agencias sólo informan con cuentagotas y con mucha más malicia que prudencia»

Tengo el inmenso placer de deciros que MPR21 es la única fuente de información que me interesa de verdad.
Todos los demás soportes digitales o impresos o radiofónicos, y qué decir de los televisivos a los que hace más de un año no presto la más mínima atención, no es que no me inspiren confianza en los asuntos y dominios graves: sanidad, pandemia, vacunas, política, es que los considero autores, cómplices o parte de su artificiosa creación y por consiguiente de la realidad y atmósfera que respiramos.

No sólo en España, sino también en el resto del mundo aunque en éste menos. Porque de fuera las Agencias sólo informan con cuentagotas y con mucha más malicia que prudencia…

Casi desde el principio, por la forma y estructura de que se dota la información, siempre exhaustiva respecto a los datos de hechos, personas, entidades, etc mi lectura de los posts o noticias comienza siempre con la convicción de que MPR21 es absolutamente fiable.

Y, siendo como soy, no sólo por la edad y la experiencia sino también por auto didactismo filosófico, escéptico en tiempos además de un positivismo aniquilador, no encuentro solaz intelectivo más que en MPR21. No sé cómo os las arregláis para compilar tal número de datos que hacen para mí tan convincentes los relatos, pero el caso es que es el único espacio fuera de mi mismidad (nunca estoy menos solo que cuando estoy solo) en el que me encuentro sumamente cómodo leyendo todas vuestras veraces noticias.

Un cordial saludo para todos los que contribuís a tan seria y trabajado soporte en un país como éste en el que no hay espacio alguno que no imagine uno vendido, comprado, corrupto… y dedicado casi exclusivamente a adulterar todo lo posible la noticia, salvo los avatares dramáticos del volcán. Y eso sólo en la exposición exclusiva del fenómeno natural, pero tampoco fiable en cuanto a los efectos colaterales y sus posibles reparaciones…

Lo dicho. Mi felicitación y con yo mi ánimo para que prosigáis vuestro valioso trabajo. Llegará un momento en que de censurados pasaréis por ser el referente y ejemplo de lo que espera un país serio de un pueblo serio…

La Guerra Fría en el Congo y un sicario de la CIA: Mobutu

Setiembre de 1960. En plena Guerra Fría, la antigua colonia belga del Congo es independiente desde hace sólo tres meses. A Larry Devlin, jefe de la estación de la CIA en Leopoldville, ahora Kinshasa, le entregan un maletín con diferentes venenos, incluida una pasta de dientes tóxica, y le ordenan asesinar al Primer Ministro, Patrice Lumumba, según confesó al New York Times (1).

En 1973 Devlin apareció en las investigaciones del Comité Church del Senado estadounidense, después de que la CIA orquestara el Golpe de Estado contra Salvador Allende. Pero le cambiaron el nombre por el de “Victor S. Hedgeman”. También estuvo en Laos durante la Guerra de Vietnam. En fin, tenía una amplia experiencia en asesinatos y Golpes de Estado.

Lo contó en un libro publicado en 2007: “Jefe de Estación, Congo: combatiendo la Guerra Fría en una Zona Caliente” (2). Pero hay pocas cosas que no se supieran desde otro libro publicado en 1978 por otro espía de la CIA, John Stockwell: “En busca de enemigos: una historia de la CIA” (3). El autor se incorporó al espionaje en 1964 y sirvió en África durante doce años, desde Costa de Marfil hasta Angola, pasando por el Congo y Burundi.

Una parte de los informes de la CIA sobre el Congo ya se han declasificado. Con el país africano recién independizado, Devlin, que aparece en la foto anexa, aterriza bajo la cobertura de cónsul y comienza a informar a sus jefes: “Tarde o temprano Moscú tomará el control” del Congo, escribe a sus jefes de Langley. Los soviéticos mueven los hilos, añade. Allen Dulles, el director de la CIA, le responde personalmente: la “salida” de Lumumba “debe ser un objetivo prioritario y urgente para usted”, le dice a Devlin.

Con un presupuesto de 100.000 dólares, gigantesco para aquella época, Devlin los intenta todo. Organiza protestas contra Lumumba, intenta aislarlo políticamente y anima al Presidente Kasavubu a destituirlo. Pero Lumumba resiste y la CIA tiene que recurrir a otras vías.

La CIA encuentra a su pelele

Devlin se entrevista en el palacio presidencial con un antiguo periodista de apenas 30 años reconvertido en alto oficial del ejército congoleño: Joseph Mobutu, subjefe del Estado Mayor del Ejército, que no está de acuerdo con las inclinaciones internacionales de Lumumba, favorables al eje de los países no alineados. “El coronel Mobutu se quejó amargamente de que Lumumba intentaba involucrar al ejército en la política”, informa Devlin a sus jefes.

Era una versión diluida de la verdadera conversación entre ambos. En una entrevista en la radio estadounidense, unos 37 años después, Devlin reveló que Mobutu ya había planteado la posibilidad de un Golpe de Estado contra Lumumba. “El ejército está preparado para derrocar a Lumumba”. Pero a Mubutu le preocupaba el posible apoyo de Estados Unidos al golpe. “¿Puedo considerar que Estados Unidos nos apoya?”, pregunta. Devlin le responde: “Creo que lo apoyaremos”. Allen Dulles respalda a su hombre sobre el terreno: “Confío en usted”.

La CIA acababa de encontrar a su pelele. “Nos interesa apoyar al coronel Mobutu como contrapoder a Lumumba y animarle a trabajar para la eventual constitución de un gobierno civil moderado en el Congo”, escribe Devlin. Así, el espía propone ofrecer a Mobutu fondos para su uso personal para comprar su cooperación.

Unos días después Mobutu, recién nombrado jefe del ejército, ordena la detención de Lumumba y la salida de todos los diplomáticos soviéticos y checos de la capital congoleña en un plazo de 48 horas. Los americanos se frotan las manos.

Pero el plan militar fracasa y la CIA pasa a los suyo: el asesinato de Lumumba. Un tal Joe de Paris llega desde Langley con el maletín de los venenos, pero son las contradicciones propias las que acaban frustrando los proyectos emancipadores de Lumumba.

El 17 de enero de 1961 Mobutu entrega a Lumumba atado de pies y manos a su enemigo jurado, el dirigente katangués Moise Tshombe, y un pelotón comandado por un oficial belga lo ejecuta esa misma noche. Hasta 2014 el Departamento de Estado no reconoció oficialmente la participación de Estados Unidos en el derrocamiento y asesinato de Lumumba.

Pero Mobutu no logra hacerse con el poder inmediatamente y, entre tanto, cultiva sus estrechos contactos con la CIA. Cuando en 1967 Devlin abandonó el Congo, Mobutu pasó a despedirse y le regaló un retrato suyo, con una halagadora y elocuente dedicatoria: “A mi viejo y excelente amigo L. Devlin, por todo lo que el Congo y su líder le deben”.

La CIA fue siempre muy atenta con Mobutu. En mayo de 1963, incluso le invitó a Estados Unidos y le permitió visitar la sede de la CIA. Mimaron al sátrapa congoleño. Mobutu incluso consiguió una entrevista con el presidente Kennedy. En su álbum de fotos se le puede ver con todos los presidentes de Estados Unidos: Nixon, Carter, Reagan Bush…

La CIA compra una mascota africana

Mantener una piara de gorrinos, incluso en los países más pobres, cuesta mucho dinero, y aunque la CIA tenía un presupuesto multimillonario, no era plenamente consciente de la codicia de Mobutu y de su manejo del chantaje: “Joseph Mobutu nos presiona constantemente para conseguir más dinero para su ejército”, observa Devlin. En caso contrario, amenaza, el régimen podría colapsar.

El dinero de Mobutu ocupa una parte muy importante en las comunicaciones entre Devlin y sus jefes. El coronel congoleño necesitaba ayuda financiera “para pagar a sus tropas y a sus oficiales, así como gasolina para los desplazamientos de las tropas”, informa Devlin a sus jefes.

La CIA siempre se mostró dispuesta a gastar cualquier cantidad de dinero para comprar literalmente el gobierno de un país, y también a la oposición. No tiene reparos en hacerse cargo del destino del Congo: “Se podría presentar una lista de ministros a Mobutu pidiéndole sus sugerencias. Nuestro representante en Leopoldville está preparando esa lista”.

El golpista africano inventa un plan tras otro para chuparle el dinero a Washington. Un día, por ejemplo, afirma que “Moise Tshombé [dirigente de la provincia de Katanga, aliado de los colonialistas belgas] le había dado una cantidad de dinero no especificada para el ejército nacional congoleño, que había entregado al gobierno provisional, que lo había gastado en diversos dispendios sin el acuerdo del Ministro de Finanzas”. Pero ahora, escribe Devlin, “Mobutu tiene miedo de que se le pida que devuelva ese dinero que ya no tiene, que se sospeche que lo ha malversado y que esa sospecha alimente a la oposición”.

Sin duda, era una fábula, pero la CIA no hace preguntas. Paga a Mobutu lo que pide porque las mascotas garantizan lealtad. Naturalmente, Washington no se deja engañar. “Aunque el general Mobutu tenga muchas cualidades y haya conseguido cosas en el pasado, se puede considerar que su vanidad e irresponsabilidad han contribuido significativamente a la ineficacia y al desorden dentro del ejército”, señala Dean Rusk, jefe del Departamento de Estado.

Los imperialistas se cuidaban -sobre todo- de no involucrarse militarmente en el avispero congoleño. En 1964 sólo enviaron a Mobutu dos pilotos de cazabombarderos, contratados por la CIA, aunque el pelele africano pidió mucho más.

A veces el embajador cuestiona la generosidad de la CIA. “Devlin acaba de informarme de que Washington ha dado luz verde para confiar diez millones de francos belgas a Mobutu, sin ningún registro contable ni indicación del uso del dinero”. Era un cheque en blanco.

Para Mobutu cualquier pretexto es bueno para hacer caja. El 12 de octubre de 1965 el Presidente Kasavubu destituye brutalmente a su Primer Ministro, Moise Tshombé, haciendo saltar por los aires el equipo de la jefatura del Estado, que contaba con el apoyo de los imperialistas.

En el cuartel general de la CIA, algunos se sorprenden: “El 26 de octubre se hizo un pago al general Mobutu en reconocimiento a sus esfuerzos por apoyar los objetivos estadounidenses de mantener el dúo Kasavubu-Tshombé, aunque estos esfuerzos no tuvieron éxito”, señalan los mensajes. El pago había sido aprobado por la estación de la CIA en el Congo. El embajador estadounidense consideraba que el gasto era necesario porque el coronel “había recurrido a sus fondos personales para tratar de aliviar la tensión entre Kasavubu y Tshombé”.

Sencillamente, es imposible de creer que Mobutu hubiera pagado alguna vez una cuenta de su bolsillo.

Un negro es la última esperanza blanca

El 25 de noviembre de 1965 Mobutu se hizo con el poder mediante otro Golpe de Estado militar sin pedir permiso a sus amos estadounidenses, que no se lo echaron en cara. “Se disculpó sinceramente por no habernos avisado de sus planes”, escribe Devlin tras una reunión con Mobutu. El golpista congoleño tenía otro buen pretexto: no había una línea telefónica a su disposición el día antes del golpe para avisar a la CIA.

Pero, como buen y fiel caniche, se pone incondicionalmente a los pies de sus amos: “Espera consejos e instrucciones de Estados Unidos ahora y en el futuro”, señala Devlin, que considera -lógicamente- que este acto de lealtad debe ser debidamente recompensado: “Los fondos adicionales para Mobutu son más esenciales que nunca”.

Diez días después del golpe, Estados Unidos reconoce oficialmente a Mobutu. “El gobierno de Mobutu es la última oportunidad para el campo occidental en el Congo (y posiblemente en el África negra)”, escribe Devlin a sus jefes de la CIA. “Si cayera, hay pocas posibilidades de que sea sustituido por un régimen aceptable para Occidente. Creemos que es probable que el Congo se desintegre en una multitud de pequeños estados, algunos de los cuales caerían bajo la influencia del bloque comunista”.

Mobutu podía seguir extendiendo la mano con cualquier pretexto, sobre todo el de “luchar contra el comunismo”. Durante décadas la CIA seguirá financiando sin pestañear un régimen criminal, lacayo y vendido como pocos. Así lo demuestra, por ejemplo, un informe de 1966 que menciona otra montaña de dinero procedente de los fondos reservados: “Este dinero se gastó para asegurar el apoyo de los principales oficiales del Ejército Nacional Congoleño, para financiar a importantes dirigentes políticos y para proporcionar asistencia a los jefes provinciales y tribales que vinieron a visitar Leopoldville”.

¿Cuánto gastó la CIA para poner a un sátrapa al frente del antiguo Congo belga? En los archivos de la CIA las cantidades siguen estando clasificadas hasta el día de hoy. Según Jack Stockwell, fueron más de 20 millones de dólares sólo en los primeros años de su gobierno. Pero el gobierno de Mobutu llegó hasta finales del siglo pasado, así que hay que multiplicar esa cifra muchas veces.

(1) http://www.nytimes.com/2008/02/24/world/africa/24congo.html
(2) Larry Devlin, Chief of Station, Congo: Fighting the Cold War in a Hot Zone, https://www.goodreads.com/book/show/95199.Chief_of_Station_Congo
(3) John Stockwell, In Search of Enemies: a CIA Story, https://www.barnesandnoble.com/w/in-search-of-enemies-john-stockwell/1101828677

No hace falta un meteorólogo para saber de qué lado sopla el viento

“Pacto de silencio” es una película dirigida e interpretada en 2012 por Robert Redford (1) que adapta la novela de Neil Gordon “The Company You Keep”. Recuerda a los supervivientes de Wethear Underground, una organización armada aparecida en Estados Unidos para luchar contra la guerra del Vietnam.

Wethear Underground surge en 1969 de la disolución de una de las mayores organizaciones que existieron contra la guerra de Vietnam en Estados Unidos, la SDS (Estudiantes por una Sociedad Democrática), que llegó a tener más de 100.000 miembros.

En un congreso que tuvieron aquel año, la lucha contra el racismo dividió a la SDS en dos grupos. Uno de ellos fue la la Alianza Estudiantil Obrera (AET), partidaria de integrar al movimiento negro en de la estrategia del movimiento obrero. Del otro surgió el Movimiento Juvenil Revolucionario (MJR), más numeroso, para quien la lucha contra el racismo en Estdos Unidos formaba parte del movimiento tercermundista.

De este segundo grupo surgió Wethear Underground, un nombre inspirado en un folleto titulado “No hace falta un meteorólogo para saber de qué lado sopla el viento”, que a su vez lo tomó prestado de una canción de Bob Dylan, “Subterranean Homesick Blues”, compuesta en 1965 (2). El texto aún se puede descargar de internet (3).

El grupo se organizó clandestinamente bajo la consigna “¡Traigamos la guerra a casa!” y fue muy cercano a los Panteras Negras. Su nacimiento coincidió con el juicio a los Siete de Chicago, del que ya hemos hablado en una entrada anterior y que tiene también su propia película.

La SDS había convocado una movilización contra el juicio abierta a todo Estados Unidos, pero sólo se presentaron unos 800 manifestantes. Una parte de ellos, unos 300, decidieron lanzarse contra los 2.000 policías que les estaban esperando. La batalla campal duró media hora y marcó un punto de inflexión en la descomposición de la SDS.

Un parte de la organización convocó una asamblea en el barrio negro de Flint, que pasó a ser conocida como el “Consejo de Guerra de Flint”, donde tomaron el acuerdo de disolver la SDS, pasar a la clandestinidad y practicar la “propaganda armada” o “propaganda por el hecho”, destacando su carácter simbólico y su voluntad de no atentar contra ninguna persona.

A pesar de ello, a principios de 1970 tres miembros de Weather Underground murieron en un incidente. El director del FBI, J. Edgar Hoover, los consideraba como “el grupo revolucionario más violento, tenaz y pernicioso de Estados Unidos”.

En total, unos 30 militantes pasaron a la clandestinidad a finales de 1969 y principios de 1970, apoyándose en una red de varios miles de simpatizantes, estructurados entre 1974 y 1975 en el “Prairie Fire Organizing Committee”, un movimiento de masas legal.

(1) https://www.youtube.com/watch?v=S5tMq8gd08Y
(2) https://www.youtube.com/watch?v=MGxjIBEZvx0
(3) http://www.sds-1960s.org/sds_wuo/weather/weatherman_document.txt

La Premio Nobel de la Paz ataca la desinformación de los monopolios tecnológicos

Este año la concesión del Premio Nobel de la Paz ha pasado desapercibida porque le ha correspondido a la periodista filipina Maria Ressa, de 58 años, que ha lanzado una furibunda crítica en la ceremonia de entrega del galardón ante la familia real en Oslo.

Ressa dirigió su ataque contra los grandes monopolios tecnológicos (Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft). Dijo que estaban acabando con la información libre y difundiendo una narrativa tóxica sobre la pandemia.

“Su poder casi divino ha permitido que el virus de la mentira nos infecte a todos, poniéndonos en contra de los demás, sacando a relucir nuestros miedos, nuestra ira, nuestro odio y allanando el camino para el ascenso de líderes autoritarios y dictadores”, añadió Ressa.

Tras una carrera en la que ha cubierto la corrupción y las violaciones de los derechos humanos en su país, la periodista criticó el dominio mundial de los grandes monopolios tecnológicos sobre la opinión pública, así como la negación de hechos e informaciones fiables “esenciales en tiempos de pandemia”.

El Tribunal de Apelaciones de Filipinas autorizó a Ressa, que está en libertad condicional, a viajar a Noruega sólo durante cinco días para la ceremonia de entrega del Premio.

El discurso de Ressa es una aportación valiosa en un momento en que la mayoría de los periodistas se han convertido en meros mercenarios que escriben al dictado.

Para muestra sirve un botón: hace unos días Instagram, o sea Facebook, censuraba una cita de Thomas Paine escrita en 1776. “Quien no se atreve a ofender, no puede ser honesto”. Los “verificadores de hechos” dijeron que Paine era un mentiroso y retiraron la frase de internet.

La presidenta del Comité Noruego del Nobel, Berit Reiss-Andersen, expresó su preocupación: “Llevar la información al público puede por sí mismo prevenir la guerra. El papel de la prensa es levantar el velo de la agresión y el abuso de poder, contribuyendo así a la paz”.

El verdadero Anthony Fauci: Bill Gates y la guerra global contra la democracia y la salud pública

“The Real Anthony Fauci: Bill Gates and The Global War on Democracy and Public Health”. El libro escrito por Robert F. Kennedy y editado por Children’s Health Defense (Defensa de la Salud de los Niños) está sumido en una campaña sin precedentes de censura, manipulación y de menosprecio, tanto en los medios audiovisuales como escritos. Habrá que preguntarse: ¿Por qué?

Uno de los ataques furibundos de los medios se recrea acusando al autor de “negacionista de las vacunas”. Falso. El autor deja clara esta cuestión cuando escribe: “En marzo de 2020, las naciones indias y africanas que preveían una grave escasez de vacunas covid para sus poblaciones clamaban por una exención de los derechos de patente que permitiera a los fabricantes de vacunas genéricas poner precios que permitieran el acceso a los pobres. En agosto de 2020, un movimiento mundial para renunciar a las patentes de las vacunas covid-19 había cobrado el impulso de una locomotora desbocada. Entre los proponentes se encontraban gran parte de la comunidad investigadora mundial, importantes ONG con larga experiencia en el desarrollo y el acceso a los medicamentos, y docenas de líderes mundiales y expertos en salud pública, tanto actuales como anteriores, en una carta abierta de mayo de 2020, más de 140 líderes políticos y de la sociedad civil pidieron a los gobiernos y a las empresas que empezaran a poner en común su propiedad intelectual (grupo C-Tap) diciendo: “Ahora no es el momento de dejar esta enorme y moral tarea en manos de las fuerzas del mercado”.

Gates desbarató el grupo C-Tap y lo sustituyó por su propio programa de la OMS, el “Acelerador de la Ley Covid-19”, que se tradujo en la creación de un nuevo programa. que consagraba los derechos de patente de la industria y relegaba los programas de vacunación del mundo a los impulsos caritativos de las empresas farmacéuticas y las naciones donantes occidentales que luchan por su propia cuota de las vacunas. Como resultado previsible de la intervención de Gates, alrededor de 130 de las más pobres de las 190 naciones del mundo, 2.500 millones de personas, no tendrán acceso a las vacunas a partir de febrero de 2021. En la actualidad, los principales funcionarios de salud pública coinciden en que el principal impulsor de la actual escasez artificial de vacunas covid-19 es la defensa de los derechos de propiedad intelectual por parte de Gates para proteger el lucro de sus socios farmacéuticos”.

Robert F. Kennedy no es un revolucionario, no es socialista ni comunista, es un abogado liberal demócrata que lleva años denunciando en los tribunales las empresas petroleras y químicas por los daños causados en la salud de la población debido a sus vertidos contaminantes incontrolados.

El autor, en la totalidad de las 471 páginas de su investigación no rechaza los medicamentos y entre ellos las vacunas. Lo que denuncia desde la primera página hasta la última es la aceptación por parte de los reguladores de salud de pócimas que no han pasado los más mínimos exámenes de seguridad, fiabilidad y efecto curativo, solamente con objeto de lucro de las grandes multinacionales farmacéuticas y sus aliados. Y este es el eje conductor de todo el libro extensamente documentado con 2.124 fuentes de referencia.

Este impresionante documento centrado básicamente en Estados Unidos, tiene como hilo conductor los siguientes ejes:

  1. Las interrelaciones entre la industria farmacéutica, los centros nacionales de salud, las universidades, las fundaciones filantrópicas, los medios de comunicación y el complejo militar.

  2. La demostración de la transferencia del dinero de los contribuyentes a las grandes empresas químico farmacéuticas (3,8 billones de dólares en 2020) y en detrimento de la salud de la población.

  3. La denuncia de los experimentos químico farmacéuticos en niños y adultos sin las garantías suficientes de inocuidad y la vulneración de las normas de consentimiento informado.

  4. La corrupción de los organismos de salud y las agencias responsables de su supervisión y control.

  5. La prohibición de medicamentos de larga trayectoria con efectos curativos cuando ha caducado la exclusividad de la patente, para sustituirlos por nuevos fármacos patentados a precios infinitamente superiores y sin garantías suficientes de su utilidad.

  6. El trasfondo discriminatorio, racial, eugenésico, colonialista e imperialista de la experimentación. Denuncia con pruebas documentadas el “filantrocapitalismo” y el “colonialismo médico” por los experimentos en poblaciones de África, Asia y América Latina, ocultando los resultados adversos de dichos experimentos, incluidas las muertes.

El libro está estructurado en 12 capítulos que nos traen a la memoria auténticas barbaridades cometidas por el afán de lucro de las grandes farmacéuticas, en una visión retrospectiva desde los años 30 del siglo XX hasta actualidad. Se extiende en la explicación de la epidemia de SIDA de los años 80 y realiza ciertas similitudes con la actual pandemia. Termina el último capítulo al cual nombra “Juegos de guerra: Génesis del estado de bioseguridad”.

En la presentación, Kennedy advierte: “He escrito este libro para que los estadounidenses -tanto demócratas como republicanos- puedan entender el pernicioso papel del Dr. Fauci en permitir que las compañías farmacéuticas dominen nuestro gobierno y subviertan nuestra democracia, y para relatar el papel clave que el Dr. Fauci ha desempeñado en el actual golpe de estado contra la democracia”.

Este “golpe de estado” tiene cifras según el autor: “En 2020, los trabajadores perdieron 3,7 billones de dólares mientras que los multimillonarios ganaron 3,9. Unos 493 individuos se convirtieron en nuevos multimillonarios y otros 8 millones de estadounidenses cayeron por debajo del umbral de la pobreza”. “Estados Unidos todavía sufre la brutal y fea historia de la esclavitud, la segregación, el racismo y procedimientos médicos forzados”.

En relación al covid afirma: “Había medicamentos disponibles contra el covid -medicamentos baratos y seguros- que podrían evitar cientos de miles de hospitalizaciones y salvar otras tantas vidas si los hubiéramos utilizado en este país. Pero el Dr. Fauci y sus colaboradores farmacéuticos suprimieron deliberadamente esos tratamientos al servicio de su único objetivo: que Estados Unidos espere la salvación de sus novedosas y multimillonarias vacunas”. En este aspecto hace referencia al estudio de investigación publicado en la revista norteamericana Epidemixs Studis Powered by Universal Health, en referencia al tratamiento realizado por los médicos de la población manchega de Yepes en dos residencias de ancianos a 84 residentes y 64 trabajadores de las mismas que fueron tratados precozmente con antihistamínicos (dexclorfeniramina, cetirizina o loratadina) sin que se registraran fallecimientos por covid (https://studies.epidemixs.org/proyecto/covid-estudio-antihistaminicos-azitromicina/).

En España, los medios de comunicación no se hicieron eco de ello, hasta que salió publicado en la mencionada revista norteamericana en enero de 2021, aún así solamente un par de periódicos provinciales (https://www.cmmedia.es/noticias/castilla-la-mancha/antihistaminicos-contra-la-covid-medicos-de-yepes-toledo-dan-con-un-tratamiento-eficaz/#) (https://www.cordobabn.com/articulo/salud/medico-yepes-dice-haber-encontrado-cura-covid/20210126140346074733.html) y uno de Madrid publicaron pequeñas reseñas (https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/pueblos/abci-formula-contra-coronavirus-tres-medicos-toledo-interesa-eeuu-202101301849_noticia.html). No fue noticia de primera página en los diferentes medios, no fuera el caso que las farmacéuticas se enfadaran y dejaran de pagar los anuncios de sus propagandas.

“Inspirado por los ricos incentivos para clasificar a cada paciente como víctima de covid-19, Medicare pagó a los hospitales 39.000 dólares por ventilador cuando se trataba de covid-19 y sólo 13.000 dólares por infecciones respiratorias comunes, los hospitales contribuyeron al engaño”.

Más o menos como en España que en el caso de Catalunya según el Decreto ley 12/2020 de 10 de abril (https://portaljuridic.gencat.cat/eli/es-ct/dl/2020/04/10/12) pagó cada alta hospitalaria con estancia en la UCI 43.400€. En el decreto, la Generalitat justifica la creación del sistema de precios para “parar el impacto negativo” que tiene el coronavirus en el sistema sanitario, así como para “dotar de capacidad de tesorería” a los centros concertados y privados y evitar “un escenario de inviabilidad económica y de pérdida masiva de puestos de trabajo en el sector”. Sin embargo, el decreto no concreta en base a qué criterios se han establecido las tarifas, lo que arroja diferencias con otras comunidades autónomas como Navarra que pagará 24.000 euros por cada paciente que esté 21 días en la UCI. Seguramente tendremos que indagar quién es el Fauci catalán.

El libro de Robert Kennedy realiza un exhaustivo recorrido sobre el SIDA y los trajimanejes de las grandes farmacéuticas que en 2000, sus ingresos mundiales de remedios contra el sida eran de 4.000 millones de dólares; en 2004, se dispararon a 6.600 millones. En 2010 los medicamentos contra el sida superaron la marca de los 9.000 millones de dólares para los gigantes farmacéuticos y superaron los 30.000 millones de dólares en 2020.

“El desarrollador del AZT, Jerome Horwitz, teorizó que la molécula podría inyectarse en las células e interferir con la replicación del tumor. La FDA abandonó el compuesto tóxico de la quimioterapia después de que demostrara ser ineficaz contra el cáncer y que era asombrosamente letal en ratones (2). Los investigadores del gobierno lo consideraron demasiado tóxico incluso para la quimioterapia contra el cáncer de corta duración. Horwitz relató que la “extrema toxicidad del fármaco lo hacía ‘tan inútil’ que no creía que valiera la pena patentarlo”.

“Mientras obstaculizaban activamente los ensayos clínicos de la pentamidina en aerosol y el AL 721, para el SIDA, la camarilla del Dr. Fauci engrasó los patines, permitiendo a Burroughs Wellcome saltarse las pruebas con animales y proceder directamente a los ensayos en humanos. Esta omisión no tenía precedentes en la historia de los medicamentos de quimioterapia, pero de nuevo también fue un presagio de la decisión de permitir que la vacuna covid-19 de Pfizer/BioNTech pasara a las pruebas en humanos sin completar el panel habitual de pruebas de seguridad en modelos animales”. En octubre de 2021, Pfizer anunció que proyectaba unos sorprendentes 26.000 millones de dólares en ingresos de su vacuna covid”.

Respecto a un cúmulo cada vez mayor de enfermedades aparecidas desde la década de los 80 del siglo pasado, Robert Kennedy apunta que “las vacunas sin garantía de inocuidad son un culpable potencial, pero no el único. Otros posibles culpables -o cómplices- que encajan en el criterio aplicable -una epidemia repentina en todos los habitantes a partir de 1989- son el jarabe de maíz, los alimentos procesados, la radiación EMF, el clorpirifos, los ultrasonidos, los pesticidas neonicotinoides y el PFOA”.

Hoy día nadie duda de la toxicidad del ácido perfluorooctaniocio o PFOA, un químico utilizado por Teflón, la marca de sartenes antiahdherentes más famosa del mundo. El PFOA actúa en el cuerpo como disruptor endocrino imitando el efecto de las hormonas, por lo que se le asocia con diferentes tipos de cáncer, problemas de tiroides y esterilidad tanto en animales como en seres humanos, hasta el punto que la Comisión Europea en su Reglamento 2017/1000 modifica el registro, la evaluación, la autorización y la restricción de dicha sustancia, que seguramente por presiones de la multinacional DuPont, estas restricciones no entraron en vigor hasta 2020.

“Tras el colapso del bicho soviético, el terrorismo islámico y la bioseguridad suplantaron al comunismo como la justificación para una continua presencia militar y corporativa de EE.UU. en todo el mundo en desarrollo. El anhelo adquisitivo de la industria farmacéutica por los recursos naturales de África y sus poblaciones, que están repletas y obedientes, con su elevada carga de enfermedades, ayudó a impulsar el aumento de la bioseguridad como punta de lanza del imperialismo corporativo. Bill Gates y el Dr. Fauci ofrecieron la bioseguridad como fundamento de su proyecto de neocolonialismo médico”.

“El racismo es una característica permanente del autoritarismo médico y de la experimentación humana… El Dr. Fauci hizo que el NIAID y sus socios de las empresas farmacéuticas trasladaran sus estudios al extranjero, “para que no se vieran afectados sus estudios más controvertidos y arriesgados “porque pueden hacer cosas que nunca podrían hacer en Estados Unidos”… África es una colonia farmacéutica desde hace más de un siglo. Es el lugar elegido por las empresas que buscan de los gobiernos, poblaciones complacientes, los costes más bajos de inscripción por paciente y una supervisión laxa por parte de los medios de comunicación y los organismos reguladores. Los voluntarios impotentes, a menudo analfabetos y, en caso de necesidad, casi desechables, permiten a los IP de la industria farmacéutica ocultar incluso los efectos secundarios y los errores catastróficos.

Al principio de esta reseña hacía alusión a la censura del libro y la manipulación informativa sobre el mismo. A este respecto recuerda el autor que “Google tiene asociaciones lucrativas con todos los grandes fabricantes de vacunas, incluida una asociación de 715 millones de dólares con GlaxoSmithKline. Verily también posee una empresa que realiza pruebas de infección por covid. Google no fue la única plataforma de medios sociales que prohibió el contenido que contradice la narrativa oficial. Facebook, Pinterest, Instagram, YouTube, MailChimp y prácticamente todas las demás plataformas de las grandes tecnologías comenzaron a borrar la información que demostraba la eficacia de la HCQ, sustituyéndola por propaganda de la industria generada por una de las agencias de salud pública controladas por el Dr. Fauci/Gates: HHS, NIH y OMS”.

En agosto de 2020 por Tim Schwab en la Columbia Journalism Review mostró cómo Gates repartió 250 millones de dólares en subvenciones a medios de comunicación como NPR, la televisión pública (PBS), The Guardian, The Independent, BBC, Al Jazeera, Propublica, The Daily Telegraph, The Atlantic, The Texas Tribune Gannett, Washington Monthly, Le Monde, The Financial Times, The National Journal, Univision Medium, y el New York Times.

Y respecto a la OMS, realiza un recorrido desde su creación “La Fundación Rockefeller aportó casi la mitad del presupuesto de la Organización de la Salud de la Sociedad de Naciones (LNHO) tras su fundación en 1922 y pobló las filas de la LNHO con sus veteranos y favoritos.. La RF impregnó a la Liga de su filosofía, estructura, valores, preceptos e ideologías, todo lo cual heredó su organismo sucesor, la OMS, en su inauguración en 1948”.

Hasta la actualidad ya que “Cuando el presidente Trump retiró a Estados Unidos de la OMS en 2020, continuó con la contribución estadounidense de 1.160 millones de dólares a la GAVI (Alianza para la vacunación, patrocinada por Bill Gates) El efecto acumulado, por tanto, de la retirada fue aumentar el poder de Gates sobre la OMS y sobre la política sanitaria mundial”.

Poder que le permitió elegir a su director. “En 2017, el poder de Gates era tan completo que nombró a dedo a su adjunto, Tedros Adhanom Ghebreyesus, como nuevo director general de la OMS a pesar de las quejas de que Tedros sería el primer director general de la OMS sin título de médico y a pesar de los dudosos antecedentes de Tedros. Los críticos acusan con credibilidad a Tedros de dirigir un grupo terrorista asociado a violaciones extremas de los derechos humanos incluyendo políticas genocidas contra un grupo tribal rival en Etiopía… La principal cualificación de Tedros para el puesto en la OMS era su lealtad a Gates. Tedros anteriormente formó parte de los consejos de administración de dos organizaciones que Gates fundó, financió y controla: GAVI y el Fondo Mundial, donde Tedros era el presidente de confianza de Gates en el consejo”.

Con suficientes pruebas documentales afirma que “la OMS, la GAVI y el Fondo Mundial funcionan efectivamente como comisarios ideológicos”. Y dentro de este comisariado está la pretensión de reducción de la población en la periferia del sistema. “En los años 1993 y 1994, la OMS lanzó campañas de vacunación para la infertilidad en Nicaragua, México, Filipinas, y Kenia en 1995. En cada país, la OMS y los gobiernos locales vacunaron a las mujeres en edad fértil, diciéndoles que el objetivo de las inmunizaciones de la OMS era eliminar el tétanos materno y neonatal. Un estudio posterior de la OMS sobre la política de control de la natalidad, Bryant et al., llega a la conclusión que la OMS habían engañado sistemáticamente a las personas ‘atendidas’ con procedimientos de esterilización sin el pleno consentimiento de las pacientes”.

Finalmente, el libro de Robert F. Kennedy despeja algunas incógnitas poco conocidas de la relación entre el entramado de las grandes farmacéuticas con el complejo militar, en la perspectiva de mantener una hegemonía mundial de carácter dictatorial.

“En 1974, la USAID y la OMS colaboraron en la creación de un ‘Informe Kissinger’ de alto secreto -cuyo mecenas era Nelson Rockefeller redactó el Libro Blanco clasificado, que se convirtió en política oficial de EE.UU. bajo el presidente Gerald Ford en 1975. Ese informe, conocido como el ‘Memorando de Estudio de Seguridad Nacional de EE.UU. 200’, esbozaba los incentivos geopolíticos para reducir el crecimiento de la población en los ‘países menos desarrollados’ a casi cero mediante la ‘reducción de la fertilidad’ para salvaguardar los intereses económicos de los Estados Unidos y otras naciones industrializadas en los recursos minerales importados”.

“Estados Unidos comenzó su primera investigación ofensiva a gran escala sobre armas biológicas durante la Segunda Guerra Mundial en la primavera de 1943 por orden del presidente Franklin Roosevelt, como una colaboración entre el ejército estadounidense y sus socios de la industria farmacéutica. El titán farmacéutico George W. Merck dirigió el programa de armas biológicas ofensivas del Pentágono mientras dirigía su gigante de fabricación de medicamentos… En 1969, el programa de armas biológicas de Estados Unidos había desarrollado armas de “equivalencia nuclear” según David Franz, quien, durante veintitrés años, fue comandante del Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos (USAMRIID). La principal limitación, reconoció Franz, era la dificultad de gestionar las armas biológicas para evitar su escape accidental. Irónicamente, Franz desempeñaría más tarde un papel clave en los programas de ganancia de función del Pentágono/Fauci que condujeron a la pandemia de covid-19”.

En este entramado caben situar los “simulacros de pandemias” realizados desde el año 2000 con diversos nombres, entre ellos: Topoff 2000-2007, El Invierno oscuro, La Tormenta Atlántica, El Mercurio Global, Mars 2017, Spars 2017, Clade X 2018, Contagio Carmesí 2019, Event 201 2019. “Una docena de Juegos Germinales organizados por parte de los planificadores militares, médicos y de inteligencia que condujeron a covid-19. Cada uno de estos ejercicios kafkianos se convirtieron en misteriosas predicciones de una era distópica que los planificadores de la pandemia apodaron la “Nueva Normalidad”. El rasgo consistente es la afinidad entre sus diseñadores de simulacros para militarizar la medicina e introducir un gobierno autocrático centralizado”.

Todos ellos con la participación de diversos países “desarrollados”, departamentos de defensa, servicios de inteligencia y personal universitario y médico. “La simulación del Evento 201 anticipaba la manipulación y el control de la opinión pública y silenciar cualquier coloquio sobre los patógenos potenciados artificialmente… La suposición fundamental de todos los participantes fue que la censura y la propaganda son ejercicios legítimos del poder federal. Los participantes discutieron los mecanismos para ‘desinformación’, ‘inundando’ los medios de comunicación con propaganda y la imposición de sanciones y el descrédito de la disidencia… Ahora, la definición de terror es tan amplia”, dice el ex funcionario de la CIA Kevin Shipp, “que cualquier mención a las vacunas covid entra en su ámbito”.

“El director de UNICEF, Anthony Lake, fue asesor de seguridad nacional del presidente Bill Clinton y su candidato a director de la CIA, hasta que las acusaciones de corrupción desbarataron su nombramiento. En enero de 2020, UNICEF aplaudió la aprobación por parte de la legislatura de las Maldivas de un proyecto de ley que convierte en delito el hecho de que los padres rechacen cualquier vacuna recomendada por el gobierno para sus hijos. El entusiasmo desenfadado de UNICEF deja claro que la organización considera la innovación de Maldivas como un programa piloto para la humanidad”.

Y unas preguntas realizadas por Vera Sharav, superviviente del Holocausto y defensora de la ética médica que define el covid-19 como un proyecto militar. “Esto debería ser una operación médica y no militar”. Es un problema de salud pública. ¿Por qué el ejército y la CIA están tan involucrados? ¿Por qué es todo un secreto? ¿Por qué no podemos conocer los ingredientes de estos productos, que los contribuyentes han financiado? ¿Por qué no podemos ver los contratos con los fabricantes de vacunas? ¿Por qué estamos imponiendo un tratamiento con una tecnología experimental con pruebas mínimas?

Robert F. Kennedy termina su libro diciendo: “Fundé Children’s Health Defense (CHD) mucho antes del covid-19. Nuestro objetivo era poner fin a la epidemia de enfermedades infantiles derivadas de exposiciones tóxicas de todo tipo, incluidas algunas vacunas. CHD busca educar al público y responsabilizar a los malos actores para ayudar a asegurar un futuro saludable para nuestros niños. En el momento en que este libro entra en imprenta, la campaña para forzar la introducción de vacunas covid inseguras en los cuerpos de los niños está alcanzando su punto álgido. Si nuestros hijos van a disfrutar de las bendiciones de la libertad y la salud, debemos acabar con esta pesadilla del covid-19 ya no podemos ‘confiar en los expertos’ ni seguir su versión deformada de la ciencia. Eso es lo que nos ha traído hasta aquí”.

“El problema es la corrupción endémica en el complejo médico-industrial, actualmente apoyado en todo momento por las empresas de medios de comunicación. El golpe de estado de este cártel ya ha desviado miles de millones de los contribuyentes, ya ha aspirado billones de la clase media mundial, y ha creado la excusa para la propaganda masiva, censura y control masivos en todo el mundo. Junto con sus reguladores capturados, este cártel ha iniciado la guerra global contra la libertad y la democracia”.

En síntesis, recomiendo la atenta lectura de este libro.

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