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Día: 7 de agosto de 2021 (página 1 de 1)

Espionaje, contraespionaje, contraguerrilla y manipulación social para instaurar el Reino de Cristo en la Tierra

Copias de correos electrónicos contenidos en los más de 17.000 archivos de la organización fascista española Hazte Oír –revelados por WikiLeaks– dan cuenta del testimonio del filósofo y exyunquista López Luengos, en el que describe el método de espionaje-contraespionaje, ocultación y control de El Yunque. En España, la asociación secreta de origen mexicano basa su estructura orgánica en células independientes; sus miembros usan seudónimos y espían a sacerdotes, obispos y movimientos, a los cuales infiltran; usan los métodos del “choque de carneros”, el conflicto, la polarización, la “contraguerrilla” y las amenazas. Su objetivo: alcanzar el poder político para “instaurar el Reino de Cristo en la Tierra.

Los más de 17.000 archivos que WikiLeaks reveló de la fascista Hazte Oír contienen copias de correos electrónicos relacionados con la asociación secreta de origen mexicano El Yunque. Entre éstos destaca un correo escrito por el filósofo y exyunquista Fernando López Luengos, dirigido, entre otros, al reaccionario Ignacio Arsuaga, presidente de la organización española, donde da cuenta del actuar de los yunquistas para alcanzar el poder político y con éste “instaurar el Reino de Cristo en la tierra”.

En éste se adjunta un archivo pdf con su testimonio, que posteriormente fue avalado por el Ministerio Fiscal en el procedimiento ordinario 285/2012 interpuesto en el Juzgado de Primera Instancia número 45 de Madrid, y por el cual se solicitaba a la justicia española que Hazte Oír fuera disuelta porque formaba parte de El Yunque. En éste, López Luengos describía el método de espionaje y contraespionaje, ocultación y control que emplea El Yunque en España.

La asociación secreta de origen mexicano, aseguraba el filósofo y exintegrante de la misma, basa su estructura orgánica en células independientes similares a las de los servicios de inteligencia convencionales: “cada célula desconoce la existencia y composición de otras células. Sus miembros tienen prohibido saludarse en público y actúan como si no se conociesen (salvo que hubiera entre ellos alguna relación natural anterior). En sus reuniones deben guardar severas medidas de seguridad: tienen que aparcar su vehículo a dos manzanas del lugar, sólo pueden entrar en grupos de dos o tres personas, deben quitar las baterías a sus [teléfonos] móviles, deben inspeccionar las ventanas del recinto y examinar posibles cámaras ocultas, etcétera”.

Todos los integrantes del Yunque actúan bajo seudónimos y, por juramento, están obligados a guardar el más riguroso secreto sobre la organización, sobre sus estrategias y sus miembros. “Para ello, desde sus inicios trabajan en pre-organizaciones secretas –que no son propiamente El Yunque aunque están dirigidas por el mismo–, son entrenados en técnicas de engaño utilizando mentiras planificadas y sistemáticas, que incluyen la ocultación de toda información a los propios padres, incluso en el caso de adolescentes menores de edad”.

El testimonio del filósofo y exyunquista habla del uso sistemático de un “sistema de inteligencia interior”, que opera a través de dos áreas establecidas a las que El Yunque denomina secretarías de Información y de Higiene. Éstas se encargan del control informativo, pues entre otras cosas bloquean cualquier información no autorizada entre los miembros dependiendo de su rango (“los miembros inferiores ignoran muchos datos esenciales y obedecen ciegamente”), además de detectar a delatores. Los integrantes tienen prohibido investigar al Yunque y deben conformarse con los datos que les sean revelados para desempeñar las misiones que les encomiendan.

En forma particular, la Secretaría de Higiene es la que establece las normas de seguridad generales y ordena quién es el encargado de este tema en cada reunión del grupo, así como de generar las instrucciones específicas que deben cumplir los miembros.

Por su parte, la Secretaría de Información opera en dos frentes: el externo y el interno. En el primero se incluye la “recogida sistemática de información de gente ajena a la organización. Para ello, desde los primeros años de pertenencia a la organización se acostumbran a hacer semanalmente informes sobre cualquier persona o entidad que pueda ser de algún modo útil a la organización. Estos informes son recogidos y clasificados en un centro de control (Secretaría de Información). […] Este sistema de espionaje, fiel a su criterio de primordialidad sobre cualquier realidad familiar o social, ha incluido en algunos casos [de menores de edad cooptados] la realización de informes sobre los propios padres. E igualmente afecta a todo tipo de realidad eclesial: sacerdotes, obispos o responsables de movimientos son espiados. Y sus movimientos, cuando son de algún interés para la organización, son registrados en informes que se envían puntualmente. En algunos casos se hace un seguimiento exhaustivo”.

Aunado a ello, miembros del grupo político Yunque se infiltran en órganos directivos de asociaciones y organizaciones “que luchan por la vida, por la familia o por la libertad de educación”, movimientos eclesiales, en distintos medios de comunicación y en grupos políticos, y “lo han intentado en diversos movimientos y en plataformas dirigidas por laicos cristianos, para desde ahí influir en la sociedad”. A través del secretismo también se infiltran entre gente de la Iglesia.

“Durante años, los miembros del Yunque en España han trabajado utilizando la energía de la gente que trabajaba con ellos sin que éstos supieran su pertenencia a la organización ‘reservada’ e ignorando sus segundas intenciones”, señalaba el exyunquista y reconocido ultraconservador.

Del testimonio de López Luengos se desprende que en el ámbito interno también se dan labores de espionaje y de contraespionaje, al usar a “miembros fieles que fingen descontento para ganarse la confianza de los desencantados o de los posibles desertores para neutralizar su influjo o sus planes. Es un delicado sistema de espionaje y contraespionaje interior que afecta también a personas externas de las que se sospecha pueden llevar a cabo acciones contra el secreto de la organización”.

Respecto del espionaje, apunta que “han engañado durante años a personas cuya confianza conquistaron, para obtener información privilegiada para los fines de su organización (para lograr el control y poder y para promocionar a la propia organización)”.

El testimonio de López Luengos, que se basa no sólo en su experiencia sino en las de otras 30 personas que fueron cooptadas por El Yunque o tuvieron relación con sus miembros, apuntaba que cuando queda al descubierto un integrante o una actividad de la organización, “utilizan también los medios de ‘contraguerrilla’ convencionales, que incluyen el descrédito del delator y también las amenazas”.

Agregaba que “cuando algunas personas que les descubrieron han querido advertir a otros para que no sufrieran la misma decepción y para evitar que fueran manipulados y utilizados, los miembros del Yunque, lejos de aceptar este hecho, han actuado enérgicamente para mantener el secreto quebrantando violentamente la caridad cristiana: han difamado cruelmente a los que los descubrieron, han provocado a veces por acción y otras veces por omisión, su linchamiento tratándoles de enemigos del movimiento objetor o de la causa provida y difamándoles públicamente e incluso en medios de comunicación. También han recurrido a amenazas legales cuando han temido que alguien publicara sus acciones en internet”.

En contextos que consideran adversos o en los cuales puede quedar al descubierto su actuar, los yunquistas y filo-yunques “habitualmente aplican como método el ‘choque de carnero’, el conflicto y la polarización”. En estos escenarios, apuntaba que los cristianos de diversos movimientos y realidades eclesiales “ingenuamente no aciertan a creer que un cristiano comprometido sea capaz de utilizar la confianza y amistad para espiar, infiltrarse e intentar dominar cualquier realidad social y religiosa”.

Por todo ello, el filósofo López Luengos consideraba que “el error –grave error– [de El Yunque] radica en pretender hacer una lectura del Evangelio desde los presupuestos de un grupo político que actúa en secreto buscando una eficacia elevada por medio de sus estrategias de control de poder y de ocultación, hasta el punto de adoptar de manera sistemática el método del tradicional servicio de inteligencia tan determinante durante los años de la Guerra Fría”.

—https://contralinea.com.mx/el-yunque-sus-metodos-de-espionaje-contraespionaje-contraguerrilla-y-manipulacion-social/

Las restricciones sanitarias son sólo para los ‘pringaos’

La pandemia y las subsiguientes medidas restrictivas son un asunto de clase social. Los millonarios de todo el mundo no han guardado cuarentena, han viajado y han organizado sus propias fiestas, sin mascarillas, ni distancia de seguridad y, sobre todo, sin que la policìa les tire a puerta abajo porque metían mucho ruido.

En España sólo le han pillado al bocazas de Revilla, incluso fumándose un puro en un restaurante, pero han trascendido muchos más casos, que ningún medio ha querido publicar. En los restaurantes de lujo hay reservados en los que se pueden ver las mesas para las grandes comilonas, con los ceniceros encima para que no falte de nada. La policía no entra nunca a ese tipo de sitios.

En Francia han sorprendido a políticos, jueces y grandes capitalistas en comidas, reuniones y fiestas en plena cuarentena. Ningún empresario ha cancelado su agenda por el toque de queda.

Lo mismo ha ocurrido en Nueva Zelanda, donde la cuarentena es tan estricta que la población lleva semanas encerrada en sus casas a cal y canto. Los puertos y aeropuertos también permanecen cerrados al tráfico… para casi todos. Incluso muchos nacionales que salieron de viaje no han podido regresar a sus casas.

Al multimillonario Larry Page, cofundador de Google, que aparece en la foto de portada, esas restricciones no le afectan. Compró una de las islas Fiji y el gobierno le permitió entrar en el país para que pudiera descansar en su remanso de paz.

La prensa lo ha publicado y se ha montado el correspondiente revuelo. A Page la policía debería haberle encerrado en uno de los albergues habilitados para pasar los 14 días reglamentarios de cuarentena, como todos los demás: encerrado.

Dicen los medios que como ni siquiera es residente en el país, no le deberían haber permitido la entrada. Pero donde hay una regla siempre hay una excepción. El Ministerio de Sanidad autorizó su entrada porque la ley no es igual para todos.

“El gobierno debe responder por qué el multimillonario Larry Page, cofundador de Google, fue autorizado a entrar en Nueva Zelanda mientras que los kiwis desesperados y las familias separadas no pueden cruzar la frontera”, dijo David Seymour, dirigente del Partido Neozelandés, que está en la oposición.

El Tribunal Constitucional alemán rechaza la ilegalización del Partido Comunista

El 28 de julio el Tribunal Constitucional estimó la demanda del Partido Comunista de Alemania contra la inadmisión de su candidatura a las elecciones al Bundestag y la privación de su estatus de partido político.

En plena pandemia, la medida era un ensayo y una verdadera provocación, dado que dicho Partido es residual desde el punto de vista electoral y apenas tiene otra actividad política diferente.

En todo el mundo, la ley marcial y las restricciones sanitarias siempre han sido el caldo de cultivo ideal para la represión política porque mantiene distraída la atención de los movimientos populares.

No es ninguna casualidad que, lo mismo que Alemania, también en España el gobierno haya intentado algo parecido con Izquierda Castellana, y cuando las barbas de tu vecino veas pelar…

Sin embargo, en este tipo de medidas políticas represivas, en Alemania llueve sobre mojado y las medidas contra los comunistas presagian un futuro nada esperanzador para los derechos y las libertades fundamentales.

Patrik Köbele, su presidente, ha declarado: “El Tribunal Constitucional Federal ha rechazado hoy el intento de poner en peligro la existencia del Partido Comunista de Alemania (DKP) por medios burocráticos y de prohibirle presentarse a las elecciones al Bundestag”.

La sentencia es un revés para la Comisión Electoral, dice Köbele, ya que confirma que el DKP es un partido político activo, con especial referencia al mitin del DKP en el 80 aniversario del ataque nazi contra la Unión Soviética.

En un comunicado público el dirigente del DKP atribuye la decisión a “nuestra lucha jurídica y política”, así como a “la gran solidaridad nacional e internacional de la que hemos gozado”.

La solidaridad internacional superó las expectativas del Partido. “Más de 50 partidos comunistas y obreros, el Consejo Mundial de la Paz, la Federación Mundial de la Juventud Democrática y muchas organizaciones progresistas mostraron su solidaridad con nosotros. Fue una gran demostración de internacionalismo. En todas partes se hizo público este intento de las fuerzas reaccionarias contra nosotros. Los miembros de los partidos hermanos utilizaron el Parlamento Europeo para apoyar al DKP. Estamos orgullosos de formar parte de esta comunidad internacionalista. Se lo agradecemos de todo corazón. Este ejemplo muestra lo importante que es la solidaridad y lo que puede conseguir”.

La solidaridad ha sido un acicate para que el DKP acuda a la próxima campaña electoral con más energía, si cabe, añade Köbele, para luchar por nuestras reivindicaciones políticas y para fortalecer el DKP, ahora más que nunca.

La victoria del DKP es un pequeño triunfo en la lucha contra el desmantelamiento de los derechos democráticos y contra la reestructuración reaccionaria de los aparatos del Estado, dice el comunicado.

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