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Mes: enero 2021 (página 8 de 15)

23 manifestantes detenidos en Viena durante la protesta de ayer contra el toque de queda

La policía austriaca ha confirmado hoy la detención de 23 personas y la presentación de cargos contra más de 300 en el marco de la multitudinaria protesta celebrada ayer en Viena contra las nuevas medidas de restricción que el gobierno pretende anunciar en breve.

Acusan a los manifestantes de ignorar las reglas de distancia social y no llevar mascarillas. Seis de los detenidos han sido acusados de resistencia a la autoridad.

Unas 50.000 personas participaron en la protesta del sábado. La manifestación comenzó pacíficamente, pero luego comenzaron los disturbios.

En abril un estudio realizado por la Universidad Médica de Viena concluyó que no ha habido ningún cambio en el perfil de muertes por coronavirus y que los índices de mortalidad eran normales (1).

El gobierno austriaco tiene previsto ampliar el confinamiento vigente actualmente hasta el 7 de febrero, es decir, dos semanas más. El canciller del país, Sebastian Kurz, ha programado una conferencia de prensa para anunciar las nuevas normas.

En mayo la prensa local destapó que el gobierno había infundido el pánico deliberadamente entre la población porque no estaba suficientemente temerosa del coronavirus (2).

Con el nuevo confinamiento, muchos bares, tiendas y proveedores de servicios seguirán cerrados, mientras que las escuelas continuarán con el aprendizaje a distancia.

Las medidas más recientes comenzaron con algunas restricciones que se impusieron a comienzos de noviembre. La cuarentena estricta se implementó de nuevo el 26 de diciembre y estableció que restaurantes, hoteles y comercios no esenciales permanecieran cerrados.

Las tiendas, museos, gimnasios, piscinas y balnearios serán algunas de las actividades que se reabrirían a partir del 8 de febrero. No obstante, los visitantes tendrán que llevar mascarillas y mantener una distancia social de dos metros.

En diciembre el Tribunal Constitucional de Austria prohibió las mascarillas en las escuelas (3).

El gobierno también reevaluará pronto la situación de los sectores de catering, hotel y organización de eventos.

(1) https://mpr21.info/tampoco-en-austria-aparece-la-pandemia/
(2) https://mpr21.info/el-gobierno-austriaco-infundio-el/
(3) https://mpr21.info/el-tribunal-constitucional-de-austria-prohibe-las-mascarillas-en-las-escuelas/

13 cobayas fallecieron durante las pruebas de la vacuna de Moderna contra el coronavirus

Durante las pruebas de la vacuna de Moderna contra el coronavirus fallecieron 13 personas, según los datos oficiales de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos).

En diciembre la FDA emitió una nueva advertencia con respecto a la parálisis de Bell como un efecto potencial de la vacuna.

En un documento informativo de los patrocinadores preparado para el Comité Asesor sobre Vacunas y Productos Biológicos Relacionados (VRBPAC) se registraron los diversos resultados en los participantes en el ensayo de la vacuna Moderna, enumerando los efectos de los que habían recibido la vacuna y los que habían tomado el placebo.

En las pruebas presentadas se enumeraron 13 muertes en los ensayos, de las cuales 6 fueron de personas que habían tomado la vacuna y 7 de las que habían recibido el placebo. Los resultados son exactos hasta el 3 de diciembre del año pasado.

Una presentación informativa de la FDA proporcionó un desglose de los que murieron. De los fallecidos en el grupo de la vacuna, uno era un anciano de 78 años que sufrió un paro cardíaco 21 días después de la primera dosis.

Un anciano de 77 años murió de infarto de miocardio 45 días después de la segunda dosis.

Dos cobayas fueron encontrados muertos en su casa y sus muertes se atribuyen a una causa incierta. Se trata de un hombre de 70 años que fue encontrado muerto en su casa 57 días después de la segunda dosis, y un hombre de 56 años fue encontrado igualmente muerto 37 días después de la primera dosis.

Según la FDA, la causa oficial de la muerte la persona de 56 años es un traumatismo craneal.

El documento oficial se puede descargar del siguiente enlace: https://www.fda.gov/media/144452/download

Más información:

– Una de cada cinco cobayas humanas que han participado en las pruebas de la vacuna de Moderna han caído gravemente enfermos
– La mala imagen que Usted tiene de las empresas farmacéuticas se queda corta
– Las vacunas político-militares contra el coronavirus registradas por Moderna
– La vacuna de Moderna revaloriza sus acciones más de un 10 por ciento en Wall Street

Un anciano belga de 82 años ha muerto 5 días después de ser vacunado contra el coronavirus

Un anciano belga de 82 años ha muerto 5 días después de inocularle la vacuna de Pfizer contra el coronavirus, informó el jueves la Agencia Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios.

Se realizará una autopsia y se abrirá una investigación para demostrar que no existe un vínculo causal entre la vacunación y la muerte. Lo que ya se sabe es que el anciano ya estaba experimentando problemas previos de salud.

Para el epidemiólogo Pierre Van Damme, hay que ser muy cuidadoso antes de llorar como un lobo. “Estamos hablando realmente de la categoría más frágil de la población”, dice el experto de la Universidad de Amberes en Het Nieuwsblad.

“Por lo tanto, es lógico que alguien muera durante este período. Si se abre una investigación, es para estar absolutamente seguro de que la vacuna no es la causa de la muerte. En base a los hechos, creo que es poco probable que este sea el caso. No hay razón para entrar en pánico por las vacunas”.

Lo que los “expertos” califican como “lógica” es lo siguiente: si un anciano muere diagnosticado como coronavirus, no es porque tuviera problemas previos de salud. Pero si muere tras la vacunación, sus problemas previos de salud se ponen en el primer plano.

Entre el 28 de diciembre de 2020 y el 12 de enero de 2021, en Bélgica se administraron un total de 34.979 dosis de la vacuna Pfizer, según datos de la Comisión Coronavirus del gobierno federal.

https://www.dhnet.be/actu/belgique/un-belge-de-82-ans-decede-cinq-jours-apres-avoir-ete-vaccine-c-est-logique-estime-pierre-van-damme-600154957b50a652f7d1e9ac

Más información:
– Alemania investiga la causa de la muerte de 10 personas poco después de ser vacunadas contra el coronavirus
– Un anciano recluido en un asilo francés falleció dos horas después de recibir la vacuna
– Los vacunados llenan las salas de emergencias de los hospitales israelíes
– Muere un israelí de 75 años dos horas después de vacunarse contra el coronavirus
– Un segundo fallecido en Israel tras vacunarse y serios incidentes que requieren hospitalización
– Muere en Suiza otra persona después de ser vacunada
– La vacuna mató al anciano que falleció en Suiza después de la inoculación

‘La policía está en todas partes y la justicia en ninguna’ (80 manifestaciones en Francia contra la represión)

Hoy se han celebrado en todas las ciudades francesas unas 80 “marchas por la libertad” para protestar contra la ley mordaza a la francesa que castiga, entre otras cosas, la difusión de imágenes de la policía.

Los manifestantes luchan “por el derecho a la información, contra la violencia policial, por la libertad de manifestación y contra la vigilancia masiva”.

En la capital un desfile de varios miles de personas marchó bajo la lluvia y la nieve hacia la Plaza de la Bastilla, detrás de una pancarta que exigía la retirada de el proyecto de ley. Los manifestantes gritaban que “La policía está en todas partes y la justicia en ninguna” y también contra el estado de emergencia, al que calificaban como un “estado policial”.

En París la policía intervino para evitar que se celebrara una fiesta en las inmediaciones de la manifestación. Los organizadores fueron multados y se les confiscó el equipo de sonido.

En varias ciudades el movimiento se ha ampliado a causa de la represión policial durante las celebraciones de Año Nuevo, que vulneraban el toque de queda.

En Lille la manifestación se ha celebrado en medio de una gran nevada. Lucile Fremaux, supervisor de una escuela secundaria, criticó “el ambiente hiper-ansioso”, que “se está volviendo insoportable”. Otro educador, Timothée Carpentier, denunció que “cada vez hay más control sobre la gente, no sólo de los delincuentes, a todo el mundo lo pueden fichar”.

“Protesto contra este régimen, que se está volviendo cada vez más radical. Es una extraña dictadura, nos preguntamos a dónde vamos con esta ley de seguridad… Si este es el país de los derechos humanos y la libertad, ¡me avergüenzo de ser francés!”, decía un manifestante que portaba un chaleco amarillo.

El proyecto de ley, que ya ha pasado su primera lectura en la Asamblea Nacional, debe ser examinado en marzo en el Senado. “Las apuestas son […] importantes. Se refieren al respeto del estado de derecho ‘y al control de las autoridades’ por parte de los ciudadanos, el parlamento, el poder judicial y la prensa”, dijeron los convocantes.

Las reivindicaciones se centran en la retirada de varias disposiciones, empezando por el artículo 24, que penaliza la difusión maliciosa de imágenes de los agentes del orden.

También exigen la derogación de los artículos 21 y 22 sobre el uso de cámaras para peatones y aviones teledirigidos por parte de la policía y el “nuevo plan nacional de aplicación de la ley” (SNMO) que la represión invoca regularmente para limitar la cobertura de las manifestaciones por parte de los medios de comunicación.

Sajonia abre un centro especial para encerrar a quienes violen reiteradamente el toque de queda

El Estado alemán de Sajonia abrirá un centro especial para encerrar a quienes violen reiteradamente el toque de queda y demás normas impuestas con el pretexto de la pandemia, informó ayer el Bild (*). Se basará en un centro de internamiento para refugiados construido en Dresde en 2017.

La información ha sido confirmada por las autoridades locales. La zona ya está cercada y será vigilada por la policía.

El Ministerio de Bienestar Social de Alemania ha confirmado estos planes de reurbanización del centro de refugiados: “Actualmente, la rehabilitación del alojamiento está en marcha”.

Los detenidos serán internados en el centro previa orden judicial. En primer lugar, enviarán una advertencia a los que violen las restricciones, después les impondrán una multa y luego los infractores reincidentes serán enviados a la prisión especial.

Hasta ahora, en Sajonia, no habido casos de reicidencia, pero las autoridades quieren ir un paso por delante, a fin de proteger a los cumplidores del comportamiento de los infractores de las normas establecidas.

El 5 de enero, Angela Merkel anunció la extensión y el endurecimiento, hasta finales de mes, del toque de queda en Alemania y dijo que esperaba que la vacunación devolviera a la nueva normalidad.

(*) https://www.bild.de/bild-plus/regional/dresden/dresden-aktuell/corona-sachsen-plant-knast-fuer-quarantaene-verweigerer-74898904.bild.html

Alemania investiga la muerte de 10 personas cuatro días después de recibir la vacuna

En Alemania han muerto varias personas poco después de ser vacunadas contra el coronavirus. Actualmente el Instituto Paul Ehrlich investiga la causa de 10 de dichas muertes. Los expertos quieren demostrar que otros factores distintos a las vacunas han desempeñado algún papel en los fallecimientos.

Hasta el domingo el Instituto Paul Ehrlich había recibido 325 casos sospechosos con 913 efectos secundarios, incluyendo 51 casos sospechosos con efectos secundarios graves. Esto corresponde a 0,53 casos por cada 1000 dosis de vacuna o 0,08 casos sospechosos de efectos secundarios graves por cada 1000 dosis de vacuna.

Las 10 muertes que investiga el Instituto Paul Ehrlich se produjeron poco después de recibir la vacuna contra el coronavirus. Las personas gravemente enfermas han muerto dentro de los cuatro días siguientes a la vacunación, informó el Instituto Federal de Vacunas y Medicamentos Biomédicos de Langen, Hesse. Según los expertos, la relación de las vacunas con las muertes es bastante improbable.

“Sobre la base de los datos de que disponemos, suponemos que los pacientes murieron como consecuencia de su enfermedad subyacente, en un plazo que coincide con la vacunación”, dijo Brigitte Keller-Stanislawski, jefa del departamento responsable de la seguridad de los medicamentos y los dispositivos médicos. Por razones de protección personal, no podía decir nada sobre los casos individuales, “pero se trata de pacientes muy graves con muchas enfermedades subyacentes”. Algunos fueron tratados paliativamente. Hasta ahora, más de 800.000 personas en Alemania han recibido la primera dosis de la vacuna.

Antes de que la Unión Europea aprobara la vacuna de Pfizer, el presidente del Instituto Robert Koch, Lothar Wieler, admitió que, por pura probabilidad estadística, “las personas morirán con el tiempo con la vacuna”, porque “los ancianos y muy viejos” tienen generalmente más probabilidades de morir debido a su edad.

Los efectos secundarios más frecuentes son, con mucho, los dolores de cabeza, el dolor en el lugar de la inyección, la fatiga y los dolores. Estos efectos secundarios temporales son algo más fuertes que los de una vacuna contra la gripe. Los efectos secundarios graves son muy raros y la relación es a menudo incierta.

En contra de lo que los medios están difundiendo, Klaus Cichutek, Presidente del Instituto Paul Ehrlich, dijo: “De acuerdo con el estado actual de los conocimientos, no hay pruebas de que las vacunas aprobadas anteriormente sean eficaces contra las mutaciones del virus que han surgido ahora”.

https://amp.n-tv.de/panorama/Institut-prueft-zehn-Todesfaelle-nach-Impfung-article22292066.html

Aumentan las muertes en México porque la sanidad sólo atiende al coronavirus

Los pacientes con enfermedades de corazón, diabetes, cáncer y otras ya no son atendidos en los hospitales, según un estudio de la Universidad Autónoma de México (UNAM).

Los datos oficiales indican que México tiene la más alta tasa de letalidad del mundo por coronavirus. El año pasado se produjeron 254.625 fallecimientos más de los esperados, pero un 60 por ciento de dicho exceso no está asociado al coronavirus, o por lo menos no se tiene la certeza de ello.

En dicho periodo se reconocieron 100.846 defunciones que dieron un resultado positivo al coronavirus. De las otras 153.779 muertes no se conoce su causa específica. Al menos una parte de ella se explica por el abandono sanitario, dicen los autores del estudio.

El estudio acaba de ser publicado por la Facultad de Medicina de la UNAM (*). En su artículo los autores se comprometen a seguir revisando “durante mucho tiempo” lo que nos ha llevado a esta situación porque “con los datos disponibles hasta el momento, no es posible responder si coronavirus es la primera causa de muerte en México”.

Es probable que exista un incremento de muertes por enfermedades crónicas no transmisibles como las cardiovasculares, diabetes, renales. En estas igual entra el cáncer, las enfermedades respiratorias y los infartos, padecimientos cuya atención se complica con la pandemia.

En el exceso de muertes de igual manera pueden entrar otras causas, como las maternas, y algunas infecciones de tratamientos prolongados como el SIDA y la tuberculosis, pero es difícil saberlo a ciencia cierta, porque “las muertes que no se identifican con una prueba positiva no han sido plenamente identificadas”.

Incluso el exceso de mortalidad por todas las causas es una estimación que deja muchas dudas. Las fuentes de información con las que se calcula son registros administrativos, sujetos a problemas en la cobertura, oportunidad y calidad.

Mientras el sistema sanitario se vuelca en el coronavirus, las redes sociales muestran la indignación popular por la falta de atención médica y en la calle han comenzado las protestas. En el Zócalo de la capital mexicana los enfermos de cáncer se han reunido para denunciar la falta de atención y medicamentos.

Los hospitales sólo atienden a los diagnosticados como covid y los demás pacientes llevan casi un año esperando que les den una cita para alguna especialidad médica. Muchos de ellos han fallecido esperando. En agosto del año pasado, a un enfermo que esperaba un trasplante de hígado le suspendieron la operación porque el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” se convirtió en hospital Covid-19. Al mes de haberle dado la noticia, falleció.

El 16 de diciembre un usuario de una red social dijo que su madre había falleció por un derrame cerebral. Desde que en marzo se desató la ola de histeria, no había sido atendida en el sistema de salud. No hay citas para enfermos crónicos a causa del covid.

A finales de noviembre, un hombre desesperado pedía apoyo económico para que su esposa fuera atendida por un médico particular, citando la misma queja: “En el IMSS no hay citas para lo que resta del año”.

Otros dicen que fallecer de otra enfermedad es igual que del virus. “El Covid paró las especialidades, así que, si no mueres de eso, mueres por no detectar a tiempo otra enfermedad y el caso es lo mismo”.

El pasado 3 de enero, la organización “Consulta para todos”, denunció que tres menores se encontraban graves por una quimioterapia “mal aplicada” en el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer en Querétaro.

Los menores terminaron en terapia intensiva. “Al parecer todo el personal médico está dedicado a atender a pacientes Covid y a los pequeños los dejaron en tan malas manos que se debaten entre la vida y la muerte”, por lo que la organización ya estaba buscando emprender acciones legales.

En el caso de una niña, su madre dijo que tenía muerte cerebral: quería darle una mejor atención llevándola a un hospital privado o por lo menos dejarla morir en paz en su casa.

(*) http://dsp.facmed.unam.mx/wp-content/uploads/2013/12/COVID-19-No.13-00-Bolet%C3%ADn-completo-v2.pdf

Los fiscales italianos ordenan un registro en el Ministerio de Sanidad para esclarecer el origen de la pandemia

Lo que los “expertos” no quieren explicar es posible que se logre saber a través de los juzgados. Ayer los fiscales italianos ordenaron un registro en el Ministerio de Sanidad que encabeza Roberto Speranza (en la foto de portada) y otras instituciones italianas de salud pública para esclarecer el origen de la pandemia.

Además de documentación, los fiscales han ordenado la entrega de todos los teléfonos móviles y dispositivos informáticos de los cabecillas sanitarios. Buscan conversaciones, imágenes, audio, documentos, correos electrónicos… todos los archivos enviados y recibidos desde el 5 de enero del año pasado, fecha de la alerta mundial emitida por la OMS.

La fiscalía cree que el Ministerio y demás instituciones públicas sanitarias tienen documentos que explican las decisiones tomadas en los trágicos días de marzo del año pasado en los que Bérgamo pagó un alto precio en vidas humanas. Se trata de arrojar luz no sólo sobre la cuestión de las zonas más afectadas por la pandemia, sino también sobre la decisión de cerrar o no las actividades de producción, sobre la actualización, activación y aplicación del plan contra la gripe pandémica y sobre la ejecución (o no) del “plan de salud en respuesta a la emergencia pandémica del Covid-19”, que es secreto.

Pretenden entender las medidas que tomaron las instituciones sanitarias después de que el 12 de marzo Stefano Merler anunciara la llegada de la enfermedad a Italia, una previsión que resultó correcta.

Hasta ahora los jueces han estado escuchando a varios testigos, entre ellos Ranieri Guerra, ahora subdirector de la OMS y antes director italiano de Prevención. La cuestión más candente se refiere a la falta de actualización del plan para la gripe pandémica, un descuido que también se denuncia en el informe de la OMS, publicado en el sitio web de la Organización y luego eliminado misteriosamente. ¿Quién se suponía que iba a revisar el plan? ¿Por qué en 2016 fue reconfirmado idéntico a 10 años antes? ¿Y por qué desapareció el informe de la OMS?

Guerra afirma que el plan de 2006 estaba en vigor cuando se produjo el brote de coronavirus y que correspondía a otros, que llegaron al ministerio en 2018, actualizarlo. Por eso, cuando la policía se presentó en las oficinas del Ministerior mostró un orden muy detallada de lo que buscaban. Quieren copias de las notas, archivos y cualquier otro documento, aunque no esté registrado, relacionado con el plan de pandemia a partir de 2006. Están tratando de entender si se han hecho borradores en los últimos años, tal vez nunca completados. O si alguien alguna vez se ha planteado el problema de revisar el plan de acuerdo con las nuevas directrices de la OMS.

El último borrador, de 31 de diciembre del año pasado, certifica que la última actualización se remonta a 2006. La semana que viene el fiscal espera en sus oficinas a los dirigentes superiores del Ministerio.

En un libro el ministro Speranza ha desestimado el “plan secreto” que se logró reconstruir en el “Libro Negro del Coronavirus”. El “plan secreto” tiene su orígen en un grupo de trabajo creado dentro del Ministerio de Sanidad el 22 de enero. Las actas de dichas reuniones nunca se han publicado.

El comité de víctimas de la pandemia de Bérgamo ha pedido transparencia al Ministro reiteradamente. Ha sido inútil, pero es posible que el “plan secreto” esté en las notas, documentos y archivos incautados ayer por la policía. El juego acaba de empezar: esta vez la nariz del fiscal se desliza por las habitaciones del Ministerio de Sanidad.

https://www.ilgiornale.it/news/politica/sequestrati-telefoni-pc-e-atti-i-pm-ora-assediano-speranza-1916593.html

En Noruega el número de ancianos muertos tras vacunarse asciende ya a 23

23 personas fallecieron en Noruega tras recibir la vacuna contra el coronavirus de Pfizer (1). Todas las muertes se produjeron en asilos de ancianos, todos los fallecidos eran mayores de 80 años y su estado previo de salud era malo.

13 de los fallecimientos ya han sido estudiados, por lo que la Agencia Noruega de Medicamentos (2) reduce el número de ancianos muertos a los 13 ya analizados. Según dicha institución, 23 es la cifra de ancianos que sufrieron efectos adversos.

La Agencia Noruega de Medicamentos afirma que otros nueve vacunados experimentaron efectos secundarios graves no fatales y siete más efectos menos graves. Los nueve sufrieron reacciones alérgicas, fuerte malestar y fiebre alta, mientras que los efectos menos graves fueron dolor en el lugar de la inyección.

Tras dichas muertes, el gobierno de Noruega ha cambiado sus recomendaciones sobre la inoculación de las vacunas contra el coronavirus. Es el médico quien debe decidir si una persona recibe o no la vacuna.

Fiebre y náuseas podrían “haber provocado la muerte de algunos pacientes débiles”, dijo Sigurd Hortemo, en el primer informe de la agencia sobre los efectos adversos, que pueden haber contribuido a un curso más severo de la enfermedad en las personas mayores

Más de 30.000 personas han recibido la primera dosis de la vacuna de Pfizer en el país escandinavo desde el 27 de diciembre, de acuerdo con las cifras oficiales. Los residentes de los asilos de ancianos en Oslo fueron los primeros en recibir la vacuna.

“No estamos alarmados por esto. Está bastante claro que estas vacunas tienen muy poco riesgo, con una pequeña excepción en el caso de los pacientes más débiles”, dijo el director médico de la agencia, Steinar Madsen, a la emisora NRK.

“Los médicos deben considerar cuidadosamente quién se ha de vacunar. Los muy débiles y que se encuentran al final de su vida pueden recibir la vacuna tras una evaluación individual”, añadió.

Hace unos días el Instituto Noruego de Salud Pública dijo que “cualquier efecto colateral de la vacuna será compensado por un riesgo reducido de enfermarse gravemente de COVID-19 en el caso de personas ancianas débiles”.

Añadió que “para los pacientes muy débiles y los enfermos terminales se recomienda una evaluación cuidadosa de los beneficios contra las desventajas de la vacunación”.

Noruega ha registrado oficialmente 57.279 “casos” de coronavirus y 511 fallecimientos.

En Alemania están investigando la muerte de diez personas después de recibir la vacuna de Pfizer (3) y en Italia ha muerto un médico de 64 años de edad, Enrico Patuzzo, tras recibir la vacuna. Se le practicará una autopsia para conocer las causas (4).

(1) https://news.ru/en/europe/23-people-die-in-norway-after-receiving-pfizer-covid-vaccine/
(2) https://www.nhregister.com/news/article/Vacuna-contra-COVID-19-provoca-algunas-muertes-en-15873735.php
(3) https://www.wochenblick.at/deutschland-zehn-menschen-sterben-nach-covid-impfung/
(4) https://notizie.virgilio.it/vaccino-covid-medico-morto-mantova-1458929

Más información:
– Un anciano recluido en un asilo francés falleció dos horas después de recibir la vacuna
– Los vacunados llenan las salas de emergencias de los hospitales israelíes
– Muere un israelí de 75 años dos horas después de vacunarse contra el coronavirus
– Un segundo fallecido en Israel tras vacunarse y serios incidentes que requieren hospitalización
– Muere en Suiza otra persona después de ser vacunada
– La vacuna mató al anciano que falleció en Suiza después de la inoculación

La Zorra de Buchenwald, la nazi más sádica: pantallas con piel humana, asesinatos y orgías macabras

  1. Ilse Koch se para desafiante frente al tribunal. Lleva un vestido barato y la mirada turbia. Sus ojos verdes parecen dibujados por un compás, pero también parecen vacíos. Las mejillas infladas y la piel que no está casi surcada por arrugas. No parece ilógico. Ella era la que hacía sufrir a los demás. De todas maneras, lo que más resaltaba era su pelo rojo, intenso.

Ilse Koch espera que comience su juicio. No hay ansiedad en ella. Tiene gimnasia: ya pasó por esta situación. En Alemania los procesos por lo ocurrido durante el nazismo se multiplican, son parte de las escenas corrientes de la posguerra. Pero este proceso concitó mayor atención. La acusada se había convertido en un ser infame y hasta tenía apodo popular. La conocían como la Zorra de Buchenwald.

Se la señalaba como responsable de las peores crueldades. Ya no se trataba de una homicida más. Ella había matado, había torturado, había mostrado el peor sadismo. Pero, además, se la acusaba de tener un hobbie macabro: mandaba matar gente para que luego fueran descarnados y ella pudiera coleccionar trozos de piel tatuados. Hasta se la acusaba de haber mandado a hacer una pantalla de velador con restos cutáneos de sus víctimas.

Margaret Ilse Köhler había nacido en 1906 en Dresde. Apenas terminada la Primera Guerra Mundial tuvo que ganarse la vida como pudo, como tantos otros alemanes. Fue empleada en fábricas y distintos comercios hasta que en 1932, también como tantos otros alemanes, se afilió al Partido Nazi. Esa adscripción temprana le trajo beneficios; cuando los nazis llegaron al poder, su posición mejoró. A los pocos años le consiguieron un puesto administrativo en Sachsenhausen, uno de los primeros campos de concentración. Heinrich Himmler le presentó al encargado del campo, a Karl-Otto Koch, y desde su autoridad les recomendó que se convirtieran en pareja. Ellos obedecieron y al poco tiempo se casaron. Ella pasó a ser Ilse Koch y la secretaria del campo de concentración.

Karl-Otto Koch era un hombre ambicioso e inescrupuloso. No parecían existir los límites para él. El poder le permitía moverse sin dar explicaciones. La locura de Hitler y sus hombres hizo que los campos se expandieran y la matanza se pusiera en marcha. Koch fue nombrado comandante de Buchenwald un par de años antes del inicio de la guerra. Levantó el campo y desparramó su arbitrariedad por cada rincón de él.

A Koch y a su esposa les gustaba vivir bien. Se construyeron una mansión que fueron amoblando con lo mejor de lo producido con el saqueo de sus víctimas. La megalomanía del matrimonio tuvo un ejemplo contundente en el zoológico que montaron dentro de las instalaciones del campo de concentración. Hicieron traer especies exóticas de todas partes del mundo.

Ilse Koch era mucho más que la esposa del comandante del campo. Las mujeres de los comandantes no solían salir de sus casas, eran amas de casas que se dedicaban a criar a sus hijos y a generar la ilusión de normalidad en las vidas de sus hijos. Pero Ilse era diferente. Su lugar no era pasivo. Ella se hacía notar. Paseaba su enérgica arrogancia y su cabellera pelirroja por cada rincón y daba órdenes de manera constante. Todos le temían. Y había motivos. Era impiadosa.

En los juicios posteriores algunos testigos la describieron, también, como ninfómana, que su necesidad de sexo era constante. Y que en la mansión del matrimonio tenían lugar orgías dantescas organizadas por ella que se encargaba de reclutar participantes en el pueblo vecino y entre los oficiales y soldados a cargo de su marido, y las esposas de estos. Pero esos testimonios no sólo hablaban de sus actividades sexuales en su hogar -no delictivas en su mayoría excepto en los casos de los que participaban bajo coerción-, sino que describían que Ilse obligaba a los detenidos a tener sexo sólo para que ella asistiera como testigo y satisfaciera sus inclinaciones vouyerísticas, o para disipar su aburrimiento. Contaban también que quienes no podían rendir sexualmente eran ridiculizados y luego apaleados. Nadie podía mirarla a los ojos ni contradecirla. Quien lo hacía era fusilado en el acto. En otras ocasiones los manoseaba o les exhibía los pechos y quien no se excitara era castigado.

Ella misma se encargaba de dar latigazos y someter a otros tormentos a los detenidos que no cumplían con sus caprichos. Solía llevar en la cintura una especie de cachiporra que en su extremo tenía pegadas varias hojas de afeitar. Dicen que uno de sus juegos favoritos era encerrar en un corral a una veintena de prisioneros y soltar dentro varias perros salvajes. Mientras los hombres y las mujeres corrían por su vida y recibían mordeduras fatales, las carcajadas de Ilse se escuchaban a decenas de metro de distancia.

Fueron varios los testigos que afirmaron que Ilse mandó a ejecutar a muchos detenidos con órdenes precisas de no lastimar determinadas zonas de su piel para que ella pudiera conservar esos fragmentos tatuados que le habían llamado la atención.

Uno de sus amantes era Waldemar Hoven, doctor a cargo del departamento de investigaciones médicas de Buchenwald. Ilse y Hoven hacían desnudar a los recién llegados. A los de tatuajes más llamativos los sacaban de la fila y los hacían fusilar (con un tiro en la nuca para no dañar la piel).

En Buchenwald se encontraron varias planchas de piel humana con tatuajes. También tulipas de veladores de piel, pero no se pudo determinar de manera fehaciente que derivaran de los restos de los prisioneros. En los procesos a los que fue sometida, Ilse siempre fue absuelta de estos cargos por falta de pruebas.

Hace unos años al periodista norteamericano Mark Jacobson le hicieron llegar una extraña pantalla de lámpara. Su color y su texturas eran indeterminadas y despedía un olor fétido. Le dijeron que la habían rescatado de un campo de concentración. Jacobson inició una investigación al respecto. Cuenta todo el proceso en su libro The Lampshade. Un análisis de ADN determinó que el material de la pantalla provenía de restos de piel humana. Lo que no se pudo saber con certeza su procedencia, ni cuántos años hacía que se había manufacturado.

Si bien la atención sobre la crueldad nazi suele centrarse sobre los jerarcas y sobre algunos de los comandantes de los lagers, también hay una serie de mujeres con conductas aberrantes que fueron identificadas y juzgadas. Algunos de esos nombres: Irma Grese, Maria Mandel y Herthe Bothe. De todas ellas, Ilse Koch fue la que mayor relevancia posterior obtuvo. Muy posiblemente porque su inhumanidad alcanzó cimas casi inimaginables.

El desborde del matrimonio Koch en Buchenwald fue tal que hasta provocó rechazo dentro del régimen nazi. El lujo con el que vivían se había convertido en comentario obligado entre los altos oficiales. La muerte de dos médicos de Buchenwald produjo una investigación interna. Karl-Otto Koch afirmó que eran infiltrados y que una vez descubiertos habían intentado huir. En esa fuga fueron alcanzados por los disparos de su hombres. La investigación determinó que la causa había sido otra: los doctores habían tratado a Koch por una sífilis y éste los había eliminado para que su secreto no se conociera.

Pero ni este episodio, ni sus robos, ni sus otros asesinatos y abusos terminó con la carrera del matrimonio. Himmler, su protector, envió a Koch hacerse cargo de Majdanek. Necesitaba alguien implacable allí.

Pero Ilse continuó viviendo en su mansión en Buchenwald y comportándose como si no hubiera allí más ley que sus caprichos. Su marido también cayó en desgracia en Majdanek

A los pocos meses con la intención de encubrir a las autoridades una fuga masiva de prisioneros de guerra soviéticos, Koch ordenó una matanza que lo único que logró fue llamar la atención sobre su impericia y la falta de control sobre sus actos. Lo desplazaron y lo enviaron a un puesto administrativo en Berlín. Al tiempo fue enviado una vez más a Buchenwald. En su regreso se comportó de la misma manera que siempre. Su final llegó con una visita de su protector Himmler. El jerarca comprobó que mientras Alemania se desmoronaba, los Koch seguían viviendo con todo lujo. Fue fácil acusarlos de varios delitos, desfalcos, robos y encontrar pruebas. Ni la inminente derrota nazi salvó a Koch. Fue juzgado en el mismo campo de concentración, condenado a muerte y ejecutado a principios de abril de 1945, tan solo una semana antes de que los aliados liberaran Buchenwald. Ilse no fue condenada (se dice que la absolución llegó después que fingiera una crisis nerviosa ante los jueces) y logró escapar antes de la llegada del enemigo. Se refugió en la parte occidental de Berlín, lejos del alcance de los soviéticos.

Cuando fue detenida luego de la guerra, las pruebas de las atrocidades cometidas durante sus años en Buchenwald taparon a los magistrados. Fue juzgada en los llamados juicios de Dachau junto a otras mujeres. La condenaron a cadena perpetua. Se salvó de la pena de muerte porque estaba embarazada. No sé sabe quién era el padre y sus acusadores sospechaban que se había embarazado para evitar la horca. Apenas nace el bebé, un varón, es dado en adopción.

Sin embargo, tiempo después el general norteamericano Lucius Clay, gobernador de la Zona Americana en Alemania redujo su sanción a 4 años de cárcel. Pero en 1951 fue de nuevo detenida y juzgada una vez más. Esta vez las acusaciones se centraban a los actos cometidos contra ciudadanos alemanes.

El juicio generó una atención peculiar. Pese al que el relato de la barbarie ya se había escuchado varias veces a esa altura, el proceso de Ilse Koch sumaba nuevos elementos. La acusada era una mujer, los componentes sexuales, el sadismo y las sospechas del uso de las pieles de los asesinados. Alguien llegó a responsabilizarla de al menos 5.000 muertes de las 56.000 que se produjeron en esos años en Buchenwald.

“Los médicos nazis del campo estaban muy interesados en la piel humana. Ilse los motivaba todo el tiempo a que siguieran con sus pruebas y procedimientos. Quitaban la piel, la sometían a un proceso químico y las ponían a secar al sol. Cuando una pasaba por ahí las podía ver”, declaró en el juicio un médico checo enviado a Buchenwald por la Gestapo. Con esas pieles se hacían guantes, billeteras, pantallas y hasta se encuadernaban libros. Eran valoradas más las que tenían un tatuaje particular.

Había un detalle más: esos restos cutáneos no podían proceder de alemanes. Así que las víctimas eran en su mayoría soviéticos, polacos y gitanos. Y como la piel debía estar en buen estado, tampoco les servían los cuerpos degradados de los que hacía mucho tiempo estaban hacinados en el lager. A veces Ilse ordenaba matar recién llegados porque su lozanía proporcionaría piel óptima.

15 de enero de 1951. En la sala de audiencias la tensión tiene presencia física. Ella, la acusada principal, no está. Los jueces le permitieron permanecer en su celda. Pareció la única manera posible de terminar el juicio. Sus gritos, ataques de nervios y desmayos -que nadie pudo determinar si eran reales o fingidos- interrumpieron las audiencias varias veces. Alguna vez en medio del relato de un sobreviviente, Ilse Koch se paró y gritó: “¡Sí, soy culpable! ¡Soy responsable de todo! Soy una pecadora”. También el público gritaba horrorizado en medio de los testimonios que la señalaban como responsable de una variedad de atrocidades inimaginables. La lectura de la sentencia fue breve. La condena fue una de las peores posibles: cadena perpetua. Pero los espectadores que estaban dentro de la sala y los que esperaban en la calle reaccionaron con indignación y hubo temor de que comenzara una revuelta. Ellos querían la pena de muerte y que dentro de los hechos que el tribunal diera por probadas estuvieran las pantallas para lámparas hechas con piel humana y su afición por coleccionar trozos de piel humana tatuada.

Los días de sus últimos años son monótonos, iguales a sí mismos. Está detenida. Está sola. Un defensor oficial hace presentaciones periódicas, grises y desesperanzadas pidiendo su liberación. Los dos saben que no van a prosperar los pedidos. Su conducta cada vez es más errática. Hasta las convictas condenadas por delitos atroces la miran con desprecio.

De los tres hijos (dos hombres y una mujer) que tuvo con Koch sólo sobreviven dos. El mayor se suicidó porque no pudo soportar la vergüenza de los crímenes de sus padres. Ninguno la visita. Nadie se acerca a ella. Sólo lo hace una tarde un joven que la visita sorpresivamente. La primera visita desde que está detenida. No se imagina quién puede ser. No lo reconoce aunque en su cara descubre un aire familiar. El encuentro es silencioso. Se miran sin hablar unos minutos. Ella se pone nerviosa. Cree que su peor pesadilla, aquello que la atormenta y en lo que sueño cada noche, se convirtió en realidad: un familiar de una de sus víctimas vino a tomar revancha. Empieza a gritar y trata de escapar de la pequeña sala. Los guardias se apresuran para controlarla. El joven, poco más que un chico, estira la mano y le toca el hombro con torpeza, una caricia recelosa. “Soy Uwe, tu hijo”.

El hijo que había sido dado en adopción apenas nació, buscó a su madre biológica. La siguió visitando con cierta regularidad. Necesitaba conocerla, necesitaba entender. Creía que mirando esos ojos desorbitados iba a conocer la verdad. Ilse, su madre, hacía tiempo que no estaba ahí. Sus días pasaban entre el mutismo más absoluto, ráfagas de culpa, ataques de ira, delirios y pedidos de rescate ante el imaginario ataque de sus perseguidores.

Los alaridos de Ilse enloquecían a las otras reclusas de la cárcel. Empezaron de noche pero luego aparecían en cualquier momento del día. La mujer estaba convencida de que un grupo comando integrado por sobrevivientes de los Lager y familiares de los asesinados asaltaba la prisión para matarla. La manía persecutoria sólo crecía.

El 1 de septiembre de 1967, Ilse Koch ató las sábanas de su cama y algún abrigo raído a lo alto de los barrotes de su celda y se ahorcó. En pocas semanas cumplía 61 años. Dejó una carta que decía: “No hay otra salida para mí. La muerte es la única salvación”.

Durante décadas, su hijo Uwe procuró revisar el pasado e intentó, en vano, limpiar el nombre de su madre. Pese a sus esfuerzos, Ilse Koch, su madre, siempre será la Zorra de Buchenwald.

—https://www.infobae.com/historias/2021/01/15/la-zorra-de-buchenwald-la-nazi-mas-sadica-pantallas-con-piel-humana-asesinatos-y-orgias-macabras/

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