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Mes: enero 2021 (página 2 de 15)

El mayor pelotazo económico de la historia de la salud pública: las vacunas contra el coronavirus

Estamos asistiendo al mayor pelotazo económico de una parte de la industria farmacéutica a cuenta de las vacunas para prevenir la Covid-19. Durante la pandemia de gripe A de 2009-10 (que por suerte luego se demostró que no fue tal) el grupo de farmacéuticas que ofrecieron tratamientos para ello ensayaron una serie de estrategias que ahora están aplicando con mucho éxito.

En un momento en que la humanidad atraviesa uno de sus momentos más críticos en la industria farmasanitaria han aprovechado para dar el mayor pelotazo de su historia. Mientras el mundo tiembla por la Covid un grupo de farmacéuticas de élite, con la indispensable ayuda de los gobiernos, está aumentando sus ganancias sin escrúpulos. Es un escándalo que empresas como AstraZeneca (AZ) estén especulando con las vacunas que habían vendido a la Unión Europea.

Una clave está en los contratos firmados por la Comisión Europea (el Gobierno de la UE) con los laboratorios farmacéuticos.

El contrato con la AstraZeneca fue el primero que firmó la Comisión a finales de agosto de 2020 y prevé la entrega de hasta 400 millones de dosis una vez la Agencia Europea del Medicamento (EMA) dé su visto bueno a la vacuna este viernes 29 de enero.

Es decir, el Gobierno europeo ha comprado a una empresa un producto que no existe (entonces no estaba aprobada la vacuna). Ha adelantado dinero a una compañía que se ha permitido el lujo de revender ese producto a otros países:

Todas las prebendas de los gobiernos europeos a las farmacéuticas fabricantes de tratamientos para la Covid-19 están en los contratos. Pero no podemos saber en qué consisten porque esos documentos son secretos. ¿Y qué hitos de ese trato de favor que han recibido esas empresas podemos destacar?:

– La enorme cantidad de dinero público que han recibido esas compañías para investigar en una vacuna. Pese a ser empresas de una solvencia económica envidiable se les ha dado dinero para investigar.

– La población paga por segunda vez cada vacuna. Sí porque ese dinero que cito se les ha concedido a fondo perdido y sin exigir al menos que las vacunas tengan precios populares. Los estados pagan por esas vacunas y lo han hecho por adelantado, arriesgando mucho (tanto las cantidades invertidas en la investigación como las destinadas a la compra de esos tratamientos ).

– Las cláusulas de confidencialidad de esos contratos son secretas, cuando si esos documentos versan sobre productos pagados con dinero público deberían ser públicos.

– La excusa del «secreto comercial» también protege legalmente la información científica recogida gracias a los ensayos clínicos realizados por los laboratorios para comprobar la eficacia y seguridad de estas vacunas. Cuando se empezaba a vacunar con el producto de Pfizer en el Reino Unido esa empresa aún no había publicado en una revista científica sus resultados, sólo habían emitido varias notas de prensa que evidentemente son propaganda. Como son secretos nunca conoceremos los datos en bruto de esos ensayos, sólo lo que las farmas quieren.

– Las vacunas son experimentales y así las han catalogado las agencias reguladoras de medicamentos. Éstas han decidido que sus fabricantes hagan farmacovigilancia, realicen un seguimientos de los efectos secundarios que provoquen, durante los próximos dos años. Hasta entonces no sabremos realmente si son seguras… aunque ya estén poniéndose a millones de personas.

– Indemnizaciones. Como las vacunas se han desarrollado a toda velocidad los fabricantes esperan (y escribo esperan) que en un pequeño porcentaje de la población causen daños (población que se vacuna estando sana). Por ello han chantajeado a los gobiernos para librarse de pagar indemnizaciones destinadas a compensar esos daños. Serán los estados que compran con el dinero de los dañados sus productos los que paguen. Es decir, las víctimas de sus efectos secundarios pagarán con su salud y su dinero (la investigación, las vacunas y las compensaciones por los efectos secundarios marca Pfizer, AstraZeneca, etc).

– Fechas de entrega. Como no conocemos el contenido de los contratos no sabemos el retraso que llevan ni las condiciones escritas y firmadas por si se les olvidaba especular.

– Precios de las vacunas. La piedra filosofal sobre la que gira el interés de los laboratorios porque la población no sepa lo que hemos pagado por sus tratamientos. Las cifras que se ofrecen son tan variadas que van desde el NO ánimo de lucro de AstraZeneca, ¡¡jajaja!! hasta los en torno a 18 eurazos por dosis de la vacuna de Moderna… El marketing del miedo que ha hecho la prensa acrítica le ha salido casi gratis a los especuladores (alguien en el periodismo debería hacer autocrítica).

Yo de mayor quiero ser farmacéutica fabricante de vacunas antiCovid, ¿vosotros no? (y ahora en broma, ¿no pensáis que los productores de vacunas son los peores antivacunas?).

¿Qué pueden hacer los gobiernos?:

– Lo primero publicar los contratos con estas farmacéuticas.

– Lo segundo, negar la patente que protege la “propiedad intelectual” de las vacunas a los laboratorios. Han conseguido ese conocimiento técnico gracias al dinero de la población, luego no tienen derecho a que su propiedad sea privada y marcar ellos los precios.

Esta fórmula de la expropiación de la patente es legal y fue aprobada en una cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en casos de emergencia sanitaria (hay que recordar que gracias a que estamos en una emergencia sanitaria las farmas han recibido todas estas prebendas, incluido el proceso acelerado de aprobación de sus fármacos).

http://www.migueljara.com/2021/01/28/vacunas-covid-el-mayor-pelotazo-economica-de-la-historia-de-la-salud-publica/

El gobierno del PSOE y Podemos teme que lleguen a España las protestas contra el confinamiento

Hasta ahora España era un oasis de tranquilidad. Desde la transición los colectivos de la izquierda domesticada nunca dieron pruebas más evidentes de su mansedumbre, a pesar de que las medidas represivas han ido en aumento. Pero cuando las barbas de tu vecino veas pelar…

El gobierno del PSOE y Podemos teme que lleguen a España los disturbios contra el confinamiento de Europa, dice El Confidencial (*). El Viejo Continente bulle en protestas contra las medidas represivas, con disturbios que cada vez son más agresivos con la policía y a los domesticados se les ha acabado la tontería de que eran “la ultraderecha”, el monigote con el que meten miedo para mantener sometida a la población.

Las protestas ciudadanas, que se han dado desde los primeros meses de pandemia, han entrado en una nueva fase en 2021, con enfrentamientos abiertos con la policía que a menudo terminan con varios heridos y detenidos.

Ya no son reuniones espontáneas de personas que están descontentas con la situación, sino que han comenzado a segmentarse por grupos de interés que, en ocasiones, coinciden en distintos puntos del país. En Holanda están empezando a organizarse para plantar cara a la policía de manera coordinada. En los incidentes del pasado domingo fueron detenidos más de 100 ciudadanos y fueron quemados múltiples elementos del mobiliario urbano. Algo semejante, aunque a menor escala, sucedió este fin de semana en Dinamarca y Grecia.

El gobierno del PSOE y Podemos está siguiendo la evolución del continente con el temor de que España también acabe contagiándose del descontento callejero. Por el momento, aquí las manifestaciones se han limitado a grupos pequeños.

Fuentes de Moncloa consideran que el hartazgo después de tantos meses de malas noticias está haciendo mella en la sociedad, que necesita pasar página y olvidarse de esta época oscura. Además, estiman que, con la llegada de las vacunas, ha habido una relajación en las precauciones de la población, por lo que un nuevo confinamiento, aunque fuera menos estricto que el de marzo, no sería recibido con la misma empatía que el año pasado.

Así, tanto en Moncloa como en los gobiernos autonómicos, se trata de atajar el virus con una nueva variable. Si antes solo se valoraban la salud y la economía a la hora de tomar medias, ahora los políticos incluyen una tercera variable al mismo nivel que las otras: el cansancio de los ciudadanos.

(*) https://blogs.elconfidencial.com/amp/espana/el-confidente/2021-01-27/disturbios-confinamiento-covid-espana-europa_2922023/

Alemania recomienda no aplicar la vacuna de AstraZeneca a los mayores de 65 años

Alemania recomienda no usar la vacuna de AstraZeneca a personas mayores de 65 años. Un comunicado del Comité de Vacunas del Instituto Robert Koch, el principal órgano germano de sanidad, ha asegurado que no cuentan con suficientes datos que indiquen que la vacuna, también desarrollada por la Universidad de Oxford, sea efectiva en ese segmento de la población, por lo que aconsejan que solo se suministre a menores de esa edad.

El ministro de Sanidad, Jens Spahn, matizó, tras divulgarse esa opinión, que la recomendación de la comisión sobre AstraZeneca no es definitiva, sino solo una propuesta provisional. Agregó que la decisión final se tomará solamente una vez que la Agencia Europea de Medicamentos se pronuncie positivamente sobre la vacuna y que la Comisión Europea la autorice.

Mañana dicha Agencia publicará sus conclusiones de la evaluación de la vacuna del coronavirus desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, y subrayó que solo le dará luz verde si los datos presentados por la farmacéutica son “lo suficientemente sólidos y completos”.

La Agencia Europea subrayó que, si el paquete de datos se lo permite y la empresa “presenta rápidamente cualquier información adicional necesaria para completar la evaluación” en las próximas 24 horas, el comité de medicamentos humanos (CHMP) “podría emitir” una recomendación a la Comisión Europea sobre una posible autorización de esta vacuna este mismo viernes.

Los detalles de su análisis científico se harán públicos en torno al mediodía, con una rueda de prensa virtual en la que su directora, Emer Cooke, y otros jefes de departamentos como el de Vacunas y el de Seguridad, explicarán la evaluación de los datos de laboratorio y los ensayos clínicos hechos con este fármaco.

https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2021-01-28/alemania-astrazeneca-vacuna-uso-65-anos_2926595/

Un muerto y 300 heridos en la tercera noche seguida de protestas contra el confinamiento en Líbano

Un muerto, 300 heridos, 102 atendidos o trasladados a los hospitales de Trípoli por la Cruz Roja libanesa, más 124 por los socorristas de la Asociación Médica Islámica, 66 hospitalizados… Es el trágico balance de la tercera noche seguida de protestas contra el confinamiento en la ciudad libanesa de Trípoli.

En Twitter, la policía ha informado de nueve heridos entre sus filas, uno de ellos en estado grave.

Los enfrentamientos comenzaron por la tarde, cuando la policía trató de disolver a los manifestantes lanzando gases lacrimógenos, que respondieron lanzando cócteles molotov y piedras.

Los manifestantes se retiraron a los callejones adyacentes, donde los enfrentamientos continuaron hasta bien entrada la noche. Algunos intentaron asaltar la sede de la Delegación de Gobierno, mientras otros se reunían en la plaza Al-Nur, uno de los lugares clave de las manifestaciones multitudinarias que el Líbano vivió en 2019.

El ejército está desplegado y custodia los edificios para evitar asaltos, aunque los manifestantes han logrado prender fuego a una comisaría de policía. Se han escuchado disparos de munición real de origen desconocido en el lugar de la manifestación.

“Estamos aquí para pedir comida, la gente tiene hambre”, dijo un manifestante de 20 años. “Es hora de que la gente salga a la calle”, añadió. “Hemos tomado la decisión de continuar nuestra acción, sea cual sea el precio […] porque no tenemos nada más que perder”, añadió otro manifestante encapuchado.

“Vivimos en condiciones miserables. Llamé a todas las puertas, pero no encontré ningún trabajo”, añadió un parado de 25 años.

Trípoli ya era una de las ciudades más pobres de Líbano antes de los confinamientos decretados por el gobierno hace un año. Pero la situación ha empeorado las condiciones de vida de sus habitantes. Muchos de ellos, sobre todo los jornaleros, se han quedado sin ingresos a causa del confinamiento.

Aparte de la situación sanitaria, Líbano está sumido en su peor crisis económica desde el final de la guerra civil (1975-1990), con una depreciación histórica de su moneda, hiperinflación y despidos masivos. La mitad de la población vive ahora en la pobreza.

El movimiento de protesta contra el confinamiento, hasta ahora limitado a la ciudad de Trípoli, se extendió el martes y el miércoles por la noche, y los manifestantes bloquearon algunas carreteras en otras regiones.

En la capital, Beirut, los manifestantes prendieron fuego a los neumáticos frente al muro que separa la plaza de Riad El-Solh, en el centro de la ciudad, del Parlamento, mientras que otros bloquearon la carretera de acceso a la ciudad deportiva con contenedores de basura y neumáticos ardiendo.

En 2019 el país vivió un movimiento de protesta sin precedentes por su alcance contra una clase dirigente acusada de corrupta, incompetente e indiferente, pero la protesta desapareció gracias a las medidas represivas aprobadas con el pretexto de la pandemia.

Un muerto en las movilizaciones campesinas de India contra la política agraria del gobierno

El martes los campesinos de India volvieron a movilizarse contra las leyes flexibilizadoras que tomó el primer ministro, Narendra Modi, que benefician a los grandes empresarios a costa de las pequeñas explotaciones rurales.

Desde noviembre del año pasado, 250 millones de campesinos de India se encuentran en huelga y el martes convocaron una movilización masiva en Nueva Delhi, que terminó en represión y enfrentamientos con la policía. Uno de los manifestantes falleció y varios resultaron heridos, al igual que algunos efectivos de la policía.

Desde que se decretó la huelga agraria, las organizaciones campesinas acamparon a las afueras de Nueva Delhi con el fin de que el gobierno derogue las leyes anticampesinas que flexibilizan el mercado agrícola y lo ponen en manos de las grandes empresas agroexportadoras.

Las normativas, aprobadas en el Parlamento en septiembre habilitan a los empresarios vender sus productos directamente a compradores privados, eliminado el mercado regulado por el Estado, que garantizaba un precio mínimo para los campesinos.

Las nuevas leyes permiten a los grandes capitalistas acaparar los granos en función de la especulación financiera sobre los precios de exportación. Los campesinos, que bautizaron a las normativas como “leyes negras”, aseguran que su aprobación forma parte del plan de privatizaciones que impulsa el Primer Ministro indio para aumentar las ganancias capitalistas.

La medida es una acumulación de años de injusticias, abusos de las empresas transnacionales y tres leyes sancionadas por el gobierno indio en septiembre del año pasado, aprovechando las restricciones a la movilidad de la pandemia.

https://twitter.com/NBTDilli/status/1353945998968537089pic.twitter.com/QeucLcZNEU

Las pruebas anales de coronavirus (los degenerados no van a parar de humillar al mundo entero)

Ya no es suficiente que te metan un palo por la nariz y China ha comenzado a realizar pruebas anales para detectar el coronavirus, según la emisora pública CCTV. Los hisopos anales ya se utilizaron el año pasado, incluso en Shanghai, pero hasta ahora el método estaba reservado para las personas que residían en puntos críticos de la pandemia.

Algunos artículos médicos publicados desde el inicio de la epidemia sugieren que los hisopos anales son la forma más precisa de realizar pruebas de coronavirus, pero sus méritos aún no han sido ampliamente aceptados por los “expertos”.

A más de un millón de residentes en Pekín que se someten a pruebas de coronavirus les han administrado hisopos anales. Los caciques sanitarios de la capital china tienen como objetivo examinar a más de dos millones de personas en 48 horas. Entre ellos, alrededor de 1,6 millones de habitantes de Daxing que debían someterse a las pruebas de anticuerpos, así como a frotis de ácido nucléico de garganta, nasal y rectal.

“Lo que hemos encontrado es que en algunos pacientes infectados, el coronavirus sobrebvive durante un período de tiempo más largo en su tracto digestivo o excremento que en el tracto respiratorio”, aseguró Li Tongzeng, del Hospital Youan de Pekín.

Li explicó que los hisopos rectales aumentan la tasa de detectabilidad y reduce las posibilidades de un diagnóstico erróneo. “Por supuesto los hisopos anales no son tan convenientes como los hisopos de garganta, por lo que solo se usan en personas en áreas clave de cuarentena. Esto reducirá el retorno de falsos positivos”, agregó.

De acuerdo con las pautas publicadas por la Comisión Nacional de Salud de China, los hisopos anales deben administrarse de 3 a 5 centímetros (1.2 a 2 pulgadas) dentro del recto. El hisopo debe girarse y retirarse antes de colocarlo de forma segura dentro de un recipiente de muestra.

Una residente de Tangshan en la provincia de Hebei, a unas 120 millas al este de Beijing, le dijo a CCTV que le dieron dos muestras rectales como parte de las pruebas de la ciudad en su área. Cada hisopo tardó menos de 10 segundos.

https://www.24-horas.mx/2021/01/26/pruebas-anales-de-covid-19-podrian-ser-mas-efectivas-asegura-experto/

La pandemia en España: ¿cuántos han muerto y a cuántos han dejado morir?

A mediados de junio el Ministerio de Sanidad aprobó un protocolo titulado “Manejo en domicilio de pacientes al final de la vida que requieran sedación paliativa en el contexto de la pandemia por Covid-19” (1). En la misma exponía abiertamente que, en muchos casos, la sedación paliativa era la única estrategia eficaz para mitigar el sufrimiento de los pacientes con coronavirus en fase terminal.

El protocolo fue redactado “por profesionales de las diferentes sociedades científicas” (2) y aprobado tras una consulta con la Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria (Faecap) y otras organizaciones sanitarias, que lo divulgaron (3).

Este tipo de protocolos sanitarios expresan con mucha claridad, mejor que cualquier discurso oficial de cara a la galería, la mayor parte de las contradicciones de la pandemia y de las medidas aprobadas con el pretexto de “contenerla”.

Por ejemplo, la vigencia del protocolo coincide en el tiempo con el debate legislativo sobre la ley de eutanasia, presentada como una gran novedad, como si la eutanasia no se estuviera practicando en los hospitales y asilos en ese mismo momento. Es otro ejercicio de cinismo a gran escala. Parecía que la eutanasia estaba prohibida hasta la aprobación de la ley, pero el protocolo demuestra que no es así.

Un protocolo aprobado por un Ministerio de Sanidad es una decisión política y su naturaleza no cambia por el hecho de que los “expertos” la avalen. No existe separación entre la política y la técnica, salvo a efectos propagandísticos: el gobierno esconde su política sanitaria tras una cortina de “expertos” y, al mismo tiempo, dichos “expertos” comparten la responsabilidad de las políticas aprobadas y las llevan a la práctica, es decir, son los ejecutores materiales de una guía que ha conducido a la muerte a muchos enfermos durante la pandemia o, por lo menos, la ha acelerado.

La política sanitaria determina tanto el hacer como el no hacer del médico. Es ciencia (o no) y a la vez política. El hecho de enviar a un enfermo a casa y dejar que se muera plácidamente inyectándole morfina no es sólo una decisión de un médico, acertada o no. El gobierno la ha convertido en una parte de su política.

Los sanitarios apoyan al gobierno y éste les respalda. Es la política de Poncio Pilatos y de lavarse las manos: no puede haber responsabilidad criminal o profesional de los médicos porque obedecen órdenes, por más que la ejecución de las mismas conduzca a la muerte del enfermo o la acelere.

La política sanitaria del Ministerio de Sanidad y de los “expertos” determina, pues, si está cercano el momento de la muerte de alguien: “Un porcentaje de pacientes con Covid-19 sufre un deterioro importante de su estado de salud que va a llevar a muchos de ellos a la muerte”, decía el Ministerio.

Es un aspecto interesante del documento, porque el abandono de los ancianos en los asilos al no trasladarlos a los hospitales ha sido un clamor a lo largo de la pandemia. Lo que muchos no advierten es que no los trasladaron a los hospitales porque allá tampoco iban a hacer nada por ellos.

El caso de los hospitales no es, pues, diferente al de los asilos: durante la pandemia todos los ancianos han sido abandonados, tanto en un sitio como en otro.

¿Por qué abandonaron a los ancianos? Porque eran enfermos terminales. El Ministerio de Sanidad reconoce que un número elevado de los pacientes de coronavirus “son personas de edad avanzada en situación de fragilidad avanzada y comorbilidad, en los que es posible establecer un mal pronóstico a corto plazo, lo que no les hace susceptibles de beneficiarse clínicamente ni de mejorar su pronóstico de vida a través de la atención en medio hospitalario, siendo, por tanto, candidatos a incluirse en un programa de cuidados paliativos a domicilio que asegure un adecuado control de síntomas”.

La ventaja de los ancianos en los hospitales ha sido que a algunos de ellos los enviaron a casa a morir, a diferencia de los internados en los asilos, a quienes dejaron morir en soledad: “La sociedad, la ciencia, los profesionales sanitarios y, por supuesto, las administraciones y los poderes públicos han de dar respuesta a la necesidades de estos pacientes, incluida la atención en el domicilio, garantizando la dignidad al final de sus vidas”.

De ahí mismo se desprende otro aspecto fundamental del documento ministerial: el reconocimiento de la comorbilidad en los ancianos, es decir, que si en España el 90 por ciento de los fallecidos que se imputan al coronavirus son personas mayores de 70 años, tales muertos no lo fueron sólo por coronavirus. El abandono de los ancianos no fue por el hecho de tener coronavirus sino por el hecho de estar enfermos. Sin embargo, a efectos de contabilidad la causa de la muerte es única: coronavirus. La comorbilidad no cuenta y el abandono tampoco.

De esa manera el Ministerio se encarga de responder a la pregunta -tan habitual- sobre los motivos por los cuales han muerto tantas personas durante la pandemia: no murieron por un único motivo. Ni siquiera se puede decir que murieron, sino que los dejaron morir.

Por lo tanto, tienen razón tanto los negacionistas como la revista médica The Lancet: no ha habido una pandemia sino una “sindemia” (4) que no se puede reducir al habitual discurso simplista de los “expertos” de pacotilla. Es algo que comparte esta pandemia con las anteriores, porque no se puede dar una explicación unilateral de un fenómeno tan complejo, extendido por diferentes países del mundo, con sistemas sanitarios diferentes.

Como consecuencia de la eutanasia protocolaria, durante la pandemia el único “medicamento” que suministraron a los asilos fue morfina y el alcance de la “muerte dulce” llegó a tal punto que a finales de marzo del año pasado ya se habían agotado las provisiones, no sólo en las residencias sino también en los hospitales. “La demanda ha sido brutal en muy poco tiempo”, titulaba El País (5).

La muerte no es sólo “ley de vida”, sino “ley” a secas, o sea, una decisión política. Según interese en cada caso se contempla desde uno u otro lado, pero a muchos les tranquiliza escuchar que alguien ha muerto porque le ha llegado la hora, sobre todo si es anciano y está muy enfermo. A eso se aferra el discurso oficial: en España la esperanza de vida está en los 73 años, por lo que la inmensa mayoría de quienes han muerto durante la pandemia ha sido de forma “natural”, no por política. Es una fatalidad. Nadie tiene “la culpa”. No hay responsabilidades, ni políticas, ni criminales, ni profesionales.

Pero veamos la cara oculta de la Luna: la política sanitaria, de la que forman parte medidas drásticas como el confinamiento, no se puede justificar de esa manera. A ciertos efectos, no pueden decir oficialmente que la inmensa mayoría de los fallecidos han muerto durante la pandemia de muerte “natural”, porque en tal caso no podrían hablar de pandemia. Ni siquiera pueden reconocer que han muerto por varias causas diferentes y previas a la pandemia, porque la política les obliga a poner al virus en el primer plano.

Pero, por encima de todo, no pueden admitir que durante la pandemia han dejado morir a los enfermos, porque el axioma es que todas las medidas políticas y sanitarias implementadas se han puesto en funcionamiento para salvar vidas. Lo contrario sería un escándalo y por eso los defensores de la oficialidad callan y asienten como los perros mejor domesticados.

(1) https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/18_06MANEJOENDOMICILIODEPACIENTESREQUIERENSEDACION.pdf
(2) https://www.faecap.com/noticias/show/manejo-en-domicilio-de-pacientes-al-final-de-la-vida-que-requieran-sedacion-paliativa-en-el-contexto-de-la-pandemia-por-covid-19lt-o-p-lt-o-p
(3) https://semap.org/wp-content/uploads/2020/07/Manejo-en-domicilio-de-pacientes-que-requieren-sedaci%C3%B3n.pdf
(4) https://mpr21.info/covid-19-no-es-una-pandemia-admite-por-fin-la-revista-medica-the-lancet/
(5) https://elpais.com/sociedad/2020-03-31/las-uci-recurren-a-farmacos-en-desuso-ante-la-escasez-de-sedantes.html

Mueren cuatro sanitarios después de recibir la vacuna en India

Una serie de muertes en plantillas de trabajadores sanitarios de primera línea que han sido vacunados ha elevado las tensiones en el estado de Telugu, en India. En cuatro días, Telangana y Andhra registraron conjuntamente cuatro muertes que se han convertido en la principal preocupación de los trabajadores sanitarios de ambos estados.

Mientras que un trabajador sanitario de 42 años de Nirmal que había recibido una inyección murió a las pocas horas de ser vacunado, el número de muertes sospechosas llegó a cuatro el domingo, cuando murieron una trabajadora en Andhra Pradesh y otra en Telangana, ambas vacunadas contra el coronavirus hace unos días.

La trabajadora de la Asha, identificada como Vijaya Lakshmi, de 42 años, fue ingresada en el Hospital Gubernamental de Guntur (GGH) el 21 de enero tras sufrir un desmayo. Al día siguiente, los médicos la declararon muerta y enviaron su cuerpo para que se le practicara una autopsia para averiguar el motivo del fallecimiento, mientras que los familiares afirmaban que había fallecido tras recibir la vacuna contra el coronavirus.

En otro caso similar, una trabajadora sanitaria de 45 años que fue vacunada el 19 de enero en el distrito urbano de Warangal, en Telangana, murió el domingo. Al parecer, la fallecida se quejaba de fuertes dolores en el pecho y dormía en su casa de Shayampeta, un suburbio de Warangal.

La muerte de los trabajadores sanitarios a los que se les administró la vacuna ha creado nuevas tensiones entre los que aún no han sido vacunados. Los fuertes dolores de cabeza y de pecho son síntomas comunes en los trabajadores que han muerto hasta ahora.

Como es habitual, el gobierno y los responsables sanitarios insisten en que las vacunas no tienen nada que ver con los cuatro fallecimientos, a pesar de que aún no se conocen los resultados de las autopsias.

https://tolivelugu.com/three-corona-vaccination-deaths-in-four-days-tensions-in-telugu-states/

30 heridos ayer en Trípoli, Líbano, en las manifestaciones contra el toque de queda

En los enfrentamientos de ayeren Trípoli, la principal ciudad del norte del Líbano, la policía se enfrentó a manifestantes que se oponían al toque de queda y otras restricciones impuestas con pretextos sanitarios.

La Cruz Roja libanesa informa de más de 30 heridos, seis de los cuales fueron hospitalizados.

Los manifestantes lanzaron piedras contra la sede de las autoridades locales antes de que la situación se agravara. Protestaban “contra el confinamiento, las multas y la grave situación económica”.

Los jóvenes lanzaron piedras a las fuerzas de seguridad, que utilizaron gases lacrimógenos y balas de goma para dispersarlos.

En Trípoli las restricciones se respetan poco y la policía han impuesto numerosas multas. Las autoridades libanesas han prorrogado hasta el 8 de febrero un confinamiento estricto, decretada inicialmente hasta el 25 de enero.

El confinamiento va acompañada de un toque de queda de 24 horas y del cierre de los comercios. Se prevén excepciones, para el personal médico o los periodistas, y salvoconductos que permiten determinados movimientos.

El país está sumido en su peor crisis económica, con una moneda históricamente depreciada, hiperinflación y despidos masivos. La mitad de la población vive ahora en la pobreza.

En un país quebrado en el que no hay nada de nada, e incluso sometido a un bloqueo económico por Estados Unidos, el Banco Mundial ha entregado 34 millones de dólares para comprar vacunas.

300 detenidos en dos noches de movilizaciones contra el toque de queda en Holanda

La imposición del toque de queda en Holanda ha generado una feroz resistencia por parte de la población. El movimiento de protesta ha adquirido un claro carácter insurreccional, dice la policía. Varias ciudades han sido escenario de dos noches seguidas de disturbios.

Hay al menos 300 detenidos y la policía holandesa teme que el levantamiento popular ocurrido sea un presagio de lo que vendrá si el confinamiento continúa en vigor. Son las movilizaciones más importantes habidas en Holanda desde la lucha de los okupas en la década de los ochenta.

El toque de queda aprobado este fin de semana, resurge otra vez en Holanda desde la Segunda Guerra Mundial y estará vigente hasta el 9 de febrero, como mínimo. El alcalde de Eindhoven, John Jorritsma, dice que “nos dirigimos hacia una guerra civil”, califica a los manifestantes de “escoria de la sociedad” y pide la intervención del ejército.

En Roterdam el alcalde, Ahmed Aboutaleb, publicó un decreto de emergencia en el que ampliaba los poderes de la policía para realizar detenciones.

Desde el sábado numerosos grupos de manifestantes han tomado las calles para mostrar su descontento con la medida y, por segunda vez, se han producido destrozos y enfrentamientos con los antidisturbios, que han recurrido a los cañones de agua contra grupos de manifestantes en Roterdam, así como en la pequeña ciudad de Geleen, al sur, cerca de Maastricht.

En imágenes publicadas en las redes sociales se ve a grupos de personas saqueando una tienda en Bolduque y golpeando a un periodista con un ladrillo en la cabeza, en Harlem, víctima de una muchedumbre enfurecida que lo perseguía.

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