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Reunión secreta entre Alemania y Rusia: la Unión Europea no quiere quedar fuera de juego

El martes Angela Merkel mantuvo en Berlín una reunión secreta con el Ministro de Asuntos Exteriores ruso Sergei Lavrov y el Jefe de Estado Mayor ruso Valery Gerasimov.

A la reunión también asistió el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Heiko Maas.

Según Merkel, la reunión se centró en las guerras de Oriente Medio, particularmente en Siria, y en la de Ucrania. Sin embargo, los partidos de la oposición alemana no están convencidos de ello. Quieren saber por qué no se anunció la reunión y lo que se habló en ella.

La presencia de Guerasimov en la reunión da muchas pistas porque no estaba presente el Shoigu, su jefe, el ministro de Defensa. Además, Guerasimov tiene prohibida la entrada en la Unión Europea a causa de las sanciones impuestas en 2014 por la situación en Crimea, pero no es ninguna novedad constatar que muchas de esas sanciones se las saltan “a la torera” en cuanto lo necesitan.

Por eso los diputados que las aprobaron se sienten ninguneados, sobre todo los más “progres”. El diputado verde Omid Nouripour dijo al periódico Bild que era difícil de creer que Alemania se saltara la prohibición y que su partido llevará el asunto al Parlamento.

Previamente, Lavrov y Guerasimov estuvieron en Israel para una reunión, que tampoco su anunció previamente, con el dirigente sionista Benjamín Netanyahu, durante la cual discutieron sobre Siria, según un comunicado emitido en Moscú.

El contenido de todas estas conversaciones no se sabe, pero se puede sospechar. Coinciden en el tiempo con otra reunión parecida del Presidente francés Macron y la cumbre entre Trump y Putin.

Para la Unión Europea, Rusia se ha convertido en la válvula de escape para sus crecientes tensiones con Estados Unidos. Si hasta hace poco se hablaba del aislamiento de Rusia, ahora es el Viejo Continente el que no quiere quedar fuera de juego.

El golpe de Estado contra Trump sigue ganando terreno en Washington

Peter Strozk pone voz a las mentiras del FBI
La filtración a Wikileaks de 30.000 correos electrónicos de la secretaria de Estado Hillary Clinton forma parte integrante del montaje del “Candidato Manchú” orquestado en 2016 por determinadas fuerzas políticas en Washington para oponerse a la política experior que quiso implementar el nuevo gobierno de Trump.

Lo mismo que la intrusión en los servidores del Partido Demócrata, según la campaña de intoxicación fue un ataque de Rusia para impedir que Clinton llegara a la Casa Blanca.

A mediados de este mes Peter Strozk, el policía del FBI que investiga este caso, fue interrogado en la Cámara de Representantes de Washington y confirmó lo que los congresistas querían oir: los rusos espiaron los correos electrónicos de Clinton, a pesar de que en la audiencia Louis Gohmert, representante por Texas le dijo que el país “extranjero” implicado en el espionaje a Clinton “no está vinculado a Rusia”.

A Strozk los congresistas le dijeron muchas cosas, como que la filtración era una grave chapuza, una violación de las normas de seguridad por parte de Clinton, que se estaba tratando de camuflar con el consabido escándalo ruso. En plena campaña electoral no se podía decir que la candidata había creado un enorme agujero de seguridad.

Menos cuatro de ellos, los 30.000 correos estaban dirigidos “en abierto” a direcciones que no estaban en la lista de distribución, según el Inspector General de la Comunidad de Inteligencia, Chuck McCullough, lo cual no excluye la averiguación de los “extranjeros” que los capturaron. ¿Quiénes fueron?

Parece que fue una operación de piratería de China, que penetró en el sistema informático desprotegido de la secretaria de Estado y capturó el tráfico de su correo electrónico, miles de mensajes. El Inspector General de la comunidad de inteligencia informó de ello a Strozk cuando le encargaron la investigación del escándalo, pero decidió ignorarlo.

China, pues, ocupa un segundo plano en las preocupaciones de Washington. Strozk y los demás (FBI, CIA, NSA) sabían desde el primer momento quién había capturado los correos, pero se callaron porque necesitaban seguir con la farsa rusa para bloquear las relaciones entre Trump y Puntin.

Durante dos días de audiencia a puerta cerrada Page reveló detalles del encubrimiento que de la filtración ha venido haciendo el FBI, por lo que Strzok y sus jefes (James Comey, Andrew McCabe, Bill Priestap) han sido acusados de ocultar información, mientras el grueso de los parlamentarios y los principales medios de comunicación siguen atacando continuamente a Rusia.

Al día siguiente de la cumbre de Helsinki entre Trump y Putin se produjo otra muestra del clima imperante en Washington contra Trump. El general de cuatro estrellas de la Fuerza Aérea que dirigió tanto a la CIA como a la NSA, Michael Hayden, dijo lo siguiente:

“Entre bastidores, secciones del ejército activo, espías de la CIA y ex jefes de importantes agencias de inteligencia estadounidenses discuten qué hacer con Donald Trump. Si los militares lanzaran un golpe de estado contra Trump, no hay duda de que los dirigentes del Partido Demócrata se unirían detrás de una junta estadounidense”.

Las presiones han sido tan fuertes que Trump ha tenido que dar otro paso hacia atrás: desmentir, aclarar, matizar… En Washington el golpe de Estado no se ha detenido a lo largo de estos dos años. Más bien da la impresión de que va ganando terreno.

12 espías rusos acusados de piratería informática en Estados Unidos

Robert Mueller
El asesor especial Robert Mueller ha redactado una acusación de 29 páginas (*) contra 12 espías rusos del GRU, el servicio de inteligencia militar.

Un gran jurado de Washington ha emitido 11 acusaciones contra ellos.

La primera es que los piratas rusos accedieron a las cuentas de correo de John Podesta y otros miembros de la campaña electoral de Hillary Clinton, revelando el contenido de sus correos electrónicos.

También les acusan de instalar programas para espiar los servidores del Partido Demócrata y extraer los correos electrónicos y otros datos de dicho Partido.

Los correos electrónicos fueron luego entregados a DCLeaks y Guccifer II, dos piratas anónimos, y más tarde a Wikileaks. Mueller asegura que DCLeaks y Guccifer II trabajaban para el GRU, mientras que Wikileaks, a la que llama “Organización 1”, aún no ha sido acusada formalmente, aunque aparece claramente involucrada.

Hay otro Gran Jurado diferente para las interminables demandas contra Julian Assange y Wikileaks. Assange siempre ha negado que los correos electrónicos que publicó procedieran de fuentes rusas. Por su parte, Craig Murray, un antiguo embajador británico, ha confesado que recibió los correos electrónicos en un viaje a Washington y fue quien se los entregó a Wikileaks.

Según Mueller, para acceder a los ordenadores del Partido Demócrata, contrataron varios servidores y nombres de dominio, aunque en la acusación hay poca o ninguna evidencia de ello. Se trata de la forma habitual de proceder en el mundo de la piratería informática.

Las acusaciones 2 a 9 de Mueller se refieren a la suplantación de identidad, ya que los intrusos utilizaron los nombres de usuario y claves de cuentas personales pertenecientes a terceros.

La acusación 10 es por lavar dinero anónimamente por medio de criptodivisas, como bitcoin. Los espías rusos hicieron circular bitcoins a través de docenas de cuentas y transacciones y luego los utilizaron para contratar servidores, acceder a una red privada virtual (VPN) y a los nombres de dominio utilizados en la operación.

La acusación número 11 afirma que algunos de los acusados piratearon los colegios electorales y las empresas estadounidenses que proporcionan los programas de las campañas electorales.

Como se ve, las acusaciones son muy amplias, lo que denota una vasta operación, tan grande que hubiera resultado bastante fácil encontrar alguna prueba de ella; pero no hay ni indicios de nada de lo que Mueller alega.

Hay que tener en cuenta que, como han reconocido varios informes, el ataque informático, no causó ninguna modificación en los resultados de las elecciones. Quien quiera que fuera su autor, fracasó por completo (si realmente es cierto que el objetivo hubiera sido modificar los resultados electorales, lo cual sería discutible).

Vayamos a las coincidencias conspiranoicas: la acusación se publica precisamente poco antes del final del campeonato mundial de fútbol en Rusia y de la primera cumbre entre Trump y Putin. Conclusión: su propósito es sabotear las conversaciones entre ambos.

El otro propósito es más de lo mismo: seguir sosteniendo la campaña de intoxicación contra Rusia.

Casi todo el mundo sabe (y Mueller también) que su acusación nunca llegará ante ningún tribunal, por varias razones. No sólo porque no tiene pruebas, ni tampoco porque los acusados son rusos y Moscú no va a admitir su extradición, sino porque el abogado más inepto le va a hacer una pregunta muy sencilla que no quiere contestar: ¿de dónde ha obtenido Usted toda esa información?

Estados Unidos no es como España, donde la más mínima referencia al CNI paraliza cualquier investigación.

La cuestión es la siguiente: no es que Mueller se haya inventado una historieta de la nada o que no tenga pruebas de una parte -al menos- de lo que asegura con tanta rotundidad. El verdadero problema es que lo que tiene no lo puede mostrar sin descubrir su única baza: su acusación se apoya en el espionaje de la NSA, que es ilegal.

Pero nos podemos equivocar y entonces nos encontraremos, como en febrero, con una gran y grata sorpresa cuando Mueller acusó a la Agencia Rusa de Búsqueda en Internet, una empresa de piratería informática con objetivos comerciales, de influir en las elecciones estadounidenses. También entonces esperamos que no hubiera juicio y, para nuestra sorpresa, Concord Management, una de las empresas rusas acusadas, aceptó el desafío y exigió que se le comunicaran los documentos del expediente.

Pero Mueller se sorprendió más todavía e intentó retrasar la divulgación de los documentos. El asunto todavía está bajo debate.

No podemos cerrar esta entrada sin contar algo más que las grandes cadenas de comunicación no van a contar: en la rueda de prensa en la que presentó la acusación, el sicario de Mueller, Rosenstein, agregó que la acusación no significa que los estadounidenses cuya identidad fue suplantada en el operativo fueran conscientes o cómplices de los rusos, por lo que no han cometido ningún delito.

También reconoció que dicho operativo no cambió los resultados electorales. “Para ese viaje no es menester alforjas”, dice uno de los más castizos refranes castellanos.

(*) https://www.justice.gov/file/1080281/download

Aparece una botella de ‘novichok’ encasa de un ciudadano… pero es británico, no ruso

Charlie Rowley
La policía identificó a un hombre británico como la fuente del agente tóxico “novichok” utilizado para envenenar al doble espía ruso Serguei Skrypal y a su hija, así como a otras dos personas.

Precisamente una botella del veneno mortal fue recuperada de la casa de Charlie Rowley, una de las dos últimas víctimas del “novichok”, según la cadena Sky News.

Se está llevando a cabo una investigación para determinar si es el mismo lote que envenenó a Serguei y Julia Skrypal en Salisbury en marzo de este año.

La compañera de Rowley, Dawn Sturgess, de 44 años, falleció el domingo después de enfermar el 30 de junio como resultado de la exposición al agente nervioso.

Neil Basu, jefe de la policía antiterrorista británica, dijo: “Se trata claramente de un avance significativo y positivo”, aunque la policía no garantiza “que no quede ninguna sustancia y las cuerdas permanecerán en su lugar durante algún tiempo. Con ello se pretende permitir una investigación más profunda como medida de precaución para la seguridad pública y ayudar al equipo de investigación. También soy consciente de que hay mucho interés, pero no estamos en condiciones de revelar más detalles sobre la botella en este momento”.

El gobierno británico ha invitado a expertos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas a que confirmen la identidad del agente nervioso.

La policía dicen que están tratando de determinar de dónde vino la botella y cómo llegó hasta la vivienda de Rowley, de 45 años. Para ello ha interrogado brevemente con él, que ahora está consciente en el hospital.

La muerte de Sturgess, madre de tres hijos, es un asesinato, según la policía y ya se ha realizado la autopsia.

Alrededor de 100 policías trabajan en la investigación del envenenamiento.

El espía Serguei Skripal y su hija Julia fueron encontrados inconscientes en un banco en Salisbury el 4 de marzo después de haber sido expuestos al “novichok”. Luego fueron dados de alta por el hospital.

Otro montaje que se les esfuma a los medios de intoxicación, aunque no van a rectificar las insinuaciones que lanzaron en marzo.

https://news.sky.com/story/source-of-amesbury-novichok-found-in-victims-house-11436143

El Caso Browder: un aspecto siniestro de la campaña de propaganda contra Rusia

El lunes en Helsinki, en la conferencia de prensa conjunta con Trump, Putin devolvió la pelota a las grandes cadenas de comunicación del mundo cuando le preguntaron por su injerencia en las elecciones presidenciales estadounidenses. La campaña de Clinton había percibido 400 millones de dólares del financiero William Browder, dijo Putin, de procedencia ilegal. En la operación, añadió, estaba involucrado el espionaje estadounidense que “acompañó y dirigió las transacciones”.

Públicamente Putin ofreció permitir una investigación de Estados Unidos en Rusia, a cambio de que ellos pudieran hacer lo mismo en Estados Unidos.

El asunto es apasionante e involucra numerosos flecos, que precisarían de un espacio muy grande para poderlos desentrañar cabalmente, empezando por William Browder, un oscuro personaje desconocido en España, pero que goza de un enorme eco en los medios anglosajones.

La biografía de Browder explica muchas cosas de Rusia y del mundo actual. Es nieto del antiguo secretario general del Partido Comunista de Estados Unidos, Earl Browder, destituido en 1945. En 1998 renunció a la ciudadanía estadounidense para no pagar impuestos y ahora es ciudadano británico.

Acumuló miles de millones en los noventa con el hundimiento de la URSS y el retorno del capitalismo a Rusia. Es uno de esos oligarcas del estilo Boris Berezovsky a los que Putin tuvo que meter en cintura al llegar a la Presidencia y, desde entonces, son enemigos feroces. Por eso los medios se hacen eco de las declaraciones de Browder sobre la corrupción y la falta de derechos humanos en Rusia.

Putin acusa a Browder de ganar ilegalmente más de 1.500 millones de dólares sin pagar impuestos, ni en Rusia ni en Estados Unidos. En 2013 un tribunal de Moscú le condenó por evasión fiscal y en diciembre volvió a ser condenado en rebeldía a nueve años de prisión por quiebra fraudulenta.

El dinero que Browder saqueó en Rusia se lo llevó a Estados Unidos y en 2012 sirvió para que el Congreso de Estados Unidos aprobara la “Ley Magnitsky” que sanciona a los rusos que “violan los derechos humanos”. El principal impulsor de la Ley Magnitsky fue el senador por Maryland Ben Cardin, quien a su vez estaba financiado por Browder.

Los medios presentan a Serguei Magnitsky a su manera, como un abogado que luchaba contra la corrupción en Rusia, lo que le llevó a la cárcel, donde murió en 2009. Según organizaciones de defensa de los derechos humanos, falleció por falta de asistencia médica. Según Browder, Magnitsky murió porque se negó a admitir su implicación en la evasión de impuestos de Hermitage Capital.

Pero Magnitsky no luchaba contra la corrupción en Rusia sino que era parte de ella. Tampoco era un abogado sino el contable de Browder precisamente.

La versión de Browder es que Magnitsky descubrió un plan de evasión fiscal de 230 millones de dólares que involucraba a su financiera, Hermitage Capital, que tenía fondos ocultos en una cuenta que, en realidad, fue creada por policías rusos corruptos que detuvieron a Magnitsky y permitieron su muerte en una prisión.

Al respecto el cineasta ruso Andrey Nekrasov, otro furibundo enemigo de Putin, realizó en 2016 un documental titulado “Magnitsky Act: Behind The Scenes” que versa sobre ambos, Browder y Magnitsky, donde el primero no sale bien parado.

Pero los tentáculos de Browder llegan tan lejos que logró que el Parlamento Europeo cancelara la proyección del documental porque importantes fuerzas están trabajando sin descanso para tensar todo lo posible las relaciones entre Rusia y Estados Unidos.

La policía española deja escapar a Browder

Al estar condenado por sentencia firme, Browder tiene órdenes internacionales de busca y captura emitidas por la Interpol. Por eso fue detenido en un hotel Madrid en mayo de este año, aunque por muy poco tiempo porque el cartel de “disidente ruso” vende mucho y, como todo lo que afecta a Rusia, es rocambolesco.

Fue el propio Browder quien informó de su detención a través de su cuenta de Twitter: “Acabo de ser detenido por la policía española en Madrid en base a una orden de detención rusa de Interpol. Camino de la comisaría de policía en estos momentos”. Es evidente: la policía española ni siquiera le esposó, ni le retiró su móivil, como ordenan los protocolos. Son los privilegios de ser un “disidente ruso”.

Una vez en libertad, Browder siguió explicando en Twitter que la secretaría general de Interpol en Lyon “aconsejó” a la policía española que no hiciera ni casode  la orden de detención emitida por Rusia. “Es la sexta vez que Rusia abusa de Interpol en mi caso”, añadió.

Pero la complicidad con este delincuente no procedió sólo de la Interpol, ni de la policía española, porque fue invitado a venir a España por la fiscalía, concretamente por José Grinda, que investiga a las mafias rusas y el dinero del caso Magnitsky que ha acabado en España.

Los encargados de perseguir a los delincuentes funcionan así: en lugar de detenerlos se reúnen con ellos y los dejan marchar para que todo siga como siempre.

Las potencias europeas temen un acuerdo unilateral de Trump con Putin que las deje de lado

La cumbre entre Putin y Trump se ha celebrado hoy en Helsinki, última parada de la gira europea de Trump. Durante mucho tiempo algunos políticos alemanes han temido que Trump pudiera adoptar medidas unilaterales, al margen de la OTAN.

El coordinador de la coalición transatlántica de Merkel, Peter Beyer, dijo: “En la Alianza hay mucha preocupación por los acuerdos que podrían alcanzar Trump y Putin” durante la cumbre.

El dirigente liberal alemán Christian Lindner también mostró su preocupación, diciendo que no confiaba en Trump y que sus acciones en las áreas de comercio y seguridad no estaban en el interés a largo plazo de Washington.

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Heiko Maas, se unió al coro de políticos occidentales ansiosos de asesorar a Trump antes de la cumbre, advirtiéndole de que no haga “transacciones unilaterales” con Rusia.

“Los acuerdos unilaterales a expensas de los aliados también perjudicarán a Estados Unidos”, declaró Maas en una entrevista publicada ayer en el periódico alemán Bild am Sonntag. “Si golpeas a tus compañeros, corres el riesgo de perder”, le aconseja a Trump.


No obstante, según Maas las conversaciones de alto nivel entre Estados Unidos y Rusia son una buena señal. La reunión puede ser “un paso adelante” hacia el desarme nuclear.

Recientemente, Maas acusó a Trump de poner en peligro la arquitectura de seguridad europea. El sábado criticó a Trump porque el aumento del gasto en defensa que defiende no hará al mundo más seguro. Maas subrayó que más armas no significan automáticamente más seguridad, y añadió que las exigencias de Trump “no tienen nada que ver con una política de seguridad seria”.

La clase dirigente británica también teme que Trump socave la OTAN al concluir un acuerdo de paz con Putin durante la reunión. Temen que el presidente ruso pueda persuadir a Trump para que degrade los compromisos militares estadounidenses en Europa, comprometiendo así la defensa de los países de la OTAN contra la llamada “agresión rusa”.

15.000 agricultores sudafricanos emigran a Rusia

Una delegación de 30 familias de agricultores sudafricanos acaba de llegar a la región rusa de Stavropol. En total al menos 15.000 bóers, descendientes de colonos holandeses en Sudáfrica, planean establecerse en Rusia debido a los planes del gobierno de expropiar sus tierras, informa el canal ruso Rossiya 1.

El nuevo gobierno sudafricano, encabezado por el presidente Cyril Ramaphosa, se ha comprometido a devolver las tierras de propiedad de los agricultores blancos desde el siglo XVII a los ciudadanos negros que residen en el país.

El gobierno lo justifica como una manera de poner fin a lo que llama “el legado del apartheid”, con la mayor parte de la tierra de Sudáfrica todavía en manos de su población minoritaria blanca.

Entre 2016 y 2017 se produjeron 74 asesinatos de agricultores y 638 ataques en Sudáfrica, principalmente contra agricultores blancos.

“Es un asunto de vida o muerte: hay ataques contra nosotros. Hasta el punto de que los dirigente políticos alimentan una ola de violencia”, dijo uno de los colonos, Adi Slebus. “El clima aquí [en Stavropol] es templado, y esta tierra fue creada por Dios para la agricultura. Es todo muy atractivo”, explicó a la television rusa.

Los agricultores están dispuestos a contribuir al creciente sector agrícola de Rusia, según Rossiya 1. Las familias bóers están dispuestas a pagar hasta 100.000 dólares para alquilar la tierra.

Irán en el corazón del gran juego ruso

Bob Woodward

China no tiene petróleo, pero tiene muchas ideas. Su proyecto «Nueva Ruta de la Seda» tiene como objetivo conectar el Reino Medio por carretera y ferrocarril con Gran Bretaña a través de Kazajstán, Rusia, Polonia, Alemania y Francia. En el Océano Índico, la República Popular ya está tejiendo un «collar de perlas» (*) entre diferentes puertos y financiando directamente la construcción de la base naval de Gwadar (Pakistán). Para Pekín, se trata de ampliar su base marítima más allá del mar de China, aunque ello signifique preocupar a sus rivales indios y americanos.

Rusia, que es más cautelosa, se beneficia de las consecuencias del tránsito entre China y Europa, pero no está completamente satisfecha con ello. ¿Su sueño? Convertirse en un gigantesco centro euroasiático. Para ello, Moscú se acerca a otras dos grandes potencias: India e Irán. El antiguo proyecto del corredor norte-sur entre los tres países se relanzó hace dos años para formar un corredor de 7.200 km de longitud. En Nueva Delhi, el gobierno aplaude porque, al no haber resuelto todavía sus disputas fronterizas con China y Pakistán, la India sigue sin salida al mar. Paradójicamente, el resurgimiento de las sanciones estadounidenses contra Irán podría consolidar la alianza indoirano-rusa. Vladimir Putin obtendría un mejor acceso a los cálidos mares con esta combinación de barco, tren y carretera desde San Petersburgo a Bombay, evitando el largo circuito logístico a través del Mar del Norte, Gibraltar y el Canal de Suez.

Pero lo más difícil queda por hacer: financiar esta inversión titánica sin pasar por el dólar. India y Rusia tendrán que «desdolarizar» su comercio con Irán para comerciar en rupias y rublos. De lo contrario, será complicado modernizar el puerto iraní de Bandar Abbas con vistas al Golfo Pérsico. En cuanto al proyecto de un gran canal que une el Caspio con el Océano Índico a través de Irán, todavía parece muy quimérico. En resumen, el gran juego está lejos de terminar. Moscú y Teherán están llevando a cabo negociaciones sobre la excavación de un canal marítimo desde el Mar Caspio hasta el Golfo Pérsico a través de Irán, señaló el embajador iraní en Rusia, Mehdi Sanai, frente a estudiantes en San Petersburgo.

Mientras que los estudiantes querían saber si había un proyecto de canal común entre los dos países, el embajador iraní respondió afirmativamente. «Sí, este tema se está discutiendo», dijo sin especificar los detalles, según TASS. El Mar Caspio es la mayor masa de agua interior del mundo. Sus costas tienen unos 7.000 kilómetros de longitud y el mar está bordeado por Rusia, Kazajstán, Turkmenistán, Irán y Azerbaiyán.

Además, Rusia, Azerbaiyán e Irán han acordado acelerar las negociaciones sobre un corredor de transporte norte-sur, dijo el ministro ruso de Asuntos Exteriores. Parte de este corredor estará a lo largo de la costa occidental del Mar Caspio, desde Rusia hasta Irán y pasando por Azerbaiyán.

Se estima que el corredor Norte-Sur reducirá significativamente el tiempo de transporte desde la India hasta Asia Central y Rusia. Por el momento, se tarda unos 40 días en entregar las mercancías desde Bombay, India, a Moscú. La nueva ruta ayudará a acortar este retraso de 14 días. El corredor también evitará el costoso y sobrecargado Canal de Suez.

http://decryptnewsonline.over-blog.com/2018/07/l-iran-au-coeur-du-grand-jeu-russe.html

(*) El “collar de perlas” no está en el Océano Índico sino en el Pacífico sur.

Culebrón Skripal: otros dos nuevos afectados por el gas tóxico en la misma ciudad británica

Botella de aceite Novichok con logo del KGB
Ante el Mundial de Fútbol esperábamos otro de tipo de provocación, y las apuestas iban hacia el Donbas o hacia Siria, pero fallamos. Lo que se produjo el 4 de marzo fue el envenenamiento del espía Serguei Skripal y su hija Julia, que desató una formidable crisis política internacional de expulsión de diplomáticos rusos en Europa y la ola de falsedades más grande que han conocido las islas en muchos años.

A pesar de que el Caso Skripal movilizó a los servicios policiales y de inteligencia de Gran Bretaña, reaparece cuatro meses después con una nueva intoxicación en Amesbury, un pueblo del suroeste de Inglaterra, que afecta a otras dos personas. El gabinete británico de crisis se ha vuelto a reunir, aunque de momento no han aparecido ni acusaciones contra Rusia, ni sanciones económicas, ni expulsiones de diplomáticos, a pesar de un contexto mucho más peliagudo:

– en pleno Mundial de Fútbol
– pendientes de la cumbre de la OTAN en Bruselas
– pendientes de la cumbre entre Trump y Putin
– pendientes de una visita de Trump a las islas

El segundo envenenamiento aclara algunas cosas del primero, cuya investigación no se ha cerrado. Además de Rusia, otros países también poseen muestras de gas “novichok”: la República Checa en particular, según confesó su propio presidente Milos Zeman, pero también Alemania y Suecia.

Las investigaciones realizadas por varios medios de comunicación alemanes -los canales de televisión NDR y WDR, los periódicos Die Zeit y Süddeutsche Zeitung- demuestran que Occidente conoce el “novichok” desde hace al menos veinte años.

A pesar del precedente, un ataque con la misma sustancia tóxica se reproduce a pocos kilómetros del anterior y muy cerca del laboratorio militar de Porton Down, donde se sintetiza y almacena “novichok” con fines experimentales. ¿Son ambos ataques uno de esos experimentos?

Hace cuatro meses los “científicos” decían que a la intemperie el “novichok” se degrada rápidamente. Por eso los equipos de limpieza estuvieron limpiando con agua las posibles zonas afectadas por el tóxico. Ahora dicen lo contrario: que la nueva intoxicación es consecuencia de la anterior…

También se ha sabido que Skripal no estaba jubilado. Varios de sus viajes a los Estados bálticos y a Europa Central, para reunirse con otros espías así lo atestiguan.

Los afectados por el segundo ataque son Charlie Rowley y Dawn Sturgess, ambos en situación de paro, ambos drogadictos y ambos sin hogar, según asegura la prensa británica.

Sin embargo, Rowley vivía en una casa nueva en la calle Muggleton Road de Amesbury, un barrio residencial donde el precio de las viviendas más baratas es de 270.000 libras y el promedio supera las 430.000 libras.

Ambos afectados tienen cuentas activas en Facebook y uno de los “Me gusta” de Rowley procede de un agente hipotecario, lo que es extraño porque los bancos no suelen conceder préstamos hipotecarios a drogadictos desempleados.

La prensa no menciona el nombre el agente del MI6 Pablo Miller porque está protegido por la censura o, dicho en términos técnicos, por una notificación D, es decir, una orden gubernamental para que los medios de comunicación guarden silencio sobre un determinado asunto por razones de seguridad nacional.

Pero Miller es vecino de Rowley y Sturgess y Salisbury es una ciudad de 45.000 habitantes. Un pañuelo. Todo el mundo se conoce.

No les extrañe que, a partir de culebrón Skripal, en las tiendas de Moscú un empresario empezara a comercializar aceite marca “Novichok”, en cuya etiqueta va el logo del antiguo KGB.

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P.S. El 8 de julio falleció en el hospital Dawn Sturgess, de 44 años, afectada en la segunda ola de intoxicación.

El gas siberiano consolida la alianza estratégica entre Rusia y China

Hace un mes Gazprom anunció la finalización de varios tramos del gasoducto “Fuerza Siberiana”, también conocido como “Ruta Oriental”. Con más de 3.000 kilómetros de longitud, ya enlaza varios yacimientos de gas rusos desde Yakutia hasta el noreste de China.

El proyecto nació en 2014 tras el histórico acuerdo firmado entre Gazprom y la CNPC (China National Petroleum Corporation), un contrato, calificado como “el acuerdo del siglo”, que asciende a 400.000 millones de dólares en 30 años, para el suministro anual de 38.000 millones de metros cúbicos de gas ruso a China.

El acercamiento chino-ruso se debe en gran medida al difícil contexto político entre Moscú y los europeos de los últimos diez años. De hecho, antes de 2010 Rusia era un proveedor menor de hidrocarburos a China. Hoy en día, se está convirtiendo en el más importante de ellos.

Tras la caída de la URSS, el alineamiento de Rusia ha cambiado no por una decisión meditada por nadie sino por un fracaso histórico de quienes se pusieron entonces al frente de la nueva Rusia capitalista. Con el final de la Guerra Fría Moscú pretendió la integración rusa en el mundo occidental, pero le cerraron las puertas y tuvo que mirar al otro lado: a China.

En 2000 se redistribuyeron las cartas. Los rusos y los chinos necesitaron aliarse para contrarrestar a Estados Unidos en Europa y Oriente Medio (para Rusia) y Asia (para China) y la alianza ha acabado convirtiéndose en una asociación estratégica.

El año en que se firmó el contrato entre Gazprom y la CNPC no fue una coincidencia. En 2014 llegó el golpe de Estado en Ucrania que rompió la baraja defiitivamente. Rusia se anexionó Crimea y del otro lado respondieron con las primeras sanciones económicas.

Rusia y China estaban condenados a entenderse y el primer paso fue la asociación energética, las relaciones petroleras entre los dos países no son nuevas. Entre 2010 y 2016, Rusia entregó más de 100 millones de crudo a China.

Rusia es el mayor exportador de petróleo y gas, mientras que China es el mayor importador de petróleo y el cuarto mayor importador de gas. Desde 2016, los rusos han superado a los saudíes para convertirse en el mayor proveedor de petróleo crudo a los chinos. En ese año, las entregas aumentaron casi un cuarto en comparación con 2015.

Las ventas de gas y petróleo a China permiten que Rusia esquive su excesiva dependencia financiera de Europa, con el riesgo de trasladar esta dependencia a China, naturalmente. Lo que se ha entablado entre ambos países es una interdependencia energética. Si Rusia depende de la financiación de China, China también depende de Rusia.

Mientras, los europeos están obligados a limitar sus sanciones contra Rusia por su dependencia del gas ruso.

La diversificación de los clientes beneficia a Rusia, que seguirá dependiendo de los europeos y de los chinos, pero no exclusivamente de una de esas dos partes. La situación también beneficia a China, que antes dependía mucho más del petróleo saudí, un aliado geopolítico de Estados Unidos. Al apostar por Rusia, los chinos se liberan de una posible presión de Washington.

En lo que respecta al gas, la relación comercial chino-rusa no tiene las mismas restricciones. Antes de 2016 las importaciones de gas ruso eran anecdóticas para China. A partir del año que viene la “Fuerza Siberiana” convertirá a Moscú en uno de los dos principales proveedores de Pekín.

No obstante, en materia de gas Rusia se enfrenta a la competencia de Turkmenistán, que es hoy el mayor proveedor de gas. En toda Asia central el proyecto “Nueva Ruta de la Seda” hará que ese vínculo con Pekín no se rompa.

A pesar de todo esto, Rusia no renuncia a mejorar sus relaciones con Europa, como lo demuestra el proyecto de gasoducto Nord Stream 2, sobre todo porque es una cuña introducida entre los europeos y los estadounidenses.

Pero ahora mismo Europa tiene más interés en atraer a Rusia que al contrario, porque el interés ruso sigue siendo el mismo: jugar con las dos barajas: en oriente y en occidente.

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