La web más censurada en internet

Etiqueta: Podemos (página 4 de 10)

Podemos cambia de nombre a los pelotazos urbanísticos de siempre

Esta mañana en el pleno del Ayuntamiento de Madrid, el delegado de “Desarrollo Urbano Sostenible”, José Manuel Calvo, no ha tenido empacho en asegurar que en la capital se ha acabado la “cultura del pelotazo”. Se refería a la Operación Chamartín, de la que ya hemos hablado aquí (*).
Lo que han cambiado es el nombre del pelotazo: antes se llamaba Operación Chamartín y ahora Madrid Puerta Norte.
Es la especialidad de Podemos que, en Madrid cambió su propia marca por la de
Ahora Madrid. Ese es su cambio: llamar a las cosas de
otra manera.

El cambio es que antes se especulaba mucho y ahora un poco menos. El BBVA y la Inmobiliaria San José tendrán que reducir un poco sus beneficios porque construirán menos viviendas. Todas las demás obras mastodónticas siguen igual. Ni lo van a notar.

Ahora los pelotazos urbanísticos hay que festejarlos como si fueran triunfos y lanzar las campanas del “cambio” al vuelo porque estamos en plena campaña electoral. Podemos/Ahora Madrid ha llevado a sus “hoolligans” al pleno municipal, en el que aplaudían y gritaban como si estuvieran celebrando una final de la Liga de Campeones.

La operación especulativa se ha llevado a cabo de la mano del PSOE y consiste en el mayor expolio de terrenos de propiedad pública que ha habido en España desde los tiempos de la desamortización de Mendizábal en 1834, cometido, además, por quienes dicen ser los defensores de lo público.

La estación ferroviaria de Chamartín y los terrenos colindantes sobre los que una inmobiliaria privada pretende edificar, son suelo de dominio público porque fueron expropiados por la República a partir de la ley de ferrocarriles aprobada en 1932.

En uno de sus más grandes proyectos, la República trató de acabar con 75 años de corrupción en torno a las adjudicaciones ferroviarias, además de crear en Chamartín el nudo central de los ferrocarriles. En aquella época, Chamartín era un municipio independiente, llamado Chamartín de la Rosa, situado a más de 10 kilómetros de la capital, es decir, una zona rural.

Para llevar a cabo el proyecto, se expropiaron los terrenos que, posteriormente, en el franquismo se fueron devolviendo a particulares, especialmente a la Iglesia. Por eso la Conferencia Episcopal o el antiguo diario fascista Ya, propiedad de la Iglesia, tenían allá su sede.

Aquello no sólo era ilegal, sino que la ilegalidad creció con el tiempo a medida que Madrid se expandió urbanísticamente y Chamartín quedó incorporado como barrio, al tiempo que se dejaba deteriorar deliberadamente para justificar la necesidad de nuevos planes urbanísticos, uno detrás de otro.

La Estación de Chamartín ya fue remodelada en 1982 con ocasión del Mundial de Fútbol que se celebró en España, invirtiendo una cantidad gigantesca de dinero para intentar hacer lo mismo que la República con medio siglo de retraso: convertir a la Estación en el “nudo central de los ferrocarriles”, lo que nunca ha sido posible a causa del expolio y la especulación urbanística.

El dominio público es imprescriptible, es decir, que jamás pierde su condición pública, aunque transcurran mil años. Por más que se emprendan actuaciones urbanísticas de tipo privado, el terreno sigue siendo público. Cualquiera que sea el nombre que le pongan, las operaciones urbanísticas en la zona son un saqueo, una privatización encubierta y gratuita de los terrenos en provecho del BBVA y de la inmobiliaria San José (que es una marca del BBVA).

Este negocio es un ejemplo de la ínfima catadura política de Podemos/Ahora Madrid y de que por las vías legales y parlamentarias no hay nada que hacer. Una expropiación del dominio público sólo se resuelve expropiando al expropiador, como escribió Marx en El Capital. También se le conoce como socialismo.

Esa es la moraleja: el que quiera acabar con la corrupción tendrá que dejar de votar y ponerse a luchar por el socialismo. No hay otra manera.

(*) Podemos aprueba el mayor pelotazo urbanístico de Europa:
https://mpr21.info/2016/05/podemos-aprueba-el-mayor-pelotazo.html

Homeopatía

Que así son nuestras píldoras o grageas: homeopáticas, suministradas en pequeñas dosis, y no en «plongeon» despachando el asunto mediante un mero y rutinario reconocimiento alopático, que es lo que te hacen en el ambulatorio más cercano.

Declara en una emisora el recién secretario de «Podemos» y nuevo lugarteniente de Pablo Iglesias, Pablo Echenique (el anterior, Sergio Pascual, defenestrado por el dedo bíblico de Iglesias, y hombre de Errejón, era peor) que «el comunismo es algo muy viejo, que se demostró que no funcionó». ¿Cómo lo sabe? ¿Lo probó, lo experimentó, lo cató? Quien escribe estas «píldoras» pasó por la dictadura de Franco, por el timo de la llamada «Transición» que se supone que trajo la «democracia», por las «autonomías», pero nunca por el comunismo, ni siquiera por su antesala, el socialismo (por el «psoecialismo», sí), ignora a qué sabe eso, aunque aspira a una sociedad comunista que sabe que no va a ver, pero trata de dejar un mundo mejor para los que vengan detrás, lo que demuestra la generosidad y longanimidad de los comunistas, los de verdad, no los de pacotilla o de tres centavos o de cuatro de la tarde a cinco menos diez.

No es ya que «Podemos» se vaya desprendiendo de su bagaje ideológico a marchas forzadas: es que nunca lo tuvo, y hasta presumen de ello con su «ninismo», ni de derechas ni de izquierdas, algo, por cierto, que tenía a gala el fundador de la Falange española, José Antonio Primo de Rivera («no somos defensores ni del capitalismo ni del socialismo», decía remedando a su ídolo Mussolini). Tampoco hablan ya de «casta» tal vez por pudor ya que ellos mismos se han convertido en «neocasta». Ellos proponen el «transversalismo» y como ejemplo exitoso a la alcaldesa de Madrid, la exjueza Manuela Carmena, de cuya trayectoria y andanzas algo se dijo en este blog. Esto es viejo aunque pasa por ser el último aullido (hawl) de la sociología que obedece al sistema con vocabulario seudorrevolucionario. En los tiempos y prolegómenos de la Revolución de Octubre en Rusia se llamaba «menchevismo» cuya versión, en los años sesenta del siglo pasado, era el -lo hemos señalado varias veces aquí- «Catch all-Party» o Partido «atrapalotodo», esto es, un partido puramente electoralista y sin ideología determinada que pretende buscar y pescar votos en todos los caladeros posibles renunciando a lo que sea, como esta última de Echenique, por un puñado de dólares, perdón, de votos, ha sido un lapsus freudiano mío. Y, por supuesto, como hacía el partido menchevique, en contra del bolchevique de Lenin, admitiendo en sus filas todo lo que se menea, como el militar, o exmilitar, de la Jemad contestado ahora en Almería (en Zaragoza no salió elegido) o el último oportunista que se sube al carro para medrar como el presunto cómico de Santander, Felinoséqué. Hay muchos más casos.

Vamos acabando, que si no esto no va a parecer una «píldora». También afirma el trosko Echenique -me da que cojea por ahí- que «Maduro hace lo mismo que hace Rajoy: hablar de otro país para no hablar del suyo». Hay que ser mal bicho y tener mala baba para decir esto y hacer estas comparaciones en una Venezuela que el Gobierno español ha hecho de ella poco menos que «asunto de Estado» y, lógicamente, Maduro reacciona y no se deja pisar por el ex-Imperio. En tiempos de la «guerra fría» esto se llamaba «injerencia en los asuntos internos de un país».

En fin, para la caverna representan la «extrema izquierda» (¡virgensanta!, ¿dónde estaré yo entonces? Que Santa Lucía les conserve la vista, salvo que haya un conejo en la chistera, un truco), lo que les viene bien a estos encantadores de serpientes, cada uno en su papel y a chupar del bote.

Había unos personajes de tebeo creados en la factoría Disney que se llamaban los «golfos apandadores». «Apandar», que no creo que venga en el diccionario, significa algo así como «atrapar», «pillar», o sea, chorimangar, en jerga orillera. Estos truhanes, los apandadores, que iban con un ridículo antifaz y tenían fiero rostro, trataban de trincar algo de la inmensa fortuna del «Tío Gilito» (tío del gandul Pato Donald) saliendo siempre, claro, trasquilados. No quiero pasarme tres pueblos comparando a los apandadores con el «podemismo» y su vocación de «apandar» votos donde se tercie y sea menester. Y no quiero porque los apandadores, al menos, le sacaban los cuartos, o lo intentaban, a un ricachón, mientras que estos, que hablan de «pueblo», no conocemos que este ente sea rico, precisamente… ¿Entonces? Pues ejercer de tahúr del Mississippi, y eso será después de que «descubran» a la Benemérita, como hiciera el carlista ministro del Interior con el camandulero robaperas Felipe González, José Barrionuevo.

La OTAN, desde luego, ya la «descubrieron» respetando los compromisos contraídos «de Estado». ¡Qué listos son! Y qué aplicados. Mi suegra hubiera querido que yo fuera como ellos, y no un baboso comunista de mierda.

Buenos días.

El ejército español le imparte cursos a Tania Sánchez

Tania Sánchez, diputada de Podemos, procedente de Izquierda Unida, se ha tomado muy en serio su papel de portavoz en materia de Defensa de su grupo. De hecho, se ha sometido a una auténtica inmersión en temas castrenses, apuntándose a una de las “joyas” que aún le quedan a los diputados tras los recortes: los cursos del Centro Superior de la Defensa Nacional (CESEDEN).

En el monográfico sobre ciberseguridad que ha realizado, Tania Sánchez ha tenido la posibilidad de realizar un viaje de convivencia junto a sus compañeros, un elenco compuesto por militares de alta graduación (no menos que generales), altos cargos de la Administración, diplomáticos y directivos de empresas del sector de la Defensa.

Los diputados que conocen a Tania Sánchez de sus tiempos en la Asamblea de Madrid se frotan los ojos aún al ver la entrega con que se ha introducido en su papel. De hecho, Tania Sánchez es la representante de Podemos en la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, una palabra, el acrónimo de la Alianza Atlántica, contra la que ha peleado Sánchez durante toda su vida política.

El CESEDEN, organismo que depende directamente del JEMAD –el actual es el almirante general Fernando García Sánchez– tiene entre las funciones atribuidas por el Ministerio de Defensa el fomento de la “cultura de Defensa” y el acercamiento entre cuadros de las Fuerzas Armadas y lo que se denomina “la vida civil”. Así surgen los cursos como al que se ha alistado Tania Sánchez, en condición de “colaboradora concurrente”, en el que hay contadas plazas para diputados, senadores altos funcionarios y demás concurrentes. El número de alumnos por curso suele de ser unos 60. La calidad de los ponentes y la confidencialidad de las conferencias se unen a las visitas a instalaciones críticas y el ansiado viaje de convivencia.

Tania Sánchez, al igual que el resto de “colaboradores concurrentes”, cobra dietas por asistir a ese viaje, en el que todos los gastos corren a cargo de Defensa.

Tras superar un trabajo hecho en equipo y expuesto ante profesores y compañeros, Tania Sánchez será Alta Diplomada en Estudios de la Defensa Nacional. Su curso es el llamado monográfico. Hay otro más extenso, llamado de Defensa Nacional, que dura seis meses. La singularidad de esta legislatura ha hecho que los planificadores del CESEDEN aceleraran la constitución y alteraran hasta las fechas de este monográfico –que se suele impartir de septiembre a noviembre– para que les diera tiempo a hacerlo a los parlamentarios antes de la disolución de las cortes.

Tania Sánchez, como sus compañeros “colaboradores concurrentes”, podrá lograr créditos universitarios por hacer este curso, con los que hacer postgrado a los estudios de Educación Social que constan en su currículo.

Fuente: http://www.estrelladigital.es/articulo/confidencial/tania-sanchez-apunta-mili/20160516201525284535.html

Píldoras bianchescas

Bianchi

O pequeñas dosis, como grageas o píldoras, en textos cortos y concisos baltasargracianescos, donde lo bueno, si breve, dos veces bueno, que decía este jesuita del barroco siglo XVII español, tan rico y aureo como decadente. Ya escribimos algunas piezas.

No hay nada, a veces, como el despecho y el rencor para decir las verdades que, en ocasiones y circunstancias otras, no se dirían, o callarían o guardarían para mejor ocasión. Sobre la unión entre Podemos e Izquierda Unida que ha dado a luz «Unidos-Podemos», entre los cachorros Garzón e Iglesias, monta tanto, tanto monta, se ha dicho que lo que menos les importa es la ideología o los principios, como si los tuvieran, que la poltrona y el escaño, su reparto, y, en ultima instancia -o primera, depende-, vivir apaciblemente de este invento que llaman «democracia» (y no lo es) con el label, encima, vaya morro, de ser de «izquierdas». De todo esto, digo, con ser cierto, me quedo con el despechado y desdeñoso Gaspar Llamazares, excoordinador general de IU, ahora tertuliano, cuando vio en esa «fusión» una pura «absorción» y no una «unión», una fagocitación que convertiría a IU en una «Marea más» (sic). Es cierto, por más que los interesados -garzonitas y pablistas- digan logomaquias y hagan circunloquios y nieguen esos trapicheos de bazar en la Plaza Zocodover de Toledo. O en Lavapiés.

También se puede decir -o coincidir- lo mismo, pero sin despecho ni con bilis negra. No es el caso de Gaspar.

Buenos días.

Molinos de viento

No cabe duda. Es una táctica que está a medio camino entre El Quijote y Gila, típicamente hispana. Se trata de buscar enemigos ficticios para evitar enfrentarse a los reales y verdaderos.

Antes hablaban de la globalización, luego de la troika, ahora del Ibex-35… En esta guerra el enemigo cambia tan a menudo que es difícil ponerse al día.

La excusa es que ese tipo de instituciones son anti-democráticas, lo cual las diferencia del Estado español, vivito y coleando, que es democrático.

Las mareas y los mareados se han pronunciado claramente contra las marcas comerciales, los logos, el diseño y la publicidad. “Dime cómo vistes y te diré quién eres”. Lo de juzgar a las personas por su apariencia externa es lo de toda la vida, típico de provincianos para quienes no hay clases sociales sino tribus urbanas o… castas, como en la India.

Ahora gritan contra el Ibex-35, pero cuando pase la moda gritarán contra un enemigo mucho peor: el Nasdaq.

Ya no saben qué inventar para alardear de radicalismo, de que a ellos nadie les hace un “sorpasso” por la izquierda.

Aquello de “programa, programa, programa” de Anguita quedó muy atrás. En esta caída en picado ya no se puede preguntar a nadie por qué objetivos lucha, qué pretende conseguir.

Eso lo damos por descontado. Lo realmente serio es que ya ni siquiera es posible preguntar contra quién lucha, quién es su enemigo.

Quizá quieren decir que lo de menos es el enemigo. Posiblemente ni siquiera exista ningún enemigo. Para los transversales la protesta se ha convertido en un lamento existencial. No hay diferencia entre ellos y los penitentes que se mortifican en Semana Santa.

Son anti-todo (anticapitalistas, antipatriarcales, antimonárquicos), como esos niños que nunca quieren comer el plato que tienen encima de la mesa. Saben lo que no quieren, pero, ¿qué es exactamente lo que quieren?

Eso les diferencia del obrero que entra por la puerta de la fábrica a las ocho de la mañana. Lo primero que ve es la mirada intimidante del jefe que le indica a las claras quién es el enemigo y dónde está.

Podemos aprueba el mayor pelotazo urbanístico de Europa

Estaba cantado. Nada más tomar posesión de su cargo, la primera entrevista que concedió Manuela Carmena fue al presidente del BBVA Francisco González porque durante la campaña electoral Podemos y sus marcas comerciales asociadas se habían manifestado públicamente contra los grandes pelotazos urbanísticos de Madrid, entre ellas la Operación Chamartín, una obra faraónica ilegal de cabo a rabo.

Por si a las huestes de Podemos y demás se les ocurría cumplir con lo prometido, la banca le puso firme a la nueva alcaldesa, para que no quepan dudas de quién tiene la sartén por el mango (cualquiera que sean los resultados electorales). El BBVA ha metido mucho dinero en esta Operación urbanística, quiere recuperar aún más y no va dejar que ningún papanatas de concejal le estropee el negocio.

Se ha escenificado esta mañana a lo grande, en plan “Óscar de Hollywood”, como si en lugar de bajarse los pantalones, Podemos (Ahora Madrid) hubiera obtenido una victoria total. A la gastada Operación Chamartín la han cambiado el nombre para que no parezca lo que es: un pelotazo urbanístico. Ahora se llama “Madrid Puerta Norte” porque el cambio de Podemos consiste en cambiar los nombres a las cosas. El Departamento municipal de Urbanismo ya no se llama así, que parece muy burocrático; ahora se llama “Urbanismo Sostenible” porque su especialidad son los pelotazos ecológicamente sostenibles.

En época de bancarrota de la construcción, el BBVA y su filial inmobiliaria San José van a urbanizar tres millones de metros cuadrados, se ampliarán las Estaciones de trenes de Chamartín y Fuencarral, se construirá una nueva estación de metro, un polígono industrial, un parque tecnológico y 4.600 nuevos edificios de oficinas, locales y viviendas. ¿Quién las podrá pagar? Los de Podemos y sus marcas comerciales parecen no haberse enterado de que sobran viviendas vacías.

Por lo demás, cualquiera que sea su nombre, la Operación Chamartín es el mayor saqueo de la propiedad pública que ha conocido España desde 1834, ratificado ahora por aquellos que engañaron a sus votantes diciendo que iban a cambiar algo.

Algún día explicaremos más despacio este gran chanchullo urbanístico para que los lectores sepan hasta dónde son capaces de llegar esta gentuza de Podemos y demás, absolutamente falta de toda clase de escrúpulos morales y políticos.

Más información:

¿Se puede o no se puede?

Marta Higueras
El martes se produjo una curiosa intervención de la concejal de “Equidad y Derechos Sociales” del Ayuntamiento de Madrid, Marta Higueras, en un pleno municipal.

El punto del orden del día desnudó la complicidad del anterior Ayuntamiento del PP con los fondos buitre para desahuciar en masa a los vecinos de sus viviendas sin altercados dramáticos, follones, policías y cámaras de televisión. Todo “light”, aséptico, casi europeo.

El Ayuntamiento había sacado “por las buenas” a los vecinos de sus casas ofreciéndoles otras viviendas diferentes, de tipo social. Para ello los fondos buitre entregaban listados de vecinos a desahuciar y el Ayuntamiento los realojaba en otras viviendas, dejando el campo libre a los especuladores, que podían proceder a revender sus propiedades inmediatamente.

Todo ello sin costo económico alguno para los fondos buitre y sin costo político alguno para los buitres municipales. La concejal de Podemos y demás “mareas”, que preside la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid, habló de “negocio redondo” para los especuladores, que entre 2012 y 2013 se apoderaron de casi 3.000 viviendas de protección, de las que 1.860 fueron a parar al fondo Fidere-Blackstone.

El debate iba sacando la mierda del pozo en medio de ese lenguaje universitario almibarado, propio de la posmodernidad, en donde a los fondos buitre se los llamaba “mayoristas de viviendas”.

Hasta que llegó el punto de saber si realmente se puede o no se puede, o qué es exactamente lo que se puede hacer ante el expolio. Al nuevo Ayuntamiento nadie le exigió nunca que construyeran el socialismo, ni diseñaran un Plan Quinquenal. Era algo mucho menos comprometido: saber si las nuevas coaliciones, como Podemos, responden a su nombre y a su consigna favorita: ¿se puede?

La concejal no dijo claramente que no hubiera nada que hacer, pero lo dejó caer. Se mostró pesimista y reconoció que “es muy complicado” revertir el saqueo de las propiedades municipales, a pesar de las numerosas ilegalidades cometidas, que estaban esperando un informe jurídico y bla, bla, bla, bla…

Este tipo de concejales son los que antes, en los mítines, hablaban siempre del empleo de las vías legales frente a quienes, como el PP, han utilizado las ilegales para enriquecer a los fondos buitre. Sabemos para qué sirven las vías ilegales, pero ¿para qué sirven las legales?, ¿no estamos en un Estado de Derecho?

¡Joer, qué tropa!

Bianchi

Estamos en condiciones de asegurar que no hemos nacido sólo, única y exclusivamente, para buscar las cosquillas a «Podemos». Nos gustaría dedicar nuestro «tiempo libre», que decía el opusdeísta cantautor insufrible José Luis Perales -que le ponía enfermo al gran humorista «el Perich»– a la poesía o a jugar al dominó con amigos, pero nuestra «deformación profesional» nos lo impide.

Acabamos de ver por la tele que «Mister Paul Churchs» (como sabe inglispitinglis me entenderá), Pablo Iglesias, ha dicho que cuando dijo en Las Cortes (en Bilbao, me dicen amigos vascos, llaman «las cortes» al barrio chino), dirigiéndose a Pedro Sánchez, aquella gran verdad de la «cal viva», en alusión al camandulero y venal Felipe González y los GAL en la «guerra sucia» contra ETA, y no sólo contra ETA, lo ha retirado, o sea, que lo dijo, que dijo verdad, pero que fue, como dice su «gauleiter» Iñigo Errejón, en La Sexta este mediodía, fue en una sesión «acalorada», pues que pongan ventiladores en el Congreso. Ni siquiera cuando dicen algo decente y cierto son capaces de mantenerlo medio minuto. Hace pocos días, Sánchez declaró en la emisora fascista COPE, de los curas, que retiraba aquello que le dijo a Rajoy tildándole de «indecente». Estaría «acalorado», también.

Decía Fraga Iribarne que el Gobierno -en referencia al PsoE- «sólo acierta cuando rectifica». La frase tiene algún quilate, lo admitimos, aunque venga de un fascista químicamente puro. Pues bien, estos que llaman «emergentes»,  ya con el alma arrugada, ni eso. Y al revés. Se desdicen ellos mismos. Nada de aquello tan castizo y reaccionario de «sostenella y no enmendalla», o sea, el señor González era «Míster X», todo dios lo sabía, o sospechaba -al margen de Juan Carlos, el Rey, siempre al loro- y no retiro ni una coma, pues sí, la retiro, y lo que haga falta para demostrar -como dice Errejón- que nosotros -ellos- somos capaces de hacer estos ejercicios de «autocrítica» (no empleó esta expresión por, tal vez, tener ecos comunistas que le rechinan los oídos), y, añade este hegeliano sin saberlo -y mira que Hegel es grande- que «a ver cuándo otros hacen lo mismo», o sea, retractarse de los trastornos mentales transitorios, en jerga de derecho penal, en que dijimos verdades como puños, esto es, ¡¡¡ quién dice alguna verdad en este país es que está loco de atar -como «El loco Vidriera» cervantino- o es carne de prisión !!! como Nuestro Señor Don Quijote, autor de «Don Cervantes» fallecido hace cuatrocientos años exactamente.

Los dramaturgos solían decir, en sus tragedias, que los crímenes se cometían, mayormente,  siempre en estío, en tiempos de grandes calores, se supone que alterando los flujos nerviosos que, con tanto «caloret», que diría Rita, te vuelves medio majara.

Tenemos, pues, que con los calores uno está propenso a decir las verdades del barquero,  pero, ya en frío, reflexionando, uno se desdice de ese barquero, de ese puto barquero molesto. Y es que, bajo este sistema y con estas gentecillas, que van a lo que van, o sea, a lo suyo, ¿hay alguna diferencia entre decir la verdad sin que te acusen de criminal?

«Existir es pensar; y pensar es comprometerse», decía José Bergamín. A lo que su maestro, Unamuno, añadía: «Pensar es comprometerse… Y, a las veces, caer bajo el Código. Porque el delito mayor del hombre es haber pensado» (parafraseaba a Calderón de la Barca).

Ya ve el lector que no es necesario citar a Marx, Engels, Lenin y demás clásicos para desenmascarar a cierta gente que van de lo que no son, y son de lo que no hay, o sea, con disfraz y vacuna.

Periodistos

Bianchi

Profesión tan mendaz y rastrera como el periodismo, bajo las condiciones del capitalismo en que se desenvuelve una empresa periodística, pocas. Ni existe la libertad de expresión ni el periodista es libre;la primera es una quimera, y el segundo es un ganapán que, si no le censuran directamente, que podría ser, es lo suficientemente espabilado para saber qué se espera de él en según qué medio trabaje (o le exploten de mala manera si es becario o, como se decía antes, está «haciendo prácticas»), es decir, se autocensura o se explaya conociendo la línea editorial del periódico que le paga y en el que medrará mintiendo para escalar puestos, como decía, y decía bien Iglesias, pero sin descubrir la pólvora precisamente. Con Franco, al principio, existía el llamado «sistema de consignas» al que se plegaban todas las redacciones sin mayor problema las más repletas de falangistas que lo hacían con convicción o sarna con gusto no pica si algún «disidente» hubiera; con Fraga Iribarne y su Ley de Prensa de 1966 desapareció, al menos oficialmente, la censura previa dando un aire «liberal» al régimen fascista pero sin obviar la evidencia de la autocensura o ¿para qué la censura si ya se autocensuran los plumillas como buenos chicos aplicados? No todos, claro.

En la actualidad se ha vuelto al «sistema de consignas» que ponen de acuerdo en sus editoriales a todos los mass media cuando se trata de «razones de Estado» -el «terrorismo», por ejemplo-, esto es, a los medios de propaganda del neorrégimen continuista tras la muerte del dictador, o condiciona, si no coacciona, al profesional que trabaja en un medio concreto con una línea política determinada: la libertad de expresión consiste en saber a qué atenerse, y, si no, puerta.

Lo que dijo Pablo Iglesias el otro día en la Universidad sobre el espíritu lacayuno de esta profesión -y lo es si te pagan un salario por ello- es más cierto que mandadiós. Todo el mundo lo sabe en este mundillo mediático lleno de hipócritas. Otra cosa es que Iglesias sea de los menos indicados para desautorizar a nadie pues él mismo es producto de un plató de televisión, y, por lo tanto, desde el corporativismo gremial típico del periodismo, es fácil atacarle recordándole quién le ha aupado lo que le inhabilita para desacreditar a un «compañero» de la profesión, o sea, cállate, porque esas verdades que dices y cantas, y todos sabemos, no son compatibles con el espejismo que vendemos a la chusma sobre la democracia y libertades de que gozamos los españoles, no vengas tú de listo a jodernos el invento y las piscinas que no te hemos «creado» para eso, sino para apuntalar este podrido sistema que se viene abajo. De hecho, Iglesias ya ha venido a pedir disculpas en un tuit, ¿se dice así?, y en la cadena SER,  por si alguien «se ha ofendido». Como cuando dijo la verdad de la «cal viva» en el Congreso a Sánchez recordando al criminal de guerra Felipe González y se le sublevan sus propias filas. Poco recorrido y aliento tiene esta gente que se achantan al mínimo amago de darles un cachete, mientras ellos, al revés,  amagan y no dan. Es muy típico del casticismo español eso de «sostenella y no enmendalla» cuando de error flagrante se trata; estos, ni eso, se rajan cagando ostias. Claro que no es este el quid de la cosa, pero sí un aspecto adyacente que queríamos señalar.

Lo que nos gustaría saber es -pues es el único que no ha dicho ni pamplona- qué opina el periodista de EL MUNDO aludido por Iglesias en la Uni madrileña: ¿se calla corrido de vergüenza por no tener que dar la razón al «Coletas» o deja hablar a sus «colegas» para que lo defiendan en aras de la libertad de expresión siendo cómplices de la Gran Mentira de esta vendida profesión siempre al servicio de la Voz de su Amo?

Buenas tardes.

Un capataz de Podemos que no sabe ni lo que es el Ártico

Ayer el diario “El Confidencial” abrió sus servidores para que Juan Carlos Barba, miembro del equipo de Podemos encargado de economía y ecología, publicara el típico y tópico artículo absurdo titulado “Por undécimo mes consecutivo, las temperaturas globales pulverizan récords” (1).

Barba se refiere a un supuesto ascenso de las temperaturas “globales” en el mes de marzo, cuando según la Agencia Española de Meteorología, hemos padecido el segundo mes más frío de lo que llevamos de siglo (2).

Como ocurre con ese tipo de noticias, se trata de cosas diferentes. Mientras Barba habla de temperaturas “globales”, que no sabe cuáles son, la Agencia española habla de algo un poco más concreto: de las de España.

Lo que no cambia nada es que “El Confidencial” abre sus páginas para un determinado tipo de noticias, mientras que no se hace eco de las contrarias, por lo que siempre ocurre lo mismo: cuentan la parte de la realidad que les da la gana.

El artículo está repleto del cúmulo de tópicos del seudoecologismo moderno (subida del nivel de las aguas, efecto invernadero) acompañadas de terribles pronósticos que se compadecen muy mal con el párrafo final, en el que Barba reconoce que “desconocemos la magnitud real de estos riesgos, ya que los modelos no son lo suficientemente precisos”.

Es siempre lo mismo: les gusta especular sobre lo que no saben. Entonces, lo que procede es tener un poco de precaución y no lanzar las campanas al vuelo.

Dejamos para el final la gilipollez de Barba con la que nos hemos reído a carcajadas. Barba está preocupado por “la subida de las temperaturas en las zonas árticas, ya que está acelerando la fusión del permafrost”.

El capataz de Podemos no sabe de lo que escribe: en el Ártico no hay permafrost y, por lo tanto, no se puede fundir. La ciencia llama permafrost a la capa superior de tierra que está congelada permanentemente, aunque no este cubierta de hielo o nieve.

Señores de “El Confidencial” y Podemos: exigimos que nos engañe alguien un poco más hábil que este sujeto, que no sabe ni lo que es el Ártico.

(1) http://blogs.elconfidencial.com/economia/grafico-de-la-semana/2016-04-22/por-undecimo-mes-consecutivo-las-temperaturas-globales-pulverizan-records_1187477/
(2) http://www.aemet.es/documentos/es/serviciosclimaticos/vigilancia_clima/resumenes_climat/mensuales/2016/res_mens_clim_2016_03.pdf

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies