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Hecha la ley, hecha la trampa

El 30 de noviembre de 2013, el adalid reaccionario Carlos Alberto Montaner, acusado de terrorista y miembro de la CIA por el Gobierno de Cuba, pero galardonado en España con el Premio a la Tolerancia 2007 otorgado por la Comunidad de Madrid, y con el Premio Juan de Mariana en defensa de la libertad 2010, daba una conferencia en la Sociedad Interamericana de Prensa de Miami con el nombre de “Psicopatología de los censores” en la cual arremetía, como es su costumbre y oficio contra los gobernantes “narcisistas autoritarios” de Cuba, Nicaragua, Venezuela, República Popular de Corea y China (1).

En el resto del “mundo libre”, según Montaner, no hay problema de censura.

Como si fuera un boomerang, el discurso aludido encaja perfectamente con el comportamiento de las élites mundiales económicas, políticas y científicas, así como los gobernantes a su servicio en el discurso pandémico y vacunofilio impuesto desde marzo de 2020.

Se pregunta Montaner “¿por qué estos gobernantes dedican enormes recursos a la innoble tarea de edificar sociedades corales que repitan mecánicamente el discurso oficial, y con el objeto de lograr esa extraña conducta de los asustados ciudadanos, convertidos en súbditos obedientes, están dispuestos a crear estados policíacos dedicados a vigilar y confirmar que todos suscriban las mismas ideas y a castigar a los que se desvíen del guión obligatorio?”

Y nosotros vamos a preguntar: ¿no es esta “innoble tarea” la que están poniendo en práctica los gobiernos, como el nuestro, en la construcción de las sociedades pandémicas distópicas en las que estamos inmersos?

Continua Montaner diciendo: “Los narcisistas autoritarios no son adultos maduros, sino personalidades psicopáticas, fundamentalmente intolerantes que, por diversas razones difíciles de precisar, no desarrollaron adecuadamente sus zonas emotivas. Necesitan el aplauso. Necesitan controlar. Necesitan infundir pavor. Necesitan gobernar para siempre… El narcisista necesita que lo adoren. Vive para eso. Su autoestima se alimenta insaciablemente de la pleitesía que le rinden. La función de los demás mortales es confirmarle constantemente el inmenso talento que posee, la infalibilidad de sus juicios y la generosidad sin límite de sus intenciones”.

Y esta no es la fotografía de Evo Morales, ni de Daniel Ortega, ni de Nicolás Maduro, ni de Miguel Díaz Canel, ni de Kim Jong Un, sino que es la fotografía perfecta de personajes como John Rockefeller, George Soros, Barren Buffet, Bill Gates y otros por el estilo a nivel mundial.

Junto a ellos, personajes como Brad Connet, Chris Elias, Timothy Grant Evans, George Fu Gao, Avril Haines, Jane Halton, Mattew Harrington, Martin Knuchel, Eduardo Martínez, Stephen Redd, Hasti Taghi, Adrian Thomas, Lavan Thiru, Sofia Borges, Latoya Abbott, portavoces de las grandes corporaciones, universidades y entidades financieras que diseñaron en el Event 201 de 18 de octubre de 2019, organizado por la Fundación Gates, el Foro Económico Mundial y la Universidad Johns Hopkins, la supuesta pandemia impuesta, manu militari, al cabo de cinco meses (2).

Termina Montaner su alocución con estas palabras: “Quizás una de las fórmulas para protegernos de la censura sea identificar a los narcisistas autoritarios antes de que lleguen a posiciones en las que pueden hacernos daño”.

Tal vez a estas alturas ya podamos identificar a algunos de ellos como Jack Patrick Dorsey (Twitter), Mark Zuckerberg (Faceboock), Sundar Pichai (Google), Bill Gates (Microsoft), los fondos de inversión Fidelity Investments, BlackRock, The Vanguard Group, Government Pension Fund of Norway (Youtube) como exponentes de la moderna inquisición con atributos de censores mundiales de las opiniones discordantes con el discurso hegemónico. Basta con echar un vistazo a la reciente página oficial de Twitter (3) (4) de 1 de marzo de 2021. O la eliminación de cuentas de Faceboock, o el bloqueo que se está padeciendo en muchas webs críticas con el sistema de dominio global por parte de Google y la eliminación de videos en Youtube.

Una parte de estos narcisistas autoritarios a que aludía Montaner han creado una asociación que determinará la autenticidad de contenidos para luchar contra la desinformación en Internet. Aldous Huxley debe dar saltos de alegría en su tumba al ver materializada su visión de Un Mundo Feliz mediante la creación de un “Ministerio de la Verdad Mundial”.

La noticia, publicada en la web de Microsoft el 22 de febrero de 2021 dice así: “Un grupo de influyentes empresas tecnológicas y de medios de comunicación se ha asociado para formar la Coalición para la Procedencia y Autenticidad de los Contenidos (C2PA), un proyecto de la Fundación de Desarrollo Conjunto creado para hacer frente a la prevalencia de la desinformación… La colaboración con los fabricantes de chips, las organizaciones de noticias y las empresas de software y plataformas es fundamental para facilitar una norma de procedencia completa e impulsar una amplia adopción en todo el ecosistema de contenidos… La formación de la C2PA reúne a los miembros fundadores de la Iniciativa de Autenticidad de Contenidos (CAI), liderada por Adobe, y del Proyecto Origin, dirigido por Microsoft y la BBC, unificando las especificaciones técnicas en una sola entidad. La CAI está construyendo un sistema para proporcionar la procedencia y la historia de los medios digitales… El Proyecto Origin tiene sus raíces en la producción y distribución de noticias” (5).

Si a nivel mundial, como ya está aplicando Twitter, se establece definitivamente este “Superministerio de la Autenticidad”, la pregunta que debe realizarse a continuación es: ¿en qué lugar del inframundo quedan las legislaciones nacionales que supuestamente amparan la libertad de expresión?

Un extenso análisis sobre el artículo 20 de la Constitución Española sobre la libertad de expresión realizado por María Jesús García Morales, profesora Titular de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona titulado “La prohibición de la censura en la era digital” (6), realiza una serie de consideraciones que a la luz de lo que estamos viviendo, vale la pena reflexionar sobre una pregunta que se hace: “La Constitución española de 1978 recoge la prohibición de censura en su artículo 20.2. Pero, ¿puede una figura que surge en el siglo XVIII hacer frente a las amenazas que plantean las nuevas tecnologías? La prohibición constitucional de censura ¿se ha convertido en una reliquia jurídica?”

Dicho artículo 20 afirma que se reconocen y protegen los derechos a) a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción, y el apartado 2 del citado artículo dice: “El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa”.

A lo largo de sus consideraciones, María Jesús García, hace referencia a la sentencia del Tribunal Supremo (STS 52/1983) que define el concepto de censura como “cualquier medida limitativa de la elaboración o difusión de una obra del espíritu, especialmente al hacerla depender del previo examen oficial de su contenido”. Además, añadió una cláusula de salvaguarda para incluir dentro de la prohibición cualquier tipo de censura, es decir, “todos los tipos imaginables de censura previa, aun los más débiles y sutiles, que […] tengan por efecto no ya el impedimento o prohibición, sino la simple restricción de los derechos de su artículo 20.1”.

Y, la sentencia del Tribunal Constitucional (187/1999) alude a “cualquier medida limitativa de la elaboración o difusión de una obra del espíritu que consista en el sometimiento a un previo examen por un poder público del contenido de la misma cuya finalidad sea la de enjuiciar la obra en cuestión con arreglo a unos valores abstractos y restrictivos de la libertad, de manera tal que se otorgue el ‘placet’ a la publicación de la obra que se acomode a ellos a juicio del censor y se le niegue en caso contrario”.

La autora se pregunta que si la censura vedada por la Constitución es una medida externa, conduce a la siguiente pregunta: ¿quién debe ser el censor? Ya que la Constitución nada dice sobre el destinatario de la prohibición de censura. El Tribunal Constitucional se ha referido a la censura llevada a cabo por poderes públicos.

Continúa María Jesús García: “Respecto a los controles llevados a cabo por privados, el Tribunal Constitucional ha rechazado que deban reputarse como censura determinados controles de contenidos ejercicios por particulares… y, singularmente, el derecho de veto del director y editor de un medio de comunicación con el argumento de que, al ser responsables de lo publicado, tienen también un derecho de limitar y controlar esa información… La prohibición de censura se ha dirigido al Estado, de nuevo, por razones históricas. Sin embargo, los privados han pasado a tener unos poderes de supervisión del flujo de comunicación muy superior a la actividad censora de cualquier Estado… Los avances tecnológicos demuestran que la esencia de la censura ha sido siempre una determinada forma de controlar contenidos, el control sistemático y general de opiniones e informaciones, pues este tipo de supervisión es susceptible de estrangular el proceso de comunicación. Con internet se abren nuevos interrogantes sobre el riesgo de paralizar el flujo de comunicación, especialmente mediante sistemas de filtrado que permiten un control de todas las comunicaciones electrónicas… Son muchos los interrogantes sobre la amenaza real de censura en internet, pero no puede descartarse su aparición con nuevos rostros. La censura quizá todavía no es cosa del pasado”.

Esta es una faceta más de la llamada globalización que poco a poco ha ido vaciando de contenido las legislaciones nacionales tanto en materia jurídica, como económica y política que en el caso europeo se ha subordinado a los dictados de la Comisión Europea, eso sí con un montaje teatral de pantomima como es el Parlamento Europeo, un inmenso abrevadero para 750 bocas y bolsillos cuyas remuneraciones para lo inservible serían suficientes para proveer de agua potable a la población mundial que carece de ella.

Pero esta Comisión Europea, a su vez, está subordinada a los dictados superiores, ya sean del Fondo Monetario Internacional o de los grupos de presión, financieros, industriales y mediáticos internacionales que configuran el auténtico Poder.

Como resumen, las denominadas leyes, constituciones, decretos y otras menudencias, son papel mojado, pues hecha la ley, hecha la trampa. Y si no espabilamos estaremos completamente sometidos a un puñado de narcisistas autoritarios que no son otra cosa que los enemigos públicos número 1 de la humanidad.

(1) https://www.clublibertaddigital.com/ilustracion-liberal/58/la-psicopatologia-de-los-censores-carlos-alberto-montaner.html
(2) https://www.centerforhealthsecurity.org/event201/players/
(3) https://help.twitter.com/en/rules-and-policies/medical-misinformation-policy
(4) https://blog.twitter.com/en_us/topics/company/2021/updates-to-our-work-on-covid-19-vaccine-misinformation.html
(5) https://news.microsoft.com/2021/02/22/technology-and-media-entities-join-forces-to-create-standards-group-aimed-at-building-trust-in-online-content/
(6) http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:TeoriayRealidadConstitucional-2013-31-6030&dsID=Documento.pdf

Twitter censura cualquier clase de información sobre las vacunas que no proceda de fuentes oficiales

El lunes Twitter anunció que bloqueará permanentemente las cuentas que suministren cualquier clase de información sobre las vacunas que contradiga a las fuentes oficiales.

La red social tiene la intención de intensificar la censura de las fuentes alternativas de información sobre las vacunas, incluyendo la posibilidad de eliminar a los usuarios después de cinco advertencias.

A partir del segundo aviso, los usuarios tendrán sus cuentas bloqueadas durante 12 horas. Al cuarto aviso, el bloqueo durará 7 días. En el quinto, se convertirá en permanente.

Twitter también adjuntará etiquetas a los mensajes “que puedan contener información engañosa sobre las vacunas Covid-19”, según el comunicado publicado el lunes.

“Creemos que este sistema de advertencia ayudará a educar al público sobre nuestras normas y a reducir mejor la difusión de información potencialmente peligrosa o engañosa en Twitter, especialmente en el caso de infracciones reiteradas, moderadas o graves”, dijo en un comunicado oficial.

En diciembre Twitter ya exigió a algunos usuarios que eliminaran ciertas informaciones, como las obviedades de que las vacunas pueden perjudicar la salud o que buscan controlar a la población.

Como los demás monopolios tecnológicos, Twitter quiere convertir las vacunas, que son opcionales, en una necesidad, e incluso en la única necesidad frente a la pandemia. Por supuesto, que tampoco permite cuestionar las cifras oficiales de la pandemia o las causas de la misma.

Desde entonces, la red social han censurado más de 8.400 tuits y amenazado a unos 11,5 millones de cuentas en todo el mundo.

Ya en octubre, cuando las vacunas sólo estaban en fase de pruebas clínicas, YouTube y Facebook también anunciaron normas estrictas de censura de los contenidos.

https://help.twitter.com/en/rules-and-policies/medical-misinformation-policy
https://blog.twitter.com/en_us/topics/company/2021/updates-to-our-work-on-covid-19-vaccine-misinformation.html

La libertad de expresión es para algunos, los límites son para todos los demás

No hay ningún pedante al que le falte en la boca esa conocida frase de que el arte es “transgresor” por antonomasia. Basta que a un artista le pongas algún límite para que trate de saltar por encima.

“El rap es una modalidad musical provocadora”, dice el diccionario de la Academia de la Lengua y, como estamos comprobando, en ningún otro país como en España ha conseguido un éxito tan arrollador: un rapero preso, otro exiliado y 12 más condenados a penas de cárcel.

A pesar de ello, todo el discurso oficialista, empezando por el jurídico y el periodístico, se preocupa por lo contrario: por los límites de la libertad de expresión. ¿Dónde están los límites a la libertad de expresión?

En 2018 la Plataforma en Defensa del Derecho a la Libertad de Información publicó una “Guía de emergencia sobre los límites a la libertad de expresión” (1).

Al año siguiente una crónica de “Cuarto Poder” sobre un acto celebrado en Madrid comenzaba así: “Más de una veintena de colectivos, que van desde los Encausados por la Operación Araña hasta Anticapitalistas Madrid, han llenado la sala del Teatro del Barrio para charlar sobre una cuestión que levanta preocupación social: los límites a la libertad de expresión” (2).

¿Realmente lo que nos preocupa son los límites a la libertad de expresión o la libertad de expresión misma?

La impresión que transmiten es la un “buffet libre”: nos pasamos con la comida, comemos en exceso porque es gratis. Abusamos de nuestros de derechos porque el ejercicio de los mismos no tiene consecuencias.

Uno de los límites que los ignorantes quieren imponer al arte es “el buen gusto”, aunque en realidad hay muchos más límites. Cuando en 2018 retiraron las fotos de Santiago Sierra sobre los presos políticos de la exposición Arco, el ministro de Cultura y portavoz del Gobierno, Méndez de Vigo, confesó en los desayunos de RTVE que le gusta la libertad de expresión, pero que hay que “hacer crítica política sin ofender” (3).

La necesidad de límites es imprescindible en un país -como el nuestro- que es excesivamente democrático; hay demasiada libertad y, en consecuencia, hay que poner límites porque esto “se nos va de las manos”.

Este tipo de planteamientos, que han calado en ciertos medios, ignoran la memoria histórica de los 40 años posteriores a la Constitución de 1978.

De cualquier manera, es interesante analizar los famosos “límites a la libertad de expresión” porque es dialéctica pura, como mirar el anverso y el reverso de la realidad, al estilo de los antiguos negativos de las fotografías.

Veamos: en el franquismo un ejemplo de límite a la libertad de expresión fue el artículo 12 del Fuero de los Españoles: “Todo español podrá expresar libremente sus ideas mientras no atenten a los principios fundamentales del Estado”.

La conclusón es obvia para los que hablan de límites: desde 1945 en España siempre hemos disfrutado de libertad de expresión, naturalmente limitada. ¿Es eso lo que hay que explicar?, ¿así es como hay que entender un derecho fundamental?

Si es así, la conclusión es que en el franquismo también había libertad de expresión, como ahora, a pesar de que miles de personas fueron detenidas y condenadas por propaganda ilegal, un delito donde lo importante no era la propaganda sino su ilegalidad, es decir, el mismo pretexto que ahora: bajo el franquismo quien iba a la cárcel no era por sus opiniones políticas sino por infringir el Código Penal.

Así ocurrió exactamente en el franquismo y así ocurre ahora: la libertad de expresión es para algunos; los límites son para todos los demás.

Pero hay límites y limites. Por ejemplo, el artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos dice que la propaganda de guerra es un límite a la libertad de expresión y si volvemos la vista atrás, al Trío de las Azores, a las guerras de Irak, Afganistán, Libia y Siria, nadie se acordó entonces de que ahí había un límite.

Los políticos, los periodistas y los tertulianos franquearon abiertamente los límites a ls libertad de expresión para justificar unas guerras que aún no se han acabado, pero nadie les detuvo, ni les juzgó, ni les condenó. Entonces nadie se acordó de los límites.

En 2018 el Ministerio de Defensa destinó 200.000 euros para subvencionar la propaganda de guerra, artículos en la prensa y charlas en los institutos que justificaran el incremento de los presupuestos para gastos militares, en los que no hay recortes.

Lo mismo podemos decir del racismo y la xenofobia, que tampoco están amparados por la libertad de expresión.

La doctrina de los límites da lugar a la de las restricciones: hay libertad de expresión, pero está restringida. Es una doctrina que procede del franquismo, donde también había libertad de expresión, pero demasiadas restricciones. Hay que ampliarlas. Por ejemplo, en 1966 la ley de prensa eliminó la censura previa que se había impuesto en 1938; entonces en el franquismo hubo más libertad, se amplió su radio de acción.

¿Es así la libertad?, ¿un asunto de más o menos?, ¿la botella está medio llena o medio vacía?

Entre los periodistas y los jueces, nos obligan a vivir en un país realmente patético…

(1) http://libertadinformacion.cc/wp-content/uploads/2018/05/Gu%C3%ADa-de-emergencia-Valtonyc-LIBERTAD-DE-EXPRESI%C3%93N-240518.pdf
(2) https://www.cuartopoder.es/espana/2018/03/19/el-rapero-valtonyc-en-un-acto-sobre-la-libertad-de-expresion-solo-los-pobres-entramos-en-la-carcel/
(3) http://www.elmundo.es/cultura/2018/02/22/5a8e8bb4e5fdea3e2c8b4639.html

Pablo Hasel: la guerra sucia desinformativa

Desde tiempos remotos los grandes medios de manipulación mercenarios de la dictadura del capital, se han dedicado a intoxicar para, entre otras cosas, restar apoyo popular a los revolucionarios o impedir que se sume más y así perpetuar el poder de la minoría capitalista incompatible con la democracia para la mayoría. Despojados de argumentos (nosotros no necesitamos recurrir a la mentira porque nos sobran) lanzan constantes campañas de criminalización para dejar como monstruos a todos los que luchamos suponiendo un peligro para sus amos que son las verdaderas bestias a quienes blanquean encubriendo sus políticas criminales.

No escatiman recursos en esta guerra sucia desinformativa invirtiendo millonadas como en pocas cosas, pues sin manipulación durarían dos de sus insultantes telediarios. Sus mentiras contra el movimientos revolucionario han llegado al punto de acusar de fascistas a los antifascistas más consecuentes (uno de sus bulos más repetidos contra el PCE(r) y los GRAPO en la falsa transición) realizando esta acusación quienes precisamente servían y sirven al fascismo.

Podríamos poner incontables ejemplos como este, ridículos a nada que se tenga una mínima conciencia, pero a la vista está que con millones de personas creyendo esos medios se frena la conciencia. De aquí que urja desmontar sus falacias y denunciar su papel en todos los lugares posibles.

Cada vez que la situación se les descontrola en las calles intensifican el bombardeo de injurias (lo suyo si lo son) para intentar desacreditar o calmar la lucha. Para eso cuentan con la ayuda de la “izquierda” domesticada condenando todo lo que vaya más allá de la legítima legalidad diseñada para impedir los cambios profundos y machacarnos. A la hora de la verdad desde los más abiertamente fascistas a los reformistas que ni reforman, criminalizan a los revolucionarios o cualquier acción que dañe a los opresores. En vez de condenar la violencia sistemática que origina las protestas, perpetúan la primera y condenan la reacción.

No se puede estar con los opresores y con los oprimidos a la vez, o con unos o con otros. Por eso ante mi encarcelamiento y las protestas que ha generado por la libertad de expresión además de sumarse más descontento y la reivindicaciones de otros derechos y libertades que niegan, no se puede poner en el mismo plano la violenta represión del Estado con brutalidad policial incluida y la lucha de los manifestantes contra eso y tanto más. Pintar que todo el que responde a eso es un vándalo violento forma parte de la guerra sucia desinformativa para no analizar las causas y ponerles fin.

Nos intentan deshumanizar mientras humanizan a quienes han bombardeado países o imponen vidas de miseria para vivir a todo lujo. ¿A caso cuentan cuánto nos cuesta su defendida familiar real en un año mientras repiten lo que cuestan contenedores quemados? ¿Explican la brutal explotación de las multinacionales con escaparates rotos? ¿Mencionan las familias dejadas en la calle o estafadas por la banca a la que queman cajeros? Sirven a los culpables de tantas tragedias evitables y luego Iinchan a quienes peleamos para que terminen.

En esa línea mienten descaradamente diciendo que me han encarcelado por sumar otras condenas más allá de la música y los tuits cuando lo cierto es que mis únicas condenas firmes que me han llevado a prisión son esas. Así quieren vender que nadie va a la cárcel por hacer canciones. Pero igual que con la represión depende de nosotros que toda su manipulación se vuelva en su contra y los deje bien retratados para que menos personas crean su guerra sucia desinformativa.

Centro Penitenciario de Ponent
19 de febrero de 2021

La construcción de la realidad

“Ante la realidad se pueden adoptar varias actitudes, a saber: 1) ignorarla, evadirse de ella. 2) reproducirla. 3) descubrir su otro lado: la verdad”
Alfonso Sastre. Manifiesto contra el pensamiento débil.

“Cuando aprendí las respuestas, me cambiaron todas las preguntas”
Mario Benedetti

Verdadero depende de la creación mental del hombre llamada lógica, sin embargo real se refiere a lo que uno cree que es real a pesar de cualquier lógica que se use o de lo que se razone, o sin saber cómo funciona este algo. En el instante que vemos, o nos hacen ver, creemos que es real sin aún cuestionarnos si es verdadero o falso.

René Descartes acuñó la frase Cogito ergo sum (“pienso, por lo tanto soy”) pero ante el descalabro mundial orquestado a raíz de la propaganda pandémica podríamos establecer otra frase: Ego sum, sed non cogito (“soy, pero no pienso”) a la vista de la credibilidad dada al discurso oficial por una importante parte de la población.

¿Es real que miles de personas ancianas y con patologías previas han fallecido durante el segundo trimestre de 2020? Podemos decir que sí. ¿Es verdad que estos miles de personas han fallecido a causa de un virus catalogado como SARS-Cov2? Podemos decir que no.

¿Es real que un pánico desorbitado se ha desencadenado entre la población? Podemos decir que sí. ¿Dicho pánico es resultado de la verdad? Podemos decir que no.

Pero, como en la metáfora escrita por Robert Havemann: “Cuando quiero acertar en un blanco, tengo un procedimiento muy sencillo para aumentar la posibilidad de tocarlo, a saber: el procedimiento de agrandar el blanco, y si declaro que todo lo que me rodea es blanco, tendré la miserable satisfacción de no errarlo nunca” (1).

El catedrático de Sociología de la Universidad de Oviedo José Mª García Blanco en su interesante artículo “La construcción de la realidad y la realidad de su construcción” (2) nos apunta que: “Cada mañana, al conectar nuestro aparato de radio, la televisión o al leer nuestro diario habitual, nos ponemos al corriente de lo que pasa en el mundo. Todos estos medios están reproduciendo incesantemente la red de noticias que configura nuestra imagen de la realidad. Son ellos, siguiendo su propia lógica operativa, quienes proporcionan hoy a la sociedad su propia imagen y la del mundo en la que ella se produce y reproduce como sistema de comunicación… El producto de este funcionamiento recursivo de los mass media es la constitución de lo único que hoy puede denominarse con fundamento empírico suficiente Opinión Pública, a saber: una inmensa redundancia informativa, que hace innecesario preguntarse lo que cada concreto individuo sabe y piensa”.

A partir de aquí el conocimiento que poseemos de la realidad es limitado y nos acostumbramos a ver la “realidad” a partir de los mensajes subjetivos que llegan a nuestro conocimiento sobre esta realidad. La construcción de dichos conocimientos tienen, entre otros, los objetivos de crear “confianza” hacia las estructuras de poder que son en definitiva las que diseñan el discurso para hacer posible que un determinado objeto u objetivo exista, cumpla ciertas funciones y establezca lo que es positivo o negativo, bueno o malo.

Bertrant Russell decía que para llegar a establecer una ley científica son necesarias tres etapas: la primera consiste en observar los hechos significativos; la segunda, sentar hipótesis que, si son verdaderas, expliquen aquellos hechos; la tercera, deducir de estas hipótesis consecuencias que puedan ser puestas a prueba para la observación. Significa que el proceso de su formulación debe ser justificado y explicado paso a paso, para de esta forma construir y formular hipótesis que sean contrastables.

En lugar de ello hemos sufrido, estamos sufriendo y de no haber una respuesta contundente, continuaremos sufriendo no una intoxicación por un virus, sino una “infoxicación” mediática resultado de la construcción de la realidad, alejada de lo que debería ser una búsqueda de la verdad. No hay ciencia en las versiones mediáticas hegemónicas, sino percepciones, especulaciones, opiniones y espectáculos visuales montados a imagen y semejanza de una gran farsa teatral.

El Dr. Carlos Alberto Díaz, profesor Titular de la Universidad Isalud de Buenos Aires (3), es contundente: “Las burocracias profesionales se generaron para contener y reproducir los conocimientos generados en sus propias organizaciones. En los rincones de toda la administración existen algunos reservorios, que cuando hurgas encuentras inteligencias y opiniones que nunca fueron escuchadas. No es la salud un tema de agenda. Sí que lo son números de contagiados, de muertos o de vacunas”.

Nos encontramos ante la necesidad de analizar la sociedad y los fenómenos sociales que estamos viviendo con los estados de sitio, emergencia, alarma, etc., y los consiguientes arrestos domiciliarios, sanciones, represiones… a partir de un conocimiento que no se apoye en un determinismo y un reduccionismo del conocimiento, en el sentido de que un conocimiento del todo ejerza de punto de partida para un conocimiento de las partes que lo componen. Edgar Morin sugiere la “necesidad de recomponer el todo”, o sea, el cuestionar la racionalidad abstracta y unidimensional hegemónica” (4). En multitud de ocasiones nuestra realidad no es otra que nuestra idea de la realidad acuñada por una educación basada en la aceptación de un conformismo cognitivo en el cual se normaliza la eliminación de lo que pueda discutirse o contraponerse al discurso hegemónico.

Giulio Girardi un referente de la Teología de la Liberación, miembro del Tribunal Russell II sobre Latinoamérica desde 1974 y hasta su muerte en 2012 miembro del Tribunal de los Pueblos, desde su perspectiva del conocimiento como instrumento de transformación social, denuncia la falsa neutralidad de la ciencia y del conocimiento, puesto que todo sujeto en el momento de la observación forma parte de una serie de condicionantes internalizados: “No hay interés teórico que esté desvinculado de intereses prácticos. El ocultamiento de intereses que no quieren confesarse” (5).

Respecto del ocultamiento de estos intereses a que hace referencia Girardi, en un intento de buscar una posible explicación, Máximo Sandín se pregunta que “tal vez sea que no se puede esperar que alguien comprenda algo cuando su sueldo depende de que no lo comprenda” (6).

¿Cómo se construye lo ‘real’?

María-Celina Ramos-Álvarez, nos acerca una reflexión sobre el papel de los medios de comunicación con las siguientes palabras: “En la medida que los medios me muestran sus construcciones de significado como un ser natural de las cosas, tiendo a pensar que las cosas son así, como ellos las presentan y por lo tanto les concedo un estatuto ontológico independiente del obrar humano, ya que yo no tengo opción alguna a actuar en otro sentido que el asignado a mi estatus de rol creado, lo cual me impide ejercer la dialéctica entre lo que hago y lo que pienso… Los medios de comunicación seleccionan aspectos del mundo que de esta forma aparece filtrado ante mis sentidos. El conocimiento que me proporcionan no solamente pone en juego mis capacidades cognoscitivas sino también emocionales… Mi realidad subjetiva en determinadas situaciones choca frontalmente con aquella objetiva que los medios me presentan; soy una persona adulta y poseo capacidad de crítica y discernimiento. Pero en situaciones en las que no puedo ejercer tales capacidades por no poseer los datos suficientes para ello, o en situaciones que los significados mediáticos no son relevantes para mí, la realidad que se me presenta se constituye en mi realidad” (7).

Los medios periodísticos actúan como mediadores entre fabricación de una recreación manipulada de la realidad y la audiencia. Los medios nos preparan, nos elaboran y  nos presentan una realidad social determinada. Pero, ¿cuáles son los criterios para formar esa realidad? ¿En qué se basa la interpretación periodística?

Hoy sabemos tanto del virus y de la pandemia y estamos tan “infoxicados” que no sabemos nada, no hay diálogo ni debate científico con evidencia en mano, sólo hipótesis, ocurrencias, supuestos, opiniones o percepciones. La justificación pandémica avanza, la economía quiebra y la gente vive con miedo e incertidumbre. En síntesis, la verdad sobre la pandemia de covid–19 es la siguiente: “Se ha instrumentalizado la enfermedad de modo político y electoral; 2) Sabemos mucho y nada a la vez, no hay ciencia, sino percepciones, teorías falsas y especulación; 3) Se ha ignorado la historia y los antecedentes médicos y epidemiológicos. Esta es la gran verdad de la que no dudamos” (8).

La realidad social se construye por medio de declaraciones, las que hacen posible que un determinado objeto exista, cumpla ciertas funciones y disponga de ciertos poderes positivos y negativos de manera convencional. “La fuerza que se asigna a esos actos permite que en el mundo surjan entidades que, sin mediar estas declaraciones mediáticas, no llegarían a existir” (9).

En las XXII Jornadas de Investigación y XI Encuentro de Investigadores en Psicología del Mercosur organizados por la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, Romina Ailín Urios, realiza un análisis sobre la “criminología mediática” que podemos trasladar hoy y aquí a la luz de los estereotipos diseñados para establecer el perfil de las personas peligrosas en la vorágine pandémica (reuniones de más de seis personas, no llevar bozal, poner el tela de juicio la bondad de las vacunas, desoír los toques de queda, romper el arresto domiciliario, etc.), los llamamientos a la delación a partir de las “policías de balcón”, la creación de “patrullas sanitarias” semejantes a la antigua guardia de Franco en tiempos de la dictadura para perseguir y denunciar los que contravienen las leyes dictadas por irracionales que sean.

Podemos decir que la “criminología mediática” lo que hace es crear una realidad y presentarla como “la” realidad, donde aparecen enfrentadas las “personas decentes” con el grupo de “criminales” los cuales son identificados por el estereotipo que permite sostener esa distinción y para que esta diferenciación se sostenga en el tiempo y resulte creíble, no queda otra opción más que “inflar” las características negativas de quien porta el estereotipo sobre la base del peligrosismo y es allí donde el concepto de peligro se une al de seguridad. “¿Cómo revertir los efectos en la subjetividad de la población y, sobre todo, de ciertos sectores que han sido seleccionados por los medios de comunicación como los futuros criminalizados? Si tenemos en cuenta lo que plantea Foucault de la compleja malla en donde un pequeño cambio en un extremo genera un movimiento en toda la trama, podemos pensar que para generar una modificación que llegue hasta todos los extremos, se hace necesario que el cambio sea lo suficientemente fuerte como para que llegue a toda la estructura. De lo contrario, la modificación no será ni total ni duradera” (10).

Así pues, como decía Gabriel Celaya en su poema “La poesía es un arma cargada de futuro”:

¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos,
anunciamos algo nuevo.

(1) Robert Havemann. Dialéctica sin dogma. Ariel. 1967. pág. 142
(2) https://repositorioinstitucional.ceu.es/bitstream/10637/6036/1/N_I_pp149_170.pdf
(3) https://saludbydiaz.com/2021/02/03/la-realidad-no-es-la-verdad-que-es-entonces-la-verdad/
(4) Edgar Morin. Los siete saberes para una educación del futuro.2000
(5) Fede cristiana e materialismo storico, Edizioni Borla, 1977. pág.101.
(6) Máximo Sandín. Trilogía del coronavirus. Cauac. 2020
(7) María-Celina Ramos-Álvarez. Los medios de comunicación, constructores de lo real https://www.revistacomunicar.com/indice/articulo.php?numero=05-1995-20
(8) Óscar Picardo https://www.disruptiva.media/la-verdad-detras-del-covid-19/
(9) María S. Krause Muñoz y Rodrigo González Fernández. La confianza en la construcción de la realidad social. Revista de Filosofía Universidad católica de Chile. vol. 41, núm. 1. 2016
(10) https://www.aacademica.org/000-015/553.pdf

Las guerras imperialistas siempre se inician con engaños, mentiras y fraudes

Hace 8 años los africanos dijeron que Francia había inventado un pretexto para intervenir militarmente en el Sahel, la Operación Barjan, y tenían razón. La versión oficial es falsa. Fue un montaje parecido a la “armas de destrucción masiva” en poder de Saddam Hussein.

Pero lo que digan o piensen los africanos no interesa a nadie y tuvo que ser un investigador francés, Jean-Christophe Notin, el que lo confirmara en un libro titulado “La guerra de Francia en Mali” (1).

Sin embargo, la versiones oficiales no cambiaron de puertas afuera, aunque tomando copas de calvados en un bar, los espías de la DGSE tampoco se prepocupaban en exceso por mantener la patraña del yihadismo.

En las facultades de intoxicación, los engaños periódísticos ya tienen una asignatura propia: “storytelling”. Son relatos poco o nada documentados que se cuentan para consumo de los telediarios y para convencer al público.

La versión oficial que llevó al ejército francés al Sahel es la siguiente: en enero de 2013 “columnas de yihadistas” machaban hacia la capital de Mali, Bamako, y el ejército francés llegó para frenarlos en seco. Luego ya no se quiso marchar.

“Ni los aviones de reconocimiento, ni los satélites franceses o estadounidenses han captado nunca movimientos masivos de forma flagrante. Nunca un consejero ha puesto los tópicos fatídicos sobre la mesa del Presidente de la República”, dice Notin.

La realidad es la siguiente: la operación militar llevaba varios años preparándose y se ha convertido en la más importante desde la guerra de Argelia.

En este clima el lunes comienza en Yamena, la capital de Chad, una cumbre entre Francia y los países del Sahel en la que participarán Emmanuel Macron y los jefes de Estado de Mauritania, Malí, Níger, Chad y Burkina Faso. La cumbre sigue a la de Pau, celebrada en enero del año pasado.

“Francia no ha dicho la verdad sobre la Guerra de Libia”, dice Notin en una entrevista en la cadena TV5 (2). Cuando leamos otra cosa, será toda una sorpresa. Cada vez las intervenciones imperialistas son más mediáticas y junto a los estados mayores viajan los periodistas encargados de crear realidades paralelas.

(1) https://www.tallandier.com/livre/la-guerre-de-la-france-au-mali
(2) https://www.youtube.com/watch?v=f7fVYa0FFiM

La muerte definitiva del Informe MacBride

“Hay quién canta ‘del pasado, hagamos borrón y cuenta nueva’,
pero, ¿nosotros debemos hacer un borrón y cuenta nueva del pasado?”
(Jean Chesneaux. Du passé faisons table rase?)

El proyecto eugenésico puesto en práctica en el año 2020 ha eliminado a una parte de los “no rentables” (ancianos, enfermos, pobres), llevando a una situación límite de supervivencia a millones de excluidos (trabajadores informales, campesinos pobres, inmigrantes…) y empobrecido y proletarizado a otro tanto de autónomos y pequeños comerciantes. Pero también este año 2020 se ha caracterizado por la muerte definitiva del ya olvidado nuevo orden mundial de la información y la comunicación (Nomic), proyecto impulsado por Amadou-Mahtar M’Bow director general de Unesco entre 1974-1987.

Además de su programa medioambiental “El Hombre y la Biosfera” M’Bow propició un debate mundial acerca del papel de los medios, el control industrial de sus contenidos en un intento de eliminar la concentración en pocas manos de la elaboración de noticias de alcance mundial, los nuevos usos tecnológicos y la erosión de la diversidad cultural e informativa.

Amadou-Mahtar M’Bow fue el primer africano negro y de origen campesino humilde en dirigir una organización de las Naciones Unidas por dos mandatos consecutivos y tuvo el respaldo unánime de los países del llamado Tercer mundo, de los no alineados y del bloque socialista así como el desdén de algunos países occidentales y la crítica de éstos a la propuesta del Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación por cuanto dicha propuesta proponía unas limitaciones a los periodistas occidentales y la exigencia a sus medios de comunicación de publicar las refutaciones de las historias que consideraran injustas los gobiernos del Tercer Mundo.
Los gobiernos occidentales y postcoloniales junto a la mayoría de los representantes de las grandes cadenas de comunicación de todo el mundo se opusieron a estas propuestas ya que decían equivaldría a legitimar la “censura” y limitar la llamada “libertad de prensa”. Libertad de prensa occidental y corporativa, claro. Hoy podemos comprobar con estupor la eliminación total de dicha libertad de prensa a raíz de la campaña pro pandémica y una censura anteriormente inimaginable en los grandes medios de comunicación ya sean públicos o privados, escritos, audibles o visuales sobre cualquier contenido mínimamente discrepante con el discurso del conglomerado químico-farmacéutico-militar. Paralelamente las “redes” ya sea youtube, twitter, facebook, google… eliminan miles de videos y cuentas personales y los robots buscadores eliminan o impiden el acceso a páginas web discrepantes.

No es algo nuevo el matrimonio esperpéntico “libertad de prensa-censura” pero no con la intensidad a que está sometido actualmente. Aunque en España, los que mantenemos viva la memoria de la resistencia a la dictadura franquista sabemos muy bien el papel de los medios de comunicación de aquel entonces, no muy distintos de los actuales, pero también sabemos cómo mediante periódicos clandestinos, octavillas, métodos de impresión a base de multicopistas, o las denominadas “vietnamitas”, o los escritos en las paredes como en la canción de Gian Franco Pagliaro “Yo te nombro” con los que se intentaba hacer llegar a una parte de la población otras voces que escapaban a la rígida censura. Hoy también podemos disponer de nuevas herramientas, limitadas como antaño, pero utilizando las nuevas tecnologías y creando con ellas una nueva resistencia.

Un breve repaso al Nomic

En 1976, Amadou-Mahtar M’Bow, en la Asamblea general de UNESCO plateó el debate sobre el nuevo orden mundial de la información y la comunicación NOMIC (NWICO), y propuso la creación de una Comisión Internacional para el Estudio de los Problemas de la Comunicación. Comisión de la cual formaban parte Elie Abel de Estados Unidos; Hubert Beuve-Mery de Francia; Elebe Ma Ekenzo, de Zaire; Gabriel García Márquez, de Colombia; Sergei Losev, de la URSS; Moclitar Lubis, de Indonesia; Mustaplia Masmoudi, de Túnez, presidente del Consejo Intergubernamental de Coordinación e Información de los Países no Alineados; Michio Nagaí, de Japón; Fred Isaac Akporuare, de Nigeria; Bogdan OsoInik, de Yugoslavia; Gamal el Oteifi, de Egipto; Johannes Pieter Pronk, de Holanda; Juan Somavia, de Chile; Boobli George Verghese, de la India; Betty Zimmermann, de Canadá, y como coordinador de dicha Comisión el que fue Premio Nobel y Premio Lenin de la Paz, el irlandés Sean MacBride.

Los trabajos de dicha Comisión concluyeron en 1980 y fueron aprobados en la conferencia de Belgrado en octubre de 1980 y sus análisis y conclusiones se publicaron con el título de “Informe MacBride: Many Voices, One World” (Un sólo mundo, voces múltiples). En la presentación de dicha publicación, Amadou-Mahtar M’Bow realizaba las siguientes consideraciones: “Estas son sólo algunas de las perspectivas ofrecidas por una época que es igualmente capaz de producir lo mejor para el futuro, o lo peor. Tales perspectivas (de lo mejor para el futuro) se realizarán solo si se resiste la tentación de poner los medios informativos al servicio de estrechos intereses sectarios y convertirlos en nuevo instrumento de poder, justificando los ataques a la dignidad humana y agravando las desigualdades que ya existen entre las naciones y dentro de cada una de las propias naciones. Solo se realizarán si se hace todo lo posible por impedir que las tendencias hacia una concentración de los medios reduzcan progresivamente el alcance de la comunicación interpersonal y en última instancia destruyan la pluralidad de los canales, tradicionales o modernos, mediante los cuales pueden ejercer los individuos su derecho a la libertad de expresión… En las sociedades adelantadas, la circulación vertical produce un volumen considerable de información. Pero esta información suele ofrecerse sin discernimiento, sólo va dirigida a un público preciso y definido y no ha sido concebida en función de exigencias y necesidades humanas. Por ello, se ha hablado de una carga excesiva de información, que puede convertirse en fuente de confusiones mentales, alineación, repliegue en uno mismo y pasividad… la industria de la comunicación está dominada por un número relativamente pequeño de empresas que engloban todos los aspectos de la producción y la distribución, están situadas en los principales países desarrollados y sus actividades son transnacionales. La concentración y la transnacionalización son consecuencias de la interdependencia de las diferentes tecnologías y de diversos medios de comunicación, del costo elevado de la labor de investigación y desarrollo y de la aptitud de las firmas más poderosas cuando se trata de introducirse en cualquier mercado. Estas tendencias existen en muchas industrias, pero la comunicación constituye un sector especial. Los medios de comunicación transnacionales ejercen una influencia capital sobre las ideas y las opiniones, sobre la evolución, para bien o para mal, de todas las sociedades”.

En el Informe MacBride se planteaban ciertas medidas para la «democratización de la comunicación» que eran incompatibles con los intereses de las grandes potencias tal como lo expresaba William Harley, portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos que justificaba la ruptura de las relaciones con la UNESCO y la sucesiva retirada de fondos, debido a la mayoría de países tercermundistas en dicha organización y la supuesta influencia comunista sobre ellos. Ruptura que se materializó con el abandono en 1984 y 1985 de Estados Unidos, del Reino Unido y Singapur. Este hecho hizo que el presupuesto de Unesco cayera durante unos años ya que las aportaciones de los diferentes países es proporcional a su PIB.

Las presiones de los países imperialistas fueron una constante para la desacreditación de M’Bow cuyo desenlace se produjo en 1987 durante el proceso electoral para la dirección de la Unicef. Según noticia aparecida en el periódico El País de fecha 8 de Octubre de 1987 “El actual director general de la Unesco, Amadou Mahtar M’Bow, obtuvo 18 de los 50 votos del Consejo Ejecutivo, en la primera vuelta en las elecciones para reemplazarle celebradas ayer por la noche, después de dos días de interminable debate sobre cuestiones de procedimiento. El paquistaní Yaqub Jan, apoyado por los principales países occidentales, obtuvo 16 votos; el candidato del bloque socialista, Todorov, obtuvo seis, y el español Federico Mayor, otros seis” (1).

Raúl Morodo escribía en El País en fecha 9 de octubre: “A partir del Informe McBride, polémico documento, y el intento de crear utópicamente un nuevo orden mundial de la comunicación (Nomic) hay una guerra declarada por parte de los grandes medios internacionales” (2).

Pero el día 16 de octubre aparecía en el País la noticia siguiente: “El Gobierno de la República Federal de Alemania se retirará de la Unesco si es reelegido el actual director general de la organización, el senegalés Amadou Mahtar M’Bow, según advirtió ayer el secretario de Estado de la cancillería federal, Lutz Stavenhagen” (3).

Y al día siguiente, el mismo día del asesinato de Thomas Sankara Presidente de Burquina Faso, la noticia era la siguiente: “El senegalés Amadou Mahtar M’Bow anunciará hoy que retira su candidatura a la dirección general de la Unesco, según informaron fuentes de la delegación soviética. La URSS abre así la vía al español Federico Mayor Zaragoza, quien esta misma tarde será propuesto para el cargo. Suiza y Japón amenazaron ayer con retirarse de la Unesco si salía reelegido M’Bow -polémico director general durante los últimos 13 años- sumándose así a la postura expresada el jueves por la RFA. Francia volvió a afirmar que apoyaba a M’Bow. Los africanos criticaron a los latinoamericanos por apoyar al científico y político español” (4).

La Unesco aparcó Nomic con la llegada a la dirección general de Federico Mayor Zaragoza en 1987, pasando a apoyar las propuestas de los centros de decisión imperialistas. Vale la pena realizar un recordatorio del entramado que llevó a Mayor Zaragoza a la dirección de la Unesco.

Antes de dar cuatro pinceladas al sucesor en la dirección de la Unesco, no podemos dejar de lado una observación en torno al papel de la URSS en el derrocamiento de M’Bow. Fue una de las primeras acciones a nivel internacional en aplicación de lo que se denominó “Nueva mentalidad en las relaciones internacionales” que junto a la Perestroika y Glasnost formaban parte de la trilogía que debía condenar a muerte la perspectiva del socialismo, trilogía derivada de los acuerdos del XXVII Congreso del PCUS realizado del 25 de febrero al 6 de marzo de 1986. Dicha “Nueva mentalidad” renunciaba definitivamente a reconocer y aceptar definitivamente la lucha de clases a nivel internacional y en consecuencia su alineamiento con las propuestas de los capitalismos de los países altamente industrializados y su alejamiento tanto de los Países no Alineados así como del resto del llamado tercer mundo.

¿Quién era Federico Mayor Zaragoza? Unas pocas líneas del profesor de historia Juan Mainer pueden ilustrar al personaje: “Con sólo 34 años llegó a ser el Rector más joven de la España franquista, en junio de 1968: un mes y año, por cierto, realmente evocadores. Un sencillo ejercicio de memoria permite recordar que, apenas un mes antes, García Calvo, López Aranguren y Tierno Galván habían sido expulsados de sus cátedras. Así pues, los mismos días en que la política del régimen pugnaba por reorganizar el control, acentuar la represión y purgar al Alma Mater de elementos nocivos para la buena salud de la juventud española, el joven Mayor Zaragoza era nombrado rector de una de las universidades más importantes de España. Federico Mayor Zaragoza compatibilizó en 1971 el cargo de rector de la Universidad de Granada con el de vicepresidente del CSIC a las órdenes de Villar, y, después, el de presidente en funciones entre 1972 y 1973. Mayor Zaragoza dio el salto definitivo a Madrid en enero de 1974 al ser nombrado Subsecretario de Estado del Ministerio de Educación y Ciencia del inefable gobierno de Arias Navarro. Mayor Zaragoza formó parte de aquel patético y sanguinario gobierno del tardofranquismo más envilecido, el que condenó y ejecutó a Salvador Puig Antich, arrestó al obispo Añoveros por defender el uso del vasco en una homilía o detuvo a los militares de la Unión Militar Democrática (5).

Una de las primeras acciones de Mayor Zaragoza al frente de la Unesco fue relegar el informe MacBride al baúl de los recuerdos puesto que como publicaba el premio Nobel de física paquistaní Abdú Salam en una entrevista concedida a la revista Jeune Afrique, Salam manifestaba en sus declaraciones que Mayor es “el candidato del Norte”, en clara alusión a la necesidad de un director general del Sur o Tercer Mundo (6).

Un solo mundo, voces múltiples

Pienso que vale la pena recoger algunos fragmentos del Informe “Un solo mundo, voces múltiples” a efecto de considerar y comprender el odio euronorteamericano hacia M’Bow y su propuesta.

“La industrialización tiende a estimular la concentración de la comunicación mediante la formación de monopolios u oligopolios en materia de acopio, almacenamiento y difusión de la información. La concentración actúa en tres direcciones: a) integración horizontal y vertical de empresas que actúan en el sector informativo y recreativo; b) participación de empresas pertenecientes a ramas industriales diferentes e interesadas por la expansión de los medios de comunicación social (cadenas de hoteles o de restaurantes, compañías aéreas, constructores de automóviles o empresas mineras interesadas por la prensa, producción de películas e incluso por el teatro); y c) fusión e interpenetración de diversas industrias de la información (creación de grandes conglomerados que abarcan múltiples medios de comunicación social)” (7).

“La concentración viene provocada sobre todo por las condiciones que rigen la obtención de beneficios en los mercados nacionales y mundiales, y por la circulación de capitales. La concentración se deriva de varios factores, como son: a) las tendencias fundamentales de las economías de mercado; b) las tendencias a la homogenización de la información, de las mensajes y del contenido; c) las presiones económicas derivadas de los cambios técnicos en materia de edición y distribución; d) la presión de la competencia para obtener ingresos derivados del tiraje y la publicidad; e) la competencia entre los diferentes medios de comunicación social; f) la uniformización de los “productos culturales”; g) la existencia de periódicos que no responden a una necesidad económica o social precisa; h) el aumento de los gastos de producción y la reducción de los ingresos publicitarios; i) la fusión organizada de periódicos; j) los acuerdos administrativos, las medidas de fomento financiero, y las normas fiscales que van en detrimento de las empresas independientes; k) los procesos recesivos generales; y m) la inexistencia de nuevos recursos financieros” (8).

“En el plano internacional los modelos de comunicación se parecen mucho a los demás que se aplican en los demás sectores de la vida económica. El fenómeno de la transnacionalización ha afectado prácticamente a todo el sector de la comunicación, de forma que la producción, los servicios y los mercados periféricos son controlados mayoritariamente por los centros hegemónicos” (9).

“La industria de la comunicación está dominada por un número relativamente pequeño de empresas que engloban todos los aspectos de la producción y la distribución, están situadas en los principales países desarrollados y sus actividades son transnacionales… Los medios de comunicación transnacionales ejercen una influencia capital sobre las ideas y las opiniones, sobre la evolución, para bien o para mal, de todas las sociedades (10).

“Por sus inmensas posibilidades de influir en el espíritu y en el comportamiento de los individuos, la comunicación puede ser un modo vigoroso de promover la democratización de la sociedad y de ampliar la participación de los ciudadanos en la adopción de las decisiones. Esto depende de las estructuras, de las prácticas y de la gestión de los medios de comunicación social, así como de la medida en la cual faciliten un más amplio acceso a la comunicación, al abrirla a un intercambio de libre de ideas, de informaciones y de experiencias entre interlocutores situados en un plano de igualdad, sin predominio alguno ni discriminaciones” (11). Sintetizando, las propuestas del Nomic eran las siguientes:

  • Eliminación de los desequilibrios y desigualdades que caracterizan la situación vigente.
  • Eliminación de los efectos negativos de determinados monopolios, públicos o privados, y de las excesivas concentraciones.
  • Remover de los obstáculos internos y externos para un libre flujo y más amplia y equilibrada diseminación de informaciones e ideas.
  • Pluralidad de fuentes y canales de información.
  • Libertad de prensa y de información.
  • Preparación de los países en desarrollo para lograr mejoras en sus propias situaciones, sobre todo en lo que respecta a la adquisición de equipamiento propio, capacitación del personal, recuperación de infraestructura, además de tornar sus medios de información y de comunicación sintonizados con sus propias necesidades y aspiraciones.
  • Respeto a la identidad cultural de cada pueblo y al derecho de cada nación para informar el público internacional sobre sus intereses, aspiraciones y respectivos valores sociales y culturales.
  • Respeto al derecho de todos los pueblos para participar del intercambio internacional de información, basándose en la igualdad, justicia y beneficio mutuo.
  • Respeto al derecho de la colectividad, así como de los grupos étnicos y sociales, para tener acceso a las fuentes de información y participar activamente en los flujos de comunicación.

Del Nomic a la cumbre mundial sobre la sociedad de la información

“Los medios de comunicación describen la realidad susceptible de acción política, proporcionan las claves de interpretación de esa realidad, contribuyen decisivamente a fijar la agenda política, controlan y enjuician a los actores políticos, movilizan o frenan el compromiso social, creando, canalizando o diluyendo las demandas sociales y promoviendo o desactivando la participación política ciudadana”
(José Luis Sánchez Noriega. Critica de la seducción mediática)

La Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) se llevo a cabo en dos fases. La primera fase tuvo lugar en Ginebra, en diciembre de 2003 y la segunda tuvo logar en Túnez, en noviembre del 2005 organizada por la  Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) que engloba a 193 países miembros y unas setecientas entidades del sector privado. En la citada Cumbre la Unesco no tuvo arte ni parte olvidando completamente una de sus propuestas más significativas realizada 25 años antes en un intento de paliar los efectos negativos de la información (o desinformación) elaborada por las grandes corporaciones transnacionales con lo cual reafirmó la muerte de dicha propuesta a mayor gloria del imperialismo mediático tal como lo relató en aquel momento Gustavo González Rodríguez.

“La Unesco ha permanecido virtualmente al margen del proceso de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, organizada sintomáticamente por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), lo que ha resultado muy grato a los ojos de los empresarios de los grandes complejos mediáticos mundiales… Entre la Declaración de Principios de la Cumbre sobre la Sociedad de la Información y el Informe MacBride median no solo 25 años, sino también un abismo en cuanto a enfoques políticos e ideológicos y rigurosidad en los análisis… el protagonismo que otorga la cumbre a las empresas de telecomunicaciones del mundo industrializado hace prever que el acceso a las TIC seguirá regido por las leyes del mercado, que discriminan a los pobres, sean éstos personas o países” (12).

Los aspectos de preocupación de Amadou-Mahtar M’Bow eran la unidireccionalidad de la comunicación, la concentración vertical, la transnacionalización, la alienación informativa y la necesidad de democratización.

“En las sociedades adelantadas, la circulación vertical produce un volumen considerable de información. Pero esta información suele ofrecerse sin discernimiento, sólo va dirigida a un público preciso y definido y no ha sido concebida en función de exigencias y necesidades humanas. Por ello, se ha hablado de una carga excesiva de información, que puede convertirse en fuente de confusiones mentales, alineación, repliegue en uno mismo y pasividad.” (13)

Pandemia, desinfomación, censura y control

“La manera como se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas fueran como se presentan la ciencia entera sobraría”
(K. Marx)

Del enunciado “Un solo mundo, múltiples voces” se ha pasado a “varios mundos, una sola voz” pues podemos comprobar que los medios hegemónicos articulan un idéntico discurso desde Pequín hasta La Habana y desde Otawa hasta Melbourne. Solamente se salvan pequeñas parcelas de rigurosa información aunque cada vez más asediadas por las censuras como por ejemplo el total silencio en los medios informativos mayoritarios de todo el mundo de la Declaración de Great Barrington la cual han suscrito cerca de un millón de personas, entre ellas 13.600 científicos y 41.200 médicos y profesores universitarios de más de 50 países, entre ellos profesores de las universidades españolas de Sevilla, Madrid, Valencia, Zaragoza, Jaén, Madrid, Córdoba y Canarias (14).

“Para finales de 2014, de las 10 compañías principales de Internet en el mundo, seis son estadounidenses y cuatro son chinas. De hecho, el poder galopante del mercado de Internet en la República China, con sus plataformas particulares (Weibo de Sina y Wechat de Tencent) es tal que el ciberespacio ahora tiene dos campos: GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple) y BATJ (Baidu, Alibaba, Tencent y Jingdong). En consecuencia, “las bases para la co-dominación Estados Unidos-China de la Internet ya están sentadas”… muchas compañías de plataformas emplean algoritmos predictivos para determinar qué información mostrar a sus usuarios. En los medios digitales en red y, en particular, en las aplicaciones móviles, el acceso a la información está mediado por estos algoritmos” (15).

Esta sola voz, emblema de un mundo unipolar en el cual la única batalla que se da es para apropiarse de una tajada del pastel elaborado con el sudor del proletariado mundial huérfano (por el momento) de dirección política. Esperando que en un futuro no muy lejano, cuando se vayan despejando las nubes que impiden ver la agresión del capital a nivel mundial, se pueda vislumbrar un nuevo horizonte a partir de los múltiples reductos de resistencia que en silencio, se están creando.

Epílogo en recuerdo de Gian Franco Pagliaro

No es fácil trazar el propio camino a la vera de los caminos establecidos
(Gian Franco Pagliaro)

Gian Franco Pagliaro (1941-2012) fue un cantautor italiano nacionalizado argentino que en septiembre de 1970 ganó por unanimidad de público y jurado el IV Festival Buenos Aires de la Canción con el tema “Las cosas que me alejan de ti”. Un tema que hizo historia ya que cuestionaba y denunciaba la realidad social argentina, algo inaceptable para los colaboradores del gobierno militar del General Lanusse.

Combatido por periodistas y críticos adeptos a la dictadura, prohibido en programas de radio y televisión, Gian Franco se presenta al año siguiente, en el mismo Festival, con una canción más provocadora: “Yo te nombro”. La canción, que había obtenido el máximo de los votos, fue descalificada despertando la ira de Pagliaro y del público contra el jurado y se armó tal escándalo mediático que el Festival dejó de hacerse.

La Sociedad Argentina de Locutores lo amenazó con querellarlo por infamia y calumnias, pero Pagliaro mantuvo su perfil contestatario, convirtiéndose en protagonista de un movimiento musical comprometido con las raíces, con lo político y los derechos del hombre asistiendo y cantando en cada festival, concierto, evento, organizado por los partidos proscriptos y organizaciones de derechos humanos.

Hoy podemos hacer nuestros algunos versos de “Yo te nombro” como los siguientes:

Por los dientes apretados
Por la rabia contenida
Por el nudo en la garganta
Por las bocas que no cantan
Por el beso clandestino
Por el verso censurado
Por el joven exilado
Por los nombres prohibidos
Yo te nombro, Libertad

(1) https://elpais.com/diario/1987/10/08/internacional/560646010_850215.html
(2) https://elpais.com/diario/1987/10/09/opinion/560732404_850215.html
(3) https://elpais.com/diario/1987/10/16/internacional/561337216_850215.html
(4) https://elpais.com/diario/1987/10/17/portada/561423602_850215.html
(5) Juan Mainer. Profesor de Historia. Desvelar un pasado que pasa y pesa http://www.andalan.es/?p=8096
(6) https://elpais.com/diario/1987/11/08/internacional/563324417_850215.html
(7) Un solo Mundo. Voces Múltiples. Comunicación e Información en Nuestro Tiempo, Sean MacBride, Fondo de Cultura Económica (FCE) y UNESCO, México, D.F. pág. 184. 1980
(8) Un solo Mundo. Voces Múltiples. Comunicación e Información en Nuestro Tiempo, Sean MacBride, Fondo de Cultura Económica (FCE) y UNESCO, México, D.F. pág. 185. 1980
(9) Un solo Mundo. Voces Múltiples. Comunicación e Información en Nuestro Tiempo, Sean MacBride, Fondo de Cultura Económica (FCE) y UNESCO, México, D.F. pág. 189. 1980
(10) Un solo Mundo. Voces Múltiples. Comunicación e Información en Nuestro Tiempo, Sean MacBride, Fondo de Cultura Económica (FCE) y UNESCO, México, D.F. pág. 190-197. 1980
(11) Un solo Mundo. Voces Múltiples. Comunicación e Información en Nuestro Tiempo, Sean MacBride, Fondo de Cultura Económica (FCE) y UNESCO, México, D.F., pág. 451. 1980
(12) Gustavo González Rodríguez: “Del Informe MacBride a hoy: un abismo de 25 años”. Profesor del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. 2005
(13) Javier Esteinou. El Rescate del Informe Mc Bride y la Construcción de un Nuevo Orden Mundial de la Información. 2004
(14) https://gbdeclaration.org/view-signatures/
(15) https://library.fes.de/pdf-files/bueros/la-comunicacion/14639.pdf

El dirigente del asalto al Capitolio trabajó para el FBI

Hasta el más inepto de los reporteros sabe que un asalto al Capitolio de Washington es imposible, salvo que “dejen hacer”.

También tenemos la experiencia del incendio del Reichstag en 1933, que fue ejecutado por los propios nazis porque el parlamentarismo nunca les interesó.

En ambos casos se trata de ficciones o, como se dice ahora, de acciones de bandera falsa. A los asaltantes del Capitolio les permitieron la entrada. Sabían con días de antelación lo que se preparaba y no tomaron ninguna medida de refuerzo. Por lo demás, los policías que lo custodiaban se hicieron fotos con los intrusos.

Ahora nuevas informaciones se van desgranando poco a poco. El cabecilla de la milicia fascista Oath Keepers (“Guardianes del Juramento”) que dirigió el ataque, trabajó para el FBI y tuvo una autorización de seguridad de alto secreto durante décadas.

Se trata de Thomas Caldwell, a quien la policía atribuye un papel destacado en el grupo fascista. Entre 2009 y 2010, tras retirarse de la Marina, trabajó como jefe de sección del FBI.

Así lo admitió Thomas Plofchan, su abogado, el lunes. En base a los servicios prestados al ejército y al FBI, ha presentado un escrito al juez pidiendo su libertad.

El fascista tuvo una autorización de seguridad de alto secreto desde 1979, lo que ha requerido múltiples investigaciones especiales sobre sus antecedentes. Caldwell también dirigía una empresa consultora que trabajaba en secreto para el gobierno de Estados Unidos.

“Ha sido investigado y se ha considerado en numerosas ocasiones que es una persona digna de la confianza del gobierno de Estados Unidos, como indica el hecho de que se le haya concedido una habilitación de seguridad de alto secreto”, dice el abogado en su escrito.

La mayoría de los jefes de sección del FBI ascienden en el escalafón y no está claro si Caldwell fue contratado directamente para ese puesto y si ocupó otros cargos dentro de la policía.

Caldwell es uno de los tres miembros de Oath Keepers que el mes pasado fueron acusados de la planificación anticipada del ataque al Capitolio. Desde su detención el 19 de enero, permanece encerrado en su casa de Berryville, Virginia.

Su abogado dice que no entró en el Capitolio porque tiene limitaciones físicas para una acción de fuerza. Asegura que su defendido se retiró como capitán de corbeta de la Marina y que era un “veterano discapacitado al 100 por cien”. Sufrió complicaciones relacionadas con una “lesión en acto de servicio”, incluyendo problemas en el hombro, la espalda y la rodilla.

En 2010 Caldwell se sometió a una operación de columna vertebral, que posteriormente fracasó y le provocó problemas crónicos de columna y un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático, según consta en el expediente judicial.

https://www.nbcnews.com/news/us-news/man-charged-capitol-riot-worked-fbi-lawyer-says-n1257121

La verdadera historia del gran palacio que el zar Putin tiene a orillas del Mar Negro

Para conseguir apoyo financiero, en 2010 un pequeño empresario ruso, Serguei Kolesnikov, que había abandonado Rusia para instalarse en Estonia, se inventó una historia que un periodista de la CIA, David Ignatius, recuperó para el Washington Post:

«En las fotos satelitales se puede ver este extenso palacio de estilo italiano en la costa del Mar Negro. Hay un centro de ‘fitness’, un discreto salón de té, un anfiteatro para conciertos y una zona de aterrizaje para tres helicópteros. Todavía está en construcción, pero se calcula que costará más de mil millones de dólares.

“Lo más sorprendente es que, según denuncia un ruso llamado Serguei Kolesnikov, se pagó principalmente con dinero donado por empresarios rusos para uso del Primer Ministro Vladimir Putin. Los fondos procedían principalmente de una combinación de corrupción, sobornos y robos”, dijo Kolesnikov, un empresario que, hasta noviembre de 2009, trabajaba para una de las empresas que, según él, invertía dinero para Putin.

En 2012 la BBC reelaboró la historia y la convirtió en un reportaje de nueve minutos (2) titulado “¿El palacio de Putin? Una misteriosa mansión digna de un zar en el Mar Negro”:

“En una espesa y boscosa ladera con vistas a la costa rusa del Mar Negro, un extraordinario edificio fue tomando forma. Se dice que es un palacio construido para el uso personal de Vladimir Putin, con un uso masivo e ilegal de fondos públicos.

“Se dice que en un principio se diseñó como una modesta casa de vacaciones con piscina, pero ahora tiene una magnífica fachada con columnas que recuerda a los palacios campestres de los zares rusos construidos en el siglo XVIII.

“Las enormes puertas de hierro forjado que dan al patio están coronadas por un águila imperial dorada. En el exterior hay jardines formales, un teatro privado, una pista de aterrizaje para tres helicópteros y alojamiento para guardias de seguridad”.

A finales del año pasado la historia del palacio de Putin se recicló por tercera vez para promocionar a Navalny, campeón ruso de la lucha contra la corrupción, del que ya hemos hablado tantas veces aquí que nos habíamos jurado no volver a hacerlo. Los de Sin Permiso (3), siempre atentos a defender al imperialismo a la mínima oportunidad, nos traen de nuevo a este personaje esperpéntico que reclama a gritos un serie de Netflix.

Por puro aburrimiento dejamos nuestro relato cuando Navalny se encontraba en la Selva Negra, en Alemania, recuperándose del envenenamiento. Los imperialistas necesitaban otro montaje para mantener la farsa y se les ocurrió grabar un vídeo sobre el palacio de Putin. Se lo encargaron a una pareja de productores alemanes que habían abierto un estudio de televisión. El diario alemán Badische Zeitung (4) lo contó así:

“A principios de diciembre, llegó un pedido por correo electrónico, de una productora estadounidense de Los Ángeles. Se trataba de un documental. Buscaba lugares, personas y equipos adecuados en el sur de Alemania. Los productores alemanes no conocían la empresa, aunque tenían buenos contactos en Los Ángeles, pero la solicitud causó una impresión muy profesional”.

Alquilaron un estudio por algo menos de una semana para fabricar el decorado del palacio para la campaña de Navalny, pero los cineastas disfrutaron tanto del lugar, su ambiente y sus posibilidades cinematográficas que el rodaje duró dos semanas en total y parte de un equipo internacional de 20 personas viajó a Berlín, donde se planeó un último rodaje antes de que el 17 de enero Navalny volara a Rusia, donde fue inmediatamente detenido por violar su libertad condicional, en un caso en el que fue condenado por poner el dinero de la empresa en sus bolsillos particulares.

El 19 de enero FBK, el movimiento ruso “contra la corrupción”, colgó en internet (5) un vídeo de dos horas en el que Navalny repite la historia del palacio del Mar Negro. No obstante, ninguno de los numerosos documentos que aporta demuestran que Putin esté implicado de alguna manera en el proyecto.

En efecto, hay un palacio en el Mar Negro, pero a fcha de hoy es un esqueleto de hormigón y su destino no está claro. Los planos que Navalny muestra en el vídeo sugieren que se trata de un hotel de lujo para huéspedes muy exclusivos. El plano de la segunda planta muestra once habitaciones, cuatro de las cuales son suites exclusivas.

El vídeo también muestra fotos generadas por ordenador de lo que parece ser su lujoso interior. También afirma que los viñedos exclusivos forman parte del gran palacio.

Navalny se refiere a una de las habitaciones de los planos como “la habitación donde se quitan el barro”. La palabra “mudroom” (recepción) no existe en ruso. Es una expresión inglesa, poco utilizada, para designar la entrada de una vivienda, lo que sugiere que el guión que estaba leyendo se escribió originalmente en inglés y luego se tradujo al ruso de mala manera.

Muchos medios de comunicación occidentales han reproducido las descripciones de Navalny. El Times escribió:

“En lo que respecta al interior del palacio, el FBK ha elaborado vídeos basados en descripciones y fotos de los trabajadores de la residencia. A partir de unos planos arquitectónicos en los que figuraban marcas de muebles italianos, preguntaron al fabricante por el aspecto y el coste de los productos. ‘Cada sofá costaba el precio de un pequeño apartamento en los suburbios de Moscú, y si se cogían todos los muebles de la sala de lectura, se podía comprar un apartamento decente en Londres’, dijo Maria Pevchikh, jefa del departamento de investigación de FBK.

“No está claro con qué frecuencia visita Putin esta residencia. Según el FBK, todo el personal, excepto el más esencial, es rechazado cuando lo visitan. Varias fuentes dijeron a FBK que Putin lleva a invitados ‘elegidos a dedo’, incluidos dirigentes mundiales, al palacio para ‘divertirse de verdad’ después de las reuniones en su residencia oficial de Sochi, lo que confirmó el sitio de noticias independiente Proekt, según Pevchikh” (6).

Julie Cassiday se inventa la siguiente historia en el Moscow Times:

“La meticulosa reconstrucción de Navalny del interior del palacio de Putin muestra todo el alcance de la afición del presidente ruso por el costoso ‘kitsch’. Además de una acuadiscoteca de curioso nombre, la planta baja alberga un salón de cócteles, un cine, una zona de spa, cuatro bañeras de hidromasaje independientes y una piscina de dos pisos.

“En la primera planta se encuentra el gimnasio personal de Putin, la sala de juegos, el casino, el minicine y el bar ‘hookah’ (hábilmente equipado para el baile en barra, si se desea) (*), y en la última planta hay una serie de opulentas habitaciones.

“Según ‘Un palacio para Putin’, el presidente ruso abusó de su poder no sólo robando la riqueza de su país, sino también dilapidándola en muebles y objetos tan llamativos y caros que hacen que Liberace parezca el rey del buen gusto” (7).

El periodista ruso Maksim Iksanov visitó el palacio y habló con los que trabajan allí. Grabó otro vídeo en el que el palacio sigue siendo una cáscara de hormigón vacío, con decenas de trabajadores ocupados en perforar muros y montar instalaciones básicas (8).

“No está claro con qué frecuencia visita Putin el sitio. O qué fuente dijo a FBK que Putin lleva a invitados ‘elegidos a dedo’, incluidos dirigentes mundiales”, a admirar unos muros de hormigón, o por qué un no fumador como Putin quiere disponer de un bar “hookah” (*), dice Iksanov.

En sus rodajes la CIA debería prestar más atención a los detalles. El águila imperial dorada que aparece en la parte superior del informe de la BBC de 2012 no existe; se creó digitalmente en la factoría de la BBC. Además, es el águila del escudo montenegrino, no el ruso.

Aparte de este evidente absurdo, hay que preguntarse por qué Putin tarda tanto en construir un palacio. Kolesnikov dijo que el proyecto había comenzado en 2005. Sochi se preparó para los Juegos Olímpicos en sólo seis años. Los puentes hacia Crimea se construyeron a los cinco años de su liberación y el Palacio de Constantino en San Petersburgo, que Putin había ordenado reconstruir en 2001, se reabrió en 2003. Es la residencia oficial de verano del Presidente ruso, pero también está abierta al público. Cuando Putin ordena construir un edifico, se levanta en el plazo previsto y no tarda dieciséis años para quedar en una cáscara de hormigón vacía.

No obstante causan sorpresa reportajes, como el de la cadena pública alemana, Deutsche Welle, en el que un “ecologista” relata que ha visitado varias veces el fastuoso palacio por dentro, donde vio “una pista de hielo subterránea” (9).

Una vez más, Estados Unidos lo ha intentado y ha llegado tan lejos como sus altavoces mediáticos. Por ejemplo, El Periódico titula: “El palacio de Putin: megalomanía imperial” (10).

El palacio descrito por Navalny es un proyecto hotelero que ha tenido dificultades financieras. Ha cambiado de propietario varias veces y su construcción se ha interrumpido durante años. El magnate ruso de la construcción Arkady Rotenberg afirma ser su actual propietario y tiene la intención de utilizar el edificio como hotel de apartamentos una vez que esté terminado. Lo adquirió hace unos años, apostando por su magnífica ubicación costera cerca de la ciudad turística de Gelendzhik.

Como Rotenberg es un buen amigo de Putin -se conocen desde su juventud-, la CIA y Navalny afirmarán, por supuesto, que es un testaferro y que el verdadero dueño del palacio es el zar Putin… Etcétera… Etcétera… Etcétera… Etcétera… El culebrón Navalny irá tan lejos como la imaginación de sus patrocinadores de la CIA, o la BBC, o el Washington Post.

(1) https://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/12/22/AR2010122203770.html
(2) https://www.bbc.com/news/magazine-17730959
(3) ttps://www.sinpermiso.info/textos/rusia-el-regreso-de-Navalny-y-la-estrategia-de-la-izquierda
(4) https://bnn.de/nachrichten/nawalny-produzierte-putin-film-im-schwarzwald
(5) https://www.youtube.com/watch?v=ipAnwilMncI
(6) https://www.msn.com/en-us/news/world/the-inside-story-of-how-alexey-navalny-uncovered-putins-2413-billion-palace/ar-BB1ddtjm
(7) https://www.themoscowtimes.com/2021/01/26/the-kitsch-of-corruption-a72731
(8) https://www.youtube.com/watch?v=vBcWdHe8j_g
(9) https://www.dw.com/es/activista-ruso-he-visto-el-palacio-de-putin-desde-dentro/a-56306272
(10) https://www.elperiodico.com/es/cuaderno/20210130/putin-mar-negro-palacio-lujo-excesos-kitsch-11483182

(*) En los países anglosajones llaman bares “hookah” a aquellos en los que los clientes fuman en cachimbas o pipas de agua, un sitio al que Putin no iría nunca porque es un no fumador empedernido. La intoxicación de la CIA sugiere que se trata de un burdel para fiestas sexuales.

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