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La muerte de la bioética

En el mes de mayo de 2016 se publicó en Human Reproduction que un equipo de investigadores de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, habían identificado una proteína que favorece la implantación del embrión en el útero y la formación de la placenta. El profesor Harry Moore, codirector del Centro de Biología de Células Madre de la Universidad de Sheffield y principal autor del trabajo explicó que el gen sincitina-1 surgió a consecuencia de un virus, y que el ADN viral se introdujo en el genoma de nuestros ancestros y se transmitió de forma que se convirtió en esta proteína, que ha resultado vital para la evolución de los seres humanos. Y añadió que hasta este momento se desconocía que la sincitina-1 se expresaba de forma temprana en el embrión (1).

El 1 de diciembre de 2020 los doctores Wolfgang Wodarg y Michael Yeadon indicaron que algunas de las vacunas que se iban a probar, incluida la de Pfizer, podrían impedir el desarrollo seguro de la placenta en las mujeres embarazadas. Los médicos explicaron que «se sabe que varias vacunas candidatas inducen la formación de anticuerpos humorales contra las proteínas del SARS-CoV-2, entre ellas la sincitina-1. Esta proteína que se encuentra en los virus del SARS también es responsable del desarrollo de la placenta en los seres humanos. No hay ninguna información de si los anticuerpos contra las proteínas del SARS también actuarían como anticuerpos contra la sincitina-1. Si así fuera, esto también evitaría la formación de la placenta, lo que daría lugar a que las mujeres vacunadas se volvieran esencialmente infértiles» (2).

El gobierno británico el 2 de diciembre de 2020 autorizó formalmente la vacuna candidata de Pfizer desarrollada con la firma alemana BioNTech (ARNm BNT162b2) y elaboró un documento dirigido a los profesionales encargados de inyectarla: “Reg 174 Información para profesionales de la salud del Reino Unido” (3). Documento de 10 páginas con algunas instrucciones y especificaciones sobre la vacuna en cuestión sobre la cual ningún comité de bioética ha puesto la menor objeción.

Vamos a detallar algunos de los contenidos del citado documento el cual omite el nombre del fabricante, por lo que se puede suponer que es de utilidad también para la vacuna desarrollada por la multinacional inglesa AstraZeneca u otras que se pudieran aprobar. Inicia el documento diciendo: “Este medicamento no tiene una autorización de comercialización en el Reino Unido, pero se le ha dado autorización para el suministro temporal por parte del Departamento de Salud del Reino Unido”. Esto ya llama la atención pues indica que no ha pasado ninguno de los controles exigidos antes de poner en circulación cualquier medicamento, con lo cual podemos con certeza deducir que se trata de una decisión política que no tiene nada que ver con el bienestar de las personas.

En el apartado 4.1 del citado documento (Indicaciones terapéuticas) lo define “para prevenir covid-19 causado por el virus Sars-CoV-2, en individuos de más de 16 años de edad”. En el apartado 4.2 dice: “La seguridad y la eficacia de la Vacuna covid-19 mRNA BNT162b2 en los niños menores de 16 años de edad aún no se ha establecido”.

La pregunta que surge inmediatamente es ¿porqué dicho límite de edad, si a continuación se van estableciendo protocolos que impiden la asistencia a las escuelas y guarderías a los menores que no estén vacunados? ¿Qué peligros puede ocasionar la supuesta vacuna a las personas menores de 16 años? No hay ninguna respuesta a estas preguntas, simplemente ni tan solo se ha estudiado.

En el apartado 4.4 (Advertencias y precauciones especiales de uso) advierte: “No se dispone de datos sobre el uso concomitante de inmunosupresores… Como con cualquier vacuna, la vacunación con covid-19 mRNA Vacuna BNT162b2 puede que no proteja a todos los receptores de vacunas… No se dispone de datos sobre el uso de la Vacuna covid-19 ARNm BNT162b2 en personas que previamente recibió una serie de vacunas completas o parciales con otra covid”. De nuevo lo más caraterístico es que no se dispone de datos, aún y así la vacunación quiere imponerse.

Pero lo más preocupante es el apartado 4.6 (fertilidad, embarazo y lactancia) en el cual respecto al embarazo dice: “No hay cantidad de datos de la utilización de la vacuna covid-19 ARNm BNT162b2”… No se han completado los estudios de toxicidad reproductiva de los animales… La vacuna BNT162b2 no se recomienda durante el embarazo… En el caso de las mujeres en edad de procrear, el embarazo debe excluirse antes de la vacunación. Además, las mujeres en edad de procrear deben ser aconsejados para evitar el embarazo por lo menos 2 meses después de su segunda dosis… Se desconoce si covid-19 mRNA Vacuna BNT162b2 se excreta en la leche humana… Un riesgo para los recién nacidos/bebés no pueden ser excluidos. La vacuna covid-19 mRNA BNT162b2 no debe utilizarse durante la lactancia… Fertilidad: Se desconoce si covid-19 mRNA Vacuna BNT162b2 tiene un impacto en la fertilidad.”

En el apartado 5 (propiedades farmacodinámicas) dice: ”Se planea hacer un seguimiento de los participantes hasta 24 meses, para evaluaciones de seguridad y eficacia contra el covid-19”. Y en apartado 5.3 (datos de seguridad preclínicos) dice que “Los estudios en animales sobre la potencial toxicidad para la reproducción y desarrollo no han sido completados”. En el apartado 6.2 (incompatibilidades) repite de nuevo que “a falta de estudios de compatibilidad, este medicamento no debe mezclarse con otros medicamentos”.

En síntesis, resulta que se pretende inocular a la población un fármaco del cual no se sabe nada puesto que no hay estudios realizados sobre sus efectos, y por lo tanto no puede interpretarse como una prevención o una curación a una dolencia determinada sino un experimento para ver los efectos a largo plazo. Experimento que está en total contradicción con el apartado 3 del Código de Nuremberg que textualmente dice: “3. El experimento debe ser proyectado y basado sobre los resultados de experimentación animal y de un conocimiento de la historia natural de la enfermedad o de otro problema bajo estudio, de tal forma que los resultados previos justificarán la realización del experimento” (4).

Después de hacerse público el criminal y racista Experimento Tuskegee, llevado a cabo por el Public Health Service (Servicio de Salud Pública) norteamericano (5) en 1978 se elaboró el llamado Informe Belmont en el cual en su punto 2 asevera que “Las personas son tratadas éticamente no sólo respetando sus condiciones y protegiéndolas del daño, sino también haciendo esfuerzos para asegurar su bienestar. Tal tratamiento cae bajo el principio de «beneficencia»; este término se entiende a menudo como indicativo de actos de bondad o caridad que sobrepasan lo que es estrictamente obligatorio. El proverbio hipocrático «no hagas daño» ha sido desde hace mucho tiempo un principio fundamental, de ética médica. Claude Bernard lo extendió al campo de la investigación, diciendo que uno no debería lesionar a una persona independientemente a los beneficios que pudieran derivarse para otras (6).

A tenor de las informaciones que se van teniendo, a pesar del secretismo impuesto por la mafia farmacéutica y amparada por los gobiernos de turno, podemos deducir que las comparaciones del momento actual, en plena vorágine pandémica, con los experimentos realizados en Alemania, Japón o Estados Unidos antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial no distan mucho entre sí.

Nos enfrentamos a un nazismo democrático, o nazionalsocialismo, o a una total perversión de la política, de la ética y como no, de la bioética que es la que debería levantar la voz ante tamañas atrocidades. Pero por desgracia la Bioética ha muerto o algo peor, se ha puesto al servicio de la ética del capital.

(1) https://www.webconsultas.com/noticias/embarazo/identifican-una-proteina-clave-en-el-desarrollo-del-embarazo
(2) https://vaccineinjurynews.com/2020-12-08-pfizer-coronavirus-vaccine-no-breastfeeding-getting-pregnant.html
(3) https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/943417/Information_for_healthcare_professionals.pdf
(4) https://web.archive.org/web/20100602064823/http://www.pcb.ub.es/bioeticaidret/archivos/norm/CodigoNuremberg.pdf
(5) https://www.cdc.gov/tuskegee/timeline.htm
(6) https://web.archive.org/web/20150723084301/http://www.ms.gba.gov.ar/sitios/ccis/files/2012/08/INFORMEBELMONT.pdf

El ‘paciente cero’ de la pandemia es una cuestión geoestratégica

Uno de los postulados más absurdos de las doctrinas del contagio es la averiguación del origen, las personas o el lugar en el que surgió la infección. El “paciente cero” es idéntico a la zona cero de un seísmo. Todo estaba bien antes de llegar la sacudida. Antes del “paciente cero” todos estaban libres de cualquier patógeno y a partir de ahí empezó a circular y a multiplicarse de unos a otros.

Los hechos demuestran con bastante claridad que la concepción es errónea, que el coronavirus ya existía, tanto en animales como en seres humanos y que jamás había ocasionado ninguna enfermedad.

Las muestras de aguas residuales que se conservan en numerosas ciudades del mundo, incluida España, presentan coronavirus al menos desde el año pasado.

Sin embargo, la doctrina del contagio necesita un punto de partida y en el caso del coronavirus creía haberlo encontrado en Wuhan, un hallazgo que no pudo ser más oportuno.

Ahora la OMS, que cambia de chaqueta cada semana, duda que el origen de la pandemia estuviera en Wuhan, que sólo fue “un punto de amplificación”. Una vez más, la cuestión no es sólo científica porque “tiene unas implicaciones geoestratégicas enormes” (1).

Por su parte, la Universidad de Milán asegura que el “paciente cero” surgió en Italia antes que en Wuhan y, por lo tanto, que la enfermedad circulaba mucho antes de finales de febrero, cuando se comenzaron a detectar los primeros casos en el norte de Italia.

El 21 de noviembre del año pasado un niño milanés de cuatro años ya tenía el coronavirus, pero creyeron que se trataba de sarampión, según publica la Universidad en la revista Emerging Infectious Diseasese (2).

El 30 de noviembre el niño fue trasladado a urgencias con síntomas respiratorios y vómitos y el 1 de diciembre aparecieron en la piel unas manchas muy parecidas a las del sarampión.

14 días después del inicio de los síntomas le realizaron una prueba para buscar si se trataba de sarampión y el resultado dio negativo.

La muestra se conservó en el hospital según el protocolo de la red de vigilancia de sarampión y rubeola y posteriormente fue sometido a la prueba del coronavirus y resultó positiva.

Pero si la explicación del virus y su detección es ambigua, la del covid-19 no le va a la zaga, porque se asimila a numerosos síntomas clínicos, como la enfermedad de Kawasaki o manifestaciones cutáneas comunes a otras infecciones virales, como el sarampión.

(1) https://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2020/12/14/origen-wuhan-26278228.html
(2) https://theobjective.com/el-paciente-1-de-coronavirus-en-italia-un-nino-infectado-en-noviembre-de-2019

Más información:
– Contagio: el ‘paciente cero’ surgió de Estados Unidos
– El coronavirus ya circulaba por Estados Unidos antes de que lo detectaran en Wuhan
– Durante décadas el coronavirus se ha propagado entre los seres humanos y nadie cayó enfermo nunca

El Partido Comunista de Rusia se pronuncia contra la pandemia y las vacunas

En Rusia, como en otros países, también existe un movimiento de resistencia que se opone a la vacuna contra el coronavirus. Procede de las filas del Partido Comunista ruso, cuyos miembros han distribuido folletos en Moscú que alertan contra la vacunación. Su tesis es que la pandemia de coronavirus no existe.

Actualizado 11/1/2021: Si bien la fuente original es un diario conservador ruso, hemos encontrado pronunciamientos contradictorios por parte del PCFR en relación a la pandemia, la vacunación masiva y el confinamiento. Los panfletos difundidos en Moscú, si bien pueden tener su origen en las bases del Partido ruso, no son un pronunciamiento oficial.

Los comunistas rusos critican la campaña mundial de vacunación como un “renacimiento del fascismo” y se equipara la inyección con las “armas de destrucción masiva”. Las vacunas que se están comenzando a distribuir por todo el mundo serían “productos nanotecnológicos que emiten campos electromagnéticos”, que se inoculan e ingresan en el interior del cuerpo.

En abril, durante la etapa más dura de las restricciones, el Partido Comunista desafió el confinamiento y salió a la calle para celebrar el 150 aniversario del nacimiento de Lenin en plena Plaza Roja de Moscú y luego depositaron claveles rojos ante la tumba de Stalin.

Con la pandemia la aceptación del Presidente Putin ha caído en los sondeos al 59 por ciento, su nivel más bajo desde que llegó al poder hace veinte años. Según la última encuesta del Centro Levada, el político más valorado en Rusia es el dirigente del Partido Comunista, Guenadi Ziuganov, que lleva en activo desde 1993.

Los comunistas rusos siempre han defendido que la vacuna forma parte de un complot “mundialista” del multimillonario estadounidense Bill Gates para implantar microchips entre la gente. “Los mundialistas están listos para usar las tecnologías más sofisticadas de esclavitud digital: entre ellas, una implantación masiva encubierta de chips con el pretexto de una vacunación obligatoria contra el coronavirus”, escribió Ziuganov el pasado mes de mayo.

El Partido Comunista de Rusia es la segunda fuerza parlamentaria del país y la principal formación política que se opone a Putin.

Ziuganov se hacía eco de una teoría difundida previamente por un director de cine ruso, en la que apuntaba a Gates como el instigador de este supuesto complot para controlar a la población mundial en el contexto de la pandemia. Ante la ola de desconfianza que surgió en los primeros meses de la pandemia, las autoridades rusas aprobaron una ley que castiga a quienes difunden información “intencionadamente falsa” sobre el coronavirus con hasta cinco años de prisión. Varios usuarios de las redes sociales rusas han sido multados y varios manifestantes han sido acusados conforme a la ley.

Rusia ha comenzado la campaña para de inmunización gratuita y voluntaria contra la coronavirus con la distribución de la vacuna local Sputnik V, que ofrece una eficacia superior al 90 por ciento según el Gobierno ruso pero que no se ha ganado la confianza de la población rusa, que se opone mayoritariamente a ponerse la vacuna.

El mes pasado el Washington Post calificó como “conejillos de Indias” a los 1.500 rusos que participaron voluntariamente en los ensayos clínicos de la vacuna. El reportaje expresaba el amplio rechazo popular en Rusia contra la vacuna, especialmente contra la suya, a pesar de que no ha sido fabricada por una empresa comercial con ánimo de lucro.

 

Cuatro cobayas han quedado con parálisis facial durante los ensayos clínicos de la vacuna de Pfizer

Un total de cuatro cobayas sufrieron la conocida como “parálisis de Bell” durante los ensayos clínicos de la vacuna de Pfizer contra el coronavirus, ha anunciado la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA).

De las cuatro personas afectadas, una presentó la enfermedad tres días después de la vacunación. Tres días después, recuperó la normalidad. Una segunda persona afectada desarrolló la parálisis a los nueve días de ser vacunada, mientras que los otros dos la experimentaron en los días 37 y 48 respectivamente. Todos recuperaron la normalidad entre los 10 y los 21 días después.

La parálisis de Bell es una forma de parálisis facial temporal producida por el daño o trauma en uno de los dos nervios faciales. Algunos de los síntomas incluyen debilidad, tics, caída del párpado o de la comisura de la boca, babeo, dificultad para comer o beber, sequedad del ojo o de la boca, pérdida del gusto o lagrimeo excesivo.

Otras de las manifestaciones pueden ser las siguientes: dolor detrás del oído, zumbidos, dolor de cabeza, hipersensibilidad al sonido, deterioro en el habla y mareos.

La mayoría de expertos considera que está relacionada con una infección viral como una meningitis viral o el herpes.

La parálisis de Bell puede afectar a personas de cualquier edad, aunque presentan un riesgo elevado las mayores de 65 años y los niños menores de 13 años.

La FDA subraya que, por el momento, no existen indicios que relacionen la parálisis facial con la administración de la vacuna. “Cuatro casos en el grupo de la vacuna no representan una frecuencia superior a la esperada en la población general”.

https://www.fda.gov/media/144245/download

Más información:
– Los fraudes sanitarios jalonan la historia de la multinacional farmacéutica Pfizer
– Pfizer vigilará durante dos años los efectos adversos de su vacuna a largo plazo
– Los efectos adversos de la nueva vacuna de Pfizer contra el coronavirus
– La vacuna de Pfizer no es adecuada para inocularla masivamente a los europeos
– Pfizer conspiró para evitar un juicio por un experimento médico que mató a 11 niños en Nigeria
– Ex ejecutivo de Pfizer pide a la UE que suspenda la distribución de la vacuna que se aplicará en España por provocar ‘infertilidad indefinida’ y otros problemas de salud
– Mueren dos personas que recibieron la vacuna de Pfizer contra el coronavirus, eficaz al 95 por cien

La pandemia es un gran pelotazo financiero

A su paso, el capitalismo en crisis va dejando un rastro de cadáveres y mientras algunos lloran a los muertos, otros se aprestan para darse un festín con la carroña.

Muchos hablan de la hostelería, como si la bancarrota sólo afectara a un sector económico. Pero hay empresas, como Europcar, la empresa de alquiler de vehículos más grande de Europa, que también se han hundido.

La causa no es la pandemia, como tratan de hacer creer machaconamente, porque Europcar ya tenía problemas al cierre del año pasado. Su deuda neta era 3,2 veces superior al importe de los ingresos de explotación.

Gracias a la pandemia Europcar recibió 220 millones de euros del gobierno francés, pero no ha sido suficiente: su deuda (1.300 millones de euros) ha caído en las garras de varios fondos buitre británicos a precio de ganga.

La cotización en bolsa de Europcar también ha caído casi un 80 por ciento desde enero, por lo que los buitres no sólo están al acecho de la deuda sino también del capital de la empresa.

Hay un segundo paso para apoderarse de la carroña por unos pocos céntimos: convertir la deuda en capital. Los buitres ganan el doble: compran la deuda muy barata y con ella compran acciones mucho más baratas aún.

La pandemia es un chollo, el sueño de cualquier especulador sin escrúpulos de ninguna clase. No sólo se forran los vendedores de vacunas y equipamiento médico.

Alemania aprueba una nueva ley sobre el estado de guerra por motivos sanitarios

El 18 de noviembre el Parlamento alemán aprobó la Tercera Ley de Protección de la Población ante una Situación de Epidemia. Votaron a favor el CDU, la socialdemocracia y Los Verdes. En contra los neonazis de AfD, los liberales del FDP y La Izquierda (Die Linke).

Antes de la modificación de la ley, los tribunales alemanes habían destacado repetidamente que el toque de queda y demás medidas restritivas de derechos carecían de una base legal suficiente.

El debate se celebró en medio de multitudinarias manifestaciones populares de protesta, todas ellas convocadas ilegalmente, sin mascarillas y sin guardar ninguna distancia de seguridad. La policía las dispersó con cañones de agua y aerosoles de pimienta.

La nueva ley es un estado de guerra apenas disimulado en medio de pretextos sanitarios. El artículo 7 enumera los derechos constitucionales que pueden ser suspendidos temporalmente: libertad personal, derecho de reunión, libertad de circulación e inviolabilidad de domicilio.

Como es natural, el artículo 28 de la nueva ley otorga carta blanca al Ministro Federal de Sanidad y a los gobiernos de los Estados, incluso para suspender derechos constitucionales.

Expresamente el nuevo artículo establece “la prohibición de reuniones o manifestaciones“ y “reuniones religiosas o ideológicas“ y “la prohibición de entrar o visitar instalaciones … como asilos de ancianos o de ancianos, instituciones de apoyo a los discapacitados, maternidades u hospitales y de visitar a familiares cercanos”, que sólo son posibles en la medida en que “la contención efectiva de la propagación de la enfermedad (Covid-19) se vea considerablemente amenazada”.

No obstante, el artículo tambiém previene que “las medidas de protección no deben conducir al aislamiento completo de individuos o grupos”, debiendo garantizarse un nivel mínimo de contacto social.

En el futuro, el estado de guerra será de cuatro semanas, con la posibilidad de prorrogarlas si es necesario, siempre que haya una “epidemia de importancia nacional”.

Mueren dos personas que recibieron la vacuna de Pfizer contra el coronavirus, eficaz al 95 por cien

Seis de las cobayas humanas que participan en la vacuna experimental de Pfizer han muerto. Cuatro formaban parte del grupo de control y dos recibieron la vacuna.

Sus nombres no han trascendido. Se sabe que una de las cobayas experimentó un paro cardíaco 60 días después de recibir la segunda dosis de la vacuna y murió tres días después.

Otra cobaya con obesidad inicial y arteriosclerosis preexistente murió tres días después de recibir una primera vacuna.

La información la ha dado a conocer la FDA antes de una reunión del Comité Consultivo prevista para el jueves para aprobar la autorización para el uso de emergencia de la vacuna.

La FDA afirma que los cerca de 38.000 ensayos clínicos de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por las empresas Pfizer y BioNTech, muestran que no hay motivo para impedir su autorización de emergencia. El experimento “cumple con los criterios de éxito preestablecidos”.

“Los datos de seguridad de aproximadamente 38.000 participantes […] con una media de dos meses de seguimiento luego de la segunda dosis, sugieren un perfil de seguridad favorable, sin que se identifiquen preocupaciones de seguridad específicas que puedan impedir su emisión”, dice la FDA en un comunicado oficial.

Los participantes eran de 16 años o más, y fueron elegidos aleatoriamente uno a uno, para recibir vacuna y placebo respectivamente.

“Las personas previamente infectadas pueden estar en riesgo de contraer Covid-19 y podrían beneficiarse de la vacuna”, dice la FDA.

Solo el 3 por ciento de los participantes en los ensayos de Pfizer y BioNTech tenían una infección previa en el momento de la inscripción en el estudio y los análisis adicionales muestran que muy pocos casos de coronavirus ocurrieron en las cobayas durante el transcurso de todo el estudio.

La noticia se ha conocido el mismo día en que, con un enorme alarde publicitario, Gran Bretaña ha comenzado la vacunación en masa de la población, que ha empezado por los ancianos.

La cotización en bolsa de las acciones, tanto de Pfizer como de BionNTech, se había disparado con el inicio de las vacunaciones en Gran Bretaña.

La semana pasada, Gran Bretaña se convirtió en el primer país del mundo en otorgar una aprobación de emergencia de la vacuna producida por el gigante farmacéutico estadounidense Pfizer y la empresa alemana BioNTech.

A mediados de noviembre, Pfizer anunció que su vacuna había concluido los ensayos clínicos de fase 3, con un nivel de “eficacia” declarado del 95 por ciento.

La OMS había calificado de “prometedores” los resultados de la vacuna de Pfizer, a pesar de su carácter experimental.

Recientemente, se presentó una petición para que la Unión Europea suspendiera los ensayos de esta vacuna por los graves riesgos que entrañaba para la salud de los participantes, como ya expusimos en una entrada anterior.

https://mundo.sputniknews.com/salud/202012081093762618-mueren-2-personas-que-recibieron-vacuna-de-pfizer-contra-covid-19/
Descarga del informe completo de la FDA sobre la vacuna de Pfizer: https://www.fda.gov/media/144245/download

Más información:
– Los fraudes sanitarios jalonan la historia de la multinacional farmacéutica Pfizer
– Pfizer vigilará durante dos años los efectos adversos de su vacuna a largo plazo
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– Ex ejecutivo de Pfizer pide a la UE que suspenda la distribución de la vacuna que se aplicará en España por provocar ‘infertilidad indefinida’ y otros problemas de salud

La mascarilla es un símbolo de opresión, según el Presidente mexicano López Obrador

Cuando el mércoles le preguntaron al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador por qué nunca porta mascarilla, respondió: “Todo el mundo es libre. Cualquiera que quiera usar una mascarilla y sentirse más seguro es libre de hacerlo”.

Sólo se le ha visto en público con mascarilla cuando rindió pleitesía a Trump en Washington. Forman parte de las reverencias que los esclavos deben a sus amos. El resto del tiempo López Obrador se siente en libertad.

En los actos oficiales, todos los políticos mexicanos aparecen enmascarados en público, excepto él porque “lo más importante es garantizar la libertad”, dice el Presidente mexicano.

En julio dijo que se pondría mascarilla en público cuando en México deje de haber corrupción.

El mandatario mexicano ha confesado que no se sabe “a ciencia cierta” si las mascarillas funcionan y que él no se lo pone porque no está infectado de coronavirus.

Aplaudió al pueblo mexicano porque es «muy consciente» de la pandemia y porque la mayoría de gente lleva tapabocas en la calle «aún sin saber a ciencia cierta si ayuda o no ayuda», dijo. «Si yo algún día me pongo tapabocas sería por la gente, por respeto a la gente», puntualizó.

El Presidente de México afirma que los políticos que imponen confinamientos o toques de queda para contener la pandemia actúan como dictadores. Las medidas para combatir la pandemia que restringen la movilidad de las personas están “de moda entre las autoridades […] que quieren demostrar que son autoritarias, dictatoriales”.

“Muchos de ellos dejan que sus instintos autoritarios se muestren”, dijo, añadiendo que “lo principal es garantizar la libertad”.

El responsable científico de la pandemia en México, López-Gatell, lo mismo que otros “expertos”, cuestionó en marzo la utilidad de las mascarillas, pero posteriormente cambió de parecer y empezó a recomendar su uso.

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