La web más censurada en internet

Etiqueta: Afganistán (página 1 de 3)

Pakistán y Afganistán están al borde de la guerra

A principios de diciembre, el gobierno paquistaní anunció que la situación en Afganistán se estaba deteriorando muy rápidamente. Al mismo tiempo, informó de que los pakistaníes habían enviado un avión para evacuar a sus diplomáticos de Kabul.

Una semana antes, el gobierno talibán anunció que había reparado 70 aviones y helicópteros militares “heredados del gobierno anterior”. Más concretamente, fueron ofrecidos por los estadounidenses, entre otros armamentos, por más de 85.000 millones de dólares. Gracias a ello, en términos de aviones de combate, el Afganistán talibán ocupa el cuarto lugar, por detrás de Estados Unidos, China y Rusia.

A principios de octubre, el comando talibán paquistaní Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) hizo pública una grabación en la que su dirigente, Noor Syed Mehsud, ordenaba a los combatientes que se prepararan para una guerra contra los talibanes afganos en Afganistán. El muftí afirma que “los talibanes afganos han empezado a humillar a los combatientes del TTP registrando sus casas, lo que resulta aún más inaceptable”.

Según la policía paquistaní, el 1 de diciembre había cerca de 5.000 combatientes del TTP permanentemente en territorio afgano. Su número aumentó significativamente tras la salida de las tropas de la OTAN de Afganistán.

En noviembre, un conflicto entre los talibanes y el ejército paquistaní en el este de Afganistán desembocó en un enfrentamiento armado que amenazó con convertirse en hostilidades a gran escala. Pakistán anunció una invasión terrorista en Afganistán y envió unidades allí. Islamabad también exigió que Occidente devolviera a Afganistán 9.000 millones de dólares congelados en cuentas estadounidenses.

La declaración de guerra de los talibanes paquistaníes a Islamabad tuvo lugar casi inmediatamente después de que el antiguo jefe de los servicios de inteligencia paquistaníes, el general del ISI Faiz Hameed, perdiera la carrera por el puesto de comandante en jefe frente a Asim Munir. Fue el iniciador y principal supervisor de las negociaciones secretas con el TTP para alcanzar una tregua con los talibanes.

El fracaso de Faiz Hameed coincidió con el anuncio del embajador afgano en Alemania, Hamid Sidig, de una repentina actividad de Estados Unidos en relación con Afganistán: “El Departamento de Estado de Estados Unidos está seriamente interesado en el estado de los diálogos interafganos y es optimista sobre la disposición y la capacidad de los afganos para sentarse a la misma mesa y encontrar un consenso.

Según el diplomático afgano, los días que coincidieron con el anuncio de la yihad contra Pakistán “incluyeron negociaciones de representantes afganos con el USIP, el Consejo Atlántico, el Departamento de Estado y el Congreso de Estados Unidos… Nuestros amigos estadounidenses pretenden apoyar el diálogo interafgano”.

Tras abandonar Afganistán, Estados Unidos siguió siendo su mayor donante, asignando más de 1.100 millones de dólares a Kabul hasta agosto de 2021 a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Departamento de Estado estadounidense.

A principios de noviembre se preparó un nuevo acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes, tras el cual esta asociación se convertiría en el principal desafío para Rusia, China e Irán en Asia central. De ser así, la desestabilización de Pakistán es sólo uno de los ejes de acción contra China, principal aliado de Islamabad en la región.

Pakistán y Afganistán están al borde de una guerra en la que los talibanes pakistaníes y afganos lucharán, incluso entre sí, o ya lo están haciendo.

El ejército británico asesinó a 135 niños afganos

Los últimos datos del Ministerio de Defensa de Reino Unido revelan que los soldados británicos estuvieron directamente implicados en la muerte de 135 niños durante su despliegue de nueve años en la provincia del sur de Afganistán.

Reino Unido ya ha pagado indemnizaciones a las familias de 64 niños. El gobierno ha pagado una indemnización media de apenas 1.656 libras a las familias de las víctimas.

Hubo 64 víctimas infantiles confirmadas en Afganistán en las que los militares británicos pagaron indemnizaciones, aunque el número de niños muertos podría llegar a ser de 135.

Incluso la cifra más baja es cuatro veces mayor de lo que se pensaba, ya que los documentos anteriores publicados por el Ministerio de Defensa de Reino Unido sólo habían revelado 16 víctimas mortales infantiles confirmadas.

El ejército británico pagó indemnizaciones entre abril de 2007 y diciembre de 2012 a 64 familias de víctimas infantiles implicadas en 38 incidentes en los que se mencionaba específicamente a un niño, o el listado de menores de 18 años.

Sin embargo, si se incluyen descripciones de los muertos como ‘hijo’, ‘hija’ o ‘sobrino’, el número de niños afectados podría llegar a 135 en unos 47 incidentes.

El Ministerio de Defensa no aportó suficientes pruebas para detallar las circunstancias de cada muerte, y a veces la situación que condujo a la muerte de un niño fue tratada de forma superficial en la documentación.

Una niña de 18 meses fue asesinada en el distrito de Nad-e Ali, en la provincia de Helmand. Fue asesinada junto a su madre o ‘esposa del padre’ y se pagaron algo más de 3.000 libras esterlinas por las muertes.

Aunque la mayoría de las víctimas infantiles eran varones, el fuego cruzado y los ataques aéreos fueron las dos causas de muerte especificadas más comunes.

Alrededor de 68 de las 135 muertes infantiles confirmadas y sospechosas se debieron a ataques aéreos, lo que constituye aproximadamente la mitad de todas las muertes.

30 de las 135 muertes confirmadas y sospechosas de niños fueron por fuego de armas pequeñas, como el fuego cruzado. Constituyeron el 22 por cien de todas las muertes.

Las cifras totales de víctimas mortales sólo son una fracción de los muertos por las fuerzas británicas. Los datos sólo recogen a los afganos que conocían y eran capaces de pasar por el arduo proceso de compensación y tenían suficientes pruebas para que la reclamación fuera aceptada por la Oficina de Reclamaciones.

A los reclamantes se les pedían con frecuencia fotos, informes médicos, certificados de nacimiento y cartas de los mulás locales, y eran entrevistados formalmente por personal británico para confirmar que no había afiliación talibán. La mayoría de las 881 reclamaciones por víctimas mortales que se presentaron fueron rechazadas. Sólo una cuarta parte de ellas recibió alguna compensación.

Durante los 20 años de guerra contra los talibanes por parte de las fuerzas extranjeras encabezadas por Estados Unidos, incluidos los soldados británicos, Afganistán fue testigo de la muerte y la destrucción. Cuando las fuerzas extranjeras abandonaron el país devastado por la guerra en agosto del año pasado, los talibanes volvieron al poder en Kabul sin que se produjeran enfrentamientos.

—https://www.monitordeoriente.com/20221111-un-nuevo-informe-arroja-luz-sobre-los-ninos-victimas-del-ejercito-britanico-en-afganistan/

Rusia y los talibanes: un matrimonio de conveniencia

La firma de un acuerdo entre Rusia y los talibanes en septiembre de este año supone el primer gran acuerdo económico internacional para los talibanes.

Pero más allá del anuncio de que Rusia suministrará gas, petróleo y trigo a Afganistán, no se han hecho públicos los detalles de los pagos y los precios. No está claro cómo afrontarán los dos países las sanciones occidentales y su exclusión del sistema bancario mundial.

El acuerdo se produce en un contexto de conversaciones comerciales entre los talibanes y sus vecinos regionales y de conversaciones de Rusia con varios países no occidentales sobre contratos petroleros a largo plazo.

El valor económico de las relaciones comerciales entre Afganistán y Rusia puede ser bajo, pero el aumento de los compromisos y las asociaciones bilaterales es una baza diplomática para Rusia y los talibanes. Muestra a las grandes potencias que ninguno de los dos países está aislado.

Los talibanes intentan diversificar sus socios comerciales y mejorar las relaciones con sus vecinos regionales. Las sanciones internacionales, seguidas de la congelación de activos por parte de Estados Unidos, han afectado a las empresas afganas (y especialmente a la población). Desde agosto del año pasado, la economía se ha contraído un 20-30 por cien.

La llegada del invierno ha hecho que los talibanes se apresuren a asegurar las importaciones de petróleo y gas. Las negociaciones con Irán, Kazajistán y Turkmenistán están en marcha. En julio de este año, el Ministerio de Comercio e Industria afgano firmó un contrato con una empresa petrolera turcomana para el suministro de combustible y firmó un acuerdo con Irán para la compra de petróleo.

Los talibanes tenían inicialmente grandes expectativas de inversión china, que no se ha materializado. Pekín sigue siendo reacio a invertir y desconfía de que los talibanes hayan cortado los lazos con los yihadistas uigures.

Rusia es una opción natural para los talibanes porque es un socio comercial existente y tiene importantes recursos energéticos. Los talibanes se han mantenido neutrales en el conflicto entre Ucrania y Rusia, pidiendo oficialmente contención a ambas partes.

Las empresas petroleras rusas han seducido a los compradores no occidentales con precios sin competencia. Países como Sri Lanka, India, Turquía y China han seguido comprando petróleo a Rusia a pesar de las sanciones occidentales.

Los precios más bajos son atractivos para los países que se enfrentan a una inflación creciente, a interrupciones en la cadena de suministro y a contratiempos económicos debidos a la pandemia.

Pero no parece que el Kremlin vaya a reconocer oficialmente a los talibanes. Su exclusión de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) de septiembre, es la muestra más clara de ello.

No está claro si Afganistán mantendrá su estatuto de observador en la OCS, ya que la comunidad internacional no ha reconocido a los talibanes como gobierno legítimo de Kabul.

Asia central está preocupada por la mejor manera de protegerse de cualquier posible desbordamiento de la violencia desde Afganistán. Putin ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación por la posibilidad de que militantes que se hacen pasar por refugiados afganos crucen a los Estados vecinos para planear actos terroristas.

El llamado Califato Islámico ha intensificado su propaganda contra Rusia. La califican de “gobierno cruzado”, o sea, cristiano, y “enemigo del islam”, y han animado activamente a combatir a Rusia.

El atentado suicida del 5 de septiembre contra la embajada rusa en Kabul ilustra la preocupación por la creciente presencia del Califato Islámico de la provincia de Jorasán, en Afganistán. Fue el primer ataque a una embajada extranjera desde que los talibanes tomaron el control de Kabul en agosto de 2021.

Pero el Califato Islámico no sólo ataca a Rusia, sino también a los talibanes. Desde 2014 el Kremlin y los talibanes comparten la opinión de que el Califato Islámico es una amenaza importante y ambas partes han intercambiado información sobre ellos.

La incorporación de antiguos combatientes talibanes y centroasiáticos a las filas del Califato Islámico ha aumentado la gravedad de la amenaza.

Los talibanes siguen buscando el reconocimiento internacional como gobierno de Afganistán. Pero con una economía en el limbo y las continuas hostilidades con las organizaciones yihadistas, son conscientes de que deben priorizar el flujo de ayuda y recursos hacia el país. La estabilidad política y socioeconómica es de suma importancia para los talibanes si quieren mantener su control sobre Afganistán.

La negativa de Rusia a reconocer oficialmente a los talibanes como gobierno legítimo de Afganistán y su clasificación como organización terrorista desde 2003 no han obstaculizado sus relaciones bilaterales hasta ahora. Por el momento, el compromiso entre Rusia y los talibanes continuará.

Los talibanes ven a Rusia como un socio económico atractivo, capaz de ofrecer suministros de petróleo y gas más baratos que la economía afgana necesita desesperadamente. Para Rusia, los talibanes representan la opción más estable en la matriz de seguridad en evolución de la región y, por el momento, la única parte que puede frenar la expansión del Califato Islámico. No hay ninguna razón para que ninguna de las partes renuncie a estas ventajas.

—https://www.eastasiaforum.org/2022/11/03/russia-and-afghanistans-partnership-of-convenience/

Reunión de la CIA con los talibanes

Una delegación de la CIA se ha reunido con los dirigentes talibanes de Afganistán en la capital qatarí, Doha, por primera vez desde que Estados Unidos matara al dirigente de Al Qaeda, Ayman Al Zawahiri, en julio.

La cadena indicó que David Cohen, subdirector de la CIA, encabezó la delegación estadounidense y Abdul Haq Al-Wasa, jefe de la inteligencia talibán, la afgana.

Cohen estuvo acompañado por el representante especial del Departamento de Estado en Afganistán, Tom West, que ha estado en contacto con los talibanes desde la retirada estadounidense de Kabul el año pasado.

Las dos partes discutieron la liberación por parte de Estados Unidos de los fondos congelados afganos y la liberación de un prisionero estadounidense detenido por los talibanes, así como la lucha contra el Califato Islámico, que lanza constantemente ataques contra los talibanes.

Los talibanes anunciaron la detención del director de cine estadounidense Ivor Shearer, mientras filmaba en la zona donde fue asesinado Al-Zawahiri.

El asesinato de Al-Zawahiri por parte de Estados Unidos enfureció a los talibanes, que describieron el ataque como una violación de la soberanía afgana y del acuerdo de Doha que puso fin a la guerra de 19 años en el país en 2021.

Sin embargo, Washington advirtió en su momento a los talibanes que el acuerdo de Doha estipula que los talibanes no darán refugio a los terroristas después de que las fuerzas estadounidenses se retiren de Afganistán, subrayando la necesidad de que los talibanes se comprometan a ello.

—https://www.monitordeoriente.com/20221010-una-delegacion-de-la-cia-y-los-talibanes-se-reunen-en-qatar/

Rusia entregará a Afganistán el trigo y petróleo que necesitan

El ejército de Estados Unidos se marchó de Afganistán en agosto del año pasado con la bolsa llena de divisas, sumiendo al nuevo gobierno en una grave crisis económica. No tiene dinero para pagar sus importaciones y también se ha visto obligado a recurrir a Rusia.

El sistema bancario colapsó cuando Estados Unidos congeló 7.000 millones de dólares de los activos del Banco Central de Afganistán tras la toma del poder por parte de los talibanes.

La situación empeoró cuando se interrumpieron los miles de millones de dólares de “ayuda extranjera” que habían sostenido el presupuesto del gobierno durante los 20 años de ocupación militar estadounidense.

Ahora el Kremlin ha firmado un acuerdo con el gobierno de Kabul para suministrar millones de toneladas de productos petrolíferos y trigo. Es el primer acuerdo económico importante que firman los talibanes desde que regresaron al poder.

El acuerdo se cerró el mes pasado cuando el ministro de Industria y Comercio visitó Rusia, dijo el portavoz del gobierno afgano, Abdul Salam Jawad, que no dio detalles sobre las condiciones financieras del contrato.

El acuerdo prevé que Kabul reciba un millón de toneladas de gasolina, un millón de toneladas de gasóleo, 500.000 toneladas de gas licuado de petróleo (GLP) y dos millones de toneladas de trigo.

Putin dijo el martes que esperaba una cosecha récord de 150 millones de toneladas de grano en Rusia este año, mientras dos años de sequía han tenido un grave impacto en la producción agrícola afgana.

El Ministerio de Economía afgano dijo en un comunicado que este suministro debería llegar en las próximas semanas.

El representante especial del presidente ruso para Afganistán, Zamir Kabulov, confirmó el miércoles que se han firmado los convenios preliminares. Las dos partes deben acordar ahora los volúmenes y las listas de productos, dijo Kabulov.

Los talibanes han dicho que están dispuestos a llegar a acuerdos económicos con cualquier país. Hasta ahora han recibido petróleo y gas del vecino Irán.

El gobierno afgano no ha sido reconocido por ningún país, pero Moscú había mantenido relaciones con el movimiento incluso antes de que volviera al poder.

Rusia es uno de los pocos países que ha mantenido una representación diplomática en Kabul tras el regreso de los talibanes al poder en agosto del año pasado.

El Califato Islámico comete un atentado suicida contra la embajada rusa en Kabul

Se ha producido un atentado contra la embajada rusa en Kabul y varias personas podrían haber muerto. Los estudiantes afganos que esperaban su turno para presentar los documentos para obtener los visados estaban de pie fuera del departamento consular.

En medio de la multitud, un suicida detonó un artefacto explosivo.

La explosión se produjo mientras un diplomático ruso leía la lista de solicitantes de visados rusos. La explosión mató a muchas personas, añadió Hamid Haidari, antiguo redactor jefe del canal de televisión 1TV.

Los soldados talibanes han bloqueado la zona y no permiten que nadie tome fotografías. Retiran los teléfonos móviles y borran los vídeos. Sin embargo, su testigo vio varios cadáveres en el suelo.

Según los testigos, muchas ambulancias se dirigieron al lugar del accidente. El número de víctimas podría acercarse a las 20. Reuters informó de la muerte de diplomáticos rusos. El periodista Bilal Sarwary informa en Twitter que al menos dos diplomáticos rusos podrían haber muerto en el ataque.

En agosto del año pasado los talibanes tomaron el control de Kabul y declararon el fin de la guerra y la ocupación militar de Estados Unidos, que se prolongó durante 20 años.

¿Busca la CIA una segunda vida para Al Qaeda?

Según los medios de comunicación estadounidenses, el 31 de julio un ataque estadounidense con drones en Kabul mató al antiguo número dos de la extinta organización Al Qaeda, el egipcio Ayman Al-Zawahiri, así como a otros dos individuos vinculados a la red Haqqani.

El gobierno afgano condenó el atentado como una violación de la soberanía del país y dijo que había ordenado a las agencias de inteligencia que investigaran si Al-Zawahiri estaba o no presente en Kabul.

Al-Zawahiri, de 72 años de edad y aquejado de varias enfermedades graves, se encontraba en el balcón de un edificio del centro de Kabul cuando, al parecer, un dron de la CIA disparó dos misiles con cuchilla Hellfire R9X. Estos ataques, que utilizan ojivas no explosivas con cuchillas cónicas giratorias que pueden desplegarse en la aproximación final, también mataron a dos personas cercanas a la red Haqqani, aliada a los talibanes.

Este tipo de ataque sólo es posible tras el Golpe de Estado “legal” en Pakistán que supuso el regreso, con ayuda del alto mando militar pakistaní, de la dinastía corrupta y compradora que gobernaba el país cuando estaba sometido al programa de asesinatos con drones de la CIA bajo el gobierno de Obama.

El número dos de Al Qaeda era un agente de la CIA que desempeñó un importante papel en la promoción del terrorismo yihadista en los países árabes y otras regiones del mundo.

Al Qaeda ya no existe y su capataz no tenía ningún interés especial, aunque para la CIA era preferible verle muerto que vivo, lo mismo que Bin Laden. Son personajes de usar y tirar.

Quizá haya un cierto interés publicitario. La CIA puede decir que ha vuelto a demostrar la connivencia entre los talibanes y Al Qaeda, que es el motivo oficial por el que Estados Unidos invadió el país en 2001.

El gobierno de Kabul habría violado el Acuerdo de Doha, que impide usar el territorio afgano por las organizaciones terroristas para llevar a cabo ataques contra los intereses estadounidenses en la región o fuera de ella.

La CIA nunca se fue de Afganistán, pero desde la retirada militar del año pasado, los fondos se han reducido considerablemente. Si Al Qaeda siguiera activa y si su base fuera Afganistán, serían buenas noticias para la CIA.

También se podría inventar una nueva zona de operaciones para Al Qaeda en la provincia china de Xinjiang, en el oeste de China, en Asia Central, en el flanco sur de Rusia, y en las provincias orientales de Irán.

Con la crisis de Taiwán, no habría mejor escenario que atacar a China por el otro costado y, de paso, apretar a Rusia e Irán. Al Qaeda podría tener una segunda vida.

Fracasó la guera y ahora Estados Unidos trata de someter a Afganistán mediante el hambre

En los últimos años las sanciones económicas se han convertido en una de las herramientas más importantes de presión imperialista. Actualmente hay más de 20 países sometidos a diversas sanciones por parte del gobierno estadounidense, entre ellos Afganistán.

A pesar de ello, los medios de comunicación imputan a los talibanes el hambre, la carestía y todo tipo de privaciones que, por lo visto, no existían mientras duró la ocupación militar de Estados Unidos.

Sin embargo, en diciembre del año pasado un grupo de diputados del Congreso de Estados Unidos envió una carta a Biden en la que afirmaban: “La confiscación por parte de Estados Unidos de 9.400 millones de dólares de las reservas de divisas de Afganistán” hunde al país “más en una crisis económica y humanitaria”.

Las sanciones impuestas actualmente a Afganistán van a costar más vidas civiles en el próximo año que el número de víctimas de 20 años de guerra. Según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, el 98 por cien de la población ya no recibe suficientes alimentos.

Las previsiones indican que casi 23 millones de afganos se enfrentarán al hambre, lo que supone más de la mitad de la población afgana, la cifra más alta jamás registrada en el país.

Un millón de niños ya sufren desnutrición aguda grave. Los niños desnutridos tienen más probabilidades de morir de otras enfermedades, aunque reciban suficientes calorías y nutrientes para subsistir.

La sanción más destructiva a la que se enfrenta actualmente Afganistán es la confiscación de más de 9.000 millones de dólares de los activos del país embargados por el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos. Equivale a cerca del 40 por cien de la economía afgana y a unos 14 meses de importaciones del país, incluyendo alimentos, medicinas e infraestructuras esenciales de salud pública.

Pero el impacto de esta pérdida de activos del banco central es mucho más mortífero que la pérdida de importaciones esenciales. Los activos confiscados están en dólares; los países en general necesitan estas reservas de divisas para mantener los intercambios internacionales. Desde la congelación de las reservas de Afganistán, la escasez de efectivo y la pérdida de las relaciones con los bancos corresponsales han paralizado a los bancos afganos», dijo el Fondo Monetario Internacional (FMI) en octubre del año pasado.

Los reportajes de la prensa sobre el terreno describen el terrible coste humano de los trastornos derivados de la pérdida de las reservas: madres desesperadas que buscan medicinas para sus hijos demacrados, un número cada vez mayor de personas sin ingresos y agricultores que dejan de trabajar sus tierras.

La moneda afgana se ha depreciado más de un 25 por cien desde agosto de 2021, lo que ha puesto el precio de los alimentos y otros artículos de primera necesidad fuera del alcance de muchas personas en el que ya era el país más pobre de Asia. Los bancos han impuesto un límite de 400 dólares a las retiradas de efectivo, así como restricciones que impiden a las empresas pagar sus salarios. Esto está empujando a más personas al desempleo y al hambre.

El objetivo es poner a Afganistán bajo la dependencia de la mendicidad internacional y las ONG. Primero destruyen un país y luego tratan de soldar los pedazos.

Existen enormes dificultades para la entrega de la ayuda: el sistema bancario está paralizado, los bancos internacionales e incluso algunos grupos de ayuda son reacios a asumir los riesgos que conlleva la transferencia de fondos, y las sanciones y la consiguiente contracción económica están provocando averías en el transporte y otros servicios esenciales.

— https://www.limaohio.com/opinion/columns/496632/mark-weisbrot-u-s-sanctions-on-afghanistan-could-be-deadlier-than-20-years-of-war

Las reservas de litio de Afganistán son gigantescas

Al igual que el petróleo, el litio se está convirtiendo rápidamente en una materia prima estratégica debido a su uso en baterías y productos energéticos no convencionales.

Los compromisos asumidos por las naciones en la recién concluida Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, o COP26, dependen en gran medida del regreso de la paz y la estabilidad a Afganistán, ya que las vastas reservas de litio del país son prometedoras para las necesidades energéticas no convencionales del mundo.

Los analistas creen que se volverá a centrar en Afganistán para explotar las vastas reservas de litio del país, que se utilizan en baterías para alimentar teléfonos móviles y ordenadores y vehículos eléctricos e híbridos.

Hasta ahora, Argentina, Bolivia y Chile, que constituyen los llamados Países del Triángulo del Litio (LTC/PTL), han sido considerados los países con las mayores reservas de litio del mundo. Sin embargo, como el transporte desde América del Sur no es rentable para los países asiáticos que carecen de energía, esperan ahora que el retorno del orden en Afganistán permita extraer el litio a sus puertas.

Recientemente, el periódico Financial Times informó de que los depósitos de litio de Afganistán podrían rivalizar con los de los países del triángulo sudamericano.

Según Elif Nuroglu, que dirige el Departamento de Economía de la Universidad Turco-Alemana (TAU), al igual que el petróleo, el litio se está convirtiendo en una materia prima estratégica. “Al igual que el petróleo, el litio puede utilizarse con toda seguridad como arma, ya que se utilizará en muchos ámbitos en el futuro, desde la producción de automóviles hasta los robots y las máquinas autónomas”, dijo.

El periódico británico también reveló que un grupo de representantes de la industria minera china visitó recientemente Afganistán para realizar una inspección in situ y conseguir derechos mineros, incluso cuando Afganistán se enfrenta a una aguda crisis financiera y humanitaria.

El periódico chino Global Times mencionó que las incertidumbres en términos de política, seguridad, economía y mala infraestructura en Afganistán son cuellos de botella para el desarrollo de una industria minera.

Garantías de seguridad para las inversiones chinas

Según los analistas, la minería y la producción estarían supeditadas a que los talibanes ofrecieran garantías de seguridad para las inversiones chinas. «Los talibanes pueden considerar la posibilidad de proporcionar personal de seguridad para los proyectos chinos, de forma similar a lo que hizo Pakistán para los proyectos del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC)», afirma Claudia Chia, analista del Instituto de Estudios del Sur de Asia de la Universidad Nacional de Singapur.

Las empresas chinas ya participaban en varios proyectos importantes en Afganistán, como el proyecto de la mina de cobre de Aynak, que es la segunda mayor mina de cobre del mundo. Pero debido a la inestabilidad del país y a los constantes combates, la extracción de mineral avanzó lentamente y acabó por detenerse.

Un informe del Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR) descubrió que la minería ilegal estaba muy extendida en el país y que más de 2.000 emplazamientos de este tipo habían recaudado dinero para los señores de la guerra y los insurgentes durante las dos últimas décadas en presencia de tropas estadounidenses y aliadas. El informe reveló que la minería ilegal había costado al Estado hasta 300 millones de dólares al año entre 2001 y 2021, hasta que los talibanes tomaron el control de Kabul.

En un estudio realizado en 2010, los geólogos e investigadores que trabajan para el ejército estadounidense estimaron el valor de los recursos de litio de Afganistán en Ghazni, Herat y Nimroz en la asombrosa cifra de 3.000 millones de dólares.

Bloomberg New Energy Finance, una agencia de investigación estratégica que cubre las materias primas mundiales, afirma que el control de los depósitos de litio y tierras raras sin explotar de Afganistán daría a Pekín una ventaja en su competencia con Estados Unidos y Europa por los recursos. En 2019 Estados Unidos importó el 80 por cien de sus minerales de tierras raras de China, mientras que la Unión Europea importó el 98 por cien.

“Si Afganistán vive unos años de calma, permitiendo que sus recursos minerales se desarrollen, podría convertirse en uno de los países más ricos de la región en una década”, declaró Said Mirzad, del Servicio Geológico de Estados Unidos, a la revista Science en 2010. Hasta 1979 fue jefe del Servicio Geológico de Afganistán.

Un descubrimiento soviético

Los recursos de litio de Afganistán fueron descubiertos por primera vez por expertos mineros soviéticos en la década de los ochenta. Pero el secreto se mantuvo hasta 2004, cuando un equipo de geólogos estadounidenses se topó con un conjunto de mapas y datos antiguos en la biblioteca del Servicio Geológico Afgano en Kabul.

Armado con los viejos mapas rusos, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) inició una serie de estudios aéreos de los recursos minerales de Afganistán, utilizando equipos avanzados de medición de la gravedad y el magnetismo acoplados a un avión de vigilancia P-3 Orion. En 2007 utilizaron un bombardero británico equipado con instrumentos para obtener un perfil tridimensional de los depósitos minerales bajo la superficie terrestre.

En 2009, cuando un grupo de trabajo del Pentágono que había creado programas de desarrollo comercial en Irak se trasladó a Afganistán, trajo a expertos en minería para validar los resultados de la encuesta y luego informó al Presidente afgano Hamid Karzai y al Secretario de Defensa estadounidense Robert Gates.

Los recursos de litio y cobalto de Afganistán son vitales no sólo para China, sino también para otra gran economía, la India. En el pasado, India ha gastado 3.000 millones de dólares en ayuda a Afganistán para ganar influencia. Pero ha estado en desacuerdo con los talibanes, que luchaban contra la presencia de tropas extranjeras.

Ahora parece que Nueva Delhi ha decidido aceptar la toma de Kabul por parte de los talibanes. Recientemente, se ha acercado a los nuevos dirigentes mediante el envío de ayuda humanitaria.

India tiene como objetivo una capacidad de energía renovable instalada de unos 450 gigavatios (GW) para 2030. En la COP26, el Primer Ministro Narendra Modi anunció que India alcanzaría un balance energético cero en 2070, lo que significa que las emisiones de gases de efecto invernadero producidas se compensarán con las absorbidas.

El interés de India por los recursos minerales afganos

India también aspira a convertirse en el segundo fabricante de teléfonos móviles del mundo. Según la Política Nacional de Electrónica desvelada en 2019, el país tiene previsto producir mil millones de teléfonos móviles, de los cuales 600 millones de unidades se exportarán. Sin embargo, todos estos objetivos están vinculados a la disponibilidad de litio. Actualmente, India se abastece de Argentina, Bolivia y Chile.

Los observadores creen que las industrias móviles y no convencionales de la India recibirán un gran impulso con la apertura diplomática a los talibanes y la normalización de las relaciones con Pakistán, para acceder fácilmente a los ricos recursos minerales de Afganistán.

Según un boletín del USGS, además de su uso en baterías, el litio también se utiliza en la tecnología nuclear. Como es resistente al calor, se alea con aluminio y cobre para ahorrar peso en los componentes estructurales de los aviones. También se utiliza en algunos medicamentos psiquiátricos y en la cerámica dental.

Basándose en una amplia investigación minera, el USGS concluyó que Afganistán podría contener 60 millones de toneladas de cobre, 2.200 millones de toneladas de mineral de hierro, 1,4 millones de toneladas de elementos de tierras raras (REE) como lantano, cerio y neodimio, así como filones de aluminio, oro, plata, zinc y mercurio.

Los primeros análisis de un yacimiento en la provincia de Ghazni mostraron el potencial de depósitos de litio tan grandes como los de Bolivia, que cuenta con 21 millones de toneladas de reservas, hasta la fecha las mayores del mundo.

De una economía dependiente a una independiente

Se espera que los yacimientos de Khanashin, en el distrito de Reg de la provincia de Helmand, produzcan entre 1,1 y 1,4 millones de toneladas métricas de REE.

Afganistán ha sido durante mucho tiempo un país dependiente de la ayuda exterior. La perspectiva de explotar el litio y el cobre puede transformar la economía afgana, inestable y dependiente de la ayuda, en una economía estable y orientada al comercio.

Sin embargo, en ausencia de paz y estabilidad, así como de una orientación política definitiva por parte de la nueva administración interina, la explotación de este nuevo recurso estratégico, que tiene el potencial de transformar el destino de Afganistán haciéndolo rico en energía, seguirá siendo una quimera. La verdad es que los minerales no tienen ningún valor mientras permanezcan bajo tierra.

Iftikhar Gilani https://www.aa.com.tr/en/analysis/analysis-vast-lithium-reserves-to-transform-afghanistan-from-aid-to-trade-economy/2446019

El Servicio Geológico de Estados Unidos lleva cartografiando los recursos geológicos y minerales de Afganistán desde 2006, basándose en los estudios soviéticos realizados entre los años sesenta y ochenta, durante las misiones de exploración financiadas por el Departamento de Defensa y bajo la protección de los marines. Más tarde, el equipo de campo que exploró el yacimiento de carbonatita del macizo de Khan Neshin, en la provincia de Helmland, en agosto de 2010, formado por dos geólogos civiles, Robert D. Tucker y Mike Chorniak, y 4 militares, identificó la presencia de 5 millones de toneladas de tierras raras, confirmando los descubrimientos de los investigadores soviéticos realizados en la década de los setenta.

El Tribunal Penal Internacional exonera a Estados Unidos de los crímenes cometidos en Afganistán

El Tribunal Penal Internacional, como ya hemos repetido en otras entradas, lo crearon las grandes potencias para someter a los países del Tercer Mundo, que ya estaban bastante sometidos por otro tipo de procedimientos.

Es una empresa neocolonial que fuera de Europa adolece de una absoluta falta de credibilidad, porque no está para juzgarse a sí mismo, es decir, para airear los crímenes de las grandes potencias, como los que han cometido en los 20 años de ocupación militar de Afganistán.

El Tribunal llevaba ya 15 años investigando los crímenes de guerra en Afganistán y hasta ahora no había sido capaz de dar un palo agua. Sin embargo, el 27 de septiembre el fiscal Karim Khan anunció su intención de investigar los crímenes de guerra cometidos en Afganistán… por los talibanes excluyendo los cometidos por las fuerzas estadounidenses y sus aliados.

El lacayo Khan dice que ha decidido “centrar las investigaciones de [su] oficina en Afganistán en los delitos presuntamente cometidos por los talibanes y el Estado Islámico en la provincia de Jorasán, en detrimento de otros aspectos de la investigación”.

En 2016 un informe del Tribunal afirmaba que existe una “base razonable” para creer que Estados Unidos cometió crímenes de guerra en Afganistán.

Al año siguiente la antigua fiscal jefe, Fatou Bensouda, expresó su intención de comenzar a investigar las acusaciones de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra y abrió un plazo para presentar de alegaciones en nombre de las víctimas, dando sólo dos meses para recoger y presentar pruebas.

La organización CAGE presentó relatos de primera mano y pruebas médicas sobre el atroz trato de los prisioneros por parte de las fuerzas estadounidenses, incluyendo homicidios, violaciones y torturas brutales.

La investigación fue rechazada por Estados Unidos, que no dio crédito al Tribunal. “Dejaremos que el Tribunal Penal Internacional muera por sí solo. Al fin y al cabo, por así decirlo, ya está muerto para nosotros”, dijo John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos enntonces.

“Prohibiremos que sus jueces y fiscales entren en Estados Unidos. Sancionaremos sus activos en el sistema financiero de Estados Unidos y los perseguiremos en el sistema penal de Estados Unidos. Haremos lo mismo con cualquier empresa o estado que contribuya a una investigación deel Tribunal Penal Internacional sobre los estadounidenses”, añadió.

El año pasado Trump cumplió esas amenazas y sancionó a varios funcionarios del Tribunal. La investigación también se suspendió después de que el depuesto gobierno de Kabul declarara que investigaría las acusaciones de crímenes de guerra por sí mismo.

Fue sorprendente, ya que el gobierno afgano respaldado por Estados Unidos fue descrito como una “cleptocracia autoorganizada” que torturaba habitualmente a los prisioneros y cometía abusos sexuales. Estaba claro que nadie rendiría cuentas por los crímenes cometidos por las fuerzas estadounidenses y sus aliados en Afganistán.

Un Tribunal sumiso que sabe quiénes son sus jefes

El Tribunal Penal Internacional nunca ha pedido cuentas a los Estados poderosos. En 2020 concedió el “beneficio de la duda” a Reino Unido por los crímenes cometidos en Irak, a pesar de que “indudablemente hay pruebas de que se cometieron crímenes de guerra”, dijo entonces el Tribunal.

Publicó un informe de 180 páginas en el que se documentan los malos tratos infligidos a cientos de detenidos irakíes por soldados británicos entre 2003 y 2009. Los prisioneros fueron golpeados hasta la muerte, abusados sexualmente y violados.

El informe también concluye que “las medidas iniciales adoptadas por las autoridades británicas para investigar las acusaciones parecen haberse visto empañadas por una falta de independencia e imparcialidad incompatible con la intención de llevar a los implicados ante la justicia”.

A pesar de ello, el Tribunal decidió no emprender ninguna acción contra Reino Unido, alegando que no podía establecer si éste había actuado para proteger a los soldados de la persecución.

Por el contrario, el Tribunal Penal Internacional es implacable a la hora de perseguir a los criminales africanos. Tiene unos 30 casos pendientes, siete acusados bajo su custodia y cuatro condenas hasta la fecha. Todos son del continente africano. Por el contrario, no pide cuentas a las potencias occidentales por las aproximadamente 900.000 personas asesinadas en el mundo musulmán como consecuencia de las guerras posteriores a 2001.

Farsa judicial en La Haya

El nuevo fiscal no sólo ha decidido ignorar los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos, sino que también quiere centrarse en el nuevo gobierno de Kabul, es decir, en los talibanes. Muchos verán esta decisión como algo político y como un intento de aumentar la presión sobre el Emirato Islámico de Afganistán.

Esto se produce en un contexto más amplio en el que las instituciones internacionales también parecen hacerlo. En cuanto Estados Unidos se retiró de Kabul, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional suspendieron la ayuda a Afganistán. Estados Unidos, por su parte, congeló la mayoría de los activos del país que se encontraban en la Reserva Federal de Nueva York.

La parte militar de la guerra en Afganistán ha terminado y ha finalizado con la histórica derrota de Estados Unidos. Sin embargo, parece que parte de la comunidad internacional está decidida a librar una guerra económica y diplomática contra Afganistán, poniendo en peligro a los afganos de a pie en un país que ya está al borde de la inanición.

Al conocer la decisión del fiscal, uno de los afganos que presentó pruebas de su brutal tortura por parte de Estados Unidos dijo: “Se suponía que el Tribunal era una herramienta para detener los desastres humanitarios, no para ayudar a crear otros nuevos. ¿Dónde están esos derechos humanos de los que se habla? Para los afganos, no había derechos humanos en [la prisión estadounidense de] Guantánamo, ni en Bagram [base estadounidense en Afganistán], y tampoco los hay en La Haya”.

Será difícil que alguien se lo discuta.

Arnaud Mafille https://www.middleeasteye.net/opinion/afghanistan-us-war-crimes-whitewashing-icc

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies