El miércoles el gobierno somalí anunció el bloqueo del transporte marítimo israelí que pasa por el Estrecho de Bab El Mandeb, enmarcando la medida como una respuesta al reconocimiento por parte de Tel Aviv de la República de Somalilandia.
El anuncio lo hizo Abdullah Warfa, el embajador de Somalia en Etiopía y la Unión Africana, quien advirtió que no se tolerarían violaciones de la soberanía de su país. “La intromisión externa podría conducir a contramedidas, como restringir el acceso a la ruta marítima clave de Bab El Mandeb”, añadió el ambajador.
24 horas después dos pequeños barcos armados se acercaron a un carguero a 150 kilómetros al sureste de Eyl, Somalia, uno de los cuales se encontraba a 600 metros del barco. Se efectuaron disparos de advertencia y la embarcación respondió al fuego. Luego se marchó y se mantuvo alejada del carguero.
Es difícil que Somalia sea capaz de cumplir el bloqueo debido a la capacidad naval limitada, aunque la decisión tiene un peso político importante porque podría remodelar las alineaciones regionales y empujar a Somalia hacia una coordinación más estrecha con los yemeníes sobre el control del Estrecho de Bab El Mandeb.
A finales del año pasado, Israel se convirtió en el primer Estado en reconocer la región de Somalilandia como estado independiente. Somalilandia había funcionado como un estado de facto desde que declaró su independencia en 1991, con sus propias instituciones de gobierno, a pesar de no recibir reconocimiento de ningún estado miembro de la ONU y enfrentar una oposición sostenida de Somalia.
El gobierno somalí criticó la medida junto con varios países de la región. A principios de este mes, Somalia condenó el nombramiento por parte de Israel de un embajador en Somalilandia.
El anuncio se produce mientras las tensiones entre Teherán y Washington siguen siendo altas a pesar del alto el fuego. El Estrecho de Ormuz permanece cerrado y Teherán ha tomado represalias por el actual bloqueo estadounidense y la incautación de sus buques.
Ansarollah también ha amenazado con cerrar el Estrecho de Bab El Mandeb y ha llevado a cabo varias operaciones durante la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Recientemente el movimiento yemení ha prometido reanudar sus operaciones si colapsa el alto el fuego en Estados Unidos e Irán. “Tenemos cartas ganadoras más serias. Estados Unidos debe entender que, con la ayuda de nuestros hermanos yemeníes, la cuestión del estrecho de Bab El Mandab también está bajo consideración y acción”, dijo Behnam Saeedi, miembro del comité de seguridad nacional y política exterior del parlamento iraní, a principios de este mes.
Por el Estrecho de Bab El Mandeb pasa aproximadamente el 12 por ciento del petróleo mundial y el ocho por ciento del gas natural mundial.