Sólo los grandes estafadores pueden recomendar el uso de mascarillas durante una epidemia

Cuando una persona se coloca una mascarilla, reinspira una parte del CO2 que exhalan sus pulmones.

El CO2 del aire reinspirado vuelve a entrar en los pulmones y se disuelve en agua, formando ácido carbónico.

Baja el pH de la sangre, que se hace más ácida.

La hipercapnia, el aumento del C02 en la sangre, corre paralela a la hipoxia, la reducción del oxígeno en la sangre.

Cuando se usa una mascarilla durante un período prolongado o durante una actividad física más intensa de lo normal, algunas personas experimentan síntomas como mareos, debilidad muscular, angustia emocional y fatiga.

Si se usa durante horas, la mascarilla puede reducir la oxigenación de la sangre hasta en un 20 por ciento, lo que puede llevar a un desmayo y una caída.

Algunas personas se ponen al volante de un coche con mascarilla, lo que es peligroso, ya que el aire viciado puede hacer que el conductor pierda el conocimiento.

Un tercio de los trabajadores que usan mascarilla tienen dolores de cabeza. Los que tienen dolores de cabeza preexistentes, ven agravada su dolencia por su uso y el 60 por ciento necesita medicación para soportar el dolor.

Un estudio entre 159 trabajadores sanitarios de edades comprendidas entre los 21 y los 35 años de edad encontró que el 81 por ciento de ellos tenían dolores de cabeza por el uso de mascarilla.

Además de CO2, las mascarillas reintroducen los virus exhalados en los conductos nasales y, a través de los nervios olfativos, viajan hasta el cerebro del portador.

Los ancianos y las personas con enfermedades pulmonares, como la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), enfisema o fibrosis pulmonar, deberían tener mucho cuidado, lo mismo que los pacientes con cáncer de pulmón y las personas que se han sometido a una cirugía de pulmón, especialmente con una resección parcial o incluso la extirpación de un pulmón entero.

En 1919, durante la epidemia de gripe española, en San Francisco se creó una liga contra el uso obligatorio de mascarillas (1).

Un siglo después la Academia de Ciencias de Estados Unidos declaró que las mascarillas no protegen al usuario de ningún riesgo (2).

En 2016 el doctor Shane Neilson publicó un documento científico para el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos repitiendo exactamente lo mismo: las mascarillas no previenen ningún riesgo sanitario (3).

La bibliografía científica al respecto es abrumadora. El plan de preparación para la gripe pandémica de Canadá no recomienda el uso de mascarillas a las personas sanas porque no sirve para nada. Sin embargo, si no fueran accesibles, cundiría el pánico, por lo que es necesario que las haya con abundancia para calmar el pánico (4).

Las mascarillas perjudican la salud. No son buenas para quien se las coloca. Tampoco sirven para nada a quien se encuentre más cercano. No previenen nada. Sólo refuerzan el miedo, lo extienden entre amplios sectores de la población para promover lo que Neilson califica como “programas de gestión de riesgos”.

No son más que una pura manipulación sicológica que nada tiene nada que ver con la salud, como los médicos siempre han sabido. En enero, cuando no había mascarillas a la venta, un periódico como “El Independiente” nos tranquilizaba diciendo que no importaba porque “no son efectivas contra el coronavirus” (5). Como cualquier medicina, el miedo se dosifica; se infla y se desinfla según las necesidades.

Las mascarillas son al coronavirus lo que el condón al Sida. Quedarán como un amuleto de la modernidad, como las herraduras de la buena suerte. Las tribus del Amazonas se atraviesan la nariz con un hueso y en Europa esconden su dentadura tras un trapo FFP2 homologado por el Ministerio de Sanidad.

Vivimos en la sociedad del “más vale prevenir”. Han conseguido que el mundo no se preocupe por los problemas que tiene ahora sino por los que pueda tener mañana.

(1) https://www.labrujulaverde.com/2020/05/como-en-1919-se-creo-en-san-francisco-una-liga-contra-el-uso-obligatorio-de-mascarillas-por-la-gripe-espanola
(2) https://www.cdc.gov/niosh/docket/review/docket129A/pdfs/NIOSH-129-A_IOMreport.pdf
(3) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4868614/
(4) https://www.phac-aspc.gc.ca/cpip-pclcpi/ann-m-eng.php
(5) https://www.elindependiente.com/vida-sana/salud/2020/01/30/la-falsa-seguridad-de-las-mascarillas-no-son-efectivas-contra-el-coronavirus/

Más información:
– Las mascarillas no sirven ni siquiera en los quirófanos
 

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