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Estrategia

La prensa china augura para octubre una provocación militar norteamericana de envergadura en Taiwan

El editor en jefe del Global Times, Hu Xijin, ha vuelto a sorprender con sus declaraciones y predicciones belicosas, que tienen un elevado porcentaje de acierto. Esta vez subió un escalón, citando crípticamente a la «información obtenida» para sugerir que el presidente Trump prepara una gran sorpresa reservada para el mes de octubre, que el diario la relaciona con un conflicto militar con China y con Taiwan en el centro del tablero.

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Represión

El frenopático de Podemos: ‘condena’ y ‘pide responsabilidades’ por la represión en Vallecas al gobierno al que pertenece

Varios dirigentes de Unidas Podemos se han referido a las cargas policiales del pasado jueves como «brutales» y «desproporcionadas», efectuadas por las fuerzas de seguridad que dependen directamente de su propio gobierno, que ha salido a defender «a los policías agredidos». Marlaska, el juez que no veía ni oía las torturas de sus propios detenidos, comparte Consejo de Ministros con quien dice reprobar estas «actuaciones incompatibles con la democracia».

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Estrategia

Documentos filtrados exponen una masiva operación británica de propaganda contra Siria realizada por contratistas y medios occidentales

La operación de inteligencia sirvió para capacitar a los líderes de la oposición siria, colocaron historias en los medios de comunicación, desde la BBC hasta Al Jazeera, y dirigieron un cuadro de periodistas. Un tesoro de documentos filtrados expone a esta red de propaganda.

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Economía

Los supermercados del Reino Unido instan a los compradores a no entrar en pánico por los temores de cierre

Los jefes de los supermercados han instado a los compradores a que no hagan operaciones de acaparamiento de alimentos, mientras que los supermercados Asda han incorporando a 1000 vigilantes de seguridad. Todas las cadenas se preparan para un posible cambio en los hábitos de compra antes del cierre total que se espera en Gran Bretaña, según The Guardian.

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Estrategia

El discurso de Fidel Castro ante la ONU en 1960 hizo más por la lucha anticolonial que la hipérbole de la ONU sobre la ‘erradicación del colonialismo’

Este septiembre marcó 60 años desde el primer discurso de Fidel Castro ante las Naciones Unidas, en el que pronunció una crítica mordaz y veraz sobre la filosofía imperialista de la guerra. El 26 de septiembre de 1960, frente al inicio de las hostilidades políticas de Estados Unidos contra Cuba, mientras la delegación cubana ante la ONU era excluida de reuniones y eventos diplomáticos, el discurso de Fidel, que duró más de cinco horas, fue una elocuente reflexión que tejió a la perfección las implicaciones de Estados Unidos y su supremacía, en una narrativa histórica desde la experiencia y perspectiva del país colonizado.

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Salud

La percepción subjetiva

En enero de 2008 el Banco Mundial, a través de la Oficina del economista Jefe publicó un amplio informe analizando dos epidemias: la de Surat (India) en 1994 y la de SARS en Guangzhou (China) en 2003. Posteriormente, en The Journal of Immunology de 1 de Noviembre de 2008 se publicó un largo estudio: “Investigación sobre Enfermedades Infecciosas Emergentes y Reemergentes del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón, por el programa de Centros de Excelencia del Siglo XXI sobre Estrategias Globales para el Control de Enfermedades Infecciosas Emergentes y Reemergentes. Enfermedades Infecciosas en la Universidad de Nagasaki y por el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón”, en el cual se analiza el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) que se originó en China en 2003 y se extendió por 34 países mundo, sin que hubiera ninguna declaración de pandemia por parte de la OMS. En una de sus conclusiones señala que: “Los detalles del mecanismo por el cual el coronavirus asociado al síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV) causa una neumonía grave no están claros, aunque la liberación incontrolada de mediadores inmunes se ha implicado en la patogénesis del SARS, mientras que los perfiles de citocinas de los pacientes con SARS no han dilucidado la causa de la neumonía debido a su diversidad. Parece probable que los diversos perfiles de citocinas observados entre los pacientes adultos con SARS estén relacionados con la anamnesis del paciente” (1).

Concluyendo dicha investigación con lo siguiente: “Los autores llegaron a la conclusión que las respuestas sesgadas por Th2 (tipo de linfocitos) de los huéspedes vacunados después de la infección por SARS-CoV podrían agravar la inflamación pulmonar, puesto que la respuesta principal del huésped sigue siendo desconocida” (2).

Volviendo al informe del Banco Mundial empieza diciendo: “El documento analiza en particular cómo la gente forma juicios subjetivos de probabilidad sobre riesgo de enfermedad. Encuestas de opinión pública durante el brote SARS proporcionan evidencia sugerente de que la gente a veces tienen percepciones excesivamente altas de la riesgo de infectarse o, si se infecta, de morir de la enfermedad” (3).

En una encuesta en Taiwán, el 76 por ciento de los encuestados calificaron la probabilidad de muerte después de contraer SARS con una calificación de 4 sobre 5, en una escala de 0 a 5. Casi una cuarta parte de los encuestados en Hong Kong pensó que era muy probable infectarse con el SARS aunque a posteriori la tasa de infección en Hong Kong (casos probables notificados a la OMS en relación con la población) era de solo 26 por 100.000 habitantes (0,026 por ciento). Según G.M. Leung, varias encuestas realizadas durante el brote de SARS proporcionan evidencia directa sobre las evaluaciones de probabilidad subjetiva (4).

Según R.J. Blendon, en Estados Unidos, alrededor del 16 por ciento de los encuestados pensaron que infectarse ellos o su familia inmediata por SARS en los próximos doce meses era muy probable (5).

Después de ver un accidente de coche, la subjetividad de las personas aumenta en el sentido de aumentar la probabilidad de tener un accidente, mientras que subestiman otros riesgos más comunes (6).

Según investigaciones en psicología del comportamiento aplicadas en el caso de Surat y Guangzhou, bajo unas condiciones de mala información y estrés, las personas llegan a conclusiones sesgadas o erróneas y apreciaciones subjetivas sobre dichas enfermedades, lo que les lleva al pánico, con lo cual la prevalencia de la enfermedad a su vez también se verá afectada por el cambio de comportamiento de la población (7).

En el caso de China, el boca a boca sobre la enfermedad se extendió rápidamente tanto dentro como fuera de China, debido al acceso generalizado a teléfonos móviles e Internet. Se estima que “miles de millones” de mensajes de texto de teléfonos celulares con alguna referencia a la enfermedad se enviaron en el país. Del 8 al 10 de febrero de 2003, el mensaje de texto SMS “Hay una gripe mortal en Guangzhou” se envió 126 millones de veces solo en la ciudad de Guangzhou, y para el 26 de abril, los periodistas calculaban que un millón de personas abandonaban la ciudad (8).

Igual que en Surat (India) en 1994 en que los rumores y los informes exagerados de los medios en hacer su propia evaluación sobre la probabilidad de un brote de peste y del peligro de infección de personas y familias, desencadenó caos y pánico desproporcionado. “Del 19 al 22 de septiembre, 1994, hubo tres días seguidos de caos en la estación de tren y autobús de Surat. La gente se subía a todos y cada uno de los vehículos que podían llevárselos… Más de la mitad de los médicos también se fueron y para el 26 de septiembre se estimó que hasta una cuarta parte de los 2,2 millones de habitantes habían huido de la ciudad. Pánico se extendió a otras ciudades importantes” (9).

¿Cómo se forman en las personas estas probabilidades subjetivas?

“La infección es inseparable del hombre. Cuando se presenta una epidemia se produce una convulsión social que apenas ha cambiado con el tiempo. Tras la sorpresa inicial, los ciudadanos se sumergen en una mezcla de incertidumbre, miedo, e ira colectiva.

El miedo modula la percepción subjetiva del riesgo. No tenemos miedo a viajar o a fumar, lo que causa de miles de muertos, ¡una verdadera pandemia!, porque se supone que ejercemos un control personal. Sin embargo tememos lo desconocido, lo incontrolable. Probablemente, como el miedo a las serpientes o a la oscuridad, tenga algún componente constitutivo. El miedo es emocionante y contagioso; más cuanto más intenso. Simples rumores pueden cambiar una situación de temor individual a un pánico colectivo incontrolable. Se exigen vacunas, diagnósticos y tratamientos inexistentes, ocupación de hospitales, demandas, en fin, imposibles de cumplir. En España tenemos recientes ejemplos: recordemos el asunto de la “colza” (demanda masiva de eritromicina), la legionelosis, la última epidemia de meningitis con la agotada rifampicina y rocambolesca búsqueda de la vacuna, el problema de las vacas locas, la “bacteria asesina”, o la aspergilosis (enfermos rebeldes o redundantes de los hospitales).

Los periódicos, televisión etc., sintonizan con la sociedad “vendiendo” muy bien las malas noticias. El ciudadano espera impaciente las siguientes noticias, busca en otros medios, y se encuentra con un goteo de datos “objetivos”, comprensibles e impactantes: “Mas de 100.000 afectados”, “un muerto más”, “en 3 días se agotaron…” Interesa la noticia del riesgo que provoca las primeras reacciones. Se buscan posibles fraudes trasfondos de manipulación o bioterrorismo. Se espera el traspié en las declaraciones o medidas que tomará el ministro de turno. El morbo está garantizado (10).

Diversos psicoanalistas han reflexionado sobre las consecuencias de la violencia social extrema en la cual el discurso autoritario que emana de instituciones de poder adopta una lógica causal basada en hipótesis falsas, se sostiene en valores éticos perversos que promueven acciones corruptas. “El estado de amenaza es una situación en la que el yo pierde la capacidad de reconocer los signos que lo habilitan para percibir los peligros del mundo exterior y diferenciar entre imaginación, realidad, vida o muerte” (11).

También la ciencia, alejada de los intereses populares y al servicio de la clase dominante está preñada de una alta dosis de ufana subjetividad que se coloca por encima de todo lo existente pero excluyendo a las personas como sujetos del quehacer y arrinconándolos en un estado de simple objeto.

Como plantea Francisco Rodriguez, “el drama de una ciencia, que como la clásica, renuncia a entender al universo de otra manera que no sea en términos de procesos susceptibles de ser aprehendidos a través de leyes universales y absolutas, plantea el dilema de una ‘Razón mesiánica’ que al mismo tiempo que postula un programa de salvación de la humanidad a propósito del desarrollo de las estructuras científico–técnicas, expulsa al sujeto del reino de la empresa que esta tarea significa… podemos ver a la ciencia como cosa de sujetos que se relacionan con otros sujetos en el proceso de producción de conocimientos, por lo tanto en sí misma, relación social fundamentada en poder e intersubjetividad. Afortunadamente, estamos hoy en condiciones de abandonar esta posición epistemológica por el carácter anti-histórico e ideológico-neurótico que ha comportado. Y sin embargo, en descargo de la ciencia realmente comprometida con la vida y el hombre, podemos decir que esta posición epistemológica y esta manera de hacer ciencia, no es más que una vía en el amplio camino de la producción de conocimientos en función de la transformación social” (12).

Tucídides, en la “Historia de la Guerra del Peloponeso”, alude a una plaga en Atenas en los años 429 y 430 a.n.e., y que a partir de ella, con la derrota de Atenas y el triunfo de Esparta se realizó un cambio radical en el reparto de poder de la antigua Grecia y con él un cambio en las costumbres y la política: el fin de la democracia ateniense y el ascenso del militarismo espartano (13).

La militarización de la pandemia, el autoritarismo rampante, la censura de cualquier medio que ponga en tela de juicio el discurso oficial, paralelo a un incremento de la represión y la propagación del terror mediático mediante el cual diariamente se bombardea la población con la aseveración de que su vida corre peligro, que el amigo, vecino, compañero de clase puede ser el enemigo mortal, solo puede conducir a una situación como la descrita por Tudícides.

(1) La anamnesis es el proceso de la exploración clínica que se ejecuta mediante el interrogatorio para identificar personalmente al individuo, conocer sus dolencias actuales, obtener una retrospectiva de él y determinar los elementos familiares, ambientales y personales relevantes. Para aprender a interrogar al paciente y obtener una historia clínica adecuada se requiere de una guía organizada y objetiva. Solamente así se puede evitar la elaboración de historias ambiguas, superficiales, desorganizadas, artificiosas y redundantes.
(2) J Immunol 1 de noviembre de 2008, 181 https://doi.org/10.4049/jimmunol.181.9.6337
(3) http://documents1.worldbank.org/curated/en/101511468028867410/pdf/wps4466.pdf
(4) Leung, GM, S. Quah, LM Ho, SY Ho, AJ Hedley, HP Lee y TH Lam. (2004). “Historia de dos ciudades: vigilancia psicoconductual comunitaria y otros Impactos en el control de brotes en Hong Kong y Singapur durante la fase de la epidemia de síndrome respiratorio”. Control de Infecciones y Epidemiología Hospitalaria. vol. 25. núm.12
(5) Blendon, RJ, J. Hazel, CM DesRoches, SARS en Toronto y EE. UU. Proyecto sobre Seguridad Biológica y el Público, Escuela de Salud Pública de Harvard y Health Canada. 6 de junio de 2003 http://www.hsph.harvard.edu/press/releases/blendon/TorontoSARS.doc
(6) Slovic, P. y EU Weber, Percepción del riesgo planteado por eventos extremos, Conferencia sobre Estrategias de gestión de riesgos en un contexto incierto, Nueva York, 12-13 de abril de 2002
(7) Philipson, Gersovitz y Hammer, Modelo elástico de prevalencia del comportamiento en el contexto de un modelo epidemiológico estándar SIR
(8) Washington Post, 26 de abril de 2003. Pomfret, J. SARS: Funcionarios de Beijing intentan detener a los viajeros. El recuento final de la OMS para el SARS fue de 8.096 casos probables en todo el mundo
(9) Ramalingaswami, V. Los efectos psicológicos del brote de peste de 1994 en Surat, India, Medicina militar, diciembre de 2001; 166, 12, pág. 29
(10) José Prieto. Médico. Universidad Complutense de Madrid https://www.esferasalud.com/especialidades-sanitarias/microbiologia/infecciones-epidemicas-arrastran-epidemias-conducta
(11) Guillermo Bodner. Psicoanalista didáctico y ex presidente de la Sociedad Española de Psicoanálisis (SEP-IPA) https://www.temasdepsicoanalisis.org/2012/01/01/la-subjetividad-en-tiempo-de-crisis/
(12) Francisco Rodríguez. Subjetividad en la ciencia: crítica a la razón neo-positivista
(13) https://helenika.files.wordpress.com/2014/04/tucidides-historia-de-la-guerra-del-peloponeso.pdf
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Noticias Salud

En Murcia «todo es covid hasta que se demuestre lo contrario», y no al revés

En el informativo Matinal del pasado martes de la televisión pública murciana entrevistaron a Ana Blázquez, médico microbióloga del hospital Santa Lucía de Cartagena. Blázquez sostuvo sin rubor que a la hora de diagnosticar «todo paciente con gripe es COVID hasta que se demuestre lo contrario», y que «aunque la gente esté vacunada, no nos vamos a olvidar de la mascarilla».

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Economía Salud

Todas las contradicciones en una: los ‘accidentes de trabajo’ se dispararon durante la pandemia

La pandemia es como un remolino de alambres de púas: cuanto más tratas de soltarte, más te enreda y te engancha. No hay manera de escapar y la palabra “confusión” no es suficiente para describir lo que está pasando ahora mismo por las cabezas de millones de personas en el mundo entero.

Al menos para algunos es posible que la lucha de clases sea, una vez más, el hilo que permita arrojar un poco de luz en medio del desconcierto y, más en concreto, los llamados “accidentes laborales”, es decir, aquellos trabajadores que son explotados hasta dejar su vida en el tajo.

En el juego de luces y sombras de la pandemia, el gobierno impuso formalmente un estado de alarma ordenando el cierre de las actividades económicas “no esenciales”. Hay quien supone que dicho cierre se llevó a cabo efectivamente y hay incluso quien supone, además, que en dicho cierre está la causa de la crisis económica, o por lo menos el agravamiento de la misma.

Si eso hubiera ocurrido así, parece lógico pensar que se hubiera reducido la cifra de “accidentes de trabajo”. Sin embargo, un artículo publicado ayer por el Diari de Tarragona confirma lo contrario una vez más: “Los accidentes de trabajo mortales se dispararon un 12,7 por ciento hasta julio” (*).

A partir de dicha constatación, la periodista expresa su perplejidad. ¿Cómo es posible? “Nadie se lo imaginaba”, escribe. En este punto, como en todo lo que hace referencia a la pandemia, “las cifras no salen”, añade. Es posible que no haya ninguna cifra que “cuadre”, a pesar de los ordenadores, los algoritmos y los modelos con los que nos obsequian los expertos.

Es más que evidente que toda esa parafernalia seudocientífica no se ha inventado más que para camuflar una realidad: que el cierre económico tampoco ha sido el que están suponiendo los expertos en numerología.

Aquí las “ciencias naturales” han suplantado a sus hermanas pequeñas, las “ciencias sociales”, y empieza la cadena de “paradojas” a las que se refiere la noticia. Por ejemplo, puestos a imaginar podríamos suponer que ha habido más “accidentes laborales” a causa del coronavirus, pero no es así.

Hay algo aún peor: ni siquiera ha ocurrido con los trabajadores de la sanidad, por más que el sector haya sido envuelto en un halo heroico. La primera línea en la “lucha” contra el virus apenas ha padecido bajas: 60 muertos según cifras oficiales.

Ninguno de estos datos es medianamente coherente. Según el artículo ha habido 60.000 sanitarios “contagiados”, pero “hasta julio solo se han contabilizado 592 accidentes de trabajo con baja por este motivo, 14 de los cuales derivaron en fallecimiento”.

(*) https://www.diaridetarragona.com/economia/Las-muertes-en-accidente-de-trabajo-se-dispararon-pese-a-parar-la-actividad-20200927-0052.html

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Noticias

Los parados dan a luz a niños de mala calidad y deben ser esterilizados, según una diputada ucraniana

Ucrania sigue los pasos del III Reich. En junio una diputada del grupo parlamentario del partido gobernante “Servidores del Pueblo”, presidenta del Comité de Política Social y Protección de los Derechos de los Veteranos de Guerra del Parlamento de Ucrania, Galina Tretiakov, aseguró que los parados dan a luz a niños de mala calidad y deben ser esterilizados.

El vídeo con la declaración de Tretiakov se publicó en las redes sociales. La diputada planteó la conveniencia de pagar la asistencia social a los parados. “Cuando gastamos dinero en nuestra demografía que es utilizado por las familias y se produce el nacimiento de un niño, no para darle igualdad de derechos, educación, sino para obtener ayuda material, tendremos, digo, niños de muy mala calidad. También dependerán de los fondos públicos”, dijo la diputada.

A continuación citó el ejemplo del Reino Unido y Singapur, donde se han adoptado medidas severas para combatir a los parados. “El Reino Unido es, en este sentido, muy cruel con los que no trabajan. Incluso tenían un viceministro de política social que decía que todo aquel que quisiera asistencia social debía ser esterilizado. Es una política cruel. Quiero decir que muy a menudo se recuerda a Lee Kwan Yu (ex Primer Ministro de Singapur) por hacer de Singapur un buen país. Lee Kuan Yu esterilizaba a las mujeres que no tenían títulos de educación superior”, dijo Tretyakov.

Con esos métodos, los gobiernos de otros países “eliminan de la nación a quienes no son defensores de la patria y sostén de la familia”.

La dirigente de “Servidores del Pueblo” no ha sido desmentida por el gobierno que apoya, ni tampoco por el Presidente Zelensky porque sus declaraciones son características de los nazis que gobiernan en Kiev desde el Golpe de Estado de 2014.

Antes de llegar al Parlamento, Tretiakov fue presidenta de la ONG “Instituto para las Libertades Civiles”, financiado principalmente con subvenciones de la agencia gubernamental estadounidense USAID.

En un comunicado la Federación de Sindicatos de Ucrania para la Igualdad de Derechos de Mujeres y Hombres exigió la dimisión de la diputada.

https://strana.ua/news/275021-hlava-komiteta-sotspolitiki-tretjakova-zajavila-chto-u-bezrabotnykh-deti-nizkoho-kachestva.html
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Memoria Histórica

De la Guerra Civil a la Resistencia francesa

Hombres, mujeres y niños esqueléticos, presos tras las alambradas, barracones, letrinas bajo la lluvia, mutilados de guerra, una miserable cotidianidad que contrasta con los rollizos gendarmes franceses y senegaleses, de grotescos rostros animalizados como cerdos o perros de presa.

Así lo reflejó en sus dibujos, trazados en los campos de concentración del sur de Francia en que estuvo recluido —Bram, Argelès, Saint-Cyprien—, el exiliado republicano Josep Bartoli (Barcelona, 1910 – Nueva York, 1995).

Había luchado en el frente de Aragón y sido fundador del sindicato de dibujantes de la UGT. Antes de que la Gestapo lo deportara a Dachau, huyó a México, donde fue amante de Frida Khalo. Pero en la Segunda Guerra Mundial otros muchos excombatientes de la Guerra Civil siguieron luchando contra el fascismo desde la Resistencia francesa.

Si de sacar a estos del olvido se ocupa Evelyn Mesquida en “Y ahora, volved a vuestras casas” (Ediciones B), otro libro, “La retirada” (editorial El mono libre) reúne los dibujos de Bartoli.

Mesquida (Alicante, 1945), periodista e «hija de vencidos», ya contó en La Nueve el papel de los españoles en la liberación de París en 1944, y fue la frase que De Gaulle pronunció entonces ante los republicanos la que usa para el título: «¡Pero si no tenían casa a la que volver! Habían luchado contra Franco. Les habrían matado», exclama ante ese sinsentido.

Calcula que había unos 300.000 combatientes entre los exiliados pero no hay cifras de cuántos se enrolaron en la Resistencia. Ella ha seguido sus pasos hablando con supervivientes. «Francia llamó a sus hombres a filas en la guerra contra Alemania, y al quedar campos, minas y fábricas vacíos creó compañías de trabajadores extranjeros a las que se apuntaron españoles que estaban en los campos. Fueron enviados por todo el país y algunos vieron en la Resistencia contra los nazis la oportunidad de seguir luchando contra el fascismo. Pensaban que si ganaban la guerra los aliados les ayudarían contra Franco y podrían regresar a España. Sintieron como una gran traición que no fuera así».

Su motivación y su experiencia en combate en la guerra civil fue esencial en las acciones de la Resistencia, donde algunos dirigieron importantes células. Como Francisco Ponzán, quien con su tribu de militantes libertarios creó una de las redes de evasión de perseguidos por los nazis más efectivas en estrecha colaboración con los aliados. Murió fusilado y quemado en 1944 junto a otros 53 detenidos de la prisión de Saint-Michel en circunstancias poco claras. O la cuarentena de españoles que, liderados por Cristino García y Miguel Arcas, derrotaron a una división de mil alemanes en la batalla de la Madeleine (1944).

Apunta Mesquida cómo los dos oficiales al mando se suicidaron con su pistola al ver que habían sido vencidos «por un puñado de españoles harapientos». Entre ellos se sabe que había dos mujeres anónimas. A diferencia de sus compañeros, ellas no recibieron medalla alguna de Francia.

El olvido es más flagrante en el caso de las mujeres, la mayoría jóvenes, que hacían de enlaces y correo entre los maquis. «Eran mujeres en la sombra» que se arriesgaban al arresto, la tortura y la muerte. Entre ellas, Carmen Bazán, María Vázquez (que participó en la liberación de Ruán), Valentina Serres (que embarazada de siete meses osó recoger con una carretilla el cadáver de su marido, asesinado por los nazis) o Conchita Grange (a la que con 19 años la torturó la Gestapo. «No hablé», le contó a Mesquida. La deportaron a Ravensbruck).

Volviendo a Bartoli, que llegó a esconder su cuaderno de dibujo en la arena del campo de Brams cuando lo llevaron al hospital enfermo de tifus, su obra era una forma de resistencia. Parte de ella se conserva hoy en el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona. «Su lápiz era, en cierto modo, el fusil que le habían confiscado», opina su sobrino fotorreportero, Georges Bartoli, que incluye en el libro fotos propias. Su figura la recupera también la película de animación Josep, del dibujante Aurel, de estreno aplazado por la pandemia.

Bartoli escapó de los campos franceses hacia el París ocupado gracias a una red de ayuda a judíos y acabó instalándose en Nueva York en 1946, donde trabajó de escenarista, participó en la revista antifranquista Ibérica y expuso junto a artistas como Rothko, Pollock, De Kooning. No volvió a Barcelona hasta 1977, tras la muerte del criminal Franco.

https://www.eldia.es/dominical/2020/09/27/guerra-civil-resistencia-francesa/1112284.html