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Francia refuerza las medidas antiterroristas con el pretexto de la epidemia de coronavirus

El sábado Ministro del Interior francés, Christophe Castaner, anunció la puesta en marcha del dispositivo antiterrorista Sentinel (Centinela) con el pretexto de la epidemia de coronavirus.

El objetivo es que los militares franceses de plan antiterrorista apoyen las misiones de seguridad de los gendarmes y la policía y ayuden al personal sanitario: “El ejército, en algunas misiones, está al lado de nuestras fuerzas de seguridad interna […] los militares no hacen controles de papel sino que hacen seguridad, son un verdadero apoyo […] acompañarán a las fuerzas de seguridad y al personal sanitario”, dijo el ministro.

Desplegada en toda Francia desde los ataques terroristas de 2015, la Operación Sentinel moviliza de forma permanente a cerca de 7.000 soldados con una reserva de 3.000 soldados.

El Ministro del Interior también anunció que si bien el sistema de contención no se endurecerá este fin de semana, se aplicará más estrictamente, con controles reforzados, en particular en los aeropuertos y estaciones de ferrocarril, donde sólo circula el 15 por ciento del tráfico ferroviario.

Al día siguiente, domingo, de manera apresurada, el Parlamento francés aprobó un proyecto de ley autorizando al gobierno de Macron a imponer un “estado de urgencia sanitario” durante dos meses.

Ni las propias fuerzas armadas se toman en serio el Estado de Alarma: bares abiertos, barracones y eventos a pleno

Diego Herchhoren
La residencia militar de Rota está abierta, y su servicio de cafetería a pleno rendimiento. Está reservada a oficiales y suboficiales del ejército español, y sólo se accede con reserva. Según puede verse en las imágenes, es un espacio libre de «estado de alarma«. 
Según la organización clandestina «Ciudadanos de Uniforme«, esta es la tónica habitual al interior de las fuerzas armadas, que tienen por boca de su JEMAD, el General Villarroya, que librar «una guerra» contra el coronavirus, pero donde las restricciones son para los demás.
Parecería como si los mandos del Ejército no tuvieran demasiada fe en las medidas adoptadas, ya que no es la única situación que se ha puesto de manifiesto días atrás. 
Otro destacamento militar, la Brigada Guzmán el Bueno X, a cargo del general de brigada Ignacio Olazábal, mantiene sus pabellones de literas intactos, donde diariamente de 13 a 15 soldados duermen sin respetar la distancia de seguridad que sin embargo se aplica al resto de la población.

También han identificado casos de aislamiento chapucero en la propia Brigada Paracaidista que está patrullando por las calles de España, que viola el estado de alarma que la propia BRIPAC supuestamente tiene que hacer cumplir. 
Las Fuerzas Armadas, por alguna razón, no parece que crean demasiado en esta Ley Marcial decretada por el gobierno. ¿O es que están exponiendo la salud de sus soldados?.
Imágenes del aislamiento en la BRIPAC:

Estados Unidos amenaza a los familiares de los miembros del Tribunal Penal Internacional

El Tribunal Penal Internacional ha abierto una investigación sobre los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos en Afganistán. El Secretario de Estado, Mike Pompeo, ha respondido amenazando con castigar a los miembros del Tribunal y a sus familiares.

Pompeo ha asegurado que Washington tomará medidas punitivas contra ellos si el Tribunal juzga a los soldados estadounidenses por crímenes de guerra.

En marzo del año pasado el Departamento de Estado amenazó con revocar o denegar los visados a todo el personal del Tribunal Penal Internacional que investigará los crímenes cometidos por las tropas estadounidenses.

Un año más tarde, el 5 de este mes, el Tribunal dio un paso adelante al aprobar formalmente una investigación sobre las denuncias de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos por el ejército de Estados Unidos y la CIA en Afganistán.

Pompeo respondió condenando al Tribunal y sus procedimientos. Su reacción fue un aparente intento de desacreditar la institución, de la que Estados Unidos no forma parte.

En una posterior reunión informativa con la prensa celebrada el 17 de este mes, Pompeo lanzó otra diatriba contra el Tribunal, degradándolo a “supuesto tribunal”, “órgano abiertamente político” y “una vergüenza”.

El antiguo director de la CIA llevó la denuncia aún más lejos, amenazando a los familiares de la plantilla del Tribunal. “Queremos identificar a los responsables de esta investigación partidista y a sus familiares que puedan querer viajar a Estados Unidos o participar en actividades incompatibles con la protección de los estadounidenses”, dijo Pompeo, según la transcripción oficial del Departamento de Estado.

Esta amenaza de Estados Unidos contra los familiares de los miembros del Tribunal Penal Internacional forma parte de una pauta histórica más larga de ataque de Washington a las instituciones internacionales que no siguen sus instrucciones.

Al comienzo de la llamada “guerra contra el terrorismo” emprendida por Bush en 2002, el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley llamada “de protección de los miembros del servicio, aunque se la conoce como “Ley de Invasión de La Haya”.

Esta legislación, que no tiene precedentes en ninguna otra parte del mundo, declara que el gobierno de Estados Unidos se concede a sí mismo unilateralmente el derecho a invadir militarmente La Haya si un ciudadano de Estados Unidos o de un país aliado es juzgado en un tribunal internacional.

Las amenazas de Pompeo tampoco son las primeras. El gobierno de Washington se ha caracterizado por atacar a miembros de las familias de organizaciones internacionales.

José Bustani, ex director de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), dijo que John Bolton, ex subsecretario de estado con Bush y asesor de seguridad nacional de Trump, lo amenazó a él y a su familia cuando Bustani negoció con el gobierno irakí para permitir el ingreso de inspectores de armas de la OPAQ a Irak.

“Tiene 24 horas para abandonar la organización, y si no cumple con esta decisión de Washington, tenemos formas de tomar represalias contra usted”, le dijo Bolton a Bustani, al más puro estilo matón. “Sabemos dónde viven sus hijos. Tienes dos hijos en Nueva York”.

Ele, arsa, olé, ojú, etc.

Bianchi

Mal tienen que ir las cosas para que el Gobierno tenga que recurrir a las supuestas gracias del «chistoso» jugador de fútbol Joaquín (del Betis) que, como andaluz que es, cree que es «gracioso» por naturaleza y por dos motivos: primero, por serlo -andaluz- y con eso basta: y, segundo, el hecho de serlo -andaluz- patrimonializa el humor. Y no digo yo que no, pero esta es otra vaina. La última parida de este catedrático en Facecia y Eutrapelia ha sido salir en bata de ducha -digo yo que sería eso-, contar unos chistecitos, jijijajá, y… recomendarnos que estemos en casa, que no salgamos.

También se están pasando videos donde se ven a personas de ambos sexos cantando soleás, jotas, aurreskus y otros casticismos varios desde balcones, ventanas, plazas, plazuelas o jugando al paddle desde ventanas, y tampoco diré que está mal para entretenerse en los días de confinamiento. Parece como si, de no haber irrumpido desde algún siniestro laboratorio el Coronavirus este de los cojones -para castizo el menda-, o gracias a él, el pueblo está más animado descubriendo el folklore, el estar en casa, la parienta, los hijos, otras habilidades, menos estrés y demás disfrutes del hogar, dulce hogar. Desde el poder y, sobre todo los mass mierda, se comentan estos shows con risa hueca y falsa animando al personal… «¡a que nos envíen sus números!» para que, con esa alegría y alacridad del pueblo español ante la adversidad, jajajajá, disfrute el resto de confinados («estamos en guerra contra el virus, contra el enemigo, métanse en sus casas». Lenguaje bélico, el Ejército en las calles).

Probablemente nada de eso se haría de no haber ni virus -si es que es un virus- ni un confinamiento ni un estado de alerta ni una cuasi ley marcial. Y las multas que ya empiezan a poner por la puta cara socolor de echar encima al «respetable» por «ir de listos» los multados. Se hace bajo esas condiciones. O sea, ni espontánea ni libremente porque, si fuera así, pasarían por medio majaras, simpáticos, sí, inofensivos, sí, pero zumbadillos. Se hace porque se promueve y se publicita y algo está pasando -la peste del siglo XXI- y hay que reaccionar. ¿Cómo? Encerrándose en casa y ver películas o arrancarse por bulerías. Si no hubiera «invasión», ganas tengo yo de hacer el chorra en el balcón.

Se ríen del pueblo desinformando o con «opulencia informativa» -lávese las manos-, que viene a ser lo mismo, y ahora se ríen animándolo a hacer el payaso. Y, como siempre, poniendo los muertos.


Ya apuntaba Aristóteles que «hay personas que, llevando al exceso la manía de hacer reír, pasan por bufones insípidos y molestos, diciendo a todo trance chistes y proponiéndose más excitar la risa que decir cosas aceptables» (Ética a Nicómaco. Libro IV, Cap. VIII. Del donaire en el decir)

De cómo España, Francia e Italia han instrumentalizado el COVID-19 para fines ajenos al COVID-19

Resultado de imagen de covid 19 capitalismoDiego Herchhoren, basado en un texto de Thierry Meyssan.
@elbuenjuicio
Artículo relacionado sobre la «pandemia» de Gripe A en 2006: «El tamiflú, Donald Rumsfeld y el negocio del miedo» 
En las guerras modernas, la necesidad de involucrar a la población en el apoyo a medidas ajenas a sus necesidades ha sido un elemento esencial. Desde la auto voladura del Maine por parte de los EEUU para convencer a la población de que España era un enemigo en la Guerra de Cuba, hasta los atentados del 11 de septiembre, donde merecería la pena que todas las personas repasaran cómo ha ido cambiando su percepción de aquellos hechos desde aquella fecha hasta hoy, cuando un tal Jose María Aznar se sumó a la «alianza» mundial contra un terrorismo que no se sabía muy bien qué era y cuyas tesis hoy ya no sostiene nadie con un mínimo de sensatez. La receta es siempre la misma: ‎recurrir a la presión psicológica para lograr que la gente haga voluntariamente cosas sobre ‎las cuales se sabe que son inútiles, pero que mantienen a la gente entretenida.

«Por ejemplo, en 2001, todo el mundo sabía que las personas acusadas de haber secuestrado ‎los aviones implicados en los acontecimientos del 11 de septiembre no aparecían en las listas de ‎pasajeros de esos aviones. Sin embargo, bajo el shock de los acontecimientos, la gran mayoría ‎aceptó sin chistar las acusaciones absurdas que emitía el entonces director del FBI -un tal Robert ‎Muller- contra los «19 secuestradores aéreos». Otro ejemplo: todos saben que el Irak ‎gobernado por el presidente Saddam Hussein disponía únicamente de viejos cohetes Scud soviéticos de ‎sólo 700 kilómetros de alcance, pero numerosos estadounidenses hermetizaron las puertas y ‎ventanas de sus casas para protegerse de los gases que el «diabólico dictador» planeaba lanzar ‎utilizar contra Estados Unidos. Hoy en día, tratándose del Covid-19, el confinamiento ‎voluntario a domicilio es lo que convence a cada cual de que la amenaza realmente existe«, afirma Thierry Meyssan en Red Voltaire.

Hay que recordar que el confinamiento de personas sanas sigue siendo una medida que no tiene unanimidad en la comunidad científica, ya que existen criterios que apuntan que sólo deben ser confinadas aquellas personas que presenten o hayan estado en entornos con síntomas.

Y ‎sobre todo, hay que recordar que el índice de mortalidad de esta epidemia no es significativo en comparación con una gripe común, bastante más mortal. ‎


Los casos de Italia, Francia y España

En Italia, se trató primero de aislar las regiones contaminadas siguiendo el principio de la ‎cuarentena, pero después se ha tratado de aislar a los ciudadanos unos de otros, lo cual implica ‎el uso de una lógica diferente. ‎

Según el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y el presidente francés, Emmanuel Macron, ‎el confinamiento de toda la población a domicilio no apunta a vencer la epidemia sino a ‎ganar tiempo ante el contagio para que los hospitales no colapsen ante una afluencia excesiva ‎de enfermos. En otras palabras, no es una medida de carácter médico sino de naturaleza ‎puramente administrativa y no hará disminuir la cantidad de personas infectadas sino que sólo ‎distribuirá los casos en un periodo de tiempo más largo. ‎España, bajo el gobierno de PSOE-Unidas Podemos, ha seguido a pies juntillas esta lógica.

Para convencer a los italianos y a los franceses de que esa decisión se justifica, el primer ministro ‎italiano Conte y el presidente francés Macron dijeron contar con el apoyo de comités de expertos ‎científicos. Por supuesto, esos comités no tienen objeción en que la gente se mantenga ‎se quede en casa… pero tampoco se oponían a que continuaran sus ocupaciones ‎habituales. Después, Conte y Macron hicieron obligatoria la presentación de un formulario oficial ‎por parte de las personas que salen a la calle. Se trata de una declaración personal bajo palabra ‎de honor que las personas presentan llenando un documento que lleva el membrete del ‎ministerio del Interior, declaración que no es objeto de ninguna verificación. ‎

En el caso español, la pátina franquista de las medidas se percibe a la hora de anunciarlas. Un supuesto experto epidemiológico reclutado por sus dotes de comunicador, flanqueado por un alto cargo policial, un jefe del Ejército y otro de la Guardia Civil.

En definitiva, los gobiernos de Italia, Francia y España asustan a la población emitiendo imposiciones ‎inútiles, que los médicos especializados no aprueban: como la recomendación de portar ‎constantemente guantes y máscara.
La OMS dice lo que no dice para luego decirlo
Y lo más curioso de todo es la absoluta unanimidad mediática a la hora de encolumnarse detrás de las medidas y de la terapia de shock psicológico a la que se somete a la población, haciéndola partícipe de unas disposiciones completamente injustificadas. ¿Alguien puede explicar con algo de racionalidad qué hace el Ejército patrullando las calles, cuando los servicios hospitalarios, los únicos capaces de enfrentar un virus, están colapsados?.  ‎
Otra de las formas de hacer que la población se someta a decisiones ilógicas es basar estas en una supuesta conclusión obtenida por un organismo internacional de referencia.
La Organización Mundial de la Salud, que como vimos en un post anterior, para nada es una organización neutral ni política ni económicamente, ha sido sin embargo la trinchera intelectual para tomar estas medidas de confinamiento de la población. Ahora que está tan de moda el término fake news, pues sí, esto es una fake news, ya que la OMS nunca ha recomendado la aplicación de la Ley Marcial que han decretado España, Francia e Italia, más bien al contrario.
Tedros Adhanom, director general del organismo, en su comunicado de 11 de febrero, declaró lo siguiente:
«Mi decisión se basó en las recomendaciones del Comité de Emergencia convocado con arreglo al Reglamento Sanitario Internacional para examinar los datos y las tendencias más recientes del brote.

Sobre la base de esas recomendaciones, pedí que se adoptaran medidas en siete áreas cruciales.

Esas medidas incluían: no restringir los viajes ni el comercio a raíz de la información actual; incrementar el apoyo internacional a los entornos frágiles; acelerar el desarrollo de vacunas, tratamientos y medios de diagnóstico; intensificar las medidas para luchar contra los rumores y la información errónea; examinar y fortalecer los planes nacionales de preparación para emergencias sanitarias con miras a frenar el brote; intercambiar datos, conocimientos y experiencias con la OMS y el mundo; y basar los esfuerzos por derrotar el brote en un espíritu de solidaridad y colaboración.«

Es decir, la medida del confinamiento y Ley Marcial «recomendada por la OMS» se trata de una noticia falsa difundida por los propios gobiernos español, francés e italiano.
El «escudo social» a la banca de Pedro Sánchez
Lo cierto es que, a pesar de las desastrosas consecuencias socioeconómicas que esta medida va a traer a decenas de miles de familias solo en España, ya podemos intuir algunas cosas. 
El gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ha anunciado un «escudo social» de 117.000 millones de euros, destinado según sus promotores a reflotar la economía post virus, pero nada más lejos de la realidad. Según escribe Marc Fortuño en El Blog Salmón, la letra pequeña de esta medida desvela que este escudo no tiene nada de social, y sí un impresionante capote a la banca española.
«Esa abultada cifra tiene truco. En primer lugar, no es que el Estado
ponga dinero sobre la mesa sino que estará detrás cubriendo con avales. A través del ICO, el Estado otorgará garantías de hasta 100.000 millones de euros, con el fin de facilitar la concesión de préstamos tanto a empresas como autónomos.
Podríamos pensar que la finalidad es ayudar a las empresas pero en realidad se está garantizando los activos de los bancos… Cabe recordar que la banca que ha vivido un desplome bursátil cercano al 50% en los últimos 30 días (stoxx600 banks) porque los inversores están descontando la reducción de los flujos esperados en la actividad bancaria.«
Parecería como si esto fuera la tormenta perfecta para que los bancos limpiaran sus balances, mientras la sociedad está distraída con datos médicos parciales. Y es que la medicina, como todo, también tiene ideología.
Texto de Thierry Meyssan: «Covid-19, propaganda y manipulación«

 

Italia: la histeria del coronavirus no se sostiene con cifras oficiales

El 17 de marzo el Instituto Superior de Salud Pública de Italia publicó (1) un informe oficial muy esclarecedor sobre la paranoia del coronavirus. Siendo Italia hoy el ojo del huracán de la “pandemia”, las conclusiones no pueden ser más relevantes.

De 2003 casos fatales, la media de edad de los fallecidos está por encima de los 80 años. Las mujeres representan el 30 por ciento de los fallecimientos (601) con una edad media de 83,7 años. Los hombres fallecidos tenían una media de 79,5 años.

Edad             Número de muertes

30–39            5
40–49            12
50–59            56
60–69            173
70–79            707
80–89            852
90 +              198

La edad media de los fallecidos corresponde a la esperanza de vida italiana en un año: 84,8 años para las mujeres y 80,5 años para los hombres, con una esperanza de vida sana de 72,8 años, según el informe de la OMS de 2015.

En el informe se identifican las patologías preexistentes sobre la base de una muestra de 355 casos, el 18 por ciento de todas las víctimas, con el siguiente balance:

Muertos          Número de patologías

3                      0 (0,8 por ciento)
30–39              5
40–49              12
50–59              56
60–69              173
70–79              707
80–89              852
90 +                198

La edad media de los fallecidos corresponde a la esperanza de vida italiana en un año: 84,8 años para las mujeres y 80,5 años para los hombres, con una esperanza de vida sana de 72,8 años, según el referido informe de la OMS.

Los fallecidos con menos de 40 años son casos aislados. Uno, de 39 años con un tumor previo; otro, de 39 años, sufría diabetes, obesidad y otras dolencias. El 15 de marzo hubo también un fallecido de 38 años, hasta ahora el más joven de Italia, en la región de Puglia. El joven estaba en silla de ruedas y llevaba años de tratamiento de diálisis.

En el informe se identifican patologías preexistentes sobre la base de una muestra de 355 casos (el 18 por ciento de todas las víctimas):

Muertos     Número de patologías

3                 0 (0,8 por ciento)
89               1 (25,1 por ciento)
91               2 (25,6 por ciento)
172             3 (48,5 por ciento)
3                 0 (0,8 por ciento)

En la muestra analizada por el ISS sólo 3 personas (el 0,8 por ciento), no tenía ninguna patología. En promedio, las personas que murieron por el coronavirus sufrieron otras 2,7 patologías.

El informe del ISS afirma que sólo 17 víctimas eran menores de 50 años, 5 de ellas menores de 40 años. Todos ellos son hombres que padecen graves patologías preexistentes (cardiovasculares, renales, psiquiátricos, diabéticos, obesidad).

La microbióloga y directora del Hospital Sacco de Milán, Maria Rita Gismondo, uno de los hospitales en la zona cero, lo resumió muy claramente en una intervención en el canal de televisión Rete 4: “El efecto del coronavirus es similar al de una gripe estacional. Recordemos que en Italia, en 2019, han muerto 8.000 personas por gripe estacional. Las muertes por coronavirus no significa que han muerto por coronavirus, sino que al morir portaban el coronavirus” (2).

Lo mismo sostuvo Angelo Borrelli, director de Protección Civil Italia, el 10 de marzo: “Hay que precisar que no se trata de muertos por coronavirus, sino de personas que han fallecido y entre sus diversas patologías tienen el coronavirus” (2).

El año pasado en Italia murieron 647.000 personas por todo tipo de causas. Los muertos atribuidos al coronavirus son 3.400 por lo que, de momento, el aumento de mortalidad es insignificante: poco más de un 0,5 por ciento.

(1) https://www.epicentro.iss.it/coronavirus/bollettino/Report-COVID-2019_17_marzo-v2.pdf

(2) https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2020-03-18/sistema-salud-italia-coronavirus_2501467/

Ultimátum de Rusia a Turquía y a sus milicias yihadistas

En contra del acuerdo alcanzado por Rusia y Turquía, los yihadistas no han respetado el alto el fuego y Turquía y Ankara no ha podido (o no ha querido) obligarles a ello.

Como consecuencia de ello, Rusia ha emitido un ultimátum a ambos para imponerlo, según informó el viernes Al-Masdar News.

Moscú considera que Idlib y Aleppo deben quedar completamente liberadas de yihadistas.

“Las fuerzas armadas rusas dieron a los terroristas de Idlib hasta finales de marzo para abandonar todas las áreas alrededor de la autopista M4. Según los informes, todos los grupos terroristas, incluidas las fuerzas apoyadas por Turquía, deben abandonar la autopista M4 y sus alrededores”.

Si los yihadistas no abandonan la zona de la autopista M4, el ejército sirio, con el apoyo del ejército ruso, reanudará la ofensiva en la provincia de Idlib.

Dada la reciente acumulación de fuerzas del ejército sirio en el sur de Idlib, parece que se concentrarán en las dos ciudades estratégicas de Jisr Al-Shoghur y Ariha, que están situadas a lo largo de la autopista M4, según Avia.pro, cercano al Ministerio de Defensa ruso.

Algunos yihadistas ya han rechazado el acuerdo con Moscú, por lo que es probable que no se retiren de la autopista M4 a finales de este mes.

En el contexto del ultimátum ruso, Turquía ha comenzado a retirar sus armas pesadas de la provincia de Idlib, en particular, los tanques, la artillería y las lanzadoras múltiples.

Hace dos días, grupos armados cercanos a Turquía, que se han negado a respetar el alto el fuego en la provincia de Idlib, desplegaron fuerzas adicionales en el frente.

Los yihadistas se están preparando para una contraofensiva e intensifican las amenazas contra la policía militar rusa que patrulla a lo largo de la autopista M4 cerca de sus posiciones.

El 7 de marzo el contraalmirante Oleg Zhuravlev, jefe del Centro Ruso para la Reconciliación de las Partes en Conflicto en Siria, informó de que los yihadistas con base en la zona de distensión de Idlib habían violado el alto el fuego establecido el 6 de marzo en 19 ocasiones en un solo día.

El capitalismo es incompatible con la salud pública

I El capitalismo es un modo de producción guiado por el lucro individual. Unos se hacen ricos no sólo a costa de otros sino a costa de cualquier cosa. Todo lo que no sea lucro no importa nada. Nadie presta ninguna atención a algo no da dinero.

La salud no es rentable y, por lo tanto, no es un negocio; el negocio está en la enfermedad. Luego, donde hay un negocio tiene que haber enfermos, cuantos más mejor.

La enfermedad es el reverso de la salud. Mientras la primera es un negocio real, basado en el lucro, la salud es la ideología que lo encubre. El negocio se monta en torno a la enfermedad pero se justifica en torno a la salud.

Además, tampoco se defiende con argumentos egoístas sino altruistas; por el bien de los demás. Es uno de esos pocos momentos en los que el capitalismo aparenta que se preocupa “por el bien común”.

Hay dos maneras de ampliar el mercado de la enfermedad: o bien lograr que los sanos enfermen, o bien convencerles de que no están sanos sino enfermos.

Uno de los lemas de la medicina moderna es: “No hay personas sanas sino mal diagnosticadas”. Si un médico busca a fondo, siempre encuentra una enfermedad, real o ficticia. Desde hace un siglo el mercado de la enfermedad se ha ampliado con las epidemias y las pandemias.

Cualquier análisis clínico de una persona sana encuentra bacterias y virus porque en el cuerpo humano hay muchas más bacterias y virus que células. Permanecemos vivos gracias a nuestras bacterias y virus, que no sólo vienen “de fuera” sino que los llevamos dentro desde el mismo momento de la gestación.

Una manera de conseguir más enfermos es diagnosticar más enfermedades, cuantas más mejor. Desde el descubrimiento del litio medicinal hace 50 años, cada vez hay más enfermedades síquicas, más enfermos, más personas medicalizadas y más personas encerradas que no han cometido ningún delito.

Algunos de los monopolios más grandes del mundo se han organizado en torno a la enfermedad y, sobre todo, a enfermedades masivas. Son las empresas aseguradoras, las mutuas y las farmacéuticas. Ellas dictan la política sanitaria mundial, y no lo hacen por ninguna razón médica, sino para ganar más dinero (única y exclusivamente).

Con el pretexto de la salud, las industrias del gremio se han convertido en una gigantesca lavadora de dinero. Además de sus beneficios propios, obtienen subvenciones, exenciones fiscales y donaciones privadas. Para ello cuentan con redes de fundaciones benéficas y ONG.

II Las enfermedades encubren la explotación. Una de las mayores plagas del capitalismo son los mal llamados “accidentes de trabajo”, las mutilaciones y gravísimas lesiones de los obreros para toda la vida, así como las enfermedades que tienen su origen en el trabajo. Pero ningún gobierno ha declarado una epidemia por ese motivo.

La reforma laboral impuso el despido de los enfermos. El sistema sanitario no admite que las bajas laborales se prolonguen porque pueden dar lugar a una pensión por incapacidad, es decir, alguien que estaba generando dinero, deja de ser rentable y se convierte en una carga.

La actividad o inactividad de un trabajador (baja, invalidez, incapacidad) no se determina por razones médicas, sino económicas, por lo que depende de una burocracia integrada por distintos tipos de tribunales.

Las pensiones que paga el sistema público son tan sumamente miserables que los trabajadores no se lo pueden permitir y tienen que seguir en activo a pesar de su enfermedad. Por el mismo motivo, también obligan a los pensionistas a seguir trabajando de manera encubierta.

Por lo tanto, a efectos de la explotación, el capitalismo funciona a la inversa: convierte a los (trabajadores) enfermos en sanos para que la maquinaria del lucro no se detenga.

El coronavirus se ensayó mediante un simulacro de pandemia en septiembre de 2019 en un hotel de Nueva York

Imágenes del evento difundidas por Bloomberg

Diego Herchhoren

El simulacro de pandemia titulado Evento 201 fue un ejercicio de simulación de alto nivel que tuvo lugar el 18 de octubre de 2019 en el hotel The Pierre, de Manhattan, según la agencia Bloomberg, que tuvo acceso exclusivo al mismo. 

Los participantes (banqueros, empresarios de alto nivel y responsables de varios organismos financieros mundiales) se reunieron para explorar ideas sobre cómo mitigar los devastadores impactos económicos y sociales mundiales que resultarían de «un brote intercontinental grave y altamente transmisible«. 
El ejercicio se construyó alrededor de un virus ficticio, un coronavirus natural (no muy diferente al SARS o MERS) que según el ejercicio, habría surgido de los cerdos, que según el vídeo difundido en internet por los organizadores del evento, sintetiza las campañas oficiales contra el COVID-19 lanzadas por varios gobiernos, casi a modo premonitorio.
El evento fue organizado por el Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud, en asociación con el Foro Económico Mundial y la Fundación Bill y Melinda Gates. Solo se podía acudir por invitación, con la asistencia de medios como Bloomberg. No se permitieron grabaciones de video y audio, sino que después del evento, se seleccionaron videos y audio de alta calidad para su difusión en medios seleccionados, normalmente prensa especializada dirigida a público determinado. 
Entre los participantes estuvieron Ryan Morhard, asesor en materia de salud y economía del Foro Económico Mundial;
Chris Elias, presidente de la División de Desarrollo Global de la Fundación Bill y Melinda Gates;
Tim Evans, ex director de salud del Banco Mundial;
Avril Haines, ex subdirector de la CIA, Sofía Borges, en representación de  Naciones Unidas; Stanley Bergman, presidente de la Junta y CEO de Henry Schein (un distribuidor mundial de suministros médicos y dentales, incluidas vacunas, productos farmacéuticos, servicios financieros y equipos); Paul Stoffels, Director Científico de Johnson & Johnson;
Matthew Harrington, Director de Operaciones Global de Edelman (una de las firmas de consultoría de marketing y relaciones públicas más grandes del mundo);
Martin Knuchel, Jefe de Gestión de Crisis, Emergencias y Continuidad de Negocios de Lufthansa; Eduardo Martínez, presidente de la Fundación UPS;
Hasti Taghi, Vicepresidente y Asesor Ejecutivo de la cadena norteamericana NBC o Lavan Thiru, Representante Jefe de la Autoridad Monetaria de Singapur.
El propósito principal de la simulación fue ilustrar el debilitamiento de las alianzas internacionales y la debilidad gubernamental en la gestión de estas crisis, para así promover y aumentar las asociaciones público-privadas. Si bien los participantes reconocieron al sector público como la primera línea de defensa contra las pandemias, destacaron su liderazgo compartido con el sector privado.

«Crear eventos como este lleva más de un año de planificación y una inversión de cientos de miles de dólares, pero las lecciones aprendidas son incalculables«, dijo Morhard a Bloomberg.

Treinta días después del ejercicio de simulación del 18 de octubre de 2019, el 17 de noviembre de 2019, habría aparecido el primer caso documentado del COVID-19. «El primer caso de alguien que sufría de Covid-19 se remonta al 17 de noviembre, según informes de los medios de comunicación sobre datos no publicados del gobierno chino«, publicó The Guardian. El 11 de marzo de 2020 el COVID-19 fue declarado pandemia por la OMS, que tiene entre sus principales financistas a la Fundación Gates, patrocinadora de este evento.

El mismo 11 de marzo de 2020, mientras el director de la Plataforma de Acción COVID-19, un grupo de trabajo compuesto por más de 200 corporaciones económicas de todo el mundo, entre las que están las firmas que hemos indicado arriba. Esto se suma a la asociación que el Foro hizo con Naciones Unidas el 13 de junio de 2019, que entabló un entendimiento entre ambos organismos para hacer políticas conjuntas en materia de economía, salud, educación y migraciones, es decir, una alianza entre un organismo interestatal con otro que representa a los principales bancos del mundo.
Los videos que permanecen accesibles sobre este evento de octubre de 2019 pueden consultarse en Youtube e incluyen fragmentos dedicados a contramedidas médicas; comercio, viajes y movilidad; política financiera durante la pandemia; así como comunicaciones y telefonía.
La propia agencia Bloomberg publicó dos audios que no tienen desperdicio, y que están en inglés, uno el 4 de noviembre de 2019: «Preparándonos para la próxima pandemia: A medida que el brote de coronavirus se acerca a una pandemia, los líderes mundiales y los funcionarios de salud están luchando por contener las consecuencias. Eso ha provocado cuarentenas y otras acciones de emergencia en todo el mundo. Es un escenario que fue planeado hace solo unos meses, en una reunión de líderes en finanzas globales, políticas y atención médica. Janet Wu de Bloomberg estuvo allí y nos trae este informe «.

Y otro el 4 de marzo de 2020, que decía: “Los anfitriones June Grasso y Ed Baxter presentan las mejores historias del día de Bloomberg Radio, Bloomberg Television y más de 120 oficinas de Bloomberg News en todo el mundo en Bloomberg Radio de Bloomberg Best. Los puntos destacados incluyen … Janet Wu sobre el impacto potencial de la próxima pandemia».

El plan de la Plataforma de Acción COVID-19 del Foro Económico Mundial y la OMS incluyen la recaudación de aproximadamente 12 mil millones de dólares para crear y distribuir una vacuna contra el coronavirus, incluyendo en el grupo de trabajo a corporaciones como Volkswagen, Bank of America y Deloitte.  

Para «unir a la comunidad global«, el grupo de trabajo «empoderará a los líderes nacionales y reforzará las llamadas a la solidaridad, incluso mediante la movilización de referentes juveniles mundiales, embajadores de los medios de comunicación y de la sociedad civil«. Y el último enfoque es «movilizar la cooperación y el apoyo empresarial para la respuesta al COVID-19: aprovechar los grandes datos y la inteligencia artificial para mitigar el impacto y mejorar la toma de decisiones«. En síntesis, hay quien instruyó la idea de una pandemia mundial, alguien que la ejecutó y alguién que vio una oportunidad. Probablemente sean las mismas personas.
 

@elbuenjuicio

¿Están los médicos tomando las decisiones sobre ‘la pandemia’ en función de criterios clasistas?

Un médico yemení ha dado en el clavo de esta paranoia: en su país la gente muere masivamente a causa del cólera, pero a lo que le tienen miedo es al coronavirus. Lo importante no es la realidad, lo que ocurre, sino la imagen que de ella transmiten a la población a través de los medios.

Lo mismo está ocurriendo en todas partes: a los hospitales no acuden en masa los enfermos sino los hipocondríacos que están sanos, pero quieren hacerse “la prueba”. Por si acaso.

Las escenas son de ansiedad y agobio, tanto por ellas mismas como por sus hijos o mayores.

La OMS recomienda practicar “la prueba” al máximo número de personas posible (1). Da lo mismo que sean enfermos o sanos. De ese modo es más fácil que la profecía se cumpla: cuantas más pruebas se hagan, más se confirmará la declaración de pandemia y más alarma se podrá generar. El que busca siempre encuentra (si no es una cosa la otra).

Sin embargo, tras una política económica de recortes, los hospitales ni siquiera tienen mascarillas, y mucho menos pueden practicar pruebas de diagnóstico.

Las decisiones que han tomado los médicos no han sido dictadas por criterios sanitarios sino clasistas: testar en función del “valor social” de los pacientes (y de la esperanza de vida, que es tanto como decir “a ojo de buen cubero”).

Así se recoge en el documento “Recomendaciones éticas para la toma de decisiones en situación excepcional de crisis por pandemia COVID19 en las unidades de cuidados intensivos”, de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), que cuenta con el aval de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) (2).

Tienen el morro de llamar a eso “ética”. Es una tomadura de pelo.

Lector: si socialmente no vales nada, ni te molestes en acudir a un hospital (a no ser que tu esperanza de vida sea igual a tu valor social, o sea, cercano a cero).

La política económica de los médicos es un buen pretexto: si testamos a todos, los hospitales quedarían saturados. Lo mejor es la chapuza sanitaria. Si nos aplauden es que lo estamos haciendo bien, de una manera “ética”.

Esa misma “ética” ha conducido a otra aberración, aún mucho más grave: la Generalitat valenciana ha abierto una línea telefónica para atender a los enfermos de coronavirus. Además de diagnosticar la enfermedad a distancia, prescribirán unas “vacunas” y remedios que no existen a enfermos que no conocen.

La medicina ha desaparecido y la salud pública también. Con la “atención a distancia” empieza una nueva era de la sanidad en la que no se hace lo que se debe sino lo que -buenamente- se puede. El próximo recorte en sanidad es la “telesanidad”, que es el pariente más cercano de la “telebasura”.

Lo mismo ocurre en la Comunidad de Madrid, donde “consideran como positivos a pacientes con síntomas leves sin realizarles las pruebas” (3).

La situación es similar en Gran Bretaña, donde la sanidad pública no hará tests de coronavirus ni siquiera a los médicos, por más que tengan los síntomas de la enfermedad (4).

Lo mismo podemos decir de Suiza, pero tomen nota: en un país que es sede de las mayores multinacionales farmacéuticas, no hay reactivos para hacer las pruebas a los enfermos (y a los sanos), dice Daniel Koch, el responsable de la OFSP (Organización Federal de Salud Pública) (5).

La conclusión es más que evidente, tanto para Suiza como para el resto del mundo: como las cifras que están lanzando a cada minuto los medios de comunicación son falsas, la OFSP ha decidido que ya no va a publicar ningún dato detallado más (6). ¿Para qué?

En Francia los médicos confiesan que les ha ocurrido como en China: “primero intentaron atender a todo el mundo y luego acabaron haciendo diagnósticos mediante radiografías”.

En consecuencia, los diagnósticos son inciertos, es decir, “ciertas muertes atribuidas al coronavirus pueden tener como causa otras patologías”, dice un virólogo francés al periódico Le Monde (7).

Según datos oficiales del Ministerio de Sanidad, en Francia la capacidad máxima para diagnosticar el coronavirus es de 2.500 pruebas diarias, por lo que se practican slectivamente (8).

En Estados Unidos hay mucha más información al respecto porque el Partido Demócrata quiere aprovechar la situación para cargar contra Trump. Dicen que as pruebas iniciales también se limitaron a las personas que habían viajado a las zonas de riesgo y a las que habían estado en contacto con personas infectadas.

Los primeros kits distribuidos para detectar el coronavirus no han dado resultados concluyentes, ni positivos ni negativos, debido a un problema con los reactivos.

En un estudio publicado el lunes en el Journal of the American Medical Association, epidemiólogos de las universidades Johns Hopkins y Stanford aseguran que, al principio, la única prueba utilizada fue la desarrollada por los CDC. Se basó en la misma tecnología que un ensayo desarrollado en Alemania y distribuido en todo el mundo tras recibir la aprobación de la Organización Mundial de la Salud (9).

Epílogo 1: Si esto es lo que está ocurriendo en algunos de los países considerados como avanzados en sistemas públicos de salud, podemos imaginar lo que ocurre en los demás.

Epílogo 2: Ante esta situación, ¿qué valor tienen los datos epidemiológicos con los que nos bombardean diariamente?, ¿no es cierto que se están sacando los datos de la manga?

(1) https://www.bbc.com/news/av/world-51916707/who-head-our-key-message-is-test-test-test
(2) https://www.heraldo.es/noticias/nacional/2020/03/20/medicos-ingreso-uci-esperanza-vida-valor-social-1364985.html
(3) https://www.eldiario.es/madrid/Comunidad-Madrid_0_1005100590.html
(4) https://www.channel4.com/news/exclusive-why-frontline-health-workers-may-not-be-tested-for-coronavirus-even-if-they-have-symptoms
(5) https://www.rts.ch/play/tv/19h30/video/depistage-du-covid-19-les-reactifs-pour-les-tests-sont-produits-a-letranger-et-commencent-a-manquer-?id=11179305
(6) https://www.heidi.news/articles/a-des-chiffres-precis-l-ofsp-prefere-un-indice-approximatif-pour-evaluer-l-epidemie-de-coronavirus
(7) https://www.lemonde.fr/planete/article/2020/03/11/coronavirus-les-strategies-de-depistage-laissent-perplexes-patients-et-professionnels_6032554_3244.html
(8) https://www.francetvinfo.fr/sante/maladie/coronavirus/epidemie-de-coronavirus-sept-questions-sur-les-tests-de-depistage_3871449.html
(9) https://www.bfmtv.com/international/coronavirus-des-experts-denoncent-la-strategie-de-detection-aux-etats-unis-1872799.html

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