Categorías
Economía

El Nuevo Desorden Mundial (por qué los monopolistas no pueden ponerse de acuerdo)

La pandemia se ensayó el 18 de octubre del pasado año en Nueva York. La llamaron “Evento 201” y estuvo patrocinado, entre otros, por el Foro Económico Mundial o Foro de Davos, como expusimos en otra entrada.

Cuando la pandemia se hizo realidad, el Presidente del referido Foro, Klaus Schwab, publicó un vídeo anunciando el orden del día para la reunión de 21 de enero del año que viene: el “Gran Reajuste” (Gretat Reset) de la economía mundial (*).

La pandemia es, pues, el catalizador de una política económica de crisis capitalista y guerra imperialista.

Coincide punto por punto con la “Gran Transformación” que propone el FMI: el lanzamiento de un plan monetario internacional, un nuevo Bretton Woods.

También coincide punto por punto con la Agenda 2030 de la ONU para avanzar hacia el Green New Deal, el programa de capitalismo “sostenible” y de movilización de gigantescos recursos para tratar de salir del pozo de la crisis actual.

Los estrechos vínculos de todas esas instituciones y planes con el capital monopolista internacional son ampliamente conocidos, por lo que no vamos a repetirlos aquí. Sólo cabría añadir que, además del capitalismo “verde”, otro de los ejes del “Gran Reajuste” es lo que Schwab llama “cuarta revolución industrial”, en la que incluye la biotecnología de edición de genes, las telecomunicaciones 5G y la inteligencia artificial.

Cualquiera que sea el organismo que los exponga, todos esos proyectos recurren a las mismas expresiones, como la de “nueva normalidad” porque no se trata sólo de política económica a la antigua usanza, sino de ingeniería social. Schwab ha explicado que la reestructuración del capitalismo exige “cambios radicales en nuestro estilo de vida. Casi instantáneamente, la crisis ha obligado a las empresas y a los particulares a abandonar prácticas consideradas durante mucho tiempo esenciales, desde los frecuentes viajes en avión hasta el trabajo de oficina”.

El “Gran Reajuste” abunda en términos como “coordinación”, “conjunto” o “común” que, llevados al ámbito internacional han llevadoo a pensar en el intento de edificar un “Nuevo Orden Internacional” que es imposible porque tanto en los capitales como en los países se impone, tarde o temprano, la competencia y el enfrentamiento.

El mundo camina más bien hacia un “Nuevo Desorden Internacional”. Es cierto que cada día se firman acuerdos, aparecen nuevas organizaciones y consorcios que agrupan a los Estados y a los grandes monopolistas, que elaboran grandes planes de mutuo acuerdo. Sin embargo, casi al mismo tiempo otros planes y otras instituciones se resquebrajan y aparecen grandes y pequeños enfrentamientos.

La tendencía actual es clara hacia las rupturas y la formación de bloques opuestos, incluso enfrentados militarmente. Habrá más competidores que socios y planes como los del Foro de Davos no tienen ningún futuro. Por más que intenten ponerse de acuerdo.

(*) https://www.weforum.org/great-reset

Categorías
Economía

279 niños murieron en Brasil en los últimos 12 años mientras trabajaban

Desde 2007 hasta el año pasado 279 niños murieron en Brasil mientras trabajaban, un promedio de 23,2 muertes anuales. Cintia perdió un brazo a los 14 años en un moledor. Gedeao comenzó a trabajar a los 8 y perdió un ojo cuando tenía 10. Ramón comenzó a trabajar a los 17 años y quedó tetrapléjico debido a la explotación.

Brasil es un país clasista y racista. La mayoría de los niños y adolescentes explotados son afrodescendientes, procedentes de familias de ingresos bajos.

Además de las víctimas mortales, de las 46.507 notificaciones de accidentes laborales entre niños de 5 a 17 años, 27.924 fueron considerados graves.

“El adolescente que trabaja va a tener peor rendimiento escolar, va a tener menos oportunidades de calificación, de escolarización, y con eso, en el futuro, puede se convertirse en un adulto con menos calificación y sujeto a empleos mal remunerados. A partir de ahí, la historia se repite en el ámbito de su familia. Es lo que llamamos de ciclo intergeneracional de pobreza”, asegura Ana María Villa Real, coordinadora de Combate a la Explotación del Trabajo Infantil, del Ministerio brasileño de Trabajo.

En el futuro los efectos de la crisis, el desempleo, la informalidad y, principalmente, el aumento del absentismo escolar, anuncian índices de explotación infantil aún más graves que los actuales. “Tendremos una explosión del trabajo infantil. Para hacerse una idea, estamos con niveles de empleo próximos a 1992, cuando el trabajo infantil era altísimo en Brasil. Es una alerta para la sociedad, pero sobre todo para el Estado, para la adopción de políticas públicas. Estamos en un momento crucial. O tomamos medidas ahora en el sentido de fomentar la protección social, la promoción de derechos, o tendremos un Brasil asolado por el trabajo infantil”, afirma Villa Real.

Son consecuencias que van más allá de la infancia robada, porque son tiempos que no vuelven, traen secuelas irreversibles tanto desde el punto de vista físico como sicológico.

La pobreza es uno de los factores estructurales que llevan a los niños al mundo de la explotación, “pero está vinculada a otros factores como el racismo estructural, La mayoría de los niños y adolescentes que están en situación de trabajo infantil son afrodescendientes, la mayoría de familias de bajos ingresos. Brasil es un país racista, clasista”, afirma Villa Real.

También está la cuestión de la informalidad, que tiende a ubicar al niño en el proceso de trabajo por ser una mano de obra más barata o hasta gratuita, lo que es muy común en algunos núcleos familiares. Eso perpetua también el ciclo intergeneracional de la pobreza y del trabajo infantil.

El presupuesto para asistencia social se está reduciendo desde 2017. Para tener idea, en 2017 la asistencia social tuvo un déficit de presupuesto del 21 por ciento. En 2018 más del 37 por ciento. En 2019 casi 30 por ciento. Este año más de 35 por ciento.

Para 2021 hay un recorte presupuestario de casi el 60 por ciento. De 445 millones de dólares sólo han concedido 178 millones. “Estamos caminando hacia el abismo social”, dice Villa Real.

Cada 15 días muere una niña o niño víctima del trabajo infantil en Brasil

Categorías
Salud

La atención exclusiva en el coronavirus pone en peligro la lucha contra la tuberculosis

El confinamiento y la atención sanitaria exclusiva en el coronavirus amenazan con revertir los avances logrados en los últimos años en la lucha contra la tuberculosis, ha advertido hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe.

La tuberculosis es la principal causa de la mortalidad mundial por enfermedad, con cotas que alcanzan los 1,4 millones de fallecimientos anuales, significativamente superior a las que actualmente se atribuyen oficialmente al coronavirus.

“La pandemia del Covid-19 amenaza con socavar los progresos realizados en los últimos años. El impacto de la pandemia en los servicios de control de la tuberculosis ha sido grave”, asegura el informe el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Concentrados en el nuevo coronavirus, los países más afectados por la tuberculosis no la han diagnosticado, según el informe anual de la OMS, que estima que la enfermedad pulmonar podría matar este año a entre 200.000 y 400.000 personas más que los 1,4 millones del año pasado. Un aumento de 200.000 muertes haría retroceder al mundo a 2015 y un aumento de 400.000 a 2012.

Los datos recogidos por la OMS muestran un fuerte descenso en la notificación de casos de tuberculosis este año. En la India, el país más afectado, las notificaciones semanales y mensuales disminuyeron a la mitad entre finales de marzo y finales de abril como resultado del confinamiento, señala el informe.

Una tendencia similar se observa en Sudáfrica entre marzo y junio. “Como el Covid-19 ha reducido las pruebas de detección de la tuberculosis, los gobiernos tienen que desarrollar un plan para ponerse al día”, dice el informe de la OMS.

Además del confinamiento, que impide el acceso de los pacientes a los centros de salud, los efectos negativos de la pandemia en los servicios esenciales de lucha contra la tuberculosis son numerosos, ya que el coronavirus ha vampirizado a los trabajadores de la salud y los recursos financieros y técnicos.

A principios de mayo, la OMS estimó que tres meses de confinamiento podrían dar lugar a 6 millones de nuevas infecciones y 1,4 millones de muertes adicionales por tuberculosis entre 2020 y 2025.

Si bien la tuberculosis se produce en todo el mundo, más del 95 por ciento de los casos y muertes se producen en los países del Tercer Mundo. En 2019, el 44 por ciento de los casos se notificaron en el Asia sudoriental, el 25 por ciento en África, el 18 por ciento en el Pacífico occidental y el 8,2 por ciento en los países del Mediterráneo oriental. Sin embargo, ocho países representaron dos tercios de los nuevos casos: la India, Indonesia, China, Filipinas, el Pakistán, Nigeria, Bangladesh y Sudáfrica.

(*) https://www.who.int/news/item/14-10-2020-who-global-tb-progress-at-risk

Categorías
Salud

No es el virus, es el hambre

El pasado 4 de Octubre de 2020, a iniciativa de los científicos Dr. Martin Kulldorff, profesor de medicina de la Universidad de Harvard, bioestadístico y epidemiólogo con experiencia en la detección y seguimiento de brotes de enfermedades infecciosas y evaluaciones de seguridad de vacunas. Dra. Sunetra Gupta, profesora de la Universidad de Oxford, epidemióloga con experiencia en inmunología, desarrollo de vacunas y modelación matemática de enfermedades infecciosas. Dr. Jay Bhattacharya, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, médico, epidemiólogo, economista de la salud y experto en políticas de salud pública centrado en enfermedades infecciosas y poblaciones vulnerables, realizaron un llamamiento a nivel internacional para reflexionar sobre las consecuencias de las políticas sanitarias adoptadas por los gobiernos y respaldadas por la OMS y sus financiadores.

“Como epidemiólogos de enfermedades infecciosas y científicos de salud pública, nos preocupan los impactos en la salud física y mental de las políticas que predominan con respecto al Covid-19 y recomendamos un abordaje que llamamos Protección Focalizada.

Viniendo tanto de la izquierda como la derecha, y de alrededor del mundo, hemos dedicado nuestra profesión a proteger a los demás. Las políticas de lockdown (confinamientos) actuales están produciendo efectos devastadores en la salud pública a corto y largo plazo. Los resultados (para mencionar algunos) incluyen tasas de vacunación más bajas, empeoramiento de los resultados de enfermedades cardiovasculares, menos detecciones de cáncer y el deterioro de la salud mental—conduciendo a un mayor exceso de mortalidad en los próximos años, siendo la clase trabajadora y los miembros más jóvenes de la sociedad sobre quienes recae el peso más grande de estas medidas. Mantener a los niños fuera de las escuelas es una grave injusticia” (1).

En fecha 14 de Octubre, 33.991 científicos de todo el mundo en salud pública, biólogos, virólogos, epidemiólogos y médicos, de entre los 436.936 firmantes, cuyo número aumenta diariamente, han respaldado la citada Declaración. Mientras tanto, la cúpula de la OMS, con la excepción de David Nabarro, en lugar de ser portavoz de los científicos de la salud, cada vez más se define portavoz de las grandes corporaciones farmacéuticas y las fundaciones como la Gates y GAVI que son, en definitiva quienes la financian en un 50% de su presupuesto. Para conocer el total de contribuyentes al presupuesto de la OMS. Se puede consultar el presupuesto por contribuyentes para 2016 (2).

Se da la paradoja que la Fundación perteneciente a la multinacional tabaquera y alimentaria Philip Morris, en 2017 firmó un acuerdo de financiación de la OMS de 80 millones de dólares anuales durante 12 años (3) aunque hay quién afirma que en el 2019 se entablaron negociaciones para revertir dicho acuerdo aunque no se ha hecho público ningún comunicado oficial de la OMS al respecto.

El desempleo masivo, las interrupciones en el suministro de alimentos y la disminución de las ayudas a causa de la pandemia podrían causar hasta 12.000 muertos por hambre al día en el mundo a finales de este año, según un informe de Oxfam citando datos de la Universidad Johns Hopkins (4).

«Los efectos colaterales del Covid-19 están mucho más extendidos que el virus en sí, empujando a millones de las personas más pobres del mundo al hambre y la pobreza», dijo el director ejecutivo de Oxfam, Danny Sriskandarajah.

La FAO y el PMA señalan que declaración de pandemia está sumiendo a la población en una situación de hambre de mayor gravedad debido a que:

La disminución del empleo y los salarios significa que las personas tienen menos dinero para gastar en alimentos para el hogar y que los trabajadores en el extranjero envían menos remesas a sus familiares en los países con inseguridad alimentaria. Al mismo tiempo, los precios de los alimentos están subiendo en muchos países con crisis, creando una barrera para el acceso a los mismos.

La caída en picado de los ingresos gubernamentales significa que las redes de seguridad social fundamentales -como la protección social y los programas de alimentación escolar-, carecen de fondos suficientes y no pueden responder a unas necesidades crecientes (5).

Una caída esencial de la demanda son las cuantiosas pérdidas de ingresos resultantes de la imposibilidad de trabajar debido a los confinamientos, y una menguada demanda externa de las exportaciones de un país. Se prevé que para el fin de junio de 2020 la Covid-19 haya causado una caída de 10,5% en la cantidad de horas trabajadas en todo el mundo, en comparación con el comienzo del año (OIT, 2020). Se proyecta que la pobreza extrema (menos de USD 1,90 diarios) aumentará un 20% en 2020. A raíz de esas pérdidas de ingresos —registrándose las mayores entre los hogares urbanos— el número mundial de personas que enfrentan una aguda inseguridad alimentaria puede casi duplicarse, pasando de 135 millones en 2019 a 265 millones, y más de 30 países quizá enfrenten hambrunas para el final del año según el Programa Mundial de Alimentos (6).

Mientras, ocho de las mayores empresas de alimentación y bebidas (Coca-Cola, Danone, General Mills, Kellogg, Mondelez, Nestlé, PepsiCo y Unilever) han pagado a sus accionistas dividendos por un valor de 18 000 millones de dólares, mientras en todo el mundo siguen surgiendo nuevos epicentros de hambre. Oxfam Intermón ha compilado los datos disponibles sobre el pago de dividendos de ocho de las mayores empresas de alimentación y bebidas del mundo hasta principios de julio de 2020, utilizando para ello varias fuentes como las propias empresas y las páginas web del Nasdaq y Bloomberg. Las cifras están redondeadas al millón más cercano, y son las siguientes: Coca-Cola (3.522 millones de dólares), Danone (1.348 millones de dólares), General Mills (594 millones de dólares), Kellogg (391 millones de dólares), Mondelez (408 millones de dólares), Nestlé (8.248 millones de dólares), PepsiCo (2.749 millones de dólares) y Unilever (1.180 millones de dólares) (7).

En septiembre de 2016 más de 60 empresas y organizaciones -entre las cuales están Bimbo, Coca-Cola, Walmart, PepsiCo y Nestlé- crearon en México la entidad Movimiento por una Vida Saludable (MOVISA). Su presidente es Andrés Garza Herrera, CEO de Qualtia Alimentos en la presentación explicó que “una de las primeras acciones que se emprenderán en este marco, involucra un convenio de colaboración con la Fundación “Healthy Weight Commitment” que tiene como consejeros a directivos de Coca-Cola, Nestlé USA, PepsiCo y General Mills, entre otros. Dentro del plan también seguirá la campaña “Checa y Elige” que tiene como marcas participantes a Coca-Cola, Kellogg’s, PepsiCo, Bimbo, Nestlé, MacMa, Grupo Peñafiel, Unilever, Lala, Alpura, Qualtia, Sigma, y más (8).

La oficina panamericana de la OMS conocida como PAHO es responsable, entre otros asuntos, de intentar detener el problema de la obesidad en México, país que más refrescos consume y con una de las poblaciones más obesas  del mundo. Sin embargo, recibió 50.000 dólares de Coca-Cola, el mayor fabricante de bebidas del mundo, 150.000 dólares de Nestle,  el mayor productor de alimentos, y otros 150.000 de otro gigante del sector, Unilever. Estos datos se revelan en una investigación de Reuters. Además, el estudio muestra que algunos consejeros de la OMS  están relacionados personalmente con las financiaciones recibidas desde el sector privado (9).

El citado informe de Reuters señala que la OMS dedica apenas el 6% de su presupuesto total a la erradicación de enfermedades crónicas debidas a una dieta no saludable, pese a ser la causa del 63% de las muertes (10).

En febrero del2011 el Journal of Public Health de Oxford señaló en un editorial a la industria de alimentos y bebidas como el vector corporativo más preocupante que amenaza las políticas de salud pública: “No es sorprendente encontrar que las mayores empresas de alimentos están utilizando las mismas tácticas de la industria del tabaco para influir en el entorno regulatorio… usan sus campañas de marketing social para fortalecer su reputación y promover sus marcas, oponiéndose a cualquier política efectiva” (11).

Todo este entramado, hay que situarlo dentro de la gran campaña de reorganización del capital a escala internacional en la perspectiva de cambio de patrón tecnológico y de eliminación de stocks. Si no es posible una guerra convencional inter-imperialista, la eliminación de una parte de la población considerada “superflua” se va a dirimir mediante otras estrategias, y el hambre es una de ellas. Ya no será necesaria una política eugenésica tradicional pues está sobradamente denunciada y desprestigiada. Por otra parte, las reestructuraciones empresariales con su secuela de millones de despidos, se están realizando al amparo de las restricciones de las movilizaciones populares derivadas de las medidas impuestas por unas hipotéticas razones de “salud pública”.

La Declaración de Great Barrington pone el dedo en la llaga cuando afirma que “siendo la clase trabajadora y los miembros más jóvenes de la sociedad sobre quienes recae el peso más grande de estas medidas”, lo cual debería hacer reflexionar a las organizaciones obreras, que defienden a pies juntillas las proclamas de la OMS y sus acólitos, y en consecuencia tomar una postura en defensa de la clase obrera, cuyo enemigo no es un minúsculo virus, sino la rapacidad del capital.

(1) Declaración de Great Barrington. Para leerla completa https://gbdeclaration.org/view/signatures/
(2) https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/275312/A70_INF4-sp.pdf
(3) https://www.who.int/es/news/item/28-09-2017-who-statement-on-philip-morris-funded-foundation-for-a-smoke-free-world
(4) https://www.oxfam.org/es/notas-prensa/oxfam-alerta-de-que-finales-de-este-ano-el-hambre-provocada-por-el-covid-19
(5) https://reliefweb.int/report/world/un-informe-se-ala-27-pa-ses-susceptibles-de-sufrir-crisis-alimentarias
(6) https://www.imf.org > Files > covid19-special-notes
(7) https://www.oxfamintermon.org/es/nota-de-prensa/finales-ano-hambre-covid-podria-causar-12000-muertes-dia-mas-que-coronavirus
(8) http://www.healthyweightcommit.org/about/
(9) https://actualidad.rt.com/actualidad/view/56510-independiente-oms-recibe-cientos-miles-dolares-coca-cola-nestle-unilever
(10) https://www.voltairenet.org/article176313.html
(11) Gilmore A, Savell E, Collin J. Public health, corporations and the New Responsibility Deal: promoting partnerships with vectors of disease? Journal of Public Health 2011; 33 (1): 2-4.

 

 

Categorías
Represión

Movilizaciones en Túnez contra la muerte de un vendedor de cigarrillos por aplastamiento

El Ayuntamiento de Sbeitla, en Túnez, ordenó a la policía que destruyera un quiosco de periódicos en el que dormía habitualmente un vendedor de cigarrillos.

En la madrugada del martes el hombre de 52 años descansaba plácidamente cuando un furgón de la policía arremetió contra el quiosco y lo aplastó literalmente.

Inmediatamente la población se puso en pie, salió a la calle a manifestarse y el ayuntamiento tuvo que pedir refuerzos al gobierno para contener la ira de la multitud.

El humilde quisco era propiedad de Abderrazek Jachnaoui, hijo del fallecido. “Los funcionarios municipales procedieron a destruirlo sin comprobar si había alguien dentro”, dijo a la prensa. “Mi padre […] murió inmediatamente. Durante la operación, los agentes de seguridad dispararon gases lacrimógenos a mi familia que había intentado acercarse al quiosco”, añadió.

Los manifestantes cerraron las carreteras de acceso a Sbeitla e incendiaron un coche municipal. También lanzaron piedras y objetos a la policía, dijo el portavoz del Ministerio del Interior, Jaled Hayouni. Se desplegaron unidades militares y de seguridad para proteger las instituciones sensibles en Sbeitla, añadió Mohamed Zekri, portavoz del Ministerio de Defensa.

El Presidente del Gobierno, Hichem Mechichi, despidió al prefecto y subprefecto de la región, así como al jefe del distrito de seguridad y al jefe de la comisaría municipal de Sbeitla. Además, ha pedido al ministro del Interior, Taoufik Charfeddine, que se traslade inmediatamente a Sbeitla y ofrezca apoyo material y moral a la familia de la víctima.

Sbeitla, situada a 30 kilómetros de Kasserine, la capital provincial, es una de las ciudades del interior de Túnez donde son recurrentes los movimientos de protesta para exigir trabajo.

El comercio informal, como la venta de periódicos o de pan, permite a muchos ganar lo suficiente para ayudar a sus familias.

Si bien la situación económica ya era difícil en Túnez, el confinamiento ha dado la puntilla. Los cierres de actividad están teniendo un impacto social devastador. La tasa de desempleo ha aumentado hasta el 18 por ciento y podría superar el 21 por ciento a finales de este año.

Categorías
Salud

‘Las primeras vacunas causarán caos y confusión’

“Casi nadie se ha dado cuenta aún de la complejidad, el caos y la confusión que se producirá dentro de unos meses”, cuando lleguen al mercado las primeras vacunas contra el coronavirus, dice el doctor Gregory Poland, director del grupo de investigación de la Clínica Mayo (1).

El mes pasado el ministro ruso de Sanidad admitió públicamente que su vacuna produce efectos secundarios en el 14 por ciento de las cobayas en las que se ha experimentado (2).

El lunes Johnson & Johnson suspendió su ensayo de fase 3 después de que una cobaya enfermara y AstraZeneca también suspendió su prueba después de que a dos participantes les ocurriera lo mismo.

En el ensayo de Moderna tres cobayas experimentaron importantes efectos secundarios después de recibir la vacuna, a los que hay que añadir otros dos afectados por la de Pfizer, según la cadena norteamericana CNBC (3).

Los expertos en vacunas dicen que deberíamos prepararnos para un año confuso y frustrante, aún más que el que ya hemos atravesado.

Demostrar que una nueva vacuna es segura y eficaz en menos de un año rompería el récord de velocidad, resultado de semanas de trabajo de siete días para los científicos y de miles de millones de dólares de inversión pública.

Las vacunas precipitadas sólo ofrecerán una protección moderada, lo suficientemente baja como para que sea obligatorio seguir usando la mascarilla. La próxima primavera o verano, podría haber varias de estas vacunas “pobres”.

Dirán que la inmunidad que proporcionan las vacunas es sólo temporal y que la población debe vacunarse una vez año año, o quizá cada cuatro meses… El virus es una pesadilla y la vacuna será aún peor. Pasaremos de un agobio a otro casi sin darnos cuenta.

Los fabricantes de vacunas que se encuentren más allá de las primeras etapas de desarrollo pueden tener dificultades para completar los ensayos clínicos. Otros se los han saltado, con la debida autorización de las instituciones reguladoras porque hay prisas.

Algunas vacunas serán retiradas abruptamente del mercado porque son inseguras y comprometerán a las demás, de manera que la población puede volverse reacia a vacunarse. El miedo al virus puede ser superado por el miedo a las vacunas.

Otras darán lugar a reclamaciones judiciales por sus efectos secundarios. Las empresas farmacéuticas no quieren perder dinero y aprovechan la presión sicológica a la que están sometidos los gobiernos para que las indemnizaciones se paguen con dinero público.

(1) https://news-24.fr/le-chaos-et-la-confusion-pourraient-suivre-les-approbations-de-vaccins/
(2) https://www.msn.com/es-es/salud/vida-saludable/rusia-confirma-efectos-secundarios-en-su-vacuna/ar-BB193L31
(3) https://www.cnbc.com/2020/10/01/coronavirus-vaccine-trial-participants-exhaustion-fever-headaches.html

Categorías
Represión

La policía se infiltra en las manifestaciones de Costa Rica para provocar disturbios

Los policías están fuera y dentro de las manifestaciones, como si las personas no ejercieran un derecho básico sino que estuvieran cometiendo un crimen. Van armados, protegidos, uniformados y camuflados. Están a los costados, por delante, por detrás. La sobrevuelan con helicópteros, toman fotos y vídeos y luego los archivan para identificar a los participantes, que quedan como sospechosos de haber hecho algo malo.

Todas las manifestaciones del mundo son pacíficas, hasta que llega la policía, carga, golpea y trata de dispersar a la multitud. Luego la prensa cuenta las cosas a la inversa: “estaban los policías reunidos tranquilamente y llegó una muchedumbre violenta que la emprendió a palos con los servidores del orden público”.

Protestar siempre es un delito. Ocurre en todo el mundo. El lunes en Costa Rica el Ministerio de Seguridad Pública infiltró agitadores para provocar disturbios en una manifestación contra el Fondo Monetario Internacional, según un vídeo difundido por Noticias Costa Rica (1).

En la grabación se observa que un contingente de antidisturbios camina con calma por una calle en las inmediaciones de la Casa Presidencial con sus respectivos cascos y escudos de seguridad. Detrás de ellos van dos sujetos, uno con camisa roja y otro con una azul. Ambos caminan con también muy tranquilos.

En segundos se observa que el sujeto de la camiseta roja y su acompañante se detienen, se dan la vuelta y dialogan con un par de policías antidisturbios que venían por la misma calle.

Acto seguido en el audio se escucha: “Sáquennos a nosotros también detenidos, muchachos, sáquennos a nosotros también para estar en la pelota ahora”. Uno de los policías saca las esposas y el tipo de camisa roja coloca sus brazos hacia atrás dejándose detener.

Las imágenes muestran que avanza al lado de otros detenidos sin que estos sepan que es un provocador. El lunes la policía detuvo a 28 manifestantes que están acusados de “agresión a la policía”. Incluso a uno de ellos le acusan de intentar matar a uno de los policías.

Los periodistas le preguntaron al ministro de Seguridad Pública, Michael Soto, si la policía había introducido infiltrados en la manifestación para que provocaran disturbios, a lo que respondió con un rotundo “no”.

“La Policía tenía una actitud pasiva, tranquila, sosteniendo la línea. Son los manifestantes los que empiezan a agredir ilegítimamente a los policías no solo con piedras, sino con pedazos de acera que empezaron a despedazar para atacarnos”, añadió el ministro (2).

Los convocantes cuentan la versión contraria, y culpan al gobierno y a la policía de incitar a la violencia.

La provocación de disturbios es un truco muy viejo que utilizan los gobiernos para que la prensa hable de ellos y no de la manifestación, ni de los motivos de la misma, ni de los participantes.

(1)https://youtu.be/zM20J46qDOc
(2) https://www.nacion.com/el-pais/servicios/manifestantes-de-rescate-nacional-hieren-a-1/RLCVFZHIOZEDXP77PLRW53LGHQ/story/

Categorías
Economía

‘Tenía miedo de que me mandaran otra vez para mi país si denunciaba’

María es una de esas víctimas de la explotación laboral y la trata de seres humanos. Tiene 43 años y es de Nicaragua, madre de dos hijas a las que mantiene en su país y lleva dos años en España. Llegó en el mes de julio de 2018 y al mes siguiente ya comenzó a trabajar en el sitio que se convertiría en su peor pesadilla. “Si yo denunciaba tenía miedo de que me mandaran otra vez para mi país”, aseguraba María.

No es extraño que exista ese miedo en estas personas, ya que muchos de ellos carecen de documentación acreditativa, pero con esta iniciativa María busca que “las demás personas como yo sepan que podemos denunciar”, al mismo tiempo que agradecía la colaboración y ayuda recibida por parte de la Asociación de Trabajadoras del Hogar.

Estaba como empleada del hogar, cuidando a una señora mayor de unos 90 años: “Vine a España en busca de trabajo para cuidar y mantener a mis hijas. Sufrí de abuso, de maltrato, de explotación laboral. En esa casa trabajé un año y diez meses, sin derecho a vacaciones. Cobraba 750 al mes”, relataba la víctima sobre su situación laboral desde su llegada a España hace dos años.

Sobre ese acoso, María detallaba que el hijo de su empleadora intentaba abrir la puerta de su habitación por las noches, le controlaba el agua que tomaba, y constantemente le decían en la casa: “La ignorante, la que no sabe nada, la bruta, la peor trabajadora del mundo”. “He aguantado mucho maltrato por la necesidad de trabajar”, lamentaba esta víctima nicaragüense.

“Me sentí como un pañuelo usado, cuando tuve la mano rota, me dijeron que no me podían pagar. Para pagarme me tenía que quedar con la señora, pero no podía trabajar”, argumentaba. La realidad es que María tuvo un accidente laboral en el que se fracturó su mano derecha, que a día de hoy todavía no está recuperada del todo, y al día siguiente fue despedida sin ningún tipo de respaldo sanitario por parte de su contratadora.

El futuro de María todavía se prevé incierto ya que estos procesos llevan su tiempo: “No me siento segura del todo porque estamos en un proyecto de aceptación”, explicaba María sobre la situación de sus compatriotas en España. “Además, sigo sin poder trabajar porque no tengo la mano bien”, apostillaba. Quedan muchas personas que no se atreven a denunciar sus pesadillas laborales, pero como dice María, tienen que seguir este camino.

https://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/si-denunciaba-tenia-miedo-mandaran-pais_1439871.html
Categorías
Opinión

El moderno «teletrabajo» es el equivalente al cerdo engordado con pienso, con destino al matadero

Marx escribió en 1844 que «la demanda de hombres regula necesariamente la producción de hombres, como ocurre con cualquier otra mercancía. Si la oferta es mucho mayor que la demanda, una parte de los obreros se hunde en la mendicidad o muere por inanición.» La llamada «ley del teletrabajo» aprobada viene a dar cobertura a una exigencia histórica de abaratamiento de costes laborales que va a tener consecuencias catastróficas para la clase obrera.

Categorías
Opinión

Cisne blanco para el capital, cisne negro para el proletariado

Nassim Nicholas Taleb, avalador de la corriente de Sextus Empiricus (160 – 210), utiliza en su libro “El cisne negro” una metáfora que describe un suceso sorpresivo (para el observador).

El cisne negro (Cygnus atratus) es una especie de ave anseriforme de la familia Anatidae endémica de Australia. A principios del siglo XVIII, los colonos ingleses que volvieron de Australia trajeron consigo, en sus barcos, un cargamento de cisnes negros que son propios de Australia y hasta ese momento, se pensaba que todos los cisnes eran blancos, porque de ese color eran todos los cisnes que se conocían en Europa hasta entonces.

Metáfora relacionada con la percepción de un pavo durante su engorde. Una tarde el pavo tiene que revisar su creencia; su generoso alimentador, en los últimos 999 días, se convierte en verdugo.

“El problema del pavo se puede generalizar a cualquier situación donde la misma mano que te da de comer puede ser la que te retuerza el cuello. Desde el punto de vista del pavo, el hecho de que el día mil uno no le den de comer es un Cisne Negro. Para el carnicero, no, ya que no es algo inesperado. De modo que aquí podemos ver que el Cisne Negro es el problema del imbécil” (*).

Se ha relacionado dicho fenómeno con acontecimientos como la gripe de 1919, el triunfo de Hitler, la crisis de 1983 y del 2008, los atentados a las torres Gemelas en 2001.

Nada más falso, la gripe de 1919, mejor dicho, lo que se denominó gripe, ya que se utilizó como cajón de sastre para recoger todas las personas enfermadas a raíz de la guerra iniciada en 1914, ya sea por malnutrición, por pulmonía, por sífilis, por tuberculosis, por cólera, por tifus, por efecto de los gases, por “pie de trinchera” con resultados posteriores de gangrenas, por “fiebre de trinchera” producida por la Bartonella Quintana debido a los piojos que la transmiten, por “boca de trinchera” denominada Gingivitis Ulcerativa Necrotizante, por tétanos y por efecto de las vacunas provenientes de anticuerpos de cerdos que se inocularon a todos los soldados, y una gripe estacional de Influenza H1N1 que encontró unos sistemas inmunitarios totalmente debilitados. No existen datos epidemiológicos contrastados de las causas de las muertes posbélicas, tan solo cifras aleatorias interesadas, como en la actual epidemia, que los manipuladores de noticias hacen oscilar entre 50 y 100 millones de “muertos por la gripe”. Lo que si existió y todavía subsiste es la negación de las consecuencias de la guerra, tanto por parte de los vencedores, como de los vencidos.

No fue un “cisne negro” puesto que la guerra se estaba preparando desde la crisis de 1873 y sus organizadores, los capitales europeos en competencia, sabían de antemano la destrucción y muerte que iba a causar, no por casualidad a esta guerra se la denominó “la gran guerra química”. Pero el conjunto de la población era ignorante de ello. Cisne negro para la población, pobre evidentemente, y cisne blanco para los capitalistas.

Otra falsedad, la del ascenso de Hitler al poder. Fue financiado por la gran banca y las grandes empresas alemanas, las mismas que fabricaban los hornos crematorios y los gases asfixiantes de los campos de concentración. Cisne negro para los que sufrieron las consecuencias, cisne blanco para los que organizaron, financiaron y designaron a Hitler “Fürher”.

El derrumbe de las Torres Gemelas en 2001 fue un cisne negro para la mayoría de la población, pero no para los que organizaron y prepararon metódicamente el derrumbe de las mismas, puesto que ya tenían preparada con anterioridad la invasión de Afganistán y toda la batería de legislación antiterrorista (Uniting and Strengthening America by Providing Appropriate Tools Required to Intercept and Obstruct Terrorism Act) aprobada el 26 de octubre, al cabo de un mes y medio del supuesto ataque. Ley que posteriormente se expandió y copió en todos los países del mundo. Todo estaba previsto, era un cisne blanco para el imperialismo corporativo estadounidense y sus aliados.

La crisis del 2008 fue un cisne negro para millones de trabajadores que perdieron su empleo y sus ingresos. Para millones de pequeños ahorradores que perdieron su dinero, para los pensionistas que vieron desaparecer sus fondos de pensiones. Pero un auténtico cisne blanco para los negocios multimillonarios procedentes de las fusiones bancarias y la compra a precio de saldo de miles de centros productivos en una operación de genocidio financiero preparada con mucha antelación.

Hoy, algunas opiniones, no la de Nassim, que defienden la teoría que la declaración de pandemia se puede calificar de “cisne negro”, puesto que algunos dicen, fue algo sorpresivo. Aunque del análisis de las declaraciones de diversos organismos y corporaciones internacionales, tal vez la más emblemática fuera el “Event 201”, podríamos deducir que todo estaba planeado y “atado y bién atado”, como la democracia española post franquista. Ha sido un auténtico cisne blanco para el entramado químico-farmacéutico-industrial-militar y para los capitales a la caza de las empresas de la competencia en una operación de largo alcance para imponer “manu militari” el inicio de un cambio de patrón tecnológico.

Pero ha sido un auténtico “cisne negro” para la clase obrera mundial, para el campesinado de la periferia, para los trabajadores del “mercado informal”. Y una “rara avis” para los escépticos.

El escepticismo promueve dudar de toda la información que no sea bien apoyada por la evidencia, aunque hay diversas lecturas del mismo, una de las cuales es «no afirmar nada», es decir, quedarse en una reflexión permanente dubitativa sin pronunciarse ni aceptando ni negando. Tal vez uno de los ejemplos más característicos de esta última lectura es el de los “ni-ni” utilizado, en política, para designar aquellas personas que de forma pusilánime no se atreven a tomar partido en cualquier conflicto, situándose de esta forma por encima del bién y del mal, mejor dicho, por debajo del bien y del mal, y que en la práctica dan su apoyo tácito a los desmanes de corporaciones económicas y gobiernos de turno.

La mayoría de la población ha estado representando un papel similar a la metáfora del pavo antes de Navidad, pensando que el capitalismo le daría migajas a perpetuidad, pero de golpe degüella.

No seamos pavos.

(*) Nassim Nicholas Taleb, El cisne negro, pág.103.