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Salud

El confinamiento podría matar a 75.000 personas en Gran Bretaña por la falta de tratamientos médicos

Casi 75.000 personas podrían morir en Gran Bretaña por causas no relacionadas con el coronavirus como resultado del confinamiento, advierte un informe presentado a los asesores principales del gobierno de Boris Johnson (1).

La investigación presentada al Grupo de Asesoramiento Científico para Emergencias (SAGE) del gobierno afirma que 16.000 personas perdieron la vida en casas de acogida y hospitales entre marzo y abril de este año, en medio del pánico a que los servicios públicos de salud quedaran saturados durante la pandemia.

Otras 26.000 personas morirán el próximo año si las personas siguen alejándose de la Oficina de Emergencias y la asistencia social sigue repleta de problemas.

Mientras tanto, 31.900 personas podrían morir en los próximos cinco años debido a la falta de diagnósticos de cáncer, la cancelación de operaciones y el impacto sobre la salud de la recesión económica.

El informe de 188 páginas ha sido redactado por funcionarios del Instituto de Salud, la Oficina de Estadísticas y el Ministerio del Interior y se entregó al SAGE el 15 de julio.

El profesor Chris P. Gale, un cardiólogo de la Universidad de Leeds, ha escrito en el British Medical Journal que la orden de permanecer recluidos en casa ha causado miles de muertes que “no deberían haber ocurrido” (*).

Se ha producido un exceso de 2.085 muertes en Inglaterra y Gales debido a enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares durante el pico de la pandemia de coronavirus. En promedio, son 17 muertes diarias durante cuatro meses, entre el 2 de marzo y el 30 de junio de este año.

“El número de muertes indirectas puede terminar superando al número de muertes directas por Covid”, escribe Gale, que asciende a 42.000 según cifras oficiales.

(1) https://www.dailymail.co.uk/news/article-8774141/Coronavirus-UK-Lockdown-kill-75-000-thats-OFFICIAL-projection.html
(2) https://heart.bmj.com/content/early/2020/09/28/heartjnl-2020-317912
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Estrategia

Golpe a Palestina: Israel garantiza su existencia mediante un acuerdo para transportar y almacenar petróleo desde el Golfo a Europa

Se trata de un movimiento geoestratégico de primer orden, que echa tierra sobre las agoreras previsiones que varios países opuestos a la política exterior norteamericana en la región tenían para el Estado Sionista. El acuerdo está firmado a tres bandas entre Estados Unidos, Israel y Emiratos Árabes Unidos, y proporcionará petróleo desde el Mar Rojo al Mediterráneo. Es un balón de oxígeno para varios años más para el Estado Sionista, azotado por una grave crisis de credibilidad.

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Salud

Muere de covid una de las cobayas que participaba en los ensayos de la vacuna contra el covid

Ha muerto en Brasil una de las cobayas humanas que participaba en las pruebas de la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus. Aunque el fallecimiento fue anunciado ayer por la Agencia Brasileña de Vigilancia Sanitaria (1), se produjo el día 15 de este mes.

La víctima es Joao Pedro Rodrigues Feitosa, un médico de 28 años que trabajaba en las unidades de cuidados intensivos de dos hospitales de Rio de Janeiro. Acabó sus estudios el año pasado en la Universidad Federal de dicha ciudad, que participa en la elaboración de su propia vacuna.

La cotización de las acciones de la empresa farmacéutica ha caído a su nivel más bajo desde el mes de abril.

En agosto la Unión Europea compró 300 millones de dosis de dicha vacuna, a pesar de que aún no ha superado los ensayos clínicos. El gobierno del PSOE y Podemos también tenía comprometidas 31 millones de dosis con AstraZeneca, a la que pagó más de 50 millones de euros.

La empresa británica había obtenido inmunidad de la Unión Europea por cualquier muerte, enfermedad o efecto secundario que la vacuna pudiera producir en la población.

AstraZeneca participa en la Operación Velocidad Punta (Warp Speed) que ha puesto en marcha el gobierno de Trump, del que ha percibido importantes cantidades de dinero para la fabricación de la vacuna.

Paralelamente a las subvenciones, la empresa es objeto de una investigación del Ministerio de Justicia estadounidense por corrupción de funcionarios de salud en Irak.

Los ensayos habían quedado suspendidos desde setiembre ya que otras dos cobayas presentaron importantes efectos secundarios. Una de ellas fue una británica que desarrolló mielitis transversa, una inflamación poco común de la médula espinal causada por infecciones virales.

El New York Times informó de otra cobaya de la vacuna que contrajo  la misma enfermedad.

Actualmente hay 18.000 personas que participan en cuatro ensayos en todo el mundo con la misma vacuna: dos en Gran Bretaña, uno en Brasil y otro en Sudáfrica. Una de ellas es el español Joan Pons Laplana, quien reconoció que la vacuna “no impide el contagio del virus, sino que previene el desarrollo de síntomas graves de la enfermedad”.

En Estados Unidos la FDA prohibió a la farmacéutica reanudar las pruebas por razones de seguridad y justamente ayer se anunció que estaban a punto de autorizarlo cuando les ha llegado este nuevo traspiés (2).

Además de AstraZeneca, en Brasil también se experimentan las vacunas de otras empresas, como Johnson & Johnson y el consorcio formado por BioNTech (Alemania) y Wyeth/Pfizer (Estados Unidos), así como la fabricada por la empresa china Sinovac.

La farmacéutica AstraZeneca se fundó en 1913 en Suecia con el nombre de Astra AB. Se enriqueció al introducir la penicilina en Suecia en 1948 con lo que logró grandes beneficios que financiaron su expansión.

En los noventa, con la explosión de las empresas farmacéuticas, Astra AB empezó a buscar socios para seguir creciendo. En 1998 se fusionó con Zeneca Group, una empresa británica del sector químico.

Zeneca nació de una división de Imperial Chemical Industries (ICI), fundada en 1926 en Gran Bretaña. Durante gran parte del siglo pasado, ICI se encargó de fabricar plásticos, polímeros, material electrónico, químicos, fragancias y fármacos.

En 1993 la empresa se escindió para que Zeneca se especializara en el negocio farmacéutico. En pocos años adquirió otras empresas más pequeñas que la llevaron, finalmente, a anunciar su fusión con Astra AB en 1998.

Luego el monopolio se asoció a especuladores financieros internacionales y empresas de capital riesgo, entre los que destaca el conocido fondo buitre BlackRock.

No obstante, para edulcorar el verdadero objetivo económico de la empresa, ha asociado el nombre de su vacuna a la Universidad de Oxford.

(1) https://oglobo.globo.com/sociedade/voluntario-brasileiro-para-vacina-de-oxford-morre-laboratorio-nao-informa-se-ele-recebeu-imunizante-24704301
(2) https://www.elcomercio.com/tendencias/ensayo-vacuna-astrazeneca-covid19-eeuu.html

Más información:
– 6.000 millones de dólares de dinero público en la carrera por las vacunas contra el coronavirus (Operación Velocidad Punta)
– La carrera por la vacuna está en manos de multinacionales condenadas por corrupción y sobornos
– Si las vacunas no son seguras, los platos rotos los pagará la Unión Europea
– La Unión Europea otorga inmunidad a la farmacéutica AstraZeneca por los efectos secundarios de su vacuna contra el coronavirus
– El fondo buitre BlackRock planea sobre la vacuna ‘Oxford’ contra el coronavirus

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Represión

El CNI incluye a mpr21.info entre los medios objeto de «seguimiento» por su «narrativa antiglobalista»

El Centro Nacional de Inteligencia, a través del Centro Criptológico Nacional, ha incluido a mpr21.info entre 150 portales analizados que constituyen un riesgo para la seguridad nacional por su intencionalidad de «erosionar la credibilidad de las instituciones públicas», según un informe de su unidad de cibervigilancia, conocido como ELISA.

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Salud

Una niña de 13 años muere en Portugal por una parada cardiorespiratoria asociada al uso de mascarilla

Clarisse Mendes estaba terminando la clase de ciencias al mediodía cuando se cayó. El hecho ocurrió en la escuela Gonçalo Nunes, en Barcelos. Los compañeros de clase y toda la comunidad escolar están en estado de shock. La joven usaba mascarilla a pesar de tener una cardiopatía.

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Economía

El Tribunal Supremo da un balón de oxígeno a los bancos de 33.000 millones de euros con la sentencia del IRPH

La decisión del Tribunal Supremo de considerar las hipotecas ligadas al Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios (IRPH), como «no abusivas» supone un reingreso a sus arcas de 33.000 millones de euros que tenían reservados ante el riesgo de que el Supremo aplicara el criterio del Tribunal de Justicia Europeo, cerrando así la puerta a demandas de miles de consumidores.

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Estrategia

Polonia sigue su proceso de transición hacia una gran base norteamericana con un nuevo acuerdo nuclear

Estados Unidos y Polonia han cerrado un acuerdo de energía nuclear por valor de 18.000 millones de dólares, con el pretexto polaco de reducir la dependencia del carbón y el gas natural ruso.

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Salud

Los ‘expertos’ han convertido la medicina en un chiste sin ninguna gracia

Desde el inicio de la pandemia, la izquierdita raquítica ha agotado su repertorio argumental con el dogma de que “la salud está antes que la economía”, por lo cual ambos extremos de la ecuación se separan fraudulentamente.

No hace falta ser una marxista muy leído para comprender que no hay mayor condicionante de la salud que “la economía”, o sea, el capitalismo y las condiciones de vida y trabajo que impone a millones de personas.

Después de siete meses de pandemia tuvo que llegar una revista especializada como The Lancet para recordarnos que esa dicotomía no existe. En particular, las pandemias tienen su raíz en el capitalismo, la explotación, el hambre, la guerra y lacras parecidas, de cuyo origen no caben dudas.

Como es obvio, dichas lacras no se solventan con antivirales, ni con vacunas, ni con confinamientos, ni con hidrogel, ni con toques de queda, ni con estados de alarma, ni con… nada de eso. Prueba de ello es que todas y cada un de las medidas políticas impuestas para “aplanar la curva” han fracasado. “La escalada en el número de contagios por coronavirus registrada en los últimos días indica que las medidas adoptadas hasta ahora para el control de la pandemia no están surtiendo el efecto deseado”, lamentaba ayer El País (1). Sólo los “expertos” que se creen sus propias mentiras podían imaginar otra cosa.

En cualquier especialidad los fracasos se ocultan con un cambio de vocabulario, como el de “pandemia” por “sindemia”. Es el abracadabra que los “expertos” vienen pronunciando desde hace meses y que necesita renovarse periódicamente para estirar la ficción.

Felicia Marie Knaul, directora del Instituto de Estudios Avanzados para las Américas de la Universidad de Miami, ha presentado una ponencia en el Roche Press Day (2), o sea, en un acto seudomédico organizado por una multinacional farmacéutica cuyo tema estrella ha sido ese: no padecemos una pandemia sino una sindemia.

“No se trata solo de cambiar la terminología”, dijo Knaul. Se trata de poner en el primer plano ciertas “complejidades socioeconómicas”, como la pobreza, el hambre, la inequidad, la discriminación… “Llevamos décadas acumulando este riesgo”, dijo Knaul.

Sin embargo, en España los intoxicadores dicen todo lo contrario: que el colapso hospitalario es consecuencia de la pandemia. Basta leer la prensa de comienzos de este año para enterarse de que en enero los hospitales ya estaban saturados como consecuencia de la gripe estacional, con fotografías elecuentes de los enfermos tirados por los pasillos. Los hospitales españoles se colapsan “una vez tras otra, un año sí y otro también”, decían los medios hace sólo diez meses (3), antes de la ola de histerismo.

La sindemia destaca la política económica, o sea, los recortes presupuestarios, las privatizaciones y el desmantelamiento de la atención primaria. La respuesta política a la pandemia no sólo no ha paliado ese déficit sino que lo ha acrecentado, por la atención exclusiva a una única enfermedad, con descuido de todas las demás. “Hay un exceso de muertes por la interrupción de los tratamientos médicos”, admitió Knaul.

En un sistema de salud pública, la sanidad es consecuencia de la política sanitaria que, a su vez, forma parte de la política económica. Lo que ha creado y sigue creando un problema de salud pública son medidas políticas como el confinamiento, como reconoce Knaul, porque la falta de ejercicio físico, por ejemplo, causa enfermedades crónicas, como las cardiovasculares.

Tanto The Lancet como Knaul dan un paso atrás muy significativo. Empiezan a admitir dos errores típicos en las pandemias. El primero es que se trata de una enfermedad uniforme, igual en todo el mundo. El segundo es que esa enfermedad circula sucesivamente de una persona a otra porque, en definitiva, las personas son clones unas de otras, independientemente de las circunstancias subjetivas y, por supuesto, de los factores ambientales, locales, sociales y políticos de cada país.

En esta pandemia, como en otras, no todos han muerto por los mismos motivos en todo el mundo. Muchos han muerto, precisamente, por la política sanitaria implementada para subsanarla, una situación que se reproducirá en el futuro por algo que en su ponencia Knaul preconiza como remedio: la “telemedicina”. Un sanitario que recurre al teléfono o la videconferencia para atender a un enfermo sólo merece el calificativo de matasanos.

La medicina es presencial. Por eso se inventaron las ambulancias.

(1) https://elpais.com/opinion/2020-10-20/ante-el-fracaso.html
(2) https://www.eluniverso.com/larevista/2020/10/20/nota/8020633/covid-19-enfermedades-cronicas-consecuencias-soluciones
(3) https://www.huffingtonpost.es/2017/01/13/gripe-colapso-hospitales_n_14135402.html
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Opinión

De casa al trabajo y del trabajo a casa: el coronavirus hace realidad el sueño capitalista de una población controlada y militarizada

El gobierno español va a implantar en los próximos días un toque de queda que, sumado a las restricciones ya aprobadas en todas las Comunidades Autónomas, suprimirá las ya menguadas libertades de movimientos a tres casos: trabajo, estudios o trámites. La ausencia de lecturas críticas sobre la información existente respecto a la pandemia y la aceptación del relato oficial tiene escasos precedentes en la izquierda española.

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Memoria Histórica

El toque de queda señala el comienzo del terrorismo de Estado

Los oprimidos no miran desde el mismo ángulo que sus opresores. Los argelinos equiparan el toque de queda impuesto el sábado por Macron con otro toque de queda, el del 5 de octubre de 1961, en medio de la Guerra de Argelia.

El primero se impuso por motivos sanitarios y el otro por motivos militares. Pero no hay más diferencias y las redes sociales se han llenado de mensajes recordando uno y otro porque, además, se cumple un aniversario.

Hasta las fechas coinciden: el 17 de octubre de 1961 los argelinos convocaron una manifestación contra el toque de queda que provocó una terrible masacre en el corazón de la capital francesa.

En aquellos tiempos el prefecto de policía de París era un nazi, Maurice Papon, o como dicen en Francia, un “colaboracionista” que ya participó como jefe de policía bajo el régimen de Vichy.

No son coincidencias. En la historia las cosas no suceden por casualidad. “Se aconseja urgentemente a los trabajadores argelinos musulmanes que se abstengan de circular de noche por las calles de París y los suburbios parisinos, especialmente de las 20.30 a las 5.30 horas”, ordenó Papon y algo parecido ha ordenado ahora Macron.

¿Por qué por la noche? Porque los argelinos eran trabajadores y las reuniones políticas se hacían “después de cenar”, como explicaba recientemente un viejo dirigente del FLN argelino.

La diferencia es que antes había personas conscientes que protestaban, a diferencia de ahora, donde el toque de queda les parece poco y piden a gritos que lleguen los campos de concentración.

En 1961 los antifascistas, los antimperialistas, los revolucionarios y, naturalmente, los argelinos salieron a la calle para protestar contra el toque de queda impuesto durante doce días, primero a los trabajadores argelinos y luego a todos los magrebíes.

Hoy los más sumisos convocan procesiones con bozal, a diferencia de entonces, cuando había un lucha de verdad. En tales casos, si te imponen un toque de queda nocturno, hay que convocar una manifestación por la noche (precisamente).

Aquella lluviosa noche de 1961 miles de revolucionarios salieron a las calles de París para manifestarse y la represión de Papon resultó atroz. Docenas fueron asesinados, algunos de ellos arrojados al Sena, exactamente igual que en Santiago de Chile hace unos días. Hubo más de 12.000 detenidos y más de mil heridos quedaron tirados por las calles, desangrándose y doliéndose.

Para quienes sobrevivieron a la masacre, el toque de queda ordenado por Macron les parece una amenaza. Nadie se puede atrever a desafiar un toque de queda nocturno de ningún gobierno, ni por motivos militares ni sanitarios… salvo que quiera repetir la trágica experiencia de hace 59 años en París.

Pero ya quedan pocos que protesten. Cuando alguien alza la voz es para pedir que le pongan los grilletes en las muñecas.