mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 811 de 1511)

Docenas de comandos de las fuerzas especiales turcas son apresados por el ejército sirio en Idlib

El ejército sirio ha capturado docenas de comandos de las fuerzas especiales turcas, según el sitio ruso Avia.pro, que publica un vídeo grabado por su corresponsal Oleg Blojin. Varias docenas de soldados turcos aparecen en poder del ejército regular sirio.

La operación tuvo lugar en la autopista M5, recientemente liberada por el ejército regular sirio.

“Las tropas sirias se incautaron de una gran cantidad de equipo militar turco en la estratégica autopista Damasco-Alep (M5), que recientemente ha sido recuperada de los terroristas a sueldo de Turquía”, escribe Blojin.

Varios soldados turcos se vieron obligados a huir del campo de batalla de Idlib por miedo a la muerte. “Unos días antes, el Ministerio de Defensa turco había dicho que las fuerzas especiales del ejército turco lucharían hasta el final”, comenta irónicamente el corresonsal ruso. Pero la grabación muestra una imagen triste: los turcos huyendo del ejército sirio.

Hasta ahora Ankara no ha hecho ningún comentario sobre la captura de sus soldados por las fuerzas sirias. Dicho esto, Turquía va cada vez más lejos en sus provocaciones.

Turquía ha cerrado su espacio aéreo a los cazas rusos que vuelan con destino a Siria. Ha prohibido a un avión ruso Tu-154 entrar en su espacio aéreo. Parece que varios aviones de combate rusos, incluyendo dos Su-24, también tienen prohibido volar sobre el cielos turco. Recientemente, Turquía no ha permitido que los bombarderos rusos crucen el espacio aéreo sobre la autopista M5 para aterrizar en la base aérea de Hmeimim. Eso ha obligado a los aviones militares rusos a cruzar el Mar Caspio, Irán e Irak para llegar a la base de Hmeimim.

Las ya deplorables relaciones entre Rusia y Turquía han empeorado en los últimos días. El ejército ruso tiene el pretexto ideal para bloquear las rutas de los convoyes y patrullas militares turcas, incluso deteniendo los suministros a los puestos de observación turcos en las provincias de Idlib y Alepo.

“Es un peligroso punto de inflexión que podría costarle caro a Ankara”, escribe Blojin. Una zona de exclusión aérea no tiene mucho sentido frente al poderoso sistema de fuego antiaéreo ruso-sirio.

Rusia y Siria despliegan en Idlib la táctica de la pinza contra Turquía y la OTAN

Desde hace más de una semana las fuerzas turcas golpean a las unidades del ejército sirio con artillería y obuses para impedir su avance hacia el centro de la proincia de Idlib en un movimiento de pinza.

Los obuses turcos han causado muchas bajas en el ejército sirio, que tomó represalias con artillería de campaña antes de entrar en la ciudad de Sarakeb bajo el fuego de la aviación rusa.

El ejército sirio lanzó un misil balístico táctico OTR-21 Tochka en Idlib contra un centro de mando yihadista. El uso del Tochka no es nuevo, pero demuestra la determinación de Damasco y sus aliados para responder a las amenazas de una intervención militar a gran escala por parte de Ankara.

Las unidades de choque sirias avanzan puntualmente cuando el de las unidades de reconocimiento se hace imposible.

Rusia desempeña un papel destacado en la elaboración de los planes militares, sumamente complejos, para recuperar el terreno perdido por las fuerzas regulares, neutralizando al mismo tiempo una reacción adversa violenta sin medios militares.

Erdogan sigue amenazando con una intervención a gran escala para “salvar la provincia de Idlib”, la última que el gobierno sirio y sus aliados intentan recuperar. El Presidente turco ha insistido en que nunca dejará que Idlib caiga “en manos de Assad y sus seguidores” porque la considera un protectorado “donde florece la democracia”; no como en el resto de Siria.

Las unidades turcas siguen entrando en Idlib desde Iskenderun. Esta madrugada más de 90 vehículos blindados entraron a través de Kafr Lusin. Al convoy le sigue otro compuesto por más de 18 carros de combate y múltiples lanzadores de cohetes.

Para el gobierno de Damasco estos movimientos son una invasión de la OTAN y ha ordenado a las tropas regulares y a las milicias que luchen contra la agresión.

Por su parte, Erdogan ha dado una especie de ultimátum a los sirios que se puede traducir así: “O retiran sus fuerzas de la retaguardia de las líneas turcas o les golpearemos”.

El ultimátum muestra que la estrategia adoptada por Damasco y Moscú en Idlib es extremadamente elaborada, una especie de tenaza. Una de las pinzas permitió al ejército regular posicionarse detrás de las líneas defensivas turcas en Idlib y amenazar con interrumpir sus líneas de suministro con Turquía.

La táctica de Rusia en Siria toma en cuenta que Turquía pertenece a la OTAN, por más que la alianza imperialista haya dejado claro que nunca saldrá al rescate del ejército turco en Idilib.

Lo mismo que la desplegada en el este de Ucrania contra el mismo oponente, la táctica rusa es sutil. En ambos casos, se trata de maniobrar para impedir que el oponente pueda recurrir a sus valedores.

Al mismo tiempo, empuja a Ankara y la OTAN a cometer más y más errores de percepción. Los improperios de Erdogan son la mejor demostración de ello.

La ‘mediación’ del rey que le rentó 50 millones de euros costó 2.500 puestos de trabajo

Rebeca Quintáns

Ahora mismito anda la prensa loca con la información de los 50 millones de euros que Juan Carlos I cobró por su “mediación” en la venta del Banco Zaragozano al británico Barclays en 2003, y que depositó en una cuenta en Suiza a través de uno de sus testaferros (Álvaro de Orleans-Borbón). Una información publicada por la prensa londinense (The Telegraph). Cosas sobre las que los ingleses tienen la ocurrencia de indagar y que además luego sacan a la luz; no como en España, donde la impunidad judicial que impide investigar al monarca se extiende hasta la prensa, que tampoco investiga nada, vasalla a más no poder de sus majestades.

Lo que parece preocupar a la prensa española, ahorita mismo, es exclusivamente el patrimonio del emérito (y tampoco demasiado: se limita a hacerse eco de lo que se publica en el extranjero, y apenas se queda en el trazo grueso de los titulares, sin entrar en los detalles de la letra pequeña). Pero no deja de sorprender que nadie se pregunte a cuento de qué alguien le paga cantidades millonarias al susodicho, por muy monárquicos que sean. Es decir, ¿quién paga la comisión al rey Juan Carlos?, ¿por qué se necesitaba su mediación?, ¿por qué esa mediación era merecedora de la estratosférica cantidad de 50 millones de euros?

Pues aquí va una explicación, una versión que no procede de ninguna garganta profunda y que no cuesta más reconstruir que ir sumando dos más dos más dos… a partir de datos contrastables y publicados de forma desperdigada en distintos medios a lo largo del tiempo:

1. Los que pagaron la comisión fueron los Albertos (los primos de la gabardina, héroes de la cultura del pelotazo que empezó en tiempos del PSOE de Felipe González, apellidados Alcocer y Cortina, ex de las hermanas Koplovitz), que eran los principales accionistas del Banco Zaragozano, y por ende los beneficiarios de la operación. Y los Albertos eran, y son, amigos íntimos de Juan Carlos I. Dice la prensa seria que “amigos de cacerías”, no sé si como metáfora, ironía o mera tomadura de pelo, porque lo cierto es que su relación en negocios turbios con el monarca es perfectamente rastreable. Por ejemplo, en la operación de fraude a gran escala del caso KIO, que en sus diversas ramificaciones tantos beneficios dio a chorizos de alta alcurnia. Recordemos que los Albertos participaron con la venta de los terrenos en los que se construyeron las Torres KIO en Madrid, en 1988, a través de su empresa Urbanor.

2. Los Albertos ya estaban condenados por fraude. Precisamente fue el caso Urbanor el que hizo que los Albertos necesitasen la ayuda de Juan Carlos para deshacerse del Banco Zaragozano cuanto antes. El Tribunal Supremo acababa de condenarlos a 3 y 4 años de prisión (en 2003, el mismo año de la venta del Zaragozano al Barclays), por estafa y falsificación de documentos privados. Los angelitos habían cobrado una cantidad mucho mayor por la venta a los kuwaitíes que la que transmitieron a los socios minoritarios de Urbanor, para quedarse ellos con un trozo de la tarta sustancialmente mayor. La indulgente sentencia era firme (aunque estaba recurrida ante el Constitucional y consiguieron anularla en 2008, aquí siempre ganan los mismos), por lo que tendrían que haber sido inhabilitados (o desautorizados) para operaciones financieras como la venta del Banco Zaragozano, por muy socios mayoritarios que fueran (de hecho, ya habían sido apartados de la presidencia de la entidad por esa razón).

3. La venta fue un nuevo timo de los Albertos. El Banco Zaragozano estaba en ese momento en una situación financiera de grandes dificultades, que con el tiempo se conoció, pero que entonces se mantenía oculta a la opinión pública. Los Albertos intentaban deshacerse de sus acciones, pero no lo tenían fácil. Ninguna entidad en España estaba dispuesta a comprar el banco al precio desorbitado que exigían. Y entonces engañaron al Barclays, que quería expandirse en España, ocultándoles la situación real.

4. Tráfico de influencias imprescindible. Es más que probable que, para timar a la entidad británica, igual que a los kuwaitíes en el caso KIO, hubiera intervenciones al más alto nivel. Eso, para convencerlos de que compraran por una millonada algo que no valía lo que decían en absoluto. Pero, además, había que convencer a más gente. Era entonces decisión del Banco de España (presidido por Ángel Caruana) y del Ministro de Economía (entonces Rodrigo Rato) permitir o no la operación. La ley en tales circunstancias decía que no podía hacerse, por razones más que fundadas de que la influencia de los accionistas condenados fuese en “detrimentode una gestión sana y prudente”. Pero pese al gran debate que suscitó en su momento, Rato y Caruana decidieron mantener los “derechos políticos” de los Albertos en el Zaragozano y autorizar la venta, y no decir ni mu sobre las dificultades financieras que atravesaba el banco. Ese beneplácito requería sin duda la intervención alguien muy poderoso.

5. El rey emérito cobró 50 millones. La venta del Zaragozano se llevó a efecto en 2003 por 1.100 millones de euros, de los cuales 457 fueron a parar a los Albertos, en lo que fue uno de los mayores pelotazos de su vida; y 50, a una de las cuentas suizas Juan Carlos I (esto es lo que acaba de demostrar The Telegraph). La cuenta suiza en cuestión estaba a nombre de Álvaro de Orleans-Borbón, primo e identificado como testaferro del rey emérito por Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, socia y amante de Juan Carlos, en unas grabaciones que ni la justicia ni el gobierno español tuvieron a bien investigar, pero que sí cuentan para los ingleses.

6. Pérdidas millonarias. La operación fraudulenta, que el rey se encargó de facilitar y por la que cobró 50 millones, resultó ruinosa para Barclays Bank. En efecto, las dificultades financieras del Zaragozano estaban ahí y en seguida salieron a la luz. En los primeros años tras la compra, la delegación española del Barclays descubre el agujero financiero y reportaunas pérdidas de más de 600 millones de euros en la operación; en 2009 tiene que provisionar 553 millones más para mantener a flote su infraestructura en España; en 2010 se profundiza el agujero y debe provisionar 870 millones más; en 2011 hace otra provisión de 400 millones, dando ya por perdida toda la inversión; entre 2011 y 2014 las pérdidas ascienden a 1.300 millones de euros… En total, la propia entidad calcula que tiró por la ventana unos 4.000 millones de euros antes de conseguir desprenderse del marrón.

7. Otro pelotazo de otro amigo de Juan Carlos I: en 2015 otro gran amigo de Juan Carlos I, Isidro Fainé, aplaca los ánimos de Barclay recomprando los restos del Zaragozano para La Caixa, de la que es presidente, por 820 millones de euros. En realidad, Fainé no les está haciendo un favor, sino dando otro pelotazo. La delegación española de Barclay tiene un valor nada desdeñable, aunque sólo sea por el patrimonio inmobiliario de la red de sucursales, algunas de ellas tan emblemáticascomo la sede central del Banco Zaragozano, edificio de 10 plantas construido en los años 20 en el centro neurálgico de Zaragoza. Además, la entidad ya había sido saneada con varios ERE, y su fusión con La Caixa le va a permitir a ésta justificar uno nuevo que ya quería hacer (tras otra regulación poco anterior que había costado 2.600 empleos).

8. Más de 2.500 puestos de trabajo perdidos. En total, la operación fraudulenta con la que el rey se lucró supuso la destrucción de al menos 2.590 puestos de trabajo: 700 prejubilaciones de la delegación española del Barclay, para compensar las pérdidas, en 2011; 890 despedidos por la misma entidad, en un ERE de 2013; y 1.000 más tras la compra en 2015 por parte de LaCaixa, en otro ERE considerado justificado por la administración pública.

En resumen, la “mediación” del rey es en realidad tráfico de influencias muy bien pagado, a favor de amigos suyos, delincuentes para más señas, en negocios fraudulentos que traen consigo consecuencias negativas que pagamos todos, en este caso más de 2.500 puestos de trabajo.

Más información:
– ¡Los Borbones son unos ladrones!
– Juan Carlos I: la vida miserable de un soplón al servicio de sus amos de Washington
 

Por primera vez Israel responde con un ataque real a un ataque virtual de Hamas

El domingo el ejército israelí sufrió un ataque informático de Hamas, admitió su portavoz oficial, el coronel Johnathan Conricus.

Como vemos, la informática es la continuación de la guerra por otros medios, los digitales, y desde 2017 Hamas cuenta con una unidad especializada en ciberguerra cuyo objetivo es, entre otras cosas, infectar los teléfonos móviles de los soldados israelíes para extraer información sobre ellos.

Hasta ahora, Israel siempre había logrado frustrar la piratería electrónica de Hamas relativamente pronto, pero esta vez ha sido distinto y la organización palestina se ha introducido en los móviles de cientos de soldados.

Ya había ocurrido en julio de 2018, cuando los militares israelíes tuvieron que poner en marcha la Operación Corazones Rotos porque los soldados caían en la trampa de visitar sitios de citas o informaciones sobre la Copa del Mundo de Fútbol.

De esa manera los palestinos capturaban la agenda de contactos, álbumes de fotos, mensajes en las redes, conversaciones de audio, grabaciones de vídeo…

Es un ataque que en la jerga informática llaman “trampa de miel” (honeypot), al que nunca se resisten, ni las abejas ni los soldados israelíes que, cuando no tienen a nadie para matar, se aburren encerrados en un cuartel o en una garita.

Entonces el soldado entabla una conversación para tortolitos con quien menos se lo espera: un barbudo de Hamas curtido en mil batallas que le convence para que descargue una aplicación en su móvil.

A partir de ahí todo va cuesta abajo y la aplicación toma el control del teléfono móvil del soldado. Hamas empieza a manejar el móvil de su enemigo a distancia y son cientos de ellos los que caen en el pozo de miel.

Es cuestión de seleccionar cuidadosamente a los soldados que van a caer en la trampa. Por ejemplo, lo mejor es que estén destinados en puestos de control de la Franja de Gaza.

La penetración informática ha llegado a tal punto que en mayo del año pasado la aviación israelí bombardeó uno de los centros de guerra electrónica que Hamas tiene en Gaza y lo tuvo que anunciar en su cuenta oficial de Twitter para que sus soldados tomaran buena nota.

El ejército israelí ha perdido la ventaja que creía tener en la guerra electrónica y tecnológica. Es un salto cualitativo. Por primera vez en la historia un país responde con un ataque real a un ataque virtual.

Coronavirus: ¿un nuevo crimen del imperio?

Darío Herchhoren

Desde tiempo inmemorial los seres humanos convivimos con las enfermedades; que a veces se transformaron en grandes mortandades, asumiendo el carácter de epidemias, que se llevaban la vida de millones de personas.

Durante la edad media fueron frecuentes las llamadas «pestes», que la iglesia católica siempre tan apegada a la ciencia calificaba como castigos divinos. Parece que dios en su infinita bondad a veces se levantaba de mala leche, y entonces mandaba un mensaje de terror a los seres humanos para que recordaran su existencia. Las famosas pestes medievales se originaban en las malas condiciones de vida; y sobre todo en la ausencia de higiene sobre todo en las ciudades donde la población vivía hacinada en autéticas covachas mugrientas, que eran el mejor caldo de cultivo de enfermedades y epidemias.

La última de esas grandes mortandades fue la famosa «gripe española» de 1919, que se llevó la vida de millones de seres humanos en todo el mundo. Pero la cosa no terminó allí.

Enfermedades como la difteria y la viruela fueron las responsables de millones de muertes, hasta que aparecieron las vacunas, que acabaron con ellas.

Más cerca en el tiempo, fue la aparición de una enfermedad que hizo estragos sobre todo en Africa en el siglo XX, que fue el sida. Dicha enfermedad se asocia siempre o casi siempre con las malas condiciones de vida; y en Africa esas malas condiciones son moneda corriente.

Siempre se ha dicho en forma de rumor que el sida es una enfermedad cuya etiología hay que buscarla en algún laboratorio, donde se «fabricó» el virus que transmitía esa enfermedad. Tanto es así que la revista The Lancet, una publicación médica muy prestiugiosa admitió con ciertas reservas, que las grandes epidemias de sida en Africa había sido provocadas en forma intencional en los años 60 del pasado siglo, que llevó a una poda de la población nativa de varios millones de individuos.

Es curioso como esas enfermedades afectan siempre a poblaciones marginadas. No hay noticias fiables de que haya una epidemia de sida en Estados Unidos; si bien la enfermedad afectó a muchos norteamericanos.

Si analizamos el sida en su vertiente médica se habla de un «síndrome de inmunodeficiancia adquirida»; es decir que es algo que los afectados adquieren. ¿Y como lo adquieren? La respuesta siempre se asocia a prácticas de riesgo, como el uso compartido de jeringuillas, o al consumo de drogas prohibidas.

Es decir que se achaca a los propios infectados la responsabilidad de su infección por su mala conducta sanitaria. Parece que es una especie de expiación por su relativismo moral. Otro tanto ha pasado con el ébola, que ha sido ya controlado, pero que al igualque el sida produjo profusas muertes, aunque no tantas como el sida.

Y ahora llegamos al coronavirus, que es un tipo de neumonía que apareció en China, y que los medios de comunicación han inflado de una manera que llama la atención. Veamos: China tiene 1300 millones de habitantes, y han muerto por el coronavirus menos de 2000 seres humanos. La proporción de muertes e infectados por la enfermedad es mínima teniendo en cuenta la cantidad de habitantes de China.

Pero es que la epidemia coincide en el tiempo con la batalla que el imperio ha desatado contra Wahuei, el gigante chino de la telefonía movil que ha desarrollado la tecnología 5G, y que ha logrado ser la primera en el mundo, algo que el imperio no puede permitir.

En Barcelona, se había convocado para estos días una exposición mundial de telefonía adonde iban a concurrir las más importantes marcas de esa industria del mundo; y gracias a los  informes de la OMS (Organización Mundial de la Salud), organismo de la ONU, donde los EEUU tienen derecho de veto, se exageró tanto la situación del coronavirus que finalmente se suspendió el evento y que produjo pérdidas millonarias para los organizadores de la exposición, y para la ciudad de Barcelona que esperaba ingresar sumas muy importantes por la afluencia de cientos de miles de personas.

Todo esto me hace sospechar, que en realidad el coronavirus es una enfermedad que forma parte de la guerra bacteriológica, así como lo es la guerra química; y donde el imperio muestra su verdadera falta de escrúpulos morales; y que está dispuesto a recurrir a cualquier medio con tal de no perder la hegemonía. Trump mediante.

Periodismo puro y objetivo o ata esa mosca por el rabo

Bianchi

(Rueda de prensa donde están todas las cadenas de televisión y emisoras de radio reunidas para hacer preguntas a una comisaria comercial catalana sobre la no asistencia de varios países al certamen de MOBILE en Barcelona. Les llamaremos Mass Mierda (o Media, para gente circunspecta)).

–  Mass Mierda: Y díganos, señora Comisaria, ¿se resentirá la economía catalana con esta espantada de naciones por miedo al coronavirus ese, eh?

– Comisaria: En absoluto.

– MM: Pues se evalua en unos 500 millones las pérdidas por su ausencia…

– C.: No hay nada constatado.

– MM: Pero, al menos, reconocerá que ha sido un palo.

– C.: La sociedad civil catalana es potente y sabrá compensar esas presuntas pérdidas y recuperarse pronto. Los catalanes somos gente emprendedora, ya se sabe.

– MM: Hombre, ha tenido que hacerles daño, es innegable.

– C.: Hay vida más allá de MOBILE.

– MM: Admita que les ha perjudicado un poco.

– C.: No es plato de gusto, pero tenemos otros.

– MM: Un poquitín, por lo menos. Admítalo, por favor, se lo suplico.

– C.: Tenemos recursos suficientes. No colapsaremos.

– MM: No queremos (voz coral y metálica, robotizada, como las que anuncian ofertas en los grandes almacenes) que colapsen ustedes, una región española, al fin y al cabo, pero, por todos los santos, ¡algo les habrá tenido que joder! (rostros desencajados).

– C.: Como la picadura de un mosquito a un elefante.

– MM: Por no hablar de los incidentes públicos en la ciudad condal que no ayudan a la economía local. Y a su imagen.

– C.: Eso pregúnteselo usted/es a su Gobierno y Policía.En cuanto a la imagen, supongo que se referirá a la bofia dando palos al personal a tutiplén y a modo.

– MM: No nos alegramos de su desgracia…

– C.: Pues parece que sí.

– MM: No, no, se equivoca usted, pero parece que hasta les ha venido bien lo ocurrido en MOBILE, que se felicitan.

– C.: Y, si fuera así, ¿no compartiría usted/es esa alegría o alacridad? ¿O viene/n a cebarse?

– MM: Es que no es así, venimos a informar, díganos, ¿no es cierto que les ha escocido los bolsillos y que la pela es la pela, eh, eh? ¡Reconocerlo, joputas! (gesto descompuesto).

– C.: Si usted/es lo dice/n.

La aviación rusa destruye un centenar de vehículos blindados turcos en el norte de Siria

A Erdogan la violación de los acuerdos con Moscú le está saliendo cara. Desde principios de la semana pasada, las tropas turcas y sus apéndices en el norte de Siria han perdido casi un centenar de vehículos blindados, destruidos por los ataques de la aviación rusa.

Turquía ha perdido al menos 23 tanques (incluidos 4 tanques Leopard alemanes), unos 50 vehículos blindados de transporte de tropas y vehículos blindados, 18 instalaciones de MLRS (lanzacohetes múltiples), más de 20 camiones militares y 2 almacenes con armas y municiones.

Los ataques de la aviación militar rusa se llevaron a cabo principalmente contra los mayores arsenales de material y, a menudo, los vehículos blindados fueron destruidos inmediatamente después de cruzar la frontera sirio-turca.

Las bajas entre los terroristas que ya han recibido tanques y vehículos blindados de transporte de tropas turcos no son menos impresionantes: han muerto unos 300 sicarios.

No obstante, Rusia mantiene abiertos los canales de comunicación con Ankara. Pero en cuanto el gobierno turco declara que no sabe nada del cruce ilegal de la frontera siria por sus soldados o mercenarios, comienzan los ataques de la aviación rusa contra columnas y convoyes.

Turquía responde de manera retórica, lo que indica al deterioro de sus relaciones con Moscú. De palabra amenaza a Rusia con una guerra “de proporciones increíbles”. En una entrevista con Zvezda, el embajador ruso en Turquía, Alexei Erjov, denuncia que los turcos hablan abiertamente de atacar a las tropas rusas y “erigir rascacielos con los cráneos de los militares rusos que mueran” (*).

Si Erdogan cree que esas declaraciones dirigidas a Rusia no tendrán consecuencias, está muy equivocado. Hasta ahora, Ankara no le ha creado ningún problema a Rusia. Sin embargo, cualquier acción de Turquía contra Rusia resultará inmediatamente en una respuesta masiva por parte de Rusia.

Hace muy pocas horas, el ejército sirio intentó infiltrarse en la mayor base militar de Estados Unidos en el este de Siria, la de Al-Tanf, y disparó contra las posiciones del Pentágono y sus secuaces yihadistas.

El ejército sirio entró en la zona de desescalada de 55 kilómetros y atacó a una milicia yihadista denominada “Comando Revolucionario” que, a su vez, contraatacó, logrando expulsar a los soldados sirios de la zona de desescalada y matando a varios de ellos”, según la cuenta de Twitter del referido “Comando Revolucionario”.

Otras fuentes no lanzan mensajes tan felices y, aunque confirman el ataque, dicen que no ha cesado y que el ejército regular también se ha lanzado al asalto de esa región de Siria.

(*) En las provincias del antiguo Imperio Otomano que se sublevaban se alzaban torres, paredes y edificios con los cráneos de los ejecutados, lo que servía de advertencia para prevenir futuros levantamientos. En la imagen uno de ellos en Cele-Kula, en Serbia.

La informática soviética también se presta a coleccionar tonterías

El ordenador soviético que funcionaba con agua
El artículo publicado en Microsiervos sobre los pioneros de la informática soviética (1) demuestra que cualquier tentativa de hablar sobre la URSS con una mínima sensatez es imposible. Es un periodo de la historia sobre el que se puede decir cualquier tontería porque nadie va a protestar. La informática no se salva, como tampoco la medicina, ni la universidad, ni el periodismo, ni los tribunales… En la URSS todo era una mierda. Si fueron los primeros en llegar al espacio debió ser por casualidad.

Dice el artículo que “las autoridades soviéticas no querían oír ni hablar de nada que tuviera que ver con la cibernética. Consideraban que era una disciplina decadente inventada por los países capitalistas. Y ahí iban incluidos los ordenadores”.

Naturalmente el autor del artículo no tiene ni la más remota noción del asunto, por lo que se limita a glosar un libro de Boris N. Malinovsky (2) que, según dice, fue uno de los pioneros de la informática soviética. Es falso. Cuando a Malinovsky le daban su título de licenciado, el primer ordenador soviético ya estaba en funcionamiento. Ambos acontecimientos ocurrieron casi al mismo tiempo y en el mismo lugar: en Kiev.

Las tonterías al uso sobre la informática soviética son consecuencia de los artículos del semanario Literaturnaya Gazeta y otros que criticaron a autores como Norbert Wiener y su libro “Cibernética”, publicado en 1948. Los artículos calificaban a Wiener como un “charlatán” y un “oscurantista” que suplantaba a los auténticos científicos.

“La cibernética fue prohibida en la URSS porque la calificaron como una seudociencia burguesa”, dice estúpidamente la Wikipedia. Lo cierto es que las críticas soviéticas a Wiener se quedaron cortas y son el mismo tipo de críticas que se pueden lanzar hoy día contra toda esa basura de artículos sobre robótica, inteligencia artificial, sociedad de la información y demás.

Sin embargo, para fabricar un ordenador o para programar no hace falta leer a Wiener y otros autores de la misma calaña, prueba de lo cual es que hoy es un autor olvidado y ni siquiera los informáticos conocen su nombre. Merecidamente, la obra de Wiener se llena de polvo en las bibliotecas soviéticas y las de casi todo el mundo… sin necesidad de que nadie la censure.

Los pioneros soviéticos de la informática son contemporáneos a los de otros países, como von Neumann, Atanasoff, Aiken, Mauchly, Zuse, Turing o Wilkes. Sin embargo, como es habitual, la ignorancia que impera en el mundo occidental ha ocultado sus nombres. Aquí somos así. Hemos convertido la estulticia en dogma y confundimos a la ciencia con una parte de ella: la que se hace en Estados Unidos, Inglaterra y países por el estilo. Lo demás no existe porque hemos cerrado los ojos y no nos molestamos en abrirlos.

En los años veinte la URSS creó los dos primeros institutos de ingeniería electrónica, pioneros en el mundo en lenguajes de programación para el cálculo, al tiempo que las facultades de matemáticas creaban algoritmos para ellas.

En 1936 Vladimir Lukyanov diseñó un ordenador analógico, el primero de la historia capaz de resolver ecuaciones diferenciales parciales. Nunca se ha vuelto a fabricar nada parecido. El artefacto era tan genial que funcionaba con… agua. No fue uno de esos inventos estériles, ya que se fabricó en serie y se utilizó en universidades y centros de investigación hasta los años ochenta.

En occidente ningún científico, ni ingeniero, ni informático ha imaginado nunca nada parecido.

El ordenador soviético MESM
Los primeros ordenadores digitales se fabricaron tras la Segunda Guerra Mundial y, lo mismo que en Estados Unidos, estaban ligados a la guerra y a dos sectores económicos militarizados: la industria nuclear y los vuelos espaciales.

Al mismo tiempo que en la URSS se critica la obra de Wiener, los primeros ordenadores ya funcionan a pleno rendimiento porque, desde los años cincuenta, la URSS invirtió más dinero, fabricó más ordenadores y diseñó más algoritmos que Estados Unidos y cualquier otro país del mundo.

A finales de 1948 un equipo de científicos dirigido por Serguei Lebedev creó en el Instituto de Electrotecnología de Kiev un ordenador universalmente programable al que llamaron MESM (Pequeña Máquina Electrónica de Cálculo). 27 miembros formaron parte del equipo, de los cuales 12 eran ingenieros y científicos y 15 asistentes técnicos. También participaron el físico A. A. Dorodnitsin y el matemático K. A. Semendyaev.

Entonces en el mundo había muy pocos equipos similares: la SSEM de Frederick Williams y Tom Kilburn y la EDSAC (Electronic Delay Storage Automatic Calculator) de Maurice Wilkes, ambas en Inglaterra. También coincide en el tiempo con la alemana Zuse Z4 y la sueca Barca.

La diferencia es que esas máquinas eran secuenciales, mientras que la soviética fue la primera en la historia capaz de operar en paralelo. Otra diferencia es que MESM era capaz de cargar los programas en la memoria.

Se puso en funcionamiento en 1951 para la resolución de problemas de física nuclear, diseño de cohetes y aviones, control estadístico de calidad y regulación de las líneas de transporte de energía eléctrica a larga distancia.

Dentro y fuera de la URSS Lebedev obtuvo los máximos reconocimientos. En 1996 la sociedad IEEE le condecoró con la medalla Charles Babbage por su papel fundacional en la informática soviética.

El primer ordenador fabricado a gran escala, el BESM-1, se ensambló en Moscú en el Instituto Lebedev de Mecánica de Precisión e Ingeniería Informática.

Es evidente que en la URSS ni los ordenadores ni la informática estuvieron prohibidos nunca, hasta el punto de que era el Estado quien se encargaba de fabricarlos y distribuirlos.

(1) https://www.microsiervos.com/archivo/libros/pioneers-soviet-computing-historia-informatica-sovietica.html
(2) https://archive.org/details/PioneersOfSovietComputing/page/n1/mode/2up

 Strela: el ordenador que en 1956 llevó a Yuri Gagarin al espacio
Su diseñador, Y.Y. Bazilevsky, recibió el título de Héroe del Trabajo Socialista

(*) En 2018 un informe de la ONU declaró que Moscú era la ciudad del mundo más conectada a internet:
https://www.unescap.org/sites/default/files/E-Government%20Survey%202018_FINAL.pdf 

Desarticulado otro grupo neonazi alemán que planeaba ataques contra mezquitas y emigrantes

Un grupo neonazi alemán que fue detenido el viernes planeaba atentados masivos contra mezquitas, similares a los perpetrados en Nueva Zelanda el año pasado.

El grupo se llamaba “Der harte Kern” (Núcleo Duro) y entre sus objetivos también estaba atacar a los peticionarios de asilo y refugio.

A los 12 detenidos les encontraron armas; una pistola de 9 milímetros, granadas caseras, así como ballestas, hachas y cuchillos, además de indumentaria referente a los rituales y mitos
nórdicos antiguos. 

La investigación sobre los nazis indican que organizaban ataques importantes. Pretendían lanzar varios asaltos simultáneos contra musulmanes durante las reuniones de oración.

El plan incluía recaudar al menos 50.000 euros para que al menos 10 hombres atacaran 10 mezquitas de estados federados, dice el diario Der Spiegel.

Loz nazis planeaban usar armas semiautomáticas para imitar los ataques del pasado marzo en Christchurch, Nueva Zelanda, en el que 51 personas fueron asesinadas en dos mezquitas.

Bajo vigilancia de la policía, el presunto jefe detalló su estrategia en una reunión organizada con sus cómplices. Según el periódico Bild, se trata de Werner S., de 53 años de edad, vecino Augsburgo, en Baviera, que amenazó en internet con cortarles las manos a los musulmanes.

La policía germana tenía un infiltrado en el grupo, del que además formaba parte otro policía de Renania llamado Thorsten W., de 50 años de edad.

La policía no centró su atención en los nazis hasta el año pasado, tras los ataques mortales contra la sinagoga de la ciudad de Halle, en el estado de Sajonia-Anhalt, y el asesinato del político reaccionario Walter Lubcke.

El verano pasado fue desarticulado otro grupo de 30 neonazis llamado “Nordkreuz” (La Cruz del Norte) que tenía un listado de personas a asesinar, especialmente militantes progresistas, para enterrarlos en cal viva y hacer desaparecer sus cadáveres.

Según la Oficina Federal de Investigación Criminal, en Alemania hay 53 nazis de carácter peligroso, entre 12.700 potencialmente violentos, mientras cifró en total 24.100 neonazis abiertos.

Un ataque informático de la CIA destruyó un gasoducto soviético en 1983

La piratería y los ataques informáticos no son recientes, ni su única víctima es Estados Unidos. En 1983, al final de la Guerra Fría, la CIA reventó un gasoducto soviético mediante un “troyano” (*), según el documental “Bons baiser du Canada” emitido en 2013 por la cadena pública de televisión.

El documental se basaba en un informe del Servicio de Inteligencia de Seguridad de Canadá sobre las “Amenazas cibernéticas a la infraestructura de Canadá”. Los autores advertían que los ataques terroristas “físicos” ya no son la única amenaza potencial para la energía, el transporte o las infraestructuras financieras.

“Las aplicaciones informáticas residentes se pueden programar para controlar, interrumpir o destruir ciertos elementos de un objetivo en el momento elegido”, decía el informe.

Fue como una bomba de efecto retardado y resultó tan espectacular que los satélites espía la capturaron desde el espacio. “Fue una hermosa explosión”, confesó el terrorista Richard V. Allen, un asesor del Presidente Reagan, 30 años después.

El documental destapa el papel que jugaron los canadienses en las agresiones contra la URSS.

Además de la CIA, en la voladura participaron Gus Weiss, otro asesor de Reagan, así como informáticos canadienses y una empresa francesa que había actuado como intermediaria en el reclutamiento del coronel del KGB, Vladimir I. Vetrov, por la DST, el servicio secreto francés.

Vetrov había estado destinado en Montreal y trabajaba en el “Directorio T”, también conocido como “Línea X”, una unidad especializada en la captación de tecnología occidental. A principios de los 80 Vetrov ofreció sus servicios a Francia a través de un ingeniero de Thomson-CSF, ahora Thales.

Apodado “Farewell” por el contraespionaje francés, el agente doble divulgó miles de páginas de documentos secretos así como una lista de espías soviéticos del Directorio T infiltrados en occidente.

Durante una cumbre del G7, Estados Unidos se enteró de la existencia de “Farewell” y de que los soviéticos buscaban tecnología, especialmente para el tendido de un gasoducto transiberiano que tenía dificultades a causa del embargo ordenado por Reagan.

Entonces la CIA diseñó un plan, llamado “Deception Programm”, que consistía en dejar que los soviéticos adquirieran una tecnología previamente saboteada. Una vez instalada “se volverán locos”, dice Gus Weiss en una nota divulgada por el documental.

La CIA sabía que los soviéticos habían contactado con la empresa canadiense Cov-Can, ya desaparecida, que se puso al servicio del espionaje estadounidense para llevar a cabo el sabotaje.

Cov-Can introdujo un “Caballo de Troya” (*) en el programa informático de control del gasoducto, en cooperación con una división del grupo francés Thomson-CSF. El programa, que supuestamente debía evitar la sobrepresión, fue manipulado por los informáticos, canadienses la mayor parte de ellos, en las oficinas de la empresa francesa en los suburbios de París, y luego fue enviado a los soviéticos.

Lo único que quedaba por hacer era esperar a que el “Caballo de Troya” (*) se activara, como así ocurrió. “Cuando llegó el momento de controlar la presión del gas, el sistema se volvió loco y explotó“, dice Thomas C. Reed, otro asesor de Reagan que participó en el sabotaje.


‘Bon baiser du Canada’

(*) En la jerga informática se llama “troyano” o “Caballo de Troya” a un virus o aplicación que se introduce de manera subrepticia dentro de un programa o de un sistema operativo como si formara parte del mismo con la finalidad de espiar o destruir, tanto el equipo informático como el dispositivo del que forma parte.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies