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100.000 dólares vivos o muertos: los yihadistas ponen precio a la cabeza de los rusos que combaten en Siria

Hace tres días, el ministro de Defensa británico Ben Wallace y su homólogo turco entraron ilegalmente en Idlib para supervisar a sus huestes yihadistas sobre el terreno.

El imperialismo se prepara para activar sus misiles contra la fuerza aérea siria que, a su vez, trabaja para optimizar no sólo los cazas Sujoi sino también los bombarderos estratégicos MiG.

Los sirios han acondicionado los interceptores MiG-25PDS, un verdadero mastodonte del cielo que Siria tiene la intención de utilizar contra las baterías de misiles que la OTAN ha desplegado en Idlib a la espera de un “incidente” que ponga fin a la tregua entre Ankara y Moscú. No parece probable que la situación de ni guerra ni paz en Idlib dure demasiado tiempo. Al menos todas las partes se preparan para una escalada bélica.

El miércoles fuentes rusas filtraron algunos de los secretos contenidos en la base aérea de Qamichli. Desde noviembre del año pasado, el ejército ruso ha estado trabajando para asegurar esta base, que está situada en la frontera turca en el extremo norte de los yacimientos petroleros de Hassakah, a pocos kilómetros de las fronteras del norte de Irak.

La base aérea rusa no sólo alberga un arsenal de helicópteros capaces de librar intensos combates en la zona, modernos sistemas de defensa aérea Pantsir-S, capaces de repeler no sólo los ataques aéreos sino también los ataques con misiles de crucero, sistemas de defensa aérea Tor-M2, aviones de ataque Su-25 y aviones de transporte militar Il-76.

En vista de la ubicación sumamente estratégica de la base, incluida entre Turquía, Siria y el Irak, los observadores creen que el sistema ruso de defensa contra misiles abarca no sólo el este de Siria sino también el oeste de Irak.

El miércoles Al-Masdar informó de la llegada de un enorme convoy militar ruso al noreste de Siria y dijo que el personal y el equipo a bordo tenían por objeto “garantizar el paso seguro de las patrullas militares rusas” regularmente acosadas y amenazadas por Estados Unidos y sus yihadistas de Al-Qaeda.

El convoy ruso se repartirá entre Hassakah, Raqqa y Tell Tamar.

En Deir Ezzor y Homs, la resistencia también se prepara. La frontera sirio-irakí ha sido escenario de la retirada de las tropas estadounidenses en el paso fronterizo de Qaem/Abou Kamal, mientras que los auxiliares del ejército estadounidense vinculados a los yihadistas de Maghaweir Al-Thura lanzaron un ataque a gran escala contra el este de Homs antes de ser repelidos por el ejército sirio y sus aliados de la resistencia.

Según el diario sirio Al-Watan, los yihadistas atacaron los suburbios de la ciudad de Al-Sujna, al este de Homs, la estación de bombeo T-3 y la estratégica autopista M-20 que une Homs con la provincia de Deir Ezzor, con el objetivo de cortar todos los enlaces entre Deir Ezzor y el corazón estratégico de la resistencia, a saber, Homs, donde el aeropuerto T-4 es uno de los principales emplazamientos de la defensa antiaérea.

El esfuerzo estadounidense por romper las defensas sirias en el este continúa, especialmente desde que un doble ataque con drones de la resistencia de principios de marzo tomó a Estados Unidos por sorpresa, ya que creen que pueden permanecer definitivamente en Al-Tanf. El Eje de la Resistencia y Rusia podrían abrir en los próximos días un doble frente en Hassakah y Deir Ezzor.

En la autopista M4 también aumentan los actos de sabotaje por parte de los yihadistas auspiciados por Ankara, que han llegado a poner precio a la cabeza de los periodistas y soldados rusos, diciendo que están dispuestos a pagar hasta 100.000 dólares a cualquiera que pueda traerlos vivos o muertos.

Los ministros de Defensa de Gran Bretaña y Turquía inspeccionan a sus huestes yihadistas en Idlib

Galeno, que significa ‘calma’, por cierto

Bianchi

La imagen transmitida de la sociedad romana, especialmente la patricia, es la unos glotones hedonistas antiepicúreos (Epicuro era sobrio y comedido en todo, lo contrario de como lo han pintado): bacanales, orgías, banquetes, termas, farras y chuflas varias. Tal vez sucediera en la decadencia o en los tiempos de Petronio y su «Satyricon» que llevara sui generis Federico Fellini a la gran pantalla. Pero dudo que fuera la norma si hacemos caso, al menos, a Galeno (129 d.C.).

Nacido en Pérgamo (Asia Menor), en el 162 se traslada a una Roma plagada de medicuchos y charlatanes hasta que él impuso su prestigio, su doxa (no en sentido de «opinión»), como se dice en el juramento hipocrático. Su obra estaba pensada para un público culto y dirigida a las clases altas, aunque cuidaba las heridas de los gladiadores, como anatomista que era.

La higiene jugaba un papel muy importante en la Antigüedad, sobre todo en las clases altas. El galenismo recomienda no comer en exceso, no pasar frío, limpieza física y ropa inmaculada pensando en una armonía entre el cuerpo y el espíritu. Todo lo contrario del ideal monástico del Medievo occidental tendente a cuidar el «espíritu» en detrimento de lo corporal. La higiene vendría a crear las condiciones para un buen funcionamiento de la fisiología (el cuerpo y sus órganos).

Para Galeno -de quien no pretendemos hacer una hagiografía; Paracelso, por ejemplo, protoquímico (alquimista), que se pasó media vida recorriendo aldeas y alfoces recogiendo remedios de la abuela rozando la «brujería», puso chupa de dómine a Galeno -para éste, decíamos, seguidor de Hipócrates, el cuerpo humano está constituido por cuatro humores principales: la sangre, la flema, la bilis amarilla (melancolía) y la bilis negra (irascibilidad, pero no necesariamente mala ostia u hostia, con hache). Luego estarían las cualidades elementales como calor,  frío, humedad… La perfecta salud prevalecía cuando los humores se encontraban correctamente equilibrados y la enfermedad resultaba del exceso o defecto de estos humores o del aislamiento de uno de ellos con relación al resto. El objetivo de la higiene debía ser el mantenimiento del equilibrio normal entre los humores y sus cualidades mediante la prescripción de dosis adecuadas de alimento,  bebida, sueño, vigilia, fornicio, ejercicio, masajes, etc.

Los antiguos médicos ya sabían que cada individuo es diferente y que frente a idéntico estímulo o lesión, distintos individuos (¿pacientes?) pueden reaccionar de modo distinto. Creían en lo que hoy llamaríamos «tipos psicosomáticos» dizque los gordos son benevolentes y pacíficos, los flacos somos unos hijoputas coléricos y así. Tenían en cuenta las estaciones del año, el clima de cada zona, como los campesinos, que era casi todo el mundo.

La teoría de los cuatro humores todavía está vigente en Oriente. Como se ha dicho, la higiene de Galeno era abiertamente aristocrática, dirigida a las clases ociosas de su época. Y no precisamente a esclavos, campesinos, artesanos o mercaderes.

El hábito de los baños, las famosas termas, o saunas, eran eso: baños y además campos de deporte, piscinas, gimnasio, salas de lectura y bibliotecas. Todo eso se fue al guano con el cristianismo medieval, un cristianismo democrático y antipagano que negaba las estructuras de clases prometiendo el paraíso a los humildes y también aquello tan paulino, tarsiotapaulino, del que no trabaja, no come. Cualquier persona está enferma sin Cristo, no son necesarias ni dietas ni ejercicios salvo el agua bendita del bautismo. Todos los paganos están enfermos y la Iglesia es el Hospital que los cura. ¿Cómo? Orando, la mejor medicina. Claro que, según la tradición judaica, el cuerpo era el receptáculo del alma y, por lo tanto, no era cosa de descuidarlo mucho.

Sir John Harington (1561-1612), ahijado de la reina Isabel I, educado en Eton y Cambridge, es el inventor moderno del water closet (W.C.). En Salerno hubo una escuela médica laica, independiente de curas y frailes. El vino de salvia era un vino medicinal (como el «vin Mariani» que chiflaba a los Papas, precedente de la Coca Cola) que viene a ser nuestro vermouth, o vermú, o sea, un aperitivo. Se entiende que libado con moderación, no como Luis Buñuel, gran aficionado, como se sabe.

La gente iba viviendo más años. Aparecen tratados De vita longa. Aquí entran Paracelso, Marsilio Ficino y, sobre todos, Luigi Cornaro, que vivió 98 años, predicando moderación, sobriedad y frugalidad este patricio veneciano. Su regla de oro: come sólo lo necesario.

Ahora, y para acabar, viene Johan P. Frank (1745-1821) y su principio: la miseria del pueblo, madre de todas las enfermedades. Déspota ilustrado, exhorta en favor no tanto de reformas sanitarias como sociales y económicas. El problema de la salud, para él, es un aspecto de problemas más amplios como los socioeconómicos. Atacó la vida disoluta en el ejército, y, también, el celibato en el clero. Insistió en que las prostitutas se recluyeran en casas de citas para evitar las enfermedades venéreas. Su reputación era mundial.

R.Virchow, ya en el XIX, en pleno darwinismo, impondrá aquello de que prevenir es mejor que curar…

Hasta hoy con estados de alerta, leyes marciales y lavados (pilatescos) de manos.

Bon voyage.

En Alabama los médicos emplearon a los negros como cobayas humanas en un experimento sobre la sífilis

Entre 1932 y 1972, es decir, durante cuarenta años, en el hospital público de Tuskegee, una localidad de Alabama, los médicos experimentaron con negros pobres y analfabetos enfermos de sífilis a los que no dieron tratamiento médico para poder estudiar la evolución de la enfermedad hasta su muerte, así como el contagio de sus familias y descendientes.En 1932 la sífilis se había convertido en una epidemia en la población rural del sur de Estados Unidos y los médicos decidieron crear un programa especial de no-tratamiento en el Hospital de Tuskegee, el único para negros que existía entonces en aquella localidad. Ocurrió muy poco después de la crisis económica de 1929.

Los matarifes, o sea, los médicos y científicos, seleccionaron a unos 400 varones negros sifilíticos y otro grupo similar de 200 no sifilíticos sirvió de control. Su objetivo era comparar la salud y longevidad de la población sifilítica no tratada en comparación con el grupo control. A las personas seleccionadas no se les informó de la naturaleza de su enfermedad y les dijeron que tenían “mala sangre”. Además, les ofrecieron algunas ventajas materiales, incluso sanitarias, que en ningún caso incluían el tratamiento de su enfermedad.

En 1936 comprobaron que las complicaciones eran mucho más frecuentes en los infectados que en el grupo control, y diez años después resultó claro que el número de muertes era dos veces superior en los sifilíticos. A pesar de que la penicilina estuvo disponible desde los años cuarenta, en ningún momento recibieron tratamiento; a los médicos nunca les importó que sin el antibiótico su esperanza de vida se redujera en un 20 por ciento.

En este caso la ideología anticolectivista imperante en Estados Unidos no fue obstáculo para que los derechos individuales de las personas fueran sacrificados en aras de un supuesto bien “común”, aunque en realidad los pobres debían sacrificarse en interés de una investigación cuyos beneficiarios serían los más privilegiados de la sociedad. En 1947 se aprobó el código de Nuremberg y en 1964 la Declaración de Helsinki que, además del consentimiento informado del paciente, dispone que en toda investigación con seres humanos el bienestar de la persona prevalezca siempre sobre los intereses de la ciencia y de la sociedad. El médico, antes que investigador, es el protector de la vida y la salud de su paciente, y la persona que participe en una investigación debe recibir el mejor tratamiento disponible.

A pesar de la promulgación de la normativa, la investigación continuó, publicándose 13 artículos en revistas médicas. Ningún científico protestó, hasta que en 1972 la prensa denunció los hechos. Para entonces 74 de los pacientes del estudio seguían vivos, 28 habían muerto directamente de sífilis, 100 habían muerto por complicaciones relacionadas, 40 de sus esposas se habían infectado y 19 de sus hijos habían nacido con sífilis congénita.

En 1997, en presencia de cinco de los ocho supervivientes presentes en la Casa Blanca, Bill Clinton pidió disculpas formalmente a las víctimas del experimento: “No se puede deshacer lo que ya está hecho, pero podemos acabar con el silencio […] Podemos dejar de mirar hacia otro lado. Podemos miraros a los ojos y finalmente decir de parte del pueblo americano, que lo que hizo el gobierno americano fue vergonzoso y que lo siento”. Las buenas palabras sustituyeron a los juicios y las cárceles. Aquellos médicos que utilizaron a los pobres como cobayas humanas, así como sus cómplices y colaboradores no resultaron sancionados por el crimen que habían cometido.

¿Por qué nos empeñamos en suponer que nuestra salud les importa algo a ellos?

Antes la policía nos fichaba por nuestros crímenes, ahora los médicos nos fichan por nuestras enfermedades

En la histeria actual lo más importante no es el virus, ni tampoco una enfermedad, sino la ley marcial que han impuesto y, sobre todo, lo que quedará de las medidas que han implementado en todo el mundo.

Si creen que esto es temporal y luego todo volverá a ponerse en su sitio, se equivocan. Los aplausos han supuestos un respaldo a las medidas adoptadas y a ellos nada les gusta más que esos vítores.

En Europa, que a causa de las guerras mundiales conocen mejor este tipo de situaciones que nosotros, ya hablan de “Ausweis” porque en ciertos países han vuelto al III Reich, que es como los “papeles para todos” y no sólo para los extranjeros: documentación, pasaportes, cédulas, visados, salvoconductos…

Nos van a obligar a salir a la calle, como al ganado, con nuestro certificado de sanidad, de que no somos apestosos, de que estamos “limpios” de cualquier enfermedad infecciosa. Antes la policía nos fichaba por nuestros crímenes y ahora los médicos nos fichan por nuestra enfermedades, pero la cosa no cambia nada: nos quieren fichados e identificados.

Hace años que la Unión Europea puso en marcha un “pasaporte de vacunas” (1) que todos los ciudadanos deberán tener para 2022. En la primera página, titulada “Acciones”, dice que uno de los objetivos más importantes del pasaporte es “producir un informe regular sobre el estado de la confianza en las vacunas en la Unión Europea, para monitorear las actitudes hacia la inmunización. Sobre la base de este informe y teniendo en cuenta la labor conexa de la OMS, presentar orientaciones que puedan ayudar a los Estados Miembros a hacer frente a las dudas sobre la vacunación”.

En la página 10 aconseja “invertir en investigaciones de ciencias sociales y del comportamiento sobre los factores determinantes de la vacilación en la inmunización entre diferentes subgrupos de la población y el personal sanitario”.

Hay mucho “antivacunas” suelto por ahí, por lo que es necesario realizar campañas para persuadir de que lo mejor es prevenir las infecciones, tanto si quieres como si no porque -repetimos- aquí se habla de “salud pública”, donde lo más importante es lo público y no lo que cada cual estime mejor para su salud.

Los CDC ya han elaborado estrictas directrices en tal sentido. Además, los grandes monopolios farmacéuticos han creado una “Alianza para la Identidad Digital” que tiene su propia página web (2) y forma parte de GAVI (Alianza Mundial para el Fomento de la Vacunación y la Inmunización), un holding que cuenta cuenta con el apoyo de la OMS y, naturalmente, de la industria farmacéutica.

Han preparado un programa denominado “Agenda ID2020” de identificación individualizada con el pretexto de generalizar la inmunidad y prevenir el contagio.

El programa se basa en registrar a las personas desde su nacimiento para consignar las vacunas que se les administran, para lo cual se suministrará a cada uno una identidad digital portátil y permanente vinculada a su biometría.

En su última reunión, celebrada en setiembre del año pasado en Nueva York, la “Alianza para la Identidad Digital” acordó poner en marcha la Agenda ID2020 en Bangladesh.

Los que acabaron en los campos de concentración saben que, por más que pinten la moto de colores para venderla mejor, se trata del “Ausweis”. Si te vacunas tendrás papeles y, en caso contrario, no podrás salir a la calle. Te tendrás que quedar confinado en tu casa. Como ahora.

(1) https://ec.europa.eu/health/sites/health/files/vaccination/docs/2019-2022_roadmap_en.pdf
(2) https://id2020.org/

Más información:
– Ya tiene a su disposición su tarjeta de apestado y puede pasar a recogerla en cualquier momento
– El certificado digital de vacunación se probará en niños del Tercer Mundo con implantes bajo la piel
 

La recesión en Estados Unidos amenaza un millón de puestos de trabajo

La recesión en Estados Unidos amenaza un millón de puestos de trabajo, según la empresa de investigación Oxford Economics en una nota publicada ayer por Reuters.

No obstante, el informe asegura que la crisis, que es “profunda, generalizada y persistente”, no es “permanente”. Pero no hay ninguna garantía de que acierten porque para este año habían pronosticado un crecimiento del 1,7 por ciento.

Ahora estos analistas esperan que el Producto Interior Bruto (PIB) de la segunda economía del mundo se estanque este año.

Sólo en el segundo trimestre, estiman que el PIB se podría contraer un 12 por ciento, lo que equivale a una disminución del 3 por ciento desde el primer trimestre.

“Es probable que un descenso masivo del gasto social y no forzado conduzca a la mayor contracción trimestral del gasto de los consumidores que se haya registrado”, dice el informe, mientras que es probable que la inversión de las empresas disminuya a un ritmo sin precedentes desde la crisis financiera de 2008.

“Al final, esperamos una pérdida total del PIB de 350.000 millones de dólares (320.000 millones de euros) en 2020 y la pérdida de alrededor de un millón de puestos de trabajo”, añade Oxford.

A escala mundial, sus proyecciones muestran un estancamiento del PIB mundial en el segundo trimestre.

¿Por qué nos empeñamos en suponer que nuestra salud les importa algo a ellos?

El niño Simeon Shaw con su madre
En enero de 1946 diagnosticaron a un australiano de cuatro años de edad, Simeon Shaw, de una forma altamente maligna de cáncer de hueso. En un esfuerzo desesperado para salvar vida del niño, sus padres decidieron llevarle a Estados Unidos para su tratamiento. La familia acudió al hospital de la Universidad de California en San Francisco.

Una vez en América, Simeón no recibió el tratamiento médico que buscaban desesperadamente sus padres para salvarle la vida. En su lugar fue atrapado por un experimento médico. Fue uno de los 18 pacientes inyectados con plutonio radiactivo, por los “científicos” (léase carniceros) que trabajan para el Proyecto Manhattan, la organización que fabricó la bomba atómica. Los matarifes del gobierno querían descubrir cómo eliminaba el plutonio el cuerpo humano.

A Simeon le faltaban dos meses para su quinto cumpleaños cuando el 26 de abril de 1946 le inyectaron, 0.169 microcuries de plutonio 239, una dosis de radiación casi 24 veces lo que la persona promedio recibe en 50 años. Una semana más tarde, se tomaron muestras del hueso, la sangre y tejidos del niño. También se obtuvieron muestras en otras ocasiones. Simeón murió ocho meses después de la inyección (1).

Muchos estadounidenses fueron expuestos a experimentos parecidos con radiaciones sin ninguna clase de objetivo médico curativo. El plutonio carece de utilidad médica. Las inyecciones de plutonio en seres humanos no tenían ningún propósito distinto que el de proporcionar información para determinar las normas de seguridad para la producción de armamento nuclear.

Algunos experimentos humanos con radiaciones se realizaron en Estados Unidos en la década de 1940 y 1950, pero otros se realizaron durante los años sesenta y setenta. Es posible que el programa involucrara a más de 1.000 personas. Estos experimentos se realizaron dentro del Proyecto de Manhattan.

Entre 1945 y 1947, como parte del Proyecto Manhattan, los pacientes a quienes diagnosticaron enfermedades con una esperanza de vida de menos de 10 años, fueron inyectados con plutonio. Además de la Universidad del Hospital California, los estudios se realizaron en el hospital de Distrito de Manhattan, Oak Ridge, Tennessee; Strong Memorial Hospital, Rochester, N.Y.; y la Universidad de Chicago. A pesar de los diagnósticos originales, siete de los 18 pacientes vivieron más de 10 años y cinco sobrevivieron más de 20.

Investigaciones internas de la AEC demostraron que los pacientes no fueron informados de que se les había inyectado plutonio hasta 1974.

El 18 de julio de 1947 tres médicos y una enfermera inyectaron plutonio en el hospital de la Universidad de California en la pierna izquierda de Elmer Allen. Tres días más tarde, le tuvieron que amputar la pierna y la extremidad la enviaron a patología para un estudio radiológico (2). Erróneamente a Allen le diagnosticaron que padecía un cáncer de hueso, cuando se había caído de un tren a finales del verano de 1946 y se había lesionado su rodilla izquierda. Estaba lejos de padecer una enfermedad terminal.

Allen vivió hasta el 10 de junio de 1991, con horribles complicaciones derivadas del experimento de plutonio. Sufría convulsiones epilépticas, alcoholismo y finalmente fue diagnosticado de esquizofrenia paranoide, que su médico de familia cree que se debió a la forma en que había sido incluido dentro del experimento del plutonio.

(1) https://medium.com/lessons-from-history/a-child-came-to-the-u-s-for-cancer-treatment-but-was-injected-with-plutonium-sent-home-to-die-c55b154511db
(2) https://ehss.energy.gov/ohre/roadmap/achre/chap5_4.html

Contagio: si aplaudimos la ley marcial, también aplaudiremos la censura total

La histeria del coronavirus es una maniobra para imponer el fascismo, la ley marcial, el toque de queda y la anulación definitiva en todo el mundo de las reliquias que quedaban de derechos y libertades fundamentales. Dos siglos después, todo aquello se viene abajo, con el aplauso entusiasta de los propios afectados.

Si un país puede sacar al ejército a la calle, también imponer la censura típica de toda guerra, aunque ya no necesitará hacerlo por decreto, ya que para eso están las empresas tecnológicas que manejan las redes sociales a su antojo.

Esas multinacionales ya han empezado a censurar noticias sobre el coronavirus, e incluso están eliminando cuentas completas de sus usuarios. Quien censura ya no es el Estado o los jueces sino empresas privadas, con el pretexto de poner coto a las informaciones “falsas”.

Los grandes monopolios digitales quieren que Ustedes sólo puedan leer noticias veraces, objetivas, rigurosas y contrastadas sobre cualquier materia. La paranoia del coronavirus les está sirviendo como entrenamiento para futuras cribas.

YouTube ha amenazado con cambios frente a la pandemia: la llamada “inteligencia artificial” se encargará de la censura de contenidos. Nos quieren convencer de que es así de aséptico: no somos nosotros los que censuramos, sino un algoritmo. Pero, ¿quién ha sido el mequetrefe que ha escrito el algoritmo?, ¿quién se lo ha ordenado?, ¿qué instrucciones le han dado para que lo haga?

La propia pandemia tiene la culpa de la censura: “A medida que COVID-19 evoluciona, hacemos todo lo posible para apoyar a los que ven, crean y se ganan la vida en YouTube. Muchos de nosotros aquí y en nuestro personal ampliado no podemos trabajar como de costumbre, por lo que estamos reduciendo algunas oficinas, causando trastornos”, dice Youtube en un post de Twitter.

“Con menos gente para revisar el contenido, nuestros sistemas automatizados intervendrán para mantener seguro a YouTube. Se eliminarán más vídeos de lo habitual durante este período, incluyendo contenidos que no violen las directrices de nuestra comunidad. Sabemos que esto será difícil para todos ustedes”, advierten.

Hasta los propios censores reconocen que su “inteligencia artificial” no es tan espabilada y que van a eliminar muchos contenidos.

Huele a podrido porque YouTube no explica por qué no pueden seguir como hasta ahora de manera remota.

Otras grandes empresas tecnológicas como Facebook y Twitter también han aprovechado la paranoia para implantar un sistema de censura automatizado.

Facebook ha hecho el paripé. La semana pasada los sindicalistas de pacotilla le criticaron porque exigía a sus trabajadores que acudieran a sus puestos a pesar de la histeria. Ahora ha cedido: envía a los trabajadores a casa y la censura será automática. “Podríamos ver tiempos de respuesta más largos y cometer más errores como resultado”, también advirtió Facebook.

Lo mismo que antes: la “inteligencia artificial” no es tan lista como nos quieren hacer creer y se equivocará, nos advierten de antemano.

Como Ustedes sospechan, los algoritmos atacan especialmente a los medios alternativos porque así han sido diseñados. En el pasado, Facebook ha eliminado cuentas antimperialistas, antifascistas, proputin, propalestinas, procubanas y alternativas, en general, como el Informe de la Agenda Negra, por poner un ejemplo.

A principios de febrero, Twitter no sólo bloqueó la cuenta de Maduro sino que borró las de 2.000 de sus seguidores. Lo mismo ha ocurrido con cuentas asociadas al Eje del Mal, como Irán.

El medio de comunicación alternativo 21st Century Wire ha sido suprimido.

A MintPress le han censurado un artículo sobre la respuesta de Cuba al coronavirus.

Los algoritmos promueven a las grandes y pequeñas cadenas mundiales de intoxicación, las que blanquean a los fondos buitre, encubren la represión y jalean las guerras imperialistas.

Es normal porque redes sociales, como Twitter, están en manos de fondos buitre, como Elliott.

Por su parte, Facebook se ha asociado a la OTAN y a los sionistas con el propósito de justificar los crímenes imperialistas.

Pero la censura no la promueven sólo los grandes monopolios sino también mequetrefes reformistas, como un tal Pablo García, que públicamente ha pedido en Twitter que le quiten la licencia y censuren a una médico que ha denunciado el alarmismo sobre la pandemia. Los inquisidores y los torquemadas están por todas partes. Como decía la III Internacional, los fascistas no son muy distintos de los socialfascistas.

Más del 99 por ciento de los muertos por coronavirus en Italia tenían otras patologías previas

Más del 99 por ciento de los pacientes con coronavirus que murieron en Italia sufrían de otros problemas de salud preexistentes, según un estudio realizado por las autoridades sanitarias del país.

La nueva investigación de los Institutos Nacionales de Salud, publicada el martes, evaluó 355 de las muertes en el país y encontró que sólo tres pacientes no tenían ninguna condición médica previa.

Casi la mitad de las víctimas de COVID-19 sufrían de al menos una de las siguientes condiciones: presión arterial alta, diabetes o enfermedades cardíacas.

Más del 75 por ciento informó de presión arterial alta, mientras que el 35 por ciento tenía diabetes y el 33 por ciento tenía enfermedades cardíacas, según el estudio.

La edad media de las víctimas era de 79,5 años, y el número de muertes en el país superó los 2.500 esta semana.

Italia ha visto el doble de muertes por coronavirus que el resto del mundo.

El país ha visto alrededor del 8 por ciento de los pacientes morir a causa de la enfermedad, ya que alrededor del 4 por ciento de los casos en todo el mundo han resultado en muertes desde el brote en diciembre, según la Organización Mundial de la Salud.

https://www.epicentro.iss.it/coronavirus/bollettino/Report-COVID-2019_17_marzo-v2.pdf
https://nypost.com/2020/03/18/over-99-of-coronavirus-patients-in-italy-who-died-had-other-illnesses/

¡Los Borbones son unos ladrones!

Rebeca Quintáns

A estas alturas de la historia parece claro que la reputación del rey emérito está definitivamente por los suelos. Dicen algunos que Felipe VI ha elegido cuidadosamente el momento para anunciar las medidas extraordinarias para apartarse como pueda de esa pared llena de cal que es la herencia Juan Carlos, cuando estamos todos en estado de shock por el coronavirus, confinados entre cuatro paredes y sin más interés informativo que ver cómo evoluciona el propio coronavirus. Pues no sé yo… Sólo ha dado explicaciones y tomado medidas tras la publicación de los pormenores en la prensa británica (The Telegraph), es decir, cuando ya era inevitable. Y, por otro lado, juegos de palabras aparte -con la corona, la Corinna y el virus-, nos están dejando mucho tiempo para pensar. ¿La herencia de Juan Carlos no es la propia Corona?

No está de más recordar ahora que Juan Carlos I no llegó al trono así como así. Fue una larga carrera, recorrida paso a paso y golpe a golpe, en la que no escatimó esfuerzos para saltar obstáculos, ya fueran los obstáculos su hermano, su padre o una amante despechada. También hizo jeribeques con un alambre para convertir el Régimen de Franco en el Régimen del 78, dejándolo todo prácticamente igual y garantizando la impunidad de los asesinos fascistas. Su historial es tan extenso que cuesta resumir… Pero sobre todo pasará a la historia por su avidez en la rapiña para amasar una fortuna descomunal partiendo prácticamente de la nada.

Empezó recaudando dinero de las donaciones de la “lista civil”, cuando sólo era príncipe. Era un grupo de potentados del mundo de la empresa y las finanzas que, con el tiempo, vieron más que recompensada su generosidad. Bueno, algunos no, como Ruiz Mateos (y gracias a estas “piezas rotas” en el mecanismo pudimos saber cómo funcionaba). Pero para los más listos, aquello más que un regalo fue una inversión, que más tarde rentabilizaron con las influencias de Juan Carlos ya rey, aunque siguieron pagándole comisiones. Porque para Juan Carlos nunca fue suficiente una asignación millonaria de los Presupuestos Generales de Estado, ni siquiera cubriendo gastos con la asignación de otros ministerios para personal, viajes y saraos… Ni siquiera metiendo mano a los Fondos Reservados cuando le dio la gana para resolver conflictos y tapar escándalos, incluyendo el pago de chantajes, para poder seguir manteniendo su ritmo y nivelón de vida.

Juan Carlos también se metió en negocios de otro tipo, mediando -o metiéndose en el medio- en la firma de contratos públicos, nacionales o internacionales, a cambio de una comisión. Muchos de estos acuerdos comerciales, además, comisiones al margen, resultaron ser fraudulentos en todo o en parte, y Juan Carlos no tuvo reparos en aceptar que otros fueran juzgados y condenados por él, sin renunciar ni a un ápice de su inviolabilidad ni para ir a declarar ni como testigo (caso de Manuel Prado y Colón de Carvajal en el Caso KIO). Asimismo, dejó que el Estado -a través de indemnizaciones o empresas públicas- asumiera todas pérdidas (caso del Ave del Desierto, en el que la empresa pública Renfe va a tener que asumir la mayor parte del descalabro económico). Él nunca salió perdiendo.

Felipe VI ha heredado todo esto, no sólo una offshore en Panamá. Las deudas políticas con el Régimen, también. Y, por lo que parece, no es ajeno a otras herencias familiares al intentar salvar su imagen con una maniobra típica de su padre: sacudirse el polvo y tirar para adelante. Golpe a golpe, va dejando cadáveres a su paso mientras continúa firme en la defensa del Régimen del 78 y, sobre todo, en mantenerse en el trono a sí mismo. Primero fueron apartados de la familia su hermana y su cuñado Urdangarín, para mantenerse lo más lejos que pudiera del caso Noós y sus ramificaciones, que involucraban también a algún amigo íntimo como Pepote Ballester. Ahora, a Juan Carlos.

Legalmente, un hijo no puede renunciar a la herencia de su padre antes de que éste se muera. Resulta curioso que Felipe VI, “el preparao”, licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, nos quiera vender esta moto, y en cambio no haga amago de renunciar a la parte que ya ha cobrado en vida, a la que sí podría renunciar: la Corona y sus prebendas.

No ha querido renunciar, e incluso ha reforzado, la condición de impune ante la justicia que permitió a su padre amasar una fortuna ilegal y oculta, que solo la prensa y la justicia extranjeras se atreven a investigar. No sé si será un delito advertir de que esto lleva a pensar que Felipe VI puede estar haciendo exactamente lo mismo que hizo su padre en su día. La prensa extranjera, menos cauta, ya ha empezado a investigar su fortuna personal, que no es como la de su padre pero lleva camino de serlo, por lo que van publicando.

No ha querido renunciar a la falta de transparencia en sus actividades (como el viaje a Arabia Saudita de 2017, con lista de empresarios elegidos a dedo y no facilitada a la prensa, entre los que figuraban amigos íntimos con condenas por corrupción como López Madrid, y en el que se fraguó el polémico acuerdo comercial de venta de armas de Navantia, y se firmaron pactos como prórrogas y aumentos de presupuesto en la contrata del AVE del Desierto).

Y desde luego no ha querido renunciar a la herencia económica de los Borbones, ni siquiera dándose por cobrado por sus servicios y rechazando el seguir recibiendo -directa e indirectamente- cantidades millonarias de los Presupuestos Generales del Estado para su bienestar y lujo personal y el de su familia.

Que no nos venga con cuentos y pamplinas, que haga como Harry y Megan (o como les están imponiendo hacer a Harry y Megan), porque el modelo lo tenemos: Felipe, te toca dejar la casa en la que vives, asignaciones y títulos.

Renuncia a todo, incluida la Corona, si quieres apartarte el mundo de corrupción de tu familia. ¡Los Borbones son unos ladrones!

Coronavirus: guerra química y bacteriológica

Darío Herchhoren

A medida que pasan los días, y se van conociendo cada vez más casos de enfermos por el coronavirus, va arraigando mi sospecha de que dicha enfermedad ha sido «distribuida» en forma consciente del daño que podría ocasionar.
Se trataría de un episodio más de la guerra bacteriológica que desde la primera guerra mundial se abatió sobre los contendientes en dicho conflicto, y que causó la muerte a cientos de miles de seres humanos. En efecto, los militares alemanes en esa primera conflagración mundial utilizaron el llamado gas mostaza para ocasionar la muerte de los soldados británicos y franceses que fueron rociados por ese gas, y que generaron escenas de gran dramatismo, donde se veía a soldados con máscaras antigás, a perros y a población civil deambulando por las calles munidos con esas máscaras.

Durante la guerra de Corea, los norteamericanos arrojaron bombas que estaban infectadas con insectos que transmitían enfermedades como la viruela, y que causaron gran mortandad sobre poblaciones enteras. Lo mismo hicieron en Vietnam con el resultado de pozos de agua envenenados, cosechas destruidas, y miles de individuos enfermos gravemente.

Los ataques contra Cuba, y sobre todo contra la producción de azúcar, dieron como resultado grandes incendios de campos de caña, lo cual hizo que el intento de Fidel Castro de lograr diez millones de toneladas de ese cultivo que era de vital importancia para la economía cubana, ya que en ese tiempo Cuba era un país monoproductor de azúcar, y sus ingresos por la exportación de azúcar eran vitales, fracasara.

Otro de los medios que los EEUU utilizaron contra Cuba, fue el reparto de camisetas que se lanzaban desde aviones, que al ser puestas sobre el cuerpo se incendiaban, causando graves quemaduras a quienes se las pusieran.

Las teorías malthusianas sobre el crecimiento de la población mundial y su descontrol, han llevado a que el Club Bilderberg, una reunión de supericos haya aconsejado en su última reunión hacer una poda en cuanto a la natalidad y, ¿qué mejor manera, que desatar una pandemia que resulta barato, y que se llevaría la vida de algunos millones de sobrantes?

La grandes epidemias de sida y luego de Ébola se sospecha firmemente que fueron producto de la manipulación de laboratorios donde se «fabricaron» esas enfermedades, que en África cumplieron su cometido a  la perfección.

La aparición del coronavirus en China (el primer competidor de los EEUU) ha sido oportuna, y ha conseguido un retroceso de un 13 por ciento de su producto interior bruto. Algunos me dirán que esto es una pura fantasía, ya ese virus afecta también a los EEUU; pero es bueno  hacerles saber a los que piensan que se trata de una fantasía, que los propios EEUU en varias ocasiones han infectado a su propia población para estudiar los efectos de esos envenenamientos.

Creo firmemente que los responsables de las grandes corporaciones de los EEUU, que son realmente los que detentan el poder son capaces de eso y de mucho más.

En estos días han estado presionando a la industria farmacéutica alemana para que les ceda una patente de una vacuna que estaría en condiciones de venderse en pocos meses y que sería eficaz contra el coronavirus, pero para ellos solos.

Pero hay un segundo aspecto de la pandemia que es necesario señalar, y ese aspecto es el miedo. Un pueblo con miedo es fácilmente manipulable y engañable. Debemos trabajar para desenmascarar a los responsables de esta desgracia, enseñar a pensar a la gente para que pueda separar la paja del trigo.

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