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Las cadenas de suministro de alimentos en España comienzan a hacer aguas

ONU advierte sobre escasez mundial de alimentos causada por medidas de coronavirus: informeUn informe de la Guardia Civil difundido días atrás por la Cadena SER admitía que «cualquier imprevisto o desabastecimiento» de la cadena alimentaria era una posibilidad real a causa del Estado de Alarma, y proponía un especial despliegue de medios en barrios obreros y «zonas deprimidas». Lo cierto es que las cadenas de suministro de alimentos han comenzado ya a tener dificultades en los últimos días.

Las restricciones aplicadas en el sector logístico así como la falta de temporeros en el campo del sur comienzan a vaciar las estanterías de los supermercados. Para colmo, el autoconsumo de frutas y hortalizas de huertos familiares se encuentra virtualmente prohibido. Y es que el mercado de alimentos y el modelo Mercadona parece no ser tan eficaz como se pensaba.
En EEUU, durante la Primera Guerra Mundial, los agricultores produjeron cosechas y ganado récord para mantener a toda la población alimentada. Sin embargo, cuando los precios comenzaron a caer, intentaron cosechar aún más para pagar sus deudas y gastos de subsistencia. 
A principios de los años 30, los precios cayeron tan bajo que muchos
agricultores se declararon en quiebra y perdieron sus granjas.
Algunos agricultores incluso comenzaron a quemar maíz en lugar de carbón en sus estufas porque el maíz era más barato.

Sin embargo, hay una diferencia dramática hoy. Los precios no están bajando; de hecho, la canasta de productos básicos ha aumentado en muy pocos días. De acuerdo con un informe realizado por COAG, en marzo los mayores
incrementos los registraron las frutas, verduras y hortalizas. Así, las
mandarinas subieron un 45,7% respecto al mes anterior, el repollo un
28,2%, las zanahorias un 21,57%, las berenjenas casi un 20%, las
naranjas un 17,42%, los pimientos alrededor un 14% y los plátanos un
12%.
Anged, la patronal de El Corte Inglés, Carrefour, Eroski y Alcampo,
entre otras compañías, admite las subidas. «
Es algo que se debe al encarecimiento de los costes logísticos o a los problemas con determinadas materias primas, ya que en ningún momento ha habido una subida de los márgenes por parte de la gran distribución«, según ha publicado Ecodiario.

Si los precios suben y los ingresos familiares bajan, la vuelta «a la normalidad» anunciada por Pedro Sánchez es una bomba de relojería, que amerita sin duda un despliegue policial y militar como el que estamos viendo.
 

Los ricos de EEUU se han hecho aún más ricos con el coronavirus

El hackeo del móvil de Jeff Bezos es una llamada de atención para ...A medida que la clase trabajadora se la está entrenando para consolidar el capitalismo sin saberlo, los ricos están haciendo lo que siempre hacen durante los rescates: hacerse más ricos.

De hecho, solo una semana después de que dicisiete millones de estadounidenses solicitaron el subsidio por desempleo, Jeff Bezos vio aumentar su patrimonio neto a ciento treinta y ocho mil millones de dólares cuando las acciones de Amazon alcanzaron máximos históricos el martes, según publica Bloomberg. El movimiento de las acciones fue impulsado por las ayudas fiscales y el plan de estímulo monetario anunciado por el gobierno de Estados Unidos. 
En medio de cifras históricas de desempleo, los bancos ahora afirman que las pérdidas que pueden suponerles los impagos de préstamos por la caída del empleo, podrían ser superiores a las de la crisis de 2008. Entre los sectores más golpeados está el mismo sector con el que Amazon rivaliza: el comercio minorista.

Bezos se encuentra entre el medio millar de ricos que han visto recuperarse sus fortunas a medida que la Reserva Federal iba implementando sus medidas monetarias. Como resultado, el patrimonio neto combinado de las 500 personas más ricas del mundo ha aumentado un 20% desde su mínimo del 23 de marzo.

Matt Maley, estratega jefe de mercado de Miller Tabak + Co, dijo que “la brecha de riqueza, solo se ampliará con lo que está sucediendo ahora. Las personas realmente ricas no han tenido que preocuparse. Sí, son menos ricos, pero no han tenido que preocuparse por poner comida sobre la mesa o mantener un techo sobre su cabeza«, ha publicado Bloomberg, a la vez que ha informado que las principales empresas de Estados Unidos siguen comprando sus propias acciones, lo que augura que lo peor está por llegar. El miembro de la junta de Carnival Corp., Randall Weisenburger, por ejemplo, compró 10 millones de dólares en acciones de su compañía la semana pasada.


Con el coronavirus, Bezos ha aumentado alrededor de veinticuatro mil millones de dólares a su riqueza en 2020. Su ex esposa, Mackenzie Bezos, lo ha aumentado de ocho mil doscientos millones a cuarenta y cinco mil trescientos. Elon Musk ha visto aumentar su fortuna en diez mil cuatrocientos millones, y la familia Walton, al frente de Wal-Mart, ha visto crecer su patrimonio neto combinado a ciento sesenta y nueve mil millones de dólares.

Blackrock se pone al frente del gigantesco rescate de las empresas hundidas por la crisis

El 24 de marzo la Reserva Federal puso al fondo buitre BlackRock al frente del programa de compras masivas de deuda de la empresas privadas. El fondo carroñero también es “asesor” del Banco central de Canadá y gestiona el nuevo Fondo Mutuo de la Reserva Federal, lo que supone 4,5 billones de dólares, a los que hay que sumar otros 7 billones que ya estaban en su poder, más 20 billones adicionales de sus clientes a través de su programa informático de seguimiento de riesgos financieros, llamado Aladino.

Con setenta oficinas en treinta países y su gran base de datos, Blackrock dirige una buena parte de las finanzas mundiales. Las cosas deben estar muy feas cuando el New York Times se ve obligado a aclarar que BlackRock “no creará moneda fuera de la Reserva Federal” y que “ganará una compensación relativamente modesta” para ayudar a la Reserva Federal a “llevar a cabo un programa de compra de bonos para estabilizar los mercados”.

Ya lo explicó Marx: las sociedades por acciones separan a los propietarios de los administradores; los segundos toman las decisiones, que corren de cuenta de los primeros, y ya se sabe lo que ocurre cuando alguien va al casino a apostar un dinero que no es el suyo…

Para quienes no creen en milagros, aquí tienen uno: el de la multiplicación de los panes y los peces. BlackRock tiene un poder financiero sin precedentes y está involucrado en todos los grandes monopolios del planeta, incluyendo los medios de comunicación.

Coincidiendo con el atentado a las Torres Gemelas, Wall Street tuvo que ser rescatada del abismo en 2001. ¿Recuerdan la crisis de las empresas tecnológicas “puntocom” o ya se han olvidado de aquello? Pues costó más 100.000 millones de dólares, aunque nadie prestó atención porque entonces mirábamos hacia otro lado: Bin Laden, Al-Qaeda, yihadistas, talibanes…

Luego ocurrió lo mismo en 2008, que fue un rescate del rescate. Aquel año Fink ya desempeñó un papel importante en el asesoramiento a gobiernos y empresas sobre la gestión de los activos tóxicos de los bancos en quiebra, lo cual fue muy curioso porque él había sido un defensor de las hipotecas tóxicas. Primero ensucia la casa y luego pasa la aspiradora.

Fink ganó dinero dos veces, primero con una crisis y con la otra.

Hace años que algunos vienen pidiendo que se reconozca a BlackRock como un Instituto Financiero de Importancia Sistémica. En 2013 The Economist manifestó su temor a que, debido al número de empresas que utilizan el programa de vigilancia de riesgos financieros Aladdin de BlackRock, existía el peligro de que “todas saltaran de la misma manera” y, por tanto, “empeoraran las cosas”.

Aquel mismo año la Oficina de Investigación Financiera del Departamento del Tesoro de Estados Unidos publicó un informe en el que decía que las empresas de gestión de activos como BlackRock y los fondos que administran “pueden adoptar un comportamiento gregario” que amplificaría una crisis financiera.

Para la Reserva Federal, BlackRock supone el mismo riesgo que los grandes bancos.

El rescate emprendido ahora borra aún más la frontera entre la Reserva Federal (privado), el Tesoro de Estados Unidos (público), y deja a un fondo buitre en medio, a pesar de que no está sujeto a los controles reglamentarios a los que deben someterse otras instituciones financieras de un tamaño menor.

Lo hemos advertido varias veces y lo volvemos a repetir una más: Fink lleva mucho tiempo detrás de la privatización de la seguridad social y esta “pandemia” es su gran oportunidad para apoderarse no sólo de la sanidad, sino también de las pensiones.

Más información:

– Los buitres planean al acecho de las pensiones de la Unión Europea
– Los fondos buitre quieren apoderarse del dinero destinado al pago de las pensiones
– El gobierno del PSOE se dispone a dar el golpe final a los derechos de los trabajadores: la ‘mochila austriaca’

¿Por que Keynes fracasará en España?

Darío Herchhoren

En estos días se vine hablando mucho de John Mainard Keynes, un economista británico que falleció en 1946, y que tuvo una enorme influencia en todo el pensamiento económico de occidente, y cuyas recetas fueron aplicadas con éxito en la Europa y en los EEUU después de la grave crisis de 1929, que arrasó las economías del mundo entero.

Vaya por delante que no creo que las crisis sean un accidente o un fenómeno meteorológico imposible de controlar. Creo más bien que las crisis cíclicas que sufre el capitalismo son una obra humana, y que se  desatan en forma oportuna cada vez que el propio capitalismo lo necesita, y que son una manera de volver a barajar los naipes y dar otra vez el juego. Son, en buen romance, empezar un nuevo reparto de la tarta.

Keynes no lo vio así y aconsejó invertir enormes cantidades de dinero, y hasta regalarlo para que la gente lo gastara y de esa manera poner en marcha otra vez la rueda. Decía que ese dinero gastado volvería al circuito financiero y en definitiva a los bancos.

Y dentro de su lógica capitalista no se equivocaba. Estas políticas expansivas recetadas dieron resultado tanto en Inglaterra como en Estados Unidos. Franklin Roosevelt, el único norteamericano elegido presidente cuatro veces, aplicó con éxito esas políticas. Obviamente la estúpida derecha lo criticó mucho, pero todo salió adelante, y los grandes capitalistas volvieron a ganar dinero a espuertas, y se empezó a hablar del estado del bienestar.

En estos momentos se habla también de un nuevo plan Marshall, con una lluvia de miles de millones de euros para movilizar la economía. Pero se olvida que la Unión Europea practica una política timorata, y el Banco Central Europeo se resiste a las políticas expansivas.

Si nos ceñimos a España, veremos que España ha cedido soberanía a la UE, y que no puede emitir moneda, cosa que Inglaterra y EEUU sí pueden hacer, y veremos cómo van a salir de esta situación simplemente emitiendo miles de millones de dólares y de libras esterlinas. No tendrán límite para ello, y España solo podrá endeudarse hasta donde le dejen la UE y el Banco Central Europeo.

Además de todo ello, nuestra derecha local, corta de miras, sanchopancista y acostumbrada a que el Estado franquista la sacara del bache, seguramente se opondrá con el argumento torpe de ¡cómo vamos a regalar dinero! ¡Estúpidos, regalen dinero para que vuestros negocios se levanten, para que se compre mucho, para que se fabrique mucho, para que haya mucha demanda!

Teniendo en cuenta todos estos factores, vaticino que en España las políticas keynesianas no se aplicarán en su totalidad, y como siempre nos quedaremos cortos.

En China las enfermedades respiratorias tienen su origen en la contaminación, no en los virus

En China la contaminación del aire y la tierra es un problema mayúsculo. El gobierno realiza estudios periódicamente que se mantienen en secreto.

No obstante, algunos datos han trascendido y se sabe que en comparación con las muestras recogidas en la década de los noventa, en China la contaminación del suelo por metales pesados se ha expandido por las regiones orientales, densamente pobladas, dice el South China Morning Post (1).

La población está cada vez más preocupada por la seguridad de las cosechas y las hortalizas que se cultivan en suelos contaminados.

En 2006 el Ministerio de Medio Ambiente admitió que más del 10 por ciento de las tierras agrícolas del continente estaban contaminadas y que unos 12 millones de toneladas de cereales se contaminaban anualmente con metales pesados.

En 2013 casi la mitad del arroz cultivado en Guangzhou estaba contaminado con cadmio, un metal pesado que puede dañar los riñones y los huesos.

Aquel año el Ministerio chino de Tierras y Recursos trazó un mapa de la contaminación de todo el país para medir el nivel de metales pesados en el suelo.

Recogieron muestras por toda la geografía y analizaron los niveles de 78 elementos químicos que se encuentran tanto en la capa superior del suelo -menos de 25 centímetros de profundidad- como en muestras de al menos un metro de profundidad.

En los tramos medio e inferior del río Yangtze, donde está Wuhan, encontraron altos niveles de cadmio, mercurio, plomo y arsénico. El informe también dice que en algunas ciudades se encontraron “niveles anormales de radiación”, sin dar más detalles.

Un estudio publicado en 2012 en el “Journal of Immigrant & Refugee Studies” decía que los inmigrantes chinos en Nueva York tienen niveles más altos de plomo, cadmio y mercurio en su sangre que los de otros países asiáticos.

En 2015 un equipo médico de la Universidad de California sostuvo que 1,6 millones de personas mueren cada año en China por problemas de corazón, pulmón y derrames cerebrales debido a la contaminación del aire, lo cual supone 4.000 personas al día (2).

Podríamos decir que mueren más a causa de ello diariamente que de coronavirus en cuatro meses, pero no se trata de dos fenómenos paralelos porque las muertes imputadas al coronavirus en China tienen su origen en la contaminación del aire y, en especial, en Wuhan y la región de Hubei, muy especialmente a causa de la presencia de SO2.

En una nueva entrevista la profesora Karin Moelling, directora del Instituto de Virología de la Universidad de Zurich, subrayó el papel de factores locales especiales como la contaminación del aire y la densidad de población.

(1) https://www.scmp.com/news/china/article/1260215/land-ministry-map-extent-soil-contamination-heavy-metals
(2) https://www.theguardian.com/world/2015/aug/14/air-pollution-in-china-is-killing-4000-people-every-day-a-new-study-finds

Muertos de miedo: la crisis, la histeria y el confinamiento conducen al suicidio

La histeria desatada a escala mundial está causando verdaderos dramas humanos. En un reportaje publicado la semana pasada, el periódico Ouest France relata “la angustia oculta de los héroes enfrentados al coronavirus” (1), una descripción que parece extraída de la Segunda Guerra Mundial.

El pánico alcanza a la población, pero también a los trabajadores de la sanidad, hasta el punto de que Francia está creando equipos de ayuda psicológica para apoyar al personal de enfermería que lucha contra su propia angustia en unas condiciones de trabajo realmente crudas. Son enfermeros, conserjes y médicos a quienes se les ha puesto en el ojo del huracán de la manera más miserable que cabe imaginar.

El periódico cuenta la historia de una videoconferencia en presencia de un psiquiatra. “De repente, en medio de la videoconferencia, se reunieron a varios cientos de médicos de emergencias, como una ducha fría. Gélidos, incluso. El evento no llegó a los titulares ni a los médicos del CHU [hospital universitario]. ‘Tuvimos una enfermera que se rebanó la garganta’. Fue hospitalizada en emergencia absoluta. Creyó que había contaminado a su marido, que estaba teniendo ataques de tos’. Pierre Vidhailhet, psiquiatra del Hospital Universitario de Estrasburgo, susurraba estas palabras”.

Un drama que no es noticia y que se desarrolla en el silencio de los hospitales, dice France Ouest.

El médico de 60 años del club de fútbol del Stade de Reims, Bernard González, se suicidó el 5 de abril en su casa. El médico había estado confinado en su casa con su esposa desde el anuncio del gobierno y dejó una nota en la que explicaba que había “contraído el coronavirus”.

Las reacciones han ido en aumento. El alcalde de Reims, conmocionado, dijo a la prensa: “Estoy conmovido por su desaparición porque es alguien que conozco desde hace años […] Más allá del médico del Stade de Reims, era el médico de mucha gente en Reims y era conocido por sus cualidades humanas y profesionales. La familia del fútbol y la gente de Reims le echarán de menos”.

Thomas Schaefer, el ministro de finanzas de Hesse, en Alemania, se suicidó el 29 de marzo. Tenía 54 años y estaba muy comprometido con la lucha contra el coronavirus. Estaba casado y tenía dos hijos. Le encontraron muerto cerca de las vías del ferrocarril.

La fiscalía de Wiesbaden ha indicado el suicidio. “Hoy podemos asumir que estaba profundamente preocupado”, dijo un político cercano a Angela Merkel y miembro de la CDU como Schaefer.

En Italia ya se han suicidado tres enfermeras. Una de ellas dejó una nota en la que decía que había dado positivo en las pruebas y que no quería contaminar a nadie.

En el hospital de Galdakao, en Bizkaia, un ingresado con un diagnóstico positivo de coronavirus se arrojó por la ventana desde un octavo piso el 25 de marzo.

En Londres una joven autista de 19 años, Emily Owen, se suicidó porque no soportaba el impacto síquico de la cuarentena.

En California los sicólogos advirtieron del riesgo de suicidio asociado a la crisis económica, la histeria y el confinamiento, situaciones que generan ataques de pánico, angustia y preocupación en amplios sectores sociales, incluidos los niños (2).

En contra los tarados que dirigen la sanidad en Estados Unidos, los sicólogos recomiendan fomentar al máximo las relaciones sociales.

(1) https://www.ouest-france.fr/sante/virus/coronavirus/coronavirus-dans-les-hopitaux-l-angoisse-cachee-des-heros-confrontes-au-covid-19-6803662
(2) https://www.efe.com/efe/usa/sociedad/psicologas-alertan-de-posibles-suicidios-y-efectos-en-la-salud-mental/50000101-4200078

El lugar más cercano al infierno: Fort Detrick

Fort Detrick es una base del ejército estadounidense situada a menos de 100 kilómetros de Washington. Se creó en 1942, en plena guerra mundial, para ser el centro de la guerra biológica y desde entonces no ha hecho más que crecer, completando unos 600 edificios que ocupan 5.000 hectáreas de terreno.

El ejército puso a un bioquímico de la Universidad de Wisconsin, Ira Baldwin, al frente. Al principio Fort Detrick no fue gran cosa porque el imperialismo lo apostó todo a su monopolio del arma nuclear.

En la primavera de 1949 el ejército creó un pequeño equipo de químicos, al que llamó División de Operaciones Especiales. Su misión era encontrar usos militares para las bacterias tóxicas, un campo totalmente nuevo para la guerra.

Paralelamente, la CIA empezó a capturar espías del otro lado del Telón de Acero a los que trataba de interrogar bajo el efecto de drogas o, como se decía entonces, del “suero de la verdad”. Le ocurría lo mismo con los tránsfugas, de los que no tenía certeza de si realmente habían cambiado de bando o si se trataba de maniobras de intoxicación.

Allen Dulles, que dirigía las operaciones encubiertas de la CIA y que luego sería ascendido a jefe de la central de espionaje, aprobó los primeros planes MK (control mental), que inicialmente se llamaron Bluebird (Pájaro Azul), luego Artichoke (Alcachofa) y finalmente MK-ULTRA.

En 1951 Dulles puso al frente de la división al químico Sidney Gottlieb, del que ya hemos hablado en otra entrada.  Gottlieb era un tipo muy extraño que podría haber encabezado una película de terror. Era un inmigrante deforme que vivía en una cabaña aislada sin agua corriente y se levantaba antes del amanecer para ordeñar sus cabras.

Gottlieb le propuso a Dulles que negociara un acuerdo entre la CIA y el ejército, con un reparto de funciones: el ejército era la fábrica y la CIA el destinatario de las nuevas armas químicas y biológicas.

Así es como la CIA creó un laboratorios químico dentro de Fort Detrick para obligar a las cobayas y a los detenidos a “confesar la verdad”. El equipo de Gottlieb probó una asombrosa variedad de combinaciones de drogas, a menudo en conjunción con torturas como las descargas eléctricas o la privación sensorial.

Las cobayas las sacaban a la fuerza de prisiones y hospitales, incluida una prisión federal en Atlanta y un centro de investigación de adicciones en Lexington, Kentucky.

Al principio llevaban las cobayas a Fort Detrick, pero luego la CIA extendió Fort Detrick por Europa y Asia central, siguiendo un modelo que desde 2001 se haría famoso en Guantánamo y otros centros de tortura habilitados en bases militares del ejército estadounidense en todo el mundo.

Es posible que la primera prisión secreta de la CIA estuviera en el sótano de un chalet en la ciudad alemana de Kronberg, donde los científicos de la CIA trabajaban con antiguos verdugos nazis, también expertos en interrogatorios.

En uno de los experimentos administraron múltiples dosis de LSD a siete prisioneros en Lexington, Kentucky, durante 77 días seguidos. En otro, a los norcoreanos capturados les administraron drogas depresivas seguidas de potentes dosis de estimulantes. Luego les exponían a la privación de sueño, calor intenso y corrientes eléctricas.

Los experimentos causaron un número desconocido de muertes y muchas cobayas humanas acabaron recluidos en siquiátrico.

Una de las víctimas más conocidas de los experimentos fue Frank Olson, del que también hemos hablado aquí. Olson era uno de los espías de la CIA que siempre trabajó en Fort Detrick. Cuando abandonar la CIA, Gottlieb le convirtió en otra cobaya a la fuerza, drogándole con LSD. Una semana después, Olson murió tras caer de la ventana de un hotel en Nueva York, una muerte atribuida al suicidio por la CIA. La familia de Olson cree que lo tiraron por la ventana para mantener en secreto los experimentos que se llevaban a cabo en Fort Detrick.

La química no cumplió las expectativas de Gottlieb y los fármacos pasaron a formar parte del arsenal de venenos de la CIA. Una parte los integraban agentes patógenos que podían causar enfermedades como la viruela, la tuberculosis y el ántrax, así como varias toxinas orgánicas, entre ellas el veneno de serpiente y una molécula paralizante extraída de los moluscos. También desarrolló un veneno para matar a Fidel Castro y al dirigente congoleño Patrice Lumumba. Otro tipo de sustancias y gases estaban dirigidas a destruir los cultivos agrícolas mediante la difusión de plagas.

Cuando en 1959 se empezaron a conocer los secretos que guardaba Fort Detrick, los manifestantes tomaron por costumbre reunirse allá una vez a la semana. En un manifiesto decían que “ninguna justificación racional de la ‘defensa’ puede justificar los estragos de la destrucción masiva de la agricultura y las enfermedades que resultan de ella”.

En 1970 Nixon ordenó la destrucción las reservas existentes de toxinas biológicas, lo que se llevó a cabo en buena parte. Se salvó un lote de un tóxico extraído de los moluscos, conocido por el nombre de saxitoxina, una cianotoxina de tipo alcaloide con efectos neurotóxicos.

Dos botes que contenían cerca de 11 gramos de saxitoxina, suficiente para matar a 55.000 personas, estaban en el depósito de Gottlieb en Fort Detrick. Antes de que los técnicos del ejército pudieran retirarlos, dos oficiales de la división de operaciones especiales los metieron en el maletero de un coche y los llevaron a la Oficina de Medicina y Cirugía de Washington, donde la CIA mantenía un pequeño almacén de productos químicos.

Uno de los asistentes de Gottlieb testificó más tarde que ordenó esta operación sin informar a su jefe. Cuando se descubrió y destruyó la saxitoxina en 1975, Gottlieb se había retirado.

https://www.politico.com/magazine/story/2019/09/15/cia-fort-detrick-stephen-kinzer-228109

Más información:
– El científico que puso las nuevas formas de tortura a disposición de la CIA: Sidney Gottlieb
– Ewen Cameron, la ciencia al servicio de la tortura
– Frank Olson: el caso del asesino asesinado por sus iguales
– Guía práctica del perfecto criminal
– Las secuelas psíquicas de los lavados de cerebro financiados por la CIA en Canadá
– 13 experimentos macabros con seres humanos perpetrados por Estados Unidos

La caída del IPC encubre un fraude organizado a las economías domésticas

El precio del consumo registra la caída más alta en CeutaDiego Herchhoren
El Índice de Precios al Consumo (IPC) es un indicador absurdo que economistas y sindicalistas asalariados utilizan de manera recurrente para justificar sus sueldos. 
Es un engaño organizado por el cuál se decide, sin excesiva transparencia, si los salarios o jubilaciones aumentan o disminuyen en función del llamado «coste de la vida«.
El ÍPC del mes de marzo, según el INE, ha caído en picado en su tasa interanual (0,7%), tras 43 meses de subidas. Es decir, según la Administración «vivir es más barato» porque, de acuerdo a su base estadística ya no nos vamos de viaje al Caribe, gastamos menos en joyas o menaje del hogar y tenemos gasolina más barata. 
Seguro que sus bolsillos lo han notado muchísimo. Por cierto, recuerde que su hipoteca y las posibles variaciones de precio que pueda tener, no afectan al IPC, porque ni siquiera se lo tiene en cuenta. 
El problema viene cuando vemos qué consecuencias puede tener esta «caída» estadística en nuestras vidas, que no son baladís. Gracias a esta medición fraudulenta del precio de las cosas, la burguesía está preparando su batería ideológica para que los salarios y las fuentes de ingresos de la «economía subalterna» sean revisados a la baja, ya que de ninguna manera esta medición ha contemplado las subidas de precios que se han podido detectar en los últimos días en frutas, verduras, conservas y carnes (porque la clase trabajadora no come joyas ni viajes combinados), que son los productos del día a día.
De hecho, incluso días antes de que se publicaran estos datos del IPC, ya el Ministerio de Trabajo publicaba datos por los cuáles las subidas salariales pactadas no se iban a cumplir en sus términos «a causa del coronavirus«, y con expectativas de nuevas bajadas. Vaya al banco a pedir que le rebajen la hipoteca «a causa del coronavirus«, a ver qué le dicen.

El distanciamiento social se convertirá en la ‘nueva normalidad’ en Estados Unidos gracias a la ciencia basura

Marc Lipsitch: la ciencia basura no descansa
En Estados Unidos han comenzado a deslizar que las normas de “distanciamiento social” se prolongarán hasta 2022 y la CNN asegura se pueden convertir en “la nueva normalidad” (*), es decir, que intentan hacer pasar lo anormal como normal y lo ilógico como lógico, como ya hemos repetido en otras entradas.

Eso que llaman “distanciamiento social” no solo consiste en separar físicamente a las personas unas de otras de otras, sino en el confinamiento y el cierre de escuelas “a menos que una vacuna esté disponible rápidamente”.

Sólo una vacuna milagrosa nos puede salvar de esta pesadilla.

Naturalmente la imbecilidad llega de la mano de los expertos científicos que escriben artículos imbéciles en revistas del mismo jaez. Ciencia pura. En este caso se trata de investigadores de la Facultad de Salud Pública de Harvard, publicada el martes en la sacrosanta revista Science.

El artículo es otro ejemplo de esa acumulación de tonterías que hoy hacen pasar por ciencia, que consiste en inventarse los “escenarios posibles” de la actual pandemia. Es una cábala detrás de otra, una conjetura seguida de una hipótesis que acaba en un pronóstico parecido al de quien sustituye el laboratorio por un salón de bingo.

“Es posible que se requiera un distanciamiento intermitente hasta el 2022 a menos que se aumente sustancialmente la capacidad de los cuidados intensivos o se disponga de un tratamiento o una vacuna”, escriben estos tarados de Harvard. “Incluso en el caso de una aparente eliminación, la vigilancia del Sars-CoV-2 debe mantenerse, ya que un resurgimiento del contagio podría ser posible ya en 2024”.

Si se levanta la ley marcial “el virus volvería a rugir con bastante rapidez”, por lo que ya saben lo que debería hacer el mundo entero: mantenerla “durante varios años”, dijo a los periodistas el degenerado Marc Lipsitch, autor del estudio y profesor de epidemiología de Harvard.

Como los tarados no tienen suficiente con una infección, intimidan con otra, la reinfección, lo que se puede producir aunque tengas anticuerpos, hayas superado el contagio o te hayas vacunado.

Lo que quieren decir es que nunca te vas a poder librar de la pesadilla del coronavirus y, por lo tanto, nunca te vas a librar de la ley marcial.

Por eso va a ser importante extender los “certificados de inmunidad”, cuyas consecuencias la CNN pone entre interrogantes: “¿Crearían una especie de sociedad de dos niveles, donde aquellos que los tienen pueden volver a una vida más normal, mientras que otros permanecen encerrados?

Aunque los casos de coronavirus en Estados Unidos se han disparado, dice la CNN, el distanciamiento social “parece ser eficaz”. Robert Redfield, director de los CDC, asegura que es “una de las armas más poderosas” en esta guerra que han emprendido contra el coronavirus.

El distanciamiento social debe ser lo más grande posible, dice Redfield. Cuanto más nos alejemos unos de otros, mejor.

Todos los estados de Estados Unidos han impuesto el confinamiento, con castigos que pueden llegar hasta los seis meses de cárcel y una multa de hasta 1.000 dólares. En Florida, un pastor fue arrestado el mes pasado por continuar celebrando grandes servicios y se le acusa de reunión ilegal y violación de las reglas de emergencia de salud pública.

(*) https://edition.cnn.com/2020/04/14/health/social-distancing-research-coronavirus-2022-trnd/index.html

Más información:
– La histeria ha llegado para quedarse

¡Bienvenidos al socialismo!

Darío Herchhoren

La excusa de la pandemia de coronavirus, sirve para muchas cosas. Entre otras, para cargar sobre las clases menos privilegiadas el pago de esta macabra fiesta.

El imperialismo ha producido una de sus cíclicas catástrofes, que consiste en producir una enorme cantidad de mercancías que no tienen colocación en lo que se llama «el mercado». Pero ¿qué es el mercado? Se trata de una expresión ambigua, que tanto sirve para ofrecer trabajo a bajo precio, y entonces se trata del «mercado de trabajo», donde los trabajadores que solo tienen su capacidad de trabajo la cual venden a quien la compre, y el pago por esa venta depende de si hay demanda de trabajadores o no la hay. Si hay demanda de trabajo, los salarios suben y si no hay demanda o hay poca demanda, entonces los salarios bajan.

Esta sencilla ecuación tiene sin embargo sus riesgos, y no el menor de ellos, consiste en que si hay muchos trabajadores sin empleo, o con empleos precarios, y con salarios de mera subsistencia, se corre el peligro de que los trabajadores se organicen, hagan huelgas, protestas, y que al final se forme una bola de nieve que tenga tal volumen que sea imparable. Eso es lo que sucedió en los casos de las grandes revoluciones de la historia. Así sucedió en Rusia, en China y en Cuba.

Pero el capitalismo tiene también su «mercado de capitales», y ello consiste en que los bancos han acumulado tal cantidad de dinero que deben prestarlo, y a veces no hay quien pida dinero prestado, porque el dinero prestado por los bancos tiene el inconveniente de que hay que devolverlo. En ese caso, los bancos no pueden recibir dinero en depósitos, porque ya no encuentran a quien prestar ese dinero. No olvidemos que los bancos manejan dinero de los depositantes, y que al prestarlo corren el riesgo de que los que pidieron un crédito no puedan devolverlo, y si eso ocurre, el banco se encuentra con la dificultad de que no puede devolver lo que recibió, y a su vez no puede recuperar lo prestado, y si la situación se agrava entonces nos encontramos ante una bancarrota.

Esto suele tener un efecto dominó, es decir que las piezas del dominó están de pie una detrás de otra, y si una de esas piezas cae, empuja a la que stá delante, y entonces cae toda la fila.

Esto que parece un juego, no es ningún jolgorio. Se han juntado la crisis de superproducción, la enorme liquidez que tienen los bancos, y ello lleva a que se acumulan enormes stocks que no se pueden vender. Y esta cadena termina por romperse, y aquello de que el hilo se corta por lo más delgado tiene una aplicación en la práctica. Lo más delgado del hilo son los trabajadores, que solo tienen sus manos como único capital, y si la cadena se corta como parece que está ocurriendo ahora, nos encontramos ante una situación de quiebra generalizada. Y esto produce pánico entre los grandes capitales, que entonces se acuerdan de que existe el estado. Las ideas liberales y neoliberales, pregonan un estado flaco, delgado, y que no intervenga en la economía. Es el famoso «dejar hacer, dejar pasar».

El socialismo, preconiza justamente lo contrario de lo que acabamos de explicar. Los bancos están en manos del estado, que aplica políticas de fomento de las actividades económicas. La economía se planifica, y no existen las crisis de superproducción ya que las industrias en manos del propio estado fabrican solo aquello que está planificado para que no sobre ni falte nada. Los salarios están garantizados, no hay paro entre los trabajadores, ni tampoco hay inflación.

Parece que vivimos en el país de las maravillas de Alicia. Pero no hablamos de fantasías sino de hechos reales. En el socialismo las cosas funcionan así. Basta ver como vive el pueblo de la República Popular y Democrática de Corea y el pueblo cubano.

La crisis que el capitalismo venía anunciando para el año 2020, al fin se ha mostrado tal cual es, con su cara fea, horrible, con sus parados por millones, con trabajadores con salarios bajísimos, y el capitalismo ofrece como solución a estos males el fascismo, con pleno empleo, con salarios muy bajos, sin derecho a huelga, con una enorme represión y con supresión drástica de derechos. El estado se pone al servicio del gran capital que vuelve a amasar grandes fortunas, y la rueda no se para. ¿Es esto lo que queremos? Seguro que no.

En este momento, la burguesía se prepara para un largo invierno, y para sortearlo pide al denostado estado que le ayude. ¡Socialicemos las pérdidas y privaticemos las ganancias! En este momento vemos con claridad que el coronavirus, no es más que una excusa, y ya se está poniendo en marcha el control de la población mediante la prohibición de circular por las calles, encerrándonos en casa. Es solo un ensayo de lo que la burguesía pretende. Hay que organizarse para no permitirlo. La burguesía quiere al estado solo cuando este se pone a su servicio.

Impidámoslo.

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