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Vigilancia masiva: la Unión Europea quiere prohibir a Facebook transferir datos de los usuarios a Estados Unidos

Tras el fin del acuerdo de protección de la intimidad, la Unión Europea quiere prohibir a Facebook que transfiera los datos de los usuarios europeos a Estados Unidos porque el espionaje de Estados Unidos pueden utilizar la información para la vigilancia y control.

En julio el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dio por terminado el acuerdo de protección de la intimidad (Privacy Shield) firmado entre Estados Unidos y la Unión Europea que anteriormente había permitido a las empresas transferir datos entre las dos regiones.

La Unión Europea cree que los datos de los europeos, sobre todo de las grandes empresas, no estaban suficientemente protegidos de los organismos de inteligencia de Estados Unidos. Por lo tanto, ha decidido romper este acuerdo, prohibiendo rotundamente la transferencia de datos a través del Atlántico.

El espionaje sobre las empresas e instituciones europeas viene otorgando una enorme ventaja a las estadounidenses, que se benefician de los datos confidenciales que les entrega el espionaje estadounidense de cada uno de los movimientos de sus rivales europeas.

Menos de dos meses después, Facebook está en la mira de las autoridades de protección de datos. El organismo regulador irlandés acaba de abrir una investigación sobre la transferencia de datos de los usuarios de las redes sociales europeas a Estados Unidos.

La sede europea de Facebook se encuentra en Irlanda, por lo que el país se encarga de vigilar los manejos del gigante americano. Si no respeta los acuerdos, la empresa de Mark Zuckerberg puede ser multada hasta con el 4 por ciento de su facturación mundial.

Miles de empresas se ven afectadas por la eliminación acuerdo de protección de la intimidad, pero Facebook está particularmente bajo sospecha por sus vinculos con el Mosad y la Agencia de Seguridad Nacional. En el pasado, la empresa estadounidense ha sido denunciada en numerosas ocasiones, en particular, por el asunto Cambridge Analytica, o la venta de datos a terceras empresas.

Para evitar que el espionaje de Estados Unidos acceda a sus datos personales, la Unión Europea podría prohibir a Facebook la transferencia de sus datos personales a Estados Unidos Por consiguiente, la empresa se vería obligada a almacenar esta información en Europa, lo que complicaría enormemente sus operaciones, ya que actualmente circula entre muchos centros de datos de todo el mundo.

Tras la apertura de la investigación, Facebook protestó porque el Tribunal de Justicia ha permitido que ciertos tipos de contratos legales continúen transfiriendo datos entre los dos continentes a pesar del fin del acuerdo sobre la intimidad. Sin embargo, el regulador irlandés no está de acuerdo y considera que estos acuerdos no son válidos.

Facebook tiene hasta finales de este mes para reaccionar contra la Comisión Irlandesa de Protección de Datos. El regulador tomará una decisión final antes de finales de este año, después de lo cual Facebook podrá apelar.

Otras empresas dedicadas al espionaje, como Google, también dependen en gran medida de la transferencia de datos a través del Atlántico.

Colocar un bozal a los alumnos es coherente con este sistema ‘educativo’

Este curso me va a pesar tener alumnos menos desbocados en clase. Si ya de antes eran llevados y traídos a golpe de timbre, separados de los amigos “con los que hablan”, anestesiados por la rutina fabril de lecciones y exámenes, vigilados por el sistema informático, y silenciados repetidamente por sus profesores, este año van a estar del todo embozados y “clavados” a sus sillas. No me cuesta -por desgracia- imaginarlo. Ya que, en gran medida, se les adiestra como a perrillos, con el hueso del punto y el palo del suspenso, no deja de ser coherente el colocarles ahora una cadena pintada en el suelo y un bozal.

Esta semana veremos cómo todo aquello que en los centros educativos tenía más que ver con la educación (expresarse y comunicarse libremente, experimentar, convivir, elegir por uno mismo, cultivar amistades y afectos…), y que solo sucedía en la periferia de las aulas -pasillos, recreos, excursiones…- o, excepcionalmente, en la clase de algún profesor “raro”, se acaba por esfumar del todo. Alumnos adolescentes, de entre doce y dieciocho años, no podrán, este curso (ya veremos hasta cuándo), salir al pasillo entre clases, levantarse, acercarse a sus compañeros o su profesor, saludarse o contactar físicamente, hacer actividades en grupo, compartir objetos, ir de visita a otras aulas, usar bibliotecas o laboratorios, tocar instrumentos, realizar actividades extraescolares, abandonar el centro durante el recreo, jugar al balón, salir del sector asignado en el patio, apoyarse en la pared, pararse a charlar en las entradas y salidas…

Como le leí el otro día a un amigo y experto docente, se ha prohibido todo aquello que enmascaraba y dulcificaba el proceso educativo, haciendo que este se muestre, de forma descarnada, como lo que realmente es: un enorme engranaje disciplinario destinado fundamentalmente a perpetuar las estructuras sociales, y un colorido (o grisáceo, según edad) almacén en el que depositar a los niños mientras trabajan sus padres.

Para este viaje no hacían falta alforjas. La educación presencial es preferible a la digital, sí, pero no a un coste educativo tan alto. Ni con un presupuesto tan bajo. Aunque desengáñense: solo con inversión económica no se soluciona nada. Autoridades, docentes y buena parte de la sociedad, ya venían contagiados (y embozados), desde antes de la pandemia, por una sustanciosa cantidad de virus ideológicos y prejuicios. De hecho, a no pocos profesores les va a parecer de perlas tener a sus alumnos (¡al fin! -dirán-) sentados y amordazados durante las seis horas diarias de clase.

En la insolación de este extraño y reconcentrado verano he soñado, a ratos, con que las administraciones, en un ejercicio insólito de cooperación, a la luz nimbada de un solemne pacto político, sistemáticamente asesorada por verdaderos expertos -no gurús de saldo- y miembros destacados -no mansos y enchufados- de la comunidad educativa, decidían aprovechar la crisis para dar un vuelvo definitivo a la situación. No solo para garantizase mínimo y mítico 5% del PIB, o los profes necesarios para que las ratios de alumnos fueran, valga la redundancia, razonables, sino para fijar una ley de educación estable, transformar el sistema de selección y formación de docentes, abrir y airear currículums, impulsar una necesaria renovación pedagógica, y dar un giro sustancial a lo que, por simple rutina, todavía creen muchos que es la educación.

Luego despertaba y empezaba a temer que, más que una oportunidad, la crisis pudiera ser el pretexto perfecto para recoser la misma ley educativa con cuatro o cinco modificaciones biensonantes, recortar o congelar fondos, mantener ratios (para subirlas conforme vaya pasando la pandemia) y dejar todo como estaba o, peor, como una versión simplificada y básica de lo mismo: más orden, más disciplina ciega, más adiestramiento para el mercado, más control, y más mascarillas para el pensamiento crítico, la autonomía personal y el genuino deseo de saber. Ojalá me equivoque, pero, más allá de coyunturas sanitarias, la mascarilla en la boca y la disciplina cuartelera siguen siendo un símbolo de cómo muchos siguen entendiendo la educación. Con bozal.

https://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/educacion-bozal_1248656.html

Crisis diplomática entre Rusia y Alemania como consecuencia del montaje Navalny

El miércoles el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores convocó al embajador alemán para entregarle una nota de protesta sobre el montaje que ha orquestado el gobierno de Berlín en torno al envenenamiento de Navalny. Dado que hasta la fecha Alemania no ha remitido ningún análisis a Rusia y dado que Navalny sigue siendo ciudadano ruso, Moscú considera el montaje como una provocación hostil, con todas las consecuencias que se derivan de ello.

Rusia hace recaer la responsabilidad de esta crisis internacional no sólo en Alemania, sino también en la OTAN y la Unión Europea.

Cuando Navalny fue enviado a Alemania, los médicos rusos informaron sobre las pruebas realizadas para que sus colegas alemanes pudieran continuar el tratamiento.

En Alemania los portavoces oficiales del gobierno declararon que Navalny había sido envenenado antes de que el laboratorio del ejército elaborara su informe, de donde se desprende que -supuestamente- aparecieron restos de una sustancia parecida al novichok, siendo el único pasajero que resultó contaminado en un espacio cerrado como un avión. Ni en el aeropuerto de salida, ni en el hospital de Omsk, ni el avión que le trasladó a Alemania hubo ningún afectado.

Es algo inverosímil, teniendo en cuenta que el novichok es un gas muy volátil.

A pesar de las repetidas solicitudes de Rusia para tener acceso a las pruebas del ejército alemán, no se ha transmitido nada. Al mismo tiempo, la presión política internacional aumenta.

Los ministros de asuntos exteriores del G7 han declarado unánimemente que Rusia es culpable.

Alemania ha denunciado el asunto a la OPAQ, ya que el novichok es un arma prohibida por el derecho internacional, por lo que se puede reproducir la misma situación que en Siria, donde el gobierno ha sido acusado del empleo de armamento químico.

El comunicado conjunto de los ministros de exteriores alemán y francés califica a Navalny como “una figura destacada de la oposición rusa”, tanto más que Guaidó en Venezuela, por más que en Rusia los sondeos de opinión no le dan ni el 2 por ciento de los votos. ¿Hay algún opositor en Alemania o en Francia o en cualquier otro país que merezca tal nombre sin llegar al 2 por ciento de la intención de voto?

En vida Navalny nunca ha tenido ningún crédito político en Rusia. Lo necesitan muerto porque haría mucho más ruido. El 2 por ciento se convertiría en el 60 por ciento.

Miranda de Ebro: el policía que detuvo a un joven por no llevar mascarilla violó el protocolo y pudo haber provocado su muerte por asfixia

Las imágenes de un Policía Local de Miranda de Ebro hincando la rodilla sobre el cuello de un menor de edad, que supuestamente no llevaba mascarilla, es una violación del Protocolo de Actuación con Menores que deben aplicar obligatoriamente todas las Fuerzas de Seguridad. El policía aplicó un método de tortura que se hizo mundialmente conocido con el asesinato en Estados Unidos del afroamericano George Floyd. Leer más

La misma farmacéutica que ha matado de cáncer a los recién nacidos quiere distribuir una vacuna para preservar la salud

La mayor parte de las grandes empresas farmacéuticas han sido condenadas por fraude, corrupción o soborno.

Que estén siendo subvencionadas a pesar del fraude, la corrupción o el soborno forma parte de lo mismo. Lo que se subvenciona es la corrupción.

En los países occidentales, la vacuna contra el coronavirus, es decir, la salud de la población mundial, se ha puesto en manos de ese tipo de empresas corruptas y subvencionadas al mismo tiempo.

El fraude que rodea a las empresas farmacéuticas conduce a muertes y graves atentados contra la salud de la población mundial.

No hace falta ser un antivacunas furibundo para saberlo: los tribunales estadounidenses han condenado repetidamente a la multinacional Johnson & Johnson por vender polvos de talco para bebés que causan cáncer (1).

El talco contenía amianto, un componente cancerígeno que ya se ha prohibido en todo tipo de instalaciones industriales, lo mismo que el plomo en la gasolina. La multinacional tuvo que hacer frente a casi 12.000 pleitos judiciales por vender este producto, reproduciéndose una situación típica: por un lado, los negacionistas denunciando a la empresa y, por el otro, los “científicos” de verdad defendiendo que aquello era bueno para la salud.

Los trabajadores del metro de Madrid llevan años de lucha para erradicar el amianto de las instalaciones, mientras los padres ponían ese mismo producto en la piel de sus recién nacidos, abducidos por una publicidad engañosa y obsesiva de la televisión.

Aún hay “científicos” que se preguntan por los motivos del cáncer, como si fuera un misterio. Durante décadas, al menos desde 1971 y hasta entrado el presente siglo, Johnson & Johnson mezcló el talco con amianto, lo cual era algo sabido, por más que no fuera destapado públicamente hasta diciembre de 2018.

Los padres que rociaron a sus recién nacidos con amianto son los mismos -o parecidos- que ahora vacunarían a sus hijos con un fármaco elaborado por una empresa tan prestigiosa como Johnson & Johnson. Es por el bien de los hijos, para preservar su salud.

A pesar de las múltiples condenas judiciales, Johnson & Johnson sigue siendo una empresa colaboradora de los institutos públicos encargados de defender la salud a lo largo y ancho de todo el mundo y, en la actualidad, para desarrollar una vacuna contra el coronavirus.

Los documentos internos de la empresa que han trascendido no dejan lugar a dudas de que los “científicos” que ejercían de mercenarios a sueldo sabían las consecuencias de los polvos de talco, que se siguen vendiendo en algunos países sin que nadie, ni siquiera la OMS, hagan nada por evitarlo.

¿Cómo podemos confiar en que a la OMS o a Johnson & Johnson les preocupa la salud de la humanidad?

Pero Johnson & Johnson también ha sido condenada por la SEC, la empresa reguladora de la bolsa, por corrupción a gran escala y para enterarse no hace falta preguntar a ningún antivacunas. Basta leer el sitio oficial de la SEC, donde aparece un informe sobre los sobornos pagados a médicos, directores de hospitales y funcionarios de salud pública en el extranjero (2).

Durante el bloqueo, las filiales de la empresa pagaron sobornos en Irak para obtener 19 contratos en el marco del programa “Petróleo por alimentos” de la ONU.

Al menos desde 1998, las filiales han pagado sobornos a los médicos de Grecia para que recomendaran los implantes quirúrgicos que comercializa la multinacional. Lo mismo hicieron con médicos y funcionarios de salud pública de Polonia y Rumanía porque la empresa no se creó para preservar la salud pública de nadie sino los beneficios de los accionistas.

A fecha de hoy la empresa sigue bajo la vigilancia del FBI porque sigue haciendo exactamente lo mismo: fraude, corrupción y soborno para seguir vendiendo sus mercancías, cuando no es un país es en otro. La fiscalía de Brasil abrió una investigación contra la multinacional porque lleva 20 años sobornando a los funcionarios de salud pública de aquel país latinoamericano (3).

El año pasado volvió a saltar otra denuncia: el champú para niños que Johnson & Johnson vende en India también es sospechoso de provocar cáncer, según los estudios científicos que se han llevado a cabo (4).

A pesar de toda esta podredumbre, el sitio web oficial del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos reconoce (5) que Johnson & Johnson ha percibido 456 millones de dólares de los presupuestos públicos para crear una vacuna contra el coronavirus.

(1) https://www.npr.org/2020/05/19/859182015/johnson-johnson-stops-selling-talc-based-baby-powder-in-u-s-and-canada
(2) https://www.sec.gov/news/press/2011/2011-87.htm
(3) https://www.reuters.com/article/us-brazil-corruption-healthcare-exclusiv/exclusive-fbi-targets-johnson-johnson-siemens-ge-philips-in-brazil-graft-case-sources-idUSKCN1
(4) https://www.ndtv.com/india-news/carcinogen-formaldehyde-found-in-johnson-johnson-baby-shampoo-official-2016224
(5) https://www.hhs.gov/about/news/2020/06/16/fact-sheet-explaining-operation-warp-speed.html

Uzbekistán reconstruye la historia de su etapa soviética según las necesidades de la política económica

El Presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyayev, ha ordenado que se perpetúe la memoria de todos los uzbekos que fueron perseguidos durante el “stalinismo”. Según datos oficiales del gobierno, hay unos 100.000, de los cuales 13.000 fueron fusilados.

Cambiarán los nombres de las escuelas, de las “mahallas” (bloques de viviendas) y publicarán libros con las biografías de las víctimas. “Imagina las grandes cosas que esta gente podría haber hecho en nombre del desarrollo nacional, la ciencia, la economía, la cultura y la literatura, ¡qué grandes avances habrían hecho nuestros pueblos si no hubieran sido reprimidos! Hoy recordamos esta pérdida con tristeza”, subrayó el Presidente de Uzbekistán.

Los dirigentes de las repúblicas surgidas del desmantelamiento de la URSS se han empeñado en recordar a las víctimas de la URSS o de Stalin porque es un signo de distanciamiento con Rusia y de acercamiento a Estados Unidos. Incluso Rusia ha caído en ocasiones en la reescritura de la historia con el único propósito de complacer al imperialismo.

Durante años dio la impresión de que los nuevos libros de historia eran necesarios para romper para siempre con la URSS en mil pedazos. Aquellos pueblos ya no eran “hermanos”. En Nukus, la capital del Karakalpakstán autónomo, se erigió un monumento a la amistad de los pueblos. Dos muchachas, una rusa y una Karakalpak, aparecían cogidas de la mano. Ahora la joven de Karakalpak está sola; su amiga rusa ha sido destruida.

El antistalinismo es una metamorfosis histórica de la rusofobia. Es algo relativamente normal en países como los Bálticos, pero extraña mucho en Asia central, donde hasta la Wikipedia reconoce que en 1990 no había ningún interés por romper con la URSS ni por salir de ella. Países como Uzbekistán se hicieron independientes con desgana.

Hasta no se levantaron complejos conmemorativos como el “Shahidlar hotirasi”, en memoria de las víctimas de la represión. El primer museo público creado en el Uzbekistán independiente tiene un nombre similar.

El museo está dividido en diez secciones, pero sólo cuatro de ellas están dedicadas al período soviético. El primero se centra en la colonización de Asia central por el Imperio zarista, mientras que el segundo se concentra en los años anteriores al colapso de la URSS. Los ejemplos de opresión se asocian exclusivamente con la URSS y Rusia. Desde entonces la represión ya no existe.

Busto de Stalin en Saylyk

La represión era “rusa”. Después de su independencia, Tashkent hizo una apuesta inequívoca por el nacionalismo, que implicaba la negación de todo el período ruso de la historia. El cruel imperio del norte oprimió al pueblo uzbeko durante siglos. Incluso reniegan de la participación uzbeka en la Segunda Guerra Mundial, presentada como una guerra por intereses extranjeros, en la que el pueblo uzbeko se vio obligado a participar por la fuerza.

Ahora Uzbekistán es la única república de Asia central en la que, según las encuestas de opinión, la mayoría de la población no lamenta el colapso de la URSS, a pesar de que el periodo soviético fue el más gigantesco salto adelante de todos los pueblos de Asia central, pero sobre todo de Uzbekistán. Nunca antes una sociedad agrícola tradicional de subsistencia se transformó tan rápidamente en una sociedad moderna, con fábricas, hospitales y universidades.

Los libros de historia no hablan de eso. Sólo les interesa la represión “stalinista”, gracias a la cual las mujeres uzbekas dejaron de llevar velo y se emanciparon plenamente.

Los nuevos libros de historia de Turkmenistán van más allá: dicen que los turcomanos inventaron la rueda.

En Uzbekistán era habitual que el Presidente Islam Karimov acudiera a Moscú a celebrar la victoria contra el fascismo en la Gran Guerra Patria. Pero a partir de 2016 las cosas empezaron a cambiar. Querían estimular las inversiones internacionales y el turismo, para lo cual hay que hacer lo que las potencias occidentales esperan que hagas. Había que cambiar de imagen para que Uzbekistán pareciera un país moderno, asimilable a cualquier otro.

Tras cuatro años de cambios, la reescritura de los libros de historia y el lavado de imagen, The Economist nombró a Uzbekistán “país del año” y la CNN lo nombró entre los destinos turísticos selectos. Esas cosas son imprescindibles para que un país como Uzbekistán entre en la modernidad, las guías de viajes, las recomendaciones gastronómicas y los reportajes de National Geographic.

Los rusos fueron los primeros en redescubrir Uzbekistán. En los medios de comunicación rusos empezaron a aparecer las bellezas de Samarcanda y fotos en los blogs de turismo. A medida que los rusos llegaban haciéndose fotos, la rusofobia pasaba a un segundo plano. En los discursos oficiales nadie habla mal de Moscú y la Gran Guerra Patria vuelve a cambiar en los libros de historia. Ya nadie derriba más monumentos, e incluso el 9 de mayo se construyó el Parque de la Victoria y se rodaron tres películas sobre la victoria contra el fascismo.

La bestia negra de Mirziyoyev ya no es Rusia, ni tampoco la URSS. El discurso de detiene en Stalin, que es poco más que un fetiche fabricado para recibir golpes. Es una crítica acotada y limitada por las necesidades de la política económica.

Paul Robeson: un ejemplo de censura de la música revolucionaria que se ha prolongado hasta hoy

Al comienzo de la Guerra Fría, una chusma racista atacó un concierto de Paul Robeson en las afueras de Peekskill, una localidad del norte del estado de Nueva York. Podemos imaginarnos la agresión con cualquier imagen de la actualidad de Estados Unidos.

Robeson ya no es la leyenda que fue en los años cuarenta. Era hijo de un antiguo esclavo convertido en pastor y una madre cuyos antepasados esclavos se habían casado con indios de Delaware y cuáqueros blancos.

Había nacido en 1896, creció en Nueva Jersey y asistió a la Universidad de Rutgers, que el año pasado celebró el centenario de su graduación con todos los honores. Robeson destacó en todo: en los estudios, en el deporte y en la música.

Hubiera sido un americano perfecto si no hubiera sido negro. Como cantante triunfó en Estados Unidos y en Europa. En la URSS recibió el Premio Stalin. El público nunca había escuchado una voz como la suya.

También era un actor de gran fuerza, una estrella en potencia cuya aura agitaba las visiones de un héroe cinematográfico negro, hasta que las limitaciones raciales de Hollywood quedaron en evidencia.

La Guerra Fría se volvió en su contra. Comenzó la caza de brujas, una operación de gran envergadura para acabar con el más mínimo asomo de cultura progresista en Estados Unidos.

El concierto de Peekskill fue un viraje. Estaba programado para el 27 de agosto de 1949. Mientras sus anfitriones intentaban llevar a Robeson al recinto del concierto, la carretera fue bloqueada y una chusma reaccionaria, que comenzó a gritar consignas racistas y antijudías.

Consiguieron bloquear la llegada del coche en el que viajaba Robeson, destrozaron el escenario, prendieron fuego a las sillas y quemaron una gran cruz al más puro estilo Ku Kux Klan.

Tres días después, la multitud se reunió en Harlem para expresar su apoyo a Robeson. Planearon volver a intentar celebrar el concierto el 4 de septiembre en el mismo lugar.

Los representantes de varios sindicatos, trabajadores del cuero, electricistas, estibadores y almaceneros, tomaron posiciones fuera de la residencia de la familia Robeson en una casa privada antes del concierto. Los veteranos de la Segunda Guerra Mundial se prepararon para cualquier eventualidad.

Los racistas tomaron posiciones con armas largas en una colina cercana, pero Robeson regresó al escenario del concierto rodeado por un cordón de seguridad de los sindicatos. A punta de pistola, Robeson cantó junto con Pete Seeger y otros, comenzando por “Let My People Go!”.

Mientras los espectadores trataban de salir del lugar por un camino estrecho, los racistas golpearon los coches y autobuses con piedras y algunos participantes fueron arrastrados fuera de sus coches y golpeados al grito de “¡Iros a Rusia, judíos y rojos!”

La intoxicación periodística de la época tituló que “¡Robeson se lo había buscado!”. La censura se cebó sobre el cantante comunista. Las organizaciones que decían defender los derechos civiles se apartaron de él y sus conciertos fueron prohibidos. Le quitaron el pasaporte. Su voz fue totalmente silenciada.

Paul Robeson canta ‘Joe Hill’ ante los mineros escoceses en huelga
https://www.youtube.com/embed/B0bezsMVU7c

 

Los bancos de alimentos son un negocio que desgrava impuestos

En España hay 54 Bancos de Alimentos que, según la ley, tienen la condición de entidades sin fines de lucro. Pero no son solidarios, ni desinteresados, ni caritativos. En una sociedad capitalista cumplen numerosas funciones, la principal de las cuales es absorber una parte de la superproducción de mercancías. Una buena parte de las donaciones tienen un origen público y se compone de los excedentes agrícolas de la Unión Europea, es decir, de producción que no tiene salida en ningún otro mercado.

Las aportaciones realizadas a dichas entidades gozan de incentivos fiscales, tanto si proceden de particulares como de empresas u organizaciones. Un donativo en dinero de hasta 150 euros desgrava hasta el 80 por ciento en la declaración de la renta.

Las empresas desgravan el 35 por ciento del valor de los alimentos que donan de la cuota del impuesto de sociedades. Para ello facilitan al Banco de los Alimentos una factura con el nombre de la empresa, el NIF, la dirección fiscal, los kilogramos de productos donados y su valor contable. Con estos datos, el Banco de los Alimentos envía a la empresa un certificado válido para realizar la desgravación.

Por ello, muchas grandes superficies y cadenas de distribución son, a la vez, Bancos de Alimentos y los mantienen en sus sedes y almacenes porque son ellas las que controlan el 70 por ciento del mercado de alimentación. Gracias a los Bancos de Alimentos las distribuidoras mantienen un precio que no es de mercado, sino más elevado, al mismo tiempo que arruinan al pequeño comercio.

Pero los Bancos de Alimentos no son sólo dinero ni alimentos, sino que también necesitan medios materiales para almacenar, manejar y conservar alimentos (p. ej: estanterías, palets, cámaras frigoríficas, carretillas eléctricas, furgonetas, equipo y mobiliario de oficina, etc.) Estas donaciones también desgravan.

No hay ni una pizca de altruismo. Los Bancos de Alimentos generan publicidad gratuita para las grandes empresas y lavan su imagen con grandes campañas que generan titulares en los medios, como “Mercadona regala 19 toneladas de leche al Banco de Alimentos de Zaragoza” (2).

También lavan la cara de la monarquía: “La Reina inaugura un banco de alimentos en Alcorcón” (2) y lo mismo ocurre con el ejército: “Las Fuerzas Armadas han apoyado a los Bancos de Alimentos desde el inicio de la Operación Balmis contra el Covid-19” (3).

A su vez, la publicidad y los lavados de imagen generan ideología, que en España es la consabida de la caridad, tradicionalmente acaparada por la jerarquía católica y el Opus Dei (4), que son quienes dirigen los Bancos de Alimentos, del mismo modo que dirigen Caritas y organizaciones similares.

(1) https://www.msn.com/es-es/dinero/noticias/mercadona-dona-19-toneladas-de-leche-al-banco-de-alimentos-de-zaragoza/ar-BB18RAK2
(2) https://www.larazon.es/local/madrid/la-reina-inaugura-un-banco-de-alimentos-en-alcorcon-CH23712725/
(3) https://www.lacerca.com/noticias/espana/robles-labor-banco-alimentos-enorme-esfuerzo-compromiso-pandemia-512398-1.html
(4) https://www.filantropofagos.com/blog/los-bancos-de-alimentos-y-el-opus-dei

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