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Difunden una lista con los nombres de políticos, empresarios y militares que asistieron a la fiesta de El Español en pleno toque de queda

La fiesta organizada por Pedro J. para celebrar el quinto aniversario de ‘El Español’, a la que acudieron m/ás de 150 invitados, sigue dando que hablar. Si bien la Delegación del Gobierno en Madrid no ha incoado ningún expediente por incumplimiento del Real Decreto 926/20 que impone el toque de queda, se ha difundido por redes sociales la lista de asistentes. Leer más

Los periodistas españoles tienen prohibido grabar a los hambrientos haciendo cola

Así es la “libertad de expresión” de la que disfrutamos en España. Hay asuntos que son tabú para los medios, entre ellos que el número de hambrientos crece sin cesar, lo cual afea mucho la imagen que quiere propagar el gobierno del PSOE y Podemos.

La situación es “insostenible y va haber un gran estallido social. En tres meses empezarán los robos y saqueos”, declara Conrado Giménez, presidente de la Fundación Madrina, una ONG que ayuda a madres e hijos en situación de miseria (*).

“Hay falta de alimentos. Estamos desabastecidos y no sabemos qué hacer ante la escasez y el alto volumen de demanda. Antes de la pandemia atendíamos a cerca de 400 familias vulnerables al mes y ahora repartimos alimentos a 3.500 familias al día. Estamos desbordados y no hay donaciones suficientes”, explica Giménez.

Ante el colapso del banco de alimentos, la ONG ha acudido a los medios de comunicación y se ha encontrado con un “no” por respuesta.

“Antes del verano venían todas las televisiones y en un momento determinado cortaron. Ya no nos compran este tema me decían. No podemos meterlo, no nos dejan grabar las colas del hambre porque nos han dicho de arriba que no se saque, me comentaban unos y otros. Ellos no quieren hablar pero yo lo denuncio porque es verdad, a mí me lo han dicho así, tal y como lo cuento”, recalca Giménez con profunda indignación.

El director del banco de alimentos está convencido de que “las órdenes de arriba” que exigen la prohibición de emitir imágenes de las colas del hambre proceden del gobierno.

Giménez lleva intentando que las colas del hambre vuelvan a los telediarios desde hace varios meses. “Ya este verano llamaba a periodistas viendo la magnitud de las colas, a la vista de que cada vez eran más gigantes, y todos me repetían lo mismo, que les habían prohibido sacar las colas del hambre”, reitera.

Las imágenes de las familias guardando cola para recibir su cesta dejaron de aparecen en la pantalla de los medios españoles, pero donde sí se han emitido ha sido en muchos medios internacionales, que están haciendo un seguimiento exhaustivo de la situación económica real que hay en España, al margen de la propaganda gubernamental”, informa Giménez.

El presidente de la ONG anuncia que van a pedir auxilio internacional y da por hecho que será en muy poco tiempo, dado el desalentador panorama que se avecina. “En la Fundación Madrina somos amortiguadores sociales de una situación de crispación y ruina. El Gobierno únicamente vende propaganda, ayudas que son temporales y precarias. No hay empleo y aquí ya vienen personas de toda condición y que jamás pensaron verse en una situación así”, concluye Giménez.

(*) https://www.libremercado.com/2020-10-24/presidente-fundacion-madrina-periodistas-no-pueden-grabar-colas-hambre-6673199/amp.html

John Reed: cien años que estremecen al mundo

El jueves de la semana pasada se cumplieron cien años de la muerte de John Reed, el autor de “Diez días que estremecieron al mundo”. Su nombre está ligado a la revolución socialista de 1917 en Rusia y a la revolución mexicana.

Sus obras y sus artículos, extraordinariamente escritos, son relatos de primera mano de la revoluciones que cambiaron para siempre el curso de la historia humana, y no sólo de Rusia o de México.

Reed nació el 22 de octubre de 1887 en Portland, Oregón, y se graduó en la Universidad de Harvard en 1910. Poco después de graduarse, comenzó a trabajar como periodista para varias publicaciones.

En 1913 la revista Metropolitan le envió a México para informar sobre la revolución en curso. Escribió una serie de artículos notables que le dieron una reputación en Estados Unidos como corresponsal de guerra. Tenía un estilo subjetivo que nada tiene que ver con el repugnante periodismo actual: Reed simpatizaba con la lucha del pueblo mexicano y se oponía con vehemencia a la intervención militar de su país. En 1914 sus artículos se publicaron en el libro “México insurgente”, una obra maestra de lectura muy recomendable.

En abril de 1914 relató la Masacre de Ludlow en Colorado, donde un crimen orquestado por el propietario principal de la mina John D. Rockefeller y perpetrado por la milicia local durante la huelga de los mineros del carbón. Reed investigó los hechos, habló en nombre de los mineros y escribió un apasionado artículo sobre el tema, que es otra obra maestra del periodismo: “La guerra de Colorado”.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, viajó a Europa como corresponsal de la revista Metropolitan. Cubrió los frentes de batalla de Alemania, Rusia, Serbia, Rumania y Bulgaria. Basándose en estas experiencias, escribió el libro “La guerra de los Balcanes”, publicado en abril de 1916, donde revelaba la naturaleza imperialista de aquella guerra.

En agosto de 1917 le enviaron a Rusia junto con su esposa, Louise Bryant, lo que les permitió ser testigos presenciales de la Revolución de Octubre. El resultado de sus observaciones aparecen en el libro “Diez días que estremecieron al mundo”, publicado en 1919. Es el relato más vivo de los primeros momentos de la revolución.

Lenin escribió un prólogo para la edición rusa de la obra: «Con el mayor interés e incansable atención, he leído el libro de John Reed ‘Diez días que estremecieron al mundo’. Lo recomiendo sin reservas a los trabajadores del mundo. Este es un libro del que me gustaría ver millones de copias publicadas y traducidas a todos los idiomas. Da un relato veraz y muy vívido de acontecimientos significativos para la comprensión de lo que realmente son la revolución proletaria y la dictadura del proletariado. Estas cuestiones son ampliamente debatidas, pero antes de que alguien pueda aceptar o rechazar estas ideas, debe entender el significado total de su decisión. El libro de John Reed sin duda ayudará a aclarar esta cuestión, que es el problema fundamental del movimiento obrero internacional”.

La experiencia de la revolución socialista cambió a Reed para siempre. Se convirtió en un partidario entusiasta de los bolcheviques y colaboró con el gobierno revolucionario. A su regreso a los Estados Unidos en 1918, se enfrentó a una abierta hostilidad del gobierno y fue detenido en varias ocasiones acusado de violar la Ley de Sedición. Sin embargo, permaneció activo en el movimiento obrero, adoptando una postura política consecuente.

En 1919, tras ser expulsado de la Convención Socialista, formó el Partido Comunista Obrero de América que, unos meses más tarde, vio su nombre sustituido por el del Partido Comunista Unido de América. Reed era el principal colaborador de “La Voz del Trabajo”, el periódico del Partido.

Acusado de sedición y con la esperanza de ganar el apoyo de la III Internacional para dicho Partido, huyó de Estados Unidos con un pasaporte falso a principios de octubre de 1919. Cayó enfermo de tifus en septiembre de 1920 y murió en Moscú el 17 de octubre de 1920, con su esposa a su lado. Tuvo un funeral de estado y fue enterrado en la Necrópolis del Kremlin, siendo el primero de los tres estadounidenses que tienen el honor de permanecer enterrados allí. Los otros dos son Charles Ruthenberg y Bill Haywood.

“Octubre”, la obra maestra de cine del director soviético Serguei Eisenstein, se basaba en el libro de Reed. Cincuenta y cuatro años más tarde, en 1981, la vida de Reed inspiró la película “Rojos”, protagonizada por Warren Beatty, Diane Keaton y Jack Nicholson.

La OMS inicia la guerra sicológica contra los negacionistas para preparar la vacunación masiva contra el coronavirus

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha iniciado una campaña contra las herejías sanitarias para preparar las vacunaciones masivas contra el coronavirus. Se trata de fomentar la confianza en las vacunas que las empresas farmacéuticas están elaborando (1).

Para ello cuenta con un equipo especializado en influir sobre la opinión pública en campañas políticas y socavar al mismo tiempo la credibilidad de los antivacunas. Se trata del Grupo Asesor Técnico (TAG) sobre Conocimientos y Ciencias del Comportamiento para la Salud, que forma parte de la misma OMS, al que se sumará Cass Sunstein, director del Curso de Economía del Comportamiento y Política Pública de la Facultad de Derecho de Harvard (2).

Así lo reconoció la semana pasada, el Director General de la OMS, Tedros Ghebreyesus, en dos mensajes publicados en Twitter (3).

Sunstein, que aparece en la imagen de portada, es un especialista en cazas de brujas. Fue director de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios de Obama, donde supervisó las políticas relacionadas con la “calidad de la información”.

En 2008 escribió un artículo seudocientífico en el que proponía que los gobiernos emplearan equipos de agentes encubiertos para “infiltrarse cognitivamente” en los grupos disidentes de la red y en sitios web que promovieran “falsas teorías de la conspiración” contra el gobierno de Washington. En el artículo, Sunstein destacaba el potencial de la infiltración cognitiva en los “grupos extremistas” para introducir diversidad informativa en ellos y exponer las insostenibles teorías de conspiración.

El gobierno de Washington debía dirigir las operaciones sicológicas de infiltración para aumentar la confianza en su política y en los responsables de la misma, socavando la credibilidad de los herejes que la cuestionan.

También debían mantener un vigoroso “cuerpo de desinformación” para contrarrestar a los grupos de conspiranoicos que se oponen a las políticas del gobierno estadounidense. Para ello, debían introducir en las redes sociales agentes encubiertos, terceros pagados por el gobierno o incluso grupos reales de personas.

Sunstein también abogaba por pagar a “expertos independientes” para que defiendan públicamente al gobierno, ya sea en la televisión o en los medios de comunicación social. Es efectivo porque la población ya no confía tanto en el gobierno como en los comentaristas que aparecen con el marchamo de “independientes”.

Como ya anunciamos en agosto, la OMS ya ha firmado un contrato con la empresa de relaciones públicas Hill & Knowlton, conocida por su papel en la fabricación de falsedades para apoyar la Guerra del Golfo. El contrato quiere “asegurar la credibilidad científica y de salud pública de la OMS para garantizar que se siga el asesoramiento y la orientación de la OMS”.

La OMS ha pagado 135.000 dólares a Hill & Knowlton para sobornar para los personajes influyentes de las redes que promuevan sus recomendaciones en los medios de comunicación social y crear una imagen propia como “autoridad” en materia de coronavirus.

(1) https://www.youtube.com/watch?v=9jYSb7BgkgM
(2) https://hls.harvard.edu/faculty/directory/10871/Sunstein
(3) https://twitter.com/DrTedros/status/1317032112701267971?s=20
(4) https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=1084585

Más información:
– Para lavar su imagen la OMS ha contratado a la misma empresa de publicidad que orquestó el montaje de la Guerra de Irak

La multinacional famarcéutica Johnson & Johnson también suspende los ensayos de su vacuna contra el coronavirus

El 11 de octubre la multinacional famarcéutica Johnson & Johnson suspendió temporalmente la fase 3 de sus ensayos clínicos de la vacuna coronavirus después de que un participante experimentara lo que la empresa calificó como “una enfermedad inexplicable” (1).

Johnson & Johnson se negó a dar detalles de la reacción o la enfermedad “inexplicables” por respeto a la intimidad de la cobaya humana (2). Pero admitió que la enfermedad “podría estar relacionada con una vacuna”.

Según las normas internas de Johnson & Johnson sobre ensayos clínicos, los estudios sólo se interrumpen si los participantes experimentan reacciones adversas relacionadas con la vacuna. El estudio de la fase 3 comenzó el 23 de septiembre con investigadores que pretenden contar con 60.000 cobayas en Estados Unidos y otros países.

El Data and Safety Monitoring Board, compuesta por un grupo de científicos y bioestadísticos cuyas identidades no se conocen públicamente, investigará y decidirá si el experimento de Johnson & Johnson puede o no continuar.

El gobierno de Trump ya tiene un acuerdo con Johnson & Johnson para comprar 100 millones de dosis de su vacuna experimental por 1.000 millones de dólares.

No es la primera vez en la historia reciente que Johnson & Johnson se enfrenta a las reacciones adversas causadas por sus productos. En 2018 un jurado de San Luis obligó a indemnizar a 22 mujeres y sus familias porque los polvos de talco de Johnson & Johnson contenían amianto que causaba cáncer de ovario.

Ahora no ocurrirá lo mismo con su vacuna porque en marzo de este año, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos le proporcionó inmunidad contra cualquier reclamación judicial por los efectos secundarios de la vacuna.

Johnson & Johnson es el tercer participante en la Operación Velocidad Punta que informa de las reacciones adversas de la vacuna. En mayo la vacuna de Moderna causó lesiones graves en el 20 por ciento del grupo que recibía una dosis alta. Un participante en el experimento de Moderna dijo que después de tomar la vacuna se había sentido “más enfermo que nunca en su vida”.

En septiembre AstraZeneca suspendió el ensayo de la vacuna después de que un participante sufriera síntomas compatibles con la mielitis transversa, un trastorno neurológico que puede causar debilidad en las extremidades, problemas de vaciado de la vejiga y parálisis.

(1) https://www.jnj.com/our-company/johnson-johnson-temporarily-pauses-all-dosing-in-our-janssen-covid-19-vaccine-candidate-clinical-trials
(2) https://www.statnews.com/2020/10/12/johnson-johnson-covid-19-vaccine-study-paused-due-to-unexplained-illness-in-participant/

Más información:
– La misma farmacéutica que ha matado de cáncer a los recién nacidos quiere distribuir una vacuna para preservar la salud
– Varios voluntarios españoles han abandonado las pruebas de la vacuna contra el coronavirus
– La carrera por la vacuna está en manos de multinacionales condenadas por corrupción y sobornos

La gripe ha muerto, ¡viva el covid!

Como tienen por costumbre, los “expertos” anunciaron una tormenta invernal perfecta, una situación de pesadilla: a la segunda ola de coronavirus se le sumaría la gripe estacional.

La alarma por la doble pandemia fue tan grande que los gobiernos implementaron los programas de vacunación contra la gripe más vastos de la historia.

Pues bien, ya es posible hacer un balance para demostrar, una vez más, que los “expertos” de pacotilla nunca aciertan. Los países australes ya han pasado el invierno y la gripe ha desaparecido casi por completo. Ya no hay más enfermedad que el covid.

Es algo que ya sospechaba en el norte, cuando en marzo la temporada de gripe desapareció rápidamente. Ahora se ha confirmado en el sur: los datos de la OMS indican que no ha habido gripe.

En Australia sólo se registraro 14 casos positivos de gripe en abril, en comparación con 367 en el mismo mes de 2019, lo que representa una disminución del 96 por ciento.

En junio, que suele ser el pico de la temporada de gripe en Australia, no hubo gripe en absoluto y así volvió ocurrir en los meses siguientes. El gobierno no ha comunicado ningún caso positivo a la OMS desde julio.

En Chile sólo han detectado 12 casos de gripe entre abril y octubre, mientras que en el mismo período del año pasado hubo casi 7.000 casos.

En Sudáfrica las pruebas han detectado sólo dos casos al principio de la temporada, que rápidamente se redujeron a cero al mes siguiente, lo que supone una disminución general del 99 por ciento con respecto al año anterior.

En Reino Unido, la temporada de gripe acaba de empezar. Pero desde que el coronavirus comenzó a propagarse en marzo, sólo se han notificado 767 casos a la OMS, en comparación con los casi 7.000 de marzo a octubre del año pasado.

Aunque los casos de gripe confirmados por laboratorio el año pasado aumentaron un diez por ciento entre septiembre y octubre, hasta ahora sólo han aumentado un 0,7 por ciento, ya que este año comienza una nueva temporada.

[Nos ahorramos reproducir las explicaciones de los “expertos” sobre este punto hasta que abramos una sección dedicada al humor negro]

Singapur suspende la administración de vacunas contra la gripe tras la muerte de 48 personas en Corea del sur

Singapur ha anunciado la paralización temporal del uso de dos vacunas contra la gripe después de que Corea del sur diera a conocer que el número de personas fallecidas en su territorio después de ser vacunadas se elevó a 48 este fin de semana.

Si bien hasta la fecha Singapur no ha reportado muertes asociadas con la vacunación contra la gripe, el Ministerio de Salud y la Autoridad de Ciencias de la Salud señalaron en un comunicado que el uso de SKYCellflu Quadrivalent y VaxigripTetra se detuvo como medida de precaución mientras las autoridades surcoreanas investigan si las muertes están relacionadas con la administración de estos fármacos.

De esta manera, Singapur se convierte en uno de los primeros países en anunciar públicamente el cese del uso de estas vacunas contra la gripe, aunque las autoridades consideran que es posible que se sigan utilizando otras para hacer frente a la temporada de gripe.

Mientras, el número de personas fallecidas que recibieron la vacuna contra la gripe ha aumentado a 48 en Corea del sur, según la Agencia de Control y Prevención de Enfermedades. Su director, Jeong Eun-kyung, señaló que «después de revisar los casos de muerte hasta ahora, no es el momento de suspender el programa de vacunación contra la gripe, ya que la vacunación es muy crucial este año».

Puesto que de momento no se ha encontrado una relación directa entre las 26 muertes hasta ahora estudiadas y los fármacos, las autoridades sanitarias surcoreanas continuarán con la campaña de vacunación masiva con el objetivo de reducir la posibilidad de lidiar con la pandemia de covid-19 y una potencial epidemia de gripe estacional al mismo tiempo.

Hasta el viernes pasado, de acuerdo a la información de la agencia sanitaria surcoreana, han sido vacunadas en el país 9,4 millones de personas contra la gripe, de las cuales un bajo porcentaje, 1.154 individuos, han desarrollado reacciones adversas.

https://actualidad.rt.com/actualidad/371076-singapur-suspende-vacunas-gripe-muerte-corea

Más información:
– 48 surcoreanos muren después de inyectarles la vacuna contra la gripe

El miedo es la vacuna más eficaz para frenar el virus de la protesta

Estamos en guerra, martillean los dirigentes de la mayoría de los países afectados por la pandemia de coronavirus. Por lo tanto, como respuesta médica para proteger a sus respectivas poblaciones, paradójicamente decretan el confinamiento de sus poblaciones, introduciendo toques de queda, con una drástica restricción de las libertades individuales y ordenando el cierre de cafés y restaurantes. Con una retórica de guerra que probablemente inflamará la fibra patriótica, más bien esperábamos una declaración de movilización general para luchar contra el invasor viral.

Sin embargo, los temerarios dirigentes de los distintos países, en lugar de alinear un ejército (sanitario) para proteger a la población contra el enemigo (viral) o de pedir a la población que se armara (médicamente) para hacer frente al invasor contagioso, invitan, de manera maquiavélica, a sus respectivas poblaciones a encerrarse en casa, a confinarse, como en la Edad Media, por falta de instalaciones sanitarias diezmadas en los últimos decenios por esos mismos dirigentes, en nombre del rigor presupuestario instituido para reforzar aún más el vigor del capital. Así pues, ante la falta de medios sanitarios y médicos para detener la propagación del coronavirus, los Estados han colocado estratégicamente la respuesta en el terreno militar, como si se tratara de una guerra que debía librarse. Esa lógica belicosa sigue siendo su hoja de ruta hasta el día de hoy.

Con un virus, nunca hay ninguna guerra posible porque la humanidad nunca puede derrotar o erradicar esta criatura viral microscópica. Como dice acertadamente el filósofo italiano Emanuele Coccia: «El virus es una fuerza pura de metamorfosis que circula de vida en vida sin limitarse a los límites de un cuerpo. Libre, anárquico, casi inmaterial, no perteneciente a ningún individuo, posee la capacidad de transformar a todos los seres vivos y les permite realizar su forma singular. ¡Piensa que una parte de nuestro ADN, probablemente alrededor del 8 por ciento, sería de origen viral!”

Los virus son una fuerza de novedad, modificación, transformación, tienen un potencial inventivo que ha jugado un papel esencial en la evolución. “Son la prueba de que estamos en nuestras identidades genéticas, multiespecies que se están manipulando”. En la misma línea, Gilles Deleuze escribió: “Hacemos un rizoma con nuestros virus, o mejor dicho, nuestros virus nos hacen un rizoma con otras bestias” (*).

La lucha contra un virus, que es esencialmente una cuestión médica, una cuestión de salud pública, se libra con inteligencia (ciencia), equipo (sanitario y médico) y previsión (existencias de equipo y camas de hospital), y no con discursos belicosos de incentivo que pueden despertar psicosis en lugar de confianza; con protección médica o de vacunación, esencial para nuestra salud psíquica individual y para la resistencia colectiva, y no por la política de confinamiento debilitante o toques de queda, de infantilización y culpabilidad de los ciudadanos, o peor aún, de criminalización social materializada por medidas de seguridad decretadas generalmente en tiempos de guerra.

Una cosa es cierta: los honestos expertos en salud, incluidos los profesores Eric Raoult, Jean-François Toussaint, Laurent Toubiana, Nicole Delépine y otros científicos anónimos, reconocen la naturaleza benigna de la pandemia de coronavirus. Esta afirmación, en un clima de psicosis de salud marcado por la muerte de un millón de personas, puede parecer provocativa. Pero se basa en estadísticas que arrojan luz sobre la verdad acerca de la mortalidad generada en particular por las enfermedades cardiovasculares: 18 millones de muertes cada año (sin contar los 10 millones de muertes por cáncer y otras patologías letales que diezman a millones de enfermos cada año). Sin embargo, con el coronavirus, hoy hay, a escala internacional, en el décimo mes, 1.000.000 de muertes (esta cifra incluye las 700.000 muertes “ordinarias” de cada año causadas por el virus de la gripe estacional, que se enumeran subrepticiamente en la categoría asociada a “Covid-19”, porque “este llamado nuevo virus está muy fuertemente vinculado al SARS-1 y a otros beta-coronavirus que nos hacen sufrir todos los años de resfriados”, dice el Dr. Beda Stadler, un renombrado inmunólogo de la Universidad de Berna).

Hasta ahora, no ha habido un exceso de mortalidad causado por el Covid-19. El número de muertes relacionadas con el coronavirus (¿hablamos de muertes con Covid o de muertes causadas por Covid? La diferencia es significativa) es relativamente comparable a las muertes causadas por la gripe estacional. Es el tratamiento político y sobre todo mediático el que da una dimensión racional o emocional al hecho social que se pone en conocimiento del público. Y, dependiendo de este tratamiento de los medios, la receptividad de la información y, correlativamente, la reacción colectiva, varían entre el discernimiento filosófico y el miedo histérico.

En realidad, cualquier otro acontecimiento tratado en el mismo registro apocalíptico habría provocado la misma reacción colectiva histérica, alucinatoria y de pánico (terrorismo, contaminación atmosférica, explosión de cánceres u otras enfermedades letales, etc.). Es el tratamiento diferencial de la información lo que causa el choque de los males y da lugar a la carga de aflicción.

¿Cómo podemos explicar que un microscópico ser vivo invisible sea capaz de paralizar la civilización más tecnológicamente equipada de la historia de la humanidad, si no es a través del procesamiento ansiógeno de la información, esa información viral inoculada por los poderosos con el propósito de anestesiar las conciencias y tetanizar los cuerpos colectivos lentos y subversivos? El miedo es la vacuna más eficaz para frenar el virus de la protesta, una vacuna ansiógena desarrollada en laboratorios estatales opacos y administrada por agencias de medios de comunicación en altas dosis de propaganda.

Sin duda, en esta calamitosa gestión de la crisis sanitaria de Covid-19, los medios de comunicación desempeñaron un papel negativamente determinante en la difusión y la percepción de los riesgos y las posibles consecuencias vinculadas al coronavirus. De hecho, los profesionales de la información, especialmente los periodistas, con su tratamiento deliberadamente catastrófico de la información, han contribuido desde el principio de la epidemia al proceso de amplificación de la percepción, que provoca ansiedad, de la crisis sanitaria de Covid-19. Esta es la misión que les han dado los poderosos y los Estados: ¡atemorizar a las poblaciones!

Por otra parte, un reciente estudio de Viavoice, realizado para la Conferencia de Periodismo de Tours en colaboración con France Télévisions, France Médias Monde, Le Journal du Dimanche y Radio France, publicado el 26 de septiembre de 2020, demostró que la opinión de los interrogados hacia los medios de comunicación que cubren la crisis del coronavirus es muy desfavorable. El hallazgo es indiscutible: los medios de comunicación son juzgados severamente por la opinión pública. Son el 60 por ciento para juzgar la cobertura mediática de la pandemia de Covid-19 excesivamente provocadora de ansiedad, indicó el estudio de Viavoice. En cuanto a la forma en que los medios de comunicación cubrieron las noticias, el 43 por ciento de los encuestados consideraron que los medios alimentaban el miedo a la pandemia, y el 32 por ciento pensaron que lo explotaban para ganar audiencia.

Por último, el estudio muestra que la crisis sanitaria y su tratamiento mediático que provoca ansiedad, combinado con una constante operación de manipulación de la opinión llevada a cabo conjuntamente con los gobiernos, tendrá consecuencias en la relación de los ciudadanos con los medios de comunicación y con el poder. Ha surgido un verdadero clima de desconfianza hacia los gobiernos y los periodistas.

Más allá de las legítimas controversias políticas sobre la calamitosa gestión del Estado en la crisis sanitaria de Covid-19, responsable del elevado número de muertes, que se produjeron por una verdadera falta de atención médica, todos los especialistas coinciden en la inocuidad del coronavirus en ausencia de patología preexistente. Esta verdad científica queda demostrada por la baja tasa de mortalidad registrada en Corea del Sur, Suecia y Alemania (lo mismo ocurre en China, el Japón y Taiwán), obtenida mediante una política de salud voluntaria y global, apoyada por exámenes masivos y el suministro de mascarillas y otros equipos médicos a la población, sin la aplicación de una política de confinamiento o coacción, excepto en China.

¿Cómo explicar que China, un país-continente de mil quinientos millones de habitantes, haya “resuelto” la cuestión de la epidemia de Covid-19 en el espacio de 8 semanas, lamentando sólo 4.600 muertes, y que desde febrero de 2020 el país haya recuperado su funcionamiento normal, mientras que los países occidentales, enfrentados a una cuestión social candente, siguen sumidos en la “crisis sanitaria de Covid-19”? Todo sucede como si la perpetuación de la crisis sanitaria se mantuviera deliberadamente por razones ulteriores e impías, o más bien por razones políticas y sobre todo económicas: no son algunos dirigentes los que anuncian que la crisis sanitaria está destinada a durar años.

¿Cómo se puede persuadir a miles de millones de personas de que acepten un confinamiento asesino, toques de queda, restricciones a sus libertades, sacrificios sociales, carnicería económica, si no es recurriendo a una campaña de propaganda estatal y mediática que provoca ansiedad y que está diseñada para enmascarar las verdaderas motivaciones que hay detrás de la gestión apocalíptica de la crisis sanitaria de Covid-19: crear un clima de psicosis y asombro para justificar y legitimar la reconfiguración despótica de la economía mundial con el telón de fondo de la militarización de la sociedad.

(*) En la filosofía francesa posmoderna “faire rhizome” es agruparse para crear un ambiente propicio
Mesloub Khider, https://www.algeriepatriotique.com/2020/10/16/contribution-de-mesloub-khider-le-virus-mediatique-ou-la-fabrique-de-la-peur/

Otra canción de Van Morrison contra el confinamiento: Born to be free (Nacido para ser libre)

Bueno, bueno, los pájaros en los árboles
saben algo que no podemos ver:
que nacimos para ser libres.

No necesito que el gobierno censure mi estilo.
Dales una pulgada, se llevan una milla.
Te acogerán con una sonrisa falsa.

No estoy de acuerdo:
la nueva normalidad no es normal,
no es nada normal, en absoluto.

Todo el mundo parece tener amnesia,
sólo tratando de recordar el Muro de Berlín.
Algún tipo de nueva vieja ideología

Con nueva psicología,
pero no es en beneficio
ni de tí ni de mí.

La nueva normalidad no es normal,
no es nada normal, en absoluto.
Todo el mundo parece tener amnesia

Guerrilla urbana en Italia contra el toque de queda impuesto por el gobierno

La alarma sobre el orden público vuelve a Italia después del toque de queda y las restricciones impuestas en ciertas regiones. En la noche del sábado al domingo se vivieron horas de enfrentamientos violentos con la policía en los alrededores de la céntrica Plaza del Pueblo, en Roma, en protesta contra el toque de queda, impuesto en el Lazio a medianoche.

Los manifestantes marchaban con la cara tapada con capuchas y cascos y lanzaron cócteles molotov, petardos y otros artefactos explosivos. También quemaron coches y mantuvieron violentos choques con la policía. Varias cadenas de televisión, como Sky News, calificaron las movilizaciones como “guerrilla urbana” (*).

Algo parecido se vivió en la noche del viernes al sábado en Nápoles, con duros enfrentamientos entre la policía y los manifestantes que protestaban contra el toque de queda. El presidente de Campania, Vincenzo De Luca, había amenazado con un confinamiento general, pero ha tenido que dar marcha atrás, ante las violentas protestas y el riesgo de que continúen los desórdenes públicos.

El malestar y las tensiones sociales a causa de la pandemia son cada día más evidentes. “Lo ocurrido en Nápoles es la señal de lo que podría suceder en el resto de Italia y en toda Europa. Nápoles prosigue teniendo este extraño destino de ser un territorio que se anticipa a las tendencias, exactamente de la misma forma que un laboratorio en el que se experimenta lo cual continuará en otros lugares”, resalta este domingo en “La Repubblica” el escritor napolitano Roberto Saviano, en un artículo en el que asegura que “no es solo la Camorra la que está detrás de los actos violentos, sino más bien la desesperación del sur la que está explotando”.

Aunque algunos “expertos” han planteado medidas todavía más restrictivas, sin descartar un nuevo confinamiento general como el que tuvo lugar durante la primera ola, el primer ministro, Giuseppe Conte, ni siquiera quiere que se hable de ello.

El temor a los actos de violencia en la calle si el gobierno ordena un confinamiento general ha sido expresado por el profesor Ranieri Guerra, representante de la Organización Mundial de la Salud en el comité científico que asesora al gobierno italiano: “Debemos evitar el confinamiento ya que provocaría disturbios armados. La gente está exhausta por el encierro de tres meses”.

Aparte del temor a la guerrilla urbana en caso de confinamiento general, que ha quedado descartado, el gobierno considera que un toque de queda general en todo el país no es eficaz, según el profesor Walter Ricciardi, asesor del ministro de Sanidad, Roberto Speranza: “¿Qué nos salió mal? Muchas zonas no han hecho lo que tenían que hacer este verano para adaptar su sistema sanitario. Hoy estamos pagando las consecuencias. Tenemos pocas semanas para intervenir. Se necesitan cierres locales, incluso regionales, mientras que el toque de queda general no funciona. Lo hemos visto con los malos resultados de Francia”.

El gobierno teme que las protestas de los ciudadanos por las medidas restrictivas desemboquen en actos de violencia. La ministra del Interior, Luciana Lamorgese, ha destacado que “detrás de las manifestaciones violentas y agresiones hay un plan previamente organizado que tiene poco que ver con la crisis económica”.

La posibilidad de un escenario de violencia fue previsto por el ministerio del Interior. Los servicios secretos alertaron de la posibilidad de una guerrilla urbana en varias ciudades. El director general de la policía, Franco Gabrielli, en contacto con todos los jefes de policía de las regiones de Italia, ha planificado controles en previsión de que se produzcan desórdenes públicos.

El malestar y las tensiones sociales también preocupan al Presidente de la República, Sergio Mattarella, que el próximo martes presidirá el Consejo Supremo de la Defensa. Uno de los puntos del orden del día será “Las consecuencias de la urgencia sanitaria sobre los equilibrios estratégicos y de seguridad mundiales, con particular referencia a la OTAN y a la Unión Europea”.

(*)https://twitter.com/SkyTG24/status/1319914282637795328

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