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Desmontando la Operación Coronavirus

Algunas lecciones aprendidas durante la lucha para Desmontar el SIDA y que permiten comprender mejor la actual falsa pandemia y por tanto fundamentar mejor la lucha para desmontarla.

Las “pandemias” no son un problema médico; en primera instancia son un problema de poder, lo que significa que la lucha contra ellas debe contar con un componente científico-médico, pero también con elementos sociológicos, económicos, filosóficos, periodísticos, legales, educativos… integrados todos en un frente global. De hecho, la salud no es un asunto médico, sino un complejo fenómeno social.

El elemento clave de las falsas pandemias/epidemias es el dogma del contagio, teoría microbiana o teoría de la infección, y consiguientemente el miedo al contagio… reunimos así las dos herramientas básicas del poder: mentiras y miedo.

Toda pandemia, epidemia o enfermedad de la que se culpe a un virus tiene un probable origen tóxico y uno de los objetivos es tapar ese origen: protocolos sanitarios, tratamientos, campañas masivas de vacunación, tóxicos industriales lanzados al medio ambiente, tóxicos procedentes de las aguas y la alimentación, condiciones climáticas extremas…

Condición inherente a las falsas pandemias o epidemias es un virus que jamás se ha aislado y por tanto no se ha podido establecer su culpabilidad: poliovirus, virus del sarampión, Virus de Inmunodefiencia Humana, Virus de la Hepatitis, Ébola, Zika, Coronavirus varios… y ahora el flamante SARS-CoV-2… ninguna evidencia de aislamiento/purificación de ninguno de ellos.

Las falsas pandemias no tienen entidad patológica propia aunque sí se utilizan problemas de salud y muertos reales. Es de crucial importancia separar esto para abordar cada cosa desde la perspectiva adecuada: desmontando las etiquetas (“caso de SIDA”, “Muerto por coronavirus”) y atendiendo a los verdaderos problemas de salud desde un ángulo holístico. Muy importante: una vez puesta en marcha la falsa pandemia, los propios tratamientos se suman al origen tóxico agravando y ampliando los “casos”.

Los falsos test para detectar al falso virus culpable son la clave para hacer creíble la falsa pandemia presentando “casos”, estadísticas, gráficas, curvas, estudios epidemiológicos… que a su vez alimenten el pánico y justifiquen supuestas medidas de prevención o protocolos de tratamiento disparatados, absurdos, erróneos, faltos de base científica y violadores de derechos y libertades fundamentales.

No hay ninguna conspiración oscura de reptilianos adoradores de microchips: lo que hay es una minoría que viene ejerciendo el poder desde tiempo inmemorial y cuyo objetivo es seguir ejerciéndolo. Para ello han desarrollado múltiples y eficaces herramientas que educan a la mayoría en la indolencia y la obediencia. Pero atención: la mayoría no somos todos. Siempre hay grietas, fallos en la maquinaria, errores en la manipulación… y ello permite abrir puertas a la esperanza y la verdad.

Los sucesivos montajes han ido multiplicando y profundizando en el control de la gente, la censura de minorías críticas y la aceptación de los dogmas de la medicina moderna que a su vez son claves para la extensión del terror:

— refuerzan la dependencia de las multinacionales farmacéuticas;
— castiga a marginados, moviliza ingénuos y los utiliza a todos para rentabilizar el fracaso y continuar huyendo hacia adelante;
— dispara la intromisión de la medicalización en el terreno de lo sexual-emotivo, sustituyendo el conocimiento del propio cuerpo por un miedo mecanicista contribuyendo a reducir drásticamente la espontaneidad vital;
— consigue en gran parte ocultar los devastadores efectos de la iatrogenia producida por antibióticos, quimioterapia, anti virales, vacunas y preparar el camino para un genocidio planetario, una nueva vuelta de tuerca en la agresión a la salud del planeta y sus habitantes y una cantidad inconmensurable de sufrimiento humano.

El pucherazo en las elecciones presidenciales de Estados Unidos no es ninguna novedad

En Estados Unidos las elecciones siempre han sido fraudulentas, aunque sólo se queja el candidato que las pierde. Cuando ganan los republicanos, protestan los demócratas, y al revés si son éstos los que ganan.

Ocurre como en cualquier república bananera, si bien antes los pucherazos se hacían de forma manual, con documentación falsa, haciendo votar a los muertos o falsificando el voto por correo.

Hoy se lleva a cabo de manera digital, moderna, gracias a la “inteligencia artificial”. Lo llaman “voto electrónico”.

Para encubrir el fraude hace cuatro años los demócratas lanzaron la cortina de humo del “candidato manchú”: quienes habían manipulado las elecciones eran los rusos.

En 2002 Bush llegó a la presidencia gracias a un recuento de votos rocambolesco que hizo historia y prorrogó el cargo cuatro años después con otro trucaje, que dio lugar a la película “Hacking democracy”, rodada en 2006 (*).

En el mundo moderno las elecciones se piratean y es algo tan corriente que en 2004 el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley que privatizó el recuento electoral, encomendándolo a ciertas empresas. Se llama Ley Hava o ley de ayuda al voto de América.

Ya no es ningún misterio que quienes designan al Presidente de Estados Unidos son las empresas privadas. La Ley Hava fue acompañada de la creación de una Comisión Electoral y de fondos para sustituir los vetustos métodos de recuento electoral por los modernos.

Unas elecciones modernas se piratean de dos maneras: bien porque los ordenadores están diseñados para el fraude, o bien porque alguien las controla “desde fuera”. Donde hay un ordenador, al lado hay un pirata informático que puede hacerse con el control y la Ley Hava se olvidó de la piratería, de modo que no hace falta ser un experto consumado para alterar un recuento electoral.

Un informático ha demostrado que con un destornillador y una tarjeta de memoria se puede piratear un ordenador de recuento de votos en 7 minutos. Si está conectado a internet también se puede hacer de manera remota, mucho menos cutre.

Los fraudes electorales han dado luchar a varios juicios en Estados Unidos. En uno de ellos, celebrado en 2007 en Nueva Jersey, el profesor de informática de la Universidad de Princeton, Andrew Appel, intervino como perito y declaró que es “muy fácil reemplazar el programa de un ordenador para que el votante piense que está votando por un candidato, cuando en realidad está votando en la columna equivocada […] Incluso se puede programar para que lo haga sólo el día de las elecciones”.

Aquel mismo año el Secretario de Estado de California impugnó las elecciones porque los ordenadores permitían la inserción de programas del tipo “caballo de Troya” a través de un dispositivo de almacenamiento extraíble que podía alterar los resultados de los votos. Los ordenadores se podían diseñar para mover los votos de un candidato a otro y el desplazamiento no es detectable en el recibo que se le entrega al votante.

En Alemania el voto electrónico se implementó en 2005 y cuatro años después se dejó de utilizar. El Tribunal Supremo lo declaró inconstitucional porque las personas que carezcan de conocimientos técnicos no pueden controlar el recuento. No tienen más remedio que confiar en la palabra de una empresa o de un experto.

En Holanda se dejó de usar el voto electrónico en 2006 después de dos décadas porque se comprobó la facilidad de violar el secreto del voto. Un grupo de informáticos demostró que a 25 metros de distancia —y con un equipamiento accesible y barato— se podía saber a quién había votado alguien.

En Finlandia se realizó una prueba del voto electrónico en tres municipios durante las elecciones de 2006. Sin embargo, luego esos comicios tuvieron que ser anulados.

El gobierno de Irlanda gastó en 2002 ciento de millones de euros en las elecciones digitales y dos años después, la comisión que supervisó el sistema declaró que no era capaz de garantizar la seguridad del recuento. En 2012 el gobierno irlandés vendió las 7.500 máquinas de voto electrónico que habían comprado.

En España tanto Ciudadanos como Podemos quisieron dar muestras de modernidad y lo que hicieron fue cometer fraudes gloriosos contra sus propios afiliados.

(*) https://www.imdb.com/title/tt0808532

Madagascar no vacunará a la población contra el coronavirus (de momento)

Madagascar no formará parte del proyecto “Covax Facility”, un grupo de países del Tercer Mundo que serán vacunados masivamente contra el coronavirus. El gobierno ha optado por seguir recurriendo a los remedios locales a base de la planta Artemisia annua y otras.

Hasta la fecha, de una población de más de 27 millones de habitantes, Madagascar sólo atribuye oficialmente al virus 251 muertes, una tasa insignificante del 0,0009 por ciento que contrasta con las que circulan por Europa.

El proyecto “Covax Facility” pretende subvencionar el costo de la vacuna a 92 países del mundo que no pueden hacer frente a la compra y distribución de la misma.

No obstante, el gobierno malgache no cierra ninguna puerta. Antes quiere comprobar sus efectos en otros países, ha dicho la portavoz del ejecutivo.

Desde el inicio de la pandemia los medios de comunicación han pretendido alarmar al mundo entero con un “aumento espectacular” de casos y un colapso hospitalario que no se ha producido.

A través de las ONG también han denunciado un supuesto fracaso de los remedios tradicionales, algo parecido a la campaña que han desatado contra Suecia. El poder curativo de los derivados de la quina no se ha demostrado científicamente, según los reportajes de los medios.

Los enfermos no opinan igual. Un malgache confesaba a una agencia de noticias: “Desde que sacaron el CVO [Covid Organics, un derivado de la quina], he estado tomando una cura durante una semana al mes. No porque tenga miedo de coger el coronavirus, eh. Pero porque tengo la impresión de que, desde que lo tomé, mi sinusitis ha desaparecido y mi rodilla me duele menos” (1).

A finales de octubre, la producción de Covid Organics, fue interrumpida por el IMRA (Instituto Malgache de Investigación Aplicada), pero no por su ineficacia sino a causa de la superproducción y la mala conservación a largo plazo (2).

(1) https://www.rfi.fr/fr/afrique/20201029-madagascar-chute-ventes-organic-anti-covid
(2) https://www.msn.com/fr-xl/afrique-centre-et-est/other/coronavirus-l-imra-arr%C3%AAte-la-production-du-covid-organics/ar-BB1ajuc1

Más información:
– El remedio africano contra el coronavirus es un mal trago para la Organización Mundial de la Salud
– El Instituto Pasteur reconoce que infló las cifras reales de ‘contagiados’ de coronavirus en Madagascar
– Todo lo que Usted siempre quiso saber sobre la hidroxicloroquina, el brebaje favorito de Trump

Censurado un artículo científico que demostraba que no hay exceso de mortalidad en Estados Unidos

Uno de los centros de cabecera mundiales para el seguimiento de la pandemia es la Universidad Johns Hokpins. Recientemente publicó un artículo científico en su web sobre la mortalidad en Estados Unidos a causa del coronavirus, que fue retirado apresuradamente. La censura no se relaja.

El artículo sostenía que en Estados Unidos no se ha producido un exceso de mortalidad en lo que llevamos de año con respecto a los anteriores. La cifra de muertos es parecida porque la disminución del número de fallecidos por otras causas es similar a los que se atribuyen al coronavirus.

El artículo apareció firmado por Yanni Gu y sus datos los extrajo de los CDC. Según Gu, el aumento de las muertes relacionadas con el coronavirus es una ilusión porque muchas muertes por enfermedades cardiovasculares han sido etiquetadas como “covid” (1).

Este año se ha registrado una disminución significativa y sorprendente de las muertes por enfermedades cardiovasculares, pero también por otras causas, en comparación con años anteriores.

El artículo se sustenta en los análisis estadísticos de Geneviève Briand, profesora de la Universidad John Hopkins, para quien las muertes por enfermedades cardíacas, respiratorias, influenza y neumonía se han reclasificado para atribuirlas al “covid”.

La tesis de Gu y Briand explicaría la desaparición de los casos de gripe detectados en lo que va de año, que ya hemos comentado en otra entrada y que los CDC han reconocido (2).

En Estados Unidos las cifras de la pandemia de coronavirus son, pues, engañosas. El coronavirus no ha tenido ningún efecto sobre el porcentaje de mortalidad entre los ancianos, ni ha aumentado tampoco el número total de muertos.

El artículo fue rápidamente sustituido por una declaración de los editores de la Universidad, en la que afirman que el artículo apoyaba “inexactitudes peligrosas que minimizan el impacto de la pandemia”. Naturalmente los “verificadores de hechos” aplaudieron la censura porque no había nada de eso: la Universidad había decidido retirar el artículo de manera voluntaria.

Si no quieren incurrir en herejías, errores, confusiones, equivocaciones y desvaríos no deberían leer el artículo de Gu. Demos gracias a la Universidad John Hopkins y a los “verificadores de hechos” por evitarnos la tentación del pecado.

(1) Yanni Gu, A closer look at U.S. deaths due to COVID-19, The John Hopkins University News-Letter, 22 de noviembre de 2020
https://web.archive.org/web/20201126223119/https://www.jhunewsletter.com/article/2020/11/a-closer-look-at-u-s-deaths-due-to-covid-19
(2) https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/69/wr/mm6937a6.htm

Gráfico elaborado por la profesora Geneviève Briand sobre el nuevo reparto de la mortalidad entre las diferentes patologías
Webinario de la profesora Briand en YouTube

La República no la traerá el movimiento republicano

La llegada de la II República fue una operación de las élites dirigentes de este país. La huída de Alfonso XIII no es más que un mito. ¿Repetirán las élites una operación similar con Felipe VI?

Cualquiera que eche un vistazo para atrás en la Historia de España podrá ver que, en siglos y siglos, desde que el reino de Granada fuera conquistado hay un elemento que se reitera: la Monarquía. No es que en España seamos devotos del monarca. No.

Es que la monarquía es una institución indisoluble si uno piensa en la configuración de este país. Es que España no se entiende sin la monarquía. Cierto. Pero, ¿acaso una persona, puede manejar sola, los designios de un país? Evidentemente no.

Por tanto, si partimos de este planteamiento como base: la monarquía no ha sido la que ha manejado, únicamente, los designios de este país. Es decir, el monarca se rodea de un círculo de notables que aconsejan (consejeros) sobre qué medidas políticas, militares, económicas, etc.; son las más apropiadas.

¿Parecido al sistema actual, verdad? Un presidente con su Consejo de Ministros.

Pero, ¿quién pagaba las medidas de la Monarquía? ¿Quién pagaba las expediciones militares, las obras públicas, la financiación de las levas? El pueblo llano. Y no, no es una generalización1. Es que durante la Edad Moderna, se desarrolló la patrimonialización de los cargos.

El pueblo llano pagaba los gastos generados por los cargos políticos de la monarquía. Es decir, el cargo forma parte del patrimonio personal y familiar y el pueblo lo paga.

Los hijos heredan de sus padres el patrimonio, la posición y su relevancia social.

Y este hecho se ha venido reproduciendo durante siglos. Un hecho que ha permitido a la monarquía poder reproducir sus clientelas durante quinientos años. De Carlos I a Felipe VI. Del Duque de Alba a su descendiente e íntimo de “El Preparado”, Cayetano Martínez de Irujo. Las familias, las estirpes… Se reproducen.

La monarquía ha desaparecido diez años, de los últimos quinientos, de nuestra historia.

Si se trata de una constante en la Historia de España: ¿Qué pasó para que llegase la II República? Y otra pregunta, ¿pudieron los Borbones sobrevivir sin ser reyes?

  • A la primera pregunta no se le puede contestar con una única causa. Sino que la marcha de Alfonso XIII obedece a una acumulación de varias: unas con mayor protagonismo que otras.
  • A la segunda pregunta, aunque parezca absurda, no debería parecerlo. Porque la monarquía no sólo sobrevivió, sino que reforzó sus estructuras caducas (se desarrolló y reforzó un conglomerado empresarial: el actual IBEX-35). Es decir, cuarenta años de franquismo supusieron la Restauración de la monarquía borbónica y todas sus clientelas.

Vuelva a la primera pregunta: ¿qué narices pasó para que la monarquía se marchara?

[…] se había firmado un pacto en San Sebastián entre republicanos, socialistas y monárquicos-católicos.

En las semanas siguientes nuestros camaradas nos iban informando que los firmantes de ese pacto basaban todos los cambios del régimen en una sublevación militar, y por eso hacían todo lo posible para evitar que hubiese huelgas o acciones de los estudiantes ni de ningún otro tipo.”2

Un pacto firmado entre varios sectores: desde todo tipo de opositores a la monarquía (socialistas, anarquistas, radicales, etc.) a miembros de la burguesía que no arriesgaron su emporio a la marcha del monarca.

[…] el Pacto de San Sebastián favoreció de manera principal a la burguesía y de ésta, singularmente, a la derecha republicana.

El hecho de que los jefes socialistas y anarcosindicalistas, directa o indirectamente, subordinaran las masas trabajadoras a la burguesía republicana fue un acto que podría calificarse de traición y engaño a la revolución española.”3

Primero, un pacto de una oposición, aparentemente, sólida.

Después, una sublevación militar republicana (la de Jaca de 1930).

Y, posteriormente, la marcha de Alfonso XIII ante “el resultado electoral”.

Todo muy preparado, ¿no?

El movimiento republicano no sacó a Alfonso XIII. Al monarca lo sacaron sus compañeros. Le buscaron una salida digna en barco y un exilio dorado en Roma. Su familia nunca pasó miseria. Y su descendencia volvería a reinar en España cuarenta años después por decisión de un militar fascista.

Si uno valora con el tiempo, realmente no perdieron nada. Mantuvieron todo el patrimonio, tuvieron un exilio dorado, se relacionaron con la jet-set y volvieron a gobernar bajo ecos de democracia. El abuelo se marchó con fama de ladrón y su nieto volvió con fama de salvador, en tan solo 40 años. Menudo cambio, ¿no?

Quienes idearon la salida pacífica de la monarquía pensaban en su retorno. Porque no son capaces de sobrevivir sin esa inmensa maquinaria de clientelas. Y es que, quiénes facilitaron su marcha, fueron los Calvo Sotelo (ministro de Hacienda con Primo de Rivera). Los Maura que fueron ministros de Primo de Rivera y anteriormente, tanto su padre como su hermano. La burguesía catalana que financió la Dictadura (los Aunòs, los Cambó…), etc.

Casualmente, Calvo Sotelo y Maura acabaron siendo ministros de la II República.

Noventa años más tarde, el movimiento republicano sigue ausente de la escena política. Ello no quita que tenga repercusión, que sea objeto de noticia. Pero no es la causa por la que el monarca se marcharía del país.

Igual que hace quinientos años: patrimonializan el cargo. Son dueños del Estado.

Los últimos descalabros de la Monarquía vienen por las averiguaciones de medios extranjeros: no por la acción de los republicanos. Los ecos de la salida de Felipe VI no vienen por el actuar del movimiento republicano. Sino por el desfalco, el robo y la impunidad con la que saquean las arcas públicas.

Si tuviera que marcharse lo haría con un nuevo Pacto de San Sebastián. Dignamente. Firmado por los partidos del “gobierno más progresista de la Historia” que blindasen su marcha: igual que han blindado la huída de su padre4.

Lamentablemente, la República no la traerá el movimiento republicano. Como hace 90 años: la III República vendrá desde arriba. Y para que éso llegue, para que se repita ese escenario: hace falta mucha más basura sobre la monarquía.

 

 

China toma represalias contra el ‘perro guardián’ de Estados Unidos en el Pacífico

La declaración de pandemia en marzo no fue casualidad. Tampoco fue por motivos terapéuticos y, desde luego, los expertos no han puesto su origen en Wuhan de manera inocente. Forma parte de los planes de guerra económica contra China: bloqueo de los mercados internacionales, sanciones, embargos y subida de aranceles.

Recientemente el Primer Ministro australiano apoyó públicamente una investigación internacional, otra más, sobre el origen de la pandemia que, naturalmente, se imputa a China y se rodea de las afirmaciones de los expertos sobre las “mentiras” del gobierno de Pekín. A estos efectos, los informes exculpatorios de la OMS se arrojan a la papelera. Es necesaria una declaración “ad hoc” que ponga a Chiina en la picota.

El mes pasado Australia participó por primera vez en maniobras militares con el Japón, Estados Unidos e India, países asociados en el Quad (Diálogo Cuatripartito sobre Seguridad).

El gobierno de Canberra ha excluido a Huawei del mercado 5G y el 19 de noviembre filtró una lista de 14 quejas contra China. Para exponer sus críticas hacia China recurre al Instituto Australiano de Política Estratégica, un grupo de reflexión pública.

El 27 de noviembre China respondió con medidas antidumping contra la importación de vinos australianos, que se añaden a la cebada y la carne, formando una lista cada vez más larga de mercancías sometidas a recargos arancelarios.

China es el mayor socio comercial de Australia y su alineamiento con las posiciones de Estados Unidos le está costando caro. El 90 por ciento de las exportaciones de langosta australiana van a China. El mercado del vino en China fue un regalo del cielo para el vino australiano, que el año pasado había destronado a los vinos franceses en términos de consumo. A partir del 28 de noviembre, estas importaciones fueron objeto de recargos compensatorios por encima del 212 por ciento, en beneficio de la industria vitivinícola autóctona. El azúcar, la cebada, el carbón y el algodón también son objetivos. Otra enorme fuente de ingresos de la que Australia corre el riesgo de verse privada es la de los estudiantes y turistas chinos. En junio, Pekín les advirtió que no fueran allí, denunciando incidentes racistas.

China no reconoce oficialmente que imponga sanciones comerciales, pero recurre a la presión comercial con fines políticos. Hace unos años, cuando Liu Xiaobo fue galardonado con el Premio Nobel, hizo lo mismo con el salmón noruego. Cuando Corea del Sur desplegó el sistema antimisiles THAAD, impuso recargos arancelarios a los cosméticos importados desde el país vecino.

Las sanciones económicas reflejan que las tensiones diplomáticas van en aumento. En la prensa china empiezan a proliferar artículos contra Australia, calificada como “el perro guardián de Estados Unidos” en el Pacífico. El 30 de noviembre el portavoz del Ministerio chino de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, denunció las matanzas de civiles y prisioneros afganos por parte de los soldados australianos en Afganistán.

No obstante, el objetivo de la retorsión china es advertir a otros países de Extremo Oriente, para disuadirles de sumarse a la política de bloqueo de Estados Unidos.

Más información:
– Alianza militar entre Japón y Australia para cercar a China
– Estados Unidos amenaza a Australia si no se suma al bloqueo contra China
– Los crímenes de guerra cometidos por las tropas australianas desplegadas en Afganistán
– Las tropas australianas asesinaron a sangre fría a 39 civiles afganos

La movilización popular obliga a retroceder al gobierno francés

Ayer el gobierno francés anunció que modificará el polémico artículo 24 de la ley mordaza. Dos semanas de manifestaciones populares le han obligado a ello.

La ley sanciona a quienes graban y publican en redes sociales videos de la policía en acción. No sólo restringe el derecho de los periodistas a informar sobre el terrorismo policial, sino que deja desprotegidos a los vecinos de los barrios obreros, acosados periódicamente por las redadas y agresiones policiales.

Los cambios en la ley fueron anunciados por el cabecilla del partido oficialista La República en Marcha, Christopher Castaner, en una conferencia de prensa. El controvertido artículo será redactado de nuevo.

Decenas de miles de personas en las principales ciudades francesas marcharon contra este proyecto de ley el pasado sábado. En París los manifestantes incendiaron la sede del Banco de Francia.

La multitudinaria protesta se organizó después de que el jueves un productor musical negro recibiera una paliza por parte de la policía. “Actos incalificables fueron cometidos por aquellos que portan el uniforme de la República […] Se está llevando a cabo una investigación judicial y me alegro de ello”, comentó el ministro del Interior, Gérald Darmanin, ante la comisión parlamentaria.

Los policías han sido procesados y dos de ellos encarcelados en el marco de las diligencias abiertas por este nuevo caso de terrorismo policial. La acusación ha sido posible gracias no sólo a las grabaciones de vídeo, sino a su publicación en internet, que ha obligado a los jueces a tomar medidas.

Desmoronamiento de las conquistas de la clase obrera en Gran Bretaña

En los últimos meses miles de trabajadores británicos han tenido que aceptar recortes en sus condiciones laborales bajo la amenaza de perder sus puestos de trabajo debido a la aguda recesión económica que vive Gran Bretaña como consecuencia de la crisis económica.

Cientos de empresas, de todos los tamaños y de todos los sectores, han propuesto a sus trabajadores bajadas de salarios, reducciones de beneficios (vacaciones o bonos) y otros recortes a cambio de mantenerlos en sus puestos y no lanzarlos a las filas del creciente paro.

La tasa de desempleo entre junio y septiembre llegó a 4,8 por ciento, lo cual equivale a 1,7 millones de trabajadores. Sin embargo, el Banco de Inglaterra cree que llegará hasta 7,7 por ciento a mediados del año que viene.

Hay empresas que han despedido a buena parte de la plantilla y luego han ofrecido a una parte de ella regresar, pero en peores condiciones. El caso más emblemático ha sido el de la aerolínea British Airways, que junto a Iberia y Vueling forma parte del grupo IAG, la cual en abril pasado anunció que prescindiría de 12.000 de sus 42.000 trabajadores, aunque semanas después reveló que a una parte de los afectados les ofrecería la posibilidad de recuperar sus puestos, pero con unos ingresos hasta un 70 por ciento inferiores.

La práctica fue emulada por el fabricante de coches y motores de aviones Rolls Royce, que anunció en junio que haría lo mismo con la mitad de los 1.400 trabajadores que tenía en su planta en la localidad escocesa de Inchinnan. La empresa de gas Centrica, propiedad de British Gas, hizo lo propio días después con 20.000 de sus 27.000 trabajadores.

En junio el diputado nacionalista escocés Gavin Newlands presentó un proyecto de ley para ilegalizar la recontratación de trabajadores. Pero mientras en el Parlamento se debate el asunto, otras empresas han continuado con la práctica y por ello los sindicatos ya preparan acciones de protesta.

Hoy y los días 14, 17 y 18 de este mes los trabajadores de Heathrow, el principal aeropuerto londinense, irán a la huelga en rechazo a los planes de la administradora de la terminal de forzar a 4.000 de sus colegas a aceptar nuevos contratos, con salarios un 20 por ciento inferiores, so pena de echarlos. “El aeropuerto está usando la pandemia como cortina de humo para desmejorar a los trabajadores permanentemente”, denunció el sindicalista Wayne King.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/mercados/2020/11/29/gran-ola-precariedad-laboral/0003_202011SM29P12991.htm

Carta abierta de un maestro jubilado al director de un centro educativo en tiempos de Covid

Apreciado compañero:

Te escribo desde el respeto, desde la complicidad de haber compartido muchos años de trabajo contigo, años en los que he apreciado siempre tu sensatez, tu capacidad de liderazgo y tu flexibilidad para solucionar de modo pragmático situaciones con frecuencia complicadas; y todo ello con un espíritu de entrega y vocación por nuestra profesión muy superior al mío: ya sabes que yo siempre he tenido que lidiar con muchas contradicciones debido a mis enfoques críticos en materia de educación, algo que —estoy seguro— más de una vez ha debido darte quebraderos de cabeza.

Entiendo perfectamente tu situación: como la inmensa mayoría de nuestros conciudadanos, dentro y fuera de nuestro país, has confiado en las autoridades políticas, científicas o médicas. Es lógico: se supone que su misión es protegernos, que en los estados democráticos al menos, los hemos votado para que administren nuestro dinero y nuestra confianza, buscando el bien de la población, y esto con independencia de que gobiernen partidos de izquierda, de derecha, de centro o de los extremos.

Si además estás al frente de un equipo directivo en un centro público, con mayor motivo estás obligado a confiar en tus superiores y obedecer sus instrucciones que —das por sentado— se basan en decisiones tomadas a más alto nivel por responsables políticos estatales o autonómicos quienes —también das por supuesto— habrán sido asesorados por expertos independientes, honestos y rigurosos. De manera que, por mucho que nos moleste o por poco que nos guste, hay que hacer lo que nos dicen, cumplir con los protocolos y en definitiva, acatar las leyes y normativas pertinentes.

Si hay que obligar a los niños a llevar mascarillas, se les obliga. Si hay que obligarlos a mantener distancias, se les obliga. Si hay que recortar grupos, dividirlos, reagruparlos, impedirles relaciones sociales, delimitar zonas, crear burbujas… se hace. Si hay que tomar temperaturas sin intimidad, si hay que obligar a profesores o alumnos a hacerse test, si hay que ponerlos en cuarentena… se hace.

La pregunta es: ¿en qué momento, en qué punto de esta escalada de medidas siente uno que algo no va bien, que esto no es como nos lo cuentan, que estamos cruzando líneas rojas que jamás hubiéramos cruzado en otras circunstancias? ¿En qué momento nos planteamos si todo esto está justificado? ¿En qué momento nos paramos a pensar lo que estamos haciendo con nuestros alumnos, con nuestros niños y niñas? ¿En qué mundo los estamos forzando a vivir? ¿Qué valores les estamos transmitiendo y qué consecuencias tendrán todas estas medidas restrictivas y autoritarias, este desprecio y pisoteo constante de derechos y libertades… en definitiva, esta deshumanización? Creo que el momento de plantearse todas esas preguntas y muchas más depende en gran medida de la información que a cada cual le llega y cómo la gestiona. Soy consciente de que esta crisis ha producido un efecto de confusión, de incapacidad para pensar con claridad, de paralización debido al miedo o la incertidumbre. Y en esas circunstancias es muy difícil ejercer eso que luce en los proyectos de centro y que enseñamos o deberíamos enseñar a nuestros alumnos: el pensamiento crítico, la capacidad de no aceptar afirmaciones porque sí o porque lo dice una autoridad, y hacerse preguntas que puedan conducirte a otro enfoque, a otra visión, a respuestas menos convencionales pero posiblemente más cercanas a la verdad. Algunos lo hemos hecho, quizá porque llevamos muchos años haciéndolo y eso nos permite más desenvoltura, o quizá porque encontramos en nuestro camino a personas que nos abrieron los ojos. Y ahora tenemos la responsabilidad ética de zamarrear a otros para que también los abran, aunque eso suponga tener en contra a la mayoría, incluyendo personas muy cercanas, compañeros de trabajo, amigos e incluso familiares.

No tengo que explicarte que, por encima de esas consideraciones, está nuestro deber moral de ayudar a nuestros conciudadanos y, como educadores, un deber aún más elevado de proteger a nuestros alumnos. Y no me refiero a los que cada cual tiene ahora mismo en su aula —yo ya no tengo ninguno como bien sabes— sino a nuestros alumnos en todos los centros, en todos los pueblos, esos chicos, chicas, adolescentes que siempre han sido nuestra principal motivación ante las dificultades y sinsabores de nuestra tarea de cada día. Y es por ellos que voy a ser claro y directo procurando el mayor rigor en lo que voy a trasladarte y que es el resultado de muchos años de trabajo y estudio, de investigación crítica, de contacto con toda clase de especialistas y activistas que —al contrario que los oficiales— sí que son honestos, independientes y rigurosos. En cualquier caso, pongo en tus manos esa información, muy diferente a la que difunden los grandes medios de comunicación, en los que se está censurando toda información crítica que pueda poner en peligro el relato oficial de la “pandemia” declarada por la OMS, un organismo que el público cree que es independiente y público cuando la realidad es que está financiado en más de un 80% por grupos privados cuyo interés no es precisamente la salud de la humanidad.

Es muy posible que hasta ahora no supieras nada de esto o quizá solo conocieras las voces críticas a través de la visión distorsionada de esos medios que las censuran o descalifican. Pero, una vez que avances unos párrafos, ya no habrá excusa: sabrás lo que estás haciendo o posibilitando por acción o inacción, y tendrás que tomar una decisión. Las mascarillas y otras medidas de supuesta higiene o seguridad están arrebatando la vida a nuestros alumnos, a nuestros hijos, a nuestros nietos. También al resto de la población, por supuesto, pero aquí me voy a limitar a defender a los que están en una posición de mayor debilidad y confían en quienes les están agrediendo. A pesar del poco tiempo transcurrido, ya hay una ingente cantidad de información de la que voy a sintetizar lo más esencial dejando que sigas el hilo de los enlaces para formarte una idea más completa sobre esta tragedia. Será duro, muy duro. Pero este es el desafío que nos ha tocado: podemos aceptarlo o podemos mirar a otro lado; esa es una decisión de cada cual.

El informe “Efectos del uso permanente de mascarillas. Contribución a su difusión como medio de prevención de pandemias en medios escolares”, elaborado por Antonio D. Galera, de la Universidad Autónoma de Barcelona muestra en primer lugar la inutilidad de las mascarillas como barrera mecánica, para a continuación describir aportando las correspondientes referencias científicas los efectos fisiológicos que producen en aparato respiratorio, sistema nervioso, cerebro, corazón, sangre y conducción de oxigeno, musculatura, piel, nariz y boca, metabolismo y sistema motor.

Asimismo, el informe recoge daños en el ámbito afectivo y en el social, así como afectaciones neurovegetativas y hormonales. Por último, el informe cita las conclusiones de la doctora Margarete Griesz-Brizzon, especialista en neurología y neurotoxicología advirtiendo que el uso de mascarillas produce daños neuronales y degenerativos y que por tanto es un crimen contra la humanidad y un abuso contra la infancia. La doctora Griesz-Brizzon también advierte que “ninguna exención médica para el uso de mascarillas es infundada porque la falta de oxígeno es peligrosa para todos los cerebros. La deficiencia de oxigeno inducida sistemáticamente es una contraindicación médica absoluta”. Finalmente, declara: “somos nosotros los responsables de lo que hacemos en el trabajo, no nuestros superiores laborales”.

El “Informe general sobre el uso de mascarillas para niños” explica que su finalidad es: “justificar la incorrección ética del uso de mascarillas en los niños”. Detalla los daños fisiológicos y emocionales, incluyendo miedo, efecto de shock por aislamiento, ansiedad y depresión, bajo rendimiento, falta de concentración, mobbing escolar, deficiencia en el desarrollo de capacidades sociales, asociación cognitiva con represión… El informe ha sido elaborado por Psicólogos por la Verdad, junto a otro estudio: “Impacto psicoemocional de la pandemia en los niños” que concluye: “Si el futuro de la humanidad depende de nuestros hijos nos encontramos ante un hecho de una gravedad sin precedentes”.

En Euskadi, un grupo de médicos, psicólogos, enfermeros, sociólogos, abogados, ingenieros industriales, bioquímicos, padres y madres ha publicado un documento resumen de investigación analítica titulado: “Niñ@s sin mascarillas, por favor” en el que se recogen aspectos legales, científico-médicos, efectos perjudiciales del uso de mascarillas, tanto físicos como psicoemocionales, testimonios de alumnado y de profesionales.

En Cataluña, se ha creado la Plataforma COVIDA por iniciativa de padres y madres de alumnos con el objetivo de estar informados e informar, velar por los derechos y libertades y exigir responsabilidades a quienes actúen en contra del deber de auxilio y protección del ciudadano. COVIDA ha elaborado un modelo de solicitud para los colegios en el que, tras dejar constancia de que las asociaciones médicas y científicas no apoyan las medidas tomadas desde el inicio de la pandemia, y recopilar una serie de leyes y normativas, solicitan la posibilidad de pedir la exención del uso de mascarillas por los motivos justificados en la ley, que se informe a los padres de los posibles daños que las mascarillas pueden causar y de la falta de evidencia científica para justificar su imposición, que no se aísle a ningún menor ni se le obligue a seguir las clases a distancia, advertir al profesorado sobre la aplicación de normativas, y en definitiva a abrir un debate sobre todos los temas implicados.

El documento “Lista de delitos cometidos todos los días en los colegios por los protocolos Covid-19”, recoge una primera relación de comportamientos y actuaciones que muy probablemente son constitutivas de delitos y que se están poco a poco normalizando en el día a día de los centros. Entre ellas, las siguientes:

  • Imponer mascarillas, tomar la temperatura y obligar al uso de hidrogeles son acciones invasivas que violan el Código Penal y Civil así como la Ley de Autonomía del Paciente.
  • Obligar a menores de 6 años a llevar mascarilla va contra la normativa.
  • Obligar a llevar mascarilla cuando se mantiene la distancia va contra la normativa; es el centro el que debe acondicionar los espacios para permitir esa distancia.
  • Obligar a llevar mascarilla a quienes tengan alguna enfermedad o dificultad respiratoria es incumplir la normativa.
  • Obligar a llevar mascarilla en horas de recreo, deporte o clases de educación física es incumplir la normativa, además de actuar en contra de las indicaciones de la OMS.
  • Impedir que los niños puedan respirar la cantidad de oxígeno que necesitan es una violación de los derechos humanos y de la convención sobre los derechos del niño.

El documento señala las posibles responsabilidades penales en las que incurriría el profesorado de los centros, aclarando que no podrán acogerse a “las órdenes que vienen de arriba” cuando tengan que responder ante un tribunal. Las responsabilidades podrían incluir delitos de coacciones, delito de tortura, y delitos de omisión del deber de socorro, entre otros, dependiendo de las circunstancias y la denuncia que se presente.

Otros grupos creados por profesionales de la enseñanza, la abogacía o por familias preocupadas y dispuestas a actuar incluyen: El Tercer Grupo, Docentes por la Verdad o Scabelum en cuyas webs pueden consultarse iniciativas de distinto tipo incluyendo un “Manifiesto” en el que se declara: “la mascarilla es contraria al aprendizaje porque no nos permite ver la mitad del rostro de los alumnos. Eso elimina el lenguaje no verbal. No podemos saber hasta qué punto un alumno entiende lo que decimos o no, porque no podemos ver su rostro. Los estudios en neurociencia explican que sólo aprendemos aquello que realmente nos apasiona y nos emociona. Con la mascarilla se elimina la sonrisa de nuestro rostro y eso elimina la empatía y la conexión emocional; que son claves para emocionar a los alumnos con aquello que están aprendiendo; por lo tanto, la mascarilla elimina la posibilidad que el alumno pueda aprender nada de una manera que perdure en el tiempo. Además, la distancia social rompe el juego y las relaciones entre ellos, que es clave para que un alumno pueda aprender de otro”.

Y finaliza: “Si eres docente, piensas como nosotros, pero no te has atrevido a dar el paso porque te crees que estás solo, te decimos: No estás solo o sola. Apúntate a “Docentes por la Verdad”, trabajaremos juntos para encontrar los recursos legales para desobedecer estos protocolos y ganar un juicio si llegara el caso. Trabajaremos junto con los abogados por la libertad y ganaremos. Todos los protocolos son inconstitucionales y lo podemos demostrar”.

Hay quien piensa —o quiere pensar— que los niños se adaptan fácilmente a todo. La psicóloga y terapeuta familiar Esther Ramirez Matos opina lo contrario, y así lo explica en un estremecedor artículo titulado “No, los niños no se están adaptando bien” y publicado en la web del Instituto Europeo de Salud Mental y Perinatal: “Hablan de agobio, de sensaciones de no poder respirar, de angustia porque creen que, si tienen el bicho, les sale respirando y les viene rebotado por la propia mascarilla y de nuevo para adentro […] Dicen que tienen miedo a que les pase algo a sus seres queridos, ni uno solo habla de morir él o ella mismo, me dicen que les preocupa ser los causantes de que los mayores que aman perezcan, ¿qué les hemos hecho creer? ¿Cuánta culpa habrán de sanar estas personas?”.

Las mascarillas hacen visible el miedo, permiten visualizarlo y lo trasmiten en el trato diario mientras caminamos entre figuras sin rostro convertidas en un peligro inminente. Las mascarillas son un símbolo de autoridad. Incluso quien no la usa debe someterse a la autoridad que se lo permite. Los estudios que ya comienzan a publicarse consideran las mascarillas como un factor de incomunicación que contribuye a segregar, a apartar, a discriminar a quien no la lleva… un paso de gigante en la deshumanización.

Si las terribles noticias que se han publicado en diversos medios y en redes sociales se confirman han muerto al menos cinco niños —dos en China, dos en Alemania y una niña en Portugal— casi con toda seguridad a causa de las mascarillas. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Tardo cinco segundos en contarlos. Pero esos cinco segundos suponen el derrumbe de cinco familias, el dolor de cinco familias… y debería suponer el dolor de todos los que aún conservamos un resto de humanidad.

Lo voy a dejar aquí. Creo que es más que suficiente para abrir una brecha en la indolencia que está atrapando a los educadores y a la mayoría de una sociedad que ahora muestra claramente que nunca fue libre, nunca fue crítica, nunca tuvo capacidad de acción frente a la opresión y las mentiras. Te he dejado pistas para profundizar y quedo a tu disposición para seguir ampliando la información y la documentación críticas, esa que circula a pesar de la censura, a pesar de la infame pantomima de los grandes medios de comunicación al servicio de sus amos.

Decía Sabato: “Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa”. ¿Qué vas a hacer tú, compañero? (21 de noviembre, 2020)

Más información :
— Efectos del uso permanente de mascarillas. Contribución a su difusión como medio de prevención de pandemias en medios escolares
— Informe general sobre el uso de mascarillas para niños
— Niñ@s, ¡sin mascarillas, por favor! Disponible en la Carpeta con Documentos de Educadores por la Verdad
— Lista de delitos cometidos todos los días en los colegios por los protocolos Covid-19
— El Tercer Grupo
— Docentes por la Verdad
— Iniciativa de la Asociación Scabelum para proteger a los niños
— Manifiesto Docentes por la Verdad
— No, los niños no se están adaptando bien

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