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TVE encabeza la manipulación informativa sobre Grecia

La intoxicación informativa que se está produciendo sobre la crisis de la deuda griega ha llegado a su culmen con el referéndum convocado por Tsipras para hoy. Dicha manipulación es característica de todos los medios de comunicación y mide exactamente su grado de dependencia respecto al capital financiero europeo. “Los populistas de Syriza imponen el corralito en Grecia”, titula ABC. “Pánico al corralito de Tsipras”, dice La Razón. “Calma irreal antes del pánico. Grecia se somete al corralito”, leemos en El Mundo. “Grecia se sumerge en el caos financiero y ordena un corralito”, titula El País.

Hace unos días en Telecinco entrevistaban a varios griegos que aguardaban en fila para sacar dinero de un cajero en Atenas. Los presentan como jubilados sufridores del corralito impuesto por Tsipras y, según la traducción en directo, se quejaban de que con 60 euros al día no tenían suficiente para hacer la compra en metálico. Si alguien necesita 60 euros todos los días para hacer la compra es porque gasta 1.800 euros cada mes, lo que está muy por encima del sueldo medio.

La intoxicación ha sido especialmente relevante en la cadena pública TVE, a la que el gobierno de Rajoy ha hundido hasta límites increíbles. La audiencia de los informativos de TVE ha caído sustancialmente y, por lo tanto, no pueden engañar a tantos como cuando eran cabeza de todas las televisiones pocos años atrás.

Según el Consejo de Informativos de TVE «cada vez son más numerosas las informaciones omitidas, censuradas o tergiversadas» y su valoración depende de que «sean favorables o desfavorables a las tesis del Gobierno y del PP». Denuncian también que el amarillismo está en aumento y que de las informaciones sensibles se encarga la «redacción paralela» -formada por periodistas procedentes de medios fascistas como Intereconomía- o los jefes de área lacayos del PP.

El Consejo de Informativos considera “rechazables e inapropiados los tuits emitidos por la enviada especial de TVE a Atenas [Susana Burgos], en los que no sólo toma partido en una cuestión sobre la que va a informar, sino que además lo hace con expresiones inapropiadas que rozan el insulto al jefe de gobierno de Grecia”. Visto el tuit de referencia, es evidente que TVE no está por informar de lo que sucede en Grecia y, como bien dice el Consejo de Informativos, Susana Burgos “ha quedado inhabilitada desde un punto de vista deontológico para informar sobre la situación en Grecia” y debería ser sustituida de inmediato.

El presidente de dicho Consejo de Informativos, Alejandro Caballero, confirma que «la pérdida de prestigio que están sufriendo nuestros informativos es escandalosa y realmente preocupante».

El 13 de marzo el Parlamento Europeo condenó la defensa del gobierno de Venezuela frente a la reacción vendida al imperialismo. El telediario centró su cobertura en el hecho de que Pablo Iglesias votó en contra, mientras ocultó que otros 12 eurodiputados, de IU, Podemos y Bildu también votaron en contra.

El 23 de marzo, cuando ya se conocen los resultados de las elecciones andaluzas, el arranque del Telediario de las tres no dice en ningún momento que el PSOE ha ganado las elecciones, no menciona el revés electoral del PP y atribuye la pérdida de 17 escaños al bipartidismo. En realidad, esos 17 diputados los perdió solamente el grupo popular.

El 23 de marzo la ministra de Empleo, Fátima Báñez, entregó en el Congreso el informe anual sobre el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que se había reducido en un 22,5 por ciento. La redacción encarga una información breve que, finalmente, no sale en antena.

Una redactora, mercenaria de nuevo cuño informa sobre la detención de la vivienda de Rodrigo Rato, al que califica como «uno de los azotes del felipismo», «gran hacedor del milagro español», protagonista de «ocho grandes éxitos», pero olvida mencionar que fue el hombre fuerte del PP y su cercanía a Aznar, que estuvo a punto de nombrarle su sucesor. El mismo día, en el programa Parlamento, un redactor sí menciona en su noticia ese hecho, pero la frase se elimina sin su conocimiento.

En la información del 30 de abril, la dimisión de Juan Carlos Monedero se relega al segundo puesto, por detrás de las previsiones económicas del gobierno. La noticia le dibuja como a un corrupto que se ve forzado a presentar su dimisión. Toda la información es capciosa y engañosa. Un rótulo atribuye a Monedero la frase «me siento engañado y estafado» en relación a Podemos, cuando él se refirió a la «concepción general de la política».

El 15 de abril se hundió el pesquero ruso Olev Naydenov en Canarias. La redacción obliga a modificar la noticia elaborada por el centro territorial de Las Palmas para cerrar con un representante del Partido Popular. El periodista se queja porque «darle la última palabra al Gobierno o al partido del Gobierno, simplemente, por serlo, no me parecía un criterio periodístico».

El 28 de abril se supo que Agustín Conde, portavoz y diputado del PP, había ocultado al Congreso que es dueño de la empresa ECO WITT y asesor del Banco de Santander. La noticia no se dio en el telediario.

El área de cultura grabó una entrevista con Ibáñez, el autor de los conocidos tebeos, sobre su nuevo cómic, El tesorero, inspirado en Luis Bárcenas, antiguo tesorero del PP. La noticia no se emitió en ninguno de los telediarios. Ante las críticas, el director de Informativos de TVE, Julio Somoano, respondió que tampoco se había informado de «las últimas novedades sobre los ERE en Andalucía».

La redactora-jefa de Economía, Cecilia Gómez, modificó la noticia de una redactora sobre el paro en Europa, basado en un informe de Eurostat. Donde se decía que España encabeza, junto a Grecia, la lista de países con más desempleo. Gómez le dió la vuelta al asunto. Era mejor decir que «España lidera el descenso del desempleo en Europa en febrero», porque aquí bajó dos décimas -como en Malta y Polonia- y la media de la UE fue de una.

Cayo Lara declara que Murcia es una de las autonomías que «más casos de corrupción tiene en toda España», y acusa al PP de ser el responsable. La noticia se da tal y como la elaboró el redactor del informativo territorial de las dos de la tarde, pero se censura y se modifica en la edición de las cuatro de la tarde, sin consultar con él.

La noticia sobre la revocación por el Tribunal Supremo de la absolución de los acusados de asediar el Parlament catalán en 2011 se centró en señalar los nombres y apellidos de los jueces de la Audiencia cuya sentencia había sido anulada. Subrayó, además, que eran los mismos jueces que habían avalado la liberación de presos de ETA. Como la redactora se negó a que le manipularan la noticia con su firma, se le encargó a otra periodista más dócil y con ganas de trepar.

El FMI admite la necesidad de una quita a Grecia del 30 por ciento de la deuda

Los medios de todo el mundo han filtrado de manera interesada un sustancioso informe del FMI sobre Grecia en el que cuentan varias cosas muy curiosas, que todos conocían, incluídos los mayordomos del capital financiero europeo, aunque dijeran lo contrario.

La primera es que la deuda de Grecia es insostenible. Ni siquiera creciendo a tasas del 4 por ciento anual durante una década podría hacer frente a los pagos.

La segunda es que reconocen que el asunto se les escapado de las manos, lo cual también es obvio. Pero, ¿por qué? Por algo que no saben: porque la crisis del capitalismo es mucho más profunda de lo que calcularon y porque, además, no tiene ninguna solución dentro del propio capitalismo.

La tercera es que, para salir al paso, ahora admiten una quita del 30 de la deuda y un préstamo adicional de 52.000 millones de euros (que tampoco servirán para nada).

La cuarta es la realmente interesante: la filtración es una patada a Merkel y a sus secuaces de Bruselas. ¿Quién puede propinar una patada así? Estados Unidos. ¿Por qué motivo? Obviamente, no por nada que tenga que ver con la economía, sino más bien con la estrategia de los imperialistas anglosajones.

A Estados Unidos la deuda le importa un bledo y ha movido sus hilos para que el FMI tome esa misma postura: están dispuestos a tirar la casa por la ventana para que Grecia siga en la OTAN y en el euro.

Desde hace tiempo Merkel estaba presionando para que el informe del FMI no se publicara. Estaban en plena negociación, que Bruselas debía entablar sobre posiciones de fuerza aparente. Pero las presiones de Estados Unidos han sido más intensas y, al final, el informe ha visto la luz “bajo cuerda”, como si fuera un filtración periodística.

Desde el primer momento Estados Unidos ha presionado para que Bruselas aceptara las reivindicaciones de Syriza. Es la única manera de mantener a Grecia dentro de la órbita del Pentágono. China no puede quedarse con los puertos griegos, Rusia no puede poner bases de misiles al borde de los Balcanes y Gazprom no puede llevar sus tuberías a las viviendas del país heleno.

Para Alemania la publicación del informe del FMI ha sido un jarro de agua fría. La campaña de prensa orquestada contra Grecia también ha quedado al descubierto. Europa tiene que empezar a pensar ahora en cómo va a pagar los 360.000 millones de euros que debe Grecia. Es Europa quien tiene un serio problema.

La alianza de los Cinco Ojos

Recientemente Snowden desveló un archivo informático en formato PowerPoint en el que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos describe la manera en la que se organizaron las revoluciones de colores y la Primavera Árabe. Los planes fueron aprobados por lo que se conoce como los Cinco Ojos, la alianza de los servicios de espionaje de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

No obstante, el archivo no está completo porque hay partes que han sido censuradas por First Look Media, una organización financiada por el fundador de eBay, el multimillonaario Pierre Omidyar, según ha relatado el periodista estadounidense Wayne Madsen (*).

En 2011 la alianza de los Cinco Ojos puso en funcionamiento un método no sólo para vigilar sino también para controlar los móviles y las redes sociales con objetivos políticos. El programa se conoce como “Synergizing Network Analysis Tradecraft” y fue implementado por “Network Tradecraft Advancement Team Five Eyes” (NTAT).

En plena Primavera Árabe, los servicios de espionaje electrónico de los cinco países actuaron de manera coordinada por un plan llamado “Irritant Horn” para apoderarse de los servidores de países no pertenecientes a la alianza de los Cinco Ojos mediante una técnica informática de ataque conocida por “Man-In-The-Middle” (MITM) a fin de obtener datos de geolocalización de las redes y de titularidad de cada una de las IP.

El plan no se circunscribía sólo a los países árabes ni islámicos. Entre otros, fueron espiadas las comunicaciones de países como Francia, Cuba, Senegal, Suiza, Bahamas o Rusia. Para espiar a los usuarios de Blackberry en Arabia saudí, los Cinco Ojos crearon un dispositivo especial llamado “Eonblue”. Según Madsen, el interés por Arabia saudí pondría de manifesto un plan de guerra sicológica con dos objetivos. El primero, dirigir las operaciones de desestabilización en los países vecinos, como Egipto, Libia o Siria. El segundo, advertir a la autocracia saudí de las manifestaciones que se preparaban en sus calles.

Otra operación tuvo como objetivo a los usuarios de teléfonos Samsung, Nokia y otros suscriptores de redes de telefonía móvil Warid-Congo en la República Democrática del Congo. En una de las diapositivas PowerPoint se vanagloriaban de tener una lista de los teléfonos inteligentes más utilizados entre la clientela de Warid-Congo y sus números de identidad internacional como abonados a redes de telefonía móvil.

La empresa Warid-Congo es propiedad del jeque Nahayan bin Mubarak Al Nahayan, ministro de Cultura de los Emiratos Árabes Unidos. Aunque tiene su base en Dubai, presta servicios de telefonía móvil en Uganda, Georgia, Costa de Marfil y Pakistán.

La alianza de los Cinco Ojos reparaba un “revolución” en el Congo por medio de los móviles y las redes sociales. El Congo es uno de los productores de petróleo más importantes de la región y desde 1997 el Congo está dirigido por Denis Sassou-Nguesso, un peón del imperialismo francés. A los miembros de los Cinco Ojos les gustaría algún otro que se mostrara más dócil a sus indicaciones.

Cuatro meses después de la reunión NTAT se organizó una gran manifestación en parte por medio de las redes sociales, en el barrio de Talangani, en Brazzaville, la capital congolesa. Un despacho de 26 de marzo de 2012 de la embajada de Estados Unidos declaraba lo siguiente: “Los manifestantes están descontentos de la manera en la que el gobierno de la República Democrática del Congo ha gestionado el reparto de las indemnizaciones a las personas que han perdido su casa como consecuencia de las explosiones que tuvieron lugar el 4 de marzo en el depósito de municiones del regimiento blindado. Fuentes próximas a la embajada afirman haber escuchaado disparos en el lugar donde se desarrolla la mnifestación en la Avenida Marien Nguabi, cerca del mercado de Talangai. Se espera que los manifestantes marchen en dirección al Palacio Presidencial. Se aconseja a los residentes americanos que permanezcan en el distrito de Talangai y en los barrios vecinos al Palacio Presdencial durante todo el día”. La embajada parecía conocer las intenciones de los manifestantes, probablemente gracias a las informaciones suministradas a la vez por Irritant Horn.

En enero de 2012, sólo dos meses después de la reunión NTAT, estallaron manifestaciones antigubernamentales en Senegal, otro país en el punto de mira de Irritant Horn, después de que el presidente Abdulaye Wade, partidario del plan gadafista de los Estados Unidos de África, declarara su intención de presentarse para un tercer mandato. En aquella época la heroína de Euromaidan, Victoria Nuland, era portavoz del Departamento de Estado y presionaba al viejo Presidente, de 85 años de edad, para que cediera el poder a la nueva generación. Fue derrotado en las elecciones que se celebraron un mes después del estallido de violencia que tuvo lugar en Dakar, la capital senegalesa. El Instituto Open Society de George Soros y el Grupo de Crisis Internacional, también financiado por Soros, prestaron un importante apoyo a las manifestaciones de Brazzaville y Dakar.

El PowerPoint describe igualmente la manera en que un analista del GCHQ, una de las centrales de espionaje británicas, descubrió que uno de los navegadores de internet chinos para móviles tenía varios agujeros de seguridad.

A pesar de la censura, los documentos de la Agencia de Seguridad Nacional que ha divulgado Snowden confirman el vínculo entre el espionaje de los Cinco Ojos sobre las comunicaciones y la desestabilización de los gobiernos de Oriente Medio. También confirman la convergencia entre las actividades ligadas a las revoluciones de colores del Instituto Open Society de George Soros y el National Endowment for Democracy, por un lado, y el espionaje de los países de los Cinco Ojos, por el otro.

También hay una correlación evidente, dice Madsen, entre la operación de las cuentas falsas de Twitter que llevó a cabo la USAID en Cuba bajo el nombre en clave de ZunZuneo, e Irritant Horn. ZunZuneo tenía por objeto formar muchedumbres inteligentes por toda la Isla para manifestarse y reclamar el derrocamiento del gobierno en el marco de una Primavera cubana. Hay que recordar que Irritant Horn incluyó a Cuba en su programa de vigilancia de móviles y redes sociales, así como en los ataques informáticos MITM.

En Costa Rica utilizaron dos empresas para la Operación ZunZuneo: Contractor Creative Associates International y Mobile Accord de Denver. Obtuvieron 400.000 números de teléfono de la sociedad CubaCel Mobile que formaba parte del programa Irritant Horn. Después empezaron a enviar a los cubanos mensajes de tipo Twitter que, supuestamente, llegaban desde España.

La financiación de ZunZuneo procedía de una sociedad pantalla con base en las Islas Caimán: MovilChat. La USAID y MovilChat tenían su residencia en la filial de las Islas Caimán del Banco N.T.Butterfield & Son Ltd., con base en las Bermudas. Se trata de un banco entre cuyos accionistas están en Banco de Comercio Imperial Candiense y el grupo Carlyle.

La USAID ha utilizado una técnica parecida a la ZunZuneo para movilizar muchedumbres inteligentes en Moldavia, Filipinas y Ucrania. En Camboya, las grandes manifestaciones antigubernamentales del Primero de Mayo de 2014 parecen también haber sido promovidas por una operación de USAID y la CIA en la que también se utilizaron redes sociales como Twitter.

El año pasado la movilización de la Plaza Maidan en Kiev también siguió las pautas establecidas por la alianza de los Cinco Ojos. El proyecto Irritant Horn descubre que la frontera entre los manipuladores de la democracia como Soros y Nuland y la vigilancia de la redes sociales por la alianza de los Cinco Ojos es muy fina.

(*) http://www.strategic-culture.org/news/2015/05/26/five-eyes-and-color-revolutions.html

El capitalismo no será retransmitido

Rodrigo Fernández Miranda

En el tratamiento que los medios de comunicación concentrados hacen del capitalismo se pueden observar algunas reglas generales. La primera es su omisión nominal: las palabras “capitalismo” o “sistema capitalista”, salvo en contadas excepciones, quedan excluidas del lenguaje mediático. La segunda regla es que el capitalismo no recibe un tratamiento como sistema, sino que se aborda por partes inconexas, no interrelacionadas ni interdependientes.

En tercer lugar, estos medios ocultan la composición del poder real: toda referencia al “poder” es al que está legitimado democráticamente, nunca al poder establecido o fáctico. Finalmente, sino se nombra, no se trata como sistema ni se describe la composición de su poder, tampoco se lo debate, quedando fuera de los márgenes de lo mediáticamente discutible […]

Aunque las “noticias” incluyen a diario hechos vinculados directamente con el capitalismo, éstos nunca son puestos en contexto. En esta narrativa, los “noticias” políticas, económicas o sociales no tienen una visión sistémica, sino aislada, atomizada. En paralelo se desvía la mirada sobre el origen de los impactos del capitalismo, tratando estas cuestiones superficialmente, sin indagar sobre sus raíces: no hay causas sistémicas que expliquen los hechos.

Por ejemplo, la “crisis” se atribuye fundamentalmente a “haber vivido por encima de las posibilidades” o “gastar más de lo que se tiene”, orígenes que pretenden explicar la generación y profundización de desigualdades sin precedentes, la reducción de las rentas del trabajo y el aumento de las rentas del capital, principalmente financiero.

Al sesgar las causas también se tergiversa la identificación de los causantes. En este storytelling de la “crisis” fue el Estado el que se excedió en el gasto y la población la que vivió por encima de sus posibilidades; no fue el capital financiero el que aumentó exponencialmente las inversiones especulativas que generaron una burbuja que terminó explotando. El señalamiento mediático de los responsables se trasladó desde el poder financiero hacia el Estado y las mayorías sociales.

Otros actores estelares son “noticia” aunque desprovistos de protagonismo sobre el funcionamiento y los impactos del sistema. Recientemente, los medios concentrados se hacían eco de la “preocupación” de Lagarde (FMI) por el aumento de las desigualdades y de Draghi (BCE) y Blanchard (FMI) por el elevado desempleo español. Estas versiones anecdóticas, además de pasar por alto las intenciones detrás de dichas declaraciones, omitían la relación de causalidad entre los intereses que representan estos dirigentes y la construcción de las problemáticas por las que manifestaban “preocupación”.

Otro rasgo de este tratamiento es la invisibilización de ciertos actores del capitalismo y del poder real que detentan. Tal es el caso los lobbies, grupos de presión que defienden intereses sectoriales determinando las decisiones políticas nacionales, continentales y globales. Estos poderes fácticos quedan en la sombra, ausentes de la agenda, de la “información”.

Más allá de esto, los medios concentrados ocultan el mapa del poder real y eluden la discusión sobre su composición. La concepción del poder que transmiten realza a los actores legitimados por el voto popular y desvanece a quienes ostentan el poder establecido, su capacidad de presión, influencia y potencia rectora sobre las instituciones democráticas. En definitiva, se invisibiliza cómo está compuesto el entramado de poder, del que estos medios, además de portavoces, son parte.

Otro recurso es la repetición incesante de argumentos y relatos hasta instalarlos como verdades. Siguiendo el principio de la propaganda de Joseph Goebbels, la repetición hasta el hartazgo de estos argumentos, aunque intencionadamente falaces, terminan estableciéndose como verídicos en el imaginario social. Volver una y otra vez sobre una misma lógica argumental pero desde diferentes ángulos, aumentando exponencialmente las posibilidades de arraigarla como verdad y reduciendo el margen para ponerla en cuestión.

En ocasiones, los medios hegemónicos se ven impelidos a señalar de forma crítica a actores del capitalismo con nombre y apellido. No obstante, a estos casos se llega después de la evidencia de su derrumbe, centralizando la responsabilidad en el actor nombrado, aislándolo, descontextualizándolo y tratándolo como una excepción. De esta forma, cargar las culpas sobre un actor permite exculpar al resto, y a las propias dinámicas sistémicas.

Por ejemplo, Lehman Brothers, el caso más visible en el inicio de la “crisis financiera” de 2008, recibió una condena mediática por su codicia. Sin embargo, fue tratado como una conducta irresponsable excepcional, obviando que el grueso del sistema financiero internacional había sido partícipe y beneficiario del mismo casino.

Estos medios también naturalizan al capitalismo y sus modos de producción. Así, las críticas y las contestaciones a este orden natural reciben un tratamiento hostil, siendo ignoradas, deslegitimadas o criminalizadas. Asimismo, las alternativas al capitalismo son moldeadas, considerándolas anacrónicas, inviables, populistas o no realistas.

En esta versión mediática de la realidad el capitalismo no existe; hay “mercados” y “mercados libres”; no hay un sistema motorizado por la codicia. Hay injusticias y desigualdades, pero no un orden sistémico que las determine, un sistema político que las habilite, ni una matriz ideológica que las legitime. El capitalismo como totalidad, sus impactos y actores estelares están ausentes de la agenda, y su abordaje se hace de forma anecdótica, parcial o sesgada. Una construcción funcional que contribuye a mantener y a legitimar las condiciones para la expansión de un sistema que, a través de estos medios de comunicación, se hace inasible.

Seguramente el lenguaje es el medio más poderoso de estos grupos concentrados. Al condicionar el significado de las palabras, condicionan la realidad. ¿Con qué lenguaje se refieren los medios hegemónicos a un capitalismo que no nombran? […]

En este teatro de la retórica, los recortes de la inversión pública social se llaman “reformas”, que son decisiones positivas, ya que en el futuro van a mejorar la vida de la sociedad. La transferencia de recursos públicos a manos privadas se denomina “políticas de ajuste”, que a su vez son necesarias para recuperar la economía. El problema es de “crecimiento”, nunca de distribución.

En el plano de los derechos sociales, pagar dos veces por un servicio público sanitario no es un repago, sino un “copago”. Al retroceso de derechos y la precarización de trabajadores y trabajadoras se lo llama “flexibilización del mercado laboral”, a la reducción de sueldos “moderación salarial” y “racionalización” a despedir en masa.

“Austeridad” y “eficiencia” son los mantras para referirse a un Estado mínimo y ausente para los intereses de las mayorías. Se denomina “hacer los deberes” a someter la soberanía política al mandato del capital transnacional y la Troika, apelar a “lo que hay que hacer” significa ignorar la voluntad popular y “actuar con responsabilidad” o “con valentía” significa traicionarla.

En el fondo, a la ley de la selva se la llama “libertad de empresa” y se le dice “crisis” a una estafa del capital financiero sobre los Estados de la periferia europea. Y se señala como “inevitable” a lo que es resultado de la voluntad política del Gobierno español, la implementación de programas neoliberales.

La misma intencionalidad en el uso del lenguaje se puede observar en el tratamiento de las alternativas que se proponen al capitalismo. Por ejemplo, “radical” significa extremista, “violenta” es cualquier forma de desobediencia y lo “utópico” adquiere una connotación negativa.

También desde estos medios concentrados se despliega una batería lingüística para deslegitimar y criminalizar la protesta social. Un ejemplo es el de los “escraches” a dirigentes políticos, señalamientos públicos liderados por la Plataforma de Afectados por las Hipotecas y otros movimientos sociales, a quienes consideraban responsables o cómplices de la desposesión de derechos de las mayorías. Estas acciones fueron consideradas “ilegítimas”, “violentas”, “antidemocráticas”, “atentados contra el orden público”, “amenaza a las instituciones”, “acoso” e “intimidaciones”.

Todo este despliegue de lenguaje y de andamiaje retórico, de eufemismos y de construcción mediática de significados se hace sin nombrar ni discutir en ningún caso el fondo del asunto. El lenguaje nunca es neutro, y en este caso se puede concluir que está plagado de intereses económicos y políticos.

Todo esta (no) narrativa del capitalismo tiene como correlato un sistema de valores funcionales, como la competencia, el crecimiento, el individualismo, la maximización del lucro, la libertad de empresa y el consumismo como derechos inalienables. Estos valores son instituidos por los medios hegemónicos como incuestionables y su matriz de opinión, impuesta como un conjunto de verdades, configuran la visión de la realidad de las mayorías.

En el fondo, siempre están presentes las ideas de “libertad” y “democracia” como pilares sacros que sólo pueden caber en este capitalismo innominado e inasible. Y detrás de la “libertad” y la “democracia” vale todo: criticar al sistema es acometer contra estos dos valores.

No sólo se trata de ocultar y manipular, de sesgar y parcializar, sino que principalmente es una cuestión de educación ciudadana y de prefiguración de la percepción de la realidad. Estos portavoces del capitalismo, más que medios de comunicación, son de transmisión y de control ideológico.

En este marco, la mejor protección para el capitalismo pasa por negarlo como sistema, por no discutirlo y por ocultar la composición del poder real. No es que los medios de comunicación dominantes sean una pata fundamental del capitalismo, sino que ambos representan una unión indisociable con una suerte en común.

Esta estructura oligopólica, con un puñado de medios que controlan el conocimiento y el reconocimiento de la realidad de millones de personas, garantiza la reproducción de este tratamiento, y con ella la preservación del statu quo y sus estructuras de poder. En este contexto, la información es una mercancía esencial, cuya rentabilidad es el principio que rige la pertinencia de su producción.

Esto también pone en evidencia el conflicto de intereses entre los negocios y el derecho a la comunicación […]

Fuente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?El-capitalismo-no-sera

¡Jodé, qué caló!

N.B.
O frío, como le comentaba a un colegui que, oye, estamos en invierno y, por lo tanto, tío, tiene que hacer frío, o sea, como filosofara Pero Grullo. Sucede que enciendes la radio medio adormilado y te abruman cada media hora con información sobre el “tiempo” y ello ¡como si fuera noticia! No sería noticia que el hombre muerda al perro, no, la noticia es que nieve ¡en invierno! O haga calor en verano. Y no al revés, esto es, que nieve en verano, que es lo que cumple en cualquier manual de Periodismo. O el gran scoop: ¡que nieve en el infierno! Y de Casillas, ¿qué? ¿ se va o no se va o qué ostias?

Que se informe de que tal o cual puerto de montaña está cerrado al tránsito o que es necesario el uso de cadenas está muy requetebién, pero es suficiente, salvo que se quiera rellenar minutaje de programa y de tiempo para echar un cigarrillo en la emisora. De un tiempo a esta parte se habla de “sensación térmica” dizque el mercurio marca equis grados pero, ah, la “sensación térmica” es otra. El otro día ví a una dama experta en la cosa meteorológica diciendo que la expresión “sensación térmica” (thermal sensation) es un “invento” (sic) de los weathermen norteamericanos, los “hombres del tiempo”(*) y marianomedinas (para los que sean ya carrocillas) de los canales televisivos (privados) gringos, a principios de los años ochenta del siglo pasado. Que le pregunten a una persona acostumbrada al cierzo lo que es la “sensación térmica”, concluía esta señora pelín molesta con tanta chorrada. En mi pueblo, cuando hacía frío, siempre decíamos esto so pena de pedestre: “hace un frío de cojones”. Todo el mundo lo entendía, barómetros (bares por metro cuadrado) aparte. Es posible que esté banalizando, lo admito.

Pero, ¿no habíamos quedado en que el planeta se calienta? ¿No se amedrenta el personal con el cacareado “cambio climático”? No bastan las “vacas locas” (ya ni dios se acuerda de ellas y la “encelopatía espongiforme”) en su día o las gripes aviares, el ébola y otros males apocalípticos, cual plagas bíblicas, para que dé hasta por saco, por no decir otra cosa, salir de casa a tomar unas cañas, o unos vinos, tranquilamente. Resulta que no sólo no hay “calentamiento global”, sino que en invierno…¡nieva! Cágate lorito…

Cambios climáticos ha habido toda la puta vida. A ver si lo que va a haber es lo contrario y nos están engañando: ¡enfriamiento global Algo que cierta agricultura agradece como el espárrago, al igual que el tomate precisa de calor en verano, al menos en las huertas naturales. Hace algunos años, no muchos, nevó en el desierto del Sahara argelino. ¿Increíble? No, por cierto. Pero sí noticiable, porque es más excepcional que habitual y, sin embargo, no se dijo apenas nada cuando, curiosamente, vendría -la noticia- de perlas a los defensores del terrorífico “cambio climático”. También nevó en 2005 en Melilla. Y en los valles de Kenia y no solamente en las montañas nevadas del Kilimanjaro . ¿Diremos que es la mano del hombre la que daña y destroza la Naturaleza? Para mí tengo que es la rapiña del capitalismo, fundamentalmente, básicamente, quien lo hace que, encima, nos quiere acojonar con inventos como el “cambio climático” mientras la crisis galopa y corta el viento…

(*) El interés por “el tiempo” (climático, no el filosófico) tiene un origen militar (como internet).

Estados Unidos paga los salarios de los mercenarios del Califato Islámico

En repetidas ocasiones el gobierno de Estados Unidos ha reconocido que financia a Al-Qaeda, al Frente Al-Nosra, al Califato Islámico y a otras organizaciones terroristas en Oriente Medio. Lo ha hecho tanto directa como indirectamente, a través de Arabia saudí. Sin embargo, a pesar de ello, ese tipo de afirmaciones aún se toman con escepticismo, o son ignoradas.

Recientemente, Estados Unidos lo ha vuelto a admitir expresamente: está financiado a los terroristas en Siria, remunerándoles por la asistencia que le prestan. La agresión a Siria no es, pues, una iniciativa propia de los terroristas sino que éstos actuaran al servicio de aquellos.

Según el Pentágono los “rebeldes” sirios formados y seleccionados por Estados Unidos reciben una “indemnización” que oscila entre 250 y 400 dólares mensuales para actuar como fuerzas delegadas de Estados Unidos en Oriente Medio.

Reuters reitera (*) que el pago de la remuneración ha sido confirmada por el Pentágono, por el secretario de Defensa, Ashton Carter, y por la comandante de la Marina Elissa Smith, que han admitido que los terroristas tenían la condición de asalariados de Estados Unidos, es decir, de mercenarios.

La agencia de noticias también ha publicado un informe sobre las dificultades que ha encontrado el Pentágono para formar a sus escuadrones gratuitos a causa de la incapacidad para “analizar” de manera apropiada la deserción de mercenarios que abandonan su tarea tras recibir formación del ejército de Estados Unidos.

El Pentágono afirma que esos mercenarios no querían firmar un contrato para poder desertar tras recibir su entrenamiento militar. Después pasan a formar parte de Al-Qaeda o del Califato Islámico.

En Siria nunca ha habido una verdadera oposición “moderada” al régimen de Damasco. Recientemente a la Defense Intelligence Agency la han obligado de publicar documentos secretos en los que admitía que no solamente Estados Unidos sabía que la “rebelión” había sido organizada por las fuerzas de Al-Qaeda y Al-Nosra sino que esas organizaciones y otros similares trataron de crear un “principado salafista” en el este de Siria y al oeste de Irak. Los documentos de la Defense Intelligence Agency también muestran que Estados Unidos ha sostenido esos esfuerzos. En realidad, Estados Unidos dirige esa estrategia.

Estados Unidos no financia a los “rebeldes” sirios para luchar contra Al-Qaeda o contra el Califato Islámico. Financian terroristas y mercenarios yihadistas para trabajar en las filas de Al-Qaeda y del Califato Islámico, si es que no son ya miembros de esas organizaciones, para derrocar al gobierno de Bashar Al-Assad.

El descubrimiento de que Estados Unidos financia un ejército de mercenarios para derrocar a Al-Assad no es nuevo. La única novedad de esos informes recientes son las confesiones de que los terroristas aceptan cantidades de dinero ridículas para extender la barbarie y defender el imperialismo.

(*) http://www.reuters.com/article/2015/06/22/us-mideast-crisis-syria-usa-idUSKBN0P22BX20150622

El despilfarro griego del que nadie habla

Philippe Legrain fue asesor del Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. Conoce bien el entramado político que impuso a la población griega las políticas económicas de los buitres financieros europeos.

En su testimonio ante el Parlamento griego, emitido el 11 de junio, dijo que el problema de la deuda griega se inició en mayo de 2010, cuando el FMI se dio cuenta de que Grecia nunca podría nunca pagar su deuda, lo cual causaría un problema grave para los bancos europeos que la habían comprado.

Nunca se trató, pues, de salvar a Grecia sino al capital financiero europeo, dijo Legrain. El FMI y las instituciones europeas se disponían a hacer lo mismo que en todos los demás rescates conocidos en Europa: salvar a los bancos privados con dinero público.

Según Legrain, el gobierno alemán también conocía el problema, como los demás buitres financieros y políticos europeos, incluido el Banco Central. Todos sabían que la bancarrota del Estado griego crearía un problema gravísimo para los bancos poseedores de dicha deuda y este problema podría convertirse en un problema político mayor.

El FMI estimó que en Grecia los salvajes recortes originarían un descenso de un 5 por ciento del PIB griego. En realidad, fue mucho peor. El PIB griego descendió nada menos que un 20 por ciento (algunos creen que fue incluso mayor, un 25 por ciento).

Los recortes se justificaron para reducir la deuda pública griega, un objetivo que no solo no se alcanzó sino que tuvo el efecto contrario: la deuda pública aumentó, alcanzando el 150 por ciento del PIB en 2013.

Ninguno de esos “expertos” del FMI ha sido despedido de su cargo por sus errores, que Legrain calificó como “estupideces”.

Uno de los fraudes de la deuda griega es el despilfarro del dinero público en armamento. Según Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea, durante años Grecia no contabilizó el gasto militar. Pero no es algo privativo de Grecia sino de todos los países de la OTAN, que ocultan el gasto militar real. España hace lo mismo. ¿Les engañan a los chupatintas de Bruselas?, ¿no sabían que Grecia se estaba gastando el dinero en armamento?, ¿no es eso despilfarro?

Ni el FMI, ni el Banco Central Europeo, ni la Comisión Europea, ni los gobiernos alemán y francés han hablado nunca de la posibilidad de recortar el gasto militar porque Francia y Alemania eran los mayores proveedores de armamento, pagado con deuda pública. Por eso se callaron la estafa como perros… pero sólo mientras se forraban vendiendo armas.

Durante décadas el ejército golpista griego ha mantenido la tensión con otro país de la OTAN, Turquía, para perpetuar una situación de privilegio en la que el gasto militar del país es el más alto de la Unión Europea en porcentaje respecto al PIB. Pero recortar el despilfarro militar supone enfrentarse tanto a la OTAN como a los propios militares griegos.

En plena batalla sobre la crisis griega, el martes Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, instó a Syriza a no recortar su presupuesto de Defensa en unas declaraciones al canal ZDF de la televisión alemana: “Ningún representante del Gobierno griego ha establecido ninguna relación entre la crisis financiera y la pertenencia a la OTAN, todo lo contrario, han remarcado siempre que Grecia es y será miembro de la OTAN”.

Puestos a recortar, he ahí una buena tajada: Syriza podría sacar a Grecia de la OTAN. ¿Verdad que sí?

Más información:

Grecia se endeudó para comprar armamento a Alemania:
https://mpr21.info/2015/03/grecia-se-endeudo-para-comprar.html

Las exportaciones de capital chino a Estados Unidos

Estados Unidos es el país más endeudado del mundo, con diferencia. Si existiera un “punto de vista económico” la conclusión sería que Estados Unidos está en la ruina desde hace muchos años. Del total de su gigantesca deuda, unos 6 billones de dólares son préstamos de terceros países.

China es el principal acreedor exterior de los Estados Unidos. La deuda de Estados Unidos con China es de 1,2 billones de dólares aproximadamente. Sin embargo, a pesar de la enormidad de la deuda, cobra muy poco en concepto de intereses. Se puede decir que China le presta el dinero gratis y que si buscara otros mercados, podría hacer un gran negocio. Pero, ¿es negocio lo que persigue China prestando dinero a Estados Unidos?

El 70 por ciento de las reservas de divisas de China son dólares. Una caída de la cotización en los mercados mundiales sería, al mismo tiempo, un gran golpe contra China.

Es una situación extraña de la que se suelen quejar los periódicos chinos y hasta la agencia oficial de noticia Xinhua: si Pekín no le estuviera prestando dinero, Estados Unidos hubiera quebrado, dicen por allá.

¿Qué hace Estados Unidos con el dinero que le prestan? Se rearma hasta los dientes. ¿Contrá quién utilizará sus armas? Contra China.

Como consecuencia de este panorama, somos bastantes los que llevamos tiempo esperando que China empiece a deshacerse de sus dólares, pero hasta la fecha eso no se ha producido. Más bien al contrario, parece que China sigue financiando a Estados Unidos.

Es posible que los occidentales carezcamos de la paciencia de que hacen gala los chinos, que el futuro nos de la razón y que llegue un momento en el China empiece a vender dólares, la divisa se hunda y compre lo que quede de Estados Unidos a precio de saldo.

Eso posible, pero se nos ha ocurrido otra hipótesis: nuestras esperanzas son infundadas y lo que está ocurriendo es que China tiene un acuerdo económico a largo plazo con Estados Unidos, al menos desde los tiempos de Deng Xio-ping, para sostener al dólar. Eso explicaría determinadas puertas que, a cambio, Estados Unidos, le ha abierto a China, especialmente el ingreso en 2001 en la Organización Mundial de Comercio.

Las negociaciones (presiones, promesas y pactos) para dicha incorporación, que se abrieron en 1985, son muy singulares y muy poco conocidas fuera de los ámbitos especializados. Es necesario recordar que China la había abandonado en 1950, poco después de la revolución, cuando la Organización Mundial de Comercio aún se llamaba GATT calificándolo como un “tratado desigual”.

El circuito financiero de las exportaciones de capital chino a Estados Unidos es el mismo que el de los petrodólares: el déficit de la balanza de pagos de Estados Unidos con China retorna en forma de deuda.

A la inversa, a pesar de una frase repetida millones de veces, las inversiones extranjeras directas no van a parar a China sólo por el bajo coste de la fuerza de trabajo. ¿Acaso es más barato fabricar en China que en Bangla Desh? En el espectacular despegue de China hay algún tipo de explicación que va mucho más allá de la economía y que, sin duda, empieza por el viaje de Nixon a Pekín en 1970 y sigue en la década de los ochenta con Deng Xiao-ping.

En 2000 el Congreso de Estados Unidos creó una comisión parlamentaria, que se mantiene desde entonces, para analizar específicamente las relaciones económicas entre ambos países. Dicha Comisión redacta informes anuales sobre el comercio bilateral y la seguridad nacional. Pero los bonos del Tesoro en poder de China no parecen ser una preocupación de primero orden y han quedado al margen de las pesquisas.

La deuda de Estados Unidos no está en las manos de empresas privadas chinas, sino del gobierno, por lo que no parece ser consecuencia de decisiones económicas sino políticas.

No obstante, en Estados Unidos no se muestran intranquilos por el hecho de que su mayor acreedor sea un país como China, ni tampoco ante la eventualidad de que China utilice el montón de dólares que tiene su poder en maniobras de tipo estratégico.

El Presidente del Parlamento Europeo llama al cambio de gobierno en Grecia

En Bruselas la escalada de ataques contra Grecia sigue su curso. En declaraciones al diario económico alemán Handelsblatt, el Presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz ha declarado esta mañana que espera un “gobierno tecnocrático” en Grecia que acabe con la “era Syriza” tras una eventual victoria del “sí” en el referéndum del domingo.

Como demostraron en el referéndum de Escocia, a la canalla europeísta no le gustan las urnas y prefiere inventarse un nuevo gobierno, impuesto desde los cenáculos de Bruselas.

No saben perder. Schulz se ha permitido la licencia de decir que Tsipras es “impredecible y manipula a la gente en Grecia, con un carácter casi demagógico”. Cuando son sus colegas los que ganan en las urnas, el tono es completamente diferente. No hay demagogia, ni manipulación.

Como cualquier otro sátrapa, Schulz se permite decirle a Tsipras lo que tiene que hacer: “Si el pueblo griego vota a favor del programa de reformas y por lo tanto a favor del mantenimiento en la zona euro, serían imperativas unas nuevas elecciones y, de manera lógica, la dimisión de Tsipras”.

Schulz sigue dirigiendo los pasos de Grecia. Mientras se celebran nuevas elecciones, dice, la continuidad la debería asegurar “un gobierno de tecnócratas para que nosotros podamos continuar negociando”.

“Si ese gobierno de transición encuentra un acuerdo razonable con los acreedores, entonces sería el fin de la era Syriza. Después Grecia tendría una nueva oportunidad”, dice Schulz.

Por el contrario, el actual gobierno no le gusta al Presidente de la Eurocámara: “Ahora mi confianza en la voluntad de negociar del gobierno griego a alcanzado su grado más bajo”.

Estas declaraciones canallescas van en paralelo con otras de Varufakis a la radio australiana en las que ha sugerido que el gobierno podría dimitir en caso de que venciera el “sí”. En tal caso “yo no sería ministro”, ha dicho Varufakis.

De aquí al domingo, las presiones y chantajes contra Grecia van a continuar para que el resultado sea del agrado de Bruselas. Son los métodos favoritos de los mafiosos, los banqueros y la manada de vividores que anida en las instituciones europeas.

La Unión Europea: un sueño nazi hecho realidad

[…] No solo los nazis, sino los fascistas y los colaboracionistas de muchos países europeos utilizaron el europeísmo para justificar la agresión. Los nazis, los vichystas, los fascistas italianos y muchos otros pasaron muchos años antes y durante la guerra elaborando sofisticados programas de integración política y económica de Europa…

[…] El plan de Hitler de establecer una sola entidad política en toda Europa, su necesidad de buscar respaldo en los propios países ocupados, y muchos elementos centrales de la filosofía nazi, todo ello formaba parte de su pensamiento europeísta.

Los proyectos elaborados por los nazis proclamaban que los estados miembros de la futura Confederación Europea tenían que asegurar que en su territorio no se cometieran actos incompatibles con la solidaridad europea y las obligaciones europeas. En 1943 en una Nota sobre la fundación de una Confederación Europea, Cecile von Renthe-Fink, que ocupaba el rango diplomático de ministro con Hitler, sostenía que las naciones europeas tenían un desarrollo común; decía que Alemania deseaba unir a Europa sobre una base federal; proclamaba que no había intención de inmiscuirse en los asuntos internos de otros países: “Lo único que se requiere de los estados europeos es que sean miembros leales y proeuropeos de la comunidad y colaboren voluntariamente en sus tareas […] El objeto de la cooperación europea será promover la paz, la seguridad y el bienestar de todos los estados europeos y su población”. No se trataba de que un estado o grupo de estados dominara a otros sino de que se establecería una relación de alianza y lealtad mutua en vez de los métodos imperiales de la era anterior. En un tono similar, Werner Daitz declaraba que Europa no se puede administrar de forma centralizada: se debe conducir de modo descentralizado.

Una versión avanzada del plan nazi sobre la futura Confederación Europea volvía sobre el tema del federalismo con la esperanza de encontrar así una solución a la rivalidad entre las potencias imperialistas europeas. Argumentaban que el problema europeo era que una multiplicidad de pueblos tenía que vivir en una superficie relativamente reducida en una combinación de unidad e independencia:

“Su unidad debe ser tan firme como para que nunca más pueda haber guerra entre ellos y los intereses externos de Europa se puedan salvaguardar en su conjunto. Al mismo tiempo, los estados europeos deben conservar su libertad e independencia, para actuar de acuerdo con sus diferentes situaciones y misiones nacionales y cumplir su función particular dentro del marco más amplio, en un espíritu alegre y creativo. La fuerza y la seguridad de Europa no dependen de la subordinación impuesta o exigida por una potencia europea a la otra, sino de la unión de todos. El problema europeo solo se puede resolver sobre una base federal por la cual los estados europeos resuelvan por libre voluntad, basados en un reconocimiento de esta necesidad, unirse en una comunidad de estados soberanos. Esta comunidad se puede designar confederación europea”.

Hasta la hoy famosa y fracasada Constitución Europea es una iniciativa de los nazis. El borrador nazi de Constitución para la Nueva Europa proclamaba el derecho de cada país a organizar su vida nacional como considere adecuado, siempre que respete sus obligaciones hacia la comunidad europea. Otros documentos repetían la misma idea. La actual guerra es también una guerra por la unidad y libertad de Europa, escribió Renthe-Fink:

“Sus objetivos son crear y garantizar una paz duradera para los países europeos […] eliminar las causas de las guerras europeas, sobre todo el sistema de equilibrio de poder […] superar el particularismo europeo mediante la cooperación libre y pacífica entre los pueblos europeos. La lealtad a Europa no significa sujeción sino cooperación franca basada en igualdad de derechos. Cada pueblo europeo debe participar a su manera en la nueva Europa. El único requerimiento es que los estados europeos sean francamente leales a Europa, de la cual son miembros”.

Finalmente, Renthe-Fink añadía: “Cada estado continental debe permanecer consciente de su responsabilidad hacia la Comunidad Económica Europea”. El autor de los proyectos hitlerianos sostenía que no deseaba una burocracia supranacional, ni siquiera un sistema de conferencias intergubernamentales. Cualquier pretensión supranacional podía generar sospechas hacia las ambiciones imperialistas alemanas.

El europeísmo nazi

El europeísmo es, pues, un invento nazi; ellos fueron los primeros en elaborar planes (económicos y políticos) de integración europea. Si extractáramos algunos discursos de la época de Hitler, Goebbels, Ribbentrop y otros dirigentes nazis sin mencionar la fuente, muchos pensarían que son actuales y que se trata de parlamentarios de la eurocámara.

Mucho antes de llegar al poder, en 1932, el dirigente nazi Alfred Rosenberg ya asistió a un congreso de Europa en Roma. Luego Hitler y todos sus portavoces hicieron frecuentes referencias a Europa durante su época de dominación terrorista, incluso antes de la guerra. Hay varias compilaciones, entre ellas un libro profusamente ilustrado, titulado simplemente Europa, cuya introducción escribió Ribbentrop. En 1937, por ejemplo, declaró en el mitin del partido nazi en Nuremberg que quizá estemos más interesados en Europa de lo que otros países necesitan estarlo. Nuestro país, nuestro pueblo, nuestra cultura y nuestra economía han surgido de condiciones europeas generales. En consecuencia, debemos ser enemigos de cualquier intento de introducir elementos de discordia y destrucción en esta familia europea de pueblos.

Poco después, en 1938, Rudolf Hess organizó una presentación en el Congreso del partido nazi, llamada La lucha por el destino de Europa en el Este, que explicaba por qué la colonización alemana de Rusia llevaría la civilización europea a los bárbaros eslavos.

En 1940 Joseph Goebbels dijo: “Estoy convencido de que dentro de cincuenta años la gente ya no pensará en términos de países”. El jefe nazi de propaganda creía que el federalismo alemán podía ser un modelo para Europa porque la absorción de los estados alemanes por parte del imperio alemán había funcionado. Así los estados europeos se podían integrar armónicamente sin atentar contra su identidad: “Si nosotros, con nuestra perspectiva de la Gran Alemania, no tenemos interés en atentar contra las peculiaridades económicas, culturales o sociales de, por ejemplo, los bávaros y los sajones, tampoco tenemos interés en atentar contra la individualidad económica, social o cultural de, por ejemplo, el pueblo checo”.

Los lacayos europeos de los nazis también aceptaban que Alemania era un modelo: Vidkun Quisling declaró que la Confederación Alemana podía servir como modelo para la cooperación con otros estados europeos. Goebbels aseguraba que “nunca hemos tenido la intención de imponer por la fuerza este nuevo orden o reorganización de Europa. De ningún modo debéis pensar que cuando los alemanes traemos un nuevo orden a Europa lo hacemos con el propósito de sofocar a otros pueblos”. Se explayaba sobre el carácter realista de la integración europea: “A mi juicio la concepción que una nación tiene respecto de su propia libertad se debe armonizar con los hechos actuales y las simples cuestiones de eficiencia y propósito. Así como ningún miembro de una familia tiene derecho a turbar la paz por motivos egoístas, no se puede permitir que ninguna nación europea se interponga en el camino de un proceso general de organización”. En el mismo tono, un funcionario del ministerio nazi de Empleo declaró que Alemania podía afirmar que no estaba luchando por sí misma, sino por Europa. Una versión del proyecto nazi de Confederación Europea sostenía que el papel de Alemania en Europa consistía en reconciliar los intereses particulares de los estados europeos con los intereses de Europa en su conjunto. A esta aspiración se sumaba la opinión de que los intereses y necesidades de Alemania están esencial e inseparablemente ligados con los de Europa.

Con frecuencia los nazis enfatizaban que los estados debían unirse voluntariamente a la nueva Europa. “Liderazgo no significa dominación sino protección externa y responsabilidad interna”, era su consigna. Hitler y Mussolini no querían sometimiento sino cooperación sincera: “Todos los pueblos europeos que se han probado históricamente son bienvenidos como miembros de la nueva Europa. Su desarrollo nacional y cultural en libertad e independencia está garantizado”. Cínicamente alegaban que los ejemplos de Finlandia, Hungría, Bulgaria, Rumanía, Croacia y Eslovaquia, países militarmente ocupados todos ellos, demostraban que no había intención de intervenir en los asuntos internos de otros estados: “Nuestro único requerimiento es que los estados europeos sean miembros sinceros y entusiastas de Europa”. Los imperialistas alemanes creyeron encontrar, por fin, un nuevo modo de dirigir Europa sin dominarla: “La idea del liderazgo, que será el concepto dominante de la nueva vida internacional de Europa, es la negación de los métodos imperialistas de una época pasada: significa reconocimiento de la confiada cooperación de estados menores e independientes para abordar las nuevas tareas comunales”.

De la misma manera, Arthur Seyss-Inquart escribió que nadie deseaba ver una Europa dominada por Alemania: “Nuestro único deseo es que surja una Europa que sea realmente europea y consciente de su misión europea”. Después de la invasión de la Unión Soviética, Signal, un periódico de circulación masiva en los tiempos gloriosos del III Reich, señaló también que no habría una Europa alemana: “En realidad los soldados del Reich no solo defienden la causa de su patria sino que protegen cada nación europea digna de ese nombre”. El problema estaba en quienes no eran dignos de ese nombre…

Una constante en la estrategia imperialista nazi consistía en hablar de sus socios y vecinos y pregonar la idea de que la búsqueda común de intereses compartidos había reemplazado a la rivalidad y la competencia capitalistas. Los hitlerianos también fueron pioneros de la globalización y dedicaron mucha atención a asuntos como el sentido europeo de comunidad. Anton Reithinger, gerente del monopolio I. G. Farben, en la conferencia de la Comunidad Económica Europea de 1942, habló del equilibrio entre los diversos intereses de los socios del espacio económico europeo, por una parte, y los intereses comunes de todos los pueblos europeos, por la otra: “Para poner estos intereses en práctica se requiere […] una creencia en la idea europea y en la misión europea de Alemania”.

Los arquitectos de la Nueva Europa

Pero las múltiples declaraciones nazis que se puedan aportar son muy poco comparadas con los planes concretos que dibujaron para la integración económica y política de Europa. No hablamos de que se parezcan a las que luego se pusieron en práctica tras la guerra; lo que estamos diciendo exactamente es que son las mismas, es decir, que la Unión Europea fue diseñada por los nazis.

Los planes nazis de integración europea eran tanto políticos como económicos. Como dijo Heinrich Hunke, se reconoce la necesidad de un orden político para la cooperación económica de los pueblos. Desde mediados de 1941 Goebbels comenzó a intervenir más en la cuestión europea y le dedicó numerosos discursos, mítines y artículos periodísticos. Llenó las páginas de su semanario Das Reich con consignas europeístas: La nueva Europa, El nuevo orden europeo, el Lebensraum de Europa o La visión de una nueva Europa. Entretanto, Ribbentrop señalaba que la lucha contra el bolchevismo, que unía a muchos pueblos del este de Europa, evidenciaba “una creciente unidad moral de Europa dentro del Nuevo Orden que nuestros grandes líderes han proclamado y preparado para el futuro de las naciones civilizadas. Aquí se encuentra el sentido profundo de la guerra contra el bolchevismo. Es signo de la regeneración espiritual de Europa”.

Dentro del Ministerio del Exterior, ese interés culminó con la creación de un comité de Europa en el otoño de 1942. Integraban el comité funcionarios del Ministerio del Exterior y expertos del Instituto para el Estudio de Países Extranjeros. Las luminarias eran Alfred Six, director del Instituto de Asuntos Exteriores -que organizó en 1941 una conferencia llamada La nueva Europa, para 303 estudiantes de 38 países- y Werner Daitz.

En marzo de 1943, se habían trazado planes muy avanzados para una confederación europea. Esos planes adoptaron la forma de constituciones y tratados que delineaban las competencias y la estructura de la futura confederación. El 21 de marzo de 1943 Ribbentrop escribió una nota que comienza así: “Soy de la opinión de que, como ya le he propuesto al Führer en mis actas anteriores, deberíamos proclamar cuanto antes, en cuanto hayamos alcanzado un éxito militar significativo, la Confederación Europea en forma muy específica”. Lo único que paralizó a los nazis en la proclamación oficial de su Confederación Europea fue que el éxito militar significativo que Ribbentrop esperaba no se produjo y las hordas hitlerianas fueron aplastadas en Stalingrado.

El plan de Ribbentrop proponía invitar a los jefes de los estados en cuestión (Alemania, Italia, Francia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Croacia, Serbia, Grecia y España) para firmar el instrumento que daría existencia a la Confederación. Junto al memorándum había un borrador que hablaba del destino común de los pueblos europeos y del objetivo de garantizar que nunca estallen guerras entre ellos. También preveía la abolición de barreras aduaneras entre los estados participantes.

En junio de 1943, un funcionario presentó los elementos básicos de un plan para la nueva Europa a un miembro del Comité de Europa. En medio de los habituales mentiras acerca del anhelo de paz de las naciones, la sección titulada La organización económica de Europa anticipaba un comercio basado en el principio de la preferencia europea frente a los países no europeos, con el objetivo de llegar a una unión aduanera europea, un centro de clearing europeo y tipos de cambio estables en Europa, con miras a una unión monetaria europea; y la armonización de las condiciones laborales, lo que parece querer decir que todos los trabajadores europeos deberían ingresar en campos de concentración. El proyecto también anticipaba conferencias en cada especialidad (trabajo, agricultura y demás) para decidir las políticas aplicables a toda la Confederación.

Este documento fue seguido en agosto de 1943 por una Nota sobre la fundación de una Confederación Europea en la que Renthe-Fink escribió:


“En la tremenda lucha por el futuro de Europa, los alemanes somos campeones de un nuevo y mejor orden donde todos los pueblos europeos hallarán un lugar legítimo y digno. Hasta ahora hemos evitado hacer una propuesta concreta en lo concerniente a la cuestión europea […] Si ahora presentáramos la idea de una solución confederada, basada en la libre cooperación entre naciones independientes, ella consolidaría la confianza de los pueblos europeos en nuestra política y aumentaría su voluntad de seguir nuestra guía y trabajar por nuestra victoria”.

Aunque los principios encarnados en el acto constitutivo de la Confederación Europea anexos al memorándum especificaban que la Confederación era una comunidad de estados soberanos que se garantizaban mutuamente la libertad y la independencia, está claro que, bajo la batuta hitleriana, la confederación ejercería un control casi total sobre los asuntos internos de sus estados miembros: “La economía europea será planificada conjuntamente por los estados miembros según sus intereses comunes y nacionales, decía el documento. El objetivo era incrementar la prosperidad material, la justicia social y la seguridad social en los estados individuales, y desarrollar los recursos materiales y laborales de Europa […] para proteger la economía europea de las crisis y las amenazas económicas externas. Sugería que las barreras aduaneras que impiden aumentar el comercio entre los miembros de la Confederación se eliminarán gradualmente y que el sistema intraeuropeo de comunicaciones por ferrocarril, autopistas y vías fluviales y aéreas se desarrollará de acuerdo con un plan unificado”.

El plan europeo de integración de Renthe-Fink preveía la necesidad de un Consejo Económico compuesto por representantes de los estados miembros, el cual se dividiría en comités destinados al comercio, la industria y la navegación, los asuntos de economía y moneda, las cuestiones laborales y sociales, la alimentación, la agricultura y los bosques. El documento repetía los objetivos definitivos de la Confederación:

“La solución de los problemas económicos, con miras a la inmunidad frente a un bloqueo; la regulación del comercio sobre la base de la preferencia por Europa frente al resto del mundo, con miras a una unión aduanera europea y un mercado libre europeo; un sistema central de clearing europeo y tasas de cambio estables en Europa, con miras a una unión monetaria europea. Los objetivos incluirían la estandarización y mejoramiento de las condiciones de empleo y seguridad social, así como la planificación de largo plazo de la producción industrial, agropecuaria y forestal
”.

Como vemos, la producción agropecuaria ocupaba un lugar prominente en los documentos nazis sobre Europa. Era preciso que la agricultura europea fuera autosuficiente.

Los documentos nazis también manifestaban que la integración de Europa era inevitable a causa del desarrollo tecnológico. Solían sostener que la fragmentación de los recursos económicos de Europa era un grave obstáculo para la prosperidad y el progreso social de los diversos países. Se requería coordinación y planificación económica: “Con el objeto de alentar el comercio mutuo y crear un gran mercado europeo, se eliminarán progresivamente las aduanas y otras barreras entre los países”.

Otro proyecto nazi es lo que cincuenta años después los europeístas llamaron redes transeuropeas, una avanzadilla de la modernidad actual. Según Renthe-Fink, la experiencia ha mostrado que el actual sistema de comunicaciones de Europa es inadecuado para el aumento de la demanda. La red interna de ferrocarriles, carreteras y líneas aéreas se desarrollará de acuerdo con un plan común. También el ministro vichysta Jacques Benoist-Méchin, lamentaba la centralización del sistema de transporte francés, como si París fuera el único centro del mundo, y exigía nuevas arterias que se conectaran con las carreteras alemanas e italianas para dar a la infraestructura de transporte de Francia un carácter genuinamente europeo. Un orador de la conferencia sobre la Comunidad Económica Europea proclamó que el futuro pertenece al transporte motorizado.

Las sorpresas de los adelantos nazis no tienen fin. Otro ejemplo es el Tratado Europeo contra el terrorismo de 1977, que está literalmente extraído del Pacto entre Hitler y Mussolini, el llamado Pacto Antikomintern, el acuerdo contra los comunistas. Por eso cuando Rumanía se incorporó a la Unión Europea, emitió una declaración contra el comunismo y, al mismo tiempo, rehabilitó con todos los honores la figura de Antonescu, la versión local de Hitler, Mussolini y Franco.

Europa es justamente eso y nada más que eso.

Fuente: la censurada web antorcha.org

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