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El incidente de Xian

Con el apodo de “Sverdlov” un lector menosprecia mi artículo sobre los cambios en la política exterior rusa en el que defiendo los derechos de Rusia y Siria, algo que considera opuesto a los del proletariado y de las masas explotadas.Una única frase le sirve al lector para calificar mi artículo de “vomitivo”, de “folclorismo prorruso”, pequeñoburgués e imperialista. Su opinión no merecería mayor atención de no ser porque es típico de determinados grupúsculos empeñados en convertir al marxismo en una caricatura, típica de la moderna cultura de los videojuegos y los comics.

Uno de los rasgos diferenciadores de ese “marxismo” caricaturesco es el repudio de los asuntos nacionales como concernientes a la burguesía y, por lo tanto, ajenos al proletariado, por no decir opuestos. Ante el problema nacional, los amantes de los videojuegos hacen lo que Poncio Pilatos: se lavan las manos.

Su neutralidad es impostada: están con los opresores y su complicidad consiste en ocultar el hecho mismo de la agresión tras el velo de la equiparación entre “los unos y otros”, de que todos son iguales, todos son burgueses, todos son imperialistas, todos hacen lo mismo, se pelean ente ellos mismos, etc.

La esencia del marxismo y, por lo tanto, del proletariado, es el partidismo, y quien no es capaz de tomar partido en una batalla es porque ignora lo que está en juego en la misma. Son como ese tipo de personas reaccionarias que dicen que no son de izquierdas ni de derechas. No cabe duda: ese tipo de gente está con las fuerzas dominantes, sostienen la dominación.

A los amantes de los videojuegos les gustaría que en la lucha de clases los proletarios estuvieran en un lado y los burgueses en el contrario. Serían fácilmente identificables. En la barricada unos vestirían mono azul y otros frac y pajarita.

No obstante, muy pocas veces hemos visto algo tan esquemático a lo largo de la historia. A veces no hay dos contendientes sino tres y la capacidad de dirección de la clase obrera se demuestra precisamente porque agrupa a su alrededor a sectores sociales heterogéneos, incluida la propia burguesía.

Lo expuesto se podría decir al revés: la fuerza de la burguesía también se demuestra por su capacidad para arrastrar tras de sí a una parte, e incluso a la totalidad de la clase obrera, lo cual expone a las claras el nefasto papel que desempeñan las organizaciones que dicen encabezarla.

La opresión nacional es uno de los ejemplos típicos de esas situaciones en las que se dilucida quién dirige a quién y es un asunto muy importante porque, como decía Lenin, la época imperialista conduce a una “intensificación del yugo nacional” (1). Al dejar la opresión nacional en manos de la burguesía, los neutrales le hacen el mejor favor: le ponen al frente de la clase obrera.

Desde la caída del Telón de Acero en 1990 la “intensificación del yugo nacional” ha conducido a esas paradojas que vienen deslumbrando a muchas organizaciones. Por ejemplo, durante la guerra de los Balcanes, algunos equipararon a la OTAN con el gobierno de Belgrado, una ciudad que estaba siendo bombardeada y agredida, como hoy lo está siendo Siria. ¿Había que tomar partido por un gobierno burgués como aquel?

Sólo hacer ese tipo de preguntas es repugnante. Da la impresión de que cabe alguna duda al respecto. Sin embargo, a ciertos paladines de la clase obrera esas situaciones les sacan de su estupor simplista y su esquematismo infantil. La realidad, el mundo, se presenta en todo su esplendor abigarrado y parece que el movimiento obrero nunca hubiera tenido que hacer frente a este tipo de situaciones complejas.

Nada más lejos de la historia, y se podrían poner muchos ejemplos de lo contrario. Uno de ellos es la invasión de China por Japón en 1934, que cambió por completo las coordenadas del país y, por lo tanto, la estrategia de la Internacional Comunista y del Partido Comunista de China.

Desde 1927 los comunistas habían estado en guerra con los nacionalistas de Chiang Kai-chek, el Kuomintang, cuya línea política no cambió, a pesar del ataque japónes. Al Kuomintang le importaba más el exterminio de los comunistas que el de los imperialistas japoneses. En eso se resumía su “nacionalismo”: preferían combatir a los nacionales que a los extranjeros.

Los amantes de los videojuegos quizá entiendan aquella situación nueva como un trío: imperialistas, nacionalistas y comunistas. Quizá piensen que China tampoco tenía (ni tiene) derechos legítimos o que esos derechos eran (son) “burgueses” y que lo procedente era mantener la lucha contra la burguesía “nacionalista” y contra los imperialistas japoneses al mismo tiempo, “contra los perros grandes y los pequeños”, como decía Mao (2). Al fin y al cabo los perros no dejan de ser perros por su tamaño. ¿Se trataba de permanecer neutrales entre unos y otros perros?

La neutralidad podía haberse visto reforzada por la propia actitud del Kuomintang, que cuando el PCCh les ofreció formar un frente unido contra los imperialistas, no se dio por enterado y siguió combatiendo a los comunistas, mientras Japón se apoderaba del país palmo a palmo.

Pero a diferencia de los neutrales, los comunistas saben quién es su enemigo y a partir de la ocupación japonesa no reconocieron más que un único enemigo, por lo que la traición nacionalista no impidió que mantuvieran su propuesta de unidad que, poco a poco, fue calando entre las masas, incluidas las del Kuomintang, hasta el punto de que el 12 de diciembre de 1936 se produjo uno de esos acontecimientos paradójicos que no aparecen en los videojuegos infantiles: con ocasión de una visita de Chiang Kai-chek a las líneas del frente en Xian, le detuvieron los propios generales de su ejército, que estaban de acuerdo con la propuesta de unidad con los comunistas para hacer frente a Japón de manera conjunta.

Aquellos generales hicieron algo más paradógico aún: avisaron a los comunistas de la captura y les invitaron a cruzar las líneas del frente, por lo que Mao y Zhou En-lai se encontraron cara a cara con su mortal enemigo nacionalista Chiang Kai-chek, alguien cuya traición a China merecía la muerte sobradamente.

No fue aquello lo que ocurrió. Delante de su estado mayor Chiang Kai-chek firmó un acuerdo con los comunistas para combatir de manera coordinada al imperialismo japonés, por lo que fue liberado. Naturalmente Chiang Kai-chek no cumplió el acuerdo, como era de suponer. Entre combatir a los comunistas y combatir a los imperialistas, Chiang lo tenía tan claro que también se lo aclaró a las masas.

A diferencia de los neutrales, los chinos conocen muy bien sus derechos, sus intereses y sus necesidades, y no podían admitir la ocupación japonesa, ni asesinatos en masa, como el de Nankín, donde un año después del acuerdo de Xian, los japoneses asesinaron a 300.000 civiles chinos, una de las mayores matanzas que la historia ha conocido.

A los chinos les quedó muy claro para siempre que si querían luchar por sus derechos, incluidos sus derechos nacionales, no podían acudir a los nacionalistas sino a los comunistas, que la lucha nacional estaba indisolublemente ligada a la lucha contra el imperialismo y que sólo los comunistas eran capaces de enfrentarse a un enemigo así.

Entonces la tarea del Partido Comunista de China era la misma que la de ahora: “Desenmascarar a los seudorrevolucionarios y conquistar la hegemonía”, escribió Mao (3). Por consiguiente, lo que se debe discutir no es si Rusia y Siria tienen derechos, ni si son legítimos, algo que a mí me parece obvio, sino la mejor manera de que los comunistas asuman la dirección de la lucha por la defensa de los mismos.

Pero si alguien cree que ahí sólo hay un asunto nacional, propio de Rusia o de Siria, se equivoca. De Putin dicen que es un “nacionalista”, algo que no dijeron de Yeltsin. Pero no se trata sólo de un problema nacional. En el siglo XX las revoluciones respectivas en Rusia (1917) y China (1949) pusieron a ambos países en el centro del mundo y la liquidación del socialismo en ellos no ha cambiado esa situación porque tampoco se trata sólo de un problema de clase.

Tanto Rusia, como China, son países que han pasado del socialismo al nacionalismo y volverán otra vez al punto de partida más rápidamente que ningún otro porque las espadas siguen el alto: en ellos aún no se ha resuelto ni un problema (modo de producción) ni otro (problema nacional). Por el contrario, se han agudizado, como corresponde a la etapa imperialista en la que vivimos, de la que no deberíamos olvidar nunca que -entre otras cosas- supone una “intensificación del yugo nacional”.

(1) Lenin, El imperialismo fase superior del capitalismo, pgs.142 y 156.
(2) Mao, Sobre la táctica de lucha contra el imperialismo japonés, Obras Escogidas, tomo I, pg.171
(3) Mao, ibid, pg.170.

Cristianismo primitivo

Bianchi

Cuando el Imperio romano entra en crisis y empieza a derrumbarse, surge el culto al Emperador que se declara dios y exige a todos sus súbditos que le adoren, aunque sea de metirijillas. La sacralización del Imperio no era el capricho de un sonajas desneuronalizado tipo Calígula. La adoración del César era una necesidad política como hoy se adora el tótem Constitución -o así se pretende- para un Imperio en vías de descomposición.

Cuando los cristianos del siglo I afirmaban su fe en Jesús como el único Dios se quitaba al César su condición divina y su, por así decir, legitimación ideológica. Era un acto subversivo contra el César. Era un acto revolucionario, «terrorista», diría hoy el «stablishment», es decir, los que hoy volverían a crucificar a Jesucristo (caso de haber existido) por echar a los ladrones del Templo. Y encarcelarían a los patriotas macabeos, zelotas y nazarenos como Sansón, esto es, y salvando las distancias, patriotas nacionalistas, antifascistas, comunistas, anarquistas, demócratas, etc. Se entienden las persecuciones de cristianos (que no fueron tantas ni el maltratado por Hollywood Nerón tuvo protagonismo) por parte de los emperadores desde un punto de vista político. Los cristianos -como hoy los comunistas- significaban un peligro real para el Imperio romano.

Este espíritu rebelde de los primeros cristianos se sintetiza en la célebre frase del evangelio (que significa «buena nueva»): «dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». El César era el símbolo supremo del sistema esclavista de dominación. La fe de los primeros cristianos era la fe de los esclavos, de los explotados, de los pobres. A partir del siglo IV, el cristianismo va a traicionar -con el Edicto de Constantino (que se murió pagano y descrismado=no bautizado)- sus orígenes rebeldes. De perseguido pasa a perseguidor hasta donde puede y le dejan hasta hoy.

El cristianismo primitivo provocó una gran conmoción en el Imperio romano. Minó la religión (pagana) y todos los fundamentos del Estado; negó radicalmente que la voluntad del César fuese la ley suprema; era un partido sin patria, internacional; se propagó por todos los países del Imperio, desde la Galia hasta el Asia. Aquel partido de subversión, conocido con el nombre de cristiano, tenía una fuerte representación en el ejército; había legiones enteras compuestas por cristianos. Muchos ostentaban las cruces en sus cascos en señal de protesta (como si llevaran la hoz y el martillo, suponga el lector más osado y atrevido).

¿Quién supone el lector/a, caso de haberlo, que lea esto que escribió estas líneas. ¿Bergoglio, el Papa Francisco? ¿Por qué no?, podría ser. ¿Pues no teatraliza gestos populistas -ya no tanto- que auspician un campeón de los desnutridos y los parias?

No. El parágrafo anterior -con alguna leve incrustación mía- salió del cálamo, de la pluma de un padre del socialismo científico: Federico Engels. Entonces comulgaban con hostias sin levadura, ázimas. Hoy con ruedas de molino.

Ojo con el turrón y buenos días.

¿Está jugando Rusia con dos barajas en Oriente Medio?

Samir Qantar
El sábado dos cazas israelíes penetraron en el espacio aéreo sirio, desplazándose hasta Damasco, donde lanzaron cuatro misiles contra un edificio que mataron a Samir Qantar, dirigente de Hezbolá, así como a todos los vecinos que allí vivían.

Tras el despliegue ruso en Siria es impensable que su ejército no conociera la incursión aérea israelí, a pesar de lo cual no hicieron nada por impedir la muerte de Qantar y los demás habitantes de Damasco.

Este incidente vuelve a plantear los fundamentos de la sólida relación entre Rusia e Israel, así como su no menos sólida relación con los peores enemigos de Israel: Irán, Siria y Hezbolá.

Cuando el primer ministro Netanyahu supo que Rusia se aprestaba a intervenir en la guerra de Siria, viajó a Moscú, donde firmó un acuerdo entre ambos países cuyos términos se han mantenido en secreto, pero que no resultan difíciles de imaginar.

Qantar era druso y un elemento destacado de la resistencia libanesa desde hacía muchos años. Antiguo militante del Frente de Liberación de Palestina de Abu Abbas, pasó 30 años en las cárceles israelíes, antes de ser liberado en 2008 por un intercambio de prisioneros.

En Líbano el dirigente druso Walid Jumblat, dirigente del Partido Socialista Progresista, le ha rendido un merecido homenaje a Qantar como símbolo de la lucha y de la resistencia palestina y libanesa.

Pero Qantar no es un caso aislado. En enero la aviación israelí mató en la parte siria del Golán a un general iraní y varios miembros de Hezbolá, entre ellos a Jihad Mughniyeh, hijo de Imad Mughniyeh, otro dirigente de Hezbolá que fue asesinado en Damasco en 2008.

La estrategia de guerra híbrida de la OTAN

Los ministros de Asuntos Exteriores de los países de la OTAN se reunieron la semana pasada en Bruselas y adoptaron una nueva estrategia de guerra híbrida que tiene como objetivo los llamados “pequeños hombres de verde” que se hicieron famosos tras su intervención en Crimea en 2014.

Los edificios más relevantes fueron tomados por hombres con uniformes verdes sin ningún distintivo. La OTAN ha establecido que si vuelve a producirse la aparición de “pequeños hombres de verde” en algún estado miembro, se activará automáticamente el artículo cinco de la Alianza, que implica que si hay un acto de agresión a un miembro hay una acción militar conjunta.

La revista NATO Review cita al ministro de Asuntos Exteriores de Eslovaquia: “A diferencia de lo que ocurre en la guerra convencional, el ‘centro de gravedad’ de la guerra híbrida es un sector determinado de la población. El enemigo trata de influir sobre los estrategas políticos más destacados y sobre los principales responsables de la toma de decisiones combinando la presión con operaciones subversivas. El agresor a menudo recurre a actuaciones clandestinas para no asumir la responsabilidad o las posibles represalias. Sin la existencia de pruebas fehacientes resultará difícil que la OTAN acuerde realizar una intervención”.

¿Es verdaderamente una respuesta a los cambios en el modo de librar una guerra o todo esto no es más que palabrería vacía? En declaraciones a RBTH, Leonid Ivashov, general retirado, presidente de la Academia de Análisis Geopolítico y un antiguo interlocutor clave en las relaciones con la OTAN, declaraba que esta noticia no debe tomarse a la ligera.

“El concepto de guerra híbrida es un elemento más en la política de contención de Rusia. El pasado mes de febrero, la Estrategia de Seguridad Nacional adoptada en EE UU establecía que no había alternativa a la primacía estadounidense y que no era posible un mundo multipolar. En este documento, Rusia se menciona en, al menos, una docena de ocasiones como la principal amenaza para la seguridad de la humanidad”.

¿Es realmente nuevo el concepto de guerra híbrida? “La novedad es relativa, porque las estrategias existentes en EE UU ya estipulan un conjunto de medidas que preceden a la acción militar. Estas medidas tienen como objetivo debilitar un gobierno determinado y crear inestabilidad. Incluye operaciones subversivas con el sistema financiero como objetivo, tareas de sabotaje del sistema administrativo, etc.”, explica Ivashov.

— http://es.rbth.com/internacional/2015/12/10/la-doctrina-de-la-guerra-hibrida-de-la-otan_549463

Las redes sociales yihadistas conducen al gobierno británico

Un grupo británico de piratas informáticos, VandaSec, ha rastreado las redes sociales utilizadas por los yihadistas para difundir su propaganda, y ha concluido que las mismas acaban en el gobierno británico, más en concreto, en el Departamento de Trabajo y Pensiones.

Los piratas han afirmado que un número de cuentas de redes sociales partidarias del Califato Islámico “se ejecutan desde direcciones de internet vinculadas al Departamento de Trabajo y Pensiones” de Londres.

Al menos tres cuentas de propaganda del Califato Islámico se remontan a las oficinas del Departamento de Trabajo y Pensiones en Londres.

El colectivo VandaSec mostró al diario Mirror detalles de las direcciones IP utilizadas por un trío de yihadistas digitales para acceder a las cuentas de Twitter, que luego se utilizan para llevar a cabo campañas de reclutamiento y propaganda en línea.

A primera vista, las direcciones IP les conducen hasta Arabia saudí, pero tras una inspección más profunda utilizando herramientas especializadas, aparecen vinculadas de nuevo al Departamento de Trabajo y Pensiones.

“¿No crees que es extraño?”, dijo uno de los piratas al diario Mirror. “Rastreamos estas cuentas de regreso a Londres, sede de los servicios de inteligencia británicos”.

El trabajo de VandaSec sugiere que alguien dentro del Departamento de Trabajo y Pensiones está utilizando cuentas de correo de internet de apoyo al Califato Islámico, o que fueron creados por los servicios de inteligencia como una trampa para aspirantes a yihadistas.

Sin embargo, cuando el diario Mirror rastreó las direcciones IP obtenidas por VandaSec, encontraron que en realidad apuntan a una serie de transacciones no difundidas entre Gran Bretaña y Arabia Saudita.

En octubre de este año el gobierno británico vendió en un gran número de direcciones IP a dos empresas saudíes. Tras la venta, dichas IP fueron utilizadas por los yihadistas para difundir su propaganda.

Fuente: http://www.mirror.co.uk/news/technology-science/technology/piratas-trace-isis-twitter-accounts-7010417

La policía marroquí desarticula una banda de narcos del Califato Islámico

Ayer la policía marroquí anunció la desarticulación de una banda de narcotraficantes que trabajaba por cuenta del Califato Islámico.

La banda operaba en Nador, Alhucemas, Tánger y otras ciudades del norte de Marruecos, aunque su radio de acción era internacional.

Según un comunicado de la Oficina Central de Investigación Judicial, los detenidos son cuatro de los que dos son europeos.

La policía asegura que, además de drogas, la red traficaba también con divisas y blanqueaba dinero.

Tras los atentados del 13 de noviembre en París, el Califato Islámico ha amenazado con atentados en Marruecos, ya que fue la policía norteafricana la que informó a la francesa del paradero de Abdelhamid Abaoud, considerado como el organizador de los mismos.

En los últimos años se han desarrollado en Marruecos numerosas operaciones antiterroristas. En concreto, de 2002 a 2014 se desmantelaron 126 células yihadistas (41 relacionadas con zonas de guerra como Siria, Irak y el Sahel) y se detuvieron a 2.676 yihadistas (266 reincidentes).

Además, la policía marroquí ha desarticulado 276 planes yihadistas, incluyendo 119 atentados con bombas sobre múltiples objetivos como edificios oficiales, lugares turísticos y representaciones diplomáticas.

Además, la policía dice que ha frustrado siete secuestros y 41 robos a mano armada, así como decomisado una elevada cantidad de armas de diverso tipo.

Según cifras recientes del Ministerio del Interior de Marruecos, 1.505 marroquíes combaten en organizaciones yihadistas, 719 de ellos en el Califato Islámico. Habrían muerto en combate o en operaciones suicidas 405 yihadistas (346 en Siria y 59 en Irak).


Los imperialistas se han volcado con Siria, reclutando fuerzas por
todos los rincones del mundo para desatar la guerra. Jamás habían
llevado tal número de voluntarios a ninguna otra guerra, ni a Afganistán
en 2001 ni a Irak en 2003.

Junto con los combatientes a las zonas de guerra se han desplazado 240 mujeres y 295 niños. En octubre de 2014, según datos facilitados por el Director General de la DGED, Yassine Mansouri, más de 500 personas estaban esperando para desplazarse a Siria, la mayoría de ellos para integrarse en el grupo yihadista Harakat Sham al Islam.

Actualmente el Califato Islámico es el destino de más de la mitad de los yihadistas marroquíes. Entre los más de 700 nacionales marroquíes que combaten en el Califato Islámico alguno de ellos desempeña funciones de mando. Era el caso de Abdelaliziz el Mahdali, originario de la ciudad de Castillejos, que alcanzó el nivel de jefe de la región de Alepo cuando murió en una operación militar en marzo de 2014.

El 30 por ciento de los desplazados a combatir a Siria e Irak proceden del norte de Marruecos, concretamente de Tánger y Tetuán. La razón es que se trata de la zona más deprimida y, por lo tanto, de la más reaccionaria de Marruecos, así como por el hecho de sus habitantes tienen un mayor contacto con Europa, lo que facilita su reclutamiento por los imperialistas.

Los yihadistas proceden de la delincuencia callejera, el tráfico de drogas y otras actividades marginales, en las que siempre está presente el contrabando con los países de Europa.

Según Europol, hasta 2012 (año en el que la policía europea dejó de informar sobre la nacionalidad de los detenidos), una tercera parte del total de detenidos en la Unión Europea acusados de terrorismo eran originarios del norte de África (Argelia, Marruecos, Túnez y Libia), cuatro países con una baja densidad de población.

Cuatro cazas españoles participan en el cerco contra Rusia

A partir del 1 de enero cuatro cazas Eurofighter españoles se desplegarán en Lituania para participar en el cerco trabado por la OTAN contra Rusia en el Báltico.

El gobierno del PP no se ha conformado con mantener las bases militares en Rota, Morón de la Frontera y Torrejón de Ardoz, sino que ha llevado fuerzas de combate a las mismas fronteras de Rusia.

El Ejército del Aire español ya desempeñó esta misión en 2006, también en Lituania, y en el primer cuatrimestre de 2015, en Estonia, aunque esta última vez lo hizo de forma excepcional y no correspondiendo a su turno rotatorio.

En el despliegue de este año, España ejercerá el mando de la misión desde la base aérea de Siauliai, la cuarta ciudad más grande de Lituania y situada en el norte del país, desde donde la aviación imperialista, junto con los que hay desplegados en Estonia y Polonia, mantendrán el cerco a Rusia ante sus mismas narices.

La misión de España en Lituania comenzará el próximo 1 de enero, por lo que los militares viajarán unos días antes y pasarán allí el fin de año. El contingente estará formado por más de 120 efectivos -entre mandos, pilotos, personal de apoyo y mecánicos- y se replegará a finales de abril.

Durante el anterior despliegue de esta misión en Estonia, los cazas Eurofighter españoles interceptaron en sus cuatro meses de misión más de una decena de aeronaves militares rusas que pasan muy cerca de su propio espacio aéreo.

El cuento de la lechera en versión monopolista

La multinacional suiza de la alimentación Nestlé es suficientemente conocida. Es una de las mayores del mundo. Tiene casi 200 filiales repartidas por la geografía de los cinco continentes, 240.000 trabajadores y cerca de 100.000 millones de francos suizos de cifra de negocio, de la que un 29 por ciento procede de Asia y África, más que de Europa, donde la cifra de negocio es del 28 por ciento.

Lo que quizá no conozca el lector es a Codilait, una empresa camerunesa del mismo sector que Netslé. A comienzos de los años noventa a un empresario africano, Pius Bissek, se le ocurrió hacer la competencia al gigante suizo con una moneda, el franco CFA a razón de 656 por cada euro.

En Codilait el empresario Bissek trabajaba con su cuñado y otros 200 trabajadores más. La cifra de negocio era de 5.000 millones de francos CFA al año, o sea, unos 7 millones de euros.

Si tenemos en cuenta que en África con el salario de un trabajador viven otras cinco personas más, normalmente familiares, entenderemos la importancia de este tipo de empresas, aunque sean casi artesanales.

La competitividad de las empresas africanas como Codilait es ínfima, por muchas razones. En Camerún una vaca suministra un litro y medio de leche diaria aproximadamente, frente a los 40 ó 50 de una vaca suiza.

A pesar del importante coste que supone llevar la leche desde Europa, a 1.000 kilómetros de distancia, sigue siendo más rentable que la leche que son capaces de producir países africanos, como Camerún.

Codilait comercializaba leche a razón de 300 francos CFA, frente a Nestlé que la ponía a 225 francos, o sea, a 34 céntimos de euro.

Sin embargo, una de las marcas de leche que comercializaban los africanos era SuperMilk, un concentrado de leche azucarada (leche condensada) que vendían a 600 francos, contra 700 que costaba el equivalente producido por Nestlé.

Excepto la leche en polvo, importada de Europa, toda la producción de Codilait era de origen africano, incluida la materia prima, como el agua, las grasas o los botes en los que se almacenaban.

Así estaba la competencia hasta que en 1994 se devaluó el franco CFA y los productos de Codilait se hicieron mucho más baratos que los de la multinacional suiza, cuyas importaciones multiplicaron su precio por dos.

La reacción de Nestlé fue brutal. Para arruinar a la empresa africana empezaron a hacer “dumping”, es decir, a vender sus productos por debajo del precio de coste. No les importaba perder dinero con tal de hundir a la competencia.

A los gerentes de Codilait no les quedó otro remedio que contraatacar. Abrieron una investigación para conocer exactamente la composición de los productos que vendía la multinacional suiza. Tomaron muestras y las enviaron a un laboratorio de lucha contra el fraude y los resultados no pudieron ser más alarmantes: los lácteos de Nestlé no contenían leche sino materias grasas vegetales, aceite de palma refinado y aceite de coco.

Sin embargo, el producto estrella de Nestlé en África, la marca Gloria, decía en su etiqueta que el contenido estaba fabricado “a base de leche”. La multinacional estaba engañando a los africanos. Les vendía gato por liebre.

Además, para Codilait era un caso de competencia desleal que le condujo a la quiebra en 2004. La mayor parte de los obreros tuvieron que ser despedidos.

Se levantó una oleada de protestas en contra del engaño suizo. De la etiqueta del bote de leche condensada Nestlé quitó la imagen de la vaca y cambió el título. En lugar de un producto elaborado “a base de leche” lo pusieron como un “alimento lácteo concentrado de azúcar”. Pero por dentro no había ni una gota de leche.

La ofensiva de Codilait llegó al punto de denunciar el fraude a la aduana de Camerún porque los derivados lácteos se benefician de exenciones fiscales por tratarse de un alimento. Al fraude alimentario Nestlé le añadía un fraude aduanero y fiscal.

Un tribunal camerunés ordenó llevar una muestra de las importaciones de Nestlé a un laboratorio, que confirmó el fraude. Allí no había ni una gota de leche. El fraude a la hacienda africana era espectacular: ascendía a 1.750 millones de francos CFA.

De manera flagrante, la multinacional suiza había cometido varios delitos y en 2002 tuvo que retirar la marca Gloria de “leche condensada” de los mercados de Camerún.

Al año siguiente los gerentes de Codilait exigieron una indemnización ante los tribunales, ya que la competencia desleal de Nestlé había llevado a su empresa a la quiebra.

En 2010 los tribunales dictaminaron que Nestlé había cometido un delito de importación fraudulenta y otro de competencia desleal, imponiendo una modesta indemnización a la empresa africana de 740 millones de francos.

Los ejecutivos de Codilait consideraron que esa cifra no era suficiente y apelaron a un tribunal superior.

A partir de entonces empezó el verdadero juego juego subterráneo, del que sólo se conoce una parte. El embajador de suiza y el jefazo de Nestlé logran que el presidente de Camerún les reciba personalmente. Le anuncian que tienen intención de edificar una fábrica en Camerún que va a crear numerosos puestos de trabajos… el consabido cuento de la lechera que casi nunca falla.

Algunos meses después de la entrevista se produce un “reajuste ministerial” en el gobierno fabricado a medida de las necesidades de la multinacional y el ministro de Finanzas se compromete a negociar personalmente con Nestlé para que restablezca el daño que ha causado al país… y bla, bla, bla, bla. Lo típico.

Los efectos de la negociación no se hacen  esperar. En setiembre de 2012 el tribunal de apelación emite su veredicto eximiendo a Nestlé de cualquier clase de responsabilidad, saltándose por encima los informes de los laboratorios.

Codilait pierde hasta el último céntimo de los 740 millones que tenía ganados y vuelve a recurrir de nuevo ante instancias superiores que a comienzos del año pasado deberían haber emitido un veredicto y a fecha de hoy aún no se han pronunciado.

Las multinacionales como Nestlé tienen muy mala leche. No sólo se llaman así porque están por encima de los países sino porque están por encima de las leyes. Tienen carta blanca para cometer todos sus fraudes, sobre todo si los hacen en África.

Google informa a la policía de las búsquedas que haces

Al menos una persona ha sido confinada en Francia en aplicación del estado de emergencia a causa de sus búsquedas en Google. Tres semanas después los tribunales levantaron su sanción a petición del abogado defensor, Laurent Bartolomei.

El 11 de diciembre el periódico “Le Monde” informaba de que tres días antes el gobierno había levantado el confinamiento de una persona que jamás había tenido ninguna clase de vínculos con ningún grupo yihadista.

El diario francés decía que el individuo había sido denunciado “por celos, animadversión o paranoia” por un antiguo jefe para el que había trabajado y con el que mantenía una serie de litigios laborales.

En agosto el denunciado viajó por invitación de un colega a una estación de depuración de aguas en la que había trabajado entre 2006 y 2009 y su jefe dijo que pretendía lanzar un ataque bacteriológico.

Según la denuncia, el represaliado viajó a dicho lugar con un pretexto falaz y se interesó “demasiado” por el almacenamiento de productos químicos “sensibles”, así como por su utilización.

Para demostrar la voluntad de atentar masivamente contra la población, la policía añadió el historial de búsquedas de Google como “prueba” de sus malas intenciones. Dichas búsquedas se referían a términos peligrosos relacionados con la “química del tratamiento de aguas”.

En realidad, el represaliado había realizado las búsquedas que su jefe le ordenó ya que trataba de relacionar determinados productos químicos utilizados en la planta de tratamiento de aguas con una determinada enfermedad que había contraído y que le había causado una incapacidad permanente parcial del 25 por ciento.

En una entrevista a la revista informática Numerama, el abogado ha explicado los pormenores de la actuación policial, sobre la que existe una certidumbre “casi total”, según el abogado.

La policía habría obtenido el historial de búsquedas que el usuario hizo en Google por medios no aclarados. Tampoco precisa el contexto en el que el represaliado hizo cada una de las búsquedas sospechosas.

Ni la policía ni nadie ha dado ninguna clase de explicaciones ni del
confinamiento, ni de su levantamiento, a pesar de que es un ataque
directo y persistente a un derecho fundamental como es el derecho a la
intimidad. Tan arbitraria es una como la otra.

Según el abogado, el control de la policía no tiene relación con los atentados de París del 13 de noviembre sino que viene de antes, aproximadamente de enero de este año, en el que se produjeron las acciones contra la revista Charlie Hebdo.

Las sospechas contra la policía proceden de que la orden de
confinamiento utiliza los mismos términos que el usuario buscó en
Google.

El abogado se pregunta si la policía vigilaba tanto la conexión a internet del confinado, así como las búsquedas que realizaba en Google.

Desde 2012 el buscador utilizado un cifrado “https”, por lo que es difícil que la policía haya registrado todas las búsquedas de todos los usuarios del buscador para encontrar las que realizó el represaliado en enero de este año.

El abogado sospecha, además, que la policía tampoco tenía intervenida la conexión a internet de su cliente. La única posibilidad es, pues, que haya sido Google quien haya proporcionado a la policía el historial de búsquedas del usuario de sus servicios.

Según el último informe de transparencia de la propia Google, el buscador ha tenido que informar a la policía sobre 1.227 peticiones del gobierno francés cursadas en el último semestre del año pasado.

Dichas peticiones las llevó a cabo una autoridad gubernamental o administrativa al margen de cualquier clase de autorización judicial, lo cual es ilegal, por lo que se comprueba una vez más que la tarea de la policía no es la de luchar contra el delito sino la de cometerlo.

http://www.numerama.com/politique/135155-un-historique-google-aurait-ete-exploite-pour-assigner-a-residence-a-tort.html

La ONG ‘Human Rights Watch’ es otro de los tentáculos de Estados Unidos

Purificación González de la Blanca

Me despierto -hoy, 17 de diciembre- con la radio y un “informativo” en el que se difunde un comunicado de HRW, acusando al gobierno sirio de lanzar “barriles explosivos”, bombas de racimo y armas químicas contra su población.

No queda ahí la cosa, el gobierno sirio es acusado también de arrestos arbitrarios, desapariciones forzadas, detenciones de niños (los niños siempre dan mucho juego), torturas y muertes bajo custodia de las fuerzas del gobierno, “condiciones penitenciarias tan duras que casi se ajustan a las denuncias de muertes masivas bajo custodia que hizo en enero un desertor militar, que fotografió a miles de cadáveres en hospitales militares de Damasco…”

La “película” que ha montado HRW no es nueva, es un “déjà vu”, por repetida. Los pasos son los mismos dados en Libia. Ahora acusan a un gobierno legítimo, que gobierna en coalición de 4 partidos, no lo olvidemos (PCS, PSS, P. Baaz y P. Nasserista) -y que ha arrasado en dos procesos electorales- de crímenes monstruosos para justificar lo injustificable: una invasión.

EEUU y sus socios lo intentaron todo para hundir al gobierno que dirige Bashar al-Assad, comenzando por inventar una oposición dirigida por grupos terroristas, que no les han servido para la causa dado su nivel de barbarie, como es el caso del Frente Al-Nusra. Han pasado entonces a expandir al enemigo perfecto: el Estado Islámico, ISIS o Daesh, que tampoco ha podido con Siria, ya que Rusia -que ha intervenido en ayuda de Siria en base a un convenio de cooperación en materia de defensa que ambos países mantienen suscrito desde hace años- ha descubierto el juego. El Daesh solo era un pretexto para entrar a destruir infraestructuras y equipamientos sirios.

¿Qué hacen entonces EEUU y sus aliados? Después de haber promovido inspecciones de la ONU, de la Liga Árabe, de haber acusado al gobierno de utilizar armas químicas, de inventar un “Observatorio Sirio de Derechos Humanos” (que es un comerciante de ropa, Rami Abdel Rahman, que vive en Londres), de crear unos “Amigos de Siria” que fueron un fiasco, sin desdeñar los medios de comunicación, convertidos en medios de propaganda…

Cuando les fallan los argumentos siempre aparece puntual HRW, uno de los puntales del Imperio. De acuerdo con Wikipedia, Human Rights Watch y Amnistía Internacional (más de lo mismo) son las dos únicas organizaciones internacionales de derechos humanos de Occidente que operan en todo el mundo en la mayoría de las situaciones de opresión o abuso grave.

Las multinacionales norteamericanas Winston y Ford, el Fondo Nacional para la Democracia, creado por Ronald Reagan, financiado por el Congreso de los EEUU y dedicado a promover la visión de la democracia que conviene a los intereses norteamericanos, etc. Entre los miembros honoríficos de esta asociación están, por ejemplo, el Senador John McCain, famoso por crear y financiar grupos juveniles para desestabilizar los países de la antigua URSS (¿recordamos las “revoluciones de colores”?)

Nunca denunció HRW las más de 130 guerras del Nobel de la Paz, Obama; ni se cuestionó la existencia de la prisión de Guantánamo, ni las torturas de Abu-Graib, ni las de Mazar-i-Sharif… ¿Cómo va a denunciar a su patrón?

HRW -que todavía no ha pedido perdón por su apoyo a la guerra de Libia- es un títere teledirigido de las guerras del imperio que tiene sobre su conciencia la muerte de millones de personas y la destrucción de un buen número de países. HRW chorrea sangre.

Fuente: http://www.lahaine.org/mm_ss_mundo.php/human-rights-watch-la-pieza

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