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El guerrero antisoviético pone su ejército en el camino de la paz

Ksnia Lukyanova

Contribuir al nacimiento de tu “enemigo público número 1” es un proceso que lleva tiempo, incluso décadas. Para ello hace falta mucho dinero y armamento desviado, campos de entrenamiento y colaboraciones con aquellos países aliados en donde está la carne de cañón preparada para combatir.

Hace algunos años, una entrevista a Sheikh Naim Nabeel, uno de los fundadores de la Yihad en Egipto y miembro de Al-Qaeda desde su creación, hizo caer el velo, ante el testimonio que ofreció sobre la contribución de la CIA a la aparición del terrorismo yihadista.

Para Naim Nabeel, los campos de entrenamiento en Jordania para los futuros combatientes fueron y son financiados por el gobierno norteamericano, de la misma forma que una parte de los muyaidines apoyados por los norteamericanos en aquel tiempo para oponerse al ejército soviético en Afganistán. Una vez finalizado el conflicto afgano, algunos de estos combatientes formaron Al-Qaeda en su primera versión.

Esta última revelación ha sido profundizada por Mike Springman en su libro “Visas para Al-Qaeda”. En los años 80, Springman fue jefe de la sección de visados norteamericanos en Jeddah, Arabia Saudita. Describe en su obra su trabajo cotidiano durante aquel tiempo, obligado regularmente por sus responsables a entregar visados a personas dudosas.

En una entrevista exclusiva con “Sputnik” ofrece algunos ejemplos: “Había un tipo sudanés, refugiado, que estaba en paro en Jeddah; ahora no recuerdo su nombre. Pero la mujer que era el oficial político de servicio, que se ocupaba de los clandestinos de la CIA solicitaba sin cesar una visa para el individuo, y yo siempre me negaba. Finalmente fue a ver al jefe del Consulado, y éste le proporciona la visa. Un día le abordé y le pregunté el motivo. ‘Seguridad nacional’, me respondió”.

Springman explica que todas las personas “elegidas” por las autoridades norteamericanas fueron provistas de un visado estadounidense, teniendo acceso a la libre circulación, pero especialmente a territorio norteamericano, en donde estaban previstos entrenamientos en campos militares secretos. Los combatientes allí formados eran enviados a continuación a Afganistán. Según Springman, estos combatientes fueron situados posteriormente en los Balcanes, en Irak, en Siria, en Libia, y siempre desplazándose gracias a sus visas ilegales. “Yo así lo creo, y es lo que de alguna forma me ha motivado, cuando empecé a pensar en escribir un libro. Veía lo que estaba pasando en Afganistán con los muyaidines, y lo que sucedía en los Balcanes con Yugoslavia, y me decía: ‘Estos tipos siguen ahí’”.

Durante esos años, el Departamento de Estado, en colaboración con la CIA, enviaba a personas como Mike Springman a Jeddah para asegurar la entrega de alrededor de 45.000 visados al año. Para mantener su empleo, no debían plantear demasiadas cuestiones al demandante de la visa. Por esos motivos, Springman fue despedido a los dos años, calificado como “incompetente”. Hasta mucho después no decidió escribir el libro, por numerosos motivos: “Ilustrar a la gente respecto a lo que hacía realmente el gobierno norteamericano, explicar el nivel actual de terrorismo y de tensión en Medio Oriente, demostrar que el gobierno norteamericano está en lo fundamental fuera de control, y que los servicios de investigación y las fuerzas armadas tienen la iniciativa en el equilibro del poder dentro del gobierno”.

Springman considera que los Estados Unidos continúan empleando el mismo método de entrenamiento de la oposición en los países en crisis. El “New York Times” le da la razón con una investigación sobre la colaboración entre la CIA y los saudíes. La antigua relación entre Estados Unidos y Arabia saudí vuelve a florecer con nuevas revelaciones. Según el “New York Times”, Washington y Riad financian conjuntamente algunos grupos sirios rebeldes, proporcionándoles armamento y entrenamiento en campos secretos de Jordania.

Alain Rodier, director adjunto del Centre Français de Recherche sur le Renseignement, explica que esta práctica no es inédita: “Es cierto que los norteamericanos, con el especial apoyo financiero saudí, mantienen un cierto número de movimientos rebeldes, de los que la mayoría tienen bases de apoyo situadas en Jordania, pero, según se ha sabido también, en Turquía. Por lo tanto es cierto que los norteamericanos quieren apoyarse en estos movimientos, en un principio para derrocar a Bachar al-Assad, pero ahora sobre todo para combatir al Califato Islámico. El problema es que el Califato Islámico es una emanación de Al-Qaeda, que se ha desligado de este movimiento hace ahora dos años. En realidad los norteamericanos han creado grupos que se han decantado hacia el islamismo radical y que en este aspecto puede ser algo similar a lo que pasó con Al-Qaeda en los años 90”.

Hoy numerosos países emplean este método, a pesar de que repetidamente ha mostrado el peligro del “efecto retroceso” que lo acompaña. Alain Rodier pone como ejemplo a otros actores de la región que financian a los grupos rebeldes: “En la actualidad es cierto que un determinado número de movimientos rebeldes en Siria están apoyados tanto por Arabia Saudita, por Qatar y por Turquía; en realidad, por los tres países en conjunto. Son desgraciadamente movimientos que están muy cercanos a Al-Qaeda, por no decir infiltrados por Al-Qaeda; pero también hay movimientos considerados rebeldes por las potencias, como por ejemplo los kurdos, que tienen allí el apoyo directo tanto de la coalición norteamericana como de los europeos”.

¿Aprender de los errores del pasado, o cerrar los ojos y taparse los oídos ignorando las evidencias? Tal vez debiera recordarse el artículo de Robert Fisk en “The Independent” el 6 de diciembre de 1993, titulado “El guerrero antisoviético pone su ejército en el camino de la paz”, artículo dedicado en su totalidad al héroe de los Estados Unidos de la época, un hombre de negocios saudí que respondía al nombre de Osama Bin Laden. Cómo siguió la historia lo sabemos muy bien.

Las guerras no tienen siempre el mismo aspecto y por ello es inútil compararlas, pero un cierto parecido asociado a un conjunto de revelaciones merece como mínimo que se planteen algunas preguntas…

El racismo tiene que ver con las clases sociales, no con el color de la piel

Juan Manuel Olarieta

En este tipo de debates siempre hay que empezar por el principio: la lucha de clases es el motor de la historia, a lo que yo añado que, en esencia, no hay más que dos clases sociales, la burguesía y el proletariado.

El racismo no es ninguna excepción. No es un problema antropológico, cultural, genético ni religioso sino algo relativo a las clases sociales o, dicho de otra manera: los inmigrantes forman parte de la clase obrera y quien se opone o desprecia a los inmigrantes se opone a la clase obrera. A toda ella, cabe añadir.

Digo esto porque en una charla en Gasteiz me advirtieron de que en mi exposición yo sólo había hablado de la clase obrera, pero que no hacía ninguna referencia a los problemas de la mujer o de los inmigrantes. Pero yo sólo hablo de la clase obrera y sólo hablo de los inmigrantes cuando forman parte de la clase obrera, bien porque trabajan o porque buscan trabajo.

Aunque ellos lo encubren, los racistas obran de la misma manera que yo. Dicen que se oponen a los extranjeros o a los inmigrantes porque no son autóctonos. O dicen que hay -o debe haber- una jerarquía en la que primero hay que poner a los de dentro y un poco más abajo, en la segunda división, a los de fuera.

Aparentemente los racistas (y los fascistas) son nacionalistas: separan lo propio, lo autóctono, de lo foráneo, lo exterior, de tal manera que hacen caer a los demás en esa misma trampa. Pero nadie hace esa separación por motivos nacionales o nacionalistas. No hay otra separación que la que opone a la burguesía con el proletariado.

Es posible encontrar muchos ejemplos de eso. En el fútbol los racistas no pretenden volver a la situación anterior a la ley Bosman para pedir que los equipos alineen únicamente -o preferentemente- a jugadores autóctonos. Los racistas no protestan porque Messi o Ronaldo quiten el puesto a canteranos como Pedro o Jesé. Cuando piensan en los inmigrantes, piensan en los obreros inmigrantes. Es a ellos a los que desprecian.

A los fascistas no les gusta que en Catalunya los letreros estén en catalán exclusivamente, pero no les importa que en Mallorca estén en alemán, a pesar de una diferencia muy importante para los racistas: los catalanes son españoles y los alemanes no lo son. ¿Por qué lo admiten?

A los xenófobos no les molestan los estudiantes que llegan a nuestras universidades procedentes del extranjero porque traen bajo el brazo una beca Erasmus, o sea, dinero. Les quitan el puesto a los nacionales, muchos de los cuales no pueden estudiar porque no tienen dinero para pagarse la matrícula. En el capitalismo todo tiene un precio y las subvenciones hacen que los racistas no se acuerden de protestar por esto como protestan por otros asuntos.

Cuando en Madrid un violador avasalló a varias jóvenes que eran extranjeras, los racistas no protestaron: el responsable de los crímenes era autóctono. Los fascistas identifican lo nacional con el autor de las agresiones. Pero, ¿qué hubiera ocurrido a la inversa, si el violador fuera un marroquí y las víctimas hispánicas? Pensadlo por un momento…

Los fascistas son tan miserables que no se sienten molestos con los turistas -que también son extranjeros- porque llegan con tarjeta de crédito y dinero para gastar. Lo único que les molesta son los que llegan sin un céntimo en el bolsillo. No acogemos a los extranjeros en función del color de su piel sino del saldo de su cuenta corriente. Todo lo demás es mentira.

Los xenófobos no tienen miedo al islam. La islamofobia europea es una comedia. Antes de que acabe el año el gobierno español le concederá una cadena de televisión a Al-Jazira, un medio wahabita que difunde la versión islámica más reaccionaria. ¿Se opondrán entonces los islamófobos a dicha concesión o se meterán la lengua en el culo a cambio de petrodólares? Una vez más lo que cuenta no es la religión sino el dinero.

Cuando los jeques del Golfo llegan a Puerto Banús en sus yates, los comercios de la Costa del Sol abren mañana y tarde, sábados y domingos para que sus múltiples esposas vayan de compras. Los fascistas están encantados porque les llenan los bolsillos, pero ¿qué ocurriría si en lugar de los jeques desembarcaran los dirigentes chiítas de Irán? Seguramente Marbella se llenaría de manifestaciones de feministas y defensores de los derechos humanos.

Nadie se queja cuando los árabes se adueñan de los equipos de fútbol, un deporte que -según la ley- es de interés “nacional” y en consecuencia debería quedar tan protegido, por lo menos, como el Museo del Prado o el Acueducto de Segovia. Pero ocurre al revés: la bancarrota económica de clubes, como el Valencia, hace que sus seguidores se entusiasmen cuando llega alguien de fuera a sacarlos del apuro.

Pero los extranjeros no se van a quedar sólo con los clubes: cuando Al-Jazira tenga su cadena de televisión en España, comprará los derechos de retransmisión de los partidos, como ya los tiene en otros países. Los residentes tendrán que pagar por algo que en Arabia es gratuito. Pero los xenófobos no protestarán por ello porque supone otra entrada más de divisas, que es lo realmente importante: que entren las divisas, no las personas.

Los racistas dicen que tienen miedo a perder la identidad nacional, e incluso la europea. Dicen que el islam es una religión oriental enfrentada a la cristiandad. Sin embargo, el islam nace justo en el mismo sitio que la cristiandad: en Oriente Medio. Ambas fueron exportadas a Europa, donde lo único realmente autóctono es el ateísmo. Si hay algo que nos diferencia es precisamente eso. Esa ha sido nuestra mayor aportación al pensamiento humano y eso es lo único que deberíamos defender.

La humanidad ha sido, es y será siempre nómada. Nadie es de acá o de allá. Es más nadie es, o sea, nadie tiene una identidad para la toda la vida, por más que nos obliguen a llevar un carnet con un número de identidad. Nacemos en un sitio, vivimos en otro y nos marchamos de vacaciones porque lo que realmente nos gusta es viajar, cuanto más lejos mejor. Afortunadamente no sólo perdemos nuestra identidad cuando vienen a visitarnos sino cuando nosotros nos vamos de visita: volvemos cambiados.

Tenemos la costumbre de decir “mi país” como si realmente fuera nuestro, pero para los trabajadores tampoco es ese el caso. Por no tener ni siquiera tenemos un país al que podamos considerar como realmente nuestro. Más bien hasta eso es de otros. No nos pueden quitar algo que no tenemos, decía Marx. Sólo podemos perder nuestras cadenas.

Tercera huelga general en Grecia contra el gobierno de Syriza

Grecia vive hoy la primera huelga general del año convocada por los sindicatos contra la reducción de las pensiones que el Gobierno de Alexis Tsipras negocia con los buitres de Bruselas.

Las pensiones de los jubilados son el sustento de más de la mitad de las familias griegas.

Se trata de la tercera huelga desde que Syriza asumió el Gobierno hace un año, pero la primera que cuenta con una amplia participación de diversos colectivos autónomos como comerciantes y taxistas, así como de los agricultores.

Las principales confederaciones de sindicatos del sector público (ADEDY) y privado (GSEE) han convocado una manifestación en la céntrica plaza de Klathmonos, próxima al Ministerio de Trabajo.

El metro y el tranvía de Atenas sólo circulan entre las 08.00 GMT y las 15.00 GMT, mientras que los trenes interurbanos, los de cercanías y los trolebuses pararán durante toda la jornada.

Los autobuses urbanos, en cambio, están funcionando desde las 07.00 GMT y lo harán hasta 19.00 GMT.

Por primera vez en muchos años, los taxistas, que hasta ahora declinaba unirse masivamente a los paros, también han secundado la huelga.

También los barcos permanecen amarrados en los puertos, y las compañías aéreas locales Olympic Airways y Aegean Air han tenido que cancelar 66 vuelos domésticos a causa del paro parcial de los controladores.

En el sector sanitario, los hospitales públicos ofrecen solo servicios mínimos, ya que los médicos y el resto de trabajadores han anunciado su adhesión, como también lo han hecho los farmacéuticos.

Trabajadores de profesiones liberales como los abogados y los ingenieros que ejercen como autónomos se han sumado igualmente a esta protesta.

Los agricultores mantienen los bloqueos en puntos centrales de las carreteras y autopistas de todo el país que iniciaron hace más de dos semanas.

La huelga tiene lugar en un momento en que el Gobierno de Tsipras negocia en Atenas con los representantes de las instituciones acreedoras el recorte de las pensiones, en el marco de la primera revisión del tercer rescate.

Sacyr prepara un ERE contra 400 trabajadores

En los próximos días Sacyr presentará un expediente de regulación de empleo (ERE) en su filial de construcción en España, que podría afectar a entre el 25 por ciento y el 30 por ciento de su plantilla de 1.400 trabajadores, esto es, a entre 350 y 420 obreros.

Sacyr atribuye su crisis a la caída del ladrillo. Hasta ahora la constructora ha afrontado la crisis con la recolocación de trabajadores en obras internacionales o en otras divisiones del grupo, como concesiones o servicios.

Pero el desplome no ha parado. Sacyr acumula un descenso de facturación del 80 por ciento en los últimos cinco años y la falta de perspectivas de mejora en España le obligan a plantear un despido en masa.

El monopolio planteará el despido a los sindicatos en los próximos días, para iniciar el preceptivo periodo de negociación de quince días.

Con este ajuste, Sacyr se suma a otras grandes constructoras, como FCC y Acciona que también abordaron ajustes en sus plantillas en España, si bien en su caso lo hicieron en los primeros años de la crisis. También realizaron ajustes Isolux y Comsa.

El monopolio acomete este despido masivo mientras aborda una nueva estrategia de crecimiento para 2020 centrada en su expansión internacional y el impulso de nuevos negocios como son la construcción industrial y la ingeniería.

En su cotización en bolsa la empresa también está bajo mínimos, afectada por el descenso generalizado de los mercados y su participación como segundo accionista en Repsol, valor a su vez penalizado por el descenso del precio del crudo.

Sacyr asegura tener ya provisionado el ajuste que a su vez realizará Repsol por la caída del petróleo en sus cuentas de cierre de 2015 que presentará en las próximas semanas.

El grueso de los contratos de construcción de la empresa están fuera de España. Actualmente el monopolio ultima las obras de ampliación del Canal de Panamá y acomete el trazado de tres autopistas en Colombia.

Arabia saudí: una autocracia con los pies de barro

Cherif Abdedaim

Al hilo de estas semanas llegan de diversos lugares informaciones inquietantes sobre el juego, más claro que el agua, que lleva a cabo Arabia Saudita en la “revoluciones árabes”: apoyo financiero y militar a los rebeldes del Estado Islámico y otros grupos violentos, a los que por otra parte combatimos. Algunos los toman en serio y otros los ignoran; ¿cuál es la realidad sobre el papel y la función de este país en la escena internacional y de  Oriente Medio, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días?

Desde una tradicional diplomacia de conciliación, Riad galopa hacia una diplomacia del enfrentamiento. Este coloso, al que no le faltan recursos, ¿no está dando prueba de sus numerosas debilidades? “La debilidad de la fuerza es no creer mas que en la fuerza” (Paul Valéry). La “primavera árabe” constituye una demostración, y harán falta muchos años para disipar la ilusión de una potencia sin puntos débiles.

El tablero está muy lejos de ser tan idílico como aparenta. El 24 de febrero de 2015, el príncipe Salman sucede al rey Abdallah, y muchos factores contribuyen a la fragilidad de Arabia Saudita: rivalidades en el seno de la familia real, sospechas de corrupción en la cúspide, degradación de la situación de los derechos humanos, mortales peregrinaciones a la Meca (1.600 muertos, el 24 de septiembre de 2015); lugar de la mujer en la sociedad (pese al primer voto femenino en las elecciones municipales); atentados contra la minoría chiíta, pérdida de control de los procesos de radicalización…

Este marco tiene de fondo la disminución en los precios del crudo, que dificulta su capacidad de comprar la paz social y el desarrollo del país, y también su capacidad de injerencias en el exterior del reino. La austeridad está a la orden del día. Ante ese “Estado Islamista”, el dirigente del Estado Islámico llama a los ciudadanos a la sublevación. Washington toma conciencia de la carga de su alianza con las monarquías del Golfo. Barack Obama declara que las mayores amenazas para esas monarquías podrían venir no de Irán, sino de “la satisfacción en el seno de su propia país”.

Un príncipe saudí disidente avisa: “Nos acercamos al hundimiento del Estado y a la pérdida del poder”. El país se ve atrapado por las revoluciones en Túnez y Egipto. Desde 2011 renuncia a su estrategia de compromiso y adopta una estrategia de potencia; está a la cabeza de tres coaliciones militares: una ad-hoc, destinada a luchar contra los rebeldes hutíes en Yemen (operación “Tempestad decisiva”, febrero de 2015); otra de la Liga Árabe, para luchar contra los grupos terroristas (“mini-OTAN” de perfil poco claro, marzo de 2015); y una tercera, ad-hoc, formada por 34 países contra el Estado Islámico (coalición sunita, diciembre de 2015).

El país juega en la escena internacional tanto su papel de potencia aplicando obstáculos y divisiones (Irán, Siria…) como enfrentamientos (en el Yemen, que podría convertirse en su Vietnam; diez meses de guerra y 6.000 muertos). En resumen, un panorama poco halagüeño, y que anuncia el hundimiento de este gigante con pies de barro.

Fuente: http://www.lnr-dz.com/index.php?page=details&id=50515

Empieza la campaña para deshacerse de Putin

En 2018 Rusia celebrará elecciones presidenciales y en un documental de la BBC difundido el 25 de enero Adam Szubin, subsecretario del Tesoro de Estados Unidos, ha puesto sobre la mesa la campaña que le han preparado a Putin.

Szubin acusa a Putin de corrupción, lo que ha desatado la caja de los truenos en Moscú. “Las declaraciones de los responsable americanos que aseguran que el presidente ruso Vladimir Putin sería un corrupto y que habría permitido enriquecerse a su entorno más cercano, han obligado al Kremlin a defenderse enérgicamente. Las cadenas públicas de televisión, que no pueden silenciar estas afirmaciones, aseguran que se trata de un ataque de desinformación contra Rusia”, refiere Gazeta.ru (1).

Tres días más tarde el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, dejó bien claro que al subsecretario del Tesoro no se le había ido la lengua: su afirmación “refleja plenamente la posición del gobierno” de Obama, dijo.

Luego le tocó el turno a Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, que calificó de “subversivas y ultrajantes” las afirmaciones de Washington, que presionan para calentar la campaña electoral de 2018.

La prensa rusa se pregunta por los motivos que han conducido a Obama a entorpecer las relaciones con Rusia, cuando se encuentra al final de su mandato. “Con esas declaraciones Estados Unidos ha cruzado el punto de no retorno”, dice Andrei Kortunov, director de un equipo de expertos en relaciones internacionales muy cercano a Putin. En la revista Vedomosti asegura que si eso no es “un llamamiento al cambio de régimen, es al menos una señal para la limitar la cooperación” entre ambos países (2).

También en Vedomosti, el analista Fiodor Lukianov dice que Estados Unidos inaugura un mal precedente porque las afirmaciones que llegan de Washington atacan lo más primordial: el prestigio del Jefe del Estado: “¿Qué conclusiones hay que extraer en Moscú escuchando ese tipo de afirmaciones que recuerdan a los acontecimientos de Yugoeslavia, de Irak y de Libia, cuyos regímenes se hundieron tras las acusaciones proferidas por Estados Unidos contra sus dirigentes?”.

Moscú planea una respuesta, que podría afectar a la cooperación de ambos países en la guerra de Siria, asegura Lukianov.

El objetivo estratégico de Estados Unidos es “una Rusia sin Putin”, afirma el diario Vzgliad (3). “Un dirigente fuerte y experimentado que defiende un proyecto de reorganización del orden internacional que ponga fin a la hegemonía de Estados Unidos, es un enemigo por definición”, añade Vzgliad. Para este periódico la demonización del Presidente ruso comenzó “cuando los estrategas americanos comprendieron que Putin era indomable, incontrolable y peligroso”.

(1) http://www.gazeta.ru/politics/2016/01/31_a_8050139.shtml
(2) http://www.vedomosti.ru/politics/articles/2016/02/01/626203-priziv-smene-rezhima-signal-ogranichennom-sotrudnichestve
(3) http://www.vz.ru/politics/2016/1/29/791329.html

Alemania falsifica los papeles de los sin papeles

Cuando llegan a Europa, la mayor parte de los refugiados no tienen documentación que acredite su identidad y nacionalidad, bien porque nunca la tuvieron, bien porque la han perdido, o bien porque se han desprendido de ella para evitar la repatriación.

El desconocimiento de la nacionalidad es uno de los obstáculos más importantes con el que tropiezan las policías europeas para devolverles a su lugar de origen, porque no saben cuál es.

Hace años la policía alemana puso en marcha un sistema de audiencia de los refugiados por los funcionarios consulares de los países de los que dicen proceder, a fin de que acrediten la veracidad de sus afirmaciones.

Las audiencias sólo duran unos pocos minutos. Cuando terminan, los funcionarios del consulado deciden si el refugiado es o no nacional de su país. Si les corresponde, le proporcionan un pasaporte de sustitución y un certificado de viaje de urgencia, lo que abre la vía a la policía para su expulsión.

Antes de la audiencia la policía cachea a los refugiados y se apodera de sus pertenencias. Durante la misma no pueden ser asistidos por un abogado ni por un intérprete. Tampoco se levanta acta de la entrevista.

Al salir, el refugiado no sabe lo que puede pasar porque, según cuenta el semanario Freitag, el asunto está trucado: es la policía alemana la que paga los 250 ó 300 euros a los funcionarios consulares por cada una de las entrevistas que realizan. Hay otros 250 ó 300 euros suplementarios por cada identificación que se realice.

Para Alemania es más barato pagar esas cantidades que conceder una autorización provisional de estancia.

El que paga manda. El papel de los consulados no consiste en defender a los refugiados sino facilitar la tarea a la policía, falsificando los papeles de quienes no los tienen.

El semanario Freitag cuenta la experiencia de Joseph Koroma, un refugiado procedente de Sierra Leona que en 2006 huyó a Alemania, que rechazó su petición de asilo y en 2013 le expulsó a… Nigeria.

Algún funcionario del consulado de Nigeria quiso hacerse con un sobresueldo para pasar un buen fin de semana atribuyendo la nacionalidad de su país a mansalva.

Cuando legalmente un Estado soborna a otro para cometer un delito, como es la falsificación de un documento de identidad, ocurren estas cosas, típicas de los Estados de Desecho.

Soldados de la Guardia Nacional saudí mueren en las filas del Califato Islámico

Ayer el sitio de información de la guerrra de Irak anunció que en Tikrit las fuerzas populares irakíes han matado a varios soldados de la Guardia Nacional saudí reclutados por el Califato Islámico.

El combate se entabló al norte de Tikrit, en la localidad de Al-Charaqat, capital de la provincia de Salaheddin.

Según los portavoces de seguridad de Irak, hay una considerable presencia saudí entre las filas del Califato Islámico, entre ellos varios comandantes.

Apoyadas por micilias populares y jefes tribales, las fuerzas del ejército irakí están llevando ataques sorpresa contra posiciones del Califato Islámico al noreste de la ciudad de Faluya, donde han matado a 40 mercenarios yihadistas.

El objetivo de estas operaciones es cortar las comunicaciones de los yihadistas que defienden la ciudad con los alrededores de la ciudad de Al-Saqalawiya.

Según la BBC, más de 2.000 saudíes se unieron a las filas del Califato Islámico. Tras los bombardeo rusos, muchos de ellos intentaron desertar. A comienzos del pasado mes de enero, el Califato Islámico amenazó con matar a todos los desertores, señalando explícitamente a los saudíes.

Los yacimientos de gas complican las alianzas en el Mediterráneo oriental

El jueves de la semana pasada Israel, Grecia y Chipre anunciaron que van a trabajar conjuntamente para exportar gas del Mediterráneo oriental hacia Europa a través de un gasoducto que recorre los tres países.

Israel y Chipre han descubierto importantes reservas de gas natural en sus aguas jurisdiccionales, lo que interesa mucho a la Unión Europea que, con un porcentaje por encima del 70 por ciento, se considera excesivamente dependiente del gas ruso.

“Con ocasión de este encuentro volvemos a reiterar nuestro apoyo al proyecto de exportar gas del Mediterráneo oriental hacia Europa”, precisaron en una declaración conjunta los primeros ministros de Israel, Benjamin Netanyahu, de Grecia, Alexis Tsipras, y de Chipre, Nicos Anastasiades.

“En este contexto estamos preparados para explorar más adelante proyectos como el gasoducto EastMed”, añade el comunicado, que es otra muestra de las estrechas relaciones de Syriza con el sionismo.

El gasoducto EastMed tendrá un recorrido de 1.700 kilómetros, según la empresa griega ISI Poseidon que lo está diseñando, y permitiría transportar 15 millones de metros cúbicos anuales de gas hacia Europa.

En la rueda de prensa Netanyahu indicó que los tres países formarán un comité conjunto para impulsar el proyecto y que estudiarían la posibilidad de unir la red eléctrica de los tres países a través de un cable submarino.

Explorando el fondo marino cerca de Haifa, Noble Energy y otros monopolios estadounidenses e israelíes descubrieron en 2009 los yacimientos de Tamar y Leviatán, que atesoran 127.400 millones de metros cúbicos de gas natural (*).

Otros monopolios, como la francesa Total, también llevan a cabo prospecciones para buscar nuevos yacimientos en la isla, que espera iniciar las exportaciones de gas a partir de 2022.

Israel también ha reconocido que ha encontrado yacimientos de gas que pertenecen en parte a Líbano pero que planea explotar por su cuenta, aprovechando el vacío político existente en su vecino del norte, entre otras razones porque Israel nunca ha delimitado su límite marítimo con él.

Hezbollah ya ha amenazado con atacar las plataformas costeras de gas israelí. Para impedirlo Israel equipará su flota en alta mar con cuatro nuevos buques de guerra y cambiará su estrategia naval, hasta ahora centrada en la defensa costera y en mantener el bloqueo de Gaza.

A diferencia de Líbano, desde 2010 Chipre tiene un acuerdo sobre fronteras marítimas con Israel. Pero la isla está dividida en dos gobiernos, uno griego y el otro turco, desde la guerra de 1974. La autodenominada República Turca de Chipre reclama una parte de los yacimientos y se ha opuesto a los contratos de perforación submarina firmados unilateralmente por los greco-chipriotas.

Turquía no reconoce los acuerdos fronterizos de Chipre con sus vecinos y teme que los turco-chipriotas se queden al margen. El gobierno de Erdogan quiere convertir a su país en una ruta de tránsito del gas y el petróleo desde el Mar Caspio y desde Asia Central hacia el mercado europeo.

Por ello, rechaza los acuerdos entre Israel y Chipre y apoya al Líbano en su disputa fronteriza con Israel con algo más que palabras. El ejército turco realizó importantes ejercicios navales en el momento de la perforación que realizaron empresas greco-chipriotas, y ha enviado sus propios buques de exploración a aguas que están en disputa, amenazando con perforar en nombre de los turco-chipriotas en los yacimientos de Afrodita, que se encuentran dentro de la Zona Económica Exclusiva de Israel.

Por su parte, en mayo de 2010 comandos israelíes abordaron una embarcación turca que portaba ayuda humanitaria con rumbo a Gaza.

Lo mismo que Turquía, el acuerdo tripartito entre Israel, Grecia y Chipre se aprovecha de la guerra imperialista contra Siria, que también carece de un acuerdo con Chipre sobre los límites de la Zona Económica Exclusiva.

Más complicaciones: el proyecto tripartito también se puede convertir en un instrumento de presión de Israel contra Rusia, a quien hará la competencia en el suministro de gas con destino a Europa.

Que el inicio de la Primavera Árabe (2011) coincida en el tiempo con los descubrimientos de gas en el Mediterráneo oriental no parece ninguna casualidad.

Hasta la protesta de la Plaza Tahrir, Egipto suministraba el 40 por ciento del gas consumido en Israel a precios por debajo del mercado.

Ahora los yacimientos descubiertos no sólo podrían satisfacer las necesidades energéticas de Israel durante los próximos 30 años, sino que le convertirían en un país exportador de energía.

La inestabilidad en Mediterráneo oriental explica al despliegue militar de Rusia en la región, incluida la guerra de Siria. Durante la guerra de Yom Kippur de 1973, la fuerza naval soviética llenó a emplazar 96 buques de guerra, que con tiempo fue descendiendo hasta llegar a cero con la desaparición de la URSS.

El descubrimiento del gas y el estallido de la Primavera Árabe ha revertido la situación y Rusia ha llevado a cabo tres ejercicios navales en el Mediterráneo, a una escala nunca vista.

La realizada en enero de 2013, involucró más de 20 buques de guerra y submarinos de la flota del Mar Negro, Báltico y del Norte, así como la aviación de largo alcance, el Cuarto Comando de la Fuerza Aérea y Defensa Antiaérea. Los ejercicios cubrieron más de 21.000 millas náuticas y probaron la resistencia de los sistemas de mando y control en una gama de escenarios, desde gestión de desastres y la lucha contra el terrorismo hasta defensa aérea y guerra antisubmarina.

(*) http://on.doi.gov/bj8YJQ, http://bit.ly/ZTY8dy

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