mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1327 de 1509)

Estados Unidos editó y financió manuales de la yihad para niños

El llamado “terrorismo islámico” no existía antes de que la CIA emprendiera la Operación Ciclón en Afganistán. El 23 de marzo de 2002 el Washington Post (1) informó de que entre 1984 y 1994 Estados Unidos gastó 51 millones de dólares en un programa escolar para formar yihadistas para la Operación Ciclón. Cuando no existían las redes sociales, la CIA se dedicó a eliminar los libros islámicos tradicionales para sustituirlos por otros.

Aquellos libros siguieron siendo utilizados por los talibanes después de 1994. Contenían propaganda anti-soviética y afirmaban que los afganos eran “guerreros naturales”, llamados por dios a las armas. Los niños aprendían a contar con tanques, misiles y minas.

Los libros de textos fueron editados por el Afghanistan Centre en la Universidad de Nebraska. En ellos se enseñaba el Corán con profusas referencias a armas, bombas y tanques, poblando la psique de los jóvenes de estos países de un paisaje de violencia y terror.

Ahmad Fahim Hakim, un maestro que en 2002 trabajaba en la organización sin ánimo de lucro Cooperation for Peace and Unity en Pakistán, dijo que “las imágenes eran horrendas, pero los textos eran mucho peores”. De 100 páginas, 43 contenían pasajes o imágenes violentas.

Un oficial estadounidense del Asia Task Force, dijo al Washington Post que “estábamos muy contentos de ver que estos libros destrozaron a los soviéticos”. Cuando en su momento le preguntaron al Consejero de Seguridad Nacional Brzezinski, contestó que pese a que se formaron terroristas, el plan fue un éxito puesto que detuvieron la expansión del comunismo.

En 2011 el periodista Syed Nadir del Express Tribune de Pakistán señaló (2) que los libros de texto crearon “una generación que celebra la muerte y no la vida” y en la que “la violencia es aceptada como algo natural y cotidiano”. La propaganda, escribió, “transformó la región en los últimos 25 años. No cabe sorprenderse entonces de que, tras la aceptación y proliferación de la violencia en las clases y en las pantallas de televisión, los niños están recreando ataques suicidas como juego”.

(1) https://www.washingtonpost.com/archive/politics/2002/03/23/from-us-the-abcs-of-jihad/d079075a-3ed3-4030-9a96-0d48f6355e54/
(2) http://blogs.tribune.com.pk/story/4877/learn-to-be-taliban-k-is-for-kalashinkov/

Tras invadir Letonia el ejército ruso desencadena la Tercera Guerra Mundial

Al principio fue “Occupied”, un documental de ficción sobre una supuesta intervención rusa en Noruega, encargada por la Unión Europea con el trasfondo de la guerra energética contra la ecología y un falso debate sobre un hipotético deber de resistencia popular.

Ahora, en pleno “prime time”, la cadena pública británica BBC 2 emite otra serie de ficción “World War Three: Inside the War Room” (Tercera Guerra Mundial: en el Gabinete de Guerra) en la que Rusia invade Letonia, y la cuestión que se plantea es saber si será necesario masacrar o no a algunos millones de rusos (1).

La guerra mediática ha ascendido un peldaño. Su guión no puede ser más simple: Rusia invade Letonia para apoyar a los separatistas pro-Kremlin, que se han apoderado de una veintena de ciudades a lo largo de la frontera rusa. En tanto que la OTAN tarda en intervenir, el Reino Unido y Estados Unidos deciden ayudar a Letonia y expulsar a las fuerzas rusas del territorio. Rusia responde con un ataque nuclear en el que mueren 1.200 militares británicos. El Reino Unido rechaza recurrir a las armas nucleares para ayudar a la OTAN a recuperar el control de Latgale (región del este de Letonia), pero no así los Estados Unidos. Estalla la Tercera Guerra Mundial.

Como escribe el Telegraph, el escenario es uno de los mas realistas desde que “Rusia se anexionó Crimea” y pasa de la ficción a la realidad sin pestañear:

“La OTAN lleva tiempo preocupada sobre las interferencias rusas en los Estados bálticos, y el personal directivo practica regularmente juegos de guerra para sondear cómo responderían los dirigentes occidentales a un conflicto. Estos ejercicios son ‘top secret’, pero ahora la BBC juega su propia juego de guerra y un nuevo film muestra lo que pudiera suceder en la vida real. ‘World War Three: Inside the War Room’ reúne a un gabinete de guerra de antiguos militares y diplomáticos para responder a una hipotética pero muy posible confrontación en Europa del Este, teniendo en cuenta la anexión de Crimea a Rusia en 2014” (2).

La ficción comienza con una reescritura de la historia: después de que Rusia bombardeara Georgia en 2008 (ya no es Georgia quién atacó a Osetia del sur), después de que tropas soviéticas hayan invadido Ucrania en 2014 (ya no es Kiev quien ha agredido al Donbas), estas famosas y místicas tropas rusas llegan a los países bálticos, e invaden Letonia.

Unos montajes de imágenes de guerras, principalmente en el Donbas, son manipulados y mezclados con imágenes ficticias; opiniones de Putin con el texto modificado se intercalan unas con otras, mostrando cómo la población rusa toma el control del país. Se iza una bandera rusa, y su ejército es enviado en apoyo de los combatientes.

Cualquiera que vea la película de pasada no puede saber qué parte de ella es ficción, porque la ficción está colocada sobre un fondo documental. Para añadir confusión a los espíritus, las personas presentes en el Cuartel General son auténticos personajes de la vida política británica:

– Richard Shireff, general retirado, antiguo comandante supremo adjunto de las fuerzas aliadas en Europa (OTAN-SACEAUR). Se destaca su viaje al frente de una delegación de la OTAN en Ucrania en 2012 para apoyar el programa de rearme del país.

– Baronesa Pauline Neville-Jones, nombrada en 2010 por Cameron ministra de Estado para la Seguridad y la Lucha contra el Terrorismo con un puesto permanente en el Consejo de Seguridad, dimitida en 2011. De 1998 a 2004 formó parte del Comité de Control de la BBC (coincidencia).

– Christopher Meyer, antiguo embajador de Gran bretaña en los Estados Unidos (1997-2003), época de la invasión norteamericana de Irak.

– Sir Tony Brenton, antiguo embajador de Gran Bretaña en Rusia (2004-2008).

– Alan West, Barón West de Spithead, ministro de Seguridad y Lucha contra el Terrorismo (2007-2010), miembro permanente del Consejo Privado de la Reina.

Estas personas tienen que responder a un dilema: ¿deben enviar tropas a combatir a los rusos para apoyar a los letones? La respuesta no puede ser más cínica: no vamos a correr el riesgo de una Tercera Guerra Mundial por dos millones de habitantes.

Pero la situación se complica cuando Rusia amenaza lanzar una bomba en el Parlamento británico, oráculo de la democracia donde los haya. Finalmente, se decide no seguir a Estados Unidos y no bombardear Rusia y su población.

Pero no crean que esto se debe a un ataque de humanismo, porque los motivos son argumentos dignos de los nazis: “La cuestión es saber si se va a matar para nada a millones de rusos. No me hubiera importado matar algunas decenas de miles, pero si no les amedrentamos con esto, no servirá de nada”, dice Sir Tony Brenton, antiguo embajador de Gran Bretaña en Rusia.

Si fuera útil, se hubiera podido eliminar de la faz de la tierra algunos millones de seres humanos. La frase se encuentra en el minuto 3:15.

Estos individuos no juegan a la rusofobia; simplemente son rusófobos. Para ellos Rusia es el enemigo. El enemigo total, el enemigo que hay que destruir.

Lo que les da miedo es el recuerdo del fracaso de Hitler en la Segunda Guerra Mundial. La destrucción física de las poblaciones eslavas no hace más que reforzar su sed de victoria. Más de veinte millones de muertos no han servido en absoluto para doblegar a los pueblos de la URSS. Ciertamente, Rusia se distingue en esto de otros países europeos.

¿Cómo se puede hablar impunemente sobre la muerte de millones de personas, de seres humanos, y a continuación hacer grandes discursos sobre los derechos del hombre? Precisamente porque no consideran a esos millones como seres humanos. Es la esencia de una argumentación fascista.

¿Sólo es un documental? Como subraya la crítica de los diarios ingleses, los “expertos” son profesionales en acción, y deben manejar una situación como lo harían fuera de cámara, si eso sucediera realmente. Estamos oyendo, de esta manera, lo que piensan realmente esas personas que han ocupado importantes puestos. Eso es lo que da escalofríos.

La propaganda de guerra ha alcanzado tal nivel en Occidente que a esto hemos llegado. Ni siquiera en la Guerra Fría llegaron a este punto. Tal nivel de mediocridad exige mucha constancia y esfuerzo. Enhorabuena, porque lo han conseguido. ¿Cómo hubiera reaccionado el “mundo civilizado” si Rusia hubiera producido este tipo de documentales?

(1) http://rutube.ru/video/70855cda8b8e8533cdea370a3650a960/
(2) http://www.telegraph.co.uk/tv/2016/02/03/what-happensif-cold-war-turnsto-world-war-three/

La masacre de 17 de Octubre de 1961 en París

La masacre de París del 17 octubre de 1961 ocurrió durante la guerra de Argelia. La represión de la policía parisina, entonces dirigida por Maurice Papon (condenado en 1990 por crímenes contra la humanidad perpetrados durante el régimen colaboracionista Vichy), contra la población argelina de la región parisina dura todo el otoño de 1961. Para entonces Francia ya había más o menos perdido la guerra, y Charles de Gaulle empezaba a negociar con el FLN.

El día 17 de octubre de 1961, una manifestación pacífica convocada por el FLN contra el toque de queda impuesto sobre los argelinos que vivían en la región parisina por el prefecto de policía Maurice Papon desembocó en una represión brutal, que causó entre 70 y 200 muertos.

El historiador Jean-Luc Einaudi cuenta 200, y 325 argelinos muertos por la policía a lo largo del otoño de 1961. Los argelinos no fueron las únicas víctimas, porque el racismo de la policía hacía que cualquier persona de color (marroquíes y tunecinos, pero también portugueses) fuera detenida, golpeada y asesinada.

Algunas de las víctimas fueron arrojadas al río Sena desde los puentes, tras ser golpeadas hasta la inconsciencia. Los archivos policiales han demostrado que Papon animó a los oficiales a obrar de esa manera; por otro lado, los policías participantes tuvieron la precaución de quitarse el número de placa del uniforme, lo que demuestra una acción organizada.

El 17 de octubre de 1961 las fuerzas policiales bloquearon todos los accesos a la capital, las estaciones de metro, los trenes, las llamadas “portes” (puertas), etc. De aproximadamente 150.000 argelinos residentes en París, se calcula que entre 30.000 y 40.000 se unieron a la manifestación. Las acciones policiales efectuaron 11.000 detenciones y los detenidos fueron transportados por el RATP (autobuses y trenes de cercanías) al Parc des Expositions, centro de internamiento ya usado durante la ocupación nazi.

Los detenidos no sólo eran argelinos, sino también marroquíes, tunecinos, españoles e italianos emigrantes, que fueron enviados a diversos acuartelamientos, el Palais des Sports de la Puerta de Versalles, el Estadio Coubertin, etc.

A pesar de estas detenciones, entre 4.000 y 5.000 personas consiguieron agruparse y manifestarse pacíficamente entre la Plaza de la República y la Plaza de la Ópera, sin incidentes. Pero fueron bloqueados en Ópera, y los manifestantes retrocedieron. A la altura del Cine Rex (actual Rex Club, en los Grandes Bulevares), la policía abrió fuego y cargó contra los manifestantes, causando bastantes muertes.

En el puente de Neuilly (que separa a París de los suburbios) las fuerzas policiales también abrieron fuego, causando más muertos. Los argelinos fueron arrojados al Sena en diversos puentes de la ciudad y los suburbios, principalmente en el céntrico Puente Saint-Michel, justo al lado de Notre Dame y a dos pasos de la Prefectura de policía….

El silencio se mantuvo, en algunos casos, mediante amenazas contra policías que habían sido testigos y podrían haber denunciado a sus compañeros. La masacre fue objeto de ocultación estatal. El presidente Charles de Gaulle dijo que era algo “secundario”. El 8 de febrero de 1962 una manifestación, principalmente de miembros del Partido Comunista y de la CGT también acabó en una masacre (la llamada “masacre de Charonne”, una estación de metro parisina).

En la década de los 90 la Masacre del 17 de Octubre, como es conocida en Francia, llegó a la conciencia nacional. En particular, el testimonio de Jean-Luc Einaudi durante el proceso de Maurice Papon por crímenes contra la humanidad le ayudó a conseguir permiso para investigar los archivos de la policía, a los cuales no había tenido acceso antes (échate a temblar, Rodolfo Martín Villa…).

Papon fue juzgado solamente por los hechos perpetrados cuando era prefecto de Burdeos durante la Segunda Guerra Mundial y siempre negó, a pesar de las pruebas acumuladas contra él por el historiador Jean-Luc Einaudi, su responsabilidad directa en la masacre. El 17 octubre de 2001 el alcalde socialista de París, Bertrand Delanoë, puso una placa en el puente de Saint-Michel para conmemorar la masacre. El 18 de febrero de 2004 se realizó una petición para nombrar a una estación de metro en Gennevilliers como “17 de Octubre de 1961”, en recuerdo de la masacre.

“Aquí ahogaron a los argelinos”, recuerda la pintada

Carta a los sobrecogedores

Bianchi

Me gustaría ofrecer auxilio espiritual, que no acomodo material pues que este va de suyo y es consustancial a la condición de manilargo y varilarguero sobrecogedor dizque sus dineros son fundados, probos y sudados, no sucios ni en entredicho.

Acudo, pues, súbito, en socorro de quien tal vez, por escrúpulo o remilgo, se sienta cohibido, cariacontecido y reconcomido, cual católico preconciliar, por ver que su fortuna crece y se enriquece como maná celestial y le atosigan y se autolacera por mala conciencia con citas impertinentes amén de intempestivas de cariz bíblico-neotestamentario tales como: «¡Ay de vosotros los ricos, porque ya tenéis vuestra consolación!» (Lc.6.24). O la clásica y demoledora que dice: «Es más fácil que un camello entre en el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos» (Mt.19.24). ¿Cómo compaginar la fe con estas «sobrecogedoras» sinecuras sobrevenidas en diferido?

Vayan otras citas bíblicas para serenar almas atormentadas por hormigueos de conciencia (cuando veas un pobre, no te hurgues la conciencia como quien se hurga la nariz, nos reconfortaba el otro día El Roto a los bienhechores de la humanidad toda). Nuestro Señor Jesucristo no fustiga a los ricos por el hecho de serlo: lo que condena es el mal uso de las riquezas. Los ricos pueden ser discípulos del Señor. A los ricos Epulones no los aleja de sí (la expulsión de los mercaderes del Templo fue un mal día de quien no entendía la economía mercantil o economía de bazar de aquella época, y la actual a juzgar por los zocos árabes y mercados persas), sino que, decimos, les advierte del peligro de la abundancia de bienes y les aconseja: «Granjeaos amigos con las riquezas» (Lucas, 16.9). Este es el sentir cristiano, como atestigua el tarsiota Pablo en su carta a Timoteo: «A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en lo inseguro de las riquezas, sino en Dios, que nos provee espléndidamente de todo para que lo disfrutemos; que practiquemos el bien, que se enriquezcan de buenas obras, que den con generosidad y con liberalidad; de esta forma irán atesorando para el futuro un excelente fondo con el que podrán adquirir la vida verdadera».

No caigamos, pues, en el error de condenar a los ricos por el hecho de serlo. Hay hombres con pingüe hacienda que son buenos: trabajan y no se dedican a la buena vida; crean riqueza y empleo y viven limpiamente; son esposos fieles y padres abnegados. No continúo por celo de abrumar al lector.

Buenas tardes.

Las multinacionales despedirán en masa a 40.000 trabajadores

Apenas se ha consumido el mes de enero y una decena de multinacionales -también españolas- ha anunciado varios ERE que, cuando se concreten, mandarán a más de 40.000 personas al paro. La crisis del petróleo ha puesto en rojo las cuentas de resultados de las petroleras mientras que la ralentización de las economías de los países emergentes han hundido las bolsas de medio mundo. Este cóctel ha provocado nueva oleada de despidos que añaden incertidumbre a la economía española, europea y mundial.

A partir del próximo lunes 8 de febrero está previsto que empiecen a abandonar la empresa los 250 empleados incluídos en el ERE de Orange y Jazztel, un 3,5% de la plantilla.

Esta misma semana Yahoo! anunció el cierre de su oficina en Madrid, el fabricante de componentes de automóvil Delphi el de su fábrica en Sant Cugat del Vallés (Barcelona), que podría derivar en 500 despidos si no encuentra un comprador, mientras Endesa sigue adelante con sus planes de despedir a 42 personas de sus plantas de carbón.

La petrolera Repsol tiene que iniciar este año sus planes para despedir a 1.500 personas en todo el mundo, unos 700 en España; Ercros otros 150-200 trabajadores de sus fábricas en Cataluña; la americana TRW -que fabrica sistemas de dirección de vehículos- está inmersa en el despido de 250 trabajadores de su planta de Navarra; Telefónica ha destinado 2.900 millones de euros a un plan de bajas incentivadas…

Fuera de España, las cantidades son mayores, dominados por bancos y petroleras. British Petroleum despedirá a 7.000 personas hasta 2017, y Shell -inmersa en el proceso de adquisición de British Gas- a unos 10.000 empleados. Por su parte, entidades bancarias como Lloyds han anunciado el despido de 1.585 trabajadores y el cierre de 29 sucursales mientras que este miércoles la suiza Credit Suisse admitió que suprimirá 4.000 empleos después de entrar en pérdidas en 2015.

Pero no solo bancos y petroleras -acuciados por la crisis del petróleo y por los bajos tipos de interés- despedirán a parte de sus empleados. La americana Ford despedirá a 10.300 personas en Europa y la también estadounidense Vallourec -fabricante de tuberías y conducciones para hidrocarburos- suprimirá 1.450 empleos en Europa y Brasil.

Esta nueva oleada añade incertidumbre a la economía mundial. La crisis del petróleo y de los países emergentes, unido a la cierta ralentización de la economía china, ha hundido las bolsas. Esto ha generado que actualmente haya voces que auguran una nueva recesión mundial. El indicador Smoothed US Recession Probabilities conocido este jueves, que es el medidor que utiliza la Reserva Federal para predecir las posibilidades de recesión en Estados Unidos, está en el nivel más alto desde julio de 2009. 

Un informe del miércoles de Barclays explicaba que caídas de Bolsa como la actual han acabado en recesión en Estados Unidos en la mitad de los casos.

El guerrero antisoviético pone su ejército en el camino de la paz

Ksnia Lukyanova

Contribuir al nacimiento de tu “enemigo público número 1” es un proceso que lleva tiempo, incluso décadas. Para ello hace falta mucho dinero y armamento desviado, campos de entrenamiento y colaboraciones con aquellos países aliados en donde está la carne de cañón preparada para combatir.

Hace algunos años, una entrevista a Sheikh Naim Nabeel, uno de los fundadores de la Yihad en Egipto y miembro de Al-Qaeda desde su creación, hizo caer el velo, ante el testimonio que ofreció sobre la contribución de la CIA a la aparición del terrorismo yihadista.

Para Naim Nabeel, los campos de entrenamiento en Jordania para los futuros combatientes fueron y son financiados por el gobierno norteamericano, de la misma forma que una parte de los muyaidines apoyados por los norteamericanos en aquel tiempo para oponerse al ejército soviético en Afganistán. Una vez finalizado el conflicto afgano, algunos de estos combatientes formaron Al-Qaeda en su primera versión.

Esta última revelación ha sido profundizada por Mike Springman en su libro “Visas para Al-Qaeda”. En los años 80, Springman fue jefe de la sección de visados norteamericanos en Jeddah, Arabia Saudita. Describe en su obra su trabajo cotidiano durante aquel tiempo, obligado regularmente por sus responsables a entregar visados a personas dudosas.

En una entrevista exclusiva con “Sputnik” ofrece algunos ejemplos: “Había un tipo sudanés, refugiado, que estaba en paro en Jeddah; ahora no recuerdo su nombre. Pero la mujer que era el oficial político de servicio, que se ocupaba de los clandestinos de la CIA solicitaba sin cesar una visa para el individuo, y yo siempre me negaba. Finalmente fue a ver al jefe del Consulado, y éste le proporciona la visa. Un día le abordé y le pregunté el motivo. ‘Seguridad nacional’, me respondió”.

Springman explica que todas las personas “elegidas” por las autoridades norteamericanas fueron provistas de un visado estadounidense, teniendo acceso a la libre circulación, pero especialmente a territorio norteamericano, en donde estaban previstos entrenamientos en campos militares secretos. Los combatientes allí formados eran enviados a continuación a Afganistán. Según Springman, estos combatientes fueron situados posteriormente en los Balcanes, en Irak, en Siria, en Libia, y siempre desplazándose gracias a sus visas ilegales. “Yo así lo creo, y es lo que de alguna forma me ha motivado, cuando empecé a pensar en escribir un libro. Veía lo que estaba pasando en Afganistán con los muyaidines, y lo que sucedía en los Balcanes con Yugoslavia, y me decía: ‘Estos tipos siguen ahí’”.

Durante esos años, el Departamento de Estado, en colaboración con la CIA, enviaba a personas como Mike Springman a Jeddah para asegurar la entrega de alrededor de 45.000 visados al año. Para mantener su empleo, no debían plantear demasiadas cuestiones al demandante de la visa. Por esos motivos, Springman fue despedido a los dos años, calificado como “incompetente”. Hasta mucho después no decidió escribir el libro, por numerosos motivos: “Ilustrar a la gente respecto a lo que hacía realmente el gobierno norteamericano, explicar el nivel actual de terrorismo y de tensión en Medio Oriente, demostrar que el gobierno norteamericano está en lo fundamental fuera de control, y que los servicios de investigación y las fuerzas armadas tienen la iniciativa en el equilibro del poder dentro del gobierno”.

Springman considera que los Estados Unidos continúan empleando el mismo método de entrenamiento de la oposición en los países en crisis. El “New York Times” le da la razón con una investigación sobre la colaboración entre la CIA y los saudíes. La antigua relación entre Estados Unidos y Arabia saudí vuelve a florecer con nuevas revelaciones. Según el “New York Times”, Washington y Riad financian conjuntamente algunos grupos sirios rebeldes, proporcionándoles armamento y entrenamiento en campos secretos de Jordania.

Alain Rodier, director adjunto del Centre Français de Recherche sur le Renseignement, explica que esta práctica no es inédita: “Es cierto que los norteamericanos, con el especial apoyo financiero saudí, mantienen un cierto número de movimientos rebeldes, de los que la mayoría tienen bases de apoyo situadas en Jordania, pero, según se ha sabido también, en Turquía. Por lo tanto es cierto que los norteamericanos quieren apoyarse en estos movimientos, en un principio para derrocar a Bachar al-Assad, pero ahora sobre todo para combatir al Califato Islámico. El problema es que el Califato Islámico es una emanación de Al-Qaeda, que se ha desligado de este movimiento hace ahora dos años. En realidad los norteamericanos han creado grupos que se han decantado hacia el islamismo radical y que en este aspecto puede ser algo similar a lo que pasó con Al-Qaeda en los años 90”.

Hoy numerosos países emplean este método, a pesar de que repetidamente ha mostrado el peligro del “efecto retroceso” que lo acompaña. Alain Rodier pone como ejemplo a otros actores de la región que financian a los grupos rebeldes: “En la actualidad es cierto que un determinado número de movimientos rebeldes en Siria están apoyados tanto por Arabia Saudita, por Qatar y por Turquía; en realidad, por los tres países en conjunto. Son desgraciadamente movimientos que están muy cercanos a Al-Qaeda, por no decir infiltrados por Al-Qaeda; pero también hay movimientos considerados rebeldes por las potencias, como por ejemplo los kurdos, que tienen allí el apoyo directo tanto de la coalición norteamericana como de los europeos”.

¿Aprender de los errores del pasado, o cerrar los ojos y taparse los oídos ignorando las evidencias? Tal vez debiera recordarse el artículo de Robert Fisk en “The Independent” el 6 de diciembre de 1993, titulado “El guerrero antisoviético pone su ejército en el camino de la paz”, artículo dedicado en su totalidad al héroe de los Estados Unidos de la época, un hombre de negocios saudí que respondía al nombre de Osama Bin Laden. Cómo siguió la historia lo sabemos muy bien.

Las guerras no tienen siempre el mismo aspecto y por ello es inútil compararlas, pero un cierto parecido asociado a un conjunto de revelaciones merece como mínimo que se planteen algunas preguntas…

El racismo tiene que ver con las clases sociales, no con el color de la piel

Juan Manuel Olarieta

En este tipo de debates siempre hay que empezar por el principio: la lucha de clases es el motor de la historia, a lo que yo añado que, en esencia, no hay más que dos clases sociales, la burguesía y el proletariado.

El racismo no es ninguna excepción. No es un problema antropológico, cultural, genético ni religioso sino algo relativo a las clases sociales o, dicho de otra manera: los inmigrantes forman parte de la clase obrera y quien se opone o desprecia a los inmigrantes se opone a la clase obrera. A toda ella, cabe añadir.

Digo esto porque en una charla en Gasteiz me advirtieron de que en mi exposición yo sólo había hablado de la clase obrera, pero que no hacía ninguna referencia a los problemas de la mujer o de los inmigrantes. Pero yo sólo hablo de la clase obrera y sólo hablo de los inmigrantes cuando forman parte de la clase obrera, bien porque trabajan o porque buscan trabajo.

Aunque ellos lo encubren, los racistas obran de la misma manera que yo. Dicen que se oponen a los extranjeros o a los inmigrantes porque no son autóctonos. O dicen que hay -o debe haber- una jerarquía en la que primero hay que poner a los de dentro y un poco más abajo, en la segunda división, a los de fuera.

Aparentemente los racistas (y los fascistas) son nacionalistas: separan lo propio, lo autóctono, de lo foráneo, lo exterior, de tal manera que hacen caer a los demás en esa misma trampa. Pero nadie hace esa separación por motivos nacionales o nacionalistas. No hay otra separación que la que opone a la burguesía con el proletariado.

Es posible encontrar muchos ejemplos de eso. En el fútbol los racistas no pretenden volver a la situación anterior a la ley Bosman para pedir que los equipos alineen únicamente -o preferentemente- a jugadores autóctonos. Los racistas no protestan porque Messi o Ronaldo quiten el puesto a canteranos como Pedro o Jesé. Cuando piensan en los inmigrantes, piensan en los obreros inmigrantes. Es a ellos a los que desprecian.

A los fascistas no les gusta que en Catalunya los letreros estén en catalán exclusivamente, pero no les importa que en Mallorca estén en alemán, a pesar de una diferencia muy importante para los racistas: los catalanes son españoles y los alemanes no lo son. ¿Por qué lo admiten?

A los xenófobos no les molestan los estudiantes que llegan a nuestras universidades procedentes del extranjero porque traen bajo el brazo una beca Erasmus, o sea, dinero. Les quitan el puesto a los nacionales, muchos de los cuales no pueden estudiar porque no tienen dinero para pagarse la matrícula. En el capitalismo todo tiene un precio y las subvenciones hacen que los racistas no se acuerden de protestar por esto como protestan por otros asuntos.

Cuando en Madrid un violador avasalló a varias jóvenes que eran extranjeras, los racistas no protestaron: el responsable de los crímenes era autóctono. Los fascistas identifican lo nacional con el autor de las agresiones. Pero, ¿qué hubiera ocurrido a la inversa, si el violador fuera un marroquí y las víctimas hispánicas? Pensadlo por un momento…

Los fascistas son tan miserables que no se sienten molestos con los turistas -que también son extranjeros- porque llegan con tarjeta de crédito y dinero para gastar. Lo único que les molesta son los que llegan sin un céntimo en el bolsillo. No acogemos a los extranjeros en función del color de su piel sino del saldo de su cuenta corriente. Todo lo demás es mentira.

Los xenófobos no tienen miedo al islam. La islamofobia europea es una comedia. Antes de que acabe el año el gobierno español le concederá una cadena de televisión a Al-Jazira, un medio wahabita que difunde la versión islámica más reaccionaria. ¿Se opondrán entonces los islamófobos a dicha concesión o se meterán la lengua en el culo a cambio de petrodólares? Una vez más lo que cuenta no es la religión sino el dinero.

Cuando los jeques del Golfo llegan a Puerto Banús en sus yates, los comercios de la Costa del Sol abren mañana y tarde, sábados y domingos para que sus múltiples esposas vayan de compras. Los fascistas están encantados porque les llenan los bolsillos, pero ¿qué ocurriría si en lugar de los jeques desembarcaran los dirigentes chiítas de Irán? Seguramente Marbella se llenaría de manifestaciones de feministas y defensores de los derechos humanos.

Nadie se queja cuando los árabes se adueñan de los equipos de fútbol, un deporte que -según la ley- es de interés “nacional” y en consecuencia debería quedar tan protegido, por lo menos, como el Museo del Prado o el Acueducto de Segovia. Pero ocurre al revés: la bancarrota económica de clubes, como el Valencia, hace que sus seguidores se entusiasmen cuando llega alguien de fuera a sacarlos del apuro.

Pero los extranjeros no se van a quedar sólo con los clubes: cuando Al-Jazira tenga su cadena de televisión en España, comprará los derechos de retransmisión de los partidos, como ya los tiene en otros países. Los residentes tendrán que pagar por algo que en Arabia es gratuito. Pero los xenófobos no protestarán por ello porque supone otra entrada más de divisas, que es lo realmente importante: que entren las divisas, no las personas.

Los racistas dicen que tienen miedo a perder la identidad nacional, e incluso la europea. Dicen que el islam es una religión oriental enfrentada a la cristiandad. Sin embargo, el islam nace justo en el mismo sitio que la cristiandad: en Oriente Medio. Ambas fueron exportadas a Europa, donde lo único realmente autóctono es el ateísmo. Si hay algo que nos diferencia es precisamente eso. Esa ha sido nuestra mayor aportación al pensamiento humano y eso es lo único que deberíamos defender.

La humanidad ha sido, es y será siempre nómada. Nadie es de acá o de allá. Es más nadie es, o sea, nadie tiene una identidad para la toda la vida, por más que nos obliguen a llevar un carnet con un número de identidad. Nacemos en un sitio, vivimos en otro y nos marchamos de vacaciones porque lo que realmente nos gusta es viajar, cuanto más lejos mejor. Afortunadamente no sólo perdemos nuestra identidad cuando vienen a visitarnos sino cuando nosotros nos vamos de visita: volvemos cambiados.

Tenemos la costumbre de decir “mi país” como si realmente fuera nuestro, pero para los trabajadores tampoco es ese el caso. Por no tener ni siquiera tenemos un país al que podamos considerar como realmente nuestro. Más bien hasta eso es de otros. No nos pueden quitar algo que no tenemos, decía Marx. Sólo podemos perder nuestras cadenas.

Tercera huelga general en Grecia contra el gobierno de Syriza

Grecia vive hoy la primera huelga general del año convocada por los sindicatos contra la reducción de las pensiones que el Gobierno de Alexis Tsipras negocia con los buitres de Bruselas.

Las pensiones de los jubilados son el sustento de más de la mitad de las familias griegas.

Se trata de la tercera huelga desde que Syriza asumió el Gobierno hace un año, pero la primera que cuenta con una amplia participación de diversos colectivos autónomos como comerciantes y taxistas, así como de los agricultores.

Las principales confederaciones de sindicatos del sector público (ADEDY) y privado (GSEE) han convocado una manifestación en la céntrica plaza de Klathmonos, próxima al Ministerio de Trabajo.

El metro y el tranvía de Atenas sólo circulan entre las 08.00 GMT y las 15.00 GMT, mientras que los trenes interurbanos, los de cercanías y los trolebuses pararán durante toda la jornada.

Los autobuses urbanos, en cambio, están funcionando desde las 07.00 GMT y lo harán hasta 19.00 GMT.

Por primera vez en muchos años, los taxistas, que hasta ahora declinaba unirse masivamente a los paros, también han secundado la huelga.

También los barcos permanecen amarrados en los puertos, y las compañías aéreas locales Olympic Airways y Aegean Air han tenido que cancelar 66 vuelos domésticos a causa del paro parcial de los controladores.

En el sector sanitario, los hospitales públicos ofrecen solo servicios mínimos, ya que los médicos y el resto de trabajadores han anunciado su adhesión, como también lo han hecho los farmacéuticos.

Trabajadores de profesiones liberales como los abogados y los ingenieros que ejercen como autónomos se han sumado igualmente a esta protesta.

Los agricultores mantienen los bloqueos en puntos centrales de las carreteras y autopistas de todo el país que iniciaron hace más de dos semanas.

La huelga tiene lugar en un momento en que el Gobierno de Tsipras negocia en Atenas con los representantes de las instituciones acreedoras el recorte de las pensiones, en el marco de la primera revisión del tercer rescate.

Sacyr prepara un ERE contra 400 trabajadores

En los próximos días Sacyr presentará un expediente de regulación de empleo (ERE) en su filial de construcción en España, que podría afectar a entre el 25 por ciento y el 30 por ciento de su plantilla de 1.400 trabajadores, esto es, a entre 350 y 420 obreros.

Sacyr atribuye su crisis a la caída del ladrillo. Hasta ahora la constructora ha afrontado la crisis con la recolocación de trabajadores en obras internacionales o en otras divisiones del grupo, como concesiones o servicios.

Pero el desplome no ha parado. Sacyr acumula un descenso de facturación del 80 por ciento en los últimos cinco años y la falta de perspectivas de mejora en España le obligan a plantear un despido en masa.

El monopolio planteará el despido a los sindicatos en los próximos días, para iniciar el preceptivo periodo de negociación de quince días.

Con este ajuste, Sacyr se suma a otras grandes constructoras, como FCC y Acciona que también abordaron ajustes en sus plantillas en España, si bien en su caso lo hicieron en los primeros años de la crisis. También realizaron ajustes Isolux y Comsa.

El monopolio acomete este despido masivo mientras aborda una nueva estrategia de crecimiento para 2020 centrada en su expansión internacional y el impulso de nuevos negocios como son la construcción industrial y la ingeniería.

En su cotización en bolsa la empresa también está bajo mínimos, afectada por el descenso generalizado de los mercados y su participación como segundo accionista en Repsol, valor a su vez penalizado por el descenso del precio del crudo.

Sacyr asegura tener ya provisionado el ajuste que a su vez realizará Repsol por la caída del petróleo en sus cuentas de cierre de 2015 que presentará en las próximas semanas.

El grueso de los contratos de construcción de la empresa están fuera de España. Actualmente el monopolio ultima las obras de ampliación del Canal de Panamá y acomete el trazado de tres autopistas en Colombia.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies