mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1317 de 1507)

El grupo de Riad quiere proteger a Al-Qaida de los bombardeos

La “paz” en Siria sigue destapando las cartas mucho mejor que la guerra. Como condición para aceptar el alto el fuego, el denominado grupo de Riad que agrupa al bloque de la “oposición” siria que dirige Arabia saudí y Turquía, ha pedido que el Frente al Nusra, la rama siria de Al-Qaeda, no sea atacado.

Es una manera de meter dentro de la negociación a quienes están fuera por su condición de terroristas oficiales o, dicho de otro modo, el grupo de Riad confirma que no hay “oposicion moderada” y que ellos, que fungen como tales, no son más que los altavoces de los anteriores.

Cuando el cese el fuego tenga lugar, la guerra continuará contra el Frente Al-Nosra y el Califato Islámico, así como contra Ahrar al Sham y Jaish al Islam. Estos dos últimos no han sido mencionados, sin embargo, en los comunicados ruso-norteamericanos que hablan sólo de los dos primeros como los grupos contra los que continuará la lucha.

Por su parte, el gobierno de Damasco ha anunciado que no permitirá que los yihadistas aprovechen el alto el fuego para reforzar sus posiciones o recibir apoyo desde el extranjero.

Así lo ha manifestado Al-Asad al diario El País. Para que el cese el fuego se consolide es necesario impedir que los grupos terroristas refuercen sus posiciones.

Cualquier cese el fuego debe asegurar que terceros países, especialmente Turquía, no envíen más terroristas y armas o cualquier tipo de apoyo logístico a Siria.

Al-Assad subraya la importancia de cerrar la frontera con Turquía y dice que eso es lo que han estado haciendo el ejército regular y las fuerzas kurdas en Alepo últimamente.

Rusia y Estados Unidos chocan en Afganistán

Rusia planea romper sus relaciones con el gobierno de unidad nacional de Kabul, según ha expuesto el corresponsal de Far News en la capital afgana y confirma el New York Times.

El referido gobierno es un instrumento dócil en manos de Estados Unidos y no atiende otros intereses que esos, en palabras de Zamir Kabolov, asesor de Putin en asuntos afganos.

Cuando tras la retirada, aunque sea parcial, de Estados Unidos de Afganistán, el gobierno de Kabul ha tratado de estrechar sus relaciones con Moscú, se ha encontrado con una acogida fría.

Por el contrario, Rusia ha invertido 1.200 millones de dólares en la construcción de un pantano y la modernización del ejército de Tayikistán, los vecinos del norte de Afganistán.

Cuando unidades del ejército ruso se han desplazado al norte de Afganistán para localizar las bases del Califato Islámico han preferido ponerse en contacto con los talibanes, y no con el gobierno de Kabul.

La corrupción generalizada y los abusos de poder, tanto del gobierno de Kabul como de los caciques locales, siguen siendo los mayores impulsores del apoyo que tienen los talibanes y otras milicias.

Estados Unidos quiso pero no pudo sacar los pies del país, donde ha llegado a haber 140.000 soldados de la OTAN. El año pasado Obama debió sacar a sus tropas, como había prometido, pero ahora dice que va a mantener a unos 9.800 soldados durante este año.

Desde 2001 en Afganistán han muerto 2.224 militares estadounidenses y otros 19.945 han resultado heridos.

La banda de narcotraficantes se componía de policías locales

La semana pasada la Audiencia Provincial de Málaga condenó a cinco policías del municipio malagueño de Mijas por formar un grupo organizado dedicado al tráfico de drogas.

Los policías robaban los estupefacientes a los camellos y consumidores para luego distribuirlos a cambio de dinero. En casa de uno de los policías encontraron 162 kilos de hachís y otros 250 gramos en el coche particular de otro. También ha aparecido droga en uno de los vehículos oficiales.

La Audiencia Provincial les condena por pertenencia a organización o asociación dedicada a distribuir drogas. Asegura que existía una estructura formada por dos unidades operativas y un informador, todos policías, con perfecto reparto de papeles, pues mientras uno se limitaba a informar a los otros de los posibles golpes que pudieran llevar a cabo, los restantes actuaban acudiendo por parejas al lugar de los hechos para poder apoderarse de los alijos.

La dirección de la organización la ostentaba uno de los policías que actuaba con autoridad dando instrucciones a los restantes sobre lo que deben hacer en cada momento. Las conversaciones telefónicas intervenidas revelan de forma inequívoca la connivencia con que actúan los seis acusados tendente a lucrarse con operaciones de tráfico de drogas.

A cuatro de los policías les han impuesto una pena de cuatro años y medio de prisión y al quinto, cinco años de cárcel; mientras que al último procesado se le condena a cuatro años de prisión.

Los policías utilizaban los vehículos oficiales, los uniformes reglamentarios, las placas, las armas, así como la información oficial obtenida en su propio provecho.

Cuando tenían conocimiento de un alijo, desembarco u operación de tráfico de drogas, se presentaban en el momento oportuno en el lugar, lo que producía la huida de los traficantes, apoderándose a continuación de la droga, que cargaban y transportaban en los propios vehículos oficiales al lugar de resguardo.

De esta forma tenían la garantía de que en el caso de que fueran sorprendidos en esa actividad, siempre podrían justificar su conducta como derivada de una intervención policial legítima de represión del tráfico de estupefacientes.

La Audiencia Provincial relata lo sucedido un día de noviembre de 2009 cuando mantuvieron una reunión varios de los policías condenados. Al día siguiente se iba a producir una transacción de hachís, coordinándose los dos vehículos policiales para realizar las vigilancias, cambiando, incluso, el turno de permiso.

Al día siguiente encontraron la droga y la trasladaron a la casa del sexto procesado, donde se intervinieron 162 kilos de hachís. El policía principal guardó la droga en su coche en el aparcamiento de la propia Jefatura.

Los policías, que llevaban un tren de vida muy elevado, pasaban de los demás delitos que se cometían. Los atracos les daban lo mismo. Les llamaban por radio porque se estaba cometiendo un asalto en una vivienda o una agresión en la calle y no aparecían.

Lech Walesa, al chivato se le agotaron los laureles

Los últimos documentos publicados por el Instituto de la Memoria Nacional de Polonia demuestran que el “sindicalista” Lech Walesa era un confidente de los servicios secretos, con el nombre clave de “Bolek”.

En los ochenta, al final de la Guerra Fría, Walesa fue muy conocido como elemento disgregador del bloque de países del este de Europa. Era dirigente de un simulacro de “sindicato obrero” llamado Solidarnosc (Solidaridad), creado a tal fin.

En agradecimiento a los servicios prestados, el imperialismo le concedió luego el Premio de la Paz y llegó a ser presidente de su país tras el desmantelamiento de 1990.

El conocido director de cine Andrzej Wajda rodó sobre Walesa otra de sus películas basura, una hagiografía titulada “La esperanza de un pueblo”.

El expediente personal de Walesa consta de 90 documentos y hay un sobre que confirma su colaboración con la policía polaca como chivato. El sobre está escrito de puño y letra por Walesa y también constan los recibos del dinero que le pagaban como confidente.

En total el archivo consta de 279 páginas, la mayor parte de ellas con informes elaborados por Walesa, así como notas tomadas por un funcionario del servicio secreto de los encuentros entre ambos.

Los documentos publicados cubren el periodo 1970-1976 y han sido autentificados por todos los historiadores que han accedido a ellos.

En 2000 un tribunal sostuvo que Walesa no había sido un agente secreto. Entonces el espía declaró que denunciaría por difamación a todos aquellos que se lo imputaran.

Pero la historia se escribe contra las causas judiciales. En 2008 dos historiadores polacos del Instituto de la Memoria Nacional publicaron un libro que le desenmascaró. Incluso la televisión emitió un reportaje sobre la doble vida de Walesa. Ahora ha sido la revista Politika la que ha vuelto denunciar las oscuras andanzas de Walesa.

Cuando era presidente, Lech Kaczynski también le acusó públicamente de soplón y dio su nombre en clave: Bolek.

Walesa y Kaczynski eran tal para cual. En los años ochenta ambos colaboraron en el tinglado Solidarnosc, pero luego la relación entre ambos se deterioró, cuando se empeñaron en demostrar quién de los dos era más reaccionario.

Fuente: http://www.polityka.pl/tygodnikpolityka/kraj/1651372,1,musimy-ochronic-prawde-o-roli-lecha-walesy-w-historii-polski.read

Miles de ‘radicales’ andan sueltos por Europa

En una entrevista al diario alemán Neue Osnabrucker Zeitung, Rob Wainwright, director de Europol, la oficina de policía de la Unión Europea, asegura que Europa hace frente hoy a la mayor amenaza terrorista desde hace 10 años.

“Hay que esperar que el Califato Islámico u otros grupos terroristas religiosos estén en condiciones de preparar un ataque en alguna prte de Europa para causar numerosas víctimas entre la población civil”, ha dico Wainwright.

En un informe publicado a finales del pasado mes de enero, Europol ya destacó esta amenaza, aunque esta vez su director ha precisado el número estimdo de yihadistas que han regresado a Europa después de haberse entrenado en Siria e Irak. Suman entre 3.000 y 5.000 según Europol, lo que obligado a los países europeos a hacer frente a desafíos totalmente nuevos, dice Wainwright.

¿Cómo han podido regresar a Europa? Wainwright no responde a la pregunta con claridad y reconoce que no hay pruebas concretas de que los terroristas hayan utilizado sistemáticamente los flujos de refugiados para pasar de desapercibidos en las fronteras de acceso al Viejo Continente.

En noviembre del pasado año el ministro francés de Interior, Bernard Cazeneuve, estimó en 5.000 el número de yihadistas europeos que habían viajado a Siria e Irak y según el Centro para el Estudio de la Radicalización del King’s College de Londres, de un 10 a un 30 por ciento de ellos ya han vuelto a Europa.

Según Cazeneuve, 138 yihadistas retornados de Oriente Medio habían sido ya detenidos, interrogados y encarcelados en Francia no porque hubieran cometido ningún delito, sino “para evitar que lo hicieran”.

El 19 de febrero el ministro galo volvió a la carga: desde hace 15 meses les habían llegado denuncias contra 8.000 personas supuestamente radicalizadas, lo cual debe ser algo malísimo para el ministro francés, que tampoco define lo que es un “radical”. ¿Será sinónimo de terrorista?, ¿de yihadista?, ¿de huelguista?

Acuerdo provisional para un alto el fuego en Siria

El secretario de Estado, John Kerry, acaba de anunciar en Amán, la capital de Jordania, que ha llegado a un acuerdo provisional con, Serguei Lavrov, su homólogo ruso, sobre un cese de las hostilidades en Siria.

El sábado Bashar Al-Assad dijo que su gobierno estaba preparado para un cese de las hostilidades que ponga fin a una guerra, con la condición de que los terroristas no utilicen en su provecho un período de calma en la lucha y que los países que les respaldan suspendan sus operaciones de apoyo.

En Amán Kerry ha dicho que había hablado con Lavrov, en varias ocasiones, incluyendo la conversación de ayer, y que se prevé que Obama y Putin hablen en los próximos días con el fin de completar el acuerdo provisional.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia confirmó que Lavrov y Kerry hablaron ayer por teléfono acerca de las condiciones para un cese del fuego en Siria. Dijo que las discusiones trataban sobre las condiciones del alto del fuego, lo que excluiría las operaciones contra las organizaciones «reconocidas como terroristas por el Consejo de Seguridad de la ONU», es decir, el Frente Al-Nosra y el Califato Islámico.

Kerry admitió que ambas partes están «completando las modalidades para un cese de hostilidades se están completando ahora. De hecho, hoy estamos más cerca de un cese del fuego».

También anunció que cualquier acuerdo tardaría varios días, mientras las dos partes consultan con otros países y con la “oposición” siria. Rusia tiene que hablar con el gobierno de Siria e Irán, y Estados Unidos tiene que hablar con la “oposición” siria y sus socios, dijo Kerry. Se negó a dar detalles y dijo que no espera un cambio inminente en los combates sobre el terreno.

3 años de cárcel por participar en un piquete de huelga

Esta semana el Tribunal de Estrasburgo ha comunicado a Carmen Bajo que rechaza el recurso interpuesto por su defensa frente a la condena de cárcel de tres años que le han impuesto por participar en un piquete de huelga en 2012.

Durante la huelga general del 29 de marzo de aquel año se produjeron más de 200 detenciones de trabajadores en todo el Estado.

Bajo fue condenada, junto a Carlos Cano, a tres años de prisión y al pago de una multa de 3.600 euros por participar en uno de los piquetes de la huelga en Granada.

En la noche previa a la huelga, uno de los piquetes, formado por entre 50 y 70 trabajadores, recorrieron los bares de Granada. La Champagnería fue el segundo local que visitaron. “La idea era llegar y presionar un poco a la dueña para que cerrara el bar, y si no, pues irnos”, explicó Carlos Cano, el otro condenado por estos hechos.

La última reforma del Código Penal, en vigor desde julio de 2015, endureció los castigos contra los trabajadores que participen en huelgas, piquetes y luchas obreras.

El Código Penal español, aprobado en 1995, es tan fascista que califica a los piquetes como delitos “contra los trabajadores”. Sin embargo, el único testigo que la acusó en el juicio fue la empresaria dueña del bar.

Los jueces del Tribunal Europeo de Derechos Humanos son tan vagos que ni se han molestado en argumentar ni justificar su decisión de no admitir el recurso.


Por su parte, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ya ha anunciado que el gobierno no tiene ninguna intención de indultar a la huelguista, que tendrá que entrar en la cárcel.

El reciente Congreso del Partido Comunista repasa la situación en Vietnam

El Congreso del Partido Comunista de Vietnam, celebrado el mes pasado en Hanoi, la capital del país, no ha recibido la atención que merecía porque no se han cumplido ninguna de las expectativas que en él tenían depositadas los imperialistas.

Ya saben los temas que les gusta a los portavoces del imperialismo en este tipo de eventos: un cambio de dirección, una brutal lucha de facciones en su interior, pero sobre todo el titular de la revista Time, apoyado en esas “fuentes de alto nivel” que nunca aparecen para nada y que pronosticaban un “golpe de Estado inminente”.

En el caso de Vietnam, el Primer Ministro Nguyen Tan Dung es el favorito de los medios de intoxicación porque es un enemigo acérrimo de China, por lo que podría pasar por un “nacionalista”, de no ser porque, paralelamente, es partidario de abrir el mercado interior a los buitres imperialistas.

A alguien así el New York Times le califica de “carismático”, frente a los demás, ese tipo de políticos hoscos, duros y antipáticos, cortados de viejos patrones stalinistas. La revista Times postula a su estrella Dung para ocupar el lugar de Nguyen Phu Trong, que es el contrapunto con el sacan a pasear la gastada terminología soviética de la Guerrra Fría. En fin, a diferencia del anterior, Trong es un “apparatchik conservador” cuya única obsesión es mantenerse en su cargo al frente del Partido Comunista.

Lo mismo que China y otros países de Extremo Oriente, Vietnam vive una etapa de esplendor económico, con un crecimiento del PIB cercano al 7 por ciento anual el pasado año. Su comercio exterior es espectacular. El año pasado las exportaciones crecieron un 8 por ciento.

Incluso el FMI ha destacado el espectacular avance del país. El proyecto del Partido Comunista es elevar la renta per capita de los actuales 2.170 dólares a los 3.500 en 2020, lo cual resulta ya un bocado muy apetecible para los monopolios, que presionan para abrir el mercado financiero, el de telecomunicaciones y las minas en los términos exigidos por el Tratado Trans-Pacífico, que es similar al Trans-Atlántico.

Desde hace medio siglo, a pesar de la guerra contra Estados Unidos, las relaciones con China, el mayor socio comercial de Vietnam, son uno de los elementos clave de la evolución de Vietnam. La prensa china, incluida la del Partido Comunista, se ha burlado de las especulaciones de los imperialistas sobre un inminente golpe de Estado.

Confunden sus deseos con la realidad, viene a decir el diario Global Times que, sin embargo, reconoce que “fuerzas externas” se están infiltrando en la sociedad vietnamita para desestabilizar, un desafío a largo plazo que no impedirá a los dirigentes de Hanoi “seguir inquebrantables en la vía socialista”.

Global Times analiza también la política exterior de Vietnam en el Pacífico, un escenario clave, tanto para China como para los intereses de Estados Unidos. Habla de que, a pesar de las importantes divergencias con China, mantiene una política equilibrada y una cooperación bilateral amistosa con su vecino del norte.

El otro lado de la ecuación son Estados Unidos, en donde hay que tener en cuenta a los refugiados que huyeron en 1975 tras la liberación del país, que desempeñan el mismo papel siniestro que los gusanos cubanos de Miami en relación a las relaciones con La Habana.

Los gusanos vietnamitas aún sueñan con derrocar al gobierno de Hanoi por la fuerza y están ligados a las mismas fuerzas reaccionarias y siniestras de Washington.

El Congreso del Partido Comunista sigue, pues, una línea de continuidad ya trazada desde hace tiempo y no cabe esperar los sobresaltos que les gustaría a los imperialistas. Cuestión diferente es que la situación en el Pacífico se agudice, como cabe esperar, y que Estados Unidos y China eleven la tensión a un nivel superior. Eso supondría que ambos presionarían a los países de la región, entre ellos Vietnam, para que tomen partido.

Pero la resolución de los problemas entre Vietnam y China también depende de la capacidad que muestre China para ganarse a países como Vietnam. Para ello deberá hacer concesiones territoriales en el cúmulo de litigios que hay en el Mar de China Meridional.

Timber Sycamore: la CIA desató la guerra contra Siria

Cuando en 2013 el presidente Obama autorizó a la CIA secretamente a armar a los aguerridos rebeldes [sirios], la agencia de espionaje supo que tendría un socio seguro que ayudaría a pagar la operación encubierta. Era el mismo socio en el que la CIA había encontrado apoyo durante décadas en cuestiones monetarias y de discreción en sus conflictos lejanos: el Reino de Arabia saudí.

Desde entonces, la CIA y sus amigos saudíes han mantenido un acuerdo poco habitual para la misión de entrenar a los rebeldes, operación que los norteamericanos han bautizado con el nombre en clave de Timber Sycamore [Madera de Platanero]. En ese acuerdo, según indicaron funcionarios de la actual y de la anterior administración, los saudíes contribuyen con armas y con amplias sumas de dinero, asumiendo la CIA la labor de entrenar a los rebeldes en el uso de los rifles de asalto AK-47 y misiles antitanque.

El apoyo a los rebeldes sirios es solamente el último capítulo de la larga relación entre los servicios de espionaje de Arabia saudí y Estados Unidos, alianza fortalecida durante el escándalo Irán-contra, el apoyo a los muyaidines contra los rusos en Afganistán, y las luchas en África por medio de fuerzas interpuestas. A veces, como en Siria, los dos países han trabajado de forma conjunta. En otras, Arabia saudí se ha limitado a extender cheques para financiar las actividades encubiertas norteamericanas.

El programa conjunto de armamento y adiestramiento, al que otros Estados de Oriente Medio contribuyen con dinero, sigue adelante, en tanto que las relaciones con Arabia saudí (y el papel del reino en la zona) son fluidas. Los antiguos lazos de petróleo barato y de tipo geopolítico que han unido a los dos países se han debilitado, a medida que la dependencia de Estados Unidos del petróleo extranjero declina, y el gobierno de Obama se desliza hacia un acuerdo diplomático con Irán.

Pero la alianza persiste, aupada en un mar de dinero saudí y en la existencia de intereses recíprocos. Además de las vastas reservas petrolíferas de Arabia saudí y su papel como referencia espiritual del mundo suní, la larga relación entre los servicios de inteligencia ayuda a explicar por qué Estados Unidos se han mostrado reacios a criticar abiertamente las violaciones de derechos humanos, su trato a las mujeres y su apoyo a la vertiente extremista del Islam, la wahabita, inspiradora de muchos de los auténticos grupos terroristas con los que lucha Estados Unidos. El gobierno de Obama no condenó de forma pública la decapitación este mes de un clérigo chiíta disidente, Sheikh Nimr al-Nimr, que había desafiado a la familia real.

Pese a que los saudíes han hecho pública su ayuda armando a los grupos rebeldes en Siria, el alcance de su asociación con la campaña encubierta de la CIA y su apoyo financiero no se ha hecho público. Los detalles fueron extrayéndose de las entrevistas a una media docena de actuales y antiguos funcionarios estadounidenses, y de fuentes de bastantes países del Golfo Pérsico. La mayoría habló de forma anónima, porque no estaban autorizados a discutir sobre el programa.

Desde el momento en que comenzó la operación de la CIA, contó con el dinero saudí. “Comprenden que tienen que tenernos, y nosotros sabemos que les tenemos que tener”, dijo Mike Rogers, antiguo congresista republicano de Michigan que fue secretario del House Intelligence Committee cuando comenzó la operación de la CIA. Rogers declinó discutir detalles del programa secreto.

Los funcionarios norteamericanos no han desvelado la suma de la contribución saudí, que es con diferencia mayor que la de cualquier otro país al programa de armamento de rebeldes contra el ejército del presidente Bashar al-Assad. Pero estiman que el coste total de armamento y entrenamiento asciende a bastantes miles de millones de dólares. La Casa Blanca ha recibido bien la cobertura financiera por parte de Arabia saudí (y de Qatar, Jordania y Turquía) en un momento en que Obama ha presionado a las naciones del golfo a protagonizar un papel mayor en la seguridad de la región. Tanto los portavoces de la CIA como de la embajada saudí declinaron hacer comentarios.

Cuando Obama aprobó el armamento de los rebeldes en la primavera de 2013, se debió en parte al intento de ganar control de la aparente situación de impunidad en la región. Los qataríes y los saudíes habían estado inyectando armas en Siria durante más de un año. Los qataríes incluso estaban introduciendo de contrabando cargamentos de lanzacohetes personales chinos FN-6 desde la frontera con Turquía. Los esfuerzos de los saudíes estaban dirigidos por el extravagante príncipe Bandar bin Sultan, en aquella época jefe de la inteligencia, quien compró miles de AK-47 y millones de municiones en Europa del este para los rebeldes sirios. LA CIA ayudó a organizar algunas de las compras de armas de los saudíes, incluyendo un gran contrato con Croacia en 2012.

Hacia el verano de 2012 existía una sensación de “barra libre” a lo largo de la frontera entre Turquía y Siria, mientras seguían las inyecciones de armas y dinero hacia los grupos rebeldes, incluso hacia algunos de los que los funcionarios norteamericanos sospechaban tener lazos con grupos radicales como Al Qaeda. Durante este período la CIA mantuvo un papel secundario, estando autorizada por la Casa Blanca bajo el programa de entrenamiento Timber Sycamore [Madera de Platanero] para entregar ayuda a los rebeldes excepto armas. A finales de 2012, según dos antiguos funcionarios estadounidenses, David H. Petraeus, a la sazón director de la CIA, aplicó un duro rapapolvos a los oficiales de inteligencia de bastantes países del Golfo, en un encuentro cerca del Mar Rojo en Jordania. Les reprendió por enviar armas a Siria sin previa coordinación con los funcionarios de la CIA en Jordania y Turquía.

Meses más tarde, Obama dio su aprobación a la CIA para dar inicio al armamento y entrenamiento de los rebeldes en una base en Jordania, modificando el programa Timber Sycamore [Madera de Platanero] para introducir ayuda letal. Bajo el nuevo acuerdo, la CIA se puso al frente del entrenamiento, mientras la inteligencia saudí, el Directorio General de Inteligencia, proporcionaba dinero y armas, incluyendo misiles antitanques Tow. Los qataríes también ayudaron financieramente, permitiendo el uso de una base en Qatar como centro complementario de entrenamiento. Pero, según los funcionarios norteamericanos, Arabia saudí era, con diferencia, el mayor contribuyente a la operación.

Mientras el gobierno de Obama consideraba esta coalición un asunto que se vendería excelentemente en el Congreso, algunos, incluyendo al senador Rin Wyden, un demócrata de Oregón, planteó objeciones al respecto, porque la CIA necesitaba el dinero saudí, según la versión de un antiguo funcionario.

Wyden declinó ser entrevistado, pero su oficina emitió una declaración exigiendo más transparencia. “Antiguos funcionarios han declarado públicamente que Estados Unidos está intentando estructurar las capacidades bélicas de la oposición contra Assad, pero no han proporcionado al público los detalles sobre cómo se está realizando esto, qué agencias oficiales están implicadas, o con qué socios extranjeros están trabajando estas agencias”, afirma el comunicado.

Cuando las relaciones entre los países involucrados pasan malos momentos, a menudo le toca a Estados Unidos negociar soluciones. Como anfitrión, Jordania espera pagos regulares de los saudíes y de los norteamericanos.

Cuando los saudíes pagan tarde, según un antiguo funcionario de inteligencia, los jordanos se quejan a los miembros de la CIA. Mientras que en anteriores misiones de la CIA, los saudíes han proporcionado financiación sin condiciones, no ocurre así con el dinero para Siria, según cuentan funcionarios antiguos y actuales. “Quieren un sitio en la mesa, y tener voz y voto respecto a cuales van a ser los planes de la mesa”, declaró Bruce Riedel, antiguo analista de la CIA y ahora socio de la Brookings Institution.

El programa de entrenamiento de la CIA está separado del programa de armamento de los rebeldes sirios, del que el Pentágono afirma su final. Ese programa se diseñó para entrenar a los rebeldes a combatir a los miembros del Califato Islámico en Siria, al contrario que el programa de la CIA, que se centra en los grupos rebeldes que combaten al ejército de Siria.

En tanto que la alianza en cuestiones de inteligencia es central en la lucha en Siria y ha sido importante en la guerra contra Al-Qaeda, una constante irritante en las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita es el nivel de apoyo de los ciudadanos saudíes a grupos terroristas, indican los analistas. “Cuanto más se incide en el argumento ‘les necesitamos como socio antiterrorista’ menos persuasivos se hacen”, comentó Williams McCants, antiguo consejero antiterrorista del Departamento de Estado y autor de un libro sobre el Califato Islámico. “Si esto es una conversación sobre cooperación antiterrorista, y los saudíes son parte principal del problema en la creación del terrorismo, ¿cómo puede resultar convincente un argumento como ese?” Es increíble la cantidad de gente que piensa que el moderno Islam no es el Islam, sino la estricta interpretación que Arabia saudí hace del Islam. Así que…

Pero… ¿por qué no? Así se hizo en Afganistán, en donde Estados Unidos financió, apoyó y entrenó a grupos terroristas como los muyaidines y los talibanes, junto a los saudíes… A corto plazo, la alianza sigue siendo sólida, reforzada por el lazo entre dos jefes del espionaje. El príncipe Mohamed bin Nayef, ministro de Interior saudí que recibió el encargo de armar a los rebeldes sirios del príncipe Bandar, conoció al director de la CIA John O. Brennan en la época en que éste era el jefe de la estación de la CIA en Riad, en los años 90. Antiguos colegas consideran que siguen estando cercanos, y el príncipe Mohamed ha ganado amigos en Washington con su agresividad en el desmantelamiento de grupos terroristas como Al-Qaeda en la Península Arábiga.

La función que Brennan desempeñó en Riad es, más que la del embajador, el auténtico núcleo del poder norteamericano en el reino. Antiguos diplomáticos recuerdan que las discusiones más importantes siempre se canalizaron a través del jefe de estación de la CIA. Los funcionarios de inteligencia dicen que este canal de comunicación tiene una ventaja. Los saudíes son mucho más receptivos a la crítica de los norteamericanos cuando ésta se hace en privado, y este canal secreto ha hecho más para manejar el comportamiento de los saudíes en pro de los intereses norteamericanos que cualquier crítica pública.

Las raíces de la relación son antiguas. A finales de los años 70, los saudíes organizaron lo que se conocía como el “Safari Club”, coalición de naciones que incluía a Marruecos, Egipto y Francia, que realizaban operaciones encubiertas en África en un tiempo en que el Congreso había recortado las alas de la CIA tras años de abusos. “De esta manera, con esos países, el reino ayudó de alguna manera a mantener el mundo seguro en una época en que Estados Unidos no podía hacerlo”, recordaba el príncipe Turki al-Faisal, antiguo dirigente de la inteligencia saudí en una charla en la Universidad de Georgetown en 2002.

En los ochenta los saudíes ayudaron a financiar las operaciones de la CIA en Angola, en donde Estados Unidos respaldaban a los rebeldes contra el gobierno, apoyado por Rusia [Unión Soviética]. Aunque los saudíes eran fervorosamente anticomunistas, el principal incentivo de Riad parecía ser consolidar sus lazos con la CIA.

“Estaban comprando buena voluntad”, recuerda un antiguo funcionario de inteligencia que participó en la operación. Tal vez en lo que fue el episodio con más repercusiones, los saudíes ayudaron a armar a los rebeldes muyaidines para expulsar a Rusia de Afganistán. Estados Unidos comprometió centenares de millones de dólares cada año para la misión, y los saudíes lo igualaron, dólar a dólar. El dinero fluía a través de una cuenta en Suiza propiedad de la CIA. En el libro “Charlie Wilson’s War”, el periodista George Crile III relata que la CIA organizó una cuenta que no rindiera intereses, para mantener la prohibición islámica de la usura.

En 1984, cuando el gobierno de Reagan buscaba ayuda para su plan secreto de vender armas a Irán para financiar a los rebeldes de la contra en Nicaragua, Robert C. McFarlane, consejero nacional de seguridad, se entrevistó con el príncipe Bandar, en aquel tiempo embajador saudí en Washington. La Casa Blanca dejó claro que los saudíes “ganarían una cantidad considerable de consideración” mediante la cooperación, recordó más tarde McFarlane.

El príncipe Bandar prometió un millón de dólares mensuales para financiar a la contra, como reconocimiento del anterior apoyo de la Casa Blanca a los saudíes. Las contribuciones continuaron después de que el Congreso cortara esa financiación. Al final, los saudíes donaron 32 millones de dólares, pagados a través de una cuenta en las Islas Caimán.

Al surgir el escándalo Iran-contra y plantearse cuestiones en torno al papel de los saudíes, el reino mantuvo sus secretos. El príncipe Bandar rechazó cooperar con la investigación dirigida por Lawrence E.R. Walsh, el consejero independiente. En una misiva, el príncipe rechazó testificar, explicando que “los secretos y los compromisos de mi país, así como nuestra amistad, no son coyunturales, sino algo a largo plazo”.

—http://www.nytimes.com/2016/01/24/world/middleeast/us-relies-heavily-on-saudi-money-to-support-syrian-rebels.html

‘Médicos Sin Fronteras es una rama del espionaje francés en Siria’

El 15 de febrero cayeron 4 obuses en el hospital de Maaret al-Noomane, una localidad siria cercana a Idlib en poder de los yihadistas, sostenido por Médicos Sin Fronteras. Fallecieron 25 personas, de las que 9 eran miembros de la ONG. Es posible que haya aún más muertos bajo los escombros, que aún no se han podido retirar en su totalidad.

En una entrevista al diario Le Monde, el doctor Mego Terzian, presidente de Médicos Sin Fronteras acusó de la matanza al gobierno de Damasco y a su aliado ruso.

“Se trata de zonas controladas por la oposición. Sería ilógico que ellos bombardearan un hospital conocido por cuidar a su población. Claramente los cuatro obuses fueron lanzados por la coalición que dirige el gobierno de Damasco. Y ciertamente de manera deliberada, porque los cuatro obuses cayeron en pocos minutos en el mismo lugar, en el edificio del hospital, lo que no puede ser un accidente ni el azar”, dijo al diario.

“Fueron contra el hospital porque consideran que cuidaba de la población o de los combatientes que son hostiles a ellos. Desde el inicio de la intervención rusa, los bombardeos se han intensificado. Llevan la misma política de destrucción que en Grozny, en Chechenia: una política de bombardeos masivos e indiscriminados. Es una política de tierra quemada”, añadió el doctor.

Por su parte, el gobierno de Damasco rechazó cualquier responsabilidad sobre la matanza en el hospital. El embajador sirio en Moscú, Riad Haddad, afirmó a la cadena de televisión pública de Rusia Rossiya 24 que quien está detrás del bombardeo del hospital es Estados Unidos.

Luego, Bachar Jaafari, el embajador sirio en la ONU, además de reiterar las afirmaciones de su colega en Moscú, dio un paso más: “Ese pretendido hospital se instaló sin el permiso del gobierno sirio por la red francesa llamada Médicos Sin Fronteras, que es una rama de los servicios de inteligencia franceses que operan en Siria”.

El embajador francés en la ONU, François Delattre, reaccionó inmediatamente a las palabras de Jaafari, expresando su más firme condena de las expresiones vertidas por el “representante del régimen de Damasco”.

¿Se pasó de rosca el embajador sirio en la ONU? Si tuviera razón y Médicos Sin Fronteras fuera -en efecto- un brazo del servicio secreto francés, se explicaría el hecho de que desde comienzos de este año, les ha ocurrido lo mismo en cinco ocasiones en cinco hospitales distintos… sólo en Siria ¿No es demasiada casualidad?

La revista Metro News se lo preguntaba muy recientemente (1): ¿por qué esa obsesión contra los hospitales de Médicos Sin Fronteras en Siria?

En Canadá otro medio, L’Actualité, ampliaba el radio de acción a los hospitales de Médicos Sin fronteras en otras zonas de guerra (2). En Haydan (Yemen) hubo un primer bombardeo el 30 de octubre del año pasado, luego otro más y el último se produjo el 10 de enero de este mismo año, siempre contra centros de la misma ONG francesa.

El 17 de junio de 2014 el gobierno de Sudán bombardeó otro que tenían en la región de Kordofan, en el sur del país. En octubre del pasado año se produjo el de Kunduz, causado por la fuerza aérea de Estados Unidos que opera en Afganistán.

(1) http://www.metronews.fr/info/bombardements-de-centres-msf-en-syrie-pourquoi-les-hopitaux-sont-ils-vises/mpbp!LMHjUXk66WiI/
(2) http://www.lactualite.com/actualites/les-hopitaux-de-medecins-sans-frontieres-de-plus-en-plus-la-cible-dattaques/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies