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Hasta el deporte ruso está bajo sospecha de fraude

El dopaje se ligó al deporte a partir de un determinado momento de su evolución: con la creciente profesionalización, a su vez consecuencia de otra transformación del deporte en un suculento negocio internacional en el que los medios de comunicación tienen una parte importante.

Sin embargo, es precisamente esa vinculación de la que los medios de comunicación no quieren hablar, como tampoco de la complicidad de las federaciones deportivas (nacionales e internacionales) y olímpicas en el asunto, es decir, tanto en el dopaje como en el negocio.

El domingo 6 de marzo la cadena alemana de televisión emitió el tercer capítulo sobre el dopaje de los deportistas en Rusia. Se titula “Confidencial Dopaje: Cómo Rusia fabrica sus ganadores” y da a entender que se trata de algo exclusivo de aquel país, donde todo lo que nos muestran -desde los tiempos de los planes quinquenales- es siniestro.

Los próximos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro tienen algo que ver en esta euforia por el deporte “limpio”. El asunto de Maria Sharapova ha llegado a los medios de la manera tópica en la que los casos de dopaje aparecen en el tenis. La antigua ministra francesa de Deportes ha denunciado el caso de Nadal para que la prensa patria se rasgue las vestiduras ante tamaña ofensa. El dopaje de la atleta del PP Marta Domínguez hundió el “prestigio” de nuestros medallistas…

A quienes han lavado el cerebro con eso de que el deporte no tiene nada que ver con la política, hay que contarles lo que afirma el diario francés L’Equipe: la gran atleta rusa Julia Stepanova ha pedido asilo político a Canadá y desde hace dos años vive escondida en Alemania, seguramente porque su vida corre peligro. ¿Quién no corre algún peligro en Rusia?

Stepanova dio positivo en un control de dopaje deportivo y, a pesar de ello, el Comité Olímpico le ha autorizado a participar en los próximos Juegos de Rio de Janeiro. Pero es muy probable que, como consecuencia de sus declaraciones, quien no pueda participar en ellos sea Rusia, es decir, que no participarán precisamente aquellos que no se han dopado.

La tenista Maria Sharapova confesó que tomaba meldonium, desde hacía diez años. El meldonium es un compuesto químico elaborado en 1975 en Riga, cuando Letonia pertenecía a la Unión Soviética, para proteger el corazón de las personas sometidas a estrés o que realicen grandes esfuerzos físicos. Es un fármaco barato, eficaz y sin efectos secundarios nocivos para el organismo. Facilita que los atletas se recuperen antes del esfuerzo realizado.

Algún lector estará cavilando sobre los motivos por los cuales los casos de dopaje afectan mucho menos a Estados Unidos que a otros países, cuando la población de Estados Unidos vive dopada permanentemente por unas u otras drogas. ¿Sólo sus deportistas no se drogan?

Para entender el dopaje la pregunta se debería formular de otra manera: ¿por qué las instituciones deportivas han prohibido el meldonium? Porque el meldonium sólo se consume en los países del este de Europa. El mercado de meldonium asciende a 70 millones de euros que, por sí mismos, suponen el 0,7 por ciento del presupuesto público de Letonia. Exagerando bastante, se puede decir que el meldonium es como el petróleo para Kuwait.

En fin, la consideración del consumo de meldonium como dopaje es una decisión puramente política, lo mismo que cualquier otra de las que se toman con los demás productos químicos. Unos son buenos para la salud, los recetan los médicos y son legales. Otros son malos, los recetan los narcotraficantes y son ilegales. Unos se fabrican con patente de Estados Unidos y otros de Letonia. La frontera entre unos y otros la pone Estados Unidos y no precisamente por motivos médicos.

La agencia estadounidense contra el dopaje creó una falsa ONG, llamada “Partnership for Clean Competition” que desde hace años conserva muestras de sangre y orina de deportistas que analiza en función de los resultados obtenidos en las competiciones, del lugar del origen del deportista y de las restos encontrados. En base a ello dictan las correspondientes “fatwas” farmaco-deportivas de una manera absolutamente discriminatoria. Los productos que toman los deportistas de determinados países son drogas y hay que prohibirlas porque falsifican la competición; las demás son productos beneficiosos para la salud.

En 2014 la falsa ONG analizó 8.300 muestras de orina tomadas a deportistas y encontraron meldonium en 182 de ellas. Todos ellos eran deportistas del este de Europa. Poco después, en octubre de aquel año, la agencia estadounidense contra el dopaje planteó por primera vez que el meldonium era una sustancia dopante en el orden del día del simposio anual de Fénix, en Arizona. A finales de año el meldonium ya era considerada como una sustancia “sometida a vigilancia”.

En abril del año siguiente los resultados sobre el meldonium se publicaron para que pudieran servir como “prueba científica” que justificara su prohibición dentro de la categoría S4, es decir, en la categoría de hormonas y moduladores metabólicos.

Como estaba previsto, en enero de este año se prohíbe su utilización a los deportistas, con la sanción de cuatro años de suspensión en caso de incumplimiento. Los deportistas del este de Europa, en especial los rusos, han empezado a caer como moscas. El deporte ruso está bajo sospecha. De nada sirve explicar que, aún admitiendo la prohibición, el meldonium tarda seis meses en desaparecer del organismo, por lo que la sanción se está aplicando con carácter retroactivo, es decir, se penaliza el consumo de una sustancia que antes del mes de enero no era considerada como dopante. Por lo tanto, seguirá habiendo “positivos” por dopaje de deportistas del este de Europa en cadena de aquí al mes de junio.

El médico del equipo olímpico finlandés y muchos otros expertos han asegurado que el meldonium no es una sustancia dopante y que mucho menos se la puede encuadrar en la categoría S4. Nadie entiende que sustancias equivalentes fabricadas y consumidas en otros países, especialmente en Estados Unidos, no tengan la misma consideración.

Lo patético de todo este asunto es que las instituciones deportivas de Rusia, empezando por el ministro del ramo, han dado la razón a los organismos internacionales antidopaje y han prometido que a partir de ahora van a vigilar más y mejor a sus atletas. Es verdaderamente lamentable.

El general Castres entierra el mito de los ‘rebeldes moderados’

El general Didier Castres
Caroline Galacteros

La verdad acaba siempre por resplandecer. Al principio hay algunas débiles señales (como el título de esta serie de artículos), y otras veces hay ruidos sordos que se hacen poco a poco más detectables, hasta que acaban por inundar por completo el debate público y alcanzan finalmente el núcleo duro de las tesis oficiales.

Cuando se trata de los rebeldes sirios, amablemente caracterizados desde hace algunos años de moderados, estamos todavía en la etapa de las señales débiles, pero la situación evoluciona en el buen sentido. No podemos por menos que alegrarnos por el reportaje “Una ojeada sobre Siria” (dirigido por Anthony Forestier, presentado por Sarah Soulah y difundido en France 2 el 18 de febrero), que presenta una nueva mirada sobre el conflicto sirio… cinco años después de su comienzo. Frente a las inconsecuencias de la política exterior nacional y a sus consecuencias militares difíciles de gestionar en el aspecto operativo, el propio “establishment” militar se atreve a señalar algunos hechos embarazosos. Los hechos son testarudos y están a mil leguas de la moralina que destila principalmente el Quai de Orsay desde hace tres años.

El general Didier Castres, subjefe de operaciones del estado Mayor de los Ejércitos, fue oído el 16 de diciembre de 2015 por la Comisión de Asuntos Extranjeros, de Defensa y de las Fuerzas Armadas del Senado. Y he aquí lo que el oficial francés saca a la luz del día.

“Las fuerzas de combate del Califato Islámico se estiman en unos 30.000 efectivos en Siria y en Irak, de ellos un 40 por ciento de combatientes extranjeros. Se enfrentan a 140.000 kurdos del norte de Irak, 7.000 kurdos sirios y 130.000 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes. Además en Siria existe una constelación de diversos combatientes del orden de unas 100.000 personas, de los cuales Francia considera que 80.000 pertenecen bien a grupos terroristas designados como tales por las Naciones Unidas, bien a grupos salafistas extremistas”.

Aclaremos algunas cifras para medir la amplitud de la distancia entre los datos del mando militar y las gesticulaciones de nuestra cancillería.

Primera información: la potencia del Califato Islámico está ampliamente sobreestimada en nuestros medios de información. Disponiendo solamente de 30.000 hombres (otras fuentes hablan de 50.000) en Iraq y Siria, el Califato Islámico no supone un peso considerable en el aspecto militar. Su expansión territorial desde hace tres años muestra lo que numerosos observadores sirios (entre ellos el arzobispo de Alepo) han denunciado amargamente: los occidentales han hablado mucho, pero extrañamente han hecho poco para destruir esta hidra de color verde oscuro.

Segunda información: si los miembros del Califato Islámico están repartidos de una forma más o menos equilibrada entre Irak y Siria, se puede considerar que hay entre 15.000 y 20.000 combatientes del Califato Islámico principalmente alrededor de Raqqa. Son muchos menos que los otros terroristas islamistas presentes en Siria, de los que el general Castres nos dice que probablemente son alrededor de 80.000 en las zonas que nuestros medios y nuestros representantes políticos califican fácilmente de rebeldes. Tenemos pues una relación de 1 a 4 entre los islamistas del Califato Islámico y los otros (de los cuales una aplastante mayoría, alrededor del Frente Al-Nosra están afiliados oficiosa u oficialmente a Al-Qaeda, cuna original del… Califato Islámico). Las cancillerías oficiales, si tuvieran en cuenta las cifras que les proporcionan principalmente la inteligencia militar, debieran en consecuencia tener sus propósitos mucho más cercanos a los mantenidos por Sergei Lavrov o el mismo Bachar el-Assad. Pero negar la realidad es un pecado muy extendido, y es más fácil acusar a los periodistas de France 2 de repetir la propaganda del régimen sirio que admitir un sesgo político o un déficit de comprensión de la situación. Como, por otro lado, fue más fácil hace algunas semanas acusar a los periodistas de Canal+ de repetir la propaganda del Kremlin en su reportaje sobre la revolución de Maidan y la guerra civil ucraniana en el Donbass.

Tercera información. Quedan pues un poco más de 20.000 rebeldes denominados moderados, según la investigación militar francesa. Son pocos… sobre todo porque combaten en las mismas zonas que los 80.000 terroristas, de los que son en la práctica aliados sobre el terreno. Sobre este punto, invitamos a leer el artículo de Bouger les Lines sobre la escala de colores de los rebeldes que recuerda el mosaico de coaliciones en Siria en el seno de todas las falanges rebeldes, desde el verde pálido al más oscuro, que para algunos son rivales y para muchos avatares presentables de los grupúsculos más radicales, combatiendo juntos muy frecuentemente, principalmente con el Frente Al-Nosra, o por cuenta de éste.

La víspera de esta edificante audiencia del general Castres, el 15 de diciembre de 2015, el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian prestaba también declaración ante esa misma Comisión del Senado. Si se cruzan las dos declaraciones y teniendo en cuenta que nuestro ministro no podía ignorar las informaciones de la inteligencia militar, la brecha entre ambas se hace inquietante.

“En Siria las dificultades se concentran en el Oeste, en la frontera con Turquía, en donde los ejércitos leales apoyados por Rusia y los pasdarans iraníes ganan terreno en los territorios controlados por los insurgentes, pero menos deprisa de lo que esperaban. La presencia rusa es significativa, con una cuarentena de cazas con base en Latakia. Rusia emplea igualmente su aviación a larga distancia, para los ataques contra Raqqa y Deir Eizzor por bombardeos que despegan del aeródromo de Mozdok, en el sur de Georgia, o con lanzamiento de misiles desde el crucero Moskva, en la orilla de Latakia. Se nota una inflexión de la acción militar rusa. Estimamos así que los ataques contra el Califato Islámico representan entre un 20 y un 30 por ciento del total de ataques rusos estas últimas semanas, contra un 5 por ciento anteriormente. Respecto al apoyo a los rebeldes, la acción militar norteamericana y francesa se ha reforzado, apoyada desde hace poco por los ataques británicos”.

Primera información: si se tienen en cuenta las cifras del ministro Le Drian y se las compara con las del general Castres, se deduce que Rusia repartió un 20-30 por ciento de sus ataques contra los 15-20.000 combatientes del Estado Islámico, y un 70-80 por ciento contra los 100.000 rebeldes (de los cuales 80.000 son terroristas islamistas). Los ataques rusos están pues en perfecta coherencia con las investigaciones militares francesas, lo que no es el caso de los ataques… franceses.

Segunda información. ¿Como comparar la declaración del ministro de Defensa sobre el refuerzo a la ayuda a los insurgentes con la del general Castres sobre los 80.000 terroristas entre los 100.000 rebeldes, sin llegar a la conclusión de la manifiesta imposibilidad de tal comparación?… salvo que se entienda que Francia y los países occidentales apoyan directa o indirectamente el terrorismo islamista.

En tanto que un alto el fuego muy parcial y frágil parece establecerse, pero que los perfiles de un acuerdo político de la cuestión siria parecen estar aún en el limbo, estas informaciones oficiales presentadas a la representación nacional nos dan medida de toda la inconsciencia y la ceguera que han llevado desde hace cinco años a Occidente a entrometerse en el Levante. Estos elementos son elocuentes, pero muy inquietantes. ¿Cómo no interrogarse sobre la función del Califato Islámico? El Califato Islámico y sus terroríficos y espectaculares modos de acción ¿no son, al menos parcialmente, el horroroso biombo que cristaliza la atención popular, mediática y política, el escondite de una empresa mucho mas grave de desestabilización profunda de la región y del mundo? El Califato Islámico hace olvidar a Al-Qaeda, que actúa en segundo plano, y como una eficaz cortina, a la manera de las raíces subterráneas. Sus múltiples avatares, ahora etiquetados como “rebeldes”, “insurgentes” o “islamistas moderados”, se han hecho, en contraste, recomendables, y prosiguen su metódico desmembramiento del Estado.

Fuente: http://galacteros.over-blog.com

La yihad en Rusia

La violencia en la región rusa del Cáucaso Norte, que ha vivido conflictos armados desde hace dos décadas, ha disminuido de forma sustancial en los dos últimos años, en parte porque la mayoría de los radicales de la zona se han unido a los combatientes extranjeros en Siria e Irak. En junio de 2015, casi todos los grupos insurgentes locales habían jurado fidelidad a Daesh, quien posteriormente designó a la región como nueva “provincia”, Vilayat Kavkaz. Algunos grupos pequeños en Daguestán y Kabardia-Balkaria todavía siguen siendo leales al Emirato del Cáucaso (EC), la violenta organización yihadista de la zona, pero sus apoyos y su capacidad son mínimos.

Rusia y Daesh están directamente enfrentados: los responsables de seguridad han anunciado que el pasado año evitaron varios atentados terroristas inspirados por el autoproclamado Estado Islámico, que ha prometido hacer daño a Rusia y ha reivindicado, además del derribo en octubre del avión en el que murieron sobre el desierto del Sinaí 224 rusos que volvían de Egipto, dos atentados en Daguestán. Además de proteger su seguridad nacional, el Kremlin debería hacer un esfuerzo mayor de desradicalización, prestar atención con la máxima urgencia a las reclamaciones legítimas en el Cáucaso Norte y abordar sistemáticamente las causas fundamentales de la violencia.

Las circunstancias de los seguidores de la yihad en el Cáucaso Norte cambiaron radicalmente en vísperas de los Juegos Olímpicos de 2014 en Sochi. Los servicios rusos de seguridad derrotaron y paralizaron al EC, que vio imposibilitadas sus operaciones y comunicaciones justo cuando lo que Daesh denomina su “yihad de cinco estrellas” adquiría cada vez más popularidad. Varios miles de habitantes de la zona se unieron a la lucha, desde su país y desde los lugares en los que está establecida su diáspora, en Europa y Oriente Medio. La exportación de la yihad a esta última zona le ha creado a Rusia nuevos enemigos y ha hecho que el problema deje de ser local para internacionalizarse.

Desde la represión del salafismo antes de los Juegos Olímpicos en Rusia, Turquía se ha convertido en uno de los destinos favoritos tanto de los yihadistas rusos que se dirigen a Siria como de los musulmanes conservadores y pacíficos que, con sus familias, han establecido allí su nuevo hogar. Los nuevos “muhajirun” (inmigrantes) procedentes de Rusia han formado comunidades cerradas, casi autosuficientes, sobre todo en torno a Estambul. Hasta los atentados inspirados por Daesh que golpearon suelo turco en 2015, las autoridades no se habían mostrado muy preocupadas por ninguno de estos grupos. Los enlaces del autoproclamado Estado Islámico que hablaban ruso y ayudaban a los recién llegados a cruzar la frontera con Siria trabajaban con gran eficacia. Se ha dicho que había varios agentes e ideólogos destacados del EC en el país, dedicados a facilitar el paso a grupos distintos de Daesh. Además, desde 2003 han muerto asesinados en Turquía ocho personajes vinculados a la insurgencia chechena, el más reciente en 2015, aparentemente por personas a sueldo de los servicios federales rusos de seguridad. Las autoridades turcas dicen que muchas veces les faltan pruebas suficientes para actuar con más decisión, pero dentro de la ley. No obstante, en los últimos tiempos han reforzado considerablemente la seguridad.

Los combatientes procedentes del Cáucaso Norte luchan en Siria e Irak no sólo con Daesh, sino también con Jabhat al Nusra, además de grupos rebeldes no afiliados. En general lo hacen bajo el mando de jefes chechenos, que tienen fama de ser combatientes intrépidos, por lo que es frecuente que se les encargue el mando de grupos pequeños o que enseguida asciendan a puestos de segunda y tercera categoría dentro de Daesh. Según las informaciones, Abu Omar (Umar) Shishani, el combatiente del Cáucaso Norte que ocupaba uno de los puestos más alto entre los yihadistas, resultó herido o muerto en un ataque reciente de Estados Unidos. Parece que sus logros militares, en especial al frente de operaciones para capturar la provincia de Anbar en Irak y varias partes del este de Siria, contribuyeron a que Abu Bakr al Baghdadi proclamara su califato y colocaron a Rusia en la mira de Daesh. En 2014, para tratar de reforzar su poder en la organización, Shishani y su ambicioso confidente y propagandista de Karacháyevo-Cherkesia, Abu Jihad, decidieron captar a los rebeldes del Cáucaso Norte. El resultado fue la deserción más numerosa de combatientes de la zona a Daesh.

Los servicios de seguridad rusos, al parecer, abrieron las fronteras para que los radicales locales se fueran de la zona antes de los Juegos Olímpicos, a pesar de que Rusia considera delito la participación en grupos armados en el extranjero que vayan en contra de “los intereses de la Federación Rusa”. Sin embargo, desde la segunda mitad de 2014, las autoridades han recortado las salidas y persiguen de forma sistemática a los encargados de reclutar gente y recaudar fondos y a los posibles combatientes, al tiempo que han intensificado la presión sobre los salafistas no violentos, especialmente en Daguestán. En Chechenia, el tratamiento de los salafistas ha sido siempre más duro. El Ministerio del Interior checheno lleva a cabo campañas periódicas contra ellos; se habla de numerosas detenciones en 2015 e incluso de desaparecidos en la última parte del año. El líder ingusetio, Yunus-Bek Yevkurov, ejerce una política de no enfrentamiento; evitó que el clero oficial se quedara con la mezquita salafista más importante en Nasyr-Kort y trata de consolidar la base de fieles en la república. En Kabardia-Balkaria, los fundamentalistas tampoco se quejan de acoso sistemático por parte de los servicios de seguridad.

Los salafistas de la región subrayan que la religión es un motivo fundamental para que los rebeldes del Cáucaso Norte se unan a la yihad en Siria. Al contexto religioso inmediato hay que sumar unos agravios más de fondo que impulsan la radicalización: los conflictos no resueltos, gobiernos que no suelen rendir cuentas ni ser transparentes, malas circunstancias socioeconómicas y un profundo sentimiento de injusticia y privación de derechos. La oportunidad que les ofrece Daesh da a los violentos una alternativa a emprender una aventura suicida en su propio país, y hace aún más atractiva la idea de marcharse a cumplir sus compromisos religiosos.

Los radicales convencen a los jóvenes de que hacer la hijjra (emigración) o luchar por Daesh es la obligación individual (fardh ‘ajn) de cada musulmán, y quienes no lo hacen incumplen su deber para con Alá. Además, Daesh se presenta como un proyecto político factible, con un gobierno islámico eficaz. Asegura que es un Estado igualitario en materia de bienestar y proporciona pisos y subsidios a las familias de los combatientes. También da la oportunidad de ascender por méritos y de ejercer una venganza muy pública por la supuesta humillación mundial de los musulmanes.

Para impedir que el Cáucaso Norte siga proporcionando refuerzos a Daesh, Rusia debe desarrollar una estrategia de desradicalización que aproveche los recursos intelectuales de varios ámbitos y varias disciplinas, con expertos en la región, responsables de seguridad, educadores y dirigentes religiosos moderados. Los líderes fundamentalistas respetuosos con la ley pueden desempeñar un papel crucial entre la gente joven. También es importante la creación de cauces controlados y seguros para el regreso y programas para prevenir la radicalización en las prisiones. Los relatos de quienes vuelven desilusionados de Siria e Irak son tal vez el arma más poderosa para evitar nuevos reclutamientos.

Fuente: http://www.esglobal.org/la-insurgencia-en-el-caucaso-norte-y-siria-una-exportacion-de-la-yihad/

La guerra del opio en Afganistán

Enrico Piovesana ha escrito un libro titulado “Afganistán, la nueva guerra del opio” sobre la connivencia entre el ejército estadounidense de ocupación y los traficantes de heroína en Asia central.

Durante muchos años Piovesana fue corresponsal de guerra en Afganistán de la agencia de noticias PeaceReporter, la sección periodística de la organización Emergency.

Tiene una amplia experiencia internacional. También ha sido corresponsal en Pakistán, Chechenia, Osetia del norte, Bosnia, Georgia, Sri Lanka, Birmania y Filipinas.

Algunos de sus reportajes han aparecido en l’Expresso, Il Corriere della Sera, La Stampa, Il Manifesto, Il Venerdi di Repubblica, Left y Oggi. Actualmente trabaja en la web “Il Fatto Quotidiano”.

La obra pone de manifiesto que la CIA sigue siendo el mayor traficante mundial de drogas. Si en el escándalo Irán-Contra se trataba de cocaína, en Afganistán está siendo la heroína. No hay un gramo de la droga, de los muchos que circulan por el mundo, que no pase antes por sus manos.

Como cualquier otra droga, la heroína cumple a la perfección numerosas funciones para el imperialismo:

– abarata los costes de mantenimiento de la maquinaria de guerra
– financia operaciones encubiertas, sustraídas al control de los parlamentos y de la prensa
– crea redes clientelares, mano de obra gratuita de colaboradores y espías

La cínica “prohibición” de las drogas, impulsada en los años veinte por Estados Unidos, al mismo tiempo que el alcohol, multiplica los efectos funcionales de las drogas con el dinero “negro” que nadie puede detectar, controlar ni fiscalizar.

Además, el dinero “negro” se tiene que lavar, una mordida de la que los bancos internacionales obtienen la mayor parte de sus beneficios y que les ha permitido salir -de momento- de la bancarrota de 2008.

El hundimiento del Kurdistán irakí

Andre Vltchek

Se presentaba como ejemplo de un enorme éxito. Se nos decía que, en medio de un Oriente Medio devastado, rodeado de desesperación, muerte y dolor, una tierra en donde corría la leche y la miel brillaba como una antorcha de esperanza.

¿O era más bien un pastel delicioso rodeado de putrefacción? Este lugar excepcional se denominaba Kurdistán irakí, y oficialmente la “Región de Kurdistán”.

Era allí en donde el capitalismo victorioso inyectaba “masivas inversiones” en tanto que Occidente “garantizaba la seguridad y la paz”, las empresas turcas construían y financiaban innumerables proyectos, mientras que sus camiones cisterna y luego un oleoducto transferían cantidades pasmosas de petróleo hacia el Occidente. En el moderno aeropuerto internacional de Erbil, hombres de negocios europeos, soldados y expertos en seguridad se mezclaban con expertos en desarrollo de la ONU. Lufthansa, Austrian Airlines, Turkish Airlines, MEA y otro compañías aéreas importantes, se dedicaban a inaugurar vuelos hacia este nuevo centro neurálgico “chic” de Oriente Medio.

No hay que inquietarse si el gobierno de la Región de Kurdistán sigue chocando con la capital, Bagdad, respecto a las reservas de petróleo, la extensión de su autonomía y muchas otras cuestiones esenciales. No hay que preocuparse si (como a menudo se produce en las sociedades capitalistas extremas) los indicadores macroeconómicos revelan bruscamente un contraste aterrador con la creciente miseria de la población local.

En tanto que el petróleo corría, esta región autogobernada juraba su fidelidad eterna a Occidente. Después la economía comenzó a disminuir la velocidad; después llegó a detenerse por completo, y todos los indicadores sociales han caído en picado. La felicidad de los inversores occidentales y turcos, especialmente la de los manipuladores políticos, se hacia cada vez más molesta e insultante para aquellos que trabajaban duro en unir los dos extremos.

Y el día de mi partida, el 9 de febrero de 2016, en el “Kurdistán irakí” estallaron repentinamente una serie de violentas protestas a propósito de las “medidas de austeridad para evitar un hundimiento económico”.

Reuters informaba así: “Las protestas se han intensificado el martes en la Región de Kurdistán irakí. El boom económico de diez años en la región autónoma se ha detenido repentinamente en 2014, cuando Bagdad redujo drásticamente los subsidios tras la construcción por la Región kurda de su propio oleoducto hacia Turquía, y comenzó a exportar el petróleo de forma independiente. La consecuencia para el gobierno regional kurdo (GRK) fue que tuvo que emplearse a fondo para pagar los salarios de los funcionarios que se elevaban a 875.000 millones de dinares ir es, unos 721 millones de euros al mes. El KRG intentó equilibrar el déficit elevando las ventas independientes de petróleo a unos 600.000 barriles por día, pero, con los precios actuales, la región sigue con un déficit mensual de 380-400.000 millones de dinares, unos 646 millones de euros”.

Pero el conflicto con Bagdad y el déficit financiero no son las únicas cuestiones que han llevado a la actual situación, Las políticas sociales de la Región kurda eran grotescamente insuficientes desde hace mucho tiempo, y la ayuda social a la población local no fue nunca considerada como una prioridad.

Una noche me encontré con una especialista en educación de la ONU, Eszter Szucs, residente en Erbil. Tuvimos una entrevista corta e intensa: “El Kurdistán ir  no es desde luego un Estado social. La gente está descontenta con la situación. Protestan mucho, pero no consiguen nada. Los recursos naturales son privados. Los servicios sociales son en su mayoría muy caros, y aquellos que se lo pueden permitir viajan para su tratamiento médico a Turquía. La Región turca es un lugar muy complejo”.

“¿No es un paraíso en medio de un Oriente Medio carbonizado?”, pregunté, irónicamente. “Ciertamente, no” me respondió. “Hay, naturalmente, inversiones verdaderamente importantes procedentes del extranjero; principalmente de Occidente y de Turquía. Pero se orientan hacia un crecimiento macroeconómico. A la industria petrolífera. Poco llega a los bolsillos de la gente normal”.

Esto ya lo sé. He visto a la “gente normal” arrancar raíces sucias para cenar en medio de pueblos situados justo al lado de las refinerías de la KAR, la compañía petrolífera kurda.

El 9 de febrero, los manifestantes han estado en las calles de Suleimaniya, de Koya, de Hlabja y de Chemchemal. Era evidente que el “éxito” del Kurdistán ir  era un castillo de naipes. La situación ha llegado a ser insostenible, y todo ha empezado a hundirse gradualmente.

Mientras recorremos la carretera nº 2, que une Erbil con Mosul, he preguntado a mi intérprete: “¿Por que cree que no hay fondos para pagar los salarios, las pensiones, incluso los salarios de las fuerzas armadas locales, los peshmerga?”

“No hay dinero porque el precio del petróleo se ha desplomado, y debido a la guerra con el Califato Islámico”, dice el intérprete. “Antes, Bagdad cubría el 75 por ciento de los costes de los servicios sociales para nuestra gente… Ahora no envían nada”.

Planteo otra pregunta: ”Pero ¿por qué debieran ustedes recibir dinero de Bagdad si están mucho más cercanos a Washington? Ustedes continúan jurando fidelidad a Occidente, y se enfrentan al resto de Irak, amenazando con declarar la independencia. Incluso han construido ustedes un oleoducto directo a Turquía”.

“Pero Bagdad es aún nuestra capital”.

“Pero ustedes han roto sus relaciones con Irak y Medio Oriente”.

Silencio.

“¿Obtienen ustedes algún dinero, alguna ayuda sustancias de los Estados Unidos?”, le pregunto.

“No”.

“¿Está decepcionado el pueblo kurdo porque no recibe ningún apoyo de Occidente?”

“Si, muy decepcionado”, responde mi intérprete. “Nos sentimos poco seguros en nuestro propio país, especialmente en los últimos tiempos. Podría hundirse en cualquier momento. La gente de está deseando irse, ir a Estados Unidos o al Reino Unido”.

La carretera está rodeada de vertederos, y las líneas eléctricas y altas alambradas dividen la tierra. Y la tierra queda abandonada. Casi no existe agricultura. Todo es petróleo, bases militares, inactividad y apatía.

Nuestro vehículo se ve detenido en numerosos puntos de control. Mi colega se ve un poco agobiada, porque tiene un visado sirio en su pasaporte. Yo tengo otro iraní en el mío… Mientras se examinan nuestros documentos, camiones y camiones cisterna turcos nos pasan sin problemas, libremente, gozando de privilegios no explicados, pero evidentes.

Al sur de Erbil, en los pueblos cerca de Qustapha, la carretera está seriamente dañada por los camiones turcos y kurdos. En esta ruta que une Irak, Turquía e Irán, parece haber más camiones y camiones cisterna que coches o autobuses ordinarios. Todo ello tiene que ver con los negocios, el “comercio”. Las personas apenas viajan.

Hace unos días, furiosos ciudadanos bloquearon la carretera, exigiendo un cambio en las políticas sociales, y exigiendo que el gobierno actúe. Llego al pueblo de Degala. Allí, los guardias y la población local me miran con desconfianza. “¿Por qué protestaban ustedes?”, les pregunto. Intentan primero evitar las auténticas cuestiones: “Queremos que se repare la carretera”.

Vuelvo a insistir. “¿Por qué, realmente?”

Tras cierto tiempo se rompe el hielo y uno de los aldeanos comienza a hablar de sus quejas: “No hemos cobrado durante seis meses. En esta carretera lo vemos claramente: hay comercio, hay dinero, pero no obtenemos absolutamente nada. Estamos realmente enfadados. Los camiones transportan alimentos y petróleo, pero no se paran. Estamos abandonados”.

Durante el viaje a Erbil, compruebo el total abandono: los campos están sin cultivar. No hay diversificación de la economía. Le pregunto a mi conductor: “¿Era antes como ahora? ¿Producía alimentos el Kurdistán con Saddam Hussein?, ¿Había agricultura?”

“Si”, contesta, levantando los hombros. “Era… un país diferente”.

“¿Mejor?”, pregunto.

“Naturalmente, mucho mejor”.

Después, silencio.

Y ahora, hay una guerra.

Hace un año conseguí llegar a la línea del frente, a sólo 7 kilómetros de Mosul. Me enseñaron las colinas en poder del Califato Islámico, el puente destruido que cruzaba el río Khazir, y después Sharkan, Hassan Shami y otros pueblos bombardeados y arruinados por las fuerzas estadounidenses.

El comandante de batallón, coronel Shaukat, de la policía militarizada de Zeravani (una parte de las fuerzas armadas de los peshmerga) me llevó a dar una vuelta en su 4 x 4 blindado. Metralletas, humo y bravatas.

Le pregunté por el número de civiles muertos en aquellos pueblos.

“Ninguno”, me respondió. “Lo juro. Hemos proporcionado muy buenas informaciones para que las fuerzas de Estados Unidos supieran lo que había que bombardear”.

Me trataba como si fuera un novato en mi primera zona de guerra. Han muerto centenares, Era algo evidente y los parientes de las víctimas me lo confirmaron más tarde. Apenas alguna cosa quedaba en los pueblos. Más verosímilmente, la mayoría de las poblaciones han desaparecido durante el ataque. El coronel Shaukat se formó principalmente en el Reino Unido. Sabía cómo hablar.

Esta vez hablo con Omar Hamdy, el director de un hotel de cinco estrellas, el Rotana, en Erbil. “Yo soy irakí, de Mosul. Perdí a mi hermano y a mi tío en ese pueblo cuando la tomó el Califato Islámico. Desde luego que el Califato Islámico ha sido creado y sus fuerzas adiestradas por Occidente y por Turquía. Pero yo culpo igualmente al ejército irakí: 54.000 de sus efectivos han abandonado sus armas y han huido”.

“Pero”, le digo, “estaban muy probablemente acobardados, sabiendo que detrás del Califato Islámico se encontraban los países de la OTAN”.

“Si, efectivamente”, me responde.

“¿Y que diría usted de Rusia?”

“Me interesa mucho Rusia, mucho, y lo que ahora ha hecho en Medio Oriente. Rusia lucha de verdad contra el Califato Islámico. Estados Unidos llega, bombardea las poblaciones tomadas por el Califato Islámico, mata sobre todo a civiles y arroja armas ‘por error’ sobre los sectores a los que el Califato Islámico puede acceder… Tengo muchos amigos que luchan verdaderamente contra el Califato Islámico, en Mosul. Por ello estoy bien informado”.

Las familias están a los dos lados de la línea del frente, y los móviles funcionan. Es posible estar al corriente de la situación en Mosul llamando a los parientes y amigos.

Luego, Omar continúa: “Incluso aunque Mosul se liberara del Califato Islámico, habría muchas facciones y los conflictos serían perpetuos”.

“¿Nada diferente del escenario libio?”, le interrumpo.

“Exactamente. Nada diferente del escenario libio. Y además lo que me inquieta es lo que llega a los niños de Mosul, El Califato Islámico les adoctrina intensamente”.

“Esto sucede en muchos de los países que Occidente ha desestabilizado”, añadí.

El no lo sabía. Sabía solamente que esto se produce en su ciudad y en su país. A mi regreso al hotel, un británico hablaba de política con un recepcionista. Hablar de asuntos militares, a propósito del entrenamiento de los militares locales, y luego de producción petrolífera, está de moda o al menos es aceptable como interacción social entre la gente “distinguida” y los extranjeros varones.

Hay expertos de seguridad privada, militares, instructores, agentes de inteligencia y consejeros. Es una mezcla pasmosa de bravuconada militar, claramente condimentada con dogmas turbo capitalistas.

He estudiado las fuentes locales, y, cuanto más lo hago, más se hace evidente que las cosas van de mal en peor.

El director de estadísticas de Suleimaniya, Mahmud Osman, declaró recientemente a BasNews: “En comparación con 2014, los gastos de cada familia en 2015 han disminuido en un 30 por ciento. Esto incluye la compra de bienes básicos, para la casa, los transportes…la tasa de paro en la región [de Kurdistán] era del 7 por ciento en 2013, y ahora alcanza el 25 por ciento”.

También crece dramáticamente la pobreza. La región tiene formas muy laxas de calcularla: si una familia gasta menos de 105.000 dinares (78 euros) al mes, la familia se considera pobre. Esto corresponde a 20 euros por persona y mes, menos de 0,90 euros al día. Es necesario tener en cuenta que las familias kurdas tienen de media más de cuatro miembros.

Pregunto a mi conductor cuánto necesita una familia de cinco personas para sobrevivir dentro y fuera de Erbil.

“Como mínimo, 900 euros al mes en la ciudad, y 540 euros en el campo”.

“¿Cuántas familias ganan eso?”

“Ni la mitad… Mucho menos que la mitad”, dice.

Estoy desconcertado. Quiero saber, oír de la gente de la “Región” si su nivel de vida realmente se ha hundido.

En el pueblo de Kawergosk, un hombre de edad, Muhamad Ahmad Hasen, responde franca y fríamente sobre el tema. “Ellos [el gobierno, el sistema] no nos ayudan en nada. Ahora no tenemos nada absolutamente. ¿Ves tú allí aquella enorme refinería de petróleo? Son los únicos, y estamos abandonados. No hay nuevos empleos y subsistimos día a día”.

En otro pueblo hablo con una de las muchas familias que han conseguido escapar del territorio ocupado por el Califato Islámico. Vienen de la ciudad de Hammam al-Alil, cerca de Mosul. Están todos de acuerdo en que las cosas estaban mejor antes de la invasión estadounidense: “Cuando Saddam Hussein estaba en el poder, Irak era un país orgulloso y decente. La seguridad era buena. Ahora no sabemos ni quienes son nuestros enemigos, y quien está tras de ellos”.

En la puerta de al lado, una mujer me confía su difícil situación. Según la conservadora cultura de Mosul, no le está permitido hablarnos, pero tiene muchos hijos, todos al borde del hambre. Está desesperada y nos dice que “nuestros hombres están en los peshmergas. Combaten al Califato Islámico. Tengo siete hijos. Mi vecina tiene siete hijos. Ahora nadie trabaja. No existe ninguna ayuda. Ni los peshmergas cobran. ¡Todo es dificilísimo, y no se como vamos a sobrevivir!”
Los camiones y las cisternas turcas van y vienen por las carreteras, noche y día.

Hace poco tiempo, durante nuestra reunión en Estambul, el profesor E. Ahmet Tonak recapituló la situación entre Turquía y el Kurdistán irakí: “Turquía apoya mucho al régimen de Erbil: si no para grandes asuntos, si al menos por motivos económicos. Al que va allí, (al norte de Irak), a lo que nosotros llamamos el Kurdistán del Sur, notará que las sociedades turcas dominan casi totalmente esta región kurda…Hay petróleo, evidentemente, pero igualmente hay otro factor político: el régimen kurdo ir  es la única fuerza kurda en toda la zona que mantiene amistad con Ankara”.

Pero los aliados de la Región de Kurdistán no parecen demasiado interesados por la difícil situación de la población local. Mientras que el sistema social se hunde, Erbil se transforma en uno de los lugares más divididos de la tierra: con carreteras de doce carriles, las comunidades fragmentadas, ningún transporte público, casi ni un establecimiento cultural, pero si una abundancia de centros comerciales para los ricos, y hoteles de lujo para los extranjeros.

En un sector en el que la mayoría de personas viven con menos de 1 dólar al día, una habitación de hotel adecuada cuesta más de 315 euros, y el alquiler de un coche para un día de hotel es de alrededor de 360 euros. Una gran incertidumbre se siente en la Región de Kurdistán. Y esa incertidumbre engendra la cólera. Y la cólera puede llevar a la violencia contra el corrupto régimen pro-occidental.

¿Y cuál es la “solución” de Erbil?

Así informaba Reuters el 11 de febrero de 2016: “Massud Barzani, presidente de facto de la región de Kurdistán en Irak, admitió a principios de febrero que ‘ha llegado la hora de que los kurdos del país celebran un referéndum sobre la independencia’”.

Bagdad observa y advierte: “No lo hagan. No pueden vivir sin nosotros”.

Pero el régimen de la Región de Kurdistán parece muy testarudo. Como en todas las colonias de Occidente, siempre son los negocios: “El beneficio está por encima de la población”.

Vista de la ciudad kurda de Erbil

Miles de fotografías muestran las cárceles secretas de la CIA en Europa

Hotel de la CIA en Mallorca
Todo tipo de inmuebles, en varias ciudades del mundo, eran utilizados por el espionaje de Estados Unidos para recluir de manera clandestina a sus prisioneros de guerra.

Un almacén en un bosque lituano, la pileta de un hotel en Mallorca, una habitación de hotel en Macedonia, son sólo algunos de los sitios utilizados por la CIA para hacer desaparecer a los prisioneros y mantenerlos alejados de sus abogados.

Las fotografías de éstos y de otros sitios hacen visible el programa de detención secreto implementado por el gobierno de Estados Unidos

El trabajo de fotógrafos y periodistas permitió recoger elementos que demuestran la implementación de este sistema en varios países, al que se sumaron distintos documentos sobre archivos gubernamentales, vuelos, investigaciones mediáticas y de organizaciones no gubernamentales.

Aunque el Gobierno de Estados Unidos reconoció la existencia de 14.000 imágenes, se mostró reacio a aceptar la existencia de este programa secreto.

La Unión Europea también niega la participación de sus países en esta red secreta de secuestro e interrogatorio. No obstante, las imágenes tomadas Lituania, Mallorca, Milán y Bucarest, además de Kabul, Carolina del Norte, Trípoli y Skopie, en Macedonia, demuestran lo contrario.

En ellas se puede apreciar la piscina de un hotel de Mallorca en la que se relajó una tripulación de vuelo tras dejar una carga humana y recoger otra; o la habitación de un hotel en Macedonia en la que un hombre estuvo atado durante 23 días antes de ser trasladado a Afganistán, todo porque tenía el mismo nombre que otra persona. Así, las imágenes y los datos de las operaciones secretas se multiplican y dejan al descubierto los procedimientos de la CIA.

Imágenes simples, de lugares que no muestran demasiado en sí mismos, pero que guardan historias de secuestrados y desaparecidos.

Fuente: http://www.ft.com/cms/s/2/90796270-ebc3-11e5-888e-2eadd5fbc4a4.html

Detenidos tres policías belgas por atracar a los inmigrantes

Tres inspectores de policía de la ciudad flamenca de Anvers, en Bélgica, de edades comprendidas entre los 24 y los 34 años, han sido detenidos en el marco de una investigación por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones.

Los policías buscaban personas especialmente vulnerables, como los peticionarios de asilo y los sin papeles para robarles su dinero y sus bienes en controles aleatorios de identidad que, en ocasiones, degeneraban en agresiones violentas, según el diario belga Le Soir.

Ha sido liberado un cuarto policía implicado en sólo una de las agresiones porque “no sabía todo lo que estaba ocurriendo”, ha dicho su abogado. Su liberación es condicional, ya que debe ponerse a disposición de la investigación y ha sido suspendido provisionalmente del ejercicio de sus funciones.

En el transcurso de un control en Borgerhout, en el extrarradio de Anvers, los tres policías fueron sorprendidos en flagrante delito, mientras el cuarto esperaba en la acera a que sus tres compinches consumaran el asalto a los inmigrantes.

Los tres policías detenidos pasarán el martes a disposición del juez de instrucción.

Yemen: la privatización de la guerra ya está aquí

El 9 de marzo desembarcaron en Yemen más mercenarios de la empresa estadounidense DynCorp para combatir a las fuerzas rebeldes. Se disponen a sustituir a los de Academi/Blackwater que han sido ejecutados por los rebeldes en los campos de batalla. Sólo en la última semana cayeron 39 de ellos. El 1 de febrero cayó muerto el comandante estadounidense de Blackwater en la provincia de Lahij. Han tenido que retirarse precipitadamente de la región de Bab El-Mandeb.

El desembarco del relevo de Dyncorp se produjo en el puerto de Ras Omran, al sur de Adén, según el diario griego Tribune. Su llegada es consecuencia de la firma de un contrato con los Emiratos Árabes Unidos, que quieren acabar con las fuerzas rebeldes yemeníes a cambio de 3.000 millones de dólares.

Los mercenarios de Dyncorp son conocidos en Haití desde el año pasado cuando ejercían como guardaespaldas del presidente interino Boniface Alexandre y golpearon a dos periodistas. Entonces el contrato lo firmaron con el Departamento de Estado para proteger a Alexandre, que no fue luego elegido en los comicios.

Alexandre asumió el gobierno tras el golpe de Estado que derrocó al presidente haitiano Jean Bertrand Aristide. Los periodistas fueron golpeados mientras intentaban cubrir una ceremonia para conmemorar la reapertura de los tribunales tras las vacaciones de verano de 2005.

En 2009 el New York Times informó que en Pakistán la empresa de mercenarios estaba sirviendo de tapadera para que Estados Unidos creara una red paralela de personal de seguridad e inteligencia. La policía pakistaní llegó a registrar la sede de un subcontratista de DynCorp.

Dos años antes un mercenario de DynCorp asesinó a tiros a un taxista iraquí en Bagdad y se dio a la fuga inmediatamente. Los testigos afirmaron que la agresión se produjo sin ninguna clase de motivos aparentes.

La empresa de mercenarios también firmó un contrato con Estados Unidos en 2007 para “ayudar a equipar y apoyar la fuerza de paz internacional” en Somalia. El acuerdo supuso que Estados Unidos pudo mantener su intervención en el cuerno de África sin comprometer a su ejército regular.

La Sociedad de San Vicente de Paul administra un fondo inmobiliario de 600.000 euros de capital social

Juan Manuel Buergo, primero por la derecha,
en un encuentro en Guadalajara en septiembre
Diego Herchhoren
La entidad, definida como Sociedad de carácter humanitario, benéfico y social, administra Bailallier Servicios Generales SL, una empresa con un capital social de 600.000 euros, sin contar con su patrimonio inmobiliario, dedicada según el Registro Mercantil a la adquisición, tenencia, administración, arrendamiento -incluido leasing inmobiliario- y explotación de bienes inmuebles, así como la adquisición, por cuenta propia, de valores mobiliarios. El apoderado y Vicepresidente de la entidad es un empresario que dirige una de las empresas asociadas por la Fiscalía Anticorrupción a la trama Púnica.

La empresa, cuya sede social se encuentra en las proximidades de la sede del Banco de España de Madrid, es sin embargo una entidad fantasma dado que en dicha ubicación (C/Virgen de los Peligros 9) nadie sabe nada de ella.

Según el Boletín Oficial del Registro Mercantil(BORME), la entidad benéfica es administradora única de esta Sociedad Limitada, fundada en 2010 y dedicada al negocio inmobiliario. Asimismo, la asociación religiosa comparte mesa con un Consejo de Administración del fondo con ramificaciones en otras empresas de la construcción.

Entre los compañeros de trabajo de San Vicente de Paul en este fondo se encuentra Juan Manuel Buergo Gómez, Consejero Delegado de TECNIGES S.A., una sociedad anónima dedicada también a la promoción inmobiliaria, empresa cuyo nombre aparece en varias diligencias de investigación de la trama Púnica y que tiene a sus espaldas varias sentencias en contra por negligencias constructivas. 

Buergo, que forma parte de la Secretaría Nacional de San Vicente de Paul con el cargo de Vicepresidente, compatibiliza esto con su membresía del Círculo Inmobiliario y en su momento gerente del ex Grupo Euroges, ya disuelto, y dedicado también a la construcción; además ejerce de vocal de la Fundación Ozanam, la cual es concesionaria de servicios sociales principalmente en la provincia de Zaragoza.

Otro de los apoderados de este fondo inmobiliario es Roberto Sánchez Romero, también miembro del Secretariado Nacional de San Vicente de Paul, y del que tampoco nadie sabe nada en la dirección reflejada en el BORME.

Más vinculos con la construcción

Además de este singular caso, la propia Fundación Ozanam, fundada por el Consejo Provincial de San Vicente de Paul de Zaragoza, tiene engrasados vínculos con la empresa. Sin ir más lejos, el 7 de enero de 2015, la citada Fundación recibió el activo y el pasivo de una desconocida sociedad llamada «Accipit et Adest SL«, donde la Fundación ejercía la presidencia y cuyo capital social ascendía a 100.000 euros.

Esto no sería alarmante si no fuera porque quien acompañaba a los «paules» en su administración era la División de Servicios Generales de la «Caja Inmaculada», una SL de Ibercaja Banco que también quedó afectada por el proceso de reestructuración bancaria y que ahora es una de las principales inmobiliarias de Aragón.

Tecniges SA, la filial «limpia»

Que un empresario ejerza labores de dirección en un ente caritativo no es infrecuente ni aparentemente reprochable, pero si la Sociedad de San Vicente de Paul es compañera de trabajo de una empresa involucrada en casos de corrupción en materia urbanística, merece la pena detenerse un momento.

Bailailler Servicios Generales, dedicada al sector inmobiliario y de origen desconocido, es administrada por la Sociedad de San Vicente de Paul; la primera tiene como apoderado a Juan Manuel Buergo Gómez, vicepresidente de los paules, que a su vez es consejero de Tecniges SA, también dedicada al sector inmobiliario y en su momento involucrada en la red de corrupción urbanística del Ayuntamiento de Aranjuez. Tecniges SA era filial de la empresa METROGES, la cual ha aparecido de manera recurrente en la red de empresas vinculadas a la trama Púnica, según el sumario judicial dado a conocer por Filtrala.org.

Caridad vs. negocio inmobiliario 

El caso de los bloques de Operación Alamín de Guadalajara es paradigmático. Son 96 VPO’s construídas en la década del 60 cuya gestión y administración fue encomendada a la Sociedad de San Vicente de Paul. Dichas viviendas permanecerían bajo su tutela hasta tanto se abonaran los créditos públicos a 30 años otorgados por el entonces Instituto del Crédito para la Reconstrucción Nacional, momento en el que debería haberse transferido la propiedad a los adjudicatarios. Los créditos se abonaban con las cuotas que los vecinos abonaban todos los meses. 
Pero en 1992 y 1996, fechas en que se abonaron las últimas letras, a alguien se le ocurrió que se podía seguir cobrando un «arrendamiento» a los beneficiarios; los ya ancianos adjudicatarios apenas eran conscientes de sus derechos, y en los casos en que fallecieron, San Vicente de Paul obtuvo la plena propiedad de esas viviendas, sobre las que corre siempre el rumor de que han sido vendidas a un fondo de inversión ya que el alejado barrio de Operación Alamín ahora se encuentra en pleno centro de la ciudad y en una ubicación casi privilegiada. 
El barrio, visiblemente degradado y abandonado desde hace años, es sin embargo una fuente más de ingresos públicos de los paules. Según un estudio realizado en 2005 por técnicos de la Universidad de Alcalá de Henares sobre la población adolescente en la capital, los bloques de viviendas administradas por San Vicente de Paul se caracterizan por tener las problemáticas más severas de la ciudad y donde advierte de la violencia, hurtos y tráfico de drogas a pequeña escala, situación que apenas ha cambiado en el tiempo. En el año 2014 y 2015 hubo un repunte de las acciones de desahucio instadas por San Vicente de Paul en Guadalajara.

Los ingresos públicos

En Castilla-La Mancha, según el portal de Transparencia de la JCCM, tecleando «sociedad de san vicente de paul», tenemos un total de 117.799,45 euros recibidos en junio de 2015, y en marzo recibieron otros 5000 de la Diputación Provincial de Guadalajara y 9000 euros del propio Ayuntamiento.

Pero si consultamos la base de datos del Sistema Nacional de Subvenciones en el ámbito estatal, la Administración General del Estado otorga aparte otros 583.848 euros con cargo a la asignación tributaria del IRPF. ¿Marcarían la X los contribuyentes si tuvieran conocimiento de que San Vicente de Paul administra un fondo buitre?. 

 No obstante hay que señalar que todos estos conceptos son parciales, ya que existen otras ayudas indirectas no reflejadas en estas tablas. Por ejemplo, si consultamos las ayudas percibidas por los paules en el sistema nacional, en el apartado de Castilla-La Mancha, no aparecen aquellas que sí están reflejadas en el portal de Transparencia de la JCCM. Y reconocemos que no hemos hecho la misma operación en el resto de comunidades autónomas.

Pero nos quedamos con esta declaración de intenciones, extraída de su propia web, que dice que los objetivos de la entidad son «La formación, el crecimiento espiritual y la fraternidad de las personas que lo componen y la ayuda a las personas más necesitadas«.

Los políticos españoles enaltecen el terrorismo… allende los mares

Políticos del reino (cada vez más fétido) español han estado rindiendo, días pasados, pleitesía pública a un gángster terrorista llamado Leopoldo López, considerado “legítimo” opositor democrático a la según ellos, “dictadura bolivariana” de Venezuela e “injustamente” encarcelado por la justicia de ese país. Según cuentan, con gran aparato propagandístico, sus correveidiles mediáticos, se ha gestado una “gran coalición” de cómplices del golpista López para presionar por medios, indubitadamente ilícitos, al todavía legítimo gobierno de Nicolás Maduro, con objeto de conseguir la libertad del agitador político y criminal terrorista López.

Para ello, un desfile de cretinos pro-golpistas, comandados por la portavoz-barbie de López, su mujer Lillian Tinttori, han escenificado el apoyo público al enjaulado López en un acto público, realizado en un edificio público que representa a una institución del Estado, la Comunidad de Madrid, lo cual supone un hecho de suma gravedad que debería ser perseguible… si hubiera justicia no servil hacia el poder político. Entre los personajes allí presentes se encontraban el desvencijado fascista Mario Vargas Llosa, el ex presidente del GAL, Felipe Isidoro González, un (según dicen) “activista” de desechos humanos, llamado Jose Miguel Vivanco, perteneciente a una tapadera “humanitaria” de la CIA llamada Human Rights Watch, la gendarme de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, el “peneuvista” Iñaki Anasagasti, ese falso anti-monárquico de flequillo neohitleriano, la muñeca de peluche Saénz de Santamaría o el candidato del Psoe-Gal-Gladio, Pedro Sánchez, entre muchos sinvergüenzas a sueldo de la CIA y el gobierno de Estados Unidos. Se echaron en falta el terrorista de las Azores y Bertín Osborne.

Todos ellos “arroparon” a un delincuente del que dicen “es la causa de la lucha internacional por las libertades”, que tiene cojones el asunto. Las mismas libertades que no reclaman estas sabandijas a las víctimas de las dictaduras turca (los kurdos), del Golfo, del etnicista y genocida Estado de Israel o a las de los regímenes amigos que son fachadas democrático-dictatoriales de EEUU y que asesinan a activistas como la hondureña Berta Cáceres, ignorados todos ellos hasta el desprecio por esta chusma elitista. Es más, sin ir más lejos, aquí se encarcelaron a dos “titiriteros” por una inocente pancartita e incluso se ha metido en la cárcel a manifestantes por expresar pacíficamente sus ideas, mientras que otros se han visto involucrados en encerronas policiales (el caso de Alfon). En Venezuela, el delincuente terrorista López no sólo no ha expresado sus ideas, libre y pacíficamente, sino que ha lanzado continuos mensajes incitando a la rebelión y a la violencia terrorista para conseguir sus propósitos.

En el tragicómico acto de presentación de apoyo al villano López se alcanzó lo estridente y obscenamente hortera cuando parásitos de la aristocracia capitalista, del entorno de la moda, la pocilga rosa y el figuroneo, como Elena Benarroch, Isabel Preysler o el mundo empresarial, Pedro Trapote, dieron también “respaldo a los presos venezolanos” (se supone que sólo a los que disponen en sus celdas de caviar, jacuzzi y TV panorámica HD). A esta “jet-set” de estercolero se unieron periodistas tan “independientes” y comprometidos con los más desfavorecidos como la morro-siliconada Susana Griso de Antena 3, alcohólico-fascistas como Hermann Tertsch, pedantes-estomagantes como Pedro Ruiz o la reina del marujeo y el plagio “literario”Ana Rosa Quintana. Presoak kaleraamnistía osoa con las joyas puestás. Acojonante “hoygan”. Libertad para presos “políticos” de diseño con toque Dior, Versace y Chanel nº 5.

Un “héroe de su tiempo” dice el fracasado aspirante a la presidencia peruana, Vargas Llosa, para definir a su matón y alborotador criminal pagado por la CIA, cuyo único objetivo es convertir a su país en vasallo absoluto de Estados Unidos. Un “héroe” que aquí iba a pasarlas canutas si, para combatir al reino putrefacto de España, hubiera utilizado los mismos métodos que ha puesto en práctica en Venezuela. ¿A cuánto se castigan delitos en este país como es el caso de incitar a la rebelión, terrorismo callejero, estragos públicos, asociación de malhechores y decenas de acciones criminales más? Es fácilmente comprobar el grado de desvergüenza del galoso González y sus abanderados golpistas cuando en 1989 su colega de la Internacional Socialista (o socialterrorista), Carlos Andrés Pérez, desató una represión genocida en Venezuela que se cobró más de 3.000 muertos, que se dice pronto. Recuerdo que medios como El País dedicaron un exiguo rinconcito periodístico a aquéllas “revueltas” del pan que acontecieron en el país venezolano. Y el silencio mediático restante, sobra decir, fue igual de ensordecedor y cómplice.

El jefe de las guarimbas (bandas terroristas organizadas por López) tiene un extenso historial delictivo en su país que conviene recordarlo. Como aperitivo previo, fue condenado por participar en el golpe de Estado financiado por Estados Unidos contra el anterior mandatario venezolano Hugo Chávez Frías, en 2007, mediante la detención ilegal del Ministro de Justicia e Interior del país. Chávez, generoso cual “terrible y pérfido dictador”, indultó rápidamente a López ese mismo año. Asimismo, el jefe guarimbero tuvo otras condenas por su gestión en PDVSA (el consorcio petrolero público de Venezuela) y como alcalde de la localidad de Chacao, donde fue un corrupto que desviaba fondos públicos para uso personal y sus amiguetes. Pero, sin duda, Leopoldo López es conocido por ser, en los últimos y recientes años, el jefe paramilitar de las ultraderechistas guarimbas o escuadrones de la muerte venezolanos. Sus víctimas se cuentan por centenares, las cuales no han obtenido el respaldo de los cavernarios que han entronizado al delincuente. Ni una sola palabra de aliento para las verdaderas víctimas de Leopoldo López y sus sicarios. Cabe dignificar al eurodiputado de Izquierda Unida, Javier Couso, que llevó a las víctimas y familiares de la campaña criminal “guarimbera” al Parlamento Europeo para darles voz, la misma que les negaba toda esta desvergonzada carcundia enjoyada al servicio del gran capitalismo expoliador.

El icono de la extrema derecha española y los “socialistas”, Leopoldo López, ha sido un conspirador nato que ha actuado de enlace con la CIA para planificar disturbios que llevaron a la violencia callejera, el sabotaje económico y el asesinato en su país para que, de este modo, provocasen la caída de los líderes bolivarianos, Chávez y Maduro. Venezuela ya tuvo que expulsar en su día a tres agentes encubiertos de la CIA (Breann Marie McCusker, Jeffrey Gordon Elsen y Kristopher Lee Clark) que actuaban como funcionarios consulares, por participar activamente en el diseño de las protestas anti-gubernamentales.

Leopoldo López, junto con Hernán Capriles se valieron del apoyo económico de dos organizaciones fachada de la CIA (la NED y la USAID) para realizar su delictivo cometido.

Igualmente, como señala Wayne Madsen, se han constatado los vínculos entre el partido de Leopoldo López y organizaciones ficticias asociadas a la derecha pro-israelí narcoterrorista del ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe. Dinero, con la evidente mano negra de la CIA de por medio. Afirma, congruentemente, Madsen que lo que une a las campañas de desestabilización de la CIA en Ucrania y Venezuela es el uso de fascistas locales para reforzar a las fuerzas anti-gubernamentales. En el caso ucraniano resulta paradigmático que incluso en la era soviética, según Madsen, un informe desclasificado de la CIA, de fecha 4 de abril de 1973, afirmaba que durante la época de la República Socialista Soviética de Ucrania, los líderes del Partido Comunista pidieron “vigilancia contra el nacionalismo ucraniano y el sionismo”.

La campaña terrorista puesta en práctica en Venezuela por Leopoldo López y su camarilla de mafiosos golpistas ha tenido su nada sutil continuación en los medios hegemónicos afectos a los intereses del imperialismo norteamericano. De dentro y fuera de Venezuela. En España ya sabemos de qué clase de marionetas dispone el Nuevo Orden post-soviético: una piña de mercenarios cuyo denominador común ha sido dirigir la desinformación sobre Venezuela, ocultando los crímenes “opositores” e inventándose lo ininventable de un régimen que tiene, sí, faltas, pero bastantes menos que los que dicen “luchar por la democra-CIA” en el país venezolano.

En Estados Unidos, en Miami, refugio de delincuentes procedentes de Cuba y Venezuela, Madsen señala a The Miami Herald como uno de los medios instigadores que vende fábulas de los golpistas. Dice el americano que los grandes medios de comunicación, especialmente The Miami Herald, que abastece los caprichos y fantasías de los oligarcas venezolanos exiliados en el sur de Florida, ha propagado falsamente que Venezuela está experimentando una ola masiva crímenes porque el gobierno del presidente Nicolás Maduro es incapaz de proporcionar seguridad a la población. Esto, también, es un viejo truco de la CIA que ha sido utilizado durante largo tiempo para socavar la estabilidad política de los gobiernos de todo el mundo, incluyendo Irak, Pakistán y Afganistán, ayudando a terroristas de cosecha propia y otras organizaciones criminales para llevar a cabo ataques contra la población civil.

Leopoldo López es un terrorista y también lo son quienes le apoyan. Tuvo un juicio justo y una condena extremadamente suave para las fechorías que cometió este nuevo paladín de la “democracia y los derechos humanos made in USA”. La oposición venezolana, asesinando a fiscales (Danilo Anderson, en 2004, con la CIA entre bastidores), sobornando a otros (el del juicio al jefe guarimbero, Franklin Nieves, quién se “exilió” a toda pastilla a EEUU, eso sí, con un millón de dólares de la CIA en la buchaca para decir que Leopoldo López fue “víctima” de una farsa) o actuando a las órdenes de la narco-DEA estadounidense, no ha hecho otra cosa que incrementar el curriculum de delitos de su fetiche-fantoche. López no es rehén de nadie, sino el secuestrador de la voluntad de una mayoría del pueblo venezolano que optó por desestructurar a las oligarquías criminales que habían operado siempre a espaldas del pueblo.

Ahora que los grandes ricos del país, la iglesia católica y la CIA han respirado y tomado el relevo, tras el fraude electoral opositor de hace unas semanas en Venezuela, es posible que a su gran delincuente, Leopoldo López, una vez perfilada la salida de Maduro, acaben abriéndole las rejas. Lo que se dice una democracia de papel couché y tonos pastel rosa promovida desde lujosas urbanizaciones y bellos paraísos fiscales.

Fuente: http://uraniaenberlin.com/2016/03/18/representantes-politicos-del-estado-espanol-apoyan-publicamente-a-un-asesino-terrorista

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