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¡Ojalá hubiera triunfado el golpe de Estado en Turquía!

Como siempre, tenemos que confesar que del golpe de Estado en Turquía lo que más nos ha atraído no ha sido el golpe, ni siquiera su fracaso, sino lo que han contado en torno al mismo, las informaciones, las mentiras, las opiniones, los análisis… Para nosotros la sicopatología es un imán (no el imán de las mezquitas sino el magnético) porque, como deberían saber, no son las masas las que mueven la historia, sino los perturbados mentales, los sicópatas y dementes.

En relación a este golpe hemos leído toda clase de comentarios, que ni en un mes tendríamos tiempo de resumir, aunque ahora queremos llamar la atención de nuestros amables lectores sobre un subgénero histórico y periodístico al que no le prestamos suficiente atención. Se trata de la analogía, la comparación o el cambalache, porque es un método de análisis que no suele aparecer en los manuales académicos, a pesar de su importancia.

Vean algunos ejemplos. Hemos leído comparaciones del golpe (o mejor dicho, del contragolpe y las purgas de Erdogan) con la Revolución Cultural china, lo cual ha sido una característica común de los comentaristas: lo importante no ha sido el golpe sino el contragolpe (un golpe dentro del golpe, dice El País), hasta tal punto de que ya nadie habla del primero (la causa) sino del segundo (el efecto), lo cual conduce a otro tópico: el de que Erdogan es un sátrapa (un sultán) que actúa por puro capricho, sin motivo ni causa que lo justifique, que es la quintaesencia de un dictador.

No permitan que nadie les confunda, queridos lectores: quien ha dado el golpe ha sido Erdogan. Lo sabe todo el mundo… menos los turcos. En Turquía no ha habido nadie que haya afirmado tal cosa, por lo que una de dos: o se equivocan los turcos o quien se equivoca es “todo el mundo”.

En el método análogico no sólo funcionan las comparaciones que se muestran sino las que no aparecen nunca, porque ha habido muchos países que han llevado a cabo depuraciones incluso sin previo golpe de Estado, es decir, sin motivo. Por ejemplo, la República Federal de Alemania en la posguerra depuró el aparato del Estado para limpiarlo de comunistas y otros indeseables, y nadie puso el grito en el cielo. Sobre todo depuró a fondo el sistema de enseñanza, así que no se entiende bien por qué algunos hipócritas se rasgan las vestiduras cuando Erdogan hace lo mismo.

La analogía, además de sincrónica, puede ser diacrónica. Se puede comparar, por ejemplo, este golpe de Estado con otros anteriores, de los varios que ha habido, lo cual conduce a un comentarista a decir que, en términos relativos, la depuración del sultán Erdogan ha sido benigna. En 1980 los militares kemalistas apoyados por la OTAN detuvieron a 650.000 personas, pusieron a 1.680.000 turcos en las listas negras y juzgaron a 230.000 personas, de las que condenaron a muerte a 7.000 y ejecutaron la pena capital a 517.

En efecto, esas cifras ponen de manifiesto que Erdogan es un santo, pero hay algo más: en el caso de 1980 quienes triunfaron fueron los golpistas, por lo que a partir de ahí todo lo que hicieran sólo podía ser una farsa; ellos debieron ser pasados por las armas. Ahora es al revés. Luego no son casos comparables.

La depuración ha conducido a que los comentaristas salgan por un momento de la sicopatología y recurran a un lenguaje propio de la antropología y el akelarre, en donde Gülen es un chivo expiatorio y la depuración una caza de brujas como la del senador MacCarthy en los cincuenta. Erdogan será el actor principal de la próxima entrega de Los Cazafantasmas.

Puestos a hacer comparaciones, en un país de cotillas y partida de dominó, el golpe turco ha suscitado mucho más interés que el que se produjo en Egipto hace tres años, lo cual es curioso porque no ha triunfado. Eso significa que hay un interés por hacer que un golpe realmente exitoso, también tramado por los imperialistas, pase desapercibido.

Esta forma de colaboración con los imperialistas tiene una explicación: Turquía es un país habitado por kurdos, por lo que los defensores de los oprimidos, a diferencia de Egipto, han levantado la voz de la manera torpe que acostumbran. Turquía no les interesa los más mínimo. Es como si en un análisis del golpe del 23-F en España sólo habláramos de los gallegos.

En una web leemos que “el objetivo de Erdogan es el pueblo kurdo”, es decir, que Erdogan ha dado un golpe de Estado para aplastar a los kurdos. Pero si eso fuera cierto, no entendemos por qué los kurdos no se sumaron al golpe o no apoyaron a los golpistas. La explicación es que después de “democracia” el término más utilizado en los comunicados de los grupos kurdos es el de “paz” y que, al menos el PKK, lo mismo que Erdogan, acusa a la quinta columna gülenista dentro del ejército y la policía de “sabotear el proceso de paz”, por lo que “la depuración de Erdogan satisface al movimiento independentista”, hemos leído en una agencia de prensa.

Lo que merece una atención personalizada es el régimen fascista que el AKP había impuesto en Turquía antes del golpe, lo que le debería convertir en algo plausible: los militares querían liberar al pueblo del fascismo. ¿O se trata de la guerra de unos fascistas contra otros?, ¿otro caso de equidistancia?, ¿de neutralidad?, ¿ni unos ni otros?, ¿son todos iguales?, ¿tan reaccionarios los unos como los otros?, ¿se pelean los fascistas entre ellos?

En una foto de la asonada se ve a un civil golpeando a los soldados, lo que podría ser una buena síntesis gráfica del mismo. Es la primera vez que vemos un fenómeno similar. Estamos acostumbrados a lo contrario. Una foto así ni siquiera necesita un comentario. Sin embargo, también a una imagen se le puede dar la vuelta: la chusma islamista fanatizada torturando a unos soldados que siempre han defendido el laicismo… Los progresistas son éstos, los reaccionarios son siempre los religiosos fanáticos. ¡Ojalá hubiera triunfado el golpe!

Hillary Clinton también participó en el golpe de Estado de Honduras en 2009

Los correos electrónicos de la antigua secretaria de Estado, Hillary Clinton, publicados hace un mes, revelan su implicación en el golpe de Estado en Honduras en 2009 que destituyó al presidente electo Manuel Zelaya.

Según los mensajes, mientras que el Departamento de Estado estaba elaborando estrategias sobre la mejor manera de apartar  del gobierno a Zelaya, Hillary Clinton sugirió usar a Lanny Davis, como canal de comunicaciones con Roberto Micheletti, el presidente golpista.

Durante ese período Davis trabajó como asesor de un grupo de empresarios hondureños que habían apoyado el golpe de Estado perpetrado en 2009 contra Zelaya, el presidente destituido que había llevado a cabo una serie de pequeñas reformas. Los altos oficiales militares le destituyeron y le enviaron a Costa Rica.

El movimiento golpista lo desencadenaron los viejos dirigentes más reaccionarios del país, que se opusieron a la propuesta de Zelaya de celebrar un referéndum no vinculante sobre la Constitución, afirmando que era algo ilegal.

En uno de los correos electrónicos dirigido a sus empleados, Hillary Clinton discutió la posibilidad de que Davis la ayudara a hablar con Micheletti. La demanda para hablar con Davis llegó el 22 de octubre de 2009, un punto de inflexión crucial para el gobierno “de facto” que había derrocado a Zelaya.

Una semana después, Clinton y sus asesores negociaron un acuerdo para llevar a Zelaya de vuelta al poder a través de un gobierno de unidad nacional, pero el acuerdo no presentó un “gran avance”.

Sin embargo, se creó un vacío legal que proporcionó al legislativo hondureño golpista poder de veto sobre el regreso de Zelaya. El supuesto plan se vino abajo y el gobierno golpista patrocinó unas elecciones fraudulentas que hicieron imposible el regreso de Zelaya.

Clinton entregó en diciembre de 2014 alrededor de 30.000 mensajes vinculados con sus funciones (2009-2013) para ser oficialmente archivados, sin embargo borró cerca de otros 32.000 con el pretexto de que eran personales.

Aunque Clinton es la candidata del Partido Demócrata para las elecciones de 2016, últimamente en Estados Unidos exigen su retirada de la vida política por su responsabilidad en la actual situación de Libia, una vez derrocado el régimen de Gadafi en 2011.

El compañero oficial de Clinton en la candidatura a la vicepresidencia es Tim Kaine, quien estuvo en Honduras como misionero jesuita en 1980. El que dirige su campaña electoral es otro hondureño, Marvin Figueroa, dirige la campaña de Hillary Clinton.


Además de Clinton, en el golpe intervino el subsecretario de Estado adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Craig Kelly quien, por sus aficiones golpistas, poco después fue rechazado como embajador de Estados Unidos en Venezuela. Ahora es director de ExxonMobil para el continente americano.

Hillary Clinton ordenó armar a los yihadistas en Siria

El 25 de julio el fundador del sitio de filtraciones WikiLeaks, Julian Assange, señaló a Democracy Now que los correos electrónicos de la candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, indican que ésta ordenó armar a los yihadistas en Siria.

“Así, por ejemplo, la desastrosa intervención, absolutamente desastrosa en Libia, la destrucción del Gobierno de Gaddafi, que condujo a la ocupación por el Califato Islámico de grandes segmentos de ese país, los flujos de armas que van a Siria, guiados por Hillary Clinton hacia yihadistas dentro de Siria, incluido el Califato Islámico, que está ahí en esos correos electrónicos. Hay más de 1.700 correos electrónicos de la colección de Hillary Clinton que hemos lanzado, solo sobre Libia”, comenta Assange en el sitio (*).

Por su parte, The Canary revela que la candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos formó parte de la dirección del gigante industrial francés, Lafarge, acusado de financiar al Califato Islámico.

El monopolio francés llegó a un acuerdo con los yihadistas para realizar operaciones locales de producción de cemento e incluso les compró petróleo.

La empresa, en cuyo consejo de administración estuvo Hillary Clinton de 1990 a 1992, es donante habitual de la Clinton Foundation. Lafargue ofreció hasta 100.000 dólares en 2015. Fue incluida en la lista anual de donantes de la Clinton Foundation el año pasado y figura en la misma en el primer trimestre de 2016.

Además, a finales de 1980, Hillary Clinton mantuvo relación con Lafarge cuando la empresa apoyó a la CIA en su programa de armas secretas para Saddam Hussein.

(*) http://www.democracynow.org/2016/7/25/assange_why_i_created_wikileaks_searchable

Gülen reconoce la ‘posible’ participación de los suyos en el golpe de Estado en Turquía

Por fin, ayer en una entrevista a la CNN Gülen reconoció que entre los golpistas pudieron participar algunos simpatizantes de su movimiento. Algo es algo. Erdogan no andaba tan desencaminado como dicen por ahí.

El ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, ha pedido al gobierno de Kirguistán que cierre las escuelas privadas que Gülen tiene abiertas en el país centroasiático y ha advertido que Ankara revisará su relación con Kirguistán a menos que cambie de actitud hacia “la banda de Gülen”.

El presidente de Kirguistán, Almazbek Atambaiev, calificó de “absurda” la suposición de que partidarios de Gülen podrían intentar también un golpe de Estado en Asia Central. “Es un absurdo. Si son tan listos ¿por qué no han visto venir el golpe? Claro que vamos a escuchar todas las sugerencias y comprobaremos la información, pero que nadie venga a asustarnos ni a aleccionarnos”, ha respondido Atambaiev.

Las escuelas de Gülen ya sirvieron en el pasado de tapadera para que 130 espías de la CIA trabajaran en Kirguistán y otros países de Asia central como profesores de inglés. El nombre en clave era “Puentes de Amistad”, según contó en sus memorias Osman Nuri Gundes, jefe de la inteligencia turco, y confirmó luego Sibel Edmonds en sus memorias “Una mujer secreta”.

Edmonds era una antigua traductora del FBI que, además, identificó al eslabón entre Gülen y la CIA. Se trata de Graham Fuller, una analista de inteligencia de la Rand Corporation , antigua antena de la CIA en Kabul y vicepresidente del Consejo Nacional de Inteligencia.

Fuller ha negado que las escuelas de Gülen sirviera a la CIA de tapadera para enviar espías a Asia central, aunque admite que fue garante del imán turco cuando en 2006 los agentes de inmigración trataron de expulsarle de Estados Unidos. Escribió una carta al FBI y al Departamento de Seguridad Interior en favor de Gülen. No creía que fuera una amenaza para Estados Unidos. Gracias a Fuller, Gülen pudo permanecer en Estados Unidos.

No fue el único que intercedió en su favor. También lo hizo Morton Abramowitz, antiguo agente de la CIA y luego embajador en Ankara.

Gülen ha cultivado con esmero unas relaciones privilegadas, tanto con Israel como con los grupos de presión sionistas en Estados Unidos, criticando a la flotilla Mavi Marmara cuando trataron de romper el bloqueo de la Franja de Gaza.

‘Estados Unidos no puede ser amigo de Turquía y de los kurdos al mismo tiempo’

Juan Manuel Olarieta

El populista ruso Anenkov contó que el mismo día que conoció a Marx, hace ya 170 años, le invitó a participar en una reunión en su casa de Bruselas en la que, además de Engels, iban a participar varios destacados dirigentes del movimiento obrero europeo, el más conocido de los cuales era Wilhem Weitling, el sastre que había impulsado el socialismo utópico en Alemania.

En la reunión Engels hizo una de sus resplandecientes intervenciones, diáfana y sintética, de las que no dejan lugar a dudas, mientras Weitling se perdía en el océano de vaguedades típicas del reformismo social de siempre, lamentando las duras condiciones de trabajo y de vida de los obreros. Cuando comenzó a invocar los remedios a esa situación, tales como la justicia social, la fraternidad humana y consignas parecidas, Marx dio un puñetazo encima de la mesa que puso a bailar la cubertería.

Aquel golpe era la demarcación entre el socialismo utópico y el científico, que Marx expuso con toda la crudeza de la que fue capaz. Al movimiento obrero no le basta con tener razón. No es suficiente exponer la lamentable explotación de los trabajadores, ni tampoco llamar a la protesta y a la lucha. Había que elaborar un plan de batalla fundamentado en un conocimiento exacto de aquello a lo que se enfrenta. Cualquier otra cosa es llevar a la clase obrera al fracaso, otro más, y lo que es peor, a una de esas carnicerías que lastran el movimiento durante años.

Los defensores de las causas justas, por honestos que sean, como Weitling, conducen a la frustración y al desengaño, ese mismo que padecemos a nuestro alrededor desde hace tiempo y del que tantas lamentaciones escuchamos a diario: “los obreros no luchan”. Sin embargo, los que tienen razón no son los que se despotrican contra los trabajadores, sino los trabajadores: todo invita a quedarse en casa, empezando por esas monsergas que leemos a esos aficionados a sembrar derrotas y a desmoralizar a las masas.

Hay una corriente de opinión que no ceja de llamar a la lucha por mil y una causas justas, porque las mismas, por el mero hecho de ser justas, se justifican a sí mismas. ¿Cómo podemos permanecer insensibles ante una causa justa, ante el sufrimiento ajeno, ante la explotación de los pobres y la humillación de los débiles? Este tipo de invocaciones son pura metafísica, abstracciones que excusan todo lo demás: la ausencia de organización, de programa o de plan. Ni siquiera les importa llevarnos al matadero porque son como los yihadistas: dicen que seremos mártires, que nos habremos sacrificado por una causa justa.

Es una imbecilidad: nadie va a la batalla para inmolarse sino para vencer, y para ello se necesitan muchas cosas, pero sobre todo una, la misma de la que Marx habló en Bruselas hace 170: un plan, un estado mayor, una disposición de las fuerzas…

Pero aquí aparece otra confusión interesada: cuando criticamos una huelga, no criticamos al movimiento obrero; cuando criticamos a un sindicato, tampoco criticamos al movimiento obrero. No cambiamos de bando por ello, sino todo lo contrario: precisamente porque queremos que el movimiento triunfe, criticamos su plan de batalla, o criticamos que haya acudido a la batalla sin ningún plan.

Toda esa gente, tan voluntariosa como inepta, tampoco sabe que en cualquier batalla las condiciones no se eligen sino que las impone el bando más fuerte, que no son precisamente los trabajadores ni los oprimidos, lo cual supone que el estado mayor de los desheredados debe tener en cuenta que las condiciones suelen ser desafavorables la mayor parte de las veces.

Pero ese estado mayor debe tener en cuenta también que esas condiciones pueden cambiar, se pueden tornar favorables y que eso no significa en absoluto que los bandos hayan cambiado en lo más mínimo o que el enemigo sea otro. Quien no sea capaz de observar un cambio en las condiciones, bien porque mejoren o porque empeoren, es mejor que deje su puesto a otro un poco más capaz.

La historia está llena de casos así y uno de ellos es el que estamos viviendo en Kurdistán delante de nuestras narices: las condiciones han cambiado pero el plan de batalla sigue siendo tan malo como siempre. La carnicería está garantizada. Pronto los medios “alternativos” nos servirán, por un lado, todo tipo de relatos heroicos, de lucha y de sacrificio del pueblo kurdo y, por el otro, de crímenes y masacres cometidas por sus opresores (Erdogan, AKP, islamistas).

Esos medios se nutren de la carroña. Nos seguirán sirviendo más relatos de derrotas, lo cual no puede ser ninguna sorpresa porque los nacionalistas kurdos jamás van a conducir a su pueblo a ninguna victoria porque su objetivo no es ese, sino el de que los imperialistas, los unos o los otros, les dejen un hueco. La liberación nacional de Kurdistán no es algo que puedan dirigir los nacionalistas sino que es una tarea que incumbe a los comunistas.

No hay vergüenza mayor que la que vienen poniendo de manifiesto los comunicados de los distintos estados mayores kurdos desde hace dos semanas. Uno de los presidentes del HDP (Partido Democrático de los Pueblos), Selahattin Demirtas, critica el llamamiento del gobierno turco a que “el pueblo tome las armas”, proponiendo en su lugar un “frente por la democracia”, aunque no dice ni con quién ni contra quién.

Uno de los menos repugnantes es el artículo de opinión escrito el jueves por Kendal Nezan, presidente del Instituto kurdo de París, para el diario Libération, que acaba por donde debería haber empezado: “sería el momento de empezar a reflexionar seriamente sobre la cuestión de la pertinencia de que Turquía pertenezca a la OTAN”, dice.

No es lo que parece; Nizan lo dice “con segundas” porque, por fin, están apostando a caballo ganador: creen que nada beneficia más a Kuridistán que el deterioro de las relaciones de Turquía con Estados Unidos y con la OTAN, porque ellos se ofrecen como recambio, hasta el punto de que algún comentarista les ha calificado como “el Estado de Israel bis” en Oriente Medio, naturalmente con todo el desprecio del mundo hacia una causa que, en definitiva, es justa.

Por lo tanto, sí, ahora es un buen momento para reflexionar sobre varias cosas, entre ellas también la pertenencia de Kurdistán a la OTAN y en este punto también tiene razón Erdogan, una vez más, cuando pone al imperialismo entre la espada y la pared y le dice: “Estados Unidos no puede ser amigo de Turquía y de los kurdos al mismo tiempo”. Pero la suerte ya está echada, no porque cada bando haya elegido a sus amigos y sus aliados sino porque unos -los imperialistas- eligen y los otros son elegidos para desempeñar el papel que los anteriores les tienen reservado.

Hay otra diferencia adicional: unos lo reconocen abiertamente y otros, como los estados mayores kurdos, se callan.

No hay plan de batalla más desastroso que elegir a los amigos y aliados equivocados. Preparémonos, pues, para una nueva derrota y, mientras tanto, sigamos dando puñetazos encima de la mesa, a ver si se enteran esos partidarios de “la lucha” de una vez.

Tropas turcas bloquean de nuevo el acceso a la base de la OTAN de Incirlik

A las 23:00 horas de esta noche cientos de tropas secundadas por unidades blindadas del ejército han cerrado todas las entradas y salidas de la base aérea de la OTAN en Incirlik, en Turquía. Según una información del diario Hurriyet en el bloqueo ha participado la policía turca. El ministro turco para Asuntos Europeos, Omar Celik, ha comentado que se trata sólo de una “inspección de seguridad”.

El diario Hurriyet relaciona el bloqueo con un segundo intento de golpe de Estado contra el gobierno de Erdogan. Otros medios indican que unos 7.000 policías y varios vehículos pesados han rodeado y bloqueado la base, situada en la provincia de Adana, que es utilizada por las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos y Turquía.

En la base la OTAN tiene armamento nuclear, así como aviones de Estados Unidos y otros países que bombardean las posiciones del Califato Islámico en Irak.

El jueves se desarrolló una protesta masiva ante la base. La multitud se manifestó con consignas antiestadounidenses y antisraelíes afirmando que Estados Unidos participó en el fallido golpe de Estado.

Durante el golpe de Estado ocurrido en la noche del 15 de julio, la base de la OTAN fue cerrada por por orden del gobierno y varios soldados turcos de la base fueron involucrados en la intentona. Dos días después fue detenido el comandante de la base, Bekir Ercan Van, y otros 11 altos cargos militares por sus vínculos con los golpistas.

Ayer Erdogan anunció el cierre de todas las academias militares y la creación de una Universidad Nacional de Defensa. En una entrevista a la cadena “Haber Ay” el presidente turco ha afirmado que estas medidas están destinadas a imponer un control más estricto de lso civiles sobre el ejército.

El viceamiralmirante retirado Pete Daly ha declarado que los problemas que ha padecido la base de Incirlik durante el golpe de Estado en Turquía demuestran que Estados Unidos debe apoyar su fuerza en la construcción nuevos portaviones.

¿Es inevitable la guerra en el Mar de China Meridional?

El fallo del Tribunal Internacional de la Haya favorable a Filipinas en su disputa marítima contra Pekín en el Mar de China Meridional agudizó este mes las tensiones en la región. Sin embargo, días después 11 países asiáticos decidieron sentarse a la mesa de negociaciones y llegar a un acuerdo.“Al menos en teoría, esto ha sido la demostración gráfica de cómo la negociación del tipo ‘todos ganan’ se hace en Asia”, escribe el periodista Pepe Escobar.

La importancia estratégica del Mar de China Meridional reside en las rutas que lo surcan y por las que cada día pasan la mitad de los buques comerciales del mundo, transportando la tercera parte del petróleo y las dos terceras partes del gas líquido, lo que se traduce en 5 billones de dólares anuales de comercio. Además, para Pekín este mar está fuertemente vinculado con el proyecto apodado “Nueva Ruta de la Seda”.

Esta semana representantes de China y de los 10 países que forman la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) -Malasia, Indonesia, Brunei, Vietnam, Camboya, Laos, Myanmar, Singapur, Tailandia y Filipinas- se reunieron en Laos y concluyeron sus negociaciones con el compromiso de “reducir las tensiones”. Pero para que esto fuera posible, Filipinas se vio obligado a aceptar una condición de Pekín: no mencionar el fallo de La Haya en la declaración final de la reunión.

Según el experto, llegar a un acuerdo, incluso entre los diez países de la ASEAN, ha sido una “tarea de Sísifo”, lo que resulta aún más notable teniendo en cuenta la política de China, que prefiere negociaciones bilaterales y aplica la táctica “divide y vencerás” para imponer sus intereses en la región.

El Pentágono no renunciará a su programa de Libertad de Navegación que, además de los pasos habituales de sus buques de guerra en el Mar de China Meridional, ahora incluye también los vuelos de los bombarderos B-52.

A esto Pekín responde, por ejemplo, presumiendo de sus bombarderos H-6K con capacidades nucleares, que sobrevuelan el Bajo de Masinloc (Scarborough), en disputa con Filipinas, lo que aumenta la “paranoia” del Pentágono, porque “el juego verdadero en el Mar de China Meridional gira principalmente en torno a estrategia militar aérea y submarina de China”, explica Escobar.

Más de la mitad del PIB de China procede del comercio mundial, que depende de su acceso al Mar de China Meridional. Sin embargo, este mar está salpicado de distintos islotes, arrecifes, y atolones con su mar patrimonial que, en caso de pertenecer a otros países, pueden impedirle a Pekín su acceso al mar abierto.

Asegurar su acceso estratégico a los mares abiertos ha sido el objetivo principal de Pekín durante años, según el presidente de Instituto Nacional de China para los Estudios del Mar de China Meridional, Wu Shicun. Occidente prefiere interpretarlo como la intención de China de convertir el mar en un “lago chino”, lo que genera una profunda desconfianza entre ambas partes.

Mientras Pekín tiene claro que su costa debe ser protegida cueste lo que cueste, Washington, fiel a su punto de vista excepcionalista, cree que tiene que tener acceso absoluto a los siete mares como “base para su imperio de bases militares”.

Sin embargo, el poderío militar de China ha traspasado la línea, no solo cuando tiene suficiente fuerza para defender sus intereses estratégicos, como la isla de Hainan, sino también para “proyectar su fuerza con el objetivo de amenazar el libre acceso al Pacífico”.

Washington sigue una estrategia de “denegación de acceso”, pero Pekín ha desarrollado su propia estrategia sofisticada, que incluye ciberataques, submarinos con misiles de crucero y misiles balísticos antibuques que -según Escobar- son “la pesadilla absoluta para los carísimos portaviones estadounidenses, blancos facilísimos para China”.

En respuesta y en el marco de su ultrasecreto programa Pacific Vision, el Pentágono elabora el concepto de batallas aire-mar, para ser capaz de atacar todos los centros del mando y control chinos a través de un cúmulo de “operaciones quirúrgicas”. A esto China responde con el desarrollo de “misiles balísticos de alcance muy largo que suponen una amenaza letal para el ‘imperio de bases’”.

Lo que quiere Estados Unidos es mantener la hegemonía militar sobre todo el Mar de China Meridional, por lo que ve a China como su segunda amenaza principal, justo después de Rusia y su poder nuclear.

China, en cambio, ya se ve en la posición de competir con esta hegemonía. A Pekín no le interesa ninguna intervención militar contra ningún país de ASEAN, ya que será dañino para los negocios, por lo que prefiere soluciones diplomáticas. “Pero no deje engañarse, en algún momento en el futuro habrá una confrontación muy seria entre China y Estados Unidos sobre el ‘acceso’ al Mar de China Meridional, concluye el experto.

https://actualidad.rt.com/actualidad/214717-inevitable-guerra-mar-china-meridional-

Aclarado el misterio del dólar en el bolsillo

El otro día el ministro turco de Justicia, Bekir Bozdag, anunció públicamente que en los registros que se practicaron como consecuencia del golpe fallido de 15 julio, habían aparecido billetes de un dólar lo cual, en el país de los bizantinismos, se había convertido en uno de los misterios más romcabolescos de la asonada.

Ahora la prensa de Turquía abre sus titulares anunciando que, al fin, las pesquisas sobre el golpe habían aclarado el misterio del dólar golpista. No se trata de que los amotinados estuvieran a sueldo de la Reserva Federal de Estados Unidos sino de una contraseña que les servía para identificarse entre sí, así como para saber su jerarquía dentro del golpe, ya que cada dólar tenía escrita una letra.

La letra F significaba uno de los mayores grados dentro de la conspiración, mientras que la J o la C eran graduaciones de menor rango.

De esa manera, el gobierno ha logrado mantener viva la atención de la población sobre el golpe y revivir los tiempos del Imperio Otomano donde imperaba la masonería, las cofradías y los acertijos de todo tipo.

Una vez descubierto el misterio del dólar, la cadena turca de televisión NTV ha informado de que hay 8.651 militares comprometidos con el golpe, lo cual supone el 1,5 por ciento de sus efectivos.

En cuanto a los medios, los golpistas utilizaron tres buques de guerra, decenas de aviones y carros de combate, así como centenares de vehículos blindados.

Del otro lado, las fuerzas leales al gobierno desplegaron 35 aviones, de los que 24 eran cazas, 37 helicópteros, 74 tanques, 246 vehículos blindados, 3.992 armas de fuego y tres buques de la marina de guerra.

El Ministerio del Interior ha interrogado a más de 15.000 personas, de las que 10.000 son militares. Según Reuters, 8.113  han sido detenidos.

Erdogan cierra el paso a los yihadistas en la frontera con Siria

Mevlut Cavusoglu, ministro turco de Asuntos Exteriores
Erdogan no se ha limitado a realizar declaraciones de buena vecindad con Bashar Al-Assad sino que está impidiendo el acceso a Siria de los yihadistas del denominado “ejército libre sirio”, uno de los grupos armados que apoya Estados Unidos. El cierre del paso fronterizo de Bab Al-Hawa les impide el acceso a Siria desde Turquía.

Según Deutsche Wirtschafts Nachrichten, Erdogan no sólo está haciendo un esfuerzo para normalizar las relaciones con Bashar Asad sino que se ha puesto al lado de Moscú en la guerra de Siria.

“Nuestro principal objetivo es establecer buenas relaciones con Siria, Irak y los países vecinos del Mediterráneo y el Mar Negro”, dice el Primer Ministro turco Binali Yildirim en reclaraciones del Deutsche Nachrichten Wirtschafts.

El periodista turco Faik Bulut afirma que representantes de Ankara y Damasco ya se han reunido recientemente en varias ocasiones. Según él, en estas negociaciones, el gobierno turco cuenta con Moscú y Teherán como intermediarios.

La iniciativa se enmarca en la nueva estrategia de reconciliación hacia los países vecinos anunciada por Turquía poco antes de que el 15 de julio se produjera el intento de golpe de Estado.

Numerosos funcionarios de ese país han afirmado públicamente que la intentona golpista ha estado dirigida por políticos, funcionarios y militares de Estados Unidos.

Esta mañana el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, ha manifestado a la cadena NTV que Irán y Rusia deben desempeñar un importante papel en el arreglo político en Siria, mientras que no ha mencionado a Estados Unidos.

En Rusia los espías dejan los ordenadores y vuelven a las viejas máquinas de escribir

El servicio de inteligencia de Rusia acaba de anunciar en su sitio de internet que las redes digitales de 20 organizaciones, incluyendo instituciones públicas y empresas de defensa, han sido infectadas con programas de espionaje, en lo que califica como un ataque dirigido y coordinado.

El Servicio Federal de Seguridad ruso añade que los programas de espionaje y la forma en que las redes se han sido infectadas tienen similitudes con casos anteriores de espionaje informático que se han dado en Rusia y otros países. El servicio de inteligencia no dice de quién sospecha que esté detrás de los ataques.

“Se han infectado los recursos tecnológicos de información de instituciones gubernamentales, centros de investigación científica y militares, empresas del sector de defensa y otras entidades que participan en infraestructura cruciales”, dicen los espías en un comunicado en su página web.

Los atacantes han diseñado un programa específico y único para cada uno de los objetivos atacados y el comunicado de la inteligencia rusa asegura que se trata de “una operación planeada y ejecutada de forma profesional”. El virus se ha difundido “mediante el envío de correos electrónicos. Tras acceder al sistema, el programa carga los módulos necesarios para interceptar y espiar el tráfico de la red, recoger capturas de pantalla, encender de forma autónoma las cámaras web y micrófonos, grabar archivos de audio y vídeo, y datos sobre las teclas pulsadas en el teclado”, explica el comunicado.

Hace tres años el diario ruso Izvestia anunció que el servicio ruso de inteligencia ha vuelto a utilizar máquinas de escribir para archivar documentos secretos ante el temor a ser víctimas de ataques informáticos.

El Servicio Federal de Protección, encargado de la seguridad del presidente y del gobierno, compró 20 máquinas de escribir con las cuales redacta en papel la información que considera fundamental para la seguridad del país.

Según el diario ruso, también el Ministerio de Defensa y de Protección Civil utiliza máquinas de escribir para evitar mantener información en ordenadores que puedan ser objeto de ataques informáticos.

Nikolai Kovalyov, antiguo jefe del servicio secreto interno, reveló al diario que en determinados sectores donde la información es muy sensible, es común que los documentos secretos para almacenar se escriban a mano.

En Rusia suelen utilizar la máquina de escribir alemana Triumph-Adler Twen 180, las cuales tienen un número de registro, debido a que para los servicios secretos es importante distinguir desde que máquina provienen los documentos.

Asimismo, un portavoz del espionaje ruso, Serguei Devyatov, afirmó que en las conversaciones telefónicas entre los dirigentes de los países, aún utilizan las antiguas conexiones que analógicas a prueba de escuchas.

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