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El islamismo está más cerca de la empresa que de la mezquita

Juan Manuel Olarieta

Los materialistas siempre empiezan sus artículos recordando que es el ser social lo que determina la conciencia social (incluida la conciencia religiosa). Por el contrario, los idealistas opinan lo contrario. Creen que la conciencia social y religiosa es algo en sí misma. Los desvaríos que se han escrito sobre Erdogan, el AKP y la crisis de Estado en Turquía así lo demuestran: el islamismo disfruta de una vida propia que, además, es independiente de la acumulación de capital, la lucha de clases, la historia de cada país, el Estado o las relaciones internacionales. El islamismo es siempre el mismo. Da igual hablar de Afganistán, Egipto o Arabia saudí.

A esa distorsión se añade otra: la de suponer que el islamismo no es más que una religión, otra más, que consiste en rezar, leer el Corán o ayunar durante el Ramadán. Ese tipo de bobadas encubren lo fundamental: el islamismo es una fuerza (económica, social y política) organizada, y sus integrantes no son precisamente imanes o ayatollahs sino capitalistas. El islamismo está más cerca de la empresa que de la mezquita. Hay bancos islámicos, asociaciones de empresarios islámicos, partidos políticos islámicos, ONG islámicas, universidades islámicas…

Los factores que influyen en la formación de una clase social no son sólo económicos, sino ideológicos, culturales, geográficos, históricos… En ningún otro país es necesario tenerlo en cuenta como en Turquía. Antiguamente los turcos llamaban Rumelia a la región oriental del Imperio Romano, que ellos ocuparon en el siglo XV y que hoy se circunscribe a un pequeño pedazo de tierra en la parte europea de Estambul, que siempre ha sido la vía de entrada en Turquía de la influencia colonial e imperial de las grandes potencias, frente a una península de Anatolia rural, atrasada, marginada y despreciada. En Rumelia está la casta y en Anatolia los indignados.

La penetración del capitalismo cambió esa situación. La emigración del campo a la ciudad hizo el resto. En 1970 Estambul tenía 2 millones de habitantes; ahora tiene 14 y todos ellos han llegado procedentes de Anatolia. Son la clientela islamista.

En 1970 Necmittin Erbakan crea el MNP (Partido del Orden Nacional), el primer partido político islamista, que dos años después se transformó en MSP (Partido de Salvación Nacional), una organización típica de una burguesía de origen anatólico y rural que aspiraba a salir de su marginación.

El partido contó con el apoyo de dos cofradías religiosas, Nakshibendi y Nurcu, con una extensa red de afiliados que en las elecciones de 1973 les otorga casi un 12 por ciento de los votos, un éxito absoluto que les permite entrar en algunos gobiernos de coalición.

A finales de los setenta el Estado turco entra en una profunda crisis económica, a la que siguen importantes luchas revolucionarias del proletariado, hasta que, finalmente, el golpe de Estado de 1980 prohíbe los sindicatos y las huelgas y extiende la represión y la guerra sucia contra las diferentes organizaciones comunistas y revolucionarias.

A partir de entonces los generales del ejército empiezan a apoyar el islamismo, un fenómeno paralelo al que Estados Unidos despliega en Afganistán y otros países árabes para luchar contra los comunistas y revolucionarios. La educación religiosa se introduce en las enseñanza y utilizan al MSP de Erbakan para construir más mezquitas, levantar escuelas coránicas privadas, crear fundaciones…

Después de tres años de represión feroz, accede al gobierno Turgut Özal, quien gobernó durante diez años, hasta que fue asesinado en 1993. Su etapa se puede calificar de muchas maneras paradójicas, como todo lo que concierne a Turquía. Se podría decir que fue un neoliberal al estilo de los de su época (Thatcher, Reagan). El neoliberalismo de Özal perjudicó notablemente a los grandes monopolistas rumelianos que habían medrado a la sombra del Estado. Con las nuevas formas de acumulación de capital de los ochenta emergieron unos capitalistas distintos: los “Tigres de Anatolia”, una burguesía “piadosa” que explota por la mañana y reza por la tarde.

Lo mismo que esa burguesía, en cierta manera Özal, miembro de la cofradía Nakshibendi, también era un islamista de esos que llamarían ahora “moderado” y cuyo discurso se podría calificar también de “populista”. Frente a la oligarquía rumeliana de Estambul, los islamistas turcos alardeaban de representar la voz del pueblo llano, por fin elevado a lo más alto del poder político. No había distinción de clases sociales, ni tampoco había una separación geográfica porque la emigración había poblado Estambul de barrios de obreros, campesinos, artesanos, comerciantes, parados…

Pero sobre todo Özal fue uno de los primeros civiles que en la Turquía moderna se impuso a los militares, de cuyo golpe había sido cómplice y de los que, finalmente, resultó víctima. Es otra paradoja típicamente bizantina. Incluso fue asesinado con veneno, que es otro bizantinismo. Le enterraron junto a Adnan Menderes, otro presidente asesinado por los militares 20 años antes, en plena Guerra Fría, cuando pidió ayuda de la Unión Soviética. En un país de la OTAN eso fue una herejía. Özal se consideraba un continuador de Menderes y, a su vez, Erdogan lo es de Özal. Es como reclamarse heredero de una muerte bizantina.

En los ochenta el islamismo se expande en Turquía tan inconteniblemente como el propio capitalismo. En 1984 se crea el segundo partido islamista, el Refah (Partido del Bienestar), cuyo dirigente en la sombra seguía siendo Erbakan. También fue entonces cuando se expandió la red de Gülen, miembro de la cofradía Nurcus. En 1990 la “burguesía piadosa” crea la Müsiad (Asociación de industriales y hombres de negocios independientes), que es una especie de patronal islamista de las pequeñas y medianas empresas porque la existente, Tusiad, sólo aceptaba a las grandes. Emerge con fuerza la prensa islamista, las cadenas de televisión, las revistas, los vídeos…

El Refah sustituyó al MSP y al ANAP, el partido de Özal, que desapareció con su dirigente. El movimiento islamista fue recaudando cada vez más afiliados y más votos, hasta el punto de que a mediados de los noventa ganó las elecciones locales en Estambul y Ankara. Erdogan fue elegido alcalde de Estambul y a Erbakan le nombraron primer ministro en 1996.

No era islamismo. La fuerza de aquel movimiento no procedía del cielo sino del suelo, del desarrollo de la burguesía misma, una parte de la cual empieza a asomar la cabeza en las instituciones oficiales. Desde el gobierno, Erbakan inicia un nuevo reparto del pastel del Estado: los contratos públicos se empiezan a adjudicar a los “Tigres de Anatolia”, cuyo poder sigue creciendo inconteniblemente… en perjuicio de los viejos rumelianos de siempre, que acuden al ejército para que les ayude.

El poder de la burguesía “piadosa” no puede ser más efímero. Ella tiene el gobierno pero los viejos rumelianos tienen el Estado. Al año siguiente de su llegada, el MGK (Consejo de Seguridad Nacional) y luego el Estado Mayor del ejército exigen a Erbakan que restrinja las actividades de las empresas islamistas que consideran como ilícitas. Acusan a las OFK (Instituciones Especiales de Crédito), es decir, a los bancos islamistas de financiar actividades contra el Estado. Los militares elaboran una lista negra de 100 empresas acusadas de financiar el islamismo. Acuciado por las presiones militares, Erbakan tiene que dimitir y las consecuencias ruedan por la pendiente. El Refah es ilegalizado y la policía detiene a 16 capitalistas de DOST Sigorta, una empresa de seguros islámica, el Tribunal de Seguridad Nacional exige el cierre de la patronal Müsiad, su máximo dirigente es condenado a un año de prisión, a Erdogan, alcalde de Estambul, le condenan a tres años… La burguesía “piadosa” es lapidada implacablemente.

El Refah se refunda con el nombre de “Partido de la Virtud”, pero Erdogan lo abandona y funda el AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) en 2001 y gana las elecciones al año siguiente. La represión no ha servido para nada y las finanzas públicas están al borde de la bancarrota.

Para salir de ella el AKP sigue las instrucciones del FMI: despido de la mitad de los funcionarios, privatización de las empresas públicas, aterrizaje de capitales extranjeros… No tiene nada que ver con el islam; es capitalismo vulgar y corriente. Sólo con las privatizaciones, desde los tiempos de Özal, en Turquía se han movido 42.000 millones de capital, de los cuales 34.000 millones han pasado por las manos del AKP y el gobierno de Erdogan. El control del gobierno ha permitido a una parte de la burguesía lucrarse a costa de otra.

Ahora mismo la burguesía “piadosa” está gritando que no va a cometer los mismos errores de hace 20 años. No sólo no le van a privar de sus ganancias, sino tampoco de la palanca con la que las ha obtenido: el gobierno. Pero eso ya lo tuvo también con Erbakan y no le sirvió de nada. Ahora tiene que asentarse en algo mucho más importante: el aparato del Estado. Ese es el significado último de las profundas depuraciones emprendidas por Erdogan después de la noche del 15 de julio.

Fuente: http://www.marcha.org.ar/el-islamismo-esta-mas-cerca-de-la-empresa-que-de-la-mezquita/

El burkini cristiano también está bajo censura

El último bombardeo mediático sobre el burkini o sobre el atavío de algunas atletas musulmanas expresa, mejor que nada, la podredumbre del periodismo actual y el absoluto vacío en el que quieren sumir a nuestras sociedades, calificadas de laicas, tolerantes y demás (a diferencia de otras).

Pero vean. Para ilustrar el significado del burkini, ayer Izzedin Ezir, un imán italiano de Florencia, tuvo la feliz idea de insertar en su perfil de Facebook la foto de ocho religiosas católicas que están en la playa portando sus hábitos religiosos, sin añadir absolutamente ningún comentario, ni en un sentido ni en otro.

Como el vacío hay que llenarlo con algo, se desató la consiguiente campaña de insinuaciones de todo tipo, que se resolvió como es costumbre, con la censura. Al imán Facebook le bloqueó su perfil durante varias horas.

Una vez eliminada la censura, los lectores del imán pudimos conocer su punto de vista. Trataba de mostrar lo evidente, a saber, que “las raíces cristianas también están hechas de personas que se cubren” y, por lo tanto, que “nuestros valores occidentales” no son diferentes de otros.

Como ve el lector, a pesar de ser italiano, el imán también se considera “occidental”. Quizá no se haya dado cuenta de que alguien se ha apropiado para sí del ser o no ser occidental y va poniendo etiquetas a los demás, en donde los occidentales son los buenos y los demás son los malos.

El señor Ezir, que es presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Italia, dice que insertó la foto para abrir un “debate positivo”. Pero este imán debería aprender que para debatir hay que tener ideas, lo cual no todos tienen porque la censura se esfuerza en que sea así.

Tras la censura hay un paso posterior: la prohibición, como en Francia o en Alemania. Después, cuando se enteran de que las monjas católicas también se cubren desde hace siglos, se ven obligados a meter la pata por tercera vez: lo que está prohibido no es el velo, en general, sino sólo el islámico. A eso se le llama “igualdad ante la ley”.

Los hinchas del Celtic exhiben banderas palestinas en un partido de fútbol

Los seguidores del Club de Fútbol Celtic de Escocia han exhibido banderas palestinas durante un partido para la clasificación en la Liga de Campeones de la UEFA contra el equipo israelí Hapoel Beersheba.

Secciones enteras de seguidores del Celtic llevaron grandes banderas palestinas al estadio Celtic Park de Glasgow a pesar de las amenazas de arresto de la policía escocesa.

“Cuando alguien representa a instituciones israelíes, es triste porque no se trata sólo de un partido”, dijo una declaración en Facebook del grupo Fans del Celtic por Palestina, que organizó el evento de las banderas, poco antes del partido.

“La UEFA y el Celtic FC suelen lavar la cara de Israel ocultando su auténtica naturaleza y dando a este estado paria un aire de normalidad y aceptación del que no debería ni puede disfrutar hasta que su impunidad termine, sea responsable ante la ley internacional y haga frente a sanciones por las incontables resoluciones de la ONU que ha violado”.

“Hasta que se llegue al fin de la brutal ocupación y asedio medieval de Cisjordania y Gaza, hasta que los ciudadanos palestinos de hoy se vean libres de las cadenas del apartheid y hasta que todos los refugiados palestinos tengan permiso para volver a sus hogares, estaremos visible y abiertamente manifestándonos en apoyo a los palestinos y en oposición a sus colonizadores y opresores israelíes”, añadió la declaración. “Estamos contigo, Palestina. Nunca caminarás sola”, añadió.

No está claro si la policía detuvo al final a alguno de los aficionados.

El Celtic ganó el partido al club israelí por 5-2.

En otra ocasión anterior en que los aficionados del Celtic mostraron banderas palestinas durante un partido en 2014, la UEFA multó al club con 18.000 dólares por violar sus reglas que prohíben “expresiones políticas”.

Antes del partido, se produjeron manifestaciones de apoyo a Palestina junto al estadio del equipo escocés.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=136376&cid=25&fromval=1

Radicalización exprés

Los imperialistas se radicalizan cada vez más. Los fascistas están radicalizando sus ademanes de puertas afuera. Los racistas son los más radicales, por antonomasia. La policía de los Estados Unidos recurre al radicalismo cada vez que tiene que sacar la pistola de la cartuchera. La prensa utiliza cada vez más la palabra de moda: radical.

Todo esto está ocurriendo en un espacio muy breve de tiempo: desde el 11 de setiembre de 2001. Según un estudio sociológico, la frecuencia de uso de la palabra “radical” se ha multiplicado por cuatro desde entonces (*) pero, en especial, desde 2014, habiendo quedado asociada al islam y al terrorismo yihadista. Los cristianos no son radicales, ni se radicalizan tampoco, ni existe ningún riesgo de ello.

Ser un radical es pernicioso y radicalizarse aún peor, aunque eso es pura relatividad galileana: depende de quién lo valore, si bien normalmente son siempre los mismos, es decir, la caverna mediática. El referido estudio sociológico asegura que la prensa de derechas utiliza el término dos veces más que la de izquierdas.

Por lo tanto, la palabra “radical” tiene una carga peyorativa y se refiere a la manera en que los reaccionarios ven a sus oponentes progresistas. Ellos, la caverna, no es radical, ni se ha radicalizado nunca.

Ni siquiera el lenguaje es neutral. Se impone lo mismo que los impuestos o el servicio militar y pasa de los periódicos al Boletín Oficial del Estado, al lenguaje judicial, al sistema educativo, donde desempeña el mismo papel hipócrita y canallesco.

Pongamos el ejemplo de lo que se está empezando a llamar “el discurso del odio” que el Tribunal de Estrasburgo (y la Audiencia Nacional) utilizan como justificación para condenar por “enaltecimiento del terrorismo”, eliminando la libertad de expresión.

Cualquiera que analice cada una de las sentencias dictadas por ese motivo se dará cuenta de que no hay más que un único tipo de terrorismo y que el terrorismo de Estado, los crímenes de los GAL y las agresiones fascistas están completamente ausentes. La explicación es esa: los fascistas no se radicalizan, los Estados burgueses tampoco, ni los policías, ni los jueces…

Sin embargo, Francia vive en un estado de emergencia que ya se ha hecho permanente. En Reino Unido van a empezar a patrullar los policías con pistola. En Alemania preparan al ejército para que salga a la calle. En Austria amplían las facultades de la policía frente a los ciudadanos…

Pero eso no supone ninguna radicalización, algo que sólo concierne, en exclusiva, a las fuerzas progresistas y al islam, para lo cual en 2014 el gobierno francés aprobó un plan con la excusa de la radicalización pero que, en realidad, va dirigido contra las reivindicaciones populares y los sectores marginados de la sociedad, una parte de los cuales son magrebíes de la segunda generación, a los que se les atribuye la condición maldita de islamistas, tanto si lo son como si no.

Como en el caso del terrorismo, ese tipo de represión se justifica por sí misma. ¿Quién puede estar hoy en contra de la lucha contra la radicalización, del tipo que sea? Nadie porque ser radical es malo. Es casi como ser violento, fanático, extremista, terrorista.

¿Por qué se radicaliza la juventud? No por la miseria, el paro, la represión, la arbitrariedad, el desprecio y la humillación. No. Lo que pasa es que los jóvenes están abducidos por las redes sociales, los foros y las webs radicales. Eso se soluciona con la consabida censura: se cierran unas páginas y se impide el acceso a otras.

Una vez suprimida la libertad de expresión, volveremos otra vez al Nirvana. En lugar de leer páginas radicales, los jóvenes leerán la prensa deportiva, los sitios de coches de lujo, de Justin Bieber, de viajes… Nadie les contará que en una remota Antigüedad existían partidos radicales que hacían gala de republicanismo y de laicidad. Ahora es al revés: el republicanismo y la laicidad se utilizan contra los radicales.

Pero nunca oiremos a nadie decir que los recortes sociales se han radicalizado, por ejemplo. Los que se radicalizan son los demás.

(*) Caroline Guibet Lafaye y Pierre Brochard, La radicalisation vue par la presse: fluctuation d’une représentation, Bulletin de Méthodologie Sociologique, 2016, 130 (1), pgs. 1-24.

Estados Unidos retira sus armas nucleares de Turquía

El Pentágono ha ordenado a sus militares que retiren secretamente las armas nucleares que tiene la OTAN e territorio turco, y más precisamente en la base de Incirlik, en los plazos más breves posibles.

“Los estadounidenses han comenzado a retirar sus armas nucleares de Turquía”, anunció el periódico EurActiv, refiriéndose a fuentes próximas a la OTAN.

El medio precisa que la razón de esta medida es que Estados Unidos ya no confía en el gobierno de Erdogan. “Washington no tiene la suficiente confianza en Ankara para dejar estas bombas en el territorio turco”, señala EurActiv.

Según el periódico, Estados Unidos cuenta con transferir estas ojivas nucleares hacia la base rumana de Deveselu. En esta base el 12 de mayo, Estados Unidos activó su sistema de defensa antimisiles a pesar de las protestas de Moscú.

El Pentágono había estacionado entre 50-70 armas nucleares tácticas B61 en los silos subterráneos de la base. Aviones norteamericanos efectúan ataques desde esta instalación contra objetivos del Califato Islámico en Siria e Irak.

Tras el intento de golpe de Estado, el gobierno turco ha prohibido a los pilotos de Estados Unidos despegar desde esta base y ha detenido a su jefe por implicación en el intento de golpe. La base estuvo prácticamente cercada en el mes que ha transcurrido desde el golpe.

Según algunas fuentes, Turquía pidió a Estados Unidos asumir el control del arsenal nuclear de la base, pero Estados Unidos rechazó tal demanda.

En Washington están alarmados por la noticia de que Turquía podría dar acceso a los rusos a la base para llevar a cabo desde ella ataques en Siria tras la aproximación de ambos países.

Un diputado del Parlamento ruso, Igor Morozov, sugirió que Erdogan podría ofrecer el uso de la base a Rusia. “Turquía podría proporcionar el uso de la base de Incirlik a Rusia para operaciones antiterroristas en Siria. Esto parece una continuación lógica de la aproximación del presidente turco, Erdogan, a Rusia”, dijo Morozov.

El senador Viktor Ozerov, miembro del Comité de Seguridad y Defensa, también sugirió que el uso de la base de Incirlik sería “un gesto que mostraría el estrechamiento de vínculos entre los dos países”.

La perspectiva de una posible presencia de los rusos a pocos metros de sus armas nucleares habría llevado a Washington a proceder a la rápida retirada de aquellas.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=136310&cid=23&fromval=1

‘Hay muchos terroristas en el mundo para que la policía fabrique más’

La jueza Catherine Bruce, magistrada del Tribunal Supremo de la Columbia Británica, ha acusado a la policía federal de haber manipulado a dos antiguos toxicómanos, John Nuttall y Amanda Korody, para que cometieran atentados islamistas en Canadá.

La pareja fue condenada en junio del año pasado por terrorismo y ahora el Tribunal Supremo ha ordenado su inmediata puesta en libertad por tratarse de un montaje policial que pretendía aprovecharse de dos marginados para fabricar una provocación de grandes proporciones para consumo de los medios de comunicación del mundo entero.

Según una resolución de la magistrada, fechada a finales de julio, la policía preparó meticulosamente 28 escenarios diferentes, que iban desde una simple llamada telefónica a encuentros complejos de varios días, hasta que el 1 de julio de 2013 colocaron tres ollas explosivas, pero con los detonadores desactivados, ante el Parlamento provincial, momento en el que se produjo la detención de la pareja.

La Gendarmería Real de Canadá, según la magistrada, tendió una trampa a la pareja tras una operación de infiltración que se prolongó durante varios meses de 2013 cuyo objetivo era cometer una atentado terrorista de grandes proporciones durante la fiesta nacional del país norteamericano.

Los policías canadienses se infiltraron haciéndose pasar por hombres de negocios de origen árabe que iban acompañados de yihadistas fanáticos para animar a Nuttall y Korody a que cometieran un atentado terrorista.

“De manera agresiva, la policía decidió orquestar un plan para John Nuttal y Amanda Korody y les hizo asumirlo como propio. Ya hay bastantes terroristas en el mundo y sería deplorable que la polícía se haya puesto a inventar otros entre marginados que no tienen ni la capacidad ni la motivación suficientes para actuar por sí mismos”, dice la jueza en su resolución.

Como ven, la tarea de la policía no es prevenir ni investigar los delitos, sino crearlos por medio de tretas, engaños, infiltraciones y simulacros de todo tipo. ¿Células durmientes?, ¿lobos solitarios?, ¿radicalización exprés? Las atestados policiales son verdaderos guiones para el teatro y es una pena que las personas acaben en la cárcel por ese tipo de farsas.

Fuente: http://vancouversun.com/news/local-news/profile-justice-catherine-bruce-oversaw-canada-day-terror-trial

En Oriente Medio se ha impuesto la unidad en la resistencia contra el imperialismo

El 22 de agosto el presidente turco Erdogan visitará la República Islámica de Irán. Según la agencia iraní Fars, este viaje es el inicio oficial de la formación de una coalición iraní-rusa-turca en Siria.

El canciller iraní, Mohammad Yavad Zarif, ya visitó Ankara el 12 de agosto, manteniendo una serie de reuniones con dirigentes turcos, incluyendo Erdogan.

La agencia añade que “la próxima visita de Erdogan es de extrema importancia en términos del establecimiento de las relaciones entre Teherán y Ankara en un nuevo nivel”.

Estos vínculos coinciden con el inicio de los bombardeos rusos sobre las posiciones yihadistas en Alepo desde la base aérea de Hamedan, a 1.824 metros de altitud, en territorio iraní, un acontecimiento realmente relevante por varias razones.

En primer lugar, ante las dificultades en Alepo, Rusia ha tenido que reanudar los ataques con bombardeos desde aeronaves estratégicas TU-22M3, que forman parte de su fuerza de ataque nuclear.

En segundo lugar, por estrechas que fueran las relaciones entre Irán y Rusia, no puede dejar de sorprender que Teherán haya consentido que una potencia extranjera utilice una base instalada en su propio suelo, algo impensable hace sólo unas semanas.

La visita de Erdogan culmina así el giro histórico que se está culminando en Oriente Medio. Tras la cumbre tripartita entre Irán, Azerbaián y Rusia de hace unos días y el viaje de Erdogan a Rusia, se produce el acercamiento entre Turquía e Irán, otro acontecimiento impensable hace sólo un mes.

Las absurdas disquisiciones geoestratégicas que hasta la fecha reducían la situación en Oriente Medio a un choque religioso entre chiítas (Irán) y sunitas (Turquía), se vienen abajo. Los hechos prueban que está ocurriendo más bien todo lo contrario, a saber: los intentos por parte de los imperialistas de enfrentar a los países de Oriente Medio manipulando y enfrentando a las distintas corrientes del islam han fracasado rotundamente.

La City de Londres teme una pronta caída del gobierno de Mauricio Macri

Resultado de imagen de macri protestasEn artículo publicado el 13 de agosto el semanario vocero de la City de Londres, The Economist, expresó su gran preocupación de que el Presidente argentino Mauricio Macri se halle en graves aprietos políticos. Un tribunal federal, respondiendo a la furia popular, emitió un interdicto en contra de las alzas astronómicas en las tarifas públicas, una pieza central del plan de «recuperación» económica de Macri y se informa que la confianza de los inversionistas extranjeros en el sistema judicial está «quebrantada». El flujo de inversiones extranjeras que supuestamente iban a entrar a raudales, una vez que tomara posesión Macri en diciembre, no se ha materializado.
«La luna de miel de Macri está llegando a su fin» se lamenta The Economist, para concluir que su única alternativa ahora es esperar que el voto programado para el 18 de agosto en la Corte Suprema sobre la legalidad de las alzas exorbitantes en las tarifas públicas, le sea favorable y después, «persistir con las alzas en los precios y pagar el costo político». Sin embargo, bien pudiera ser que el costo político fuera algo más de lo que Macri puede soportar.
Macri, al igual que su homólogo brasileño, Michel Temer, es un «presidente papel higiénico», del que se pueden deshacer Londres y Wall Street cuando lo consideren necesario. ¿Ya habrá llegado la situación a ese punto? Como lo destaca un artículo firmado en el periódico Tiempo Argentino del 13 de agosto, el gobierno de Macri «es prisionero de su propia ineptitud».
No tiene ningún apoyo popular, y las protestas en contra de las políticas de austeridad son cosa de todos los días y se extienden por toda la nación. Dentro de la coalición Cambiemos de Macri, los miembros del Partido Radical están preparando su huida; crece la animadversión entre los miembros del equipo económico de Macri, dirigido por el ex banquero de JPMorgan, Alfonso Prat-Gay, y lo único que puede mostrar como resultado el gobierno, después de 8 meses en funciones, es una desintegración económica y social, y una población furiosa que se está cansando de las cínicas justificaciones de la austeridad por parte de los miembros del gabinete, y de un Macri que repite ad nauseum que la culpable de sus problemas económicos es la ex Presidente Cristina Fernández de Kirchner.
Según un estudio dado a conocer el 11 de agosto por la Universidad Católica de Argentina (UCA), desde que Macri prestó juramento, 1.4 millones de personas han caído en los rangos de pobreza, 400,000 de ellos en la indigencia. Tiempo Argentino calcula que 500 personas están perdiendo sus empleos diariamente, en tanto que un total de 180,000 personas han perdido sus empleos en los sectores público y privado juntos desde que Macri tomó posesión. Bajo estas condiciones, si la Corte Suprema respalda las alzas exorbitantes en las tarifas de Macri, el país podría estallar.

Varufakis se postra de rodillas ante Soros

El antiguo ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, ha acudido al sitio “Project Syndicate” (1) del especulador George Soros para crear una “Internacional Progresista” que sea capaz de derrotar -a la vez- a Hillary Clinton y a Putin.

El que se había convertido en una estrella en los medios alternativos, se ha desenmascarado a sí mismo. El campeón de las batallas contra la financiarización se ha puesto en manos de algo peor que un financiero: un especulador reaccionario como Soros.

El griego nunca ha vendido otra cosa que humo, ahora en la forma de un manifiesto que, sin duda, dentro de poco reproducirán entusiasmados todos los sitios charlatanescos acostumbrados: Nodo 50, Rebelión, Kaos en la Red…

El manifiesto escrito por Varufakis y difundido por Soros (2) arremete contra todo el sistema establecido, de manera que nunca le van a poder decir que se ha equivocado. Se manifiesta contra Le Pen, contra los fascistas británicos que han apoyado el Brexit, contra Trump (agente emboscado de Putin) y, en general, contra esa corriente que empieza a huir del mundialismo para refugiarse en el nacionalismo bajo las cúpulas del Kremlin.

A través del Instituto Open Society, en 2014 Soros financió el sitio “Project Syndicate” con 350.000 dólares, que es el escaparate a través del cual hace circular su doctrina por todos los medios del mundo, especialmente esos de tipo “revindicativo” y “antisistema”, especialmente si atacan a la antigua Unión Soviética, al comunismo o a la actual Rusia de Putin. De esa manera Soros ha logrado poner de acuerdo a unos y otros para pasear su lema en cualquier foro: ni unos (Estados Unidos) ni otros (Rusia).

Es la clave de bóveda que culmina lo que se inició con las Revoluciones de Colores, las Primaveras Árabes, los occupys y los indignados: Rusia está dirigiendo esos nuevos movimientos fascistas que emergen en Europa, incluido el candidato estadounidense a la presidencia Donald Trump.

El manifiesto de Soros y Varufakis ya lo han publicado los trotskistas de “Sin Permiso” (3) como gran primicia. Es la mejor señal de la ruta que van tomando los acontecimientos. Sólo falta que empiecen a apuntarse gentes como Monedero, David Fernández, Xosé Manuel Beiras, Ada Colau…

(1) https://www.project-syndicate.org/
(2) https://yanisvaroufakis.eu/2016/07/31/building-a-progressive-international-op-ed-project-syndicate
(3) https://www.sinpermiso.info/textos/para-construir-una-internacional-progresista

Reino Unido debe hacer ‘preguntas difíciles a amigos cercanos’

Rori Donaghy
Un informe parlamentario británico publicado a mediados de julio concluye que existen “pruebas históricas” que demuestran que el grupo Califato Islámico ha recibido fondos procedentes de los Estados árabes del Golfo. El ministerio de Defensa ha presentado esas pruebas al Comité Especial de Asuntos Exteriores declarando lo siguiente: “Existen pruebas históricas de entregas de dinero al Califato Islámico procedente de los Estados del Golfo. Además, se rumorea que se hacen al Califato Islámico entregas familiares mediante sistemas alternativos de transferencias de fondos no reglamentados”.

Entre estos sistemas alternativos figuran métodos de transferencia de dinero a escala mundial que solo contienen unas informaciones muy escasas sobre las personas implicadas en la transacción; por ejemplo, la divisa manejada a través de internet, el bitcoin.

El Ministerio de Defensa británico menciona como prueba un incidente sucedido en septiembre de 2004, cuando un responsable del Califato Islámico fue sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos tras haber recibido una entrega de dos millones de dólares “procedentes del Golfo”. Igualmente, ese Ministerio ha declarado que las donaciones privadas al Califato Islámico son “mínimas” en relación a sus otras fuentes de ingresos, entre las cuales se encuentran el petróleo y los impuestos.

En una evaluación de las finanzas del Califato Islámico, el comité ha estimado que Gran Bretaña debiera estar en disposición de “hacer preguntas difíciles a amigos cercanos”, cuando se trata de discutir la manera en que esas entregas llegan al grupo militante con base en Siria e Irak.

El informe concluye que el Califato Islámico ha estado sometido a una fuerte presión financiera tras una campaña internacional continuada que ha obligado al grupo a emplear el “gangsterismo y el chantaje de protección” para obtener dinero.

El informe considera que la caída de los precios del petróleo y los ataques aéreos en Siria e Irak han reducido la capacidad operativa del grupo. Sin embargo, la parte más controvertida es sin ninguna duda la sección relativa a las donaciones al Califato Islámico.

Mientras que el gobierno ha indicado al comité que no había ninguna prueba de ningún país hubiera dado fondos al Califato Islámico como parte de una “política”, se han despertado preocupaciones respecto a cómo han reaccionado los Estados del Golfo al impulso inicial del grupo, antes y durante la toma de la ciudad irakí de Mosul en junio de 2014. Según el Ministerio de Defensa, Turquía, Arabia saudí, Kuwait y Qatar han jugado un “papel importante” en la coalición contra el Califato Islámico, pero los responsables de Asuntos Exteriores han precisado que “algunos gobiernos de la región no han podido impedir que transferencias de sus ciudadanos hayan llegado al Califato Islámico”.

El ministro encargado del Medio Oriente, Tobias Ellwood, ha indicado al comité que, tras “atraerse inicialmente la atención internacional”, el grupo “puede haber sido contemplado como un defensor de los musulmanes sunitas en las guerras de Irak y Siria”.

El antiguo primer ministro irakí Nuri Al-Maliki, que ejerció entre 2006 y 2014, fue acusado en numerosas ocasiones de favorecer a su confesión chiíta y oprimir a los musulmanes sunitas irakíes. En Siria, donde tiene lugar una guerra civil brutal desde el año 2011, el presidente Bashar Al-Assad ha sido acusado de tomar como blanco a los musulmanes sunitas que desean su derrocamiento.

Ellwood ha declarado que el período durante el que el Califato Islámico era considerado como un defensor de los sunitas se remontaba a “antes de 2014”. Dan Chugg, jefe del grupo de trabajo de Asuntos Exteriores dedicado al Califato Islámico, ha declarado al comité que “hace unos dos años”, el Califato Islámico “tal vez consiguió atraer donaciones de sunitas favorables, los Estados más ricos de la región, las monarquías sunitas del Golfo, produciendo una especial inquietud”.

“Esto ha constituido un problema en los primeros momentos de la organización Califato Islámico, ya proviniera el dinero de los países del Golfo o de otros lugares”, declara Chugg. El comité ha solicitado la opinión de Ellwood sobre los informes que especulan que las transferencias podrían haber sido enviadas al Califato Islámico por individuos cercanos a las familias reales del Golfo. La respuesta de Ellwood es que “tenemos que reconocer que es muy opaco. Que alguien cercano a los miembros principales de una familia real sea un rico donante y decida financiar es algo muy probable”. Sobre la misma cuestión de una implicación de las familias reales, de forma directa o indirecta, en la financiación del Califato Islámico, Chugg ha declarado al comité: “Con algunos de estos países es difícil saber exactamente lo que financia el gobierno y lo que no, cuando se trata de familias reales, ricos príncipes y cosas similares. Nuestra estrategia es no intentar determinar de quién es el problema, sino poner fin a la financiación del Califato Islámico. Eso es lo importante. Ver sobre qué debemos concentrar nuestros esfuerzos”.

Los Estados del Golfo y Turquía han negado siempre las acusaciones de financiación del Califato Islámico, y han defendido sus acciones destacando su papel en la coalición internacional que intenta vencer al grupo.

Sin embargo Chugg ha explicado que aunque él “no esté al tanto de pruebas tangibles que demuestren que estos países financiaban al Califato Islámico” hace dos años, “existían numerosas especulaciones indicando que estos países no desempeñaban un papel nada útil” en la ofensiva contra el grupo.

El informe pone a las claras que los Estados de la zona han puesto en marcha, posteriormente, infraestructuras jurídicas e institucionales para poner fin a la capacidad del Califato Islámico de recoger fondos; pero añade que algunos Estados han sido “lentos” a la hora de establecer estas medidas. Por ejemplo, Arabia saudí declaró ilegal la financiación del Califato Islámico por parte de sus ciudadanos en marzo de 2015, mientras que Gran Bretaña había clasificado el grupo como “terrorista” en junio de 2014. El informe termina su sección sobre las transferencias al Califato Islámico apelando a que Gran Bretaña trabaje con sus aliados regionales “para vigilar que tengan la capacidad y la voluntad de hacer respetar rigurosamente las leyes locales, para impedir la financiación del Califato Islámico, de manera que el grupo no pueda beneficiarse en el futuro de donaciones”.

Fuente: http://www.middleeasteye.net/fr/reportages/l-ei-re-u-un-financement-secret-des-tats-du-golfe-selon-un-rapport-du-parlement

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