Bianchi Ya ni siquiera los catalanes responden a la etiqueta y sambenito que arrostran y les colgaron de gente amante del dinero, como mediterráneos ergo cuasisemitas, concretado en el marchamo «la pela es la pela», y van y renuncian, según les restriegan por los morros cavernarios trabucaires y ultramontanos a los 500 millones que supone […]
Ya nada es lo que era