Los Mossos desarticulan una red anarquista que atentaba contra iglesias

El juez de la Audiencia Nacional Bermúdez ha dejado en libertad a 7 de los 11 detenidos en Barcelona en diciembre dentro de la Operación Pandora contra la Kasa de la Montaña, un histórico local libertario de Barcelona.

Ocho de los once detenidos tienen nacionalidad española, otro es uruguayo, otro italiano y el último tenía doble nacionalidad italiana y austríaca.

En la operación los Mossos requisaron material y manuales para fabricar explosivos, documentos de identidad falsos, dinero en efectivo, actas de reuniones y boletines internos de la organización, así como documentos que detallan «principios, tácticas y finalidades» de estos grupos y el libro «Contra la Democracia», que fue distribuido entre sus miembros.

En el domicilio en Madrid de una de las detenidas que ingresó en prisión, y a la que el juez situó como una de las dirigentes de la organización, se encontró un correo con propuestas de acción de los GAC, como «el derramamiento de sangre», «el empleo de la fuerza» y «la expansión de la subversión y la revuelta».

Además, se halló un archivo con un esquema de cómo funciona un paquete bomba, anotaciones manuscritas que confirman que era cabecilla de los GAC y su relación con las FAI (Federación Anarquista Ibérica) y otras organizaciones anarquistas, así como una factura por la edición de 287 ejemplares del manual «Contra la Democracia».

Tras las detenciones los Mossos d’Esquadra consideran desmantelada la red que atentó con explosivos contra las iglesias católicas, que no era islamista sino anarquista.

Después de declarar ante el juez de la Audiencia Nacional de Madrid, siete de los detenidos fueron encarcelados preventivamente  porque, a pesar de su carácter libertario, el juez enviío a la cárcel a los detenidos porque creyó adivinar una «estructura burocrática». Fueron acusados de pertenencia a organización terrorista, depósito de aparatos explosivos y delitos de daños con finalidad terrorista. Tras pasar las Navidades en la cárcel han salido hoy en libertad.
La policía catalana cree que la organización se fundó en 2012, bajo el nombre Grupos Anarquistas Coordinados, y asumió los principios de la italiana Federación Anárquica Informale-Frente Revolucionario Internacional, considerada por la Unión Europea una organización terrorista.
Según los Mossos, el grupo tenía «capacidad de realizar ataques simultáneos y con potencial para provocar víctimas mortales de forma indiscriminada al utilizar artefactos explosivos con metralla».
La policía les atribuye nueve atentados, entre ellos la colocación de una bomba casera en la catedral de la Almudena de Madrid en febrero de 2013 y en la Basílica de El Pilar de Zaragoza en octubre del mismo año, donde una persona resultó herida.
También los acusa de atacar con explosivos tres sucursales bancarias y de enviar cartas bomba al arzobispo de Pamplona, a un miembro de una congregación ultracatólica y a varias empresas italianas instaladas en territorio español.

comentario

  1. Que malos son los anarquistas (rojos en general) y que chapuceros que nunca consiguen que los "atentados" les salgan bien, bueno si, cuando son contra el propio pueblo que defienden les sale mejor de lo previsto y mueren muchos inocentes, lo que justifica más represión. Lo que yo digo, tontos perdidos.
    Menos mal que tenemos ese servicio de vigilancia policial con héroes como Torrente que velan por la marca Egpaña y el respeto a los santos lugares.

    (Ironía, modo ON)

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