Los cascos azules de la ONU también son repudiados por la población de Mali

Tras la salida de las tropas francesas, los cascos azules de la ONU en Mali también son repudiados por la población y han sido hostigados en varias bases militares.

El lunes la ONU envió al diplomático mauritano El-Ghassim Wane como nuevo enviado al frente de la Minusma, la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización en Mali, que se enfrenta a un problema candente.

Desde hace casi tres meses, los habitantes de Aguelhok se manifiestan contra la base militar de la Minusma en su ciudad, que ahora está desierta.

El JNIM, un grupo yihadista dirigido por Iyad Ag Ghali, atacó la base militar el 2 de abril. Los soldados chadianos repelieron el asalto y les infligieron grandes pérdidas, matando a más de 40. Por su parte, el ejército maliense perdió a cuatro de sus miembros y contó con 16 heridos en su campamento, algunos de ellos muy graves.

Los soldados chadianos de la Minusma no se contentaron con derrotar a los asaltantes sino que los persiguieron hasta las casas de los alrededores, demolieron algunas de ellas y cometieron varios asesinatos.

Tres civiles que se dirigían al centro de salud fueron detenidos y asesinados dentro de la base militar de la ONU. Un pastor fue asesinado delante de su hijo mientras acompañaba a su rebaño.

La población ha tenido que huir a otras ciudades o a campamentos en el monte, donde se refugian los más pobres.

La situación se agravó aún más el 5 de junio, cuando las fuerzas francesas, ayudadas por los chadianos, dieron caza a Baye Ag Bakabo, uno de los autores del secuestro de dos periodistas franceses.

La Coalición de Movimientos de Azawad (CMA) exige el enjuiciamiento de los asesinos chadianos y han comenzado a convocar manifestaciones para que la Minusma se doblegue y permita a los desplazados volver a sus casas.

El-Gassim Wane ha sido políticamente correcto al decir que va a abrir una investigación sobre “las denuncias de violaciones de los derechos humanos presentadas contra sus tropas”, pero ni siquiera es capaz de llamar a los asesinatos por su nombre.

Dice que los habitantes de Aghelhok están siendo manipulados por los yihadistas: “Individuos con segundas intenciones incitan regularmente a los habitantes de la ciudad de Aguelhok, en la región de Kidal, a abandonar sus hogares, con el pretexto de que sus vidas estarían amenazadas por la presencia de un campamento de la Minusma en la ciudad”.

La población ha convocado una sentada frente a la sede de la misión de la ONU en Bamako el 12 de julio.

Algunas filtraciones en la prensa mencionan el cierre de las bases francesas en el norte de Malí, incluidas las de Kidal, Tessalit y Menaka. Las tropas chadianas que ocupan los campamentos de la Minusma en Tessalit y Aguelhok trabajan en estrecha colaboración con las francesas en el marco de la Operación Barjan.

Si los soldados franceses abandonan estas bases, los chadianos van a tener muchos problemas, sobre todo si siguen cometiendo crímenes. El yihadismo irá en aumento en el norte de África.

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