La falsificación de los certificados de defunción para inflar el alcance de la pandemia

Es algo nunca visto antes. Son muchos los gobiernos del mundo que están cambiando sobre la marcha, de manera apresurada incluso, los recuentos de mortalidad con el fin de inflar el alcance de la pandemia. Es una falsificación en toda regla de los registros oficiales.

En Estados Unidos, el 3 de abril una orden del Servicio de Estadística de los CDC dice: “Es importante señalar que la enfermedad del coronavirus 19, o Covid-19, debe notificarse para todas las muertes en las que la enfermedad haya causado o se sospeche que haya causado o contribuido a la muerte” (1).

Pero eso no es todo. La orden añade también que “en los casos en que no se pueda hacer un diagnóstico definitivo de Covid-19, pero se sospeche o sea probable (por ejemplo, porque las circunstancias sean convincentes con un grado razonable de certeza), es aceptable declarar Covid-19 en un certificado de defunción como ‘probable’ o ‘presunto’. En esos casos, los funcionarios certificantes deben utilizar su mejor juicio clínico para determinar si la infección por Covid-19 era probable”.

Más claro, agua: para inflar las cifras de pandemia, Estados Unidos ha incluido las sospechas de coronavirus como causas efectivas del fallecimiento de un enfermo.

La sanidad británica está haciendo lo mismo. El HSC de Irlanda del norte publica boletines semanales de vigilancia epidemiológica en los que define como “muerte por Covid-19” a los que mueran dentro de los 28 días siguientes al primer resultado positivo, independientemente de que haya sido o no la causa de la muerte (2).

La Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) del NHS de Inglaterra también publica semanalmente informes nacionales de mortalidad. El informe correspondiente a la semana 12 (del 14 al 20 de marzo) hace mención especial al cambio en la forma de contabilizar las cifras en el futuro (3).

El truco consiste en incluir cifras “provisionales” que se podrán ajustar en fechas futuras según las necesidades..

Hasta ahora la ONS ha informado de las estadísticas sobre el coronavirus recogidas por el Departamento de Salud y Bienestar Social, que sólo registraba como coronavirus las muertes de aquellos fallecidos en el hospital que dieron positivo en los tests.

Pero de ahora en adelante también incluirá en sus estadísticas las muertes por coronavirus “en la comunidad”, lo que incluye a las personas que no han sido diagnosticadas de coronavirus, pero sobre las cuales se sospecha que hayan podido tenerlo o que haya sido un “factor coadyuvante” en el fallecimiento.

Las directrices oficiales del NHS dirigidas a los médicos que cumplimentan los certificados de defunción son deliberadamente imprecisas: “Si antes de la muerte el paciente tenía síntomas típicos de la infección por Covid-19, pero no se recibió el resultado de la prueba, es correcto indicar ‘Covid-19’ como causa de la muerte, y luego informar del resultado de la prueba cuando esté disponible. En ausencia de muestras, basta con aplicar el juicio clínico”.

Son las consecuencias de la burocratización de la sanidad: una decisión política habilita a los médicos para indicar al coronavirus como causa de la muerte cuando no hay literalmente ningún indicio de que el fallecido tuviera siquiera el coronavirus.

Por lo tanto, en Inglaterra hay un buen número de muertes imputadas al coronavirus sin coronavirus.

Si todo eso conduce a cometer “errores”, no se podrán corregir jamás porque así lo imponen órdenes políticas que nada tienen que ver ni con la sanidad ni con la ciencia.

Veamos algo sobre lo que en España llamamos “enfermedades de declaración obligatoria”, en la que se incluye el coronavirus. En Inglaterra cuando una muerte se atribuye a una de esas enfermedades, el médico forense debe hacer la autopsia para confirmar que el diagnóstico es correcto (4).

Pues bien, también esa norma se va a modificar para sostener la patraña. El nuevo proyecto de ley sobre coronavirus modifica específicamente una ley de 2009 (5) para sacar a las muertes por coronavirus de una investigación con jurado (6). Es más, dicho proyecto de ley eximirá a las muertes por coronavirus de ser sometidas a una revisión médico forense.

Por si no fuera bastante este chanchullo, los médicos pueden certificar la causa de la muerte de un cadáver que nunca han analizado: “Todo médico autorizado puede firmar un CMCD [certificado de defunción] aunque el fallecido no haya sido tratado durante su última enfermedad y no haya sido visto después de la muerte, siempre que pueda establecer la causa de la muerte según su leal saber y entender” (7).

En la jerga jurídica, el “leal saber y entender” es sinónimo de “a ojo de buen cubero”, que es lo más opuesto que uno puede encontrar a la ciencia.

El truco ha causado sorpresa incluso en medio como la BBC, que la semana pasada le dedicó un artículo:

“Las cifras de mortalidad que se comunican diariamente son casos de hospitalización en los que una persona muere a causa de una infección de coronavirus en su cuerpo porque es una enfermedad de declaración obligatoria.


“Pero lo que los números no nos dicen es hasta qué punto el virus causó la muerte.


“Puede ser la causa principal, un factor contribuyente, o simplemente presente cuando la persona muere de otra cosa”.

La falsificación no es una hipótesis sino que ya ha ocurrido con un caso muy mencionado en la prensa británica porque se trataba de la “víctima más joven del coronavirus”, un adolescente de 18 años de Coventry que dio positivo el día antes de morir. No obstante, el hospital emitió una declaración diciendo que su muerte se debió a un problema de salud “significativo” que no tenía nada que ver con el virus (9).

Como el morbo estaba servido, todos se olvidaron de la declaración del hospital. Según la nueva normativa jurídica, aunque el hospital declare oficialmente que el coronavirus no fue la causa de su muerte, el joven está incluido en las estadísticas de muertes por dicho motivo.

El fraude está legalizado y las nuevas normas jurídicas han puesto a la ciencia de rodillas.

(1) https://www.cdc.gov/nchs/data/nvss/coronavirus/Alert-1-Guidance-for-Certifying-COVID-19-Deaths.pdf
(2) https://www.hiddensyria.com/wp-content/uploads/2020/04/COVID-19-Survellance-Bulletin-02.04.20.pdf
(3) https://www.ons.gov.uk/peoplepopulationandcommunity/birthsdeathsandmarriages/deaths/bulletins/deathsregisteredweeklyinenglandandwalesprovisional/weekending20march2020
(4) https://en.wikipedia.org/wiki/Notifiable_diseases_in_the_United_Kingdom
(5) http://www.legislation.gov.uk/ukpga/2009/25/section/7
(6) http://www.legislation.gov.uk/ukpga/2020/7/section/30#section-30-1
(7) https://www.judiciary.uk/wp-content/uploads/2020/03/Chief-Coroners-Office-Summary-of-the-Coronavirus-Act-2020-30.03.20.pdf
(8) https://www.bbc.co.uk/news/health-51979654
(9) https://www.dailymail.co.uk/news/article-8171223/Britains-young-coronavirus-victims-Teen-18-youngest-casualty-RSPCA-worker-26-dies.html

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