Imperialismo, minería y siderurgia

Darío Herchhoren

El gran desarrollo de la industria, ha sido y es uno de los pilares del imperialismo. Pero para desarrollar la industria primero hay que desarrollar la minería sobre todo del hierro, del carbón del wolframio y del cromo, que son los minerales que son necesarios para fabricar el acero.

Para esos menesteres hacen falta altos hornos que alcancen temperaturas de al menos mil grados centígrados; y ello implica un avance importante de la ciencia y la tecnología.

Si miramos a nuestro alrededor veremos que estamos rodeados de produtos que se fabrican a partir del acero, tales como electrodomésticos, automóviles, ferrocarriles, buques, torres de electricidad, etcétera. La lista sería interminable.

Pero la minería tanto la que se desarrolla a cielo abierto como la subterránea, implica enormes riesgos y gastos importantes que solo pueden afrontar las grandes corporaciones mineras, o el estado.

Durante el siglo XIX ytodo el XX los grandes imperios, poseedores del capital necesario, de la tecnología, y sobre todo de armadas poderosas se fueron adueñando de los insumos que necesitaban para sus industrias, con lo cual «externalizaban» los graves problemas de seguridad que implicaba esa actividad, ya que los muertos estaban lejos de las metrópolis, los salarios eran más bajos, y por lo tanto las ganancias eran mayores. Mientras que en las metrópolis los trabajadores con sus luchas, y a veces con la pérdida de sus vidas habían logrado arrancar a las corporaciones mejores salarios, jornadas de trabajo más cortas, jubilaciones más tempranas, en las colonias y en las semicolonias esas ventajas no existían. ¡Qué importaba que en la India, o en China, o en Chile hubiera explosiones de grisú si nadie o casi nadie se enteraba¡ Y si alguien se enteraba ya estaba la prensa servil para desmentir o edulcorar la mala noticia y todo seguía igual.

Pero una de las características de la minería en paises coloniales o semicoloniales es que solo se extrae el mineral, y se lleva luego a los hornos de fundición en la metrópoli.

Con ello se consiguen algunas ventajas y no menores a saber: No hay que desarrollar tecnología en esos paises explotados; no hay obreros que contratar para esas factorías y por lo tanto hay menos conflictos;y esto es muy importante; no hay que enseñar a los trabajadores de los paises explotados a manejar técnicas y tecnología que les sirvan para en algún momento pensar en manejarlas ellos mismos.

La gran minería ha estado siempre en manos de las grandes corporaciones, que han ido tejiendo un tupido aparato mediático que tapara sus tropelías y sus abusos.

Quiero recordar solo dos hechos de poco conocimiento de las grandes mayorías: El primero en Río Tinto, en España, donde se produjo una huelga de grandes proporciones entre los mineros que explotaban el hierro, propiedad de una compañía inglesa, donde hubo más de mil muertos, y que fué totalmente silenciada por los medios de comunicación. El ejército español intervino para «poner orden», y ya sabemos que el ejército se pone muy nervioso cuando ve a mucha gente que no está en fila, y procedió a masacrar a más de mil trabajadores.

Este atropello se mantuvo y se mantiene en secreto hasta hoy mismo.

Hay una película sobre estos luctuosos hechos que se llama «El corazón  de la Tierra» que casi nunca se proyectó y que he intentado comprar en vídeo, y es imposible. Hasta la productora de la película la ha retirado de circulación, y cuando he intentado contactar con ella te dicen que ya no hay ejemplares a la venta. Tal es el poder del aparato mediático político de los dueños de esas minas de Rio Tinto. El segundo de los hechos que quiero poner de resalto, es la huelga de los mineros chilenos de Santa María de Iquique; este más conocido y difundido gracias a la extraordinaria interpretación de los Quilapayun, un conjunto musical de gran renombre en tiempos de Salvador Allende, y que debieron exiliarse a Suecia, gracias al «demócrata» Augusto Pinochet Ugarte. En esa ocasión hubo alrededor de 4 mil muertos, aunque las cifras difieren, hubo miles de muertos.

Toda esta entrada está dirigida a que el lector o lectora piensen en que la minería junto con la siderurgia (la industria del acero) son herramientas fundamentales que deben estar en manos de los estados y no de multinacionales. Es el primer paso para lograr soberanía. El mineral extraido de las minas de una nación tiene que estar en manos de la nación, y su transformación en metal también.

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