El director de la CIA, John Ratcliffe, se encuentra en Moscú, Rusia, para negociar con los dirigentes rusos. Es la visita de más alto nivel de un dirigente del gobierno de Trump a Rusia desde enero.
La noticia de su viaje surge tras el avistamiento de un avión de transporte Boeing C-17A Globemaster III de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en un aeropuerto de Moscú, junto con una delegación diplomática estadounidense.
Ratcliffe partió de Washington el domingo y viajó en un avión del gobierno estadounidense a Letonia. Ayer viajó de Riga, Letonia, a Moscú en el avión C-17.
Antes del viaje de Ratcliffe, Estados Unidos informó a Ucrania que una delegación de alto nivel viajaría a Moscú y le solicitó que suspendiera los ataques hasta su salida.
Una vez más, Europa ha sido marginada. Ninguna capital europea fue notificada con antelación del viaje del director de la CIA. Ratcliffe mantiene contactos regulares con el director de la inteligencia exterior de Rusia (SVR), Sergei Naryshkin, desde que asumió el cargo en enero del año pasado.
Ni el gobierno estadounidense ni el ruso han comentado sobre la identidad del dirigente estadounidense en Rusia ni el propósito de la visita. Al parecer, es el primer viaje conocido de Ratcliffe a Rusia como director de la CIA, aunque ha mantenido contacto con sus homólogos de la inteligencia rusa.
La CIA también ha participado en recientes intercambios de detenidos entre Estados Unidos y Rusia, incluyendo la liberación en abril de 2025 de Ksenia Karelina, ciudadana con doble nacionalidad estadounidense y rusa, cuyo caso Ratcliffe negoció personalmente.
La central también participó en el intercambio de prisioneros de 2024 que logró la liberación del periodista del Wall Street Journal, Evan Gershkovich, y del veterano de la Infantería de Marina, Paul Whelan.
El exdirector de la CIA, William Burns, viajó a Moscú en noviembre de 2021, donde se reunió con altos dirigentes de Kremlin y se entrevistó directamente con Putin para advertirle sobre la inminente Guerra de Ucrania.
La visita de Ratcliffe se produce en un momento en que las conversaciones de paz con Ucrania, mediadas por Estados Unidos, permanecen prácticamente estancadas, con las partes aún muy distanciadas en cuestiones fundamentales.