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Categoría: Salud (página 12 de 88)

El aparato de propaganda de las farmacéuticas es el mismo que el de la sanidad pública

Una de las características del moderno capital monopolista es la (con)fusión del Estado, lo público, con las empresas privadas, un fenómeno que a veces se ha llamado “puertas giratorias”. “Los monopolios de Estado y los privados se entretejen formando un todo”, escribió Lenin (1), porque el Estado no es nada diferente de un consejo que administración de los intereses generales de los grandes capitalistas y financieros.

Esa (con)fusión es evidente en el caso de la industria farmacéutica y ha sido llevada al extremo durante la pandemia, lo que ya nadie trata de ocultar. Ahora en Estados Unidos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), una institución pública, ha absorbido en su seno al equipo de propaganda de la multinacional Pfizer.

El precio es de 52,5 millones de dólares, una parte de los cuales proceden de los fondos contra el “covid”. La empresa de relaciones públicas se llama Weber Shandwick y se ha incorporado a la Unidad de Inmunización y Respiratoria del instituto de salud pública. La empresa ha trabajado para Pfizer desde 2006 y el año pasado firmó otro contrato publicitario con Moderna.

Las empresas de relaciones públicas no suelen trabajar para un único cliente y también prestan servicios publicitarios a las instituciones públicas. Pero es evidente que hay un conflicto de intereses: quienes elaboran las campañas de publicidad para la salud pública y las farmacéuticas no pueden ser los mismos y, según PR Week, la vacuna contra la gripe ha sido uno de los primeros conflictos entre ambas partes (2).

En septiembre de 2020 la empresa Weber Shandwick firmó un contrato con el Departamento de Salud y Servicios Humanos y el Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias (NCIRD) de los CDC, que es el responsable de apoyar al Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) que, a su vez, es quien emite recomendaciones a los CDC sobre las vacunas, incluidas las vacunas contra el “covid”.

En consecuencia, no es posible saber si las recomendaciones sanitarias elaboradas por los CDC durante la campaña de vacunación tenían un objetivo sanitario o sólo era publicidad comercial procedente de quienes las vendían. Ni siquiera es posible saber si la aprobación de las vacunas contra el “covid” fue consecuencia de esa mezcla entre lo sanitario y lo comercial.

El caso es que el 12 de diciembre de 2020 el ACIP recomendó la vacuna contra el “covid” de Pizer en personas mayores de 16 años. Tres meses después recomendó la vacuna de Moderna para mayores de 18 años y, desde entonces, ha seguido recomendado ambas para la mayoría de la población, incluidos los niños de tan solo seis meses.

Los CDC siguieron adelante a pesar de la carencia de ensayos clínicos, argumentando que la emergencia sanitaria era muy acuciante y que había que actuar a ciegas.

La empresa Weber Shandwick realizó un trabajo específico para el NCIRD que incluía la promoción de las vacunas y la comunicación de los riesgos y las acciones recomendadas para las epidemias. El aparato de propaganda también proporcionó al NCIRD a 17 especialistas en publicidad sanitaria, dos en investigación sanitaria y otro más en medios de comunicación.

La publicidad de Weber incluye la generación de ideas de historias, la distribución de artículos y la realización de actividades de divulgación para las noticias, los medios de comunicación y las organizaciones de entretenimiento. Los propagandistas también llevarán a cabo investigaciones sobre el público objetivo y planes de imagen dirigidos a responsables de la atención sanitaria.

“Las empresas están empezando a movilizarse en torno a lo que es, posiblemente, la misión de salud pública más urgente y crítica de nuestra vida, y el entorno de las comunicaciones nunca ha sido más complejo”, ha declarado Pam Jenkins, una dirigente del aparato de proganda (3). No obstante, no se trata sólo de un lavado de cerebro masivo sino, sobre todo, de cambiar el comportamiento de millones de personas en todo el mundo.

(1) El imperialismo, fase superior del capitalismo, Pekín, 1972, pg.91
(2) https://www.prweek.com/article/1698118/weber-shandwick-wins-potential-50m-cdc-flu-vaccine-comms-account
(3) https://www.webershandwick.com/vaccines/

FTX financió a los ‘expertos’ que defendieron las restricciones sanitarias durante la pandemia

Ayer se supo el alcance del agujero de la plataforma de criptomonedas FTX: 3.000 millones de dólares a sus 50 mayores acreedores. El chiringuito financiero, como ya ha quedado explicado aquí, era una lavadora de dinero negro que unía al Partido Demócrata con el gobierno ucraniano, hasta tal punto de que la familia de Sam Bankman-Fried, el dueño de FTX, está vinculada a los planes seudoprogresistas, que son en Estados Unidos iguales a los españoles.

Hace ya más de cien años que Lenin explicó el especial vínculo de la socialdemocracia y los reformistas con el imperialismo, de tal manera que no es posible luchar contra el imperialismo sin hacerlo contra el oportunismo al mismo tiempo (1).

Los reformistas fueron los mayores defensores de todas y cada una de las medidas aprobadas durante la pandemia y, desde luego, de las vacunas, cuya contrapartida fue un ataque a los remedios antivirales tradicionales, como la cloroquina o la ivermectina, por poner sólo algunos ejemplos de fármacos que fueron desacreditados como ineficaces.

Los “expertos” de pacotilla falsificaron estudios para “demostrar” que eran tratamientos ineficaces, a diferencia de las vacunas patentadas por las multinacionales farmacéuticas. Todo quedaba en casa. Los autores de uno de esos fraudes trabajaron para grandes empresas como Pfizer, Merck, Regeneron y AstraZeneca, todas ellas empresas implicadas en el desarrollo de vacunas que compiten con la ivermectina (2).

Posteriormente, los periódicos, como el New York Times, reproducían los fraudes (3), alguno de los cuales fue financiado por FTX para impulsar a los grandes monopolios famacéuticos.

Dentro del tinglado FTX, la familia Bankman-Fried invirtió 70 millones de dólares desde octubre del año pasado en proyectos “para mejorar la bioseguridad y prevenir la próxima pandemia” (4). Los “expertos” se frotaban las manos a la espera del próximo pelotazo. Entre ellos se encuentra Guarding Against Pandemics, encabezado por uno de los hermanos Bankman-Fried, que apoya el aumento de las inversiones públicas en la prevención de pandemias.

FTX gastó 12 millones de dólares para promover una iniciativa electoral en California para detectar “amenazas virales emergentes”. Además, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos proporcionó más de 11 millones de dólares a la fallida campaña electoral de un “experto en bioseguridad” de Oregón, e incluso una subvención de 150.000 dólares para ayudar a Moncef Slaoui, el asesor de Trump en la Operación Velocidad Punta, a escribir sus memorias.

Los cabecillas del Fondo Futuro FTX, una fundación que ha destinado más de 25 millones de dólares a la prevención de riesgos biológicos, dimitieron el jueves de la semana pasada en una carta abierta, reconociendo que algunas de las donaciones de la organización están en suspenso.

Los compromisos del Fondo incluyeron 10 millones de dólares para HelixNano, una empresa de biotecnología que busca desarrollar una vacuna de próxima generación contra el coronavirus; 250.000 dólares para un científico de la Universidad de Ottawa que busca erradicar los virus de las superficies de plástico; y 175.000 dólares para apoyar a un recién graduado del Centro de Seguridad Sanitaria de John Hopkins.

Guarding Against Pandemics gastó más de un millón de dólares operando como grupo de presión en el Capitolio y en la Casa Blanca durante el año pasado y contrató al menos a 26 grupos de presión para elaborar un plan contra las futuras pandemias.

Otro tinglado de los hermanos Bankman-Fried, Protect Our Future, invirtió 28 millones de dólares para promocionar a los candidatos demócratas que defiendan la prevención de las pandemias.

Durante la pandemia los “expertos” de pacotilla se forraron con ese tipo de subvenciones procedentes de oscuros chiringuitos financieros, como FTX, con sede en paraísos fiscales, como Bahamas.

(1) El imperialismo, fase superior del capitalismo, Pekín, 1972, pg.163.
(2) https://www.cato.org/sites/cato.org/files/2022-07/regulation-v45n2-for-the-record.pdf
(3) https://www.nytimes.com/2022/03/30/health/covid-ivermectin-hospitalization.html
(4) https://www.washingtonpost.com/health/2022/11/16/sam-bankman-fried-ftx-pandemic-prevention/

Estados Unidos está a punto de llevar a los supermercados la carne de laboratorio

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha dado un paso importante para que los supermercados vendan carne de pollo fabricada en laboratorio. Ha evaluado los datos aportados por la empresa californiana Upside Foods, que cultiva células animales para fabricar carne de pollo. La FDA dice que “no tiene preguntas adicionales sobre sus conclusiones de seguridad”. Se trata de una primicia en Estados Unidos.

El organismo público añade que “no es un proceso de aprobación”, pero Upside Foods se felicita por lo que considera como una victoria. “Hemos hecho historia al convertirnos en la primera empresa que recibe esta carta de la FDA para la carne celular”, dijo Uma Valeti, directora de la empresa. Sin embargo, todavía tendrá que obtener muchas autorizaciones antes de pensar en la comercialización y, sobre todo, tendrá que conseguir producir a gran escala y a menor coste.

Hay muchas empresas de nueva creación que trabajan en la carne artificial. Los más avanzados se refieren a los sustitutos vegetales, que imitan la carne pero no contienen proteínas animales. Estos productos ya se comercializan ampliamente, con mayor éxito en el mercado estadounidense. Muchas grandes empresas alimentarias, entre ellas Nestlé, han comprado empresas de nueva creación que producen sustitutos de la carne y el pescado.

Upside Foods es diferente, ya que fabrica carne de laboratorio, que no necesita crianza ni sacrificio. Su competidor Eat Just es el primero que ha recibido permiso para comercializar carne artificial -nuggets- en Singapur en 2020. En mayo de este año, llegó a un acuerdo con un fabricante de equipos para desarrollar cubas gigantes en las que espera producir pollo y carne de vacuno a gran escala.

Otras empresas han optado por abordar el mercado de los alimentos para mascotas. Bond Pet Foods, una empresa emergente con sede en Colorado, está creando proteínas animales a partir de un proceso de fermentación microbiana para alimentar a los perros.

Las técnicas de cultivo celular se desarrollaron originalmente para aplicaciones médicas. Desde la presentación en 2013 del primer tejido muscular cultivado in vitro para uso alimentario, el número de nuevas empresas interesadas en este sector industral ha aumentado considerablemente, atrayendo una importante financiación.

Las principales empresas alimentarias del mundo anuncian una producción masiva en un plazo de cinco o diez años, con el objetivo de imitar la carne de animales terrestres o acuáticos.

Las vacunas convierten a las funerarias en los negocios más pujantes

En toda Europa, pero en especial en España y Portugal, el exceso de mortalidad es galopante. Las aseguradoras están desembolsando grandes sumas de dinero por las pólizas de los fallecidos que tenían asegurados, mientras las funerarias no encuentran ataúdes suficientes para enterrar a los cadáveres.

La revista suiza Uncut dedica un reportaje al exceso de trabajo de las funerarias holandesas, que están de enhorabuena, con más negocio de lo habitual en los últimos meses. “No tiene una explicación obvia”, dice.

“El mayor número de muertes no tiene ninguna explicación”, insiste por segunda vez. Las funerarias no tienen conocimiento de las causas de la muerte por razones de protección de datos.

Dela, la mayor funeraria de los Países Bajos. Suele atender entre 100 y 120 decesos al día en 40 localidades de todo el país, pero «últimamente, a menudo nos situamos en la parte superior de este rango o por encima”, dice un portavoz de la empresa.

“Estamos en la quinta marcha, ya no es un sprint, es un maratón”, dice Martijn van de Koolwijk, portavoz de la funeraria.

El director de la funeraria Monuta no puede atender a los periodistas porque está muy ocupado. Sin embargo, una portavoz subrayó que la empresa era capaz de manejar muy bien el exceso de trabajo.

En España los farsantes hablan de la ola de calor, pero eso en Países Bajo no cuela. En verano el número de muertes tiende a reducirse, mientras que este año se ha mantenido estable. “Así que en verano estuvimos un poco más ocupados”, dice la postavoz.

Según la Oficina Central de Estadística, están muriendo más personas de las previstas desde hace meses. En octubre, por ejemplo, exceso de mortalidad fue del 16 por cien. En total, murieron casi 1.800 personas más de lo previsto, entre ellas 1.000 especialmente vulnerables, como los ancianos de los asilos y los discapacitados.

La oficina de estadística no se moja. Tampoco proporciona ninguna información sobre la causa de las muertes adicionales. No sabe, no contesta. El pacto de silencio no permite averiguar de qué hablan los defensores de la “salud pública”.

(*) https://uncutnews.ch/in-den-niederlanden-werden-die-bestattungsunternehmen-gestuermt/

La mortalidad y en especial de embarazadas provoca en Rusia el mayor retroceso natural de población desde los 90

El Servicio de Estadísticas del Estado Federal de Rusia (Rosstat) publicó recientemente las cifras de mortalidad materna para 2021. 482 mujeres embarazadas murieron en Rusia el año pasado, frente a 161 en 2020, un aumento de 11,2 a 34,5 por cada 100 mil nacidos vivos. El 90% de las muertes registradas en 2021 se debieron a causas no relacionadas directamente con el embarazo. Leer más

Escasez de medicamentos en Europa (una crisis total de la sanidad)

Los que durante la pandemia defendieron que “la salud está por encima de la economía” tienen otra oportunidad de salir de su error: Europa ha descubierto la escasez de medicamentos básicos que deberían estar en todo botiquín, como el paracetamol o los antibióticos.

Los medios de comunicación guardan silencio o transmiten la peregrina idea de que enfermar sin mendicamentos no es tan grave.

Algunos remedios se están dejando de fabricar porque se han vuelto demasiado caros de producir, y el Estado no está dispuesto a reembolsar a los fabricantes la diferencia de precio.

La escasez ilustra la fragilidad de la cadena de producción de medicamentos básicos, especialmente de antibióticos. Bloomberg cita al responsable de prensa de Sundoz diciendo que “los medicamentos baratos conllevan un riesgo de desabastecimiento”.

También hay una escasez es la falta de materias primas, que suelen ser suministradas por empresas de Extremo Oriente: China, Japón, Vietnam y las dos Coreas.

Según Andreas Burkhardt, director de la empresa farmacéutica Teva, en los últimos años ha habido una gran fluctuación en la demanda. “Nunca habíamos experimentado algo así. Normalmente se planifica en base a los datos del año anterior. Pero esos valores estadísticos en los que podemos confiar simplemente ya no existen, y esto se debe a la pandemia. En marzo-abril de 2020, vendimos dos o tres veces más medicamentos de lo habitual. Después, la demanda cayó bruscamente, por lo que tuvimos que aumentar el número de personas en los almacenes. En otoño, la demanda volvió a aumentar considerablemente… Ahora nos falta personal: en Ulm, donde producimos la mayor parte de nuestra producción, la tasa de desempleo es sólo del 2 por cien”.

La crisis económica ha afectado a las cadenas de suministro: “Donde antes todo iba bien, ahora tenemos que hacer ajustes con mucho gasto. Tenemos muchas más cadenas inestables… aunque las cosas no están tan mal como en la industria del chip. De hecho, se ha vuelto mucho más difícil crear una cadena de suministro sostenible, y esto se aplica no sólo a los ingredientes, sino también a cosas como los filtros o los productos de limpieza en los que antes no pensábamos en absoluto”.

Burckhardt también se lamenta del sistema de precios europeo. A los fabricantes no les resulta rentable producir medicamentos allí donde el coste de las materias primas ha aumentado, porque es imposible ajustar el precio debido a la normativa local.

Es una crisis generalizada, consecuencia del capitalismo: producir para obtener beneficios cuando ya no es posible obtenerlos no tiene ningún sentido. En lugar de aumentar la producción de medicamentos, Francia permite ahora a los farmacéuticos vacunar a sus clientes contra cualquier cosa, incluida la viruela del mono. Todo lo que se necesita es la prescripción de un médico. Como consecuencia, se ha producido un aumento de la demanda de vacunas.

En Francia se han visto obligados a admitir la escasez de 85 medicamentos, entre ellos el paracetamol y los antibióticos, así como jabón antiséptico. Incluso Efferalgan, que se produce en Francia y es uno de los medicamentos más consumidos, corre el riesgo de sufrir un desabastecimiento, por lo que la Agencia Nacional del Medicamento ha pedido a las farmacias que limiten la cantidad vendida por paciente.

Suiza se ha visto obligada a publicar una lista de medicamentos que escasean. Hay medicamentos imprescindibles que son difíciles de obtener, por ejemplo para el tratamiento de epilépticos o de pacientes que sufren la enfermedad de Parkinson. Se ha vuelto difícil encontrar medicamentos antiinflamatorios que contengan ibuprofeno, genéricos baratos, etc. El desabastecimiento abarca ahora unos 100 fármacos, mientras que en años anteriores sólo afectaba a un máximo de 20 artículos.

En Canadá, ante la desaparición del antibiótico básico amoxicilina, especialmente importante en los tratamientos pediátricos, intentan justificar la escasez por el aumento del número de niños que enferman en otoño. Según Bloomberg, “hay preguntas sobre si la demanda está ahora inflada debido al elevado número de pacientes, o si los fabricantes no pueden mantener el nivel habitual de demanda”.

En Gran Bretaña, la doctora Layla Hanbeck, directora de la Asociación de Farmacias Independientes, advirtió en agosto que no se podría evitar una crisis en el sector si no se tomaban medidas inmediatamente. Citó los fármacos con los que ya se hay problemas: antidepresivos, analgésicos, paracetamol, insulina y antibióticos.

—https://k-politika.ru/pochemu-v-evrope-ischezayut-lekarstva/

África vuelve a convertirse en el campo de pruebas de los medicamentos de las multinacionales

¡Que se mueran los negros! África vuelve a convertirse en el campo de pruebas de los medicamentos de las grandes multinacionales farmacéuticas. En Uganda han muerto 35 personas, los “expertos” lo atribuyen al virus del Ébola y han declarado una epidemia, que es siempre el terreno más fértil para que las multinacionales lleven a cabo experimentos farmacéuticos.

Necesitan inventar continuas epidemias en África para justificar cada nuevo experimento bioquímico.

Estados Unidos ha enviado Remdesevir al país africano y un fármaco nuevo llamado MBP134 fabricado por la empresa Mapp Biopharmaceutical Incs, dice la agencia Reuters (*).

El Remdesivir es un profármaco patentado por Gilead que fracasó estrepitosamente en la pandemia de “covid”. Querían venderlo a 2.000 euros por el tratamiento de cada persona y se probó en trabajadores de la sanidad.

En cuanto a la empresa Mapp Biopharmaceutical Incs, el 4 de octubre firmó un contrato de 110 millones de dólares con el gobierno estadounidense para desarrollar el medicamento MBP134.

La información procede de Jane Ruth, ministra de Sanidad de Uganda, que se reunió en Kampala con las autoridades africanas encargadas de gestionar las epidemias y pandemias en esta parte del continente africano. Durante la reunión, la ministra se negó a revelar el nombre del otro medicamento experimental que están administrando a la población.

(*) https://www.reuters.com/business/healthcare-pharmaceuticals/us-sends-experimental-antibody-antiviral-drug-uganda-ebola-outbreak-2022-10-18/

La farmacéutica Merck vuelve de nuevo al banquillo de los acusados por ‘engaño agravado’

Las empresas farmacéuticas son lo más parecido al crimen organizado y legalizado. Son reincidentes del delito, verdaderos profesionales. Merck vuelve a estar de nuevo en el punto de mira de los tribunales en el Caso Levothyrox. El laboratorio alemán cambió la composición de su fármaco en 2017, provocando efectos secundarios en los pacientes. Merck ya fue condenada anteriormente por no haber advertido de estos efectos secundarios en 2020.

El culebrón judicial de Levothyrox, medicamento recetado contra el hipotiroidismo, no ha terminado. La multinacional ha vuelto a ser acusada de “engaño agravado” por el cambio de fórmula del medicamento.

Al presidente de Merck en Francia ya le ha tomado declaración un juez de instrucción de Marsella. Al final del interrogatorio el juez decidió acusar a la multinacional de “engaño agravado”.

En 2017 la multinacional comercializó una nueva versión del Levothyrox con una composición química modificada. Entre 2017 y 2018 unos 31.000 pacientes denunciaron que la nueva fórmula les provocaba dolores de cabeza, insomnio o mareos. En 2018 se inició una investigación criminal por engaño agravado, homicidio y lesiones involuntarias.

En 2020 la multinacional fue condenada a indemnizar a más de 3.300 pacientes que sufrieron efectos secundarios tras el cambio de fórmula y el Tribunal de Casación rechazó su recurso.

En su sentencia el máximo tribunal consideró que “cuando la composición de un medicamento cambia y este cambio de fórmula no se indica explícitamente en el prospecto, el fabricante y el operador pueden ser acusados de falta de información”.

La esperanza de vida se ha reducido en Estados Unidos en los últimos años

Habitualmente la esperanza de vida se utiliza como indicador del progreso, el bienestar y el buen funcionamiento una sociedad. Pues bien, los estadounidenses viven casi cinco años menos que la media de los países más desarrollados. Por ejemplo, con una esperanza de vida de 76 años, los estadounidenses viven menos que los chinos. Las poblaciones japonesa, italiana y española tienen una esperanza de vida de unos 84 años.

La esperanza de vida ha descendido en Estados Unidos en seis de los últimos siete años; entre 2014 y 2022 se han perdido casi tres años de esperanza de vida. La última vez que la esperanza de vida cayó varios años consecutivos fue durante la Primera Guerra Mundial, dice el Financial Times (*).

La causa fundamental de la morbilidad en Estados Unidos es el aumento de la obesidad, aunque hay otras, como el negocio de la sanidad. Más del 40 por cien de los adultos estadounidenses son obesos, y la cifra sigue aumentando. Más de la mitad de los adultos estadounidenses padecen una enfermedad crónica, la mayoría de ellas asociadas a la obesidad: diabetes, hipertensión y enfermedades cardíacas.

Son los mismos factores que explican, al menos en parte, la tasa de mortalidad anormalmente alta durante la pandemia. Casi dos tercios de los estadounidenses que fueron hospitalizados con un diagnóstico de “covid” tenían al menos una enfermedad previa.

En una audiencia en el Congreso, un general del Cuerpo de Marines declaró que 2021 fue “el año más difícil de la historia del reclutamiento”, principalmente porque los jóvenes estadounidenses no son capaces de superar las pruebas físicas del ejército.

Las corrientes reformistas quieren integrar la obesidad en la sociedad estadounidense, como si fuera un fenómeno normal. El pretexto es el de no discriminar a los gordos. La sociedad debe aceptar la obesidad con naturalidad, como si fuera algo que las personas pueden elegir libremente. Forma parte de la “diversidad social”.

Por el contrario, la obesidad es consecuencia de uno de los grandes emblemas del “estilo de vida americano”, la comida basura, que a su vez es consecuencia de la pobreza. Las zonas más pobres de Estados Unidos se denominan, con razón, “desiertos culinarios” porque la comida sigue siendo un privilegio de los que más tienen, mientras la comida basura es barata.

Los comedores escolares se encargan de que los malos hábitos nutricionales arraiguen desde la infancia.

El problema en Estados Unidos tiene que ver tanto con la falta de prevención como con el acceso a una atención médica privada. No hay sanidad, excepto para quien se la pueda pagar, debiendo tener en cuenta que es una de las más caras del mundo.

Los enfermos que pueden contratar un seguro privado se pelean con las aseguradoras desde la cama de hospital o para que les paguen tal o cual tratamiento.

(*) https://www.ft.com/content/6ff4bc06-ea5c-43c4-b8f7-57e13a7597bb

China no compra la vacuna de Moderna porque no conoce su composición molecular

China rechaza comprar la vacuna de Moderna porque no conoce su composición molecular. La multinacional estadounidense no podrá entrar en el mercado chino de vacunas contra el coronavirus, que es el mayor del mundo.

En una rueda de prensa para periodistas asiáticos, el director médico de Moderna, Paul Burton, dejó claro el deseo de su empresa de vender sus vacunas de ARN mensajero en China. Dijo que el proyecto está parado, pero que están dispuestos a iniciar negociaciones (*).

Mientras que oficialmente el 90 por cien de la población china ha recibido su primera dosis, sólo el 55 por cien tenía una dosis de refuerzo. Todos ellos han sido inyectados con vacunas fabricadas en China. Hasta la fecha el gobierno chino no ha autorizado la inyección de vacunas extranjeras en su territorio.

A pesar de la baja tasa de infección, China persiste en la aplicación estricta de la política “covid cero”, con confinamientos, cierres, controles de fronteras, pruebas PCR a gran escala y otro tipo de restricciones.

El mercado de las vacunas se ha disparado gracias a la pandemia y las multinacionales han comenzado una carrera desenfrenada para apoderarse de los grandes bocados.

En agosto Moderna presentó una demanda contra Pfizer y Biontech por infracción de la propiedad intelectual sobre la nueva tecnología de ARN mensajero y solicita una indemnización por daños y perjuicios.

Moderna alega que había desarrollado una tecnología novedosa utilizada por Pfizer y Biontech mucho antes de la pandemia. A su vez Moderna ha sido demandada por Arbutus Biopharma Corporation y Genevant Sciences.

Ambas empresas solicitan a Moderna que les indemnice de los daños y perjuicios sufridos por la infracción de las patentes en la fabricación y venta de ARN mensajero.

El 5 de julio la empresa de biotecnología alemana CureVac también demandó a Biontech por infracción de los derechos de propiedad intelectual relacionados con la fabricación de vacunas de ARN mensajero.

Lo que está en juego es el reparto del mercado de vacunas. Desde el comienzo de la pandemia, los precios de las vacunas han seguido aumentando. Para gran alegría de los laboratorios farmacéuticos, los ganadores de esta crisis sanitaria.

(*) https://www.ft.com/content/a481c129-c5aa-4972-84a8-3a45bb000098

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