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Categoría: Salud (página 10 de 88)

Las vacunas disparan la cifra de abortos espontáneos en Suiza

En 2022, un año después del inicio de la campaña de vacunación, nacieron muchos menos niños en muchos países. En el primer semestre de 2022, Suiza registró un 15 por cien menos de nacimientos que en 2021. Se trata del mayor descenso desde 1871, año en que se iniciaron las estadísticas.

Las cifras también muestran que los abortos aumentaron significativamente en 2022. Alemania, por ejemplo, registró en el tercer trimestre del año pasado un 16 por cien más de abortos que el año anterior.

Lo mismo se observó ya en los dos primeros trimestres. Los abortos provocados por fármacos aumentaron alrededor de un 5 por cien en el tercer trimestre. Los acontecimientos están provocando acaloradas discusiones. Las razones del descenso de la natalidad son confusas y controvertidas. Quienes se oponen a las inyecciones de ARNm están seguros: la razón del descenso de la natalidad es la vacunación; las autoridades y los científicos afines al Estado, en cambio, lo niegan.

Swissmedic, la autoridad suiza de regulación y supervisión de los medicamentos, ha citado la “crisis sanitaria” y las “incertidumbres económicas” como explicaciones parciales del descenso de la natalidad.

Mientras tanto, la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP) ha vuelto a recomendar la vacunación de refuerzo para las embarazadas este invierno. El argumento es que mejorará “temporalmente” la “protección contra un curso grave de la enfermedad”.

Sarah F., que lleva diez años trabajando como comadrona independiente en la zona de Zurich y participa activamente en la red médica Aletheia, dice: “Desde el inicio de la campaña de vacunación de embarazadas hasta mayo de 2022, he observado en el cantón de Zurich alrededor de cuatro veces más abortos tardíos, abortos por malformaciones y mortinatos que en años anteriores”.

“Es todo muy triste, alarmante y desafiante”. Sarah F. señala que en el cantón de Zurich, en el primer semestre de 2022, el número de nacimientos ha disminuido alrededor de un 20 por cien. Supone que esto se debe, al menos en parte, a los mortinatos. Está convencida de que existe una relación entre el aumento de mortinatos, el descenso de las tasas de natalidad y las inyecciones de ARNm. Konstantin Beck, profesor adjunto de economía del seguro en la Universidad de Lucerna, ha demostrado que el descenso de las tasas de natalidad se correlaciona con altas tasas de vacunación.

Sarah F. también critica que no se estudien en absoluto las consecuencias de las inyecciones de ARNm. No se registraría el estado de vacunación de madres y padres, por lo que no es posible realizar comparaciones ni estudios de cohortes.

Es una circunstancia que varias matronas de la red médica Aletheia critican. Por este motivo, también se pusieron en contacto con la Asociación Suiza de Matronas (SHV). “Estamos intentando hablar con la asociación”.

Doro B. hizo observaciones similares a las de Sarah F. Es naturópata y ofrece, entre otras cosas, acupuntura. También atiende a mujeres embarazadas. Dice que “conoce a varias mujeres que fueron vacunadas y perdieron a sus bebés durante el embarazo”.

Menciona un curso de preparación al parto con 12 participantes, entre ellas una de sus pacientes. “Más de la mitad de los participantes en este curso perdieron a sus bebés. Nunca había oído nada parecido”.

Con más de 30.000 miembros, el canal de Telegram “Impfschadenen Schweiz Coronaimpf” informa de los efectos secundarios más diversos que observan tras la vacunación. El año pasado, una mujer embarazada que está en contacto con otras futuras madres escribió:

“Al menos 2 ó 3 madres declaran cada día haber sufrido un aborto espontáneo repentino. Cuando miro los perfiles […] veo que casi todas están vacunadas […] Nadie lo asocia con la vacunación. El grupo en el que estoy principalmente tampoco es grande, hay unas 80 madres en él”.

El descenso del número de nacimientos también se deja sentir en las funerarias. Por ejemplo, Karin F., que lleva muchos años trabajando en una funeraria de Suiza. “En 2022 enterramos a seis mortinatos. Desde que trabajo como directora de funeraria, nunca me había pasado esto”, declara. En años anteriores, nunca había habido más de tres.

Karin F. también observó que en los crematorios de 2022 se veían con frecuencia ataúdes de niños. “No he visto tanto en años anteriores”. Según Karin F., los mortinatos deben investigarse. “Deberían realizarse autopsias. Pero eso no ocurre. Miran para otro lado. También critica que no se registre el estado de vacunación de las madres.

Karin F. subraya que sus observaciones no están sacadas de la nada. Señala el fuerte descenso de los nacimientos en 2022 y afirma: “En este contexto, me parece un escándalo que el OFSP siga recomendando las inyecciones de ARNm a las mujeres embarazadas. En lugar de mirar con lupa, sigue vacunándote”.

Pietro Vernazza, antiguo médico jefe de enfermedades infecciosas del Hospital Cantonal de San Gall, no entiende por qué siguen vacunando a las embarazadas.

En otoño del año pasado pidieron a Swissmedic que emitiera una advertencia explícita para la administración de vacunas contra el “covid” basadas en ARNm para personas que no han materializado su deseo de tener hijos. Pero Swissmedic no ve ninguna razón para ello.

—https://transition-news.org/mehr-als-die-halfte-der-teilnehmerinnen-des-geburtsvorbereitungskurses-hat-ihr

Las vacunas siguen disparando el exceso de mortalidad en Reino Unido

La Oficina Nacional de Estadística de Reino Unido ha publicado los últimos datos sobre el número de muertes registradas y la conclusión es que el exceso de mortalidad se mantiene en unos niveles muy preocupantes.

En la semana que finalizó el 23 de diciembre, Inglaterra registró 2.272 muertes en exceso, lo que supone un aumento del 20,2 por cien respecto a la media quinquenal. En Gales, las estadísticas son aún peores, con un aumento del 27,3 por cien. Sólo un 3 por cien del total la atribuyen al “covid” de manera oficial.

1.120 de estas muertes en exceso se produjeron en el hogar, lo que supone un enorme aumento del 37,5 por cien de media. En los hospitales el aumento es del 18,8 por cien y en los asilos del 10,5 por cien.

La pandemia ha remitido y con ella el exceso de mortalidad debería bajar, e incluso desaparecer, sobre todo después de dos años de vacunaciones masiva, dosis tras dosis. La pregunta es obvia: ¿cuál es la causa de ese exceso de mortalidad?

Según el Jefe Médico de Inglaterra, Chris Whitty, muchas de las muertes excesivas se deben a problemas cardíacos, ya que los pacientes no reciben estatinas ni pastillas para la tensión arterial (1). Pero es mentira: en ningún momento de los últimos tres años han disminuido significativamente el número de prescripciones, según una investigación de Tom Jefferson y Carl Heneghan (2).

Mediante la práctica de autopsias, un equipo de científicos alemanes concluyó que las personas que enfermaron de miocarditis a los 7 días de recibir la vacuna, murieron a causa de ella (3).

Si eso no les parece suficiente, otro estudio reciente publicado en el Journal of Clinical Cardiology Research concluye: “Las autopsias indicaron muerte por insuficiencia cardiaca aguda arritmogénica. Así pues, la miocarditis puede ser una complicación potencialmente mortal tras la vacunación anti-SARS-CoV-2 basada en ARNm” (4).

Como confirma el estudio, el ARNm fue a donde no debía ir, al corazón, y una respuesta inmunitaria dio lugar a una miocarditis que provocó una insuficiencia cardíaca aguda.

Otro artículo científico ha analizado los colapsos y muertes de deportistas en 2021-2022 y la conclusión es la misma (5). Antes del inicio de la campaña de vacunación la media de paradas cardíacas en las ligas de fútbol europeas era de 29 al año. La media anual actual es de 1.598 entre los futbolistas europeos, de las cuales 1.101 son mortales.

Una revisión científica publicada el pasado mes de diciembre en el European Journal of Clinical Investigation abunda en lo mismo, con un titular que no deja lugar a dudas: “Miocarditidis inducida por la vacuna contra el covid-19 en varones jóvenes: una revisión sistemática” (6).

Una última investigación encontró la proteína de espiga en las miocarditis posteriores a la vacunación contra el “covid”. Incluso después de un mes, los investigadores hallaron miles de millones de copias de la proteína circulando libremente en el plasma sanguíneo de los niños. En algunos pacientes seguía presente después de 20 días posteriores a la vacunación (7).

Finalmente, el estudio demostró que los pacientes tenían niveles elevados de troponina, lo que confirma que las vacunas causan la miocarditis.

No sabemos cuántos estudios científicos y muertes excesivas más se tienen que producir para que los matarifes empiecen a reconocer lo que está pasando. Por ahora el exceso de mortalidad continua creciendo y todos esos que antes decían que les preocupa la salud -por encima de todo- ahora se callan como perros.

(1) https://www.thetimes.co.uk/article/covid-pandemic-blamed-for-increase-in-heart-deaths-ns7r9jvjh
(2) https://trusttheevidence.substack.com/p/is-everyone-dying-of-statin-starvation
(3) https://link.springer.com/article/10.1007/s00392-022-02129-5
(4) https://link.springer.com/article/10.1007/s00392-022-02129-5
(5) https://goodsciencing.com/covid/athletes-suffer-cardiac-arrest-die-after-covid-shot/
(6) https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/eci.13947
(7) https://www.ahajournals.org/doi/suppl/10.1161/circulationaha.122.061025

Estados Unidos va a restringir la entrada en el país a los chinos

Estados Unidos va a restringir la entrada de viajeros chinos en el país. Japón e India ya han hecho lo mismo, con el pretexto de la pandemia. Exigen pruebas PCR a los visitantes chinos.

Aunque China levante los confinamientos, no será fácil que puedan salir al extranjero a partir del mes que viene. Desde el sábado, India impone pruebas PCR a los viajeros procedentes de China, al igual que Tailandia, Japón, Corea del Sur y Singapur. Se limitará el número de vuelos a Japón desde China continental y todos los pasajeros tendrán que someterse a una prueba de “covid”.

Como es costumbre, Estados Unidos habla en nombre de la “comunidad internacional”, que está preocupada por los actuales brotes de “covid” en China y la falta de datos fiables del gobierno.

Estados Unidos se no conforme con mantener un bloqueo industrial y comercial contra China sino que, además, trata de obstaculizar ls desplazamientos de las personas.

A diferencia de China, Estados Unidos está siguiendo los consejos de los “expertos en salud pública”, dice un comunicado oficial. La ciencia cambia de un país a otro y la de Estados Unidos es mejor que la de China. Por supuesto, lo mismo ocurre con las vacunas: son mejores las occidentales que las chinas, que no son fiables. Si los chinos se huberan vacunado con Pfier, quizá no hubiera sido necesario imponer un nuevo bloqueo.

Detrás de Estados Unidos, llegará Ursula von der Layen para seguir las mismas directrices en el espacio Schengen.

China deja de publicar datos sobre la pandemia

El gobierno chino sigue reculando. La Comisión Nacional de Sanidad de China (CDC), que tiene rango de ministerio, anunció el domingo que dejaría de publicar las cifras diarias de “casos de covid”, como venía haciendo desde principios de 2020.

No da más explicaciones, pero son obvias, como ya apuntamos en una entrada anterior: las cifras de “covid” son falsas, no reflejan ninguna realidad sanitaria, ni en China ni en ninguna otra parte del mundo.

Sin embargo, en la última semana los medios del mundo entero se había aprovechado de las publicaciones oficiales de la CDC para llevar agua al molino de la pandemia. Según esos medios las cifras chinas eran falsas, pero en cuanto les interesó, las convirtieron en verdaderas para aseguarar que China debería mantener los confinamientos.

“A partir de hoy, dejaremos de publicar información diaria sobre la epidemia“, declaró la CDC. Sólo publicarán información con fines de referencia e investigación, añade, sin especificar el tipo o la frecuencia de los datos que publicarán.

Recientemente, un funcionario de la ciudad de Qingdao (con más de 9 millones de habitantes) declaró que sólo en su ciudad habían contabilizado 500.000 nuevos casos de “covid” al día, otra cifra delirante para los amantes de las gafas de realidad virtual.

El mismo día, el gobierno le corrigió al funcionario: sólo habían detectado 4.103 nuevos casos en todo el país. Pero a los altavoces mediáticos esas cifras no les interesan y siguen afirmando que los hospitales y los crematorios están abarrotados. La pandemia no sólo ha vuelto a despegar, sino que sigue siendo mortal, aunque esta vez no se extiende más allá de las fronteras de China, por motivos imposibles de entender.

China tiene un problema mayúsculo con las ridículas pruebas PCR, que son casi obligatorias y se utilizan para rastrear a los contactos que dan positivo. Sin embargo, ahora la población se hace autodiagnósticos en casa y, si salen positivos, no comunican los resultados a los rastreadores.

Como los demás gobiernos del mundo, Pekín también ha cambiado la manera de sumar y restar los “casos”. Cuando interesaba sumar, veían “covid” por todas partes y en caso contrario conviene cerrar los ojos.

Ahora sólo cuentan como “fallecidas por covid” a las personas que murieron directamente de una insuficiencia respiratoria relacionada con el “covid”. En otras palabras, conviene seguir reduciendo las cifras.

La vacuna de Pfizer contra el ‘covid’ provoca infartos de miocardio a los ancianos

El enorme aumento de coágulos sanguíneos, la progresión de la cardiopatía arterosclerótica y los trastornos sanguíneos están asociados a la vacunación contra el “covid”, según una investigación de la FDA publicada por la revista científica Vaccine (*).

Los investigadores examinaron los datos de 17,4 millones de ancianos estadounidenses que recibieron un total de 34,6 millones de dosis de la vacuna entre el 10 de diciembre de 2020 y el 16 de enero de este año.

Otros tres efectos secundarios -una falta de oxígeno en el corazón, un trastorno de las plaquetas sanguíneas denominado trombocitopenia inmunitaria y otro tipo de coagulación denominada coagulación intravascular- hicieron saltar inicialmente las alarmas.

Sin embargo, la FDA sigue empeñada en asegurar que los resultados no prueban que las vacunas causaran ninguno de los cuatro efectos secundarios. Los hallazgos “todavía se están investigando y requieren más estudios sólidos”.

Los investigadores de la FDA analizaron los registros de la base de datos de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS). Incluyeron a beneficiarios del programa Medicare Fee-for-Service de 65 años o más que recibieron la vacuna dentro del plazo.

Alrededor de 25 millones de personas están inscritas en el sistema de pago por servicio de Medicare, pero sólo unos 17 millones se vacunaron durante el periodo de estudio.

El objetivo era comprobar si la vacunación aumentó el riesgo de acontecimientos adversos, como la embolia pulmonar, o coágulos de sangre en los pulmones. Los primeros resultados del control de seguridad detectaron un aumento del riesgo de cuatro efectos adversos.

Hasta el 15 de enero de 2022 se habían detectado 9.065 casos de falta de oxígeno en el corazón, lo que se conoce como infarto agudo de miocardio. Al mismo tiempo, detectaron 6.346 casos de embolia pulmonar, 1.064 casos de trombocitopenia inmunitaria y 263 casos de coagulación.

Las efectos secundarios sólo se han detectado tras la vacunación de Pfizer. El análisis de las señales tras la recepción de las vacunas Moderna y Johnson & Johnson no reveló ningún problema.

Las tres vacunas se han asociado a una serie de efectos secundarios. La inflamación del corazón está relacionada con las vacunas Moderna y Pfizer, mientras que la vacuna Johnson & Johnson se ha asociado a coágulos sanguíneos.

—https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0264410X22014931

China: del ‘covid cero’ al ‘covid mil’

Ayer los medios de comunicación de Hong Kong decían que las cifras de la pandemia se han disparado en China y que el número de muertes y hospitalizacines por “covid” ha aumentado. La conclusión parece obvia: la causa es el fin de la política de “covid cero” y la situación ha llegado al otro extremo: “covid mil”. Por lo tanto, el gobierno chino nunca debió ceder a la presiones populares contra los confinamientos.

Si de los medios convencionales pasamos a las declaraciones oficiales, ayer el gobierno chino atribuyó al “covid” la muerte de dos pacientes en Pekín, que son los únicos hasta ahora desde que se levantaron las restricciones sanitarias el 7 de diciembre.

¿A quién debemos hacer caso?

Tratándose de China la prensa “seria” no puede hacer caso de las declaraciones oficiales y recurre a buscar testigos, “expertos” de ocasión y, finalmente, a hurgar en las redes sociales. “Las cifras [oficiales] no cuentan toda la historia”, afirma Leong Hoe Nam, experto en enfermedades infecciosas de Singapur.

Las crónicas occidentales dibujan un mapa idéntico al del inicio de la pandemia en Wuhan. Vuelven las variantes, las curvas, los contagios, las olas, las funerarias colapsadas y los crematorios a pleno rendimiento las 24 horas del día.

Paradójicamente los reportajes periódísticos aseguran que en China se está produciendo ahora lo contrario que en países como España. Aquí las residencias de ancianos fueron abandonadas al principio de la pandemia, durante los confinamientos, mientras que China los mantuvo atendidos entonces y es ahora cuando los abandona.

¿Por qué? La intoxicación mediática no explica esta paradoja.

Uno de los “expertos” a los que recurren los medios occidentales, Wu Zunyou, ha advertido que China se enfrenta ahora a la primera de las tres oleadas de “covid” previstas para este invierno. Sus cábalas son que la actual ola durará hasta mediados de enero y afectará principalmente a las ciudades. La segunda llegará en febrero y se deberá a los viajes relacionados con las vacaciones del Año Nuevo Lunar (22 de enero). El tercer pico se producirá “entre finales de febrero y mediados de marzo, cuando las personas infectadas durante las vacaciones vuelvan a sus lugares de trabajo”.

La explicación es peregrina a más no poder y contradice las prácticas impuestas en la mayor parte de los países del mundo durante la pandemia: como consecuencia de los confinamientos, los chinos no han adquirido inmunidad natural a los coronavirus, es decir, el gobierno se equivocó. En Pekín siempre se equivocan, aunque hagan lo mismo que los demás países del mundo. Lo que debieron hacer es lo mismo que la denostada Suecia: no confinar, dejar que el virus circule y que la gente se contagie.

Como consecuencia del fin de los confinamientos, las previsiones de los “expertos” son apocalípticas: 1,5 millones de chinos pueden morir en los próximos meses. Estas previsiones son como todas las de la pandemia: rematadamente estúpidas. Durante tres años de pandemia y confinamientos, China sólo ha atribuido 5.237 muertes al “covid”, una cifra realmente insignificante. Es ridículo que en unos pocos meses haya un millón y medio de muertos.

La única conclusión pertinente es que 5.237 muertos en tres años, es decir, 1.745 anuales para una población total de 1.500 millones de personas, no justifican el confinamiento de ninguna ciudad ni ningún barrio. En otras palabras: en China no ha habido “covid”.

Las muertes súbitas se han disparado en Alemania tras la vacunación

Las muertes súbitas e inesperadas se han disparado en Alemania tras el inicio de la campaña de vacunación contra el “covid” en 2021, según datos recientemente publicados sobre el seguro de 72 millones de personas.

El número de muertes súbitas se ha más que duplicado desde que se introdujo la vacuna a finales de 2020, pasando de unas 6.000 por trimestre a 14.000 en la actualidad. La diferencia, 8.000, significa que más de 80 personas mueren cada día de forma repentina (1).

Los datos, basados en los historiales médicos de 72 millones de alemanes, proceden de la Asociación de Médicos del Seguro Obligatorio de Enfermedad (KBV), que el parlamentario alemán Martin Sichert y el analista de datos Tom Lausen obligaron a publicar.

No está claro por qué el regulador de medicamentos del gobierno alemán, el Instituto Paul Ehrlich, no ha publicado estos datos. En 2020 el gobierno alemán normalizó el uso de los datos de los seguros para controlar los posibles daños de las vacunas, pero no parece que se haya cumplido esta ley.

Sichert y Lausen hicieron públicas sus conclusiones en una rueda de prensa celebrada el lunes (2).

El profesor Stefan Homburg, antiguo director del Instituto de Finanzas Públicas de la Universidad de Hannover, ha sostenido que “desde que comenzó la vacunación a principios de 2021, las muertes súbitas e inesperadas se han disparado. Es lo que muestran los nuevos datos del KBV sobre los 72 millones de asegurados” (3).

Los datos no demuestran que las vacunas estén causando el aumento de la mortalidad súbita, recuerda el Instituto Central de Atención Médica del Seguro de Enfermedad Obligatorio. Las vacunas sólo salvan vidas, no acaban con ellas.

Sin embargo, los datos son coherentes con informes anteriores de seguros alemanes, que muestran que el número de casos registrados de eventos secundarios de las vacunas que requieren tratamiento médico aumentó más de 30 veces en 2021 en comparación con 2019 y 2020.

(1) https://notrickszone.com/2022/12/12/breaking-data-of-72-million-insured-shows-massive-sudden-unexpected-deaths-exploded-in-germany-since-2021/
(2) https://www.youtube.com/watch?v=qfB6ZFUgIEk
(3) https://twitter.com/SHomburg/status/1602178795074883584

‘Contagio Catastrófico’: la OMS ensaya otra gestión pandémica destinada a convencer a la población de la necesidad de ’decisiones drásticas’

El miedo funciona y es útil para hacer transformaciones económicas. Ha tardado un tiempo en solidificarse, pero las gestiones pandémicas se están transformando como un laboratorio viviente para un futuro permanente, y altamente rentable. Consultoras como Mckinsey, trístemente célebres, son las diseñadoras de estos “eventos” Leer más

El exceso de mortalidad se dispara un 13 por cien en Australia

En Australia se está produciendo un exceso de mortalidad increíblemente elevado del 13 por cien en este año, según la Oficina Australiana de Estadística. En los ocho primeros meses del año murieron 15.400 personas más.

Un 13 por cien es una cifra increíblemente alta para la mortalidad. La mortalidad no suele variar en más de un 1 ó 2 por cien, por lo que un 13 por cien es muy superior a los niveles normales.

Nunca ha habido nada comparable en el pasado reciente de Australia. El análisis del Instituto de Actuarios llega a un exceso de mortalidad en los ocho primeros meses del 13 por cien, 15.400 muertes adicionales, y del 10 por cien en agosto, 1.700 muertes.

Los últimos datos de mortalidad publicados por la Oficina Australiana de Estadística el mes pasado revelaron que se habían producido 128.797 muertes entre el 1 de enero y el 31 de agosto, un 17 por cien más que la media histórica. Eso equivale a 18.671 muertes más. De ellas, solo 7.727 se atribuyeron al “covid” (el 41 por cien), lo que deja un exceso de 10.944 muertes no causadas por el “covid”.

Las muertes en el mes de agosto superaron en un 12,4 por cien la media histórica, frente al 16,2 por cien de julio. En lo que va de este año, las muertes por demencia han aumentado un 18,9 por cien, las de diabetes un 20,8 por cien, las de cáncer un 6,1 por cien y las de cardiopatía isquémica un 3,3 por cien.

—https://www.news.com.au/lifestyle/health/health-problems/excess-deaths-in-2022-incredibly-high-at-13-per-cent/news-story/2a33dfeeb7476765da4e237c59f59bf7

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