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Categoría: Represión (página 57 de 67)

Ante las nuevas medidas de excepción

Después de una primera cuarentena en la que no podíamos salir de casa, con todos los trastornos que ello supuso para las familias trabajadoras: mientras la producción y la actividad en el trabajo seguía como si nada y sin apenas medidas de seguridad; después de ver cómo sacaban al ejército a la calle y la policía abusaba impunemente más a la luz del día que nunca; tras la segregación de los barrios obreros; ahora, nos imponen el toque de queda nocturno.

No aumentan los recursos sanitarios, ni paran la producción, ni mejoran el transporte público para que los obreros no vayamos hacinados al trabajo. Pero nos prohíben circular libremente durante la noche. Es una medida propia de economías de guerra, en la que se busca asegurar la productividad recortando al máximo las actividades fuera del trabajo para los obreros.

Además, refuerza el control de la población y permite que esta lo naturalice, para que lo puedan usar más fácilmente en el futuro cuando quieran reprimir y evitar movimientos de resistencia contra su régimen de explotación y miseria. Y además, ya sin tapujos ni vergüenza, nos dicen que con el nuevo estado de alarma podrán prohibir manifestaciones “si no se garantiza la distancia de seguridad”.

El derecho de manifestación, ya bastante raquítico en el Estado español, sufre un nuevo ataque de manos del “Gobierno progresista”, que se vale de la pura ambigüedad para tener un recurso legal más con el que evitar las movilizaciones y las protestas. Mientras tanto no han aprobado ni una sola medida sanitaria: no han aumentado el número de personal sanitario suficiente, desplazando y dejando morir a pacientes con otras patologías, no se han habilitado las camas que cerraron durante los años de recortes, la Atención Primaria de Salud sigue desbordada, no se ha reforzado el transporte público para evitar los contagios durante los trayectos y, por supuesto, siguen sin aplicarse políticas que aseguren la vida de los trabajadores no esenciales, por lo que se ven obligados a ir a trabajar poniendo en riesgo su salud.

Sin medidas sanitarias efectivas, las medidas de control no sirven para nada, salvo para hundirnos más en la miseria y sofocar cualquier intento de luchar por nuestras vidas. Pero no debilitan al virus. Nada de esto ha sucedido. Ante una crisis sanitaria de este calibre lo único que imponen son medidas represivas, dejando más evidente el carácter autoritario y antidemocrático del Régimen. Cada vez vienen más a cara de perro.

Saben que se vienen tiempos difíciles, que nos tienen preparado al pueblo trabajador más despidos, más desahucios, más hambre, más miseria. Y, antes de que nos levantemos contra ello, ya se están dotando de las herramientas para reprimirnos y sofocar nuestras luchas. No se lo permitamos. No podemos quedarnos de brazos cruzados. Debemos organizarnos y responder, no cedamos ni un centímetro. La desobediencia y la resistencia activa, la lucha en la calle, son el único camino para hacer valer nuestros derechos. Nos seguiremos manifestando y preparando para conquistar los derechos y libertades democráticas que desde 1939 nos niegan. Ahora más que nunca. La implementación y reforzamiento de medidas sanitarias salvan vidas; los recortes y la represión generan abandono y muerte. Movilización y lucha hasta conquistar medidas sanitarias efectivas y no represivas.

¡La represión no es la solución!
Movimiento Antirrepresivo de Madrid, 3 de noviembre de 2020

La policía imputa a la ‘extrema izquierda’ la manifestación de Málaga contra el toque de queda

Dos supuestos miembros de un grupo “de extrema izquierda” fueron detenidos el domingo por la noche por su participación en las protestas que tuvieron lugar en la zona centro de Málaga, que incluyeron la quema de contenedores y que se enmarcan en las movilizaciones que desde el sábado se están produciendo contra el toque de queda decretado por el gobierno central.

Las detenciones se produjeron en torno a las 21.45 horas fueron realizados por efectivos de la Policía Local, que habían sido alertados por un ciudadano que señalaba que unos jóvenes habían incendiado dos contenedores en la plaza de La Marina, junto al edificio de La Equitativa.

Los policías se desplazaron al lugar y observaron que un grupo de jóvenes escapaba a la carrera. Los persiguieron hasta una zona de juego infantil situado en el paseo del parque, donde intentaron esconderse sin éxito.

Finalmente fueron interceptados S.P.C. y D.U.G., ambos de 18 años, a los que se les intervinieron una bandera comunista, un pasamontañas un encendedor y un rotulador.

El primero, presuntamente, incendió uno de los contenedores, mientras que el segundo hacía labores de vigilancia. Además, se investiga la participación de una tercera persona, a la que se señaló como la autora de los daños sufridos por un coche policial estacionado en la plaza de la Constitución al que le fracturaron un cristal.

Junto a los objetos aprehendidos, llamó la atención de la policía las serigrafías en las botas de los detenidos: una hoz y un martillo sobre las siglas CCCP -acrónimo de la Unión Soviética- y el símbolo de la anarquía. Esto refuerza la hipótesis de que forman parte de grupos de “extrema izquierda”.

Los detenidos fueron trasladados a la Comisaría Provincial acusados de un delito de incendio y daños, para su posterior traslado ante el juez.

La intervención policial viene a constatar que los incidentes que se están registrando en el país desde el sábado están siendo protagonizados por individuos de distintas ideologías y posicionamientos políticos; además de poner en un brete al Partido Comunista de Málaga, que horas antes había enviado un comunicado responsabilizando de los altercados ocurridos en la barriada de Huelin al “discurso de odio” de la extrema derecha.

El único individuo arrestado en estos primeros sucesos quedó en libertad con cargos tras prestar declaración ante el Juzgado de Málaga. El hombre, de 36 años, está investigado por los delitos de atentado a agente de la autoridad y delito leve de lesiones.

Al no conformarse el detenido con la condena solicitada por la Fiscalía, el asunto se ha remitido al Juzgado de lo Penal para celebración de juicio en marzo de 2021.

Los hechos ocurrieron en la noche del pasado sábado cuando una concentración convocada en las redes sociales contra las restricciones por el coronavirus, que no estaba comunicada ni autorizada, acabó en disturbios en la zona de Huelin.

Tras la previsión de la protesta, en la que participaron alrededor de 80 personas, se estableció un dispositivo policial. Los manifestantes se movilizaron por varias calles de la zona y provocaron diversos incidentes, destrozando parte del mobiliario urbano, ya que volcaron contenedores y algunos lanzaron objetos contra los policías.

El operativo policial de vigilancia, formado por la Policía Local y la Policía Nacional, se encontraba desplegado en el entorno de Tomás Echeverría desde las 21.30 horas, siendo a partir de las 22.30 horas cuando los participantes comenzaron a desplazarse hacia calle Ayala ocasionando a su paso desórdenes públicos y volcando un total de 12 contenedores -de basura y vidrio- y nueve papeleras. La situación quedó normalizada sobre la medianoche.

https://www.elmundo.es/andalucia/malaga/2020/11/02/5f9fe9fdfdddff18468bf4a5.html

La izquierda domesticada se pasa a las filas de la reacción pura y dura

Mientras el estado de guerra adoptó una apariencia epidemiológica, el debate se pudo mantener en el terreno de las especulaciones, las redes sociales y los comunicados. Pero siete meses después la confusión se ha volcado a la calle y adquiere otro carácter, muy distinto del anterior. Lo que antes parecían concepciones más o menos erróneas, se han convertido en un apoyo descarado al toque de queda.

Si tenemos en cuenta que esas fórmulas represivas son típicas de todos los Golpes de Estado que ha habido en la historia, la conclusión es obvia. Es una toma de posición evidente, no sólo a favor del gobierno, sino de la fascistización galopante, la salida del ejército a la calle y la liquidación pura y simple de todos y cada uno de los derechos y libertades.

En ese lenguaje ridículo que hoy hace furor, dado que en España disfrutamos de un gobierno “de izquierda”, quienes nos enfrentamos al mismo somos “la derecha” e incluso “la ultraderecha”, como ha expresado Pablo Iglesias e incluso Erkoreka, jefe de los de la porra en Euskadi: la izquierda abertzale se ha sumado a los negacionistas que, naturalmente, son “fachas”.

Tanto al PNV como al PSOE/Podemos les va a costar mantener su ecuación “negacionistas = fachas” (“fachas = negacionistas”, como Trump o Bolsonaro) en la medida en que sigan prolongando en el tiempo el estado de guerra para intentar contener lo que no es más que una expresión de hartazgo social y político que, por cierto, no es de ahora, de la pandemia, sino que lleva décadas acumulándose.

En 2011 lograron contener y desviar ese malestar con el invento de Podemos, el legalismo y la gesticulación vacía. Ahora la crisis tiene otra envergadura mucho mayor por un motivo evidente: porque su origen no está en ningún virus.

Con el propósito de justificarse a sí mismos, los distintos gobiernos, tanto el central como algunos autonómicos, desatan una ola de represión típicamente fascista y acusan de fascismo a los que se oponen a ella. Es un cambio notable desde que en 1955 los franquistas impusieron el primer estado de excepción y su Ley de Orden Público.

Mientras tanto, quienes deberían salir a la calle a defender las libertades y derechos más elementales se quedan en casa con el pijama puesto por “responsabilidad”, para evitar “contagios” y seguir comiendo la sopa boba. Al quedar sorprendidos por las movilizaciones, adoptan la postura de la zorra y las uvas de la fábula: no están maduras. Los que salen a la calle ya no son los mismos de siempre.

Entonces vuelven a cambiar las etiquetas de sitio: es el lumpen, gentuza… Cualquier desprecio es bueno con tal de justificar la posición que han adoptado de sostener a ultranza el fascismo y el estado de guerra, dejando las calles y las protestas en manos de otros.

Su última contribución es la de desviar la atención del Estado y el gobierno, que son los responsables del toque de queda, hacia unas siglas u otras. Se pasan la vida luchando contra siglas, símbolos y estandartes para encubrir que la represión procede de los aparatos represivos oficiales.

No es que ahora la calle haya pasado a manos de los fascistas; es que la izquierda domesticada se la ha servido en bandeja porque, por encima de todo, hay algo más que evidente: la lucha contra el actual estado de guerra está más que justificada y quienes se quedan en casa con el pijama puesto son cómplices de esta ola de represión.

6 detenidos en Logroño, que durante dos horas se convirtió en un campo de batalla contra el toque de queda

Durante dos horas Logroño se convirtió en un campo de batalla contra el toque de queda, con enfrentamientos entre la policía y los manifestantes y cuantiosos destrozos en el mobiliario urbano y expropiaciones de tiendas de lujo que se zanjaron con al menos seis detenidos, numerosas identificaciones y siete policías heridos.

Los altercados tuvieron su origen en una concentración convocada en El Espolón a las ocho de la tarde a través de las redes sociales contra el toque de queda. Todo hacía presumir que sería una protesta similar a la que se desarrolló el jueves aprovechando el paso de La Vuelta a España, pero la situación degeneró rápidamente. La pretendida manifestación pacífica apenas duró unos minutos.

La policía cargó contra los congregados, que se defendieron arrojando latas de cerveza, petardos y cohetes contra las furgonetas de la Policía Nacional que custodiaban la sede de la Delegación de Gobierno. A pesar de las cargas policiales, primero con el lanzamiento de pelotas de goma a los manifestantes, la policía no pudo disolver a un amplio grupo de manifestantes, que la tomaron con la arboleda y los murales de una exposición fotográfica, que utilizaron a modo de barricada.

Los manifestantes también lanzaron adoquines del pavimento, arrancaron los árboles de la alameda, volcaron e incendiaron contenedores e incluso rompieron escaparates y expropiaron lo que había en el interior de algunos establecimientos. De un comercio textil se llevaron la caja registradora y gran cantidad de género.

Varias furgonetas de policía se adentraron en El Espolón y los manifestantes se diseminaron por Vara de Rey, por la plaza de La Paz y por las calles peatonales de Calvo Sotelo y Doctores Castroviejo.

Haro

A las 19.00 horas de la tarde comenzaba en Haro una patética actuación de Halloween organizada por el Ayuntamiento en la plaza de la Paz, pero a los pocos minutos irrumpió una treintena de manifestantes desde la calle Santo Tomás, en la Herradura, con gritos en contra del toque de queda. Algunos de ellos, que no portaban mascarillas, lanzaron petardos y quemaron un contenedor que había en los aledaños.

Hasta la céntrica plaza, y ante el aumento de la tensión provocada, llegaron efectivos de la Guardia Civil, principalmente de localidades cercanas, como Logroño y Casalarreina. Según informó la Policía Local, no se produjeron detenciones pero sí se identificó a diez jóvenes, todos ellos de Haro.

4 detenidos en Bilbo

Además de los desórdenes registrados en Gasteiz, en Bilbo también ocurrieron saltos que fueron rápidamente reprimidos por la Ertzaintza, que tenía preparado un amplio dispositivo de represión.

La cita era de nuevo a las 21.30 horas en la Plaza Indautxu. Esta vez no hubo pancartas y tampoco concentración, ya que lo impidió el fuerte despliegue policial.

A pesar de ello, medio centenar de jóvenes quemaron al menos un contenedor en la Alameda Urquijo y volcaron otra decena de ellos a lo largo de la calle Licenciado Poza, perseguidos por la Ertzaintza y la Policía Municipal.

Los altercados se trasladaron luego a la Gran Vía, donde se prolongaron hasta la once de la noche. La Ertzaintza detuvo al menos a cuatro personas por su participación en la concentración y una veintena fueron identificados en las inmediaciones de El Corte Inglés.

La respuesta contra el toque de queda empieza a extenderse. Según informa la Ertzaintza, ayer mismo se incendiaron también contenedores en Gipuzkoa; al menos cinco en Mondragón, dos en San Sebastián y uno Eibar.

32 detenidos en Madrid

Pasadas las 22.00 horas la policía desalojó la Puerta del Sol  de Madrid, donde estaba convocada una manifestación contra el toque de queda, que no fue comunicada a la Delegación de Gobierno.

Los asistentes trasladaron la protesta a la Plaza de Ópera, donde se concentraron más de un centenar de personas. “¿Veis lo que es eso? La boca del lobo. Ahí es donde vamos”, dijo un manifestante señalando a los antidisturbios.

Al finalizar fueron a la Plaza de España, donde levantaron barricadas y quemaron contenedores con el objetivo de cortar la Gran Vía.

La policía detuvo a 32 personas.

Un detenido en Alicante

En El Barrio, Alicante, se celebró anoche una movilización de protesta contra el toque de queda. Se convocó en la Rambla de Méndez Núñez de Alicante, a las once de la noche.

Los manifestantes colocaron una pancarta que depositaron en la calzada y en la que estaba escrita la consigna “Basta ya”. Luego incendiaron un contenedor y tiraron al suelo varias mesas de veladores. Se produjeron enfrentamientos con la policía, que detuvo a una persona, acusada de lanzar una llave inglesa a un policía.

Málaga

La policía se desplegó anoche por las calles de la barriada de Huelín, en Málaga, para impedir una concentración contra el toque de queda. Se produjeron carreras y los manifestantes volcaron contenedores de residuos, a los que prendieron fuego.

Los manifestantes se desplazaron por varios lugares de la zona, entre ellos por calle Ayala; se activó un dispositivo de represión con presencia de antidistrubios y los furgones policiales recorrieron diversos puntos para tratar de controlar la situación.

Un helicóptero de la policía sobrevoló el barrio y podría haberse practicado alguna detención, aunque no ha sido confirmada.

20 detenidos anoche en Florencia durante las movilizaciones contra el toque de queda

Anoche estallaron violentos enfrentamientos en Florencia entre la policía y los manifestantes, de los que fueron detenidos unos 20, cuando protestaban contra el toque de queda.

Cerca de 200 personas, que se habían reunido en el centro de la ciudad, se vieron impedidas de llegar a la Piazza della Signorina, uno de los principales centros turísticos de la ciudad, para una manifestación que no había sido autorizada.

Se produjeron enfrentamientos con la policía antidisturbios en las calles adyacentes. Algunos manifestantes arrojaron cócteles molotov, botellas y piedras, tiraron cubos de basura y rompieron las cámaras de vigilancia.

En Bolonia cientos de personas también se manifestaron, en su mayoría jóvenes. “¡Periodista, terrorista!”, gritó la multitud en un momento de la concentración. Las imágenes de vídeo muestran a un reportero huyendo de la multitud.

También se convocaron manifestaciones, con enfrentamientos y daños, en Roma, Milán, Nápoles y Turín por el mismo motivo.

Italia se enfrenta a su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial y el gobierno ha anunciado una ayuda de 5.000 millones de euros para los más afectados, entre ellos los restauradores, los taxistas y los trabajadores de los teatros.

251 mossos d’Esquadra han sido investigados por agresiones o vejaciones desde 2017

Desde el año 2017, un total de 251 mossos d’Esquadra han requerido la representación por la Generalitat tras ser acusados por agresiones, vejaciones o malos tratos en el ejercicio de sus funciones.

Una pregunta parlamentaria de la CUP respondida por escrito por el conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha permitido conocer la cifra.

En la respuesta del conseller a la diputada Maria Sirvent se indica que de los cuatro años analizados, el 2019 fue el ejercicio en que más agentes fueron investigados por estas actitudes: 88 por lesiones y 5 por vejaciones; seguido del año 2018 (67 agentes por lesiones y 4 por vejaciones), el 2017 (42 por lesiones y 5 agentes por vejaciones) y el actual 2020, en el que van 37 por lesiones y 3 por vejaciones.

El conseller da cuenta pormenorizada de la auditoría a los Mossos a raíz de los hechos que sucedieron en Catalunya en octubre de 2019 en reacción a la sentencia del Tribunal Supremo sobre el 1-O. Precisamente, esa auditoría se presentó el 2 de julio de 2020, con ocho propuestas de mejora para la gestión del orden público, pero el expresident Quim Torra detalló a principios de año que se llegaron a abrir 37 expedientes sobre la actuación de los Mossos ante aquellas protestas.

En la presentación de la auditoría se informó de que se investigaron un total de 34 actuaciones de 50 agentes durante las protestas, de la cuales la mitad estaban judicializadas y las 17 restantes sólo se investigaban en el ámbito de la División de Asuntos Internos (DAI). Solo uno de ellos había sido sancionado y la DAI había archivado dos casos.

Hace pocas semanas se conoció que el Departament de Interior ha condecorado a 423 agentes, entre ellos 140 de la brigada móvil y 6 de mediación, por su participación en los diversos dispositivos en esas protestas, algo con lo que el conseller Sàmper mostró su incomodidad.

La pregunta de la CUP tenía por tanto la intención de averiguar también si el año pasado hubo un incremento en el número de investigaciones como consecuencia de aquellos disturbios, aunque resulta imposible conocer cuántos policías autonómicos han recibido represalias como consecuencia de aquella actuación policial.

La diputada también preguntaba sobre el número de procedimientos sancionadores abiertos por manifestaciones no comunicadas y el conseller informa de que la Dirección General de Administración de Seguridad, desde septiembre de 2017 y hasta el día 16 de junio de 2020, ha incoado un total de 59 expedientes en que se denunciaba la infracción de no comunicar preceptivamente la celebración de una manifestación y aporta la relación de fechas de tales incoaciones, un total de 33.

https://www.lavanguardia.com/politica/20201030/4977156393/251-agentes-mossos-investigados-agresiones-vejaciones-2017.html

6 detenidos durante las movilizaciones de anoche contra el toque de queda en Bilbo

Seis personas fueron detenidas anoche durante los enfrentamientos con la Ertzaintza protagonizados en el centro de Bilbao por un grupo de manifestantes que protestaban contra el toque de queda y el resto de las medidas adoptadas con el pretexto de la pandemia, que quemaron alrededor de 25 contenedores de basura.

La concentración, no comunicada a las autoridades, se inició en la plaza de Indautxu sobre las 21.30 horas y los antidisturbios cargaron contra los manifestantes, que lanzaron piedras y petardos contra la policía.

Los disturbios que se prolongaron hasta las 23.30 horas de noche aproximadamente.

En el centro de la capital vizcaína se vivieron escenas propias de otros tiempos. Los enfrentamientos se extendieron desde la plaza de Indautxu hacia la Gran Vía y las calles Ercilla y Henao, en un recorrido en el que grupos de encapuchados prendieron fuego a los contenedores que encontraban a su paso.

Los manifestantes gritaron “libertad” durante la protesta y otras consignas contra el uso de mascarillas y las medidas de toque de queda y confinamiento aprobadas por los gobiernos central y autonómico.

El consejero de Seguridad y portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, ha asegurado esta mañana en el Parlamento vasco que varios de los detenidos tienen antecedentes por desórdenes públicos, sin vinculación directa con organizaciones políticas.

En Pino Montano, Sevilla, se produjeron disturbios parecidos. La policía disolvió una protesta contra el toque de queda de unos cien manifestantes, que prendieron fuego a contenedores y lanzaron petardos y piedras.

30.000 denuncias y 180 locales sancionados durante la cuarentena sólo en Barcelona

El gobierno del PSOE y Podemos ganó las elecciones con la promesa de derogar la Ley Mordaza, pero ya nadie se acuerda tampoco de aquello, de manera que dicha Ley, redactada por el PP, ha empezado a funcionar a pleno rendimiento precisamente con este gobierno.

Más de 30.000 personas fueron denunciadas por la Guardia Urbana de Barcelona durante el primer semestre de este año, coincidiendo con los meses de cuarentena por la pandemia del coronavirus. Gran parte de esas sanciones tienen que ver con infracciones relacionadas con el incumplimiento de dicha cuarentena.

Durante dicho periodo aumentaron significativamente las identificaciones y las advertencias realizadas a personas. Concretamente, 53.196 persones fueron identificadas y 124.979 fueron advertidas por la Guardia Urbana en el marco del cumplimiento de la medida de confinamiento impuesta durante el Estado de Alarma.

Del mismo modo, del 15 de marzo al 18 de junio, 1.318 locales fueron advertidos y 182 fueron sancionados.

Debido a las restricciones de movilidad, las molestias en espacios públicos en la ciudad de Barcelona cayeron un 24 por ciento en relación con los primeros seis meses del año pasado.

Se registraron 4.473 denuncias por molestias de enero a junio, 2.070 durante los meses de confinamiento (de marzo a junio, aproximadamente). En 2019, durante el primer semestre, se contabilizaron 5.885 denuncias por dicho motivo.

La policía barcelonesa asegura que tras la cuarentena y desde el proceso de desescalada, las denuncias volvieron a incrementarse progresivamente, obligando a la Guardia Urbana a actuar de forma continuada.

En abril el Ministerio del Interior dirigió una circular a las Delegaciones del Gobierno para regular las sanciones a partir de las actas que se tramitaran por incumplir el confinamiento generalizado de la primera ola.

Un mes después de entrar en vigor el estado de alarma, los diferentes cuerpos policiales ya habían interpuesto 571.807 propuestas de sanción por diversas infracciones.

https://eltaquigrafo.com/durante-la-cuarentena-30-mil-denuncias-y-180-locales-sancionados-en-barcelona/15970/

Excepto en España, crece la rebelión contra el estado de guerra impuesto por algunos gobiernos europeos

Los grandes medios ya no pueden seguir intoxicando por más tiempo sobre las crecientes protestas contra el estado de sitio impuesto en varios países europeos con pretextos sanitarios. Ya no hablan de “terraplanistas”, “ultraderecha”, “antivacunas” (incluso “mafiosos” en Italia) porque el movimiento es cada mayor.

Era de esperar algo así. “Algunos europeos ya no toleran el uso de mascarillas ni los toques de queda”, dice Radio France International, que elabora un largo reportaje sobre lo que no duda en calificar como “rebelión”. La cadena de televisión Sky News ha hablado de “guerrilla urbana” en referencia a las movilizaciones en Italia.

Como en cualquier otro movimiento espontáneo, hay un poco de todo. Hay quien se opone a las vacunas. Hay quien invoca el “Nuevo Orden Mundial”. Otros están preocupados por las redes 5G. Hay quien dice que el coronavirus no existe, o que no existe la pandemia. Otros se preocupan por los efectos de las mascarillas sobre la salud. Muchos ya no pueden con más confinamientos, ni con más toques de queda, ni con más cierres de establecimientos. Otros expresan su preocupación por el desmantelamiento de la sanidad pública…

Los gobiernos europeos han estado jugado con la espontaneidad del movimiento y, sobre todo, con el miedo. Han sembrado más confusión de la que ya existía desde un principio y han creído que podían apretar las clavijas tanto como les diera la gana porque quienes les hacían frente eran el esperpento que quisieron hacer creer: “negacionistas” y “conspiranoicos”.

Ahora el tono ha cambiado porque los gobiernos europeos se han pasado de rosca, han apurado demasiado y han desquiciado a sectores muy numerosos de la población, que han salido a la calle con un talante muy poco festivo. No son las típicas manifestaciones de los domingos por la mañana, antes de ir al bar porque ya no hay bares y para muchos todos los días son domingo por la mañana.

Es natural que los medios empiecen a hablar de “rebelión” porque los manifestantes protestan a pesar de que las protestas están prohibidas y lo seguirán estando allá donde la rebelión no se extienda.

Mañana quedarán prohibidas las reuniones superiores a 6 personas, así como las actividades sociales, políticas y sindicales, incluso en locales privados

El Real Decreto 926/2020 que será convalidado el próximo jueves establece en su art. 7 una amplia potestad de la Administración de prohibir manifestaciones y reuniones, en lugares públicos y privados, bajo pretexto sanitario, para a continuación aclarar que esta medida «no afecta a actividades laborales» Leer más

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